31 de julio de 2014

La mujer del retrato

La casa de Mariana y Nicolás puede haber mudado de aspecto y parecer un verdadero hogar, cálido y acogedor, pero por lo que respecta a sus habitantes parece que la sentencia de la doña de que el pasado siempre vuelve (¿no será que ella ha ayudado a que sea así?) se ha hecho realidad. Al menos para la chica, aunque de hecho parece que para Nicolás también hay algo de ello. Porque ¿qué ha pasado después de recibir la carta de su madre?
Pero volviendo a Mariana.
Como ha llegado la foto a estar entre las pertenencias de Nicolás es un misterio que supongo un día llegaremos a descubrir, pero el caso es que la misteriosa mujer de la foto parece que le ha provocado una enorme zozobra, por motivos que también supongo que no tardaremos en saber. Aunque si ayer mismo escribía que parecía que la confianza se había instalado entre las parejas, hoy tengo que dar marcha atrás porque parece que Mariana no está muy por la labor de hacer partícipe a su marido de lo que la tiene en un sin vivir, lo mismo que éste al respecto de lo de su familia.
De todas maneras y aún sin saber cuál es la relación con la mujer del retrato, estoy convencida de que el tema no es tan escabroso como lo presentan, que Mariana no es ninguna asesina en el sentido literal. Aunque puede que lo haya sido por omisión, y esto casi es lo mismo.  

Muuuuuuchisimas gracias !!

No pretendo hacerme autobombo, porque soy muy consciente de que lo que para mí es algo importante es posible que para otros blogs sea una cosa que sucede todos los días.
Pero admito que me supone igualmente una enorme satisfacción saber que este blog ha conseguido hacerse un pequeño sitio en este universo que gira alrededor de una serie.
Jamás hubiese podido imaginarme que algo que empezó ni siquiera recuerdo cómo,  y sin que por supuesto mediara ninguna pretensión, haya llegado tan lejos en poco más de seis meses. Y especialmente me haya permitido llegar a tanta gente y sitios, incluido el conocer a personas reales y hacer amistades.
Muchas gracias a tod@s l@s seguidores de esta página.
Muchas gracias a todos por las visitas, los comentarios en este blog o en otros foros, l@s que ponen un “me gusta”,….. Gracias por los vínculos al blog, por seguirlo y por recomendarlo. Y especialmente muchas gracias a las administradora/es de las páginas que cuelgan mis escritos y que con ello permiten que mis opiniones, equivocadas o no, tengan más visibilidad. 
En definitiva . ¡¡¡ 100000000000000000000 gracias !!!

El río de la destrucción

Soy consciente de que habitualmente suelo cuestionarme cosas de la serie, y que al final casi puede parecer masoquismo por mi parte. Y ello aún entendiendo que en buena parte no se trata más que de licencias que probablemente pasan desapercibidas para el gran público. Como supongo que así ha de ser, porque de lo que se trata es de fabricar un entretenimiento (aunque a veces sea más un sufrimiento que otra cosa).
Pero no puedo evitarlo. El tema de la inundación para mi tiene muchos interrogantes. Vivo cerca de un río y he visto muchas crecidas, la última de ellas devastadora, que dejó un paisaje de desolación a su paso. Por ello es por lo que entiendo que no se puede recrear algo parecido en la serie, pero cuesta creer que el río que se ha visto haya podido aumentar tanto su caudal como para arrasar lo que se supone ha destrozado. Y aún con la remota posibilidad que ello pudiera suceder por causas naturales, es lógico que alguien se cuestione la naturaleza del desastre. Es cierto que a veces han pasado cosas que nadie podía prever, pero sin haber llovido, avanzado el verano y el deshielo, pocas razones hay para que una súbita masa de agua haga que se desborde, sin que no intervengan otras causas que las anteriormente mencionadas.
Antes de continuar, he de incidir en que estoy intentando hacer el ejercicio desde la óptica de los personajes y dejando de lado la información de la que se dispone, como la seguridad de que la doña es quien está detrás de ello. No la mano ejecutora, que es Bosco.
Pero aún así pienso que alguien con dos dedos de frente no va a dejar de preguntarse si se trata de un accidente o hay algo más. Mauricio ya lo ha intuido, y ahora es Martín quien está en ello.
Y con ello nace la idea de un acto intencionado. O quizás mejor decir un acto terrorista. Puede parecer un término exagerado, pero creo ni más ni menos esto es como se puede calificar lo que ha sucedido. Porque es claro que la pretensión de la doña, aparte de los destrozos materiales y la pérdida de una obra que beneficiaba al pueblo, es hacer un escarmiento y sembrar el terror. No se me escapa que además ello tiene un beneficio añadido para sus intereses, pues elimina un negocio. Y pienso que, en su ego, puede llegar a considerar que el monopolio de todo lo puede ser susceptible de dar beneficio económico lo ha de ostentar ella, para mantener el poder sobre la gente (aunque nunca lo haya ni siquiera mencionado). De ello que Conrado haya entrado en su lista negra, pues de otra manera no entiendo que tenía contra él.
Pero que además pueda causar pérdida de vidas humanas y ello no le provoque ni el más mínimo remordimiento, ya entra dentro de la categoría de lo más rastrero y mezquino. Y todo ello sin ensuciarse las manos, y enviando a otros a hacer el trabajo sucio.   
Sólo espero que, esta vez, Martín no se rinda tan fácilmente e intente llegar hasta el fondo del asunto. Porque parece que no tiene dudas de que las razones para lo sucedido no son tan naturales como se pretende hacer creer. 

30 de julio de 2014

El prendedor

Cierto que han cambiado muchas cosas desde la etapa anterior de la serie y ha habido de todo. Pero una de las que creo lo han hecho para bien es que aparentemente la gente ha aprendido que mantenerse callados no es una opción, que compartir la cosas con otros u otras es la mejor manera de solucionar los problemas. Intuiciones, sospechas fundadas, certezas ignoradas, hechos mantenidos ocultos, secretos guardados que podían cambiar muchas cosas, cosas que han pasado al baúl del olvido, …..Esta ha sido la tónica general hasta ahora, pero parece que buena parte de los personajes han llegado a la conclusión de que es un error no hacer frente a ello y dejar que el tiempo o la ocasión lo solucionen por sí mismos. Porque esto no suele funcionar así.    
Hasta el momento hemos tenido varias muestras de que esta nueva manera de hacer puede llegar a ser una realidad. Aunque en mi opinión, en quién es más patente es entre la pareja Martín y María, que han aprendido a confiar plenamente uno en el otro. Pero parece que las otras, con alguna salvedad, van por el mismo camino.  
Cierto que al mismo tiempo creo que también se detecta un aumento de la clarividencia de todos. Y espero que esto permita que las cosas cambien totalmente.
Y si alguien se preguntaba cuál iba a ser el papel de Martín y María a partir de ahora, una vez consolidada su unión, también hoy hemos tenido una muestra. Luchar por ser felices, pero también por su familia. Algo que se ha hecho patente, no solo por la iniciativa de María, sino por la voluntad de que se esclarezcan las intenciones de Alicia y, en especial, para ayudar a Aurora y Conrado, algo en lo que los ambos integrantes de la pareja han puesto su empeño. Cierto que a veces las casualidades también ayudan y, en este caso particular, un simple prendedor puede tener una vital importancia para desenmascarar a una mujer que cada vez más se manifiesta, sin ningún rubor, como una persona sin escrúpulos, que no sólo es capaz de manipular a un pequeño, sinó casi llegar al maltrato.
No voy a volver sobre el tema del cambio evidente en María, pero me encanta verla en su nueva faceta. De lo que es capaz de hacer por los suyos, de la manera como ha llevado su investigación, sin desfallecer, y utilizando toda su capacidad de deducción y sagacidad. Y me encanta que después lo comparta con Martín y que ambos, codo a codo, decidan seguir las pistas y no dejar que este tema se enfríe.  Y espero que sea sólo la primera de las cosas que emprendan juntos a partir de ahora, por descontado aparte de la más importante y en la que ya están inmersos, que son su futuro y su familia. 
María se ha alineado sin fisuras con su esposo, por ello quizás también sea el momento en que dejen de ignorar el pasado, y empiecen a buscar respuestas a temas que parece que hayan quedado aparcados o directamente olvidados. Por ejemplo, la muerte de Pepa y la responsabilidad de Francisca en la misma.

Justicia divina ¿para quién?

“El pasado siempre vuelve” “Justicia divina. Quien a hierro mata, a hierro muere”
En dos días diferentes hemos oído estas sentencias en boca de Francisca. Que, al parecer, piensa que sólo es algo que incumbe a los demás, un tema ajeno a ella.
¿Porque piensa que Dios y la razón están de su parte? Si, ya sé que es una pregunta retórica, porque ya se ha hablado largo y tendido de su actitud y de su manera de entender su espacio en la vida.
La verdad es que cuesta imaginar que alguien pueda actuar con tanta impunidad, y tomándose la justicia por su mano. Que pueda detentar tanto poder como para salir airosa de situaciones que para el pueblo llano serían motivo de castigo o reprobación. Por lo que, por ejemplo, verla avanzar por la plaza con el manto en la cabeza, mostrándose como una ferviente seguidora de una religión que pregona la caridad y la bondad, y que ella además de ignorar ha profanado en multitud de ocasiones con sus actos abominables, es realmente vomitivo. Como la mayor parte de sus actos. Por cierto, parece que D. Anselmo en este tema de la religiosidad a medida de la doña, prefiere mirar hacia otro lado. De hecho no hace ni dos días que afirmaba en la casa de comidas que Francisca era una cristiana devota (¿?????) No soy de estos temas, pero mi idea sobre ello anda por las antípodas a esta afirmación, además de que pienso que en el sacerdote está directamente condicionado por las generosas donaciones de la doña a la iglesia. Porque nadie mejor que él para saber los desmanes de la doña, los asesinatos que carga a sus espaldas y el daño que ha hecho a sus semejantes.
Aún así entiendo la imposibilidad de éste para negarle el auxilio de la iglesia y los sacramentos, ya que la separación entre iglesia y poder establecido no era tal en aquellos tiempos. Un sacerdote que hubiera obrado así no habría tardado ni un día en ser sustituido. Dejando aparte el hecho de que una humillación de este calibre no hubiera sido perdonada.
Y que la doña haya intercedido por Raimundo (aunque sea en secreto y sin que nadie vaya a saberlo jamás), no la salva de mi quema, ni de mi idea de que no tiene redención posible. Porque puede haber conseguido que no le quitaran la vida a éste, pero en realidad el destierro es un poco como morir en vida. Si nada lo remedia, Raimundo va a sufrir la soledad el resto de sus días. Y no creo que se lo merezca. Alguien comentaba que Francisca ha actuado por un amor hacia Raimundo que aún sigue latente (será muy, pero que muy en el fondo, si es que es tal) y que saberlo vivo es un alivio, pero creo que la concepción de este sentimiento está muy sesgada en ella.
Como también creo que lo está en el tema de Bosco. Aunque siempre haya sido así con todos los que en algún momento han estado cerca de ella. Este sentimiento obsesivo que ella califica de cariño, pero que necesita ser alimentado de manera continuada con las pruebas a las que ella lo somete, no puede ser cariño ni nada parecido, si no algo mucho más retorcido y que no tiene nada de sentimiento puro. Como tampoco puede ser calificado así, cuando lo que intenta es corromper la conciencia y la naturaleza noble de una persona vulnerable. Esto es lo peor de lo peor.        

29 de julio de 2014

Apelando a la conciencia

Si no supiera que sus intenciones no tienen nada que ver con un interés real de hacer algo para el bien del joven, casi alabaría la intención de Bernarda de hacer entrar en razón a Bosco. En realidad lo que le ha intentado inculcar es bueno y llevaría a éste por el buen camino, de no interferirse en el joven otros sentimientos que son aún más fuertes: el agradecimiento y la fidelidad a Francisca.
Pero creo que Bernarda conoce muy bien a Bosco. Sabe leer en el interior de éste y ver que tiene conciencia, que según qué cosas le provocan un debate interno que éste no es capaz de ignorar. Y es evidente que la intención de la mujer es utilizar esto para socavar la moral del chico y conseguir sus propósitos, que no son otros que enfrentarlo con la doña.
También es cierto que Francisca ha visto que Bosco no es absolutamente indiferente a su entorno y que según qué cosas le hacen cuestionarse lo que le pide, pero también sabe muy bien que es lo que ha de utilizar para manipularle y conseguir convertirle en una herramienta arrojadiza contra los que considera sus enemigos. Término por otra parte un poco relativo, porque enemigo es para ella todo el que no acepta sus deseos y además no le rinde pleitesía. Es decir, casi todo el mundo. 
Bosco, de momento, cumple con sus expectativas. Incluso pienso que el cariño que le demuestra es sincero y además correspondido, aunque este sentimiento en ella tiene connotaciones diferentes a las de la mayoría. Es egoísta, pensando sólo en tener cerca a alguien para darle su cariño, algo por otra parte difícil de creer que pueda albergar una mujer con el corazón de piedra, pero que únicamente se trata en el fondo de perpetuar un legado no sólo material. Y lo está haciendo, dejando creer a Bosco que todo es fruto del destino y que su elección es libre.
Pero aun así, y con el corazón en la mano, creo que es difícil recriminar a éste que se sienta a gusto con su nueva vida y que no desee cambiarla por la anterior. Pienso que nadie rechazaría vivir mejor de lo que lo hace y, en este caso, Bosco no es la excepción. Otra cosa es que además venda su alma por ello. También es cierto que es muy joven y hasta cierto punto inocente, aunque no hasta el extremo de no saber discernir lo que está bien y lo que está mal. Sin embargo, de momento, parece que el lado oscuro está ganando la partida.
El día que ello cambie y Bosco la contraríe o haga algo en contra de su voluntad (que estoy convencida va a pasar) Francisca va a hacer lo que ha hecho con sus hijos y sus otros nietos. Repudiarle. Porque nadie la contradice sin pagar por ello.

28 de julio de 2014

Poniendo las cosas en su lugar

Viendo la evolución de la relación de Conrado y Aurora pienso que después de todo, y con relación a Alicia, quizás esté siguiendo el curso que tenía que hacer, y que aun admitiendo que ésta los ha manipulado a ambos, quizás tampoco pueda considerarse que hayan actuado de una manera que se aleja de lo que sería normal en una situación de este tipo. Aunque en algún momento también hayan pecado de ingenuos.
Ya lo he dicho en otras ocasiones. Es fácil juzgar conociendo todos los detalles, y ante todo hay que ponerse en el lugar de las supuestas víctimas. La relación de Conrado y Aurora iba por el rumbo que creo que se puede considerar adecuado y lógico en una pareja que ya hacía planes de un futuro juntos, hasta que aparece alguien del pasado que lo trastoca todo. Y con un argumento difícil de ignorar, y que es evidente que ninguno de los dos integrantes de la pareja se había planteado ni remotamente. Aunque sea porque uno no quería recordar, y la otra ignoraba que podía existir tal posibilidad. De ello que les haya hecho falta tiempo a ambos para asumir la situación, y que el miedo a la pérdida haya impelido a ambos a rebelarse contra lo que ahora parecía el destino de su relación: dejarla languidecer.
De todas maneras pienso que es bueno que hayan pasado por ello.
Primero porque creo que se estaban precipitando al pretender consolidar su relación con el matrimonio, cuando no han tenido mucho tiempo para conocerse, y Aurora apenas ha comenzado a vivir como para comprometerse para siempre. Es cierto que los matrimonios precoces tampoco eran tan inusuales, pero si Aurora es lo suficientemente madura para pensar en esta posibilidad con sólo diecisiete años, también lo tendría que ser para darse tiempo y hacer antes lo que siempre ha deseado: ser doctora. Y estoy convencida que Conrado sabría entenderlo y esperar.  
Después porque su relación puede haberse fortalecido con esta situación. Ahora ambos saben que su amor es la prioridad, y que juntos pueden vencer cualquier obstáculo. Incluido un niño.
Admito que ahora me gusta mucho más la actitud de ambos, con respecto a su situación. Creo que ahora lo están enfocando de manera correcta y lúcida. Y ambos han sabido poner en su lugar a Alicia y dejarle las cosas claras. 
Otra cosa es que ésta se conforme con ello y se rinda.
Por cierto, antes he hablado del niño. Se que la afirmación que viene a continuación no va a gustar a todo el mundo, pero espero de verdad que David sea hijo de Conrado, aunque ello suponga un contratiempo para la libertad de éste. Creo que realmente está queriendo a este niño y aceptando que es suyo, por lo que en caso de que no sea así, le va a suponer un golpe. Otro golpe. 
Creo que Conrado puede ser un buen padre, aunque le falte experiencia y algo de pedagogía al hablarle a su supuesto hijo (¿o será cosa de los guionistas, que no tienen muy claro que se trata de un niño de cinco años ?)

¡¡Hasta siempre Raimundo!!

2014. Tres años de cárcel por participar en un piquete o por echar un bote de pintura en una piscina. O la criminalización creciente de las protestas por temas sociales.
1921. Quince años por publicar un manifiesto en contra de una guerra.
Después de todo quizás hayamos evolucionado en algunas cosas, pero en otras seguimos anclados en el siglo XIX. No digo que si se vulneran las leyes, uno tenga la posibilidad de escapar indemne (cosa que desgraciadamente sucede más de lo habitual, y siempre dependiendo del tamaño del bolsillo), pero considero que lo justo sería que el castigo fuera proporcional a la falta. Y lo que antecede, además de otros muchos otros casos flagrantes, en mi opinión no lo es.
En el caso de Raimundo, incluso me pregunto si es muy normal que un civil sea juzgado por un tribunal militar y mediante un consejo sumarísimo. Quizás lo sea en tiempos de guerra, pero no creo que la situación en 1921 se pudiera calificar exactamente como tal, aunque existiera realmente un conflicto armado con Marruecos. Ya no digo que además los argumentos para juzgarle sean tan remotos como los de minar la moral de la tropa y con ello adjudicarle de manera indirecta el desastre, algo que solo podría ser atribuible a la ineptitud de los jefes militares o a los responsables del gobierno.
Ha sido juzgado y condenado. Y aquí acaba el recorrido de Raimundo/Ramón Ibarra en PV y en la serie. Al menos temporalmente, porque han tenido la deferencia de no matarlo, como suele ser lo más habitual. Y con ello dejando una puerta abierta a la posibilidad de un retorno. No hay que olvidar que en 1921 se avecinaban tiempos muy convulsos y con cambios de régimen, lo que podía equivaler a una amnistía o a reconsiderar una condena. Pero esto son sólo mis hipótesis. Porque si ha de cumplir los quince años ya no sería posible su vuelta, ya que el final de la condena desgraciadamente iba a coincidir con el aciago año de 1936.   
Pero personaje y actor han marchado de la serie con la cabeza bien alta, y con un merecido homenaje. El personaje de Raimundo dejando clara su honestidad, valentía, coraje e ideales. El actor, demostrando su buen hacer y su profesionalidad.
Y desde aquí sólo me resta desearle a éste último mucha suerte en sus futuros proyectos.
Hasta pronto Ramón!!! Hasta siempre Raimundo!!!

27 de julio de 2014

Liberadas del yugo

Es algo que considero que ha quedado en evidencia. Las personas que han conseguido liberarse de la influencia o del yugo de Francisca, no solo consiguen recuperar su vida sinó también la capacidad para tomar decisiones sobre su futuro. Aunque también es cierto que si este romper las ataduras se ha hecho de manera abrupta y sin contar con el beneplácito de la doña, siempre va a estar condicionado por el temor a las represalias de ésta. Pero creo que todos han aprendido a temerla y a estar prevenidos, aunque sin dejar que ello les impida hacer lo que desean o lo que el corazón les dicta.
Rosario y Emilia lo hicieron en el pasado y consiguieron salir sin grandes daños. Tristán también lo hizo, aunque en su caso sí que sufrió el rencor de su madre y el sufrimiento que esta le procuró (aunque Francisca pretenda hacer creer que alguna vez le quiso) Ahora han sido María y Mariana las que han dejado atrás La Casona para iniciar una nueva vida, en pos de la felicidad.
Y ambas ahora son realmente felices. Tienen unos esposos fantásticos, su propia vida y familia, y un futuro que se adivina esperanzador.
María ha cambiado totalmente. La chiquilla mimada y caprichosa que se enamoró de un chico que iba para sacerdote, forjando con él una historia de amor sin parangón que ha culminado con su unión para siempre, se ha convertido en una mujer madura, lúcida y comprometida, además de amante esposa y madre. Y que ahora es la voz de la razón, la que finalmente se ha alineado en el bando de los que durante años han intentado hacerle ver quien era la mujer que la acogía y manipulaba su voluntad para su conseguir sus propósitos. En definitiva la que ha dejado de justificar unos actos injustificables, para pasar al otro lado, el de prevenir sobre ello. Porque quizás sea ahora cuando finalmente es consciente de lo que es realmente capaz su madrina y de que los actos de ésta no tienen otro fin que satisfacer su propio egoísmo, nunca el bien ajeno.
El caso de Mariana tampoco es tan distinto. También ha dejado a la doña por la llamada del amor, aunque lo cierto es que también se han de añadir otros factores, entre ellos el hastío de servir a una tirana. De hecho ya nada la ataba a La Casona más que la seguridad económica y ahora, en su nueva situación parece que va camino de conseguir esto y además de manera notable. Porque se ha demostrado su enorme capacidad para saber vencer las dificultades, su tesón y esfuerzo para salir adelante y su capacidad de emprendimiento, unido a la enorme confianza en Nicolás y en sus capacidades artísticas. Pero ante todo el amor que le profesa y que es correspondido en la misma medida. En verdad que hacen una pareja preciosa, con una química fantástica.
Ahora solo falta que la doña les permita vivir en paz. 

25 de julio de 2014

Un matrimonio normal

Cierto que sus tramas parece que no tengan mucho recorrido. Pero, ¡por quien sea que haya que invocar!, mejor no decir nada, ni pedir más movimiento, ya que el hecho de que pase esto último indefectiblemente suele acarrear consecuencias no muy buenas para ellos. Por no decir otra cosa.
De todas maneras puede que para algunos Martín y María ahora formen un matrimonio que se ha instalado en la cotidianeidad y, en cierta manera, el aburrimiento. Pero creo que siguen siendo los pilares fundamentales de la serie, y esto lo demuestra el hecho de que ni siquiera les han permitido hacer viaje de novios. Creo poder afirmar, sin temor a equivocarme, que unas semanas sin su presencia en la serie no sería muy bien acogido por l@s espectadores, ya que el resto de las tramas no están precisamente para tirar cohetes. 
Creo que lo que aportan María y Martín a la serie es especial. Las suyas son escenas de gran ternura y complicidad, resueltas con una química que considero innegable, aunque haya quien piense lo contrario. Opinión que, por cierto, es totalmente respetable, pero que es claro que no comparto.
Y lo hacen interactuando en momentos de intimidad, demostrándose sus sentimientos no con una pasión desenfrenada, sinó con una enorme dulzura y con gestos tiernos y cariñosos. O compartiendo otros momentos con su hija, prodigándole su amor y sus cuidados. Por cierto, admito que estas últimas escenas casi se han puesto a la par en mis preferencias con las primeras. Ver especialmente a Jordi/Martín con la pequeña es algo que siempre consigue enternecerme, porque además pienso que hace su papel de padre de manera tan creíble que parece que lo sea en realidad.   
Todas ellas escenas en las que viéndoles irradiar felicidad casi se llega a olvidar lo que esta pareja ha sufrido para llegar a ello.    

Comprando a su víctima

Sé que intentar encontrar una lógica a alguna de las situaciones que ocurren en la serie, primero suele ser un trabajo inútil, y después que al tratarse de una ficción las licencias están permitidas y a la orden del día.
Pero aún así hay cosas en la trama de Bosco que considero tan poco verosímiles que me cuesta aceptar. Aparte de su origen, que es la más increíble, ahora está su “encuentro “con Francisca, que resulta que no es fruto del destino, sinó del dinero.
Hasta ahora habíamos visto a Francisca hacer de todo, pero comprar a una persona ya es el súmmum. Y al fin y al cabo Bosco no es más que alguien que le ha de servir, que es cierto que no ha de funcionar a base de latigazos, pero si con otros instrumentos igual de represivos. Aunque invisibles a los ojos de su víctima.
Pero, como decía, intentar encontrar un argumento lógico al hecho de que Francisca se haya hecho con Bosco tiene muchos vericuetos. El primero que cuesta imaginarse a la doña dejando que alguien le haga chantaje, porque sólo habría tenido que levantar un dedo para deshacerse de Silverio y rescatar al chico. Pero es mucho más enrevesado el resto. ¿Qué necesidad había de que el encuentro fuera precisamente en la guarida de los anarquistas? ¿Cómo se conjuga el hecho de buscar un “encuentro casual” con el chico, y el de ponerse en peligro y querer morir? Ha dicho que no estaba aliada con los anarquistas, pero ya puestos he de decir que esta escena también fue poco creíble. Desde la puntería desastrosa de éstos, incapaces de hacer blanco a escasos metros, hasta el hecho de que una mujer mayor, con tacones, falda estrecha y arrastrada por un chico, consiguiera eludirlos corriendo cuando ya los tenían al alcance de la mano. En fin…..
Lo único que veo creíble es que Francisca haya buscado la manera de acercarse sin que éste sepa de su parentesco. Otra cosa es que estos lazos no parezcan importar en Bosco, cuando si lo hacen en Aurora y Martín. Todos son hijos de la mujer por la que siente un rencor irracional, pero parece que el hecho de que éste ignore su origen es fundamental para sus planes.
Al respecto de estos, lo que queda patente es que el narcisismo de esta mujer no conoce límites. Porque una cosa es que busque un heredero a la altura de sus expectativas y otra que además éste haya de ser a su imagen y semejanza, tal como ha expuesto a Bernarda. A la que además, de manera inconsciente, creo que le ha dado el arma que necesitaba para sus planes.
Soy una profana en la materia (como en tantas otras cosas), y he tenido que sumergirme en Internet para encontrar una explicación a la manera de ser de la doña. Y por lo que he encontrado, reúne todos los síntomas del narcisismo: deseo de ser reconocida como superior, sentir que los demás le deben algo,  buscar relacionarse con personas de alto nivel o especiales, esperar un trato de favor o que se cumplan automáticamente sus expectativas, sacar provecho de los demás para conseguir sus propósitos (o lo que es lo mismo explotar a sus semejantes, sin importar el medio), carecer de empatía, ser sensible al “ultraje”,  y especialmente adoptar una actitud arrogante y soberbia. En definitiva: creerse “especial y única”.
Todo ello lo veo incompatible con lo que pretende hacer creer de desear ser querida por alguien. Por ello cada vez que alude al cariño se me revuelve algo. Mas cuando antes ha quedado claro que su actitud despiadada no tiene límites, y que ya ha puesto otra vez en marcha la maquinaria para vengarse de sus propios nietos (los otros).
Ya lo he dicho en otras ocasiones. Estoy hastiada de este personaje y de que su único papel sea el de interferir en la felicidad de los demás. Creo que el vaso ya está colmado con creces. Y, por descontado, espero que le den una vuelta de tuerca al personaje de Bosco y lo hagan cuanto antes.
Por cierto, al respecto de Francisco Ortiz. Es sólo mi opinión, y no sé si es la influencia de María Bouzas a la que cada vez veo menos cómoda en su papel y en consecuencia le permite lucir más a éste. Pero he llegado al punto de que me gusta más la manera de actuar de él que la de ella. 

24 de julio de 2014

Homenaje a Tristàn

Por fin hoy se ha saldado una deuda que se arrastraba desde hace meses. 
Y me gustaría creer que algo han tenido que ver las protestas de una parte de l@s espectadores, y que los guionistas finalmente han decidido reparar el olvido del que considero han hecho objeto al personaje de Tristàn. 
Tristán ha recibido el merecido tributo de su familia y sus conciudadanos en forma de homenaje sentido y precioso. Porque las mejores y más sinceras demostraciones salen del corazón, y ha quedado patente que Tristán anida en el de muchos.
Es cierto que no era el único protagonista, y que el pueblo a veces también sabe ser generoso con sus héroes. Con todos. Y ha sido como tenía que ser, sin que nada ni nadie desluciera el acto, y sin que un casposo y manipulador fervor patriótico lo contaminara. Pero el personaje de Tristán ha sido el principal referente, porque en su caso retrataba a alguien más que a un patriota. Era el de un hombre de honor, noble, valiente y decidido, pero también un ciudadano comprometido, un padre amoroso y un amante entregado. Con defectos, como todo el mundo, pero compensados por sus muchas virtudes. 
Y todos los que realmente le conocieron así lo han entendido, y así le recuerdan.   
Creo que ha sido una escena realmente emocionante. Aunque es posible que sea por mi poca disimulada pasión por este personaje, pero creo que han sabido darle el punto de calor y humanidad que éste se merece, y que podría haber sido un simple trámite de haber intervenido las autoridades militares. Ya no digo Francisca.
Tristán no ha muerto para quienes le quisieron y siguen guardando de él un recuerdo imperecedero, además del orgullo de haber formado parte de su vida. Su familia y amigos siempre le han de llevar en el corazón y, por descontado, no pueden permitir que su nombre sea utilizado para satisfacer el ego personal de una mezquina mujer. O de otros, que buscan servirse de un nombre reconocido para acallar las voces de un pueblo que empieza a dar señales de disgusto hacia sus gobernantes.
El contraste entre las dos celebraciones ha sido brutal, aún con el mismo supuesto fin.
Mientras en la plaza se vivía una escena sin parangón y muy emotiva, los fríos muros de La Casona albergaban un acto frío y forzado, en el que la incomodidad de los asistentes era manifiesta. Ya no digo de la doña, que ha visto cómo sus planes (otra vez) se iban por el sumidero. Es evidente que su ascendente es cada vez menor, y que las amenazas ya no son suficientes para un pueblo cansado de soportar sus desmanes y su tiranía. Porque no se puede comprar indefinidamente la voluntad de la gente, y ello ha quedado demostrado hoy. 

El amor todo lo puede

Confieso que hace días que le vengo dando vueltas a un comentario sobre Conrado y Aurora, pero lo he ido dejando porque siempre acababa siendo una crítica. Sin embargo me alegro de haber esperado, porque parece que al final las cosas vuelven donde deben estar, con la pareja juntos y volviendo a hacer planes de futuro. 
(Por cierto, parece que los recién casados han estrenado sofá y butacas) 
Dicen que el amor todo lo puede, y parece que en este caso también está ganando la partida. Aunque por distintos cauces, ambos componentes de la pareja han llegado a la misma conclusión: no pueden dejarse vencer, ni renunciar a la felicidad.
¿Qué ha cambiado para que lo que en días pasados parecía un hecho consumado, ahora vuelva al principio? No creo que sea que Alicia haya dado un paso en falso, sinó más bien un cúmulo de situaciones.
Aunque en realidad sí que acabaré haciendo una crítica. Entiendo que Conrado no sepa muy bien como conducir la situación con su hijo y la madre de éste, pero lo que no es muy normal es que se haya dejado llevar por sus instintos, y que haya necesitado pasar por ello para darse cuenta de lo que realmente quiere. No lo veo muy maduro por su parte, y realmente creo que se merece el calificativo de bobo que le ha dedicado Martín. Que, por cierto, ha estado a punto de enfadarse realmente con su futuro cuñado por su proceder errante. 
También es sorprendente que Conrado sea capaz de sincerarse con éste y que no lo haya hecho totalmente con Aurora. Por lo que ya hay otra cosa que queda en el aire, y que de no explicarle a la chica puede pasarle factura en el futuro.
Lo que si queda claro es que la posibilidad de perder definitivamente a la mujer que ama ha sido lo que le ha movido y le ha hecho reconsiderar sus prioridades.
Aun así su ingenuidad sigue estando latente. Es evidente que no conoce a Alicia tanto como piensa, y pedirle que se aparte de su camino y además lo haga de buen grado y ayudándolo, ya es mucho pedir.
Casi diría que en este momento Aurora se comporta como la más madura de los dos. O quizás mejor decir la más clarividente, porque parece que Alicia ha dejado de tener el poder de manipularla. Aunque es evidente que ésta no va a ceder en su empeño de separar a la pareja.
Sólo una última cosa. Creo que en los últimos tiempos sus escenas de enamorados han mejorado y veo a la pareja mucho más suelta en sus demostraciones. Si antes eran casi roces, ahora le ponen más empeño. Aunque también creo que depende de quien tome la iniciativa, pues considero que Rubén es mucho más lanzado en este tema.

23 de julio de 2014

Y el día después

No ha hecho falta ni un día para que la normalidad volviese a instalarse en el Jaral. En realidad tampoco ha cambiado nada, salvo el estatus público de sus señores, que ahora pueden hacer vida normal de pareja sin estar en los mentideros. Algo que, por otra parte, creo que tampoco era un tema que les importara demasiado, ni a ellos ni a su familia. Pero recibir la bendición de los hombres les hará más libres y más fuertes, además de alejar muchas dudas. Entre ellas la posibilidad de intromisión de Francisca, que se ha tenido que dar con un canto en los dientes, ante el disimulado regocijo de Mauricio y, por descontado, de tod@s l@s espectadores. Afortunadamente parece que las cosas empiezan a torcerse para ésta, y aunque es difícil predecir si va a dejarlas tal como están, creo que va a tener muchas más dificultades para salirse con la suya.  
Por lo demás ni Martín ni María han podido hacerse a la idea de que sus vidas ya están unidas para siempre. Sin tiempo para ellos mismos, otra vez Aurora vuelve a ser el centro de atención. Y no voy a recriminarlo, porque en realidad, aparte del cariño que siente por ella, también es obligación de Martín velar por su hermana y procurar su felicidad. Y ahora también es el deber de María.
Por cierto, ahora me acabo de dar cuenta de algo de lo que ni siquiera se ha hecho mención, y que demuestra que hay temas que los guionistas pasan por alto. Y es que Martín y María serían primos en primer grado, y ello ni siquiera se ha planteado como un inconveniente para su matrimonio. También es cierto que su genealogía es tan compleja que ni de lejos comparten ni una gota de sangre, y que además probablemente Emilia y Tristán no llegaron nunca a ser legalmente hermanos, con lo que esto ya sería una justificación. Y quizás por ello nadie parece haberlo tenido en cuenta, como tantas otras cosas. Por ejemplo, que Martín haya podido casarse con otro nombre, lo mismo que en el pasado ordenarse sacerdote con esta misma situación. 
Ya sé que todo lo anterior es una tontería, pero tenía que decirlo. Aunque tampoco es que los capítulos den para mucho más (con alguna notable excepción como la de ayer).  
Bien, supongo que podría hablar de Conrado y Aurora, pero prefiero esperar a que se desarrollen los acontecimientos. Hacerlo ahora sería juzgarlos apresuradamente, porque hay muchos flecos en esta relación a tener en cuenta. El principal, la que parece predisposición de ambos a dejarse manipular, aunque parece que Aurora empieza a tener la mosca tras la oreja. Y ello sin que haya sucedido nada visible que le haga pensar que Alicia les utiliza, o de que haya atado cabos por algún motivo, sinó que supongo que es fruto de la reflexión y también de que, al fin, parece que ha decidido luchar por su amor.
Ah sí, otra cosa: Candela. A pesar de que sus minutos de gloria son escasos, me encanta el papel que ha asumido de segunda madre para Aurora. Creo que su ascendiente es importante para la chica, y que su papel de consejera y referente le es a ésta de gran ayuda. Aunque también para Martín y María.
Y ellos la corresponden en igual medida, queriéndola y siendo su auténtica familia. 

22 de julio de 2014

El dia de la boda

¿Qué importa que se trate de una imponente catedral, una humilde iglesia o que sea la bóveda estrellada del cielo la que corone sus cabezas? Ellos son realmente el templo, el que está asentado sobre los cimientos fuertes del amor, y que han ido edificando y consolidando con el cariño, el respeto mutuo, la igualdad y la confianza. Y dándole colofón con una hija.
Ahora han sellado su unión ante los hombres, pero esto es solo un paso más en sus vidas. Porque de alguna manera ya recibieron esta bendición cuando sus miradas se cruzaron por primera vez en la plaza y sus corazones comenzaron a latir al unísono. Y ya nunca más han dejado de hacerlo. A pesar de que ha habido momentos de desaliento, de renuncia, de desencuentros, de creerlo todo perdido, de dolor y sufrimiento. Pero también de reencuentro, de dicha compartida y de amor. Mucho amor.
Además de una felicidad que Martín y María dejan aflorar por cada poro de la piel.


Todos estaban ahí para contemplar su dicha y arroparlos, en una preciosa celebración, romántica y única. La familia, los amigos, la gente que les quiere,…  No ha faltado nadie entre todos los que estaban dispuestos y decididos a que nada estropease la ansiada felicidad de esta pareja, ni su gran día. Bueno, quizá ha faltado Conrado, pero si estaba de corazón. Y, por descontado, los otros grandes ausentes, Pepa y Tristán, pero que están muy presentes en el recuerdo.

Martín y María ya son marido y mujer. Una situación que hasta hace bien poco se antojaba imposible. Pero su amor ha sabido traspasar las barreras y vencer todos los obstáculos. Ahora ya son uno. 
Martín ha tomado a María como esposa y ésta se ha entregado a su esposo. (Admito que la fórmula no me gusta en su connotación, pero entiendo que era la habitual). 
En sus dedos ya lucen los anillos, señal de promesa, uniéndose con ello sus corazones. 
Y llegó la noche. Pero no es su noche de bodas, sino la de su boda. Porque han tenido otras noches y otros momentos en los que se han amado y se han conocido. Sin embargo esta si tiene algo diferente, porque de alguna manera marca el fin de una etapa y el comienzo de una nueva, en la que sus caminos son uno solo. 
Y el vínculo que ahora los une es firme e inquebrantable. 
Es para siempre.

Un hurra por Mauricio !!

No quería añadir esto al otro comentario, porque creo que lo que podría haber pasado es lo que sucede con todo lo relacionado con la doña, que estropea todo lo que toca.
Pero no podía dejar pasar la ocasión de comentar la actitud de Mauricio. Ya lo dije en días anteriores que creo que está cambiando, y que aún sin cambiar de bando, tampoco gusta de lo que está viendo en La Casona. Acentuado ahora por la actitud insolente y prepotente de Bosco, que parece que ha olvidado muy pronto que no hace ni dos meses su situación no distaba de la que ahora hace objeto a los demás.  
Por ello creo que Mauricio se ha esmerado en hacer que la comida les sentara mal a ambos, a Francisca y al chico. Y aún con el aire inocente de quien no ha roto un plato en su vida, ha disfrutado enormemente de la situación.  
De todas maneras, y volviendo a Bosco, hay que decir que quizás no esté del todo perdido. Porque, a diferencia de la doña, tiene remordimientos por algo que él considera que no está muy bien, y esto de por sí ya dice a su favor. 

21 de julio de 2014

Una gran familia para María

Creo que debe ser ahora cuando María puede ser totalmente consciente de que tiene una familia. No creo que nunca se haya sentido tan arropada como en este momento, cuando ha recuperado la cercanía con los suyos y vive en un verdadero hogar. Porque La Casona era el lugar donde vivía y donde creció, y quizás también donde un día Francisca la trató con cariño, pero que al final se ha demostrado que era condicionado a la sumisión y a complacer sus deseos de perpetuarse. Muy diferente al amor incondicional de quienes realmente la quieren por lo que es y por quien es: María, la niña que cayó en manos de una arpía que pretendía moldearla a su voluntad, pero que una vez hecha mujer ha conseguido librarse de sus garras y vivir la vida que desea.
Es ahora, en el Jaral, donde María es realmente ella misma y donde ha alcanzado la verdadera felicidad. Al lado del hombre al que ama y con la hija de ambos. Sin olvidar que ahora tiene cerca a  sus padres, que ahora  pueden ejercer como tales, con un Alfonso que adora a su hija y una Emilia que realmente ejerce de madre, como siempre habría tenido que ser. Además de su abuela, de su prima (y ahora además cuñada) Aurora, sus tíos Mariana y Nicolàs, su abuelo Raimundo,...toda su gran familia. Pero también con personas que se han incorporado a su vida y que ya ocupan un lugar especial. Como Candela, que estos días vive los acontecimientos con la misma ilusión e intensidad que una segunda madre, la que casi es para Martín y Aurora. Y ahora también para María. 
Que diferencia entre las dos haciendas!!! Mientras en el Jaral se respira auténtico calor de familia, en La Casona el aire cada día está más enrarecido y la oscuridad parece que se va adueñando de sus estancias. Igual que de sus habitantes. 

19 de julio de 2014

Una maniobra burda e inútil

No voy a  hacer como ella. No quiero estropear nada, y menos un  comentario sobre algo bonito como puede ser la boda de María y Martín. Porque Francisca no merece estar en el mismo plano, ni siquiera de refilón.
Es cierto que dicen que el mejor desprecio es no hacer aprecio. Pero si la razón me dice una cosa, el corazón me dicta otra, aún siempre teniendo en cuenta que es una ficción y que se puede antojar un sentimiento irracional. Más la serie y sus personajes son algo que ha estado en mi día a día durante más de dos años y casi ya tengo interiorizado, como si fueran algo casi real.
De hecho ha sido mucho más que una mera distracción, ya que me han permitido descubrir un montón de gente encantadora, forjar amistades y además hacerme aflorar la pasión por la escritura. Algo que siempre le tendré que agradecer a esta serie.
Pero no quería hablar de mí, sino de Francisca y sus manejos para impedir la unión de Martin y María. Aunque no voy a hablar de lo que además ha salido en los avances sobre Bosco, porque sería adelantar acontecimientos, pero ya adelanto que me parece demencial y que demuestra que esta mujer es capaz cada día de superarse en mezquindad. (Y los guionistas en inventarse tramas retorcidas)
Me centraré en lo más reciente. Realmente es hilarante que recurra a métodos tan burdos como raptar al sacerdote o profanar la iglesia, aparte de que no va a costar mucho que la gente se pregunte sobre la relación entre su oposición a la boda y unos hechos que pueden aplazarla (que no impedirla) y que no pueden atribuirse a la casualidad, a menos que uno sea muy indulgente o muy ingenuo. O que prefiera mirar hacia otro lado e ignorar la posibilidad de la autoría de la doña en los hechos.
Es cierto que a estas alturas, las posibilidades para ella de impedir esta unión son prácticamente inexistentes por los cauces normales. No puede intentar convencer a María, ni presionarla con nada, ni tiene ningún argumento, salvo el rencor alimentado de manera irracional hacia una persona, Pepa, que hace diecisiete años que desapareció pero que, de alguna manera, ella ve presente en los hijos de ésta. Aunque hay otra cosa irracional en este asunto. El que lleve lo de “si no estás conmigo, estas contra mi” a su expresión máxima. María la ha contradecido y por ello no puede perdonarla. No importa si con ello le puede provocar infelicidad o destrozarle la vida, porque su egoísmo es lo único que la mueve y lo único que le importa.
Afortunadamente no cuenta con la fuerza de la gente, y el cariño hacia una pareja a la que todo el mundo desea lo mejor. 

En las manos de Mauricio

Me gusta que el papel de Mauricio sea algo más que el de ser el servidor fiel de Francisca. Finalmente parece que los guionistas han decidido otorgarle el papel que hasta hace poco le habían escatimado al magnifico actor que es Mario Zorrilla, y le están dando los minutos de protagonismo que considero que se ha ganado merecidamente.
De hecho, en este momento Mauricio tendría la clave para varias cosas. Aunque en realidad esto no es nada nuevo, ya que, por ejemplo, aún está en el aire porque no ha contado nunca lo de la cincha cortada por Fernando. Misterio que seguro va a pasar a mejor vida, como tantos otros.
Ahora tiene en sus manos salvar a un chico inocente de las garras de la doña, impidiendo que ésta vaya más allá en sus propósitos y le anule completamente la voluntad a éste. Sabe lo que Francisca está haciendo con Bosco, manipulándolo y dándole una versión de los hechos que no se ajusta para nada a la realidad. Y ahora además convirtiéndolo en su mano ejecutora. Porque no creo que el capataz vaya a tener que esforzarse mucho para atar cabos entre los manejos que se traen el chico y la doña, con el tema de la desaparición de D. Anselmo y los posteriores acontecimientos.
Es cierto que no creo que en este momento Mauricio esté por la labor de enmendarle la plana a su señora en el tema de Bosco, porque es evidente que el chico no es precisamente receptivo a nadie que no sea Francisca y sus deseos. De hecho no creo que el hombre ni siquiera se haya planteado hacer algo para rescatar a éste de su destino. Pero me pregunto si va a permanecer indiferente, y si además va a llegar el momento en que su fidelidad a la doña se va a resquebrajar. De hecho es posible que ya tenga fisuras, como se ha visto en el tema de Mariana. Mauricio no parece nada dispuesto a actuar en este caso y en cambio decidido a hacer todo lo posible para salvaguardar a la chica.
Creo que el hombre si está cambiando, ya que lo que hacía antes sin rechistar ahora se lo cuestiona. La manera gratuita con que la doña actúa contra personas a las que Mauricio aprecia, sin otro motivo que un rencor insano e irracional, creo que ya ha empezado a pasarle factura a sus sentimientos. Porque es evidente que tiene algo de corazón, el que sabe corresponder a quienes le muestran cercanía y han sabido ver en el al hombre que hay detrás de su fachada ruda, el que como dijo una vez Mariana ha vivido siempre sin sentir el afecto de nadie, y que ahora parece que busca con mayor insistencia.
Como el de la pizpireta y alegre Fe, que creo que, además de ayudarle en este posible cambio, está metiéndose en su interior sin él apercibirse, sin que los pocos disimulados requiebros de la chica parezcan hacer mella.
¿O sí?

18 de julio de 2014

El vestido de novia

Creo que no se trata solo de un vestido de novia, sino que encierra un simbolismo que habla de muchas más cosas: del fin de una lucha, la culminación de los sueños, el dejar atrás un pasado triste y deseoso de olvidar,….  Y especialmente del comienzo de una nueva etapa, que seguro que aportará muchas dichas y también, para no ser menos, nuevos contratiempos, incluso puede que algún desencuentro. Aunque seguro que será puntual, porque el amor de esta pareja puede con todo y todos.
Porque creo que la única “desventaja” que tienen es su buen corazón, ya que por lo demás han aprendido a temer y a estar prevenidos ante la que ha sido casi en exclusiva la causa de sus infortunios pasados, y de que no hayan podido vivir su amor en libertad. Aunque no me olvido que también han cometido errores mayúsculos que solo son atribuibles a ellos mismos. Pero todo ello ya forma parte del pasado, y ahora el futuro es lo que cuenta.
Ya no son los mismos que hace dos años se encontraron en la plaza del pueblo, y que provocaron unas chispas que con el tiempo se han convertido en un incendio abrasador. Lo único que no ha cambiado es el amor que nació en este momento , si acaso solo para crecer y consolidarse.
Pero como personas si han experimentado cambios en este tiempo, igual que otras muchas cosas a su alrededor. Aunque haya una excepción: la doña y su maldad, una sombra que no deja nunca de cernirse sobre la felicidad de los que han tenido la mala suerte de cruzarse en su camino.
Martín cada día se parece más a su padre, y su lucidez y madurez ha aumentado en grados, paralela a la dureza de la vida a la que ha tenido que hacer frente, pero que ha sabido y podido superar. Y, como él, se ha convertido en un señor respetado, cuya palabra es tenida en cuenta, y cuyo concurso es requerido por sus conciudadanos. Pero sin las ínfulas que se le suponen a un terrateniente al uso. Y, al igual que Tristán, también es cercano, generoso y con sentido de la justicia, siempre dispuesto a luchar por los demás, pero especialmente por su familia.
Por cierto, al menos D. Anselmo ha hecho mención al recuerdo de este gran hombre, gran personaje y, por supuesto, de manera implícita al magnifico actor que lo defendió tan bien y que aportó tan buenos momentos a la serie. 
María también ha madurado, y como en el caso de Martín, a fuerza de sufrimientos. Y aún con ocasionales muestras de ingenuidad que hacen cuestionarlo, pero que parece que también se están quedando atrás, se ha convertido en toda una mujer, con cualidades que han ido saliendo a la luz a lo largo de los últimos meses y que demuestran que es y será la digna compañera de tan magnifico hombre. Otra gran señora para el Jaral.
Una señora con todo merecimiento, no como la arpía que vive en La Casona y que sólo recibe este tratamiento porque tiene dinero y poder. Pero que es la más vil de las criaturas, capaz de regodearse en el dolor ajeno y de mostrarse insensible a todo sentimiento que no sea su propio egoísmo. Un ser patético que no merece nada más que el desprecio más absoluto.   

17 de julio de 2014

Contando las horas

Quizás la doña piense que buscando la manera de impedir la boda de Martín y María va a conseguir ganar la partida, pero creo que no se ha dado cuenta de algo crucial.
Martín y María ya están unidos para siempre, no sólo por un amor que traspasa fronteras, sinó también por su hija. Ya son una familia, por lo que el trámite del matrimonio sólo es algo de cara a la galería, para legalizar una situación ante la sociedad. Más cuando se trata de una pareja que es evidente que no han de consumar nada, y teniendo en cuenta que Esperanza está ahí como la prueba más patente de que ello ya ha sucedido.  
Aunque por descontado no le voy a restar importancia a este tema, y sin perder de vista que se trataba de una época en la que vivir amancebados era poco menos que impensable. Especialmente cuando el protagonista era el señor de una hacienda importante, y estaba expuesto a una mayor presión en temas de moral. Por aquello de dar ejemplo.
Pero si hay algo en lo que Francisca está influyendo. Ver a Martín preocupado no por los nervios de la boda sinó por el temor de que la doña haga algo, ya es demasiado para el cuerpo. De verdad que ya empieza a ser agotador que el deporte favorito de Francisca sea amargarles la vida a sus nietos, y ahora también a María.  
Como también ha sido realmente vergonzante la escena de la plaza, montando un espectáculo en el que encima Aurora y Martín han caído como pardillos.
Al respecto de esta escena, he de añadir que me ha parecido, además de lo que he dicho anteriormente de penosa y ridícula, resuelta de manera poco hábil por parte de María Bouzas. Creo que ha exagerado tanto el papel, que ha conseguido caer incluso en el histrionismo, tanto por lo que se refiere al personaje como a la misma actriz. Aunque por supuesto, esto es sólo mi opinión y probablemente habrá quien piense de manera diametralmente opuesta, cosa que por descontado respeto.
Creo que me estoy repitiendo, pero ya no puedo más con este personaje. Solo espero que más pronto que tarde empiece a pagar por sus fechorías. Y es posible que vaya camino de que esto salga de su propia casa. Con Bernarda humillada constantemente, y Mauricio con la mosca tras la oreja. Sin contar que puede que algún día le salga también el tiro por la culata con Bosco, sólo con que éste la pille en algún renuncio.
Porque no se puede alimentar a la bestia, sin correr el peligro de que un día llegue a morder la mano que le da de comer.  

El nombre (y apellidos) de Martín - 2

Palabras de Mauricio a Bosco (más o menos)  “He oído que ha tenido problemas con Gonzalo Balbuena”
Pero ¿alguien me puede decir quién es este personaje?
Si alguien se incorporase a la serie ahora mismo, no creo que entendiera nada. Que Martín sea apelado por SU nombre sólo por su hermana y ocasionalmente por Rosario, mientras que casi todo el mundo le llama Gonzalo, y ello a pesar de muchos de ellos lo conocieron de su infancia por el nombre que le pusieron sus padres. Y por si no fuera poco, que su apellido sea Balbuena para algunos, Castro para otros,….
Ya sé que es otro de los temas que me hace pesada e insistente, pero que no voy a dejar de reivindicar porque, aún sin ser importante, me parece que ya vendría siendo hora de que los que escriben los diálogos se aclarasen con el nombre completo del que me ocupa.
Creo que ya he hablado sobre esta cuestión en multitud de ocasiones y que puede antojarse casi irracional que siga con ello, pero me niego a aceptar la explicación de que es él mismo quien lo ha querido así. ¿Quien querría un nombre que no ha escogido, y que además sólo puede traerle malos recuerdos? También es cierto que hay personas (he conocido algunas) que, por lo que sea, prefieren ser llamadas por otro nombre diferente al suyo, pero legalmente el apelativo sigue siendo el que consta en el registro civil o en el de bautismo. Y también lo es que actualmente existe la posibilidad de cambiar esto, pero creo que en 1921 debía ser algo que no se contemplaba ni de lejos.
Ya sé que estoy puesta en modo negativo, y que hace días que sólo le doy a la tecla para criticar lo que me parece la deriva de la serie, pero creo que bailarles el agua a los responsables de los guiones sería lo mismo que aceptar comulgar con ruedas de molino. Y ello no entra dentro de mi manera de ver las cosas.
Así que aquí dejo, por enésima vez, mi protesta por este tema.

Nota: Después de escribir esto he visto una entrevista con el guionista en que lo justificaba, pero me ha parecido un argumento muy poco convincente, que este mismo comentario podría rebatir en algún sentido (el de los apellidos). Y además hablamos de una serie, y los personajes dicen y hacen lo que los guionistas les escriben.
Pero no voy a insistir más en ello. Para mí siempre será Martín.