31 de julio de 2017

¡¡¡Hasta siempre Fe!!!

“Te echaré de menos”
Lo ha dicho Francisca y esta vez incluso ha sido creíble, aunque no es algo habitual que la doña sea sincera con sus sentimientos. Y mucho menos tratándose de una sirvienta.
Pero es que Fe no ha sido una sirvienta al uso. Y tampoco un personaje al uso. Fe ha sido alguien especial, un personaje al que han sabido dotar de personalidad propia, y ello siendo aparentemente su papel de segunda fila. Pero el buen hacer de Marta, que ha sabido impregnarlo de un toque especial que dicen los que la conocen es también parte de su propia idiosincrasia, ha hecho que Fe sea uno de los personajes más queridos de la telenovela. De hecho también es de los pocos que durante todo este tiempo no ha mudado de manera de proceder, aún en los peores momentos cuando las cosas han ido para ella cuesta abajo.
Su desparpajo, su lucidez, su manera especial de decir las cosas en un lenguaje a veces complicado de entender, su trato con Francisca que le ha permitido decirle sin ambages lo que pensaba, pero de una manera que la doña difícilmente podía enfadarse con ella. Fe nunca se ha callado, pero parece que, de alguna manera, ha conseguido calar en Francisca. Aunque solo sea porque en el fondo le divierte la doncella y su manera de ser.
Pero sin embargo donde es seguro que ha calado sin reparos y de manera profunda es en la estima de l@s telespectadores. Seguramente debe ser de los pocos personajes de lo que es difícil leer una crítica negativa, porque Fe era, es, y será siempre un personaje entrañable, al que seguro que tod@s echararemos de menos.
Fe se marcha en busca de un futuro mejor, aunque ya sabemos que era algo inevitable por las circunstancias personales de Marta. Circunstancias agradables por descontado (un hijo siempre lo es) pero que la mantendrán alejada de la serie una larga temporada. Aunque esperamos que esta sea solo una marcha temporal y que podamos seguir gozando en el futuro de su buen hacer. 

27 de julio de 2017

El futuro de la serie

Es muy complicado pretender hacer este comentario sin que me salga algo de aspecto negativo, pero hablar de las actuales audiencias de El Secreto de Puente Viejo es lo que tiene. De hecho estas letras me las han sugerido las últimas cifras que he visto, que jamás habían sido tan bajas.
Por lo que es claro que algo no va bien, que la serie ya ha perdido la notoriedad de la que gozó en otras épocas y que la hizo un producto de culto, del que además han salido grandes actores y actrices, igual que ha dado a conocer a muchos otr@s. Pero la tendencia descendente de seguidores, que se ha acelerado en los últimos meses, indica que las cosas ya no son lo mismo que antaño, algo que por lo menos tendría que encender una luz de alarma para los responsables. Que parece hasta el momento han ignorado estas señales, igual que no han escuchado el clamor de las redes sociales y no han valorado suficientemente el poder multiplicador de las mismas (para bien o para mal). Aparte de ser un buen termómetro para hacerse una composición de lo que se cuece.  
¿Y qué decir de  la publicidad sobre la serie? Está demostrado que si funciona, aunque tengamos que remitirnos a  otros países,… porque lo que es en España, ni siquiera se ha intentado. ¿Será, como me dijo alguien no hace mucho, que en nuestro país no se ha creído necesario porque la serie es suficientemente conocida y no hace falta promoción? A la vista está que esto no es del todo cierto, cuando en Italia la promoción si funciona, lo que ha llevado a la telenovela y a sus actores a gozar de una enorme popularidad en aquel país.
En realidad ya empiezo a pensar que están dejando que PV vaya muriendo, para sacarla de la parrilla. Quizás siete años ya pesen, y se considere que hay que renovar los contenidos.
Pero admito que es una idea que me produce tristeza. Es como si algo muy cercano fuera languideciendo ante mis ojos y no pudiera hacer nada para remediar el inevitable final. No en vano han sido muchos años compartiendo tardes y noches, letras en foros, páginas de Facebook o en mi propio blog. Y es difícil pensar siquiera en tener que renunciar a ello, así como a l@s personas con las que he compartido estos espacios durante tanto tiempo.
Pero la vida sigue y nada es eterno.
Por supuesto no estoy en la mente de los responsables de la serie, ni siquiera puedo conjeturar nada sin riesgo a equivocarme, ni puedo achacar todo a los guionistas. Ah, por cierto, también entiendo que es un producto de sobremesa sin grandes pretensiones, o al menos las que suponen si tiene una serie de prime time,…. pero no por ello tendría que merecer menos consideración.
¿Otras razones? En mi opinión las hay, de hecho considero que la lista sería interminable. Aunque lo cierto es que me cuesta decir en qué momento puede haber empezado este declive de audiencia. Lo que sí es claro es que, con los datos en la mano, lo que empezó con unos datos bastante razonables en los primeros meses del año, ha acabado siendo en las últimas semanas un descenso de audiencia continuado, y que incluso podría bajar más coincidiendo con las vacaciones estivales.
¿Achacarlo en parte a la trama de Los Manantiales, que no ha funcionado como esperaban? Es posible, pero esto si es culpa de unos guiones que no les han dado tregua. Vale que la felicidad no vende (una afirmación con la que no coincido), que hay que meter caña a las situaciones porque de no ser así se podría caer en algo monótono que tampoco sirve para despertar expectativas, que hay que poner un poco de todo para hacerlo ameno…. Pero el problema es que para algunas cosas parece que no hay límite de tiempo y se alargan hasta el infinito, mientras que para otras se pone la directa sin reparar en los detalles y cayendo muchas veces incluso en incoherencias. Que las más de las veces acaba la historia con la visita a un cementerio que si dura mucho la serie tendrán que ampliar. Sin olvidar que a algunos personajes les han dado la vuelta como a un calcetín, volviéndolos antipáticos a la audiencia. O simplemente consiguiendo que al final se acaben ignorando. O desaprovechando talentos que podrían haber dado mucho más juego, mientras se ha mantenido personajes que han acabado con la paciencia y la tolerancia de l@s seguidores. O no permitiendo a los que aún siguen en la serie desarrollar todo su potencial, dándoles más protagonismo, mientras tenemos que aguantar medio capítulo de chorradas con los Mirañar. Que por descontado son un grupo de grandes actores, pero a los que les han destinado papeles que acaban cansando. Nadie puede ser tan tonto e inútil, y mucho menos en manada.  
Y en cuanto a los contenidos, dejando decenas de historias sin terminar, sin que podamos saber el porqué de una situación, acción o personaje (un ejemplo: ahora mismo recuerdo a Garrigues vistiendo a Emilia con un horrible vestido blanco. Nunca se supo que pretendía con ello). Preguntas sin respuesta, que se han dejado en un limbo al que no se sabe si accederá nadie alguna vez. O contribuyendo a la sensación (que también existe en la sociedad real), de que nada se puede hacer contra los poderosos, que la justicia es diferente según el tamaño del bolsillo, que la impunidad es posible y que la maldad siempre puede con la bondad.

11 de julio de 2017

Hernando Doscasas

Creo que la diferencia sustancial la marca el interactuar con otros personajes o en mantener a uno/s  en un círculo cerrado. Y considero que a Hernando le han condenado a permanecer en este segundo lugar, a vivir en un casi ostracismo. Que en los guiones han disfrazado de voluntario, pero que me parece que no es de recibo.
Porque pocas son las ocasiones en las que le hemos visto moverse en otros ambientes que no fueran los límites de su casa, incluso la mayor parte del tiempo pasándolo encerrado en su gabinete particular. Y menos aún lo hemos visto relacionarse más que esporàdicamente con otros personajes, aparte de su familia, Nicolás, D. Anselmo o  la gente que ha metido en su casa,…..y que a la postre han salido casi todos rana.
Es cierto que el Hernando del principio tampoco era la alegría de la huerta, y su disposición a hacer amigos, ni siquiera a empatizar con nadie, era nula. Incluso demostró que podía ser una persona muy rencorosa y mala cuando dejó que atentaran contra los habitantes de La Quinta sin mover un dedo, o durante meses ni siquiera intentó buscar otra versión a lo sucedido con sus amigos los Mella. O que, obnubilado por un pasado doloroso, no permitía ni siquiera que su esposa intentara un acercamiento. Pero con el tiempo esto se fue suavizando y afloró otro Hernando más cercano. Sin embargo, la situación de mantenimiento del personaje en un ámbito limitado no ha variado demasiado desde el principio, y esta es una de las cosas que puede haber contribuido a que la actual visión de éste haya ido decayendo. (Por supuesto solo algo achacable a los guiones, porque el actor hace solo su trabajo).
Algo parecido sucedió con el personaje de Inés,…. pero aquí se acaban las comparaciones. Porque mientras ésta desgraciadamente no gozó casi nunca del calor popular ya que el personaje no consiguió el propósito de calar en la audiencia, en el caso de la trama de Los Manantiales la situación considero que ha sido distinta. Al menos en los primeros meses, hasta que el giro de los guiones ha llevado a esta trama a sus cotas más bajas de popularidad,…..excepto claro está para sus incondicionales.
Giro radical de personalidad,  profusión de malvados que además dejan a los personajes como unos ingenuos, sufrimiento continuado, poca profundización en temas que podrían haber dado mucho más de sí, desaparición de personajes que podrían haber aportado mayor sustancia a esta trama, expectativas defraudadas,……esto es lo que es ahora mismo Los Manantiales. Por supuesto las otras tramas también  “disfrutan” de situaciones límite, pero quizás no con la asiduidad y machacamiento de ésta, que en el aproximadamente año y medio de vida que lleva en antena no ha vivido una tregua que pasara de un par de días.  Y algo que, en vista de los resultados de las audiencias, ha acabado pasando factura.
 Un apunte.

Si en este comentario me refiero solo a Hernando, es porque no deseo entrar en el tema de Beatriz, del que ya se han publicado una cantidad ingente de comentarios (pocos a favor). Pero si quería destacar que considero que si bien todos los habitantes de Los Manantiales han corrido una suerte pareja, la única que al final ha seguido manteniendo una cierta coherencia ha sido Camila. Aún con sus enormes lagunas, su persistente manía de no compartir sus cosas con quién realmente debería hacerlo (su esposo), sus continuadas dudas y su poca habilidad para manejar los asuntos de su casa, en especial a su hijastra,…...pero (casi) siempre intentando apoyar a su esposo, dándole su cariño y procurando su bienestar. Aunque éste no colabore demasiado, por un mal entendido sentido de protección que es posible que acabe trayendo consecuencias no muy agradables para la familia (esto es solo una conjetura mía, sin más fundamento que el haber sido testigo de las muchas veces que han sucedido cosas parecidas en la serie)

4 de julio de 2017

Volviendo a los orígenes


En un principio solo existía La Casona y su entorno, sin nadie más que les hiciera sombra……y parece que la idea es volver a esto. Con la única salvedad que ahora nos presentan a una Francisca diferente, más dulcificada, a la que incluso pretenden atribuirle algo de corazón. Sin embargo difícilmente nadie que haya visto la serie desde sus inicios va a comulgar con esta nueva faceta, conociendo toda la historia que lleva detrás esta mujer. Y sabiendo que muchas de las cosas que ponen en su boca están convenientemente tergiversadas y maquilladas, en especial lo que se refiere a sus hijos. Sin embargo obvian algo fundamental: l@s espectadores tenemos memoria.


Por supuesto entiendo que ahora es mucho más fácil intentar utilizar este recurso de retorno a los orígenes, cuando es evidente que ha habido un relevo en los seguidores. Al menos en España. Sin embargo no hay que olvidar (aunque en vista de la (nula) promoción, a veces no lo parece) que somos l@s seguidores españoles quienes decidimos si lo que se ve gusta o no, y de quienes depende la continuidad o no de la serie. De poco sirve que en otros países la telenovela tenga mucho éxito, si aquí no funciona.



Pero después de varios meses de caída de audiencia, parece que finalmente han caído en la cuenta de que era necesario un cambio de rumbo si querían seguir dándole continuidad. Lo que no sé si llega demasiado tarde, cuando ya se ha hecho muy patente la sangría de espectador@s decepcionados que han abandonado su visionado y a los que será complicado recuperar. 

Creo que durante mucho tiempo se ha vivido de rentas, sin al parecer prestar demasiada atención a las cifras de espectadores que indicaban que pasaba algo, e ignorado las opiniones de las redes sociales que dejaban ver la insatisfacción ante el desarrollo de las diferentes tramas. Y se ha estirado tanto de la cuerda, se han sucedido tantas desgracias y dado la vuelta a tantos personajes, que al final ha habido quien ha acabado tirando la toalla y emigrado hacia otros sitios. 

Pero aún quedamos los irreductibles, los que hemos visto la serie desde sus inicios(o casi), y que con pesar hemos ido constatando que la serie ha ido decayendo y perdiendo su esencia, con tramas cada vez más dispersas e intragables, y destrozando las expectativas creadas. 

Cierto que dicen que “hay que renovarse o morir”, además que seis años y medio de lo mismo tampoco es un plan a priori muy interesante. Pero también es un hecho lamentable que durante este tiempo los guionistas han tenido en sus manos, aparte de muy buenos actores, tramas que podrían haber dado mucho más juego, y que al final han quedado en poco o nada. Por ejemplo, nos trajeron a Severo con la idea de ser un contrapoder efectivo para la Montenegro. Un hombre tan poderoso como ella, pero que al final también ha sucumbido a este personaje que parece gozar de una bula especial para salir siempre de pie y sin apenas rasguños. 

Ahora incluso para escenificar este espacio que parece inviolable, además hacen desaparecer físicamente cualquier vestigio que pudiera hacer sombra, con la destrucción de La Quinta y la cada vez más posible marcha de los habitantes de Los Manantiales. Dejando solo La Casona en liza, como en los primeros tiempos. 

Pero volver a los primeros tiempos no significa repetir las historias. Si, quizás volver a la esencia rural, al pulso del pueblo llano, pueda generar nuevas expectativas. Pero quizás también sea el momento para aprovechar y rectificar algunos temas polémicos como el cupo de malvados o de desgracias, que puede que venda más que la felicidad, pero ha llegado a un punto que satura. Y creo que la misma sociedad (la real) pide que también en la ficción se rebaje el grado de impunidad del que gozan algun@s y se haga honor a la justicia de todo tipo. Empezando por aplicarla a los poderosos. 
Pero volviendo al tema de la renovación (o quizás mejor decir al retorno). Es posible que tampoco pueda ser lo mismo que antes, porque en los nuevos personajes hay algunas diferencias sustanciales.

Los Ortega :

Cierto que Saúl tiene muchos rasgos que caracterizaban a Tristán y que es obvio que pretenden volver a traer esta imagen, pero sólo habrá un único e irrepetible Capitán. Saúl es otra persona, con su propia personalidad, y creo que sería un error intentar reflejarlo en otra persona. Prudencio es diferente, pero los dos hermanos tienen rasgos comunes. Sin embargo lo esencial es que los Ortega son los protegidos y que Francisca no tiene poder sobre ellos, porque no son nada suyo. No puede dirigir sus vidas, ni siquiera chantajearlos,…. quizás solo en algún momento pueda llegar a hacerlo emocionalmente, como ha sucedido con otr@s que han estado a su estela, aunque esperemos que al menos con éstos no vuelvan a cometer el mismo error. Bueno quizás lo haga hasta que los chicos empiecen a dar muestras de pensar por sí mismos y a la doña le dé por indagar en el pasado de los hermanos, descubriendo algo que pueda utilizar contra ellos,…. y ya sabemos los pocos escrúpulos que gasta cuando se le tuercen sus planes!!.

Julieta:

Parece destinada a destacarse entre el pueblo llano por sus arrestos y determinación. También por su obstinación. Pero sería injusto para las demás mujeres, porque con estos rasgos nos encontramos con otros ejemplos. Ahora mismo dos mujeres llevan las riendas del pueblo, dos mujeres salidas del pueblo llano. Por lo que Julieta puede llegar a ser una líder de los destripaterrones, pero no veo cómo esto puede aportar riqueza, ni prosperidad al pueblo. Y esto es lo que necesita Puente Viejo a tenor de lo que estamos oyendo en estos días, cuando han desaparecido prácticamente dos grandes haciendas que daban trabajo a decenas de personas. Y cuando el país parece que tampoco despegaba.
De todas maneras y sin tener demasiados elementos de juicio para saber aún que nos deparará esta historia, admito que los nuevos me gustan por su frescura y espontaneidad. Pero no deseo ver a unos nuevos Pepa y Tristán, si no que deseo ver a Julieta y Saúl, con su propia entidad y sin tener que recurrir a comparaciones.