9 de marzo de 2015

No se puede cambiar de un plumazo

No consigo entender porque Raimundo tiene que estar todo el rato disculpándose con Francisca y pasando por el malo de la película, mientras que ésta, en un alarde de victimismo, acabe pretendiendo ser siendo siempre la agraviada.
Porque lo que es claro es que aunque Francisca muestre en ocasiones un perfil muy diferente, no enmascara quien es realmente. De hecho ni siquiera es creíble la persona que aparenta ser cuando está con Raimundo, como si coexistieran en ella dos personalidades. Por ello que vaya a pedir explicaciones al hombre y además le  diga que le está haciendo daño, me parece cuando menos de un cinismo impresionante. Casi el mismo que ha mostrado con Amalia cuando le ha pedido que no manipule a Bosco (parece que esto es exclusivo de ella. En fin…)
Creo que ya lo he dicho en innumerables ocasiones, pero lo voy a volver a repetir. Esta trama entre Raimundo y Francisca me parece tan forzada que cuando están juntos me da la impresión que estoy viendo otra serie. La gente no cambia de la noche a la mañana, y el alma negra de la doña, el rencor que ha alimentado durante todos estos años, el deseo de venganza,…… todo ello no se borra de un plumazo. Y menos por un supuesto amor de adolescente, que se pretende reeditar. Algo manifiestamente improbable cuando el camino está sembrado de actos deleznables imposibles de olvidar.
Vale, sé que va a volver a salir el tema de que donde hubo fuego hay brasas. Pero en cincuenta años, ni siquiera la brasa más resistente es capaz de mantenerse activa, más cuando sobre la misma han caído todos los elementos. Por lo que este pretendido amor que dicen que sigue manifestándose, más bien suena a otra cosa. Es cierto que ninguno de los dos ha conseguido ser feliz en esta vida, pero no creo que juntos lo consigan. También es cierto que a veces no son necesarias grandes cosas y que una conversación agradable, una cercanía, un sentarse juntos escuchando el silencio puede crear un espacio donde los sentimientos se confundan, pero el amor es otra cosa. Y aunque ya lo suficiente mayores como para conocerse a sí mismos, creo que lo que consideran amor es más bien el deseo de alcanzar este estadio.
Por cierto, que también es egoísmo, aunque en los dos tenga diferente connotación. En Raimundo es el deseo de alcanzar una felicidad que le ha sido esquiva, a pesar de que ha tenido también buenos momentos. Tiene una familia que se ha visto diezmada por la desgracia, pero aún le quedan muchos que le quieren y se preocupan por él (incluso algo exageradamente, porque lo de Emilia ya empieza incluso a ser cargante). En cambio Francisca nunca, aunque lo desee fervientemente, conseguirá ser feliz, porque siempre habrá un momento en que su natural hará que vuelva a las andadas. Porque quizás quiera a Raimundo, pero solo a él, sin su entorno, ya que es evidente que la familia le molesta, cuando además ha conseguido que se apartaran  de su camino todos los de su sangre, porque no seguían sus dictados. Y ya se sabe que  Francisca siempre ha de tener la última palabra.

5 comentarios:

  1. Probablemente seré una ilusa pero yo sí creo en el amor para siempre, ese que te llega tan adentro que por muchas vueltas que da la vida siempre está ahí, historias hay a cientos de parejas a las que la vida separó y que se reencontraron después de 30 o 40 años y volvieron a juntarse como si el tiempo no hubiera pasado. Creo que el amor transforma a las personas y saca lo mejor de uno mismo y creo que el querer estar con la persona amada no implica que ese sentimiento se extienda a su familia.

    Creo en el derecho a buscar la felicidad, en este caso tanto Raimundo como Francisca han sido desgraciados por separado y creo que se merecen la oportunidad de ser felices juntos ¿qué mas da que dure una hora, un capítulo o toda la serie?, tanto uno como el otro son mejores cuando están juntos y a estas alturas de su vida ¿que explicaciones tienen que darle a nadie?

    Por supuesto que Francisca ha hecho cosas deleznables, como también las ha hecho Raimundo y Mariana y Emilia y Alfonso...aunque parezca que ahora están por encima del bien y del mal, pero como estamos en la ficción podemos quedarnos con lo que nos gusta y apartar lo que nos molesta y yo me quedo con esta trama por que creo que trata de segundas oportunidades, de luchar por conseguir la felicidad y de vencer miedos y todo esto hace que sonría como una tonta y que me sienta un poquito mejor por que creo que en este caso no gana la mala sino que vence el corazón y eso me gusta

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    1. Gracias por comentar.
      Creo que nadie tiene derecho a decidir por otro si puede ser feliz o no. Otra cosa es la opinión de una, y en este caso creo que a Francisca no le asiste el derecho a ello. No puedo imaginarme verla feliz mientras a su alrededor se suman los casos de personas a los que ha procurado daño,. empezando por su propia familia. Y si, es cierto que casi nadie en PV está libre de pecado y que los delitos siempre son censurables, independientemente de la magnitud y la frecuencia de ellos, pero creo que tampoco se puede comparar. Los de la doña no tienen fin, y me remito a su actual actitud pretendiendo acabar con la vida de Amalia.
      Y que un rato sean mejores no garantiza que ello se extienda al resto del tiempo.
      Un abrazo

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  2. Credo che la loro storia sia di pessimo gusto. Francisca dimentica che è colpa sua se la famiglia di Raimundo si oppone, visto quello che ha fatto a Maria, Martin, Esperanza, Aurora, Tristan, Pepa, Emilia, ... Insomma a tutta la famiglia di Raimundo. Ridicolo è anche lui che dimentica tutto il male fatto ai suoi cari. Questo per me è un amore malato, che non migliora coloro che lo provano ma li rende peggiori.

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    1. (Prima mi scuso perché sto utlizando suo traduttore ) Grazie mille per il commento . Certo , sono molto d'accordo con lei, come ho affermato nel mio post
      Un abbraccio

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