13 de septiembre de 2015

Se consuma la traición

Evidentemente desconozco el sistema por el cual se guían los que escriben las tramas de la serie y si tienen en cuenta todos los posibles flecos que se puedan derivar, cara al espectador/a, de la decisión de dar tal o cual rumbo a un personaje, pues pienso que de ello también depende en buena parte el índice de aceptación de todo el conjunto.
Pero tampoco puedo pretender que pongan en el equipo de guionistas a un entendido en psicología para asesorar sobre los límites de lo que puede hacerse o no, y para que después se pueda encontrar una respuesta que entre dentro de una lógica real y ser justificada. Además supongo que la mayor parte de la gente que ve la serie lo hacen como entretenimiento, o quizás como rutina, sin entrar en grandes valoraciones sobre lo que acontece. Sucede y ya está. Sin embargo también hay una gran masa en las redes sociales, blogs y sitios de opinión, que gustan de comentar, discutir y opinar sobre lo que se da en la serie. Y desde este punto de vista quizás sea posible imaginar que son como el altavoz del resto de gente invisible que no opinan pero que están ahí, y que no son menos importantes. Porque unos y otros hacen posible que un producto funcione.
Y a estas alturas quien haya llegado hasta aquí es probable que se pregunte a que viene este rollo.
Pues viene a cuento por el tema de Alfonso y su infidelidad. No creo haber visto nunca tanta unanimidad en todas las diferentes corrientes de seguidores y seguidoras, como en este caso. Y por descontado nadie encuentra justificación a ello, algo que pone al personaje de Alfonso a los pies de los caballos. Difícilmente redimible por otra parte, ya que es un borrón que, aún en el hipotético caso que Emilia llegue a  perdonarle, siempre quedará ahí. No se puede ignorar, ya que es una suerte de traición.
Ha caído la venda del hombre aparentemente sin tacha, que con Emilia formaban una bonita pareja, enamorada y estable. Una relación que inevitablemente va a sufrir un serio revés y no solamente a nivel de tramas. Porque será difícil volver a mirar a Alfonso con los mismos ojos, y no solo porque haya se haya dejado arrastrar por los instintos más primitivos, sino porque además lo haya consumado cuando él ha sido incapaz de asumir que Emilia hubiera caído en los brazos de otro hombre en el pasado (con la salvedad que sucedió antes de casarse con él, y que ella jamás le ha sido infiel). Y no le puede estar empujando una necesidad de afecto que no es tal, ni es excusa la vida monótona que lleva, porque esto último convertiría a la casi totalidad de los habitantes de PV en potenciales adúlteros.
Por cierto, antes he empleado la palabra consumado con total intención. Porque aunque quizás no lleguen hasta el final con Hortensia, igualmente la intención existe. Que aunque diga que piensa en Emilia, que la quiere y se siente culpable por mentirle y traicionarla, sin embargo nada de esto lo detiene. Ni siquiera Matías, su nuevo hijo, para el que va camino de ser un ejemplo lamentable.
Y ahora vuelvo al principio. Difícilmente se puede entender cuál es la pretensión de esta trama, porque darles vidilla a Alfonso y Emilia no parece exactamente lo que se va a conseguir. Sí que se hable de ellos, pero solo para poner a caldo a Alfonso.
Y no por solidaridad femenina hacia una mujer traicionada, ni por mojigatería.

2 comentarios:

  1. Hola como siempre ,me encanta como escribes y para variar completamente de acuerdo contigo.No se entiende,nadie entiende esta trama,¿ERA NECESARIA?,a mi entender y por lo leido en las redes,es unanime el rechazo que hay a esta historia.Para mi el personaje de Alfonso es irrecuperable,tal como lo conociamos ,queriamos y entendiamos.Me consta que los guionistas leen lo que se ecriben por la redes de la serie,a la vista esta que se lo pasan por el Arco del Triunfo.La unica manera que lo podria entender ,es que le estuviesen haciendo a Fernando Coronado un ·Quintina",es decir dejar su personaje tan a la altura del betun que no sea recuperable y la gente incluso lo odie,como paso con el bonito personaje de Quintina, del que ya nadie se acuerda para nada bueno,y esto ,si hubiese una inminente salida de la serie de Fernado,aunque no crea que sea este el caso.No le veo sentido a crear personajes bonitos e inolvidables para despues destruirlos de la peor manera y que no me digan ,que despues vendra una reconciliacion de Alfonso y Emilia,porque yo no me la voy a creer,cuando algo se rompe,ya nada vuelve a ser igual.Bueno ,como ultimamente digo,perdieron el Oremus y todavia no lo han encontrado.Por cierto aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid,la entrada de Berta no me ha gustado del todo,ya estan buscando demasiados parecidos,que si sabe de plantas,que si es pizpireta,que si echada palante,por ahora veo un max mix de Pepa,Aurora y Maria !!! jajaja,No saben hacen un personaje particular como lo fue Pepa y Tristan y Martin y Maria,cada uno tenia una personalidad muy definida.

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    1. Gracias Pepi por comentar. Por cierto, a mi también me encantan tus comentarios en las redes. porque siempre das en el clavo (y normalmente lo dejas bien "clavado") .
      De verdad que como tú, no entiendo que pretenden con esta trama.
      En cuanto al tema de Berta , es verdad que no hay manera que escarmienten y den una personalidad propia a cada personaje nuevo. Porque si bien es posible que hayan personas que compartan peculiaridades, tampoco creo necesario que vayan insistiendo en parecidos con personajes que han funcionado con mejor o menor fortuna en el pasado. quizás ya sería el momento de hacer también un cambio en el equipo de guionistas, para airear un poco las tramas.
      Un abrazo

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