30 de junio de 2015

Una oportunidad para Bosco

Igual que Francisca no me da ninguna lástima y tampoco consigo creerme su exagerada situación actual, el caso es que Bosco me transmite algo parecido a lo primero.
Probablemente no comparta esta sensación con casi nadie, por lo incomprensible, pero el caso es que aunque se supone que ahora el chico es feliz, solo lo veo en esta tesitura cuando está alejado del Jaral y en compañía de personas ajenas a éste. Bueno, quizás exceptuando a Candela que ya empieza también a ejercer con él como una madre, lo mismo que sucedía con Martin y Aurora.
Evidentemente no es ésta la sensación que se supone ha de transmitir esta trama, pero es así como la siento. La felicidad que todos pregonan que existe y que pretenden se respira en el Jaral, no consigo verla por ninguna parte. Al igual que el supuesto amor de la pareja que, dejando aparte las escenas de intimidad que pueden ser más intensas, pero que a pesar de todo no me mueven ni una fibra, el resto del tiempo me parecen dos amigos con derecho a roce. Ni sus miradas me transmiten nada, ni sus supuestos gestos de cariño nada más que algo motivado por necesidades de guion (bueno, para ser justa, quizás Francisco se esfuerce un poco más y consiga trasmitirlo a veces).
Y es por Francisco que aún no he tirado la toalla con este personaje. Porque pienso que aún es posible darle una oportunidad a ambos (al actor y al personaje), éste el último eslabón que queda con la trama inicial, y porque sigo esperando que se produzca un cambio (el personaje de Inés creo que es irreparable). Lo cierto es que cada vez que ambos salen juntos en pantalla pienso que con ellos han hecho un destrozo, presumiblemente pretendiendo reeditar la historia de los padres del chico. Pero ni Bosco se parece a Tristán, ni Inés se acerca ni por lo más remoto a Pepa, por lo que es imposible que con ellos se repita algo parecido.
Pero siguiendo con el hilo de lo anterior y al respecto de Bosco, pienso que éste si mejora notablemente cuando con quien interactúa es con Severo o Lucas, en escenas que le permiten tener algo más de relieve. Como también sucedía en los últimos tiempos con Aurora, algo que ya es historia con la marcha de ésta.
Recientemente hemos visto como Bosco intercedía por Severo, alguien con quien se están instalando unos fuertes lazos de amistad, aunque también podría ser que de alguna manera éste sustituyera a la figura paterna que Bosco no ha conocido. No hay que olvidar que a pesar de que en la vida real solo se llevan cinco años, en la serie serían muchos más. Pero me gusta esta relación y la complicidad que se ha establecido, que además permite a Bosco tener su propio espacio, sin que otros/as lo ensombrezcan. Esto es lo que pido para él, más protagonismo.
(y es casi gracioso decir esto, cuando se supone que es el protagonista) 

El primer paso

No es momento de echar las campanas al vuelo, porque sería precipitado hacerlo sobre algo que ni siquiera ha dado muestras de haber empezado. Pero que se presenta como una posibilidad: una relación sentimental entre Severo y Candela.
De sus palabras se deduce que la relación “comercial” entre ambos va viento en popa y que, a pesar de que no lo hayamos visto, existe un contacto habitual. Pero es claro que esto no basta, y que lo que algún@s queremos ver es algo más. Es cierto que Severo parece que se toma la colaboración con Candela como algo personal, y que está decidido a llevarlo sin intermediarios, pero que la vea como una socia de negocios no es precisamente lo que se espera. También es verdad que ya dice mucho de él el hecho que no haya tenido reparos en crear una sociedad con una mujer y que no le importe negociar con ella, especialmente teniendo en cuenta la poca consideración que tenían las féminas en aquel tiempo, pero la vinculación que creo afirmar que much@s querríamos ver es de otra índole muy diferente.
Porque pienso que ambos merecen ser felices, y no dudo que además podrían conseguirlo juntos. Los dos han tenido una vida muy dura y es ahora, cuando parece que el futuro les sonríe, cuando pueden pensar en ellos mismos y en darse una oportunidad. ¿Hay quien no desea ver a Candela volver a brillar con esta luz especial que tenía en otros tiempos? ¿Y quién no desea que se desprenda del aura de sufrimientos que a pesar de que la afectan directamente, no tendrían por qué robarle su vida? ¿A quién no le gustaría ver a Severo siendo el causante de que Candela vuelva a sonreír de felicidad?
Evidentemente esto es PV y las cosas no siempre son como se desean. Pero creo que algo del estilo de lo que se propone daría mucho juego a la serie, faltada ahora mismo del romanticismo que la envolvía en tiempos. Sí que existen parejas consolidadas que dejan momentos bonitos (y no tan bonitos), pero falta la otra chispa: la de las relaciones que empiezan, que se van forjando a fuego lento, que con sus altibajos van creciendo en intensidad, que se resisten a salir a la luz y que un día, inesperadamente, se manifiestan.
Y ahora mismo hay varias parejas en esta tesitura, o al menos en proyecto. Y esperamos que pronto podamos añadir a las mismas a Severo y Candela. 

29 de junio de 2015

La necesidad también ahoga

Meses de esperar que la Paca tuviera su merecido, y ahora admito que verla en esta tesitura no me produce ninguna satisfacción. Pero no porque considere que sea algo que no se haya ganado con creces, sino porque pienso que se han cargado las tintas con esta situación, que me parece más de risa que otra cosa. Y porque tod@s sabemos que no es nada definitivo, que esta humillación va a servir para que cuando se recupere (que no dudo va a suceder) vuelva a surgir, incluso con más virulencia, la Paca que tod@s conocemos: la malvada y vengativa, incapaz de pararse ante nada, ni nadie.
No creo que la lección sirva para nada, si acaso para que Raimundo pierda las pocas cosas de su propiedad que tenía hasta ahora. Aunque si ha servido para que todo el mundo que estaba en el entorno de la doña haya quedado retratado, y que el dicho aquel de que cuando el barco se hunde las ratas lo abandonan, se haya demostrado otra vez que es cierto. Aunque sean ratas de la misma calaña que la que me ocupa.
Solo Raimundo sigue ahí, y esto va a ser lo que aguante a la doña. No por el poco dinero que este pueda aportar, sino porque es la voz de la sensatez. Es claro que la situación sería muy diferente si Francisca se hubiera encontrado sola en estos momentos en que todo su mundo se desmorona a su alrededor.
Pero aun así verla arremangarse es un hecho novedoso para una mujer que siempre lo ha tenido fácil, y es algo que hay que reconocerle por lo que significa que no se deja avasallar por las circunstancias o quizás sea el orgullo de no dejarse vencer. Aunque diría que se trata más bien de que la necesidad ahoga y no ha tenido más remedio, por lo que no hay que otorgarle más mérito del que tiene, ya que es algo que desde hace siglos vienen haciendo todas las mujeres (por aquello de los roles, que afortunadamente cada vez van perdiendo fuerza) y en menor medida algunos hombres.
Francisca lo va a pasar mal una temporada y va a saber lo que es la humillación que tantas veces ella misma ha procurado a otros. Y va saber lo que son privaciones y tener que comer lo que tantas veces ha rechazado.  
Y lo principal, va a saber que no siempre se gana y que no es intocable.
Por cierto que no me da ninguna lástima. Al fin y al cabo es situarla en la misma situación por la que atraviesan la mayoría de sus convecinos, y a la que ella ha contribuido con su tiranía.   

28 de junio de 2015

El fin de una larga búsqueda

Hacía mucho tiempo que en un solo capitulo no conseguían provocarme tal cantidad de buenas vibraciones. El verdadero reencuentro de los hermanos Santacruz lo ha conseguido, porque además ha venido unido a la constatación de que nos encontramos ante dos magníficos actores que, junto con Raúl y Álvaro, pueden dar momentos muy interesantes y nueva vida a la serie.
Y lamento haber llegado a esta última conclusión, especialmente porque es muy injusto para las actrices y actores que durante cuatro años se han dejado la piel para conseguir mantener la serie en el candelero, pero creo no equivocarme al afirmar que en los últimos tiempos ésta ha perdido la capacidad de ilusionar, salvo en momentos tan puntuales como escasos. Hasta ahora, que a algún guionista se le ha encendido la bombilla.
Afortunadamente ha llegado Sol para revolucionar algunas tramas, y además creo que lo han hecho con tino, estirado el hilo en su justa medida y sin estropear ya de entrada al personaje, convirtiéndolo en alguien odioso. Enseguida han dejado entrever que es una mujer de carácter, pero también con un punto de fragilidad, como casi todo el mundo. Que a pesar de los avatares de la vida, los lazos que le unían  a su hermano no han desaparecido, que el cariño hacia éste sigue intacto, y que desea volver a sentir el contacto humano de verdad, el que se deriva del sentirse querida por ser quien es, no por su envoltorio. Y, ¿porque no?, protegida y a salvo.
No voy a entrar en el tema de cómo ha llegado a darse cuenta de que su hermano no busca más que volver a reunirse con ella, ni tampoco los medios poco ortodoxos empleados por éste. Tampoco en la idea descabellada de huir por el tejado, exponiéndose a dejar la vida en el intento (por cierto, unas magníficas escenas filmadas con un ángulo innovador), y la desesperación de Severo por salvarla, sin importarle su propia seguridad.
Lo realmente emocionante ha sido cuando los dos hermanos por fin han podido abrazarse sin recelos. Y la larga búsqueda de Severo haya llegado a su fin y pueda estrechar entre sus brazos a la hermana que tanto ha añorado.
A partir de ahora creo que realmente es cuando empieza la trama de Miel Amarga. Es cierto que ya hace un tiempo que Severo y Carmelo llegaron al pueblo, y que cuando esta trama ya empezaba a ser desesperante por su inmovilidad y casi coincidiendo con la llegada de Sol (aunque en realidad ella haya sido el detonante) finalmente han puesto en marcha la maquinaria para tejer su venganza contra Francisca, que parece ya da sus frutos. Pero creo que Sol aporta algo más a una casa en la que hay que recordar sólo viven dos hombres solteros. Ella da el toque diferente, aunque no dudo que también más de un dolor de cabeza.

La libertad de opinión

Cien años de soledad- Gabriel Garcia Marquez
Captura desde el Instagram de Alvaro Morte

Voy a salirme un poco de mi línea habitual para hablar, no de la serie, ni sobre algo de la serie, sino de quién la protagoniza: los actores.
En los últimos tiempos parece que hay quien ha decidido mezclar churras con merinas, y ello en el sentido de meter en el mismo saco al actor/actriz  y a la persona. Es cierto que conviven en un mismo cuerpo, pero fuera de los platós tienen todo el derecho a tener una vida privada y pensar como les apetezca.
También es cierto que no hay que darle más publicidad, porque la mayoría de estos comentarios no salen de los círculos de los seguidor@s de PV, lo que limita una posible repercusión en las personas afectadas, pero no por ello me voy a callar. Por supuesto tampoco creo que me tenga que erigir en paladín de los que están siendo objeto de críticas continuadas solo por hacer lo que hacemos muchos: expresar nuestra libre opinión en las redes sociales, mientras podamos y hasta que la ley mordaza lo impida.
Mi sola intención es hacer precisamente esto: decir lo que pienso y solo con el ánimo de defender un derecho, no para obtener ningún agradecimiento por parte de nadie.
Me reafirmo: creo en el derecho de todos y todas a expresarse libremente, sea en el sentido que sea. Lo que no creo es que tener una cierta notoriedad haya de impedir a alguien decir lo que piensa, o incluso mostrar públicamente su afinidad a una determinada línea política. Que, por cierto, parece que no gusta a algunos.
Pero hay algo más. Que encima se cuestione, incluso hasta el punto de pretender menospreciar algunas acciones de estos mismos actores destinadas a la solidaridad y que no dudo están hechas desde el altruismo más sincero, es algo que me parece mezquino.
Por descontado esta misma libertad que defiendo para los actores, es la misma que defiendo para todo el mundo, y ello incluye la discrepancia. Pero a veces esto parece tener un signo que nada tiene que ver con lo que realmente se pretende hacer creer, además de incurrir en una generalización injusta.
Por cierto. Soy una ciudadana cualquiera y mi blog no es importante, ni como he dicho antes es mi pretensión que si por casualidad alguno de los afectados llega a leer esta líneas se sienta obligado/a a agradecer nada. Mis palabras son llevadas por la convicción, nada más. 

26 de junio de 2015

Sale el sol en PV

Con la marcha de Aurora y la desaparición (espero que temporal) de Fe, es de cajón que la serie va a experimentar un vuelco importante. Y si a ello también le añadimos la cada vez más segura desaparición de Inés, cuyo papel considero que carece de elementos de expectativa, este cambio aún se hace más patente.
Pero no pasa nada porque todo cambie y adopte aires nuevos. Al menos esta es mi opinión. Cierto que con ello se pierde la idea original para la que fue creada esta ficción, pero creo que ahora mismo se necesita un revulsivo, ya que a pesar los buenos datos de audiencia que siguen manteniéndose en niveles altos, la serie está estancada desde hace meses y las ideas parecen instaladas en un bucle que se antoja incluso previsible.
Por ello he puesto mis expectativas en las tramas que nacen, que al menos tienen elementos originales. Por supuesto sin olvidar a los “viejos” conocidos, que no tienen por qué ser relegados por los nuevos. Y entre ellos, y por enésima vez, me gustaría volver a romper una lanza por Candela, un personaje que ha pasado a ser de segunda fila, cuando en su momento tuvo un papel importante.

A pesar de que aún es pronto para decirlo, creo que la irrupción en escena de Sol y la puesta en marcha de la venganza (largamente aplazada) de Severo y Carmelo, provocando la caída en desgracia de Francisca (a la que parece que se le avecinan malos tiempos como nunca se han visto anteriormente), me llena de nuevas expectativas para seguir viendo la serie.
Es cierto que esta venganza tendría que haber venido de los más agraviados (aunque Severo también tenga algo que decir en ello), pero aceptaré que venga de quien sea. Es evidente que el poder de Francisca era demasiado importante como para que alguien con menor influencia pudiera con ella, así que ha tenido que venir de la mano de alguien a su altura. Con la diferencia sustancial de que Severo y ella son dos personas totalmente opuestas en cuanto a la manera de administrar su poderío.
El caso es que aunque quizás no coincida con el sentir general, espero que ahora las tramas se trasladen en buena parte a La Quinta Miel Amarga, donde además se han instalado tres magníficos actores. Porque si en anteriores càstings no hayan estado muy acertados, creo que en esta ocasión la elección ha sido de pleno. Y lo mejor es que siendo así, los que interactúan con ellos también ganan. Es el caso de Francisco/Bosco, que en sus escenas con Severo puede lucirse mucho más. Y espero que sea el caso de Lucas, que aun siendo un buen actor, tampoco ha tenido ocasión de demostrarlo demasiado (quiero decir en esta serie).
Severo, Carmelo y Sol son tres personajes con personalidad marcada, aunque la chica creo que se lleva la palma. La veo como alguien con carácter, independiente, con convicciones, obstinada (algo que también puede ser un defecto), pero también sensible. Y especialmente una persona que necesita sentirse querida. Y creo que con Severo van a dar escenas de hermanos como las que ya hace tiempo no vemos. Lo que va a pasar con Lucas y Carmelo es más difícil de conjeturar, aunque no dudo que también con ellos nos esperan buenos momentos. 

25 de junio de 2015

¡Adiós Aurora. Hasta la vista Ariadna!

Al igual que ella ha venido haciendo de manera indirecta y sin que nadie se apercibiera, yo también había empezado a despedirme de Aurora en otro post anterior. Sin embargo ahora ya es definitivo y ésta se ha ido a vivir su propia vida, marchándose con ella una joven y talentosa actriz, a la que hemos visto evolucionar a lo largo de todo este tiempo.
Dejando aparte las posibles críticas que el personaje al que daba vida haya generado en algún momento por unos guiones que no siempre se han entendido, lo cierto es que Ariadna ha demostrado sobradamente su valía para afrontar nuevos retos en su carrera profesional.
Evidentemente con ella se marcha otro personaje muy importante, que ha dado valor a las tramas. Y que su ausencia dejará un vacío que es difícil pronosticar como se va a cubrir. Lo cierto es que si El Jaral casi no tenía vida, ahora aún va a ser peor (pero esto es otra historia aún por ver)  
Pero aunque no haya mucho más que decir, lo que no voy a hacer es como el personaje y despedirme “a la francesa” (nunca mejor dicho) 
Así que ¡¡ADIÓS AURORA . HASTA LA VISTA ARIADNA!!

24 de junio de 2015

Bosco, el protagonista

No es lo mismo que con Martín y no lo será nunca, porque además ya no hay tiempo para enmendarlo. Pero creo que de haberlo enfocado con anterioridad, la relación entre Bosco y Aurora habría podido llegar a acercarse a ello, ya que en los últimos tiempos se ha visto que la complicidad y el cariño se han instalado entre los hermanos. Pero ya no va ser posible saber si podrían haber llegado a más.
Sin embargo sí creo que hay algo que puede repercutir para el futuro. Y es la constatación que el personaje de éste mejora notablemente cuando interactúa con otros que tienen un cierto carácter y le ayudan a cobrar algo más de notoriedad. Bosco siempre ha sido un personaje sin mucha personalidad, algo que sólo se ha manifestado en contadas ocasiones, y que como resultado ha dado que el personaje no consiga el evidente propósito de que emule a los que lo han precedido. Aunque creo que todo parte ya de su irrupción en escena con un nacimiento poco creíble, unido a que considero que erraron en la elección de la pareja que le había de dar el contrapunto adecuado. Evidentemente no pretendo decir a los guionistas como han de hacer su trabajo, pero creo que Bosco necesitaba a una mujer fuerte y con carácter, y en cambio le pusieron a una de apocada y sin arrestos, que se ha pasado todo el tiempo encerrada y haciendo pucheros. Además, y en mi opinión, sin que exista ninguna química entre ellos, con unas escenas pretendidamente románticas que dejan absolutamente indiferente.
Fuera de esto, creo que el personaje de Bosco aún puede ser recuperable. Evidentemente también influye el partenaire, que ayuda a hacer más o menos creíble una actuación. Con un buen actor o actriz al otro lado, Francisco puede sacar mucho más partido a su trabajo. Y esto sucede cuando interactúa con Álvaro, Chico o Raúl, en escenas cotidianas. O cuando comparte trama con Ariadna, María Bouzas,…. Incluso cuando estaba con Aida Flix, cuyo personaje, aunque malvado y odioso pero con cierta complejidad, daba mucha más vidilla a Bosco que una Inés que parece una agregada más que la esposa del señor. Es más, creo que con ella  Bosco es arrastrado a hundirse, en vez de coger el protagonismo que se le supone.
Veremos por donde transcurre ahora la historia. Sin Martín, ni Aurora, Bosco es el amo y señor absoluto y único del Jaral. Y la verdad es que ni siquiera puedo imaginarme cómo van a conseguir que esta casa no llegue a ser el lugar más aburrido de PV, con varios floreros como habitantes y sin que ningún atisbo de alegría consiga instalarse allí.
Una vez dije que La Casona estaba maldita, pero estoy empezando a pensar si no tengo que hacerlo extensivo también al Jaral, un sitio donde casi nadie consigue salir indemne.

¡¡Hasta pronto Fe!!

Era algo cantado por razones obvias, pero aun así cuesta hacerse a la idea de un PV sin el toque fresco que Fe aporta a la serie. Ya no digo a La Casona, donde sin el concurso de esta pizpireta doncella todo será aún mucho más lúgubre de lo que ya es normalmente.
Creo que cuando Marta llegó a la serie, nada ni nadie se imaginaba lo que iba a significar en el futuro, y la unanimidad que ha conseguido despertar con un personaje que sólo acapara elogios. Para Marta por su enorme profesionalidad y buen hacer, para los guionistas por haber construido un personaje único, y para Fe por deleitarnos cada tarde con sus salidas ocurrentes que no dejan de sorprender y consiguen sacar una sonrisa (o directamente una risa), por sus a veces destrozo del lenguaje hecho con el mayor gracejo, por su irreverencia, perspicacia,  por su buen corazón y generosidad, ……..Una doncella incluso capaz de hacer sonreír a alguien con el corazón de piedra, pero que sorprendentemente no consigue ser tan dura con la chica como suele ser habitual en su trato al servicio. Y también la mujer que ha conseguido lo que parecía imposible: que un hombre marcado por un pasado aterrador, ahora escuche a su conciencia, además de haber conseguido conquistarle también el corazón. (Cierto que a veces una llega a pensar que Mauricio es demasiado rastrero en su actitud con la doña como para merecerse alguien como Fe, pero en este caso la doncella sería como la segunda oportunidad y quien sabe, si no la definitiva).
Fe se marcha y deja atrás muy buenos recuerdos y un vacío importante. Pero esperemos que su promesa de volver en otoño se cumpla, y podamos volver a disfrutar de Marta y su personaje.
Mientras le deseo que disfrute del nuevo proyecto que junto con Jordi van a empezar en julio, y que probablemente sea el más importante de sus vidas.
Hasta pronto Fe !! 

23 de junio de 2015

Hay cosas que no cambian

Afortunadamente parece que la serie va dar un giro, y no por la boda de Inés y Bosco, un hecho que no levanta precisamente grandes expectativas. Pienso que lo llama la atención es que se entrevean nuevas historias que pueden volver a dar vida a la serie, como son las nuevas tramas de Prado, Sol y Gracia, e incluso se aventura la posibilidad de que llegue a existir una en condiciones para Candela (espero que con Severo).
Sin embargo hay cosas que por mucho que pasen mil y pico capítulos, no cambian. Y que provocan que me sienta impulsada a volver una y otra vez sobre un tema que puede llegar a cansar y convertir este blog casi en monotemático para un mismo personaje. Así que intentaré resumir mi opinión en pocas palabras, solo para dejar constancia de un hecho que no por repetitivo deja de ser motivo de un sentimiento que me mueve entre la indignación y el fastidio.
Es solo mi apreciación, pero pienso que actualmente existe mucha información que hace que las personas no acepten sin más algunas cosas. Cierto que siempre existirá quién se deja influenciar por charlatanes y visionarios, que hacen uso de la debilidad y la credibilidad de los demás para fines que no siempre son altruistas. Sin embargo, en el caso que me ocupa, entiendo que también es necesario retrotraerse a los años veinte, donde pesaba más lo que decían los poderosos que lo que podía salir de la gente corriente, además que las supersticiones estaban mucho más arraigadas. Y entre los poderes que guiaban el día a día estaba la iglesia católica, que era el adalid que dirigía la moral y las buenas costumbres, y que hacia también uso del temor a castigos supra terrenales para mantener a raya a las personas. Así que no habría de sorprender que una maldición en estos términos hiciera mella en el ánimo de las personas, aunque también hubiera quien intentara restarle importancia o directamente la ignorara.
Pero lo realmente paradójico es que, como en el caso de Francisca, salga de alguien que se considera buena cristiana (aunque el hecho de ir a misa solo la retrata como una beata hipócrita. Y, por descontado, de buena cristiana no tiene ni siquiera la apariencia). Por lo que desear el mal a alguien no creo que merezca ni siquiera el perdón de la confesión, que D. Anselmo le otorga una y otra vez. Algo que merecería un comentario aparte, que voy a dejar para otra ocasión, igual que la actitud apocada de Raimundo, que parece incapaz de dar un golpe sobre la mesa para defender a su familia. El amor puede volver ciega a una persona, pero hasta cierto límite, más cuando se trata de alguien que siempre ha dado muestras de ser una persona con la cabeza bien amueblada.  
Lo cierto es que esta maldición de la que la doña hace uso de manera recurrente, sí que ha llegado a materializarse, aunque la intervención divina no haya tenido nada que ver (si acaso sería para mirar hacia otro lado). Porque la mano terrenal de Francisca ha sido en todos los casos la encargada de que se cumplieran los malos designios. Y no sólo por acción directa, sino que es evidente que se aprovecha de la superstición para minar la moral de las personas más vulnerables, y así conseguir los fines propuestos.
Dicen que a fuerza de repetir las cosas acaban haciéndose realidad, y la maldición de la doña es una buena prueba de ello. 

22 de junio de 2015

El fin de la tiranía

Explotación, abuso de poder, tiranía,…..el caldo de cultivo perfecto para alimentar el descontento. Y si a ello le unimos la falta de voluntad de dialogo de una de las partes, ya tenemos el conflicto servido.
Evidentemente la necesidad también empuja a situaciones extremas, pero no necesariamente hasta el punto de llegar a la violencia sin que medie antes provocación.
Quizás sea el miedo de perder sus prebendas, el estar descolocada en una situación jamás imaginada, el haber sido humillada por sus pares (que al parecer ya no lo son tanto) o lo incierto de su futuro, unido a la soberbia nacida de años de haber manejado a su antojo todo lo que la rodea, lo que, sin que sea mi pretensión justificarla, ha llevado a Francisca a no disponer de la suficiente mano izquierda para hacer frente a una situación que se le ha escurrido entre los dedos. “Yo soy Francisca Montenegro (y a mí nadie me tose, dixit)!!” parece que ya no sirve.
Evidentemente Francisca ya no va a cambiar sus ideas, ni nunca va a dejar de creer que está por encima de los demás, porque tampoco ha conocido otra situación diferente de la que ha vivido hasta el momento, pero quizás ahora se vea forzada a replantearse algunas cosas. No tener disponibilidad de dinero, ni previsiones de poder manejar capital en un futuro inmediato, la va a obligar a bajarse de su pedestal, aunque sea temporalmente. Es claro que el poder está sustentando en su mayor parte por el dinero, por lo que al carecer del mismo también va a perder la posibilidad de influir en decisiones trascendentales para su futuro y, en un plano más local, de la capacidad de intimidar a sus convecinos por la fuerza para que sigan trabajando para ella, y además sin contraprestaciones. La escopeta de Mauricio puede haber dado una tregua, pero un solo hombre enfrentado a una turba no tiene muchas posibilidades, más cuando este mismo hombre se debate ahora entre su fidelidad y su conciencia.
Pero el panorama incluye ahora otro escenario. Hasta ahora Francisca ha sido la única posibilidad de que los trabajadores agrícolas o los obreros encontraran un trabajo para subsistir ellos y sus familias, aunque haya sido a costa de pagarles un mísero jornal y someterlos a una vil explotación. Pero Severo y Carmelo han revolucionado todo ello y demostrado que también al ámbito rural puede llegar la justicia social, pagando salarios ajustados al trabajo realizado y velando para el beneficio del pueblo al encargar los trabajos a los lugareños. Además de comportarse con una gran altruismo, y no permitiendo que nadie carezca de sustento.
También es cierto que esta actitud tiene sus dos caras. Enfrentados ahora a dos maneras de vida, pocos van a seguir leales a Francisca, o al menos no en las mismas condiciones. Por lo que sí es claro que, de una manera u otra, Francisca va a salir perdiendo, y que Severo y Carmelo están aprovechándose de ello, haciendo ver que otra manera de entender las relaciones laborales es posible. Sin embargo no creo que nadie pueda negar el componente importante de solidaridad del que también hacen uso, del que ni uno ni otro no creo que esperen obtener más recompensa que la de ver arrastrarse a la doña, y no el fin de recibir el aplauso popular por sus actos de generosidad. 

21 de junio de 2015

Un tio para Matías

No es que vaya a criticar la decisión de convertir a Nicolás en el confidente de Matías. En realidad me encanta que sea así, fundamentalmente por dos motivos: porque afianza la relación entre tío y sobrino, y porque permite al fotógrafo adquirir algo de protagonismo, del que andan faltados tanto él como Mariana, una pareja preciosa y con mucha química, pero que desgraciadamente han pasado a formar parte de la colección de floreros.
Pero lo cierto es que sorprende que no sean Emilia y Alfonso los que asuman este papel. Evidentemente no hay que dar nada por supuesto, menos en esta serie, pero parecía que la posibilidad de volver a ejercer la paternidad para la pareja iba a dar lugar a mayor protagonismo de la familia recién creada. Por descontado no voy a poner en duda el cariño que los dos le han cogido al chico y el hecho probado que ya le consideran como hijo propio (más después de haberle dado incluso sus apellidos), que saben tratarlo con comprensión y como corresponde a un adolescente inquieto y con pájaros en la cabeza, pero con un gran corazón,….pero me falta este punto de mayor intimidad entre padres e hijo. No pretendo insinuar que Emilia y Alfonso se desentienden del chico y no le procuran lo que está en sus manos, como tampoco que permanecen en la inopia cuando existe un problema con él. Pero es sorprendente que precisamente sea Nicolás quien haya sido el primero en ver cuando, como en esta ocasión, hay algo que inquieta a Matías, y por el contrario Emilia y Alfonso aún no den muestras de que se hayan apercibido.
Insisto, me gusta esta complicidad que se ha establecido entre  Nicolás y Matías, y que éste confíe en él y en su criterio para saber hacer frente a una situación que es nueva para un adolescente que aún no ha tenido tiempo de conocer el amor y lo que conlleva. 

El fin de una época

Ya ha empezado la cuenta atrás definitiva para que Aurora deje PV.
Pero si esta marcha es además sin retorno, a pesar de quedar abierta, es algo que solo el tiempo puede decir, aunque supongo que será difícil que vuelvan a convergir las circunstancias para que sea posible. Ariadna se ha convertido en una joven promesa, y es previsible que se le abran otros horizontes en su carrera profesional.
Sin embargo su marcha si trae aparejadas consecuencias, porque una sensación bastante generalizada es que con Aurora se acaba también una época que ya empezó su ocaso con la marcha de Jordi y Loreto.
Es cierto que ni siquiera una serie puede permanecer anclada al pasado, y por descontado y para seguir estando en el candelero, ha de evolucionar al mismo tiempo que transcurre la acción, incorporando nuevas tramas. No se puede vivir de recuerdos, porque las situaciones, los acontecimientos fuera y dentro de la comunidad, los nuevos personajes,… todo conforma una nueva realidad, con distintas idiosincrasias. O así considero que habría de ser para llamar la atención del espectador, aunque desgraciadamente en algunos casos parece que se ha optado por intentar hacer un remake de algo que ha funcionado en el pasado, pero que ni siquiera maquillado tiene la misma fuerza, bien sea por guiones repetitivos (y en consecuencia totalmente previsibles) o por actores o actrices que no acaban de encajar en el papel encomendado.
Pero Aurora si encajó, a pesar de que el intento de hacer de ella la copia de su madre no tuvo al principio demasiada buena acogida. Parecida fuerza y coraje, sus mismas ansias y sueños, incluso un físico que recordaba a ésta, se conjugaron para propiciar que la esencia de la partera siguiera viva. Y en el caso del capitán optaron porque fuera Martín el que mejor lo representara. Por lo que con ambos hermanos consiguieron que no se perdiera del todo el nexo inicial con la historia que dio lugar a la serie.
Cierto que quizás porque ellos si conocieron a sus padres (bueno, Aurora solo a uno de ellos) e interactuaron, dando lugar a unas escenas emotivas y preciosas que han quedado impresas en la retina de los espectadores y en el recuerdo, es más fácil establecer esta conexión. Y que desgraciadamente con Bosco, unido a  su nacimiento surrealista, esto no ha sido posible, porque ni siquiera la relación entre hermanos ha alcanzado la profundidad que si se logró sin apenas dificultad entre Aurora y Martín. Cierto que Bosco no tiene la culpa de no atesorar recuerdos y no poder compartir nada de sus padres con sus hermanos, pero por la trayectoria de este personaje es difícil que pueda transmitir el nexo que si lograron éstos. 
Ahora, con la marcha de Aurora, se va a truncar todo lo anterior. Incluida la que podía haber sido otra bonita historia, pero que ni siquiera tuvo recorrido. Me refiero a Lucas, un personaje denostado por lo que representa, pero que admito que a mi si me ha gustado siempre. No voy a entrar en la discusión de si fue un tercero en discordia o no, porque es un tema ya superado (al menos por mi parte), pero sí creo que también ha significado algo importante para la chica. Quizás no ha sido el gran amor que fue Conrado, pero si más que un amigo, alguien que ha sido capaz de anteponer el futuro y la felicidad de Aurora a sus propios deseos. El que la dejará marchar sin intentar retenerla y el que la está empujando a cumplir sus sueños. Solo espero que algún día se haga justicia con este personaje y, por supuesto, le den el protagonismo que se merece.
Pero como me suele suceder, me he ido por las ramas y lo que pretendía era despedirme de Aurora (aunque aún tengamos que esperar hasta el miércoles para que su marcha sea definitiva)
De hecho Ariadna ya se está despidiendo de sus compañeros, aunque en la piel de su personaje. En las conversaciones y en los gestos ya sobrevuela el adiós, y en los ánimos ya parece pesar la despedida. No en vano han sido dos años compartiendo escena día tras día, y como han dicho tod@s en numerosas ocasiones, se ha fraguado un núcleo de compañerismo importante. Pero es absolutamente válido y comprensible que Ariadna haya decidido no estancarse y dar un nuevo rumbo a su carrera profesional, a pesar de que el momento no parece especialmente propicio para dejar un trabajo fijo. Sin embargo es joven, talentosa y tiene mucho futuro por delante, que esperamos poder compartir en días y años venideros.

19 de junio de 2015

Nadie es una isla

Intento meterme en la piel de Sol y tratar de entender el porqué de su comportamiento cerril.
Claramente el motivo principal de su enfado es haber sido arrancada a la fuerza del lugar donde vivía y llevada a un sitio que le es extraño, permaneciendo además recluida en contra de su voluntad. Esto, en circunstancias corrientes, por si solo ya es un motivo para entender su proceder. Además es una mujer madura, que ha de ser capaz de tomar sus propias decisiones, y en esto Severo está actuando de manera egoísta anteponiendo sus propios sentimientos y convicciones a cualquier otra consideración.
Sin embargo creo que las intenciones de éste son buenas, no así el método empleado. Y creo que de verdad quiere a su hermana y desea lo mejor para ella. Pero que es evidente que ello no pasa por aceptar saberla entregando su cuerpo a cambio de dinero, y asimismo expuesta a situaciones como malos tratos, vejaciones, extorsión o enfermedades de transmisión sexual.  Esto no es vida para ella, ni lo tendría que ser para ninguna persona.  
Es posible que Sol no haya tenido muchas alternativas antes de llegar a este punto en el que se encuentra, aunque nunca podría ser una justificación, porque no todas las mujeres en las mismas circunstancias acaban prostituyéndose. Y además lo que le reprocha a su hermano también podría hacérselo a sí misma, ya que no parece que por su parte haya hecho nada para encontrarle y buscar su ayuda. Por lo que se sabe, Severo es una persona muy conocida, lo mismo que sus productos, por lo que no tendría que haber sido muy difícil dar con su paradero. Así que la única explicación es que siente que su hermano la abandonó cuando más lo necesitaba, y su resentimiento la ha llevado a  olvidarse de él, después de aprender, llevada por la necesidad, a valerse por sí misma.
Pero lo que más me cuesta entender es que aparentemente no quiera renunciar a la vida que llevaba, aunque es difícil decidir cuánto hay en su actitud de rabieta, o por el contrario, de convicción. Tampoco es que le estén pidiendo que se deje deslumbrar por las riquezas y la vida muelle que le proporcionaría su hermano, pero el caso es que el destino le pone delante una oportunidad de oro para escapar de su jaula y ser libre, además de gozar de una estabilidad que en un prostíbulo, aunque sea de lujo, está lejos de ser una posibilidad. Porque también este lugar es una cárcel y está sometida a un carcelero, además de que aunque ahora aún le parezca lejano, también depende de otra prisión igual de tangible como es su propio cuerpo y el implacable paso del tiempo que, tarde o temprano, va a acabar con su lozanía y dejándola posiblemente en la cuneta.
¿Qué considera el lupanar como su casa? Quizás ella haya acabado considerándolo así, pero el caso es que ha conocido lo que es un hogar y una familia, así que difícilmente puede referirse a este sitio más que como el lugar donde vive, pero en el que no se encuentra ni cariño, ni calor familiar, ni siquiera un núcleo al que sentirse unida. Es cierto que alguien independiente (o al menos es lo que ella al parecer cree) puede hacer su vida pensando que puede prescindir de todo ello, pero como decía John Donne “Nadie es una isla por completo en sí mismo; cada hombre (o mujer)  es un pedazo de un continente, una parte de la Tierra”. Y Sol ha de descubrir que no está sola, y que si tiene quién la quiere por sí misma, no por lo que es.

18 de junio de 2015

Se vuelven las tornas

Pues no lo siento en absoluto y no me da ninguna pena que Francisca haya sufrido un revés y ahora esté asustada. Ha paseado su soberbia por estos mundos durante años, ha cometido mil desmanes impunemente, ha humillado y abusado de su posición, así que una cura de humildad le vendrá de perlas.
De hecho aún sigue demostrando una actitud caciquil de lo más subido de tono. Tanto que incluso Mauricio parece cuestionarla, básicamente porque a diferencia de ella conoce muy bien el otro lado de la situación y sabe a lo que se enfrentan los obreros y empleados. Por lo demás, gente explotada sin ningún escrúpulo, que no tiene por qué estar agradecida por el hecho de recibir un mísero jornal que se ganan con su esfuerzo. Parece que la doña olvida que sus empleados no son animales de carga sino personas, y que tienen familias que sustentar, que el pan no cae del cielo.   
Y que Severo se aprovecha de la situación, es cierto. Pero solo sería reprochable hasta cierto punto, si se limitara a regodearse viendo como la doña cae en desgracia, y se cruzara de brazos ante los daños colaterales. Por cierto, ¿alguien duda de cuál iba a ser la actitud de Francisca si la situación fuera a la inversa? Pero Severo carga con las consecuencias de sus actos y piensa en los demás. Además de que, aunque su actitud pueda parecer interesada, el caso es que él y Carmelo han demostrado en otras ocasiones su generosidad, además de que tienen conciencia (cierto que la misma de la que se olvidan cuando se trata de la doña, algo perfectamente comprensible). Lo que es casi seguro es que a los trabajadores a los que pretenden ayudar no se van a cuestionar los motivos si ello les permite seguir llevando el sustento a sus familias, sin obviar que cualquier atisbo de lealtad (que la doña no ha hecho nada para merecer) no les va a llevar comida a la mesa.  
De todas maneras y dando por hecho que Severo está detrás de toda esta situación, y aún considerado la venganza como algo no muy loable, ¿quién puede censurarle que desee hacer pagar a la doña los daños infringidos a él y a su familia, y que utilice los medios que tiene a su alcance? Además en este “juego” de venganzas, en el que la doña es una experta, Severo establece una diferencia sustancial porque sus métodos no son cruentos. Aunque igual de efectivos, ya que ha sabido dirigirlos directamente a la línea de flotación. Y por mucho que las cosas se vuelvan a enderezar para la doña, nunca volverá a ser lo mismo, porque su reputación ha quedado marcada para siempre. Aunque se demuestre su inocencia, es más que probable que su poder e influencia dejen de ser lo que eran.
Y aunque evidentemente no se da cuenta, Francisca está perdiendo otra cosa: sus empleados están dejando de tenerle miedo. El mejor ejemplo, Fe. Lo cierto es que ésta ha dejado claro en multitud de ocasiones que lo único que espera de la “Paca “es un jornal, y que su lealtad no pasa de las puertas de La Casona. Pero realmente hoy lo ha demostrado y ha estado magnífica, dando un paso al frente y defendiendo sus derechos y los de sus compañeras.
¡¡Bravo por las mujeres con coraje!!

17 de junio de 2015

No hay tiempo que perder

Es cierto que ya tendríamos que estar acostumbrad@s a que se cierren tramas en falso, pero no puedo dejar de cuestionar la supuesta muerte de Amalia, que además de ser en off, me produce la sensación de una salida por la vía rápida. Lo mismo sucede con que también, sin solución de continuidad, ya nos encontremos al supuesto viudo planeando su boda con otra mujer. Tampoco es que espere que éste se muestre compungido, ni que guarde un gran duelo, pero es que ni siquiera parece que vaya a respetar un tiempo prudencial. Por supuesto hay darle una importancia relativa a lo que pueda opinar la gente, pero tanta practicidad por parte de todos, la rapidez con la que la noticia del fin de Amalia es asumida y aceptada, además de tanta prisa para pasar página, no acaban de cuadrarme.     
Aunque lo que realmente me chirría de este asunto es que se obvien cuestiones que entran dentro de la más pura lógica. Si no hay cadáver no creo que oficialmente se pueda dar por muerta a una persona hasta pasado un cierto tiempo, no al minuto siguiente de suponer que ha muerto.
Una suposición nunca puede ser una certeza.
Lo que lleva a pensar en la posibilidad de que los guionistas se guarden un as en la manga y que Amalia vuelva del mundo de los muertos para consumar su venganza. No sería nada nuevo una situación de este tipo, que ya se ha dado en otras ocasiones con resultados funestos.
Aunque hay algo más en todo ello: Aurora y su marcha.
Si una particularidad ha caracterizado a esta telenovela es la lentitud de las tramas, exceptuando la de Inés y Bosco a la que han puesto desde el principio velocidad de crucero, algo que no deja de ser sorprendente si no fuera por la sospecha que esto tiene sus motivos, y que no son precisamente dejar que la pareja sean felices mucho tiempo. Y si algo también es común a casi todos los personajes que han dejado la serie es que han acabado casi desapareciendo de las tramas al final de su periplo. Es el caso de una casi irreconocible Aurora, cuyo papel ha ido perdiendo fuelle y actualmente es casi residual, salvo en contadas ocasiones en las que interactúa con Bosco, un hermano con el que no ha llegado ni por asomo a tener el feeling que tenía con Martín.
Pero la sensación que da ahora es que también hay que cerrar su trama a toda prisa, como si la anunciada marcha desde hace meses se tuviera que resolver en dos días y, de alguna manera, tuviera que dejar todo atado, convirtiéndola en los últimos días en salvadora, vengadora, casamentera o lo que se tercie.
Aunque lo cierto es que con su marcha cuesta imaginar cómo va a transcurrir la vida en el Jaral, un lugar donde la gente deambula, sin conseguir despertar demasiado interés por lo que les acontece. 

16 de junio de 2015

La intención es la que cuenta. O no



Lo admito. No puedo evitar que una y otra vez me olvide de mis propósitos y siga cuestionándome algunas cosas de la serie, especialmente las licencias que se permiten y las incoherencias en las que incurren. Claro que no hay que darle más importancia de la que tiene, tratándose de una ficción y sin más propósito que el de entretener. Y me imagino que el 99 por ciento de l@s espectadores lo ven así. Pero cuando una se propone hablar con más profundidad de lo que se cuece en la pantalla, es inevitable que surjan preguntas y salgan a la luz temas que despiertan perplejidad por la deriva que llevan. 
Ahora estamos ante el tema de la intencionalidad. Y existe una discrepancia flagrante en lo que se da actualmente. O lo que es lo mismo, pero poniéndole nombre, entre la actual situación de Francisca y el intento de asesinato de Amalia por parte de Inés. 
Según el diccionario “intencionalidad” es “Carácter intencionado o deliberado con que se realiza una cosa”. Claro que hay que puntualizar que esto de por sí no es punible, salvo en algunos casos en los que ya entra el concepto de delito y en sus diferentes variantes. 
Antes de continuar he de dejar claro que no pretendo justificar a Francisca, ni a nadie en su misma situación. Porque el caso es que si existió intencionalidad de llevarse el dinero fuera del país, y si acabó echándose atrás no fue por escrúpulos o solidaridad, ni siquiera por temor a la ley, sino porque llegó a tiempo de evitar ser estafada. Nada indica que de no haber sido así no hubiera culminado su propósito de evadir dinero a un paraíso fiscal. 
Y aquí existe mi pregunta de si en este supuesto la intencionalidad ha de ser considerada delito. Pero si acaba siendo juzgado como tal, entiendo que la pena no habría de ser la misma que si se hubiera consumado el propósito. Sin embargo vemos como la justicia ha caído sobre Francisca sin siquiera pararse en si existe realmente infracción de la ley y saltándose además la presunción de inocencia, que es algo que ésta tendrá que demostrar. Y que supongo podrá hacer, aunque es claro que habrá un antes y un después, y que va a quedar marcada para siempre. 
Sin embargo en el hecho del intento de Inés de acabar con Amalia la intencionalidad si era manifiesta, incluso corroborada por la misma autora de los hechos. Por lo que es difícilmente explicable que de buenas a primeras haya sido exonerada por unos hechos que son claramente delictivos. Y ya no entro en el tema del asesinato consumado de Melchor, ni la falta aparente de conciencia de la chica. 
Y ahora es cuando debo decirme que esto es una ficción, cuya pretensión probablemente no es más que la de entretener y que, por lo tanto, las licencias no tendrían que suponer nada especial, aunque creo que si pueden ser cuestionadas. Pero aunque pienso que lo coherente seria que Inés fuera castigada, es claro que no puede cumplir una larga condena porque significaría su desaparición de la serie. Como si sucedió por cierto con Fernando, por unos delitos también en fase de tentativa. 
Vuelvo a decirlo. Creo que fue un error incurrir en esta situación de Amalia e Inés, porque trasladan el hecho de que cualquiera puede tomarse la justicia por su mano y salir impune (creo que es suficiente con que suceda una y otra vez con la doña. Excepto sorprendentemente en el caso menos delictivo que se le puede achacar). Nunca hechos del calibre anteriormente citado pueden ser justificables, aunque sean presuntamente motivados por la lucha por un hijo, o porque los lleve a cabo alguien a quien todos consideran una buena persona. (Seguro que en las prisiones hay montones de buenas personas que han cometido un error, pero tienen que pagar porque ello no las libra de cumplir una condena). 

15 de junio de 2015

Ellos traen la frescura

Evidentemente la trama de Matías y Prado no puede ser tan compleja como algunas, básicamente porque no han tenido mucho tiempo para crearse un pasado, pero creo que promete.
Aparte de una química innegable y un buen hacer profesional sorprendente en dos actores tan jóvenes, creo que el planteamiento inicial es bueno. Tanto que una se pregunta si no habrán cambiado también a los guionistas, cuando ahora el rumbo de la serie toma otros aires mucho más interesantes. O al menos esta es mi percepción.
Es cierto que Prado guarda un secreto del que no ha hecho participe a nadie y que, como es previsible, va a acarrearle problemas en el futuro. Tarde o temprano va a aparecer por el pueblo el hombre que le ha hecho de padre, y tendrá que dar muchas explicaciones. Pero ahí estará la gran familia Castañeda para protegerla.
Pero mientras pretendo disfrutar de una trama que tiene unos ingredientes que hacía tiempo no se daban en la serie: frescura, inocencia, e incluso ternura…Y unos sentimientos aún indefinidos entre dos jóvenes que llevan su incipiente relación sin prisas, dejando que hable su corazón, pero frenando sus ansias.
Aunque básicamente solo es el caso de Matías, porque creo que ahora mismo Prado no lo considera nada más que un buen amigo. Algo que me parece correcto, porque además no hay ninguna prisa en emparejarlos, pues no se trata nada más que un par de adolescentes. Suficiente ha habido con otras parejas a las que ni siquiera han dejado desarrollar su relación normalmente, y para las que la edad no ha supuesto ningún conflicto, a pesar de que representan a personajes que apenas han sobrepasado los que habrían de ser los mejores años de su vida antes de lanzarse a asumir responsabilidades como el matrimonio o los hijos.
No puedo evitar hacer comparaciones con Bosco. Es cierto que Matías es menor en años (aunque aparentemente no tanto en la serie), pero también ha tenido la enorme suerte de caer bajo el paraguas de Emilia y Alfonso que le tratan como lo que es: un chico de poco más de dieciséis años (creo), que empieza a vivir la vida que le corresponde a su edad y que aún necesita guía y consejo. No así fue el caso de Bosco, que ni siquiera ha podido gozar de su juventud, inmerso desde el primer momento en papeles que le corresponderían a alguien con más edad. Evidentemente un chico de dieciocho años puede estar capacitado para adquirir responsabilidades, pero precipitarse a casarlo como hizo con él Francisca, básicamente por motivos egoístas, para asegurarse no perderlo y perpetuar el apellido, me parece excesivo.
Por supuesto entiendo los motivos que llevaron a esta situación con Bosco y que vinieron motivados por la marcha de actores principales de la serie y la necesidad de forjar una nueva historia que llevara el timón. El problema es que no ha resultado creíble, porque además partía de una situación imposible.  
En cambio con Matías y Prado creo que, de momento, lo están haciendo de manera mucho más realista. Evidentemente el amor puede surgir también a esta edad, pero la influencia de dos personas excepcionales como Alfonso y Emilia, marca la diferencia. Ellos sabrán ser los padres que Matías necesita, y quienes sabrán aconsejarle convenientemente, siempre respetando su libertad, pero no dejando que se precipite. Además de apoyarle y darle consuelo si es necesario.    

14 de junio de 2015

Una lección inesperada

A veces actos no muy meditados, o dejarse llevar por los instintos más básicos, puede poner en evidencia a una persona.
Pero ni siquiera la excusa de la ceguera por el dolor sería suficiente para no censurar a Severo una actitud que después, y ante la situación a la que actualmente se enfrenta, podría llegar a dar cuenta de doble moral. Me refiero a las mujeres de la vida que llevó a su casa, un tema que después le ha explotado en la cara al tener que enfrentarse a ello desde el bando de las mismas.
No existe justificación por aquel proceder, a pesar de que Severo hasta ahora ha dado muestras de ser un caballero además de un buen hombre, y tener claro su lugar, sin dar motivos para habladurías. También es cierto que todo el mundo a veces puede cometer deslices de los que después arrepentirse. Pero utilizar los servicios de prostitutas ya es ponerse a un bajo nivel, porque lo que lleva básicamente es a contribuir a la explotación de la mujer.
Ahora ha de descubrir en toda su crudeza que es lo que se esconde detrás de este mundo en el que él mismo ha llegado a contribuir, y del hecho que si hay mujeres que  practican la que se ha calificado eufemísticamente “la profesión más antigua del mundo” es porque hay hombres explotadores, bien sea porque las  utilizan para fines lucrativos (proxenetas) o para satisfacer apetitos carnales.
Por supuesto se puede entender que no desee ver a su hermana en esta tesitura. No sólo por el hecho de querer volver a tenerla a su lado, cumplir su promesa, darle una buena vida como la que permite su enorme fortuna, o incluso, aunque dudo que haya llegado a pensarlo todavía, por temor a tener que enfrentarse a la vergüenza social, si no porque no creo posible hacerse a la idea de que alguien querido pueda pasar un minuto más en situación de estar en las manos de hombres sin moral ni  escrúpulos, y arriesgándose a consecuencias imprevisibles.
Lo cierto es que la vida le ha dado una buena lección a Severo, al descubrir también el sufrimiento que muchas veces se esconde detrás de estas mujeres que en su mayoría llegan a ejercer esta mal llamada “profesión” por necesidad o por haber sido engañadas. Como lo ha sido Sol.
Otra cosa es que pretenda usar la fuerza para arrancarla del mundo en el que ha vivido hasta ahora. Evidentemente no creo que los motivos de Sol para negarse a acompañar a su hermano sean económicos, ni de apego a a la profesión, sino que deben esconder algo más como el temor a las represalias del que hasta ahora se había erigido en su protector, pero que en realidad es su extorsionador. Sin embargo creo que Severo al tratar de imponer su propia voluntad, aunque sus motivos sean sólo para sacar a su hermana de una vida malsana, está actuando también de manera arbitraria, decidiendo por ella. Lo que evidentemente va a suponer de entrada un notable desencuentro que probablemente va a costar de superar, visto el carácter fuerte e independiente de la chica.
Por cierto, algo que supone un soplo de aire nuevo en la serie, faltada últimamente de personajes de estas características.  

12 de junio de 2015

La felicidad en El Jaral

Espero que la intuición de mi querida Mar funcione, porque de lo contrario el Jaral va camino de convertirse en el lugar más lúgubre de la serie. En realidad ya hace tiempo que lo es, porque casi nada de lo que sucede en este lugar y a los que viven entre sus paredes, es bueno. Y por lo que se intuye tampoco tiene visos de mejora.
Ninguno de sus habitantes, ahora ni siquiera Aurora, dan ya brillo a la serie. Todos andan como títeres sin cabeza, amohinados y tristes, siempre con algún problema que impide un normal desarrollo de su existencia, como si una mano negra impidiese que la felicidad entrara por la puerta de esta casa (y eso que la mayor parte del tiempo da la sensación que ésta no tiene cerraduras). En realidad parece que cualquier resquicio de luz se hubiera marchado con Martín, María y Esperanza y en su lugar, además de un gran vacío, hubiera quedado la imposibilidad de que las cosas remontaran.
No sé si es un símil muy acertado, pero ha acabado siendo como un cementerio de elefantes, donde van a parar todos los desahuciados, o dicho de otra manera, los actores sin un gran guion. Y creo que sería el momento de que esto cambiara. Aunque en mi opinión no va hacerlo con la hipotética unión de Inés y Bosco, una pareja que ha sido incapaz de generar una gran expectación, llevada entre otras cosas, por unos guiones que creo no les han favorecido.   
Sé que soy muy crítica con esta trama, y que me repito, a pesar de mi propósito de dejar de hablar de ello. Pero admito que lo que se anuncia al respecto no me hace saltar de alegría, sino todo lo contrario. De hecho el otro día incluso me recorrió un escalofrío cuando oí a Inés hacer planes de futuro (que, por supuesto, no puedo deslegitimar porque todo el mundo tiene derecho a aspirar a ser feliz), pero creo que con ella y Bosco están poniendo permanentemente la directa, cuando ahora mismo éste aún está casado. Es evidente que se pretende algo parecido a la historia de María y Martín, amancebados en la misma casa y algo que todo el mundo aceptó como un mal menor, incluido D. Anselmo (aunque, por cierto, estas dos historias no se puedan comparar ni de lejos).
Pero ha habido algo más. Porque lo peor es que en los planes de Inés incluye a otras personas, entre ellas a Candela, aunque relegando a ésta y a Rosario al papel de niñeras de unos hipotéticos futuros hijos.
Me reservo más comentarios al respecto, que creo no serían muy afortunados.
Pienso que Inés olvida que Candela es algo más que un familiar: ésta es una de las señoras de la casa y ella ni siquiera pasa de recién llegada, que por descontado no tiene ningún derecho a planear la vida de otr@s. Quizás solo sea un comentario inocente, pero me ha parecido de lo más desafortunado, porque además da cuenta de un cierto egoísmo y demuestra su dependencia de los demás. De hecho a Inés no se le conoce ningún oficio, lo que ya de entrada tampoco es un gran curriculum ( espero que se entienda que no es mi pretensión menospreciarla por su condición social, solo pongo las cosas en contexto). 
Ya no entro en el tema de Bosco, que por separado a veces puede tener tramas interesantes, pero en mi opinión, y junto a la pareja que le han asignado, constituyen un escenario de lo más plano, sin que consigan que vea las chispas por ninguna parte.
Pero volviendo al tema de Candela. Espero que lo dicho anteriormente sea sólo un comentario y que éste no sea el futuro que reservan al personaje. Ser poco más que un jarrón o el paño de lágrimas de tod@s creo que es muy injusto para esta mujer, que ya hace tiempo dejó de tener trama propia. Que pueda ser un apoyo para su familia no priva que llegue a poder pensar en su propio futuro, y no acabar resignándose a una existencia sin más alicientes que llevar adelante su negocio y volver a casa a llevar una vida anodina.

11 de junio de 2015

Culpable mientras no se demuestre lo contrario

Supongo que por un lado habrá quien se haga preguntas, y por el otro quien no se cuestiona lo que se hace o dice en la serie. Las dos opciones son igual de válidas, especialmente al tratarse de un producto de entretenimiento que, en este caso, además bucea en cuestiones reales. Evidentemente no pueden alejarse mucho de ello sin exponerse a que las historias no sean creíbles, pero si además introducen temas de la realidad cotidiana de la época, es claro que dan más calidad y realismo. Y considero que no es de recibo que además ello tenga que ver con situaciones que no distan mucho de lo que sucede actualmente.
El poder y el dinero parece que no saben de edad ni época, y que los manejos al margen de la ley, entonces y ahora, están a la orden del día: alcaldes corruptos y prevaricadores anclados a su poltrona, gente con poder económico que compra voluntades, políticos que se venden, poderosos que se aprovechan de su estatus para alcanzar privilegios, defraudadores,……..Y gente que, aún en esta tesitura, siguen gozando del favor popular, algo que no deja de causar bochorno. El último caso el de una tonadillera que fue jaleada al salir de la cárcel, después de cumplir parte de su condena por fraude fiscal.
También es cierto que, aunque quizás no en todos los casos, la maquinaria del estado acaba pillando a los infractores, pero aquello de que la justicia no es igual para todos acaba prevaleciendo en muchos casos. Un buen abogado, y mucho dinero encima de la mesa, puede hacer que una condena sea mucho más leve que para alguien que ha robado, por ejemplo, productos en un supermercado (aunque sea para dar de comer a sus hijos). No existe la proporción delito y pena para los poderosos, o al menos esta es mi percepción.
Así que no me hago muchas ilusiones con la doña. Va a pasar una mala época al estar en el punto de mira, y probablemente va a perder por el camino parte de su influencia, pero no creo que acabe con ella. Quizás tenga que contestar muchas preguntas, y también renunciar a buena parte del estatus del que gozaba, pero no creo que por el camino pierda también todo su dinero. Por cierto, desconozco como era el funcionamiento de Hacienda en aquellos tiempos, y no sé si es una licencia o realmente era así, pero retener todos los bienes a alguien sin informar antes al interesado/a me parece que no es el procedimiento (que alguien me corrija si no es así), pero en este caso sería lo mismo que afirmar que alguien es culpable mientras no se demuestre lo contrario, y que por lo tanto se ha pasado por alto la presunción de inocencia. De hecho tampoco es que una vez notificado/a pudiera hacer nada con su dinero, porque entonces sería alzamiento de bienes y otro delito a añadir.
Lo que sí me parece claro es que después de esto, habrá un antes y un después. Y que a Francisca, aun consiguiendo demostrar su inocencia, le va costar buena parte de su fortuna el defenderse de las acusaciones. Además de perder la tranquilidad, y probablemente la felicidad.  
Por cierto, es posible que Severo tenga que ver con esta situación, pero no hay que olvidar que hay otros que se la tienen jurada a la doña, entre ellos la tía de la que no recuerdo el nombre. Incluso en días pasados se dejó caer que Raimundo hacía llamadas y mandaba telegramas, aunque me parece demasiado retorcido, incluso para PV.