2 de marzo de 2015

Reflexiones sobre la serie

Supongo que no debe ser fácil escribir al ritmo que demanda una serie diaria. Y reconozco que criticar es muy fácil cuando no se sabe la presión que ello supone. Pero desde el otro lado, el del espectador, si creo que al menos existe el derecho de expresar la opinión al respecto de algunas cosas que, en mi caso, se me antojan lagunas en el guion, aunque no supongan nada importante para el desarrollo de las tramas. O quizás lo podrían suponer, pero se deja pasar. Y a otra cosa.
Por ejemplo, ya hace días que me pregunto (y sé que no estoy sola en ello) quien es el responsable de la administración del Jaral. Aparentemente sigue siendo Conrado quien hace este trabajo, pero no parece que le dedique mucho tiempo, a pesar que se supone que es su único medio de subsistencia. Y no se trata de una casa cualquiera, sino que es una finca importante que tiene tierras que hay que controlar (aun me acuerdo de que Tristán habló de crear además una ganadería de cría de caballos). Pero mientras a éste y Martin se les veía arremangados y saliendo de la casa para recorrer la finca, a Conrado desde el momento uno le han puesto una corbata y unos zapatos, y lo han convertido en un casi administrativo. Nunca más ha llevado traje de faena.
Evidentemente una finca de las supuestas dimensiones del Jaral no se administra por generación espontánea, más cuando el resto de la familia tiene otras tareas fuera del hogar que ocupan mucho tiempo. Y jamás se ha hablado de que existiera un capataz, aunque a la vista está que si debe haber uno y además muy eficiente.
Pero realmente en este post quería hacer hincapié en lo que creo que es algo más trascendental para el futuro de la serie, y no sólo algunas incoherencias. Me refiero a la deriva de algunas tramas.
Recientemente leía que Francisco Ortiz llegó a la serie hace ya cuatro meses, pero una ya se pregunta para que lo contrataron, pues a pesar de que parecía que en principio llevaba carrerilla, su papel en las tramas ha sufrido un parón tan brusco que, en mi opinión, lo han convertido casi en un mueble más de La Casona. Sólo ve y actúa a través de los demás y su personalidad es casi inexistente, lo que pienso que hace olvidar las más de las veces quien se pretende que ha de ser: uno de los supuestos protagonistas.
La misma situación es la que considero que sucede con Fariba. Por alguna razón que no sé si atribuir a las tramas o a la propia actriz, reconozco que el personaje de Inés ahora mismo solo me trasmite poca empatía y desasosiego, por unas escenas que casi cada día son calcadas del anterior. Lo peor es que este último sentimiento siento que se traslada a los personajes con los que interactúa, especialmente Fe (por supuesto dejando aparte a Amalia, de la que tengo también sensaciones negativas) Una situación que no me gusta nada, porque Fe ha demostrado con creces que merece mucho más que ser siempre el paño de lágrimas, además de que se ha ganado a pulso el derecho de tener trama propia. De todas maneras, y ya que he sacado el tema, no consigo ver química en la interrelación de ésta con Inés/Fariba, aunque tengo que elogiar los encomiables esfuerzos de Marta para que ello suceda. Es cierto que una persona en la situación de Inés tampoco es que tenga muchos motivos para mostrarse alegre, y entiendo que no se prodigue en sonrisas. Y admito que la creencia de que el drama vende mucho más que la felicidad tiene algo de razón, pero creo que todo esto lo están alargando en demasía y, al menos en mi caso, ya ha dejado de producirme interés.
Y vuelvo a Conrado, que considero que es el peor tratado de todos. Admito que no entiendo a donde quieren ir a parar con este personaje, que cada día va sumiéndose más y más en una espiral de la que difícil ver el final. Pero no voy a meterme con él porque piense que es un ingenuo o crédulo, sino porque la sensación que me produce es que en el tema de Alicia no hace más que pretender ser justo y no tomar decisiones precipitadas mientras hay un niño de por medio. Es cierto que impacienta ver como se deja llevar por su corazón y se deja manipular por una mujer que ya lo ha hecho anteriormente con él, pero hay que ponerse en su lugar y la decisión no es fácil. Otra cosa es su relación con Aurora, que aún entiendo menos. En verdad admiro a l@s seguidores de esta pareja que aún mantienen la esperanza, ya que en mi caso ya he tirado la toalla. No veo ninguna salida en el horizonte cercano, cuando además ya ha empezado la cuenta atrás para la marcha definitiva de Rubén, y el tiempo lamentablemente se agota

2 comentarios:

  1. El problema que veo con Bosco e Inés es que la trama está "MUY" estancada, pese a eso, a mí personalmente sí me está gustando bastante Fariba y eso que al principio nada de nada.
    En cuanto a Conrado y Aurora, creo que se les ha ido un poco de las manos, si querían separarlos que lo hubieran hecho de una manera más clara y no con una Aurora que no sabe lo que siente y si lo que pretendían es que terminaran juntos, pues que hubieran llevado la trama de otra forma, porque con el poco tiempo que le quedará a Conrado en la serie, ¿qué van a dar? ¿2 escenas románticas para callar bocas? O las cosas se hacen bien o al final no convencen a nadie. Pero bueno, esa es sólo mi opinión como espectadora.

    ResponderEliminar
  2. ¿Cosas ilógicas e incoherentes?. Últimamente en la serie abunda de esto. A ver, ¿no es la Paca pistola en mano la que amenaza a Inés y se la lleva a los pasadizos? ¿Por qué entonces piensa Inés que el culpable de su encierro es el padre de Amalia?, ¿Cómo que Alicia va a ir a juicio para conseguir la custodia de David sí es una prófuga?, ¿Cuánto tiempo ha durado el embarazo de Amelia? ¿cinco o seis meses?....¿Cómo un niño prematuro puede sobrevivir a base de agua con azúcar durante tantos días?¿Cómo un niño recién nacido y hambriento no acepta a las amas de cría? ¿Qué ha hecho Inés para que no le subiera la leche mientras no ha dado de mamar? ¿Por qué no encontraron la cabaña dónde se encontraba Inés el día que buscaron a Amelia?¿Por qué le sale todo bien a la Paca?

    ResponderEliminar