27 de junio de 2018

¿Costumbrista, romántica,....o thriller?


En este momento la telenovela cumple todos los estándares de los culebrones exportados de Suramérica. Ver este link:
Por supuesto no menosprecio estos productos porque tienen un público fiel y totalmente respetable, pero la que me parece constante progresión a este formato también implica que aparentemente han renunciado a la excelencia que se le suponía a ESDPV, y por lo que fue lanzada al estrellato en las tardes de Antena3. Ahora, en mi opinión, la calidad está como mínimo en entredicho (no así la de los actores y actrices que no tienen la culpa de unos guiones anodinos, hechos con escasa imaginación). Y me da la impresión que en este momento solo se trata de ir fabricando capítulos como sea, repitiendo tramas y metiendo para más inri un montón de innecesarios flashbacks, con la evidente intención de ahorrarse minutos de guion.
Así que puedo entender un poco más a los actores y actrices que han abandonado voluntariamente la telenovela. 
Por supuesto solo me baso en conjeturas y desconozco que les ha llevado a dar el paso, cuáles son sus razones para ello, aunque también entiendo que estén  cansados del ritmo vertiginoso de una serie diaria,…. o acaso se trata de que no quieren quedar estancados y prefieren buscar otros horizontes profesionales, aún con el riesgo que ello supone.
Y a los que desean seguir también los entiendo, porque al fin y al cabo se limitan a hacer un trabajo renumerado que les proporciona estabilidad económica,…. (porque aunque la frase sea “trabajar por amor al arte”, en el sentido literal es claro que no basta para vivir). Y que estén de acuerdo o no con lo que les echan es probablemente una cuestión que queda en el terreno personal, además de quizás tampoco puedan influir para cambiar nada. Aunque no dudo que, de alguna manera, les llegan las críticas a la deriva de las tramas y que puede llegar a afectarles anímicamente. Claro que un papel dramático también les puede permitir lucirse, pero estoy convencida de que hay otras tramas que podrían llegar a este mismo punto de darles protagonismo sin necesidad de recurrir siempre a extremos.
Porque hay que decir que es muy probable que l@s espectadores también se estén preguntando si están viendo un producto costumbrista (por lo de retratar las costumbres de un pueblo o de una época), romántico (de lo que queda poco o nada) o un thriller de los peores, en el que se acumulan los casos cuya resolución tarda largos meses, o directamente queda en el limbo (Yo me decantaría por lo último, aderezado con (muy) pequeñas dosis de lo otro). Evidentemente no pretendo tampoco que resuelvan las cosas en dos dias y  es claro que hay que alargarlo lo máximo posible, pero no a costa del aburrimiento que supone que no se avance nada en semanas, si acaso para ir a peor. Creo que un poco más dosificado haría mucho más atractivo el producto, aunque no sé si a estas alturas esto aún es posible. La telenovela ha ido perdiendo audiencia paulatinamente, y no creo que sea fácil recuperarla (más bien lo veo imposible).
En este momento ninguna de las tramas presenta en mi opinión ningún atractivo. No avanzan, las escenas son reiterativas y no se da ninguna píldora de nada que permita crear expectativas en el corto plazo. Por ejemplo, que la trama actual de Severo sea solo una serie de conjeturas para hacer creer que la larga mano de Francisca puede arruinar su boda con Irene, me parece un enorme sinsentido que solo está destinado a dar una trama cualquiera a este personaje y su entorno, pero sin ninguna particularidad destacable. Aunque esta trama desde el principio está mal llevada, porque ni siquiera me parece un aliciente que se casen dos personajes que no han pasado siquiera por un romance previo, ni se han visto en la tesitura de tener que esforzarse para estar juntos como ha sucedido con la mayoría de las parejas…………simplemente parece que los han emparejado porque así lo dicta la “biblia” de los culebrones.
Ya no hablo de los Ortega, ni siquiera de los nuevos...................

21 de junio de 2018

De bodas y sustitutos


Desde el principio de la telenovela hemos visto como Francisca se metía de por medio en todas las bodas, bien con las consabidas y reiterativas maldiciones, bien tratando de imponer su voluntad a una de las partes, bien usando todos los métodos a su alcance para estropear las ceremonias,….incluso colaborando de manera indirecta a que terminase en tragedia (como en el caso de Tristán, cuando dio cobertura a la desquiciada Jacinta).
Y ahora parece que la sombra alargada de este personaje sigue en sus trece, aunque sea a través de otra persona, Fernando.
Pero ¿por qué esta maldad gratuita?
Evidentemente no olvido que es un recurso para llenar capítulos, pero también tiene un trasfondo patológico posible para el personaje. Cierto que muchas veces la venganza que mueve a Francisca es por un tema de reacción a algo que le han hecho o cree que le pueden hacer (por aquello de golpear antes), pero no siempre es así. Porque no es muy racional que se vea siempre impelida a imponer su voluntad, aunque sea a costa de coartar la de los demás,  básicamente personas que han estado o están bajo su tutela o en su entorno familiar, y a la mayoría de los cuales ha destrozado la vida. O arrastrado al lado oscuro.
También es cierto que en los últimos tiempos han pretendido suavizar esta imagen, otorgándole a veces cualidades pretendidamente positivas,….pero siempre acaba emergiendo su perversidad.
Ahora, por razones que desconocemos y vista la sorprendente desaparición de Maria Bouzas (un tema del que no existe ninguna pista ni en la ficción, ni en la realidad), han trasladado esta imagen a su eventual sustituto, que muestra una patología sumamente parecida a la Francisca. Retorcido, inteligente, falto de empatía, ha asumido el rol de la doña en todas sus facetas,….incluido al parecer la intención de arruinar la boda del “enemigo” Severo. Lo cual, dicho de paso, me parece una solemne insensatez, no solo por volver una y otra vez al mismo recurso, si no porque no saca nada con ello. Solo quizás la satisfacción de tocar las narices al prójimo,….y llenar unas cuantas escenas más con el omnipresente drama que parece que es lo que se le tiene destinado a Severo por los siglos de los siglos.
Drama que tampoco es exclusivo a este último personaje, si no que se ha convertido en lo que parece el único escenario posible para la mayoría de personajes. Algo de lo que la gente empieza a estar cansad@  y que, dados los últimos índices de audiencia, podría estar pasando factura. Algo que también se ve en un tema que puede que pase más desapercibido, pero que tendría que levantar señales de alarma en los responsables de la telenovela, como es la tremenda apatía que se vislumbra en las redes sociales, otrora muy dinámicas y que ahora han rebajado notablemente su actividad. Y ello sin contar el montón de páginas que han dejado de funcionar o lo hacen de manera residual, la mayoría solo por fidelidad a los actores y actrices.

19 de junio de 2018

El concepto de "bonito"


He de decir que estoy escribiendo basándome en los comentarios y no en el visionado (inexistente por mi parte) de la telenovela. Pero creo que tampoco es necesario, primero porque todas las tramas son previsibles desde hace tiempo, y después porque con los comentarios basta para hacerse una idea bastante exacta de la deriva de todo.
Y por lo que veo, el concepto de bonito se entiende de manera diferente según quien lo exprese. La definición en el diccionario nos dice que “se entiende por bonito lo que supera en la importancia, tamaño e intensidad a lo común y regular”.
No hace mucho Ruth LLopis se mostraba satisfecha porque según ella, le han dispuesto para los próximos dias una trama “bonita”. Evidentemente , y después de lo que se empieza a ver, se refería a algo que le va a dar más protagonismo (de lo cual he de manifestar que me alegro muchísimo) y con lo que se podría aceptar el término en el sentido literal expresado anteriormente. Porque lo que parece que se está viendo no es precisamente algo que se pueda entender como bonito de la manera habitual, ya que unos anónimos amenazantes y despectivos no son precisamente lo que la mayoría entiende por ello, más bien augura tiempos oscuros, un nuevo drama a añadir a los ya existentes.
De hecho ya hace tiempo que es dificil encontrar en la telenovela algo a lo que se pueda llamar bonito, excepto momentos puntuales, escasos y aislados. La definición que yo tengo interiorizada es la de lo que alegra la vista o el corazón, algo que entre dentro del término feliz o agradable. Y de ello poco o nada hay en ESDPV, más bien lo contrario.
La única excepción, que no es baladí, es la exaltación de la amistad por encima de todo, de lo que hemos tenido grandes ejemplos:
-Carmelo y Severo, dos personas que han hecho frente a la vida juntos, forjando unos vínculos que van más allá de una simple amistad. Algo que no se puede cuestionar, aunque Carmelo ahora parezca más el hermano mayor que lleva de la mano al pequeño, que otra cosa.
-Fe, exponiéndose incluso físicamente, para poner a salvo a Nicolás primero, y a Alfonso y Emilia después. Aunque en ambos casos, se trate también de personas buscadas por la justicia por sendos asesinatos,…..aunque sean considerados como algo justo, algo que instala de alguna manera la validez de la impunidad, cosa que no me cansaré de repetir que considero cuando menos peligroso.
-El resto de vecinos, entre ellos los Mirañar, capaces de solidarizarse con alguien solo por amistad y reconocimiento.
-Candela, uno de los mejores exponentes que han pasado por la serie y que aunaba la amistad con la generosidad, alguien que siempre tenía palabras de apoyo y consuelo con todo el mundo. Que fue capaz de acoger sin preguntar a Aurora y ayudarla a recuperar a su padre,  igual que hizo con Martín y con todos los que encontraban en la confitería el lugar donde aliviar sus pesares o simplemente un sitio agradable en el que pasar un rato.
Por supuesto hay otros ejemplos de lo que quizás es ahora lo mejor de la telenovelaPorque las tramas románticas, algo que en los primeros tiempos era el leiv motiv, han dejado de ser la parte más trabajada, para convertirse en una sucesión de acontecimientos a cual más cruento, sin que exista tregua para ninguna pareja.
Claro que no pretendo que escriban una historia de color de rosa porque la vida no es así, pero si los recursos se pueden emplear para mal, pienso que también podrían utilizarse para lo contrario.

18 de junio de 2018

Recursos como norma, no como excepción


Ya he escrito antes sobre la manera poco ortodoxa, o la mayoría de las veces directamente retorcida, de despedir a los personajes. Y en consecuencia a los actores o actrices que les han dado vida. También he hablado de la distancia que considero existe entre la ficción y la realidad de la sociedad en los tiempos en los que transcurre la telenovela.
Pero hay más aspectos a destacar sobre la misma…..aunque remarcando, como ya he hecho infinidad de veces, que soy consciente de ESDPV es una ficción y que los recursos que se emplean pueden formar parte habitual de estos productos,….aun cuando como en este caso se llegue a abusar de ello.
Porque precisamente en esto de los recursos empleados, pretendo incidir en esta entrada del blog.
Recursos que a veces ponen a prueba la capacidad de sorpresa, de tolerancia, y especialmente de criterio, del espectador. Aunque quiero creer que la gente que mira la telenovela sigue teniendo de esto último, a pesar de que en general estén desapareciendo los programas que ayudan a seguir formándolo, y al mismo tiempo creciendo exponencialmente los que son simple y llanamente productos que vulgarizan la realidad. De todas maneras también quiero creer que el mundo burdo, oscuro, sucio y bajo que es cada vez más signo de identidad de la telenovela y en general de muchos productos de la televisión, no es lo que quiere la mayoría. Que las fórmulas agresivas, polémicas, o directamente aberrantes que se utilizan cada vez con mayor frecuencia con el evidente ánimo de captar a la audiencia, acaben pasando factura a quién las utiliza (vale, puede que sea una ingenua o una ilusa, pero no pierdo la esperanza)
Pero centrándome en la telenovela
Quizás lo más exasperante sean los cambios de personalidad de los personajes. Claro que con el tiempo y las circunstancias las personas pueden cambiar, pero si en la vida real es algo que efectivamente puede suceder, en ESPDV ocurre con más frecuencia de lo habitual y normalmente de manera poco creíble. Esto ha sucedido con, por ejemplo, Severo, un personaje que ha perdido el carisma y la imagen de cuando llegó a la serie convertido en un vengador y dispuesto a hacerle sombra a la doña,…..algo que ahora parece que sucedió no solo en esta historia, si no en otra galaxia. También está Raimundo, que no importa lo que haga o deje de hacer Francisca (incluso a él mismo), que siempre acaba mirando hacia otro lado, cuando siempre lo presentaron como un hombre que no toleraba las injusticias. O Adela, a la que han pasado de ser una mujer con inquietudes, a una metomentodo. Tampoco olvido a los dos sacerdotes, que son capaces de censurar los asesinatos pero al mismo tiempo encontrar la manera de perdonarlos, o de justificar los amancebamientos, aunque sean adúlteros. O Carmelo, un asesino al que no le importa convertirse en cómplice de otros asesinos,…instalando en cierta manera el principio de que las personas se pueden tomar la justicia por su mano cuando falla lo demás, o cuando las cosas llegan al límite. (Es cierto que es la manera más fácil de acabar con un personaje, pero también es un tema peligroso porque asume la impunidad como algo normalizado).
Están también a los que les “colocan” personalidades que no encajan con lo que sería la realidad. Básicamente mujeres, a las que atribuyen cualidades muy superiores a las de cualquier mortal. Lo vimos con Aurora, que sin estudios era capaz de hacer el trabajo de un médico, o con Julieta que lee planos y levanta casas sin ninguna experiencia en el campo de la construcción.
Después existen los que al principio parecen buenos y después resultan unos psicópatas, aunque también es cierto que en este caso se puede entender mejor porque es un rasgo de la personalidad de quién sufre esta patología. Pero lo que ya no se puede entender tanto es que sean tan abundantes en ESPDV, ni por qué recalan todos en el mismo sitio, (a menos que sea porque en siete años y pico ya se hayan agotado todas las ideas).
También están los que han pasado por traumas físicos y han mudado totalmente. Un golpe en la cabeza convirtió a Raimundo en amnésico y violento, cosa que es posible en la vida real, mientras ya no lo es tanto que otro golpe le volviera a la normalidad. Otro tanto sucedió con Olmo, que se volvió “bueno”  también a consecuencia de un golpe. Por cierto, no sé si también encajar a Fernando en este apartado, porque parece que está desarrollando una cosa parecida a su padre, aunque en este caso aún es pronto para saber que es lo que pretenden con este personaje.
Capítulo aparte merecen los enamoramientos exprés, sin que exista el cortejo, ni ninguna base previa. Evidentemente con la idea de que el romanticismo también juega su papel en este producto, aunque sea introduciendo las historias de manera forzada y sin ninguna coherencia.
De todas maneras si algo gana por goleada son los ciegos que vuelven a ver: Raimundo, Quintina, Carmelo y ahora presuntamente Alfonso. O los heridos que se curan en un plis-plas. O los enfermos graves que se levantan como nuevos en unos pocos dias. O los que sufren una apoplejía (como la doña) que a los dos dias ya la vimos como una rosa y sin ninguna secuela,……O…….
Y no, no me olvido de las cosas que han quedado por el camino sin resolver y que es muy probable que sigan así: a los múltiples asesinatos que han quedado impunes, hay que añadir por ejemplo, el destino del cuerpo de Pepa, quién es el cómplice de Venancia, el tema de las vacunas que arruinó la vida de los habitantes de La Quinta, el paradero de Nazaria, la relación exacta entre Elías y Damián, ……………………solo por mencionar una ínfima parte.
En resumen. Todo un despropósito, aderezado con los pésimos valores que está transmitiendo esta serie.

15 de junio de 2018

Puente Viejo, segunda parte


Esto vendría a ser una segunda parte del artículo anterior, porque no es más, ni menos, lo que es Puente Viejo: un lugar donde las cosas no tienen nada que ver con la realidad.
Si claro, es una ficción y además un culebrón. Pero si es recurrente el argumento de que hay que ponerse en la mentalidad de la época para entender lo que se cuece, también es un hecho que los guionistas no dudan en saltársela para “arreglar” a conveniencia las tramas, o para obligar a los personajes a hacer ciertas cosas que andan lejos de la coherencia. Y mucho más de lo que es la verdadera historia de aquellos tiempos, la que nos cuentan los libros.
Es cierto que a veces nos sorprenden con temas que podía creer más recientes y que te obligan a replantear lo que sabes (o lo que piensas que sabes) de determinadas cosas. Y también es cierto que durante este tiempo nos han traído retazos de historia o cosas que seguramente much@s desconocíamos, pero en lo que han fallado es en retratar fielmente la vida y las costumbres de un pueblo rural.
No hace mucho Montse me lo recordaba en la respuesta a un comentario en este mismo blog.
El tema (o uno de ellos),  es la escasa credibilidad con respecto a la influencia de los poderes “fácticos”, representados por las personas importantes del pueblo: el alcalde, el médico, el sacerdote y el cacique local.
Exceptuando el papel del cacique local, que se ajusta a la realidad de la época, los demás roles no parecen tener la consideración correcta, a poco que te sumerjas en la historia y costumbres de la época y lo compares con lo que se ve en la telenovela. Porque se descubre que la iglesia y sus representantes pesaban mucho más sobre la vida de la gente de lo que parece en la ficción cuando, por poner un ejemplo, la relajación y comprensión que demuestran los sacerdotes de Puente Viejo con los amancebamientos no existía, porque las normas de moral eran estrictas y pesaban mucho, más en una comunidad pequeña y cerrada. Lo que si se ajusta a la realidad es que la iglesia y el poder caciquil iban de la mano, y que lo que no servía para el pueblo no era problema para los poderosos (hemos visto muchas veces como D. Anselmo o D. Berengario recibían donativos a cambio de “hacerse el sueco” en temas realmente censurables, solo con la excusa de que ayudaban con ello a los pobres).
Tampoco es normal el poco respeto a los tiempos de luto, que se regían por unas normas estrictas y que eran sagrados para l@s creyentes. Por supuesto entiendo que, de seguirse a rajatabla, tod@s en Puente Viejo habrían de vestir de negro riguroso, porque poc@s se libran de tener un muerto en la familia, y de cara a la imagen de la telenovela eliminar el color sería un hándicap. Pero el caso es que hasta fechas relativamente recientes (años sesenta-setenta) existía una especie de reglamento establecido en el tema del luto en el vestir: por viudedad, dos años y después seis meses de alivio, por la pérdida de un hijo, el mismo período anterior, por padre o madre, un año y seis meses de alivio, por abuelos o hermanos, seis meses, por otros familiares, tres. Incluso si tenía lugar un matrimonio durante este tiempo, la novia vestía de negro. Claro que todo esto solo concernía al género femenino. Los hombres solo tenían que ponerse corbata negra, un brazalete negro o un botón negro en el ojal de la chaqueta. Sin embargo lo que era igual para todos era la prohibición de asistir a bailes o festejos, e incluso se extendía el duelo a otros temas como tapar los cuadros y espejos de la casa, o quitar las macetas con flores. En Puente Viejo todo esto se pasa por alto, y pronto de da cuenta de aquello de “el muerto al hoyo y el vivo al bollo”.
Otras cosas que chirrían son la vestimenta, con zapatos de tacón en muchas mujeres, algo cuando menos poco práctico para los habitantes de un pueblo de la sierra, con los caminos sin asfaltar (a menos que las que los usan no se muevan de la plaza o sus alrededores). O  que se produzca el contrasentido que supone que algunas mujeres se puedan mover con absoluta libertad, mientras que otras sean criticadas por mostrar actitudes demasiado “libertinas” (ya no hablo de las que llevan el estigma de “mujeres de la vida”. Por cierto, algo que demostró también la hipocresía de la gente, cuando Sol pasó de ser una de ellas a ser la hermana de un terrateniente, y su pasado se esfumó como por ensalmo. Como si tener dinero y poder, pudiera borrar todo). Ya no hablo de lo que se decía el mismo comentario, la nula presencia de niños o animales,….como otras muchas cosas que se daban en el medio rural y que se obvian en Puente Viejo. O el lenguaje utilizado, con términos coloquiales de la época, pero también demasiado rico para unas gentes que apenas sabían leer (por poner un ejemplo, el otro dia Fe dijo que había sentido por Alfonso “un amor platónico”. Puede decirlo mal, eso sí, pero me parece que pocas personas sabían a lo que podía referirse este término. En fin…)
Esto es Puente Viejo. Un pueblo que a pesar de estar lejos de los grandes núcleos de población, de estar en un entorno rural, no tiene problemas para que recale en él lo más granado de la otra sociedad, la más negra: estafadores, asesinos, maltratadores, ladrones, tiranos, mentirosos compulsivos, gente de mal vivir, psicópatas,….que se suceden sin tregua o incluso llegan a compartir tiempo y espacio en la telenovela.
Pero esto es tema para otro artículo.

14 de junio de 2018

El fin de los personajes


Independientemente que un actor o actriz marche de la telenovela de manera voluntaria o lo haga por “imperativo legal” (es decir que le enseñen la puerta), lo que no suele variar es que para su personaje, con alguna escasa excepción, esto suceda de manera dramática y sin un final acorde, o por lo menos proporcional, a lo que ha/n dado a la serie (por descontado me refiero a los guiones, el público es mucho más agradecido).
De hecho son contados a los que han permitido despedirse sin contratiempos,….solo dejando atrás una historia en Puente Viejo. Así, a bote pronto, recuerdo a Lucas, Rosario, Prado, Ramiro, Aurora, Soledad,….. También a los Doscasas, pero para ellos fue una despedida agridulce pues se marcharon sin que nadie fuera a su encuentro para decirles adiós, y después de que los guiones hubieran destrozado a sus personajes.
Pero ¿por qué es necesario utilizar recursos drásticos la mayor parte de las veces? Una explicación podría ser que se ha llegado a la conclusión que la mejor manera de cerrar un ciclo con un personaje es bajarlo a los infiernos antes de despedirlo, temporal o definitivamente. Dando por sentado que con ello la audiencia va a asumirlo mejor. Pero algo que no funciona siempre, porque interviene el grado de complicidad que se haya podido crear con el espectador, y a veces no se entienden determinadas derivas de las tramas para llegar a un fin concreto como es el cierre de las mismas.
¿Por qué matar a Sol si apenas dos meses más tarde también se fue Lucas? ¿No podían haber marchado los dos a Madrid?
¿Por qué Candela tuvo que permanecer dos meses en coma, antes de que Aida dejase temporalmente la serie por el permiso de maternidad? ¿Acaso no podía haber trabajado normalmente hasta el último minuto? ¿Por qué cuando volvió no le dieron ni un minuto de respiro, hasta que acabaron con el personaje?
¿Por qué no han permitido que Alfonso y Emilia marcharan normalmente, y en cambio han tenido que salir por piernas convertidos en asesinos, además de él ciego a causa de las palizas y ella embarazada de los que la violaron? ¿Acaso esto último, por ejemplo, no se lo podían haber ahorrado?
¿Porque Nicolás también tuvo que huir por haber matado a un hombre? ¿No habría sido más fácil que se hubiera ido tranquilamente a Murcia, a ocuparse de su patrimonio?
¿Por qué……………………………………?????????????
Evidentemente en todos los casos anteriores y en los que no he nombrado, el fin último es cerrar las puertas a un posible retorno. Porque es claro que aunque vivos, ni Alfonso, ni Emilia, ni Nicolás,….como tampoco María, que también tuvo que huir por haber intentado matar a Francisca, pueden volver sin temor a que la justicia caiga sobre ellos. Una justicia que en Puente Viejo es selectiva, solo para algunos, mientras que vemos como los poderosos salen impunes.

12 de junio de 2018

Las prisas y las expectativas defraudadas


¿Cuánto duró la historia de Carmelo y Mencía? Un suspiro.
Tanto que creo que aún debe haber quién se pregunta el porqué de traer a un personaje para hacerlo desaparecer en tan poco tiempo. Y, lo peor, sustituirlo inmediatamente a través de una trama relacionada.
Y no es que no crea en el personaje de Adela, al contrario. Considero que la idea inicial de introducir en la telenovela a alguien de carácter, independiente y con ideas revolucionarias, una mujer convencida que la educación es la mejor herramienta para cambiar el mundo, era muy interesante. Sin contar que venía a cubrir un sorprendente vacío en el pueblo: el puesto de maestra. Pero, como en otras ocasiones, hemos visto como un papel con muchas posibilidades ha ido perdiendo fuelle a medida que avanzaban los capítulos, convirtiendo al personaje en alguien que acaba dependiendo de otras tramas, mientras que la que se supone es la suya propia se acaba diluyendo y perdiendo su esencia.
Como se fraguó esta historia ya es otro tema: una trama dificil de entender, porque lo que llevó a Adela a Puente Viejo y la unió a Carmelo es un asesinato perpetrado por éste y que la afectaba directamente. Algo que se antoja dificil de perdonar y mucho menos de olvidar, ni que sea intentándolo encubrir con la excusa de un amor forjado a velocidad de vértigo. Porque es difícil de entender la rapidez con la que ambos mudaron en sus sentimientos, pasando a ser de dos viudos afligidos a una pareja amancebada en un espacio de apenas tres meses.
Por supuesto tampoco es nada nuevo en esta telenovela, igual que no lo es que los personajes que han desaparecido sean relegados al olvido en menos que canta un gallo. Nadie se acuerda de ellos para nada, por muy cercanos que sean a los que continúan. Rosario por ejemplo, pero también Prado, Ramiro,……por nombrar algunos que tienen lazos familiares en Puente Viejo. Aunque también sucede con los que no los tienen, pero que un dia gozaron de un papel relevante. Como los de Los Manantiales, de los que nunca más se supo, ni nadie menciona.
Ahora vuelven a traer otro personaje, Irene, que tiene muchos paralelismos con Adela,….tantos que también sufre de amnesia selectiva igual que su partenaire, en este caso Severo. Sin embargo, a diferencia de la maestra, Irene es un personaje que no es crucial para la vida del pueblo, porque una periodista como tal poco puede aportar (en Puente Viejo ya se bastan con Dolores para difundir los chismes ¡¡Y ríete tú de Internet al respecto de la rapidez con la que es capaz de hacerlo!!!), y mucho menos ayuda estar tan lejos de los focos de las noticias que interesan a los periódicos. Sí, la idea inicial era buena porque retrata a una mujer con inquietudes en una época en la que las féminas no tenían muchas posibilidades de acceder a una educación superior, ni mucho menos de ser independientes económicamente. Y si además nos atenemos a los tópicos, también es cierto que Irene es una buena pareja para Severo, porque aúna cultura y porte. Pero, y aún sin conocer la deriva futura de las tramas, mucho me temo que esto último va a ser de lo poco que va a quedar, porque después de que hayan construido un personaje del que a priori podía ser interesante su trayectoria, con lo que ahora ya se intuye esto se va quedar a medio camino, y va a quedar relegada a ser otra secundaria de lujo. En el momento en que la han emparejado con Severo la han colgado de las tramas de éste, un personaje que también ha perdido toda su identidad, convertido en alguien que vaga por su casa o el ayuntamiento, sin ningún aliciente especial. Y sin pretender minusvalorar el papel de las mujeres en el hogar, el destino de ella parece ser el de alguien destinado a cuidar de un niño, que encima no es suyo, y a ser la perfecta mujer que espera al esposo en su casa. O peor, y aunque no lo he visto pero lo he leído, a la que Severo pasea del brazo por el pueblo, con la aparente intención de que todo el mundo vea que son pareja, pero algo que también podría dar lugar a otras interpretaciones menos benévolas.  
En resumen, que parece que no hay personaje que se libre de empezar con expectativas y acabar como el “rosario de la aurora”. Para muestra los que he nombrado y, en especial, los de La Quinta. Todos, o muertos, o huidos, o desdibujados en las tramas.

11 de junio de 2018

La imagen de los personajes


No pretendo decirles a los guionistas como tienen que hacer su trabajo, pero quizás un poco más de humildad y de valorar alguna vez la posibilidad de que los seguidores también tienen algo que decir, no les vendría mal. Claro ejemplo de la falta de lo primero es la "recomendación" expresada por una responsable de que la gente se busque otro producto si este no gusta, porque ello demuestra, primero arrogancia, y después poco respeto para quienes al fin y al cabo les procuran el pan de cada dia. Sí que es cierto que, a pesar de las tramas actuales que despiertan una contestación inusitada por lo generalizada, ello no se traduce en un descenso demasiado acentuado de la audiencia, que en su mayor parte aparentemente parece dispuesta a tragar con lo que sea (a menos que nos la den con queso y los datos no se correspondan con la realidad, por aquello de que ahora las audiencias se miden con “invitados”, un concepto que es dificil de cuantificar porque nadie puede saber con certeza cuantas personas están en cada casa viendo la telenovela. Pueden contabilizar cuatro, cinco, seis personas en una casa cuando solo lo está viendo una,…. pero nadie puede afirmarlo o desmentirlo)
Claro que tampoco dudo que los que escriben los guiones están convencidos de su viabilidad, pero creo que instalados en una especie de torre de marfil están obviando algo importante: la audiencia ha cambiado. Y aunque hay seguidores fieles que están desde el principio, también se han incorporado muchos más, incluso de otras culturas y nacionalidades, y la manera de pensar ya no es la misma. Igual que la sociedad ya no es la misma que la de hace siete años, es mucho más contestataria y ya no acepta sin más algunas cosas. (Sorprendentemente es un tema que si ponen en valor en un conocido anuncio de unas clínicas dentales, que además cuenta con la referencia de los mismos actores y actrices de la telenovela, con lo que es fácil establecer vínculos con ésta)
De todas maneras no hay nada mejor que poner distancia para poder ampliar la perspectiva de las cosas. O al menos así lo creo.
Y es entonces cuando me doy cuenta también de que quizás he llegado a ser injusta con algunos personajes de la telenovela, y a otros puede que los haya idealizado demasiado.
Y también me doy cuenta de lo que pueden haber influido en mi visión los (malos) guiones, con la consiguiente posible repercusión en la credibilidad o no de los mismos actores o actrices. Especialmente en los últimos casos de incorporación de profesionales sin demasiada experiencia, y absolutamente desconocidos para la gran mayoría. Porque para un actor o actriz una mala elección puede condicionar un futuro, aunque también entiendo que dada la actual crisis del sector a veces tampoco pueden escoger, más cuando existe el “caramelito” que supone entrar en una telenovela que ha sido un referente en este tipo de productos (digo ha sido, porque ya hace meses que ha dejado de estar en el primer lugar)
Y quisiera referirme en especial a los hermanos Ortega y Julieta, a los que tampoco es que haya criticado mucho, porque es que los he ignorado mucho más. Claro que sus tramas tampoco eran para que llamaran mucho la atención,… aunque los presentaran como protagonistas, e incluso como los que iban a devolver la esencia a la telenovela. Pero precisamente esto es lo que en mi opinión ha fallado, porque el enfoque de repetir tramas del pasado sin profundizar más en el tema inicial de la telenovela, no parece despertar demasiadas expectativas. Y por si no fuera suficiente, han optado por hacerlo apresuradamente, dejando por el camino toda coherencia, metiendo tramas y situaciones difíciles de encontrarles parangón en la vida real.
Por ejemplo, intentando convertir a Julieta en una super heroína capaz de las mayores hazañas partiendo de la nada, han conseguido que poc@s acaben creyendo en el personaje, incluso que llegue a despertar rechazo. Porque además, y con el abuso del drama (que parece que es el leiv motiv de la telenovela), también ha dejado de interesar su historia, que es una sucesión continuada de situaciones límite. Y “lo poco aburre, pero lo mucho cansa”. Por supuesto, todo esto se hace extensible a los hermanos Ortega, que cuelgan de la misma historia y a Consuelo (a la que parece que le escogieron el nombre a propósito).
Pero hay que distinguir entre personajes y actores.
No voy a meterme con la profesionalidad o no de los de actores y actrices de esta trama, porque es un tema en el que podrían influir mis gustos personales y no una crítica correcta sobre su trabajo. Y si, puede que salir en este producto les haya ayudado a hacerse visibles, pero sin embargo tienen en contra el que les hayan dotado con unos guiones insulsos y poco creíbles que no creo que les hayan favorecido demasiado en cuanto a poder demostrar su valía en su profesión.
Pero, desde este rincón, les pido disculpas por si no he sabido valorarlos lo suficiente.

8 de junio de 2018

Una trama aborrecible, una despedida dolorosa


A estas alturas quizás no tendría que sorprender a nadie, pero el más difícil todavía parece que no tiene límite en Puente Viejo.
Como tampoco tendría que sorprender el hecho de que los actores y actrices que han decidido voluntariamente dejar el producto, tengan que salir por la puerta de atrás, con sus personajes huyendo por una cosa u otra,…. cuando no es con los pies por delante.
Y no sé si esto es una norma general a este tipo de productos o solo lo es de esta telenovela, pero me parece muy injusto especialmente para actores y actrices que lo han dado todo para sacar adelante unos guiones, y que con esta salida no se les da el reconocimiento que se merecen. De hecho más bien parece que los responsables de la serie quieren vengarse de ellos por "dejarles en la estacada". Sí, es cierto que los espectadores si se han despedido a su manera, pero no es lo mismo que algo con todos los honores que se merecen, en vez de casi de tapadillo. Los últimos, Candela, Nicolás, Nazaria (¿nunca sabremos que ha sido de ella?),…..y ahora Alfonso y Emilia. Porque él ciego a causa de los golpes, y ella embarazada producto de una violación en grupo, no es precisamente la mejor manera.
Pero aún peor que toda esta historia, que al fin y al cabo es una ficción (pero sin que por ello pretenda justificar nada), es el uso indiscriminado que se hace de situaciones abominables, solo con el único fin de alimentar el morbo,…. algo de que cuya intención no me cabe ninguna duda. Y lo lamento especialmente porque parece que con ello dan a entender, por supuesto sin pretender insultar a nadie, que consideran a los espectadores tan simples que no somos capaces de discriminar, y en cambio si de tragar con todo los que nos echen.
Ha dado la casualidad que esta misma semana en otra serie “La otra mirada” han sacado a colación el mismo tema, el de la violación, pero con un enfoque diametralmente opuesto y sin concesión al morbo. De hecho, y aunque la época es la misma que en Puente Viejo, y que al final la “culpable” también puede acabar siendo la mujer, algo que desgraciadamente no ha cambiado demasiado en la mentalidad patriarcal que aún persiste (incluso entre las mismas féminas), el caso es que en la serie mencionada si se ha llegado más allá, hablándolo, denunciándolo y poniendo en entredicho a una poderosa familia.
Evidentemente no olvido que el asesinato del general es básicamente lo que ha llevado a la pareja a tener que huir, por lo que aún considero más innecesario llegar a lo que han llegado: humillación para Emilia, y Alfonso que, encima de apaleado, tendrá que cargar con un niño que no es suyo…. De todas maneras decir que tengo claro que Alfonso no se lo va a reprochar a Emilia y que, de tener al bebé, lo va a acoger como si fuera suyo.
Pero no se trata de esto, si no de la utilización de temas muy sensibles y desgraciadamente de más actualidad de la deseada. Y sí, precisamente por esto no se puede eludir el debate, pero siempre desde la óptica de buscar la censura y de intentar cambiar las cosas, no para utilizarlo como recurso para alimentar la audiencia. No ayuda nada que con la excusa que es una ficción, se utilicen situaciones que solo merecen todo nuestro desprecio. Las personas, hombres y mujeres de cualquier edad y condición, somos libres sobre nuestro cuerpo y nadie tiene derecho a allanarlo contra nuestra voluntad. Por lo que no puede normalizarse ni siquiera como recurso, ni alegando que eran otros tiempos y la sociedad era distinta.
Así que desde este blog, aunque ya lo he hecho anteriormente, expreso mi más enérgica repulsa por esta trama.
Y solo me resta desearles a Fernando Coronado y Sandra Cervera mejor suerte en los proyectos que no dudo que a no tardar les van a salir ¡¡¡Dos magníficos profesionales como ellos no pueden ser desaprovechados!!!
¡¡ADIOS ALFONSO Y EMILIA!!!  
¡¡¡HASTA PRONTO FERNANDO Y SANDRA!!

7 de junio de 2018

Comparaciones inevitables


Dicen que las comparaciones son odiosas. Quizás por esto se suele pedir que no se hagan, porque puede suceder que alguien salga mal parado.
Pero creo que a veces son inevitables, especialmente cuando existe un nexo común a dos situaciones semejantes. Si claro, cada persona es un mundo y no hay dos iguales, pero…
Lo cierto es que siempre puede asaltar la duda de si lo que siente Severo es amor u otra cosa, más cuando la diferencia entre lo que vemos ahora y lo vivido con Candela es abismal. Cuando le han presionado tanto estando vulnerable y abrumado, que es dificil concluir si no ha llegado a confundir agradecimiento y alivio por tener a alguien que le ayude a cuidar de Carmelito y no tener que hacerlo solo, con unos sentimientos más profundos y que le atañen solamente a él. Y que además condicionan su futuro.
Por cierto, y hablando de dudas, voy a aprovechar para despejar una. Sí, soy una pro-candy, ¡¡Y A MUCHA HONRA!! Y no pretendo justificarme, pero en la telenovela han existido (y existen) manantialeras, raipaquistas, conradoauroristas, alfonsoemilistas,…..y todas las líneas posibles de seguidores y seguidoras, que aunque sus respectivas tramas se hayan acabado siguen estando activas. Así que no veo porque no pueden existir severocandelistas o candelistas a secas, solo porque haya alguien a quién no le gusten las opiniones en contra o las críticas sobre la actual trama de Severo. ¡¡Empiezo a estar cansada de que se me acuse de ello, como si en este caso fuera algo reprochable!!!
Ah, y otra cosa antes de que se me acuse también de querer opinar cuando he manifestado que he dejado de ver la serie. Creo que más de tres años de llevar varias páginas de la serie de manera voluntaria y robando muchas horas a mi tiempo libre, me avalan para seguir opinando sobre el tema si me apetece…..aunque sea de manera tangencial y sin entrar en detalle, algo que tampoco sería muy ético por mi parte sin conocer a fondo lo que se cuece ahora.
Aclarado todo esto, vuelvo al tema que me ocupa.
Evidentemente existe una distancia entre la ficción y la vida real, como también existen las licencias en lo primero, mientras que en lo segundo hay que acogerse a lo que manda el destino. Y también soy muy consciente que, a pesar de todo, Puente Viejo es solo un producto de sobremesa, lejos de las grandes producciones que se emiten en prime-time una vez a la semana, por lo que las prisas no son las mismas. Y quizás por precisamente las prisas, no parecen tener tanta importancia los detalles, ni siquiera la posibilidad de que pueda suceder algo medianamente parecido a la vida real con respecto a lo que vemos actualmente (aunque también es cierto que a veces la realidad supera la ficción)
Por supuesto también soy consciente de que criticar y patalear no va a servir de nada, que todo está escrito y rubricado, además que la opinión de los seguidores es algo accesorio, sin posibilidad de que llegue a repercutir en nada,…… al menos a corto plazo.  
Pero como no tengo intención de resignarme tan fácilmente por un tema que afecta especialmente a la imagen de un personaje, Severo, con el que he estado muy implicada y al que le han ido desdibujando hasta convertirlo en la sombra de lo que fue, voy a seguir insistiendo.
Vale, ahora es cuando me dicen que no puedo soportar que otra mujer ocupe el lugar de Candela. Y ¿para qué negar la mayor, si hay algo de cierto en ello?,…. pero también hay otras cosas en esta historia que me parece que hay que poner de relieve y que aluden directamente a la idea de lo que es la mujer en aquellos tiempos.
Mi conciencia feminista me impide aceptar sin más la idea de que Severo es incapaz de sacar adelante a su hijo sin la ayuda de una mujer. Lo mismo de que no puede seguir con su vida si no tiene una pareja, de la que se espera le procure un lugar agradable al que volver cada dia. Mientras que si fuera al contrario y hubiese sido Candela la viuda, no tendría ni siquiera que plantearse la cuestión, pues ella, por el solo hecho de ser mujer, ya se le supone que puede sacar adelante a su hijo sola. Otra cosa es la independencia, pues es cierto que una mujer sin un hombre detrás era muy mal considerada, aparte de normalmente dependían económicamente de sus parientes masculinos, bien fueran padres, hermanos, tutores o maridos. …..Y sin embargo durante mucho tiempo Candela demostró que podía salir adelante sin ayuda de un hombre. Independencia a la que Irene va a tener que renunciar, más cuando para su trabajo son vitales las comunicaciones rápidas, y aunque ya existiera el telégrafo no es lo mismo que trabajar directamente en una redacción y al pie de la noticia.
Sí, es lo que era la vida de la mujer en aquellos tiempos. Incluso para las que podían acceder a estudios superiores, que acababan en casi todos los casos teniendo que renunciar a su proyecto profesional para convertirse en amas de casa encerradas entre cuatro paredes y al cargo de los hijos. Y, en el caso de la alta sociedad, exhibidas además como trofeos en fiestas y reuniones.
Y ya puesta, voy a sacar otro tema que entronca con lo anterior: los estereotipos.
He leído en algún sitio que Severo y Irene hacen buena pareja porque socialmente son de la misma clase.
A lo largo de toda la serie hemos visto como a Severo poco le importaba este tema, y no dudo que podría llegar a querer a cualquier mujer fuera de la clase social que fuera (por comparar podemos poner a Tristán, que se enamoró perdidamente de una mujer analfabeta siendo él un señor de posibles). Pero me pregunto si sería tan fácil para Irene que Carmelito hubiera sido hijo de un labriego ¿Habría devuelto al niño a su padre? ¿Habría renunciado a todo para irse a vivir con éste, y pasar una vida de estrecheces? ¿No dicen que el amor se antepone a todo?
Y ya puesta a hacer preguntas ¿Por qué no se sabe casi nada de la vida anterior de Irene? ¿Quién era su marido? ¿Va a ser que todavía está vivo y va a aparecer algún dia de estos? (recordar lo dados que son a repetir tramas, así que igual vemos como le sucede algo parecido a Candela).