15 de diciembre de 2017

En el punto de mira

Que hagan un destrozo con los personajes me lo tomo como una estrategia para hacer que los espectadores asuman con mayor facilidad la marcha de éstos de la telenovela,….. lo que por descontado no implica que lo justifique, ni que lo acepte. Pero el caso es que lo han hecho en numerosas ocasiones, y además en los últimos tiempos con mayor frecuencia. Y que encima, a pesar de que es algo que me cuesta entender, no implica que la audiencia se resienta demasiado.
Pero quizás algún día la gente acabe cansándose de esto. No se puede tensar demasiado la cuerda. Y lo están haciendo, poniendo a prueba la capacidad de aguante de l@s espectadores,… pero no tod@s tenemos la misma.
Una de las cosas a reprochar, una opinión que ya he manifestado en otras ocasiones, es que en muchos casos no han sabido valorar lo que tenían entre manos, con personajes que podrían haber tenido mucho más recorrido. A bote pronto, y de tiempos más cercanos, se me ocurren Elías el químico, o sobre todo Garrigues……, pero ha habido más. El último ejemplo se ha dado con la trama de Los Manantiales, en la que dejando aparte la opinión que cada uno pueda tener sobre el trabajo de los actores, que básicamente hicieron lo que les marcaban los guiones, finalmente se consiguió destrozar a los personajes a conciencia, haciendo que la gente dejara de creer en ellos.
Y ahora les toca a los de La Quinta.
Primero fueron a por Carmelo, convirtiéndolo en un asesino. Y aunque este personaje sigue teniendo simpatías porque tiene otro lado positivo, y lo que hizo fuera en un momento de ofuscación (que por supuesto no justifica los hechos), siempre llevará el estigma. Algo que, por cierto, es común a la mayoría de los otros personajes, pero la memoria es bastante selectiva en este caso. Aunque también es cierto que todavía no van a por él de manera directa, quizás porque su papel no estorba en demasía…..y tampoco pretendo dar ideas.
Ahora es Severo quién está en el punto de mira, después de la desaparición inesperada y nunca entendida de Candela, con la que nos dejaron escenas inesborrables.
Chico García ha demostrado una enorme ductilidad en todas las facetas que le han propuesto, y ha sabido salir airoso de las mismas, demostrando su enorme talento profesional. Cierto que los guiones influyen, pero un porcentaje importante hay que atribuirlo al actor, que ha conseguido forjar un gran personaje, tierno, afectuoso, dulce,…..pero también furioso, vengativo, obstinado, fuerte,… y sobre todo creíble. Alguien que al final ha acabado ganando el corazón de l@s espectadores, especialmente después de su etapa preciosa con Candela. Tanto que considero que será difícil hacerlo desaparecer, como parece que es la idea que va extendiéndose como una posibilidad cercana.
Por de pronto parece que nos esperan largas semanas de prisión y juicio. No se han contentado con hacer pasar al personaje por todos los tormentos imaginables, que ahora van a rizar el rizo con éste. Por supuesto no dudo que Chico lo va resolver con gran acierto, pero al mismo tiempo puede suponer el fin. No digo que se atrevan a matarlo también, que ya sería el súmmum, pero sí que después de esto Puente Viejo no va a tener mucho sentido para él. Sin contar que Carmelito sigue sin aparecer. Y, por cierto, todo esto puede llevarse por delante a otro personaje, porque si Nicolás es su abogado y pierden el juicio, tampoco va a quedar en muy buen lugar. Es una posición arriesgada, que espero sepan resolver.
Cuando trajeron a Severo y Carmelo a Puente Viejo, se crearon muchas expectativas. Parecía que de una vez iba a haber alguien con poder suficiente como para crearle problemas a la Montenegro. Alguien que estaba a su altura tanto en influencias como en dinero. Y además alguien que se la tenía jurada y que parecía dispuesto a todo para hacerle pagar por un pasado doloroso. Pero pronto se frustró todo, porque ha quedado claro con el tiempo que nadie hace sombra a Francisca.
¿El motivo de ello? Pues escapa a mi comprensión, porque precisamente Francisca no es que goce de gran estima (estoy hablando del personaje, no de la actriz) lo que hace pensar que detrás de esto hay algo más que, por descontado, jamás sabremos.