15 de junio de 2018

Puente Viejo, segunda parte


Esto vendría a ser una segunda parte del artículo anterior, porque no es más, ni menos, lo que es Puente Viejo: un lugar donde las cosas no tienen nada que ver con la realidad.
Si claro, es una ficción y además un culebrón. Pero si es recurrente el argumento de que hay que ponerse en la mentalidad de la época para entender lo que se cuece, también es un hecho que los guionistas no dudan en saltársela para “arreglar” a conveniencia las tramas, o para obligar a los personajes a hacer ciertas cosas que andan lejos de la coherencia. Y mucho más de lo que es la verdadera historia de aquellos tiempos, la que nos cuentan los libros.
Es cierto que a veces nos sorprenden con temas que podía creer más recientes y que te obligan a replantear lo que sabes (o lo que piensas que sabes) de determinadas cosas. Y también es cierto que durante este tiempo nos han traído retazos de historia o cosas que seguramente much@s desconocíamos, pero en lo que han fallado es en retratar fielmente la vida y las costumbres de un pueblo rural.
No hace mucho Montse me lo recordaba en la respuesta a un comentario en este mismo blog.
El tema (o uno de ellos),  es la escasa credibilidad con respecto a la influencia de los poderes “fácticos”, representados por las personas importantes del pueblo: el alcalde, el médico, el sacerdote y el cacique local.
Exceptuando el papel del cacique local, que se ajusta a la realidad de la época, los demás roles no parecen tener la consideración correcta, a poco que te sumerjas en la historia y costumbres de la época y lo compares con lo que se ve en la telenovela. Porque se descubre que la iglesia y sus representantes pesaban mucho más sobre la vida de la gente de lo que parece en la ficción cuando, por poner un ejemplo, la relajación y comprensión que demuestran los sacerdotes de Puente Viejo con los amancebamientos no existía, porque las normas de moral eran estrictas y pesaban mucho, más en una comunidad pequeña y cerrada. Lo que si se ajusta a la realidad es que la iglesia y el poder caciquil iban de la mano, y que lo que no servía para el pueblo no era problema para los poderosos (hemos visto muchas veces como D. Anselmo o D. Berengario recibían donativos a cambio de “hacerse el sueco” en temas realmente censurables, solo con la excusa de que ayudaban con ello a los pobres).
Tampoco es normal el poco respeto a los tiempos de luto, que se regían por unas normas estrictas y que eran sagrados para l@s creyentes. Por supuesto entiendo que, de seguirse a rajatabla, tod@s en Puente Viejo habrían de vestir de negro riguroso, porque poc@s se libran de tener un muerto en la familia, y de cara a la imagen de la telenovela eliminar el color sería un hándicap. Pero el caso es que hasta fechas relativamente recientes (años sesenta-setenta) existía una especie de reglamento establecido en el tema del luto en el vestir: por viudedad, dos años y después seis meses de alivio, por la pérdida de un hijo, el mismo período anterior, por padre o madre, un año y seis meses de alivio, por abuelos o hermanos, seis meses, por otros familiares, tres. Incluso si tenía lugar un matrimonio durante este tiempo, la novia vestía de negro. Claro que todo esto solo concernía al género femenino. Los hombres solo tenían que ponerse corbata negra, un brazalete negro o un botón negro en el ojal de la chaqueta. Sin embargo lo que era igual para todos era la prohibición de asistir a bailes o festejos, e incluso se extendía el duelo a otros temas como tapar los cuadros y espejos de la casa, o quitar las macetas con flores. En Puente Viejo todo esto se pasa por alto, y pronto de da cuenta de aquello de “el muerto al hoyo y el vivo al bollo”.
Otras cosas que chirrían son la vestimenta, con zapatos de tacón en muchas mujeres, algo cuando menos poco práctico para los habitantes de un pueblo de la sierra, con los caminos sin asfaltar (a menos que las que los usan no se muevan de la plaza o sus alrededores). O  que se produzca el contrasentido que supone que algunas mujeres se puedan mover con absoluta libertad, mientras que otras sean criticadas por mostrar actitudes demasiado “libertinas” (ya no hablo de las que llevan el estigma de “mujeres de la vida”. Por cierto, algo que demostró también la hipocresía de la gente, cuando Sol pasó de ser una de ellas a ser la hermana de un terrateniente, y su pasado se esfumó como por ensalmo. Como si tener dinero y poder, pudiera borrar todo). Ya no hablo de lo que se decía el mismo comentario, la nula presencia de niños o animales,….como otras muchas cosas que se daban en el medio rural y que se obvian en Puente Viejo. O el lenguaje utilizado, con términos coloquiales de la época, pero también demasiado rico para unas gentes que apenas sabían leer (por poner un ejemplo, el otro dia Fe dijo que había sentido por Alfonso “un amor platónico”. Puede decirlo mal, eso sí, pero me parece que pocas personas sabían a lo que podía referirse este término. En fin…)
Esto es Puente Viejo. Un pueblo que a pesar de estar lejos de los grandes núcleos de población, de estar en un entorno rural, no tiene problemas para que recale en él lo más granado de la otra sociedad, la más negra: estafadores, asesinos, maltratadores, ladrones, tiranos, mentirosos compulsivos, gente de mal vivir, psicópatas,….que se suceden sin tregua o incluso llegan a compartir tiempo y espacio en la telenovela.
Pero esto es tema para otro artículo.

14 de junio de 2018

El fin de los personajes


Independientemente que un actor o actriz marche de la telenovela de manera voluntaria o lo haga por “imperativo legal” (es decir que le enseñen la puerta), lo que no suele variar es que para su personaje, con alguna escasa excepción, esto suceda de manera dramática y sin un final acorde, o por lo menos proporcional, a lo que ha/n dado a la serie (por descontado me refiero a los guiones, el público es mucho más agradecido).
De hecho son contados a los que han permitido despedirse sin contratiempos,….solo dejando atrás una historia en Puente Viejo. Así, a bote pronto, recuerdo a Lucas, Rosario, Prado, Ramiro, Aurora, Soledad,….. También a los Doscasas, pero para ellos fue una despedida agridulce pues se marcharon sin que nadie fuera a su encuentro para decirles adiós, y después de que los guiones hubieran destrozado a sus personajes.
Pero ¿por qué es necesario utilizar recursos drásticos la mayor parte de las veces? Una explicación podría ser que se ha llegado a la conclusión que la mejor manera de cerrar un ciclo con un personaje es bajarlo a los infiernos antes de despedirlo, temporal o definitivamente. Dando por sentado que con ello la audiencia va a asumirlo mejor. Pero algo que no funciona siempre, porque interviene el grado de complicidad que se haya podido crear con el espectador, y a veces no se entienden determinadas derivas de las tramas para llegar a un fin concreto como es el cierre de las mismas.
¿Por qué matar a Sol si apenas dos meses más tarde también se fue Lucas? ¿No podían haber marchado los dos a Madrid?
¿Por qué Candela tuvo que permanecer dos meses en coma, antes de que Aida dejase temporalmente la serie por el permiso de maternidad? ¿Acaso no podía haber trabajado normalmente hasta el último minuto? ¿Por qué cuando volvió no le dieron ni un minuto de respiro, hasta que acabaron con el personaje?
¿Por qué no han permitido que Alfonso y Emilia marcharan normalmente, y en cambio han tenido que salir por piernas convertidos en asesinos, además de él ciego a causa de las palizas y ella embarazada de los que la violaron? ¿Acaso esto último, por ejemplo, no se lo podían haber ahorrado?
¿Porque Nicolás también tuvo que huir por haber matado a un hombre? ¿No habría sido más fácil que se hubiera ido tranquilamente a Murcia, a ocuparse de su patrimonio?
¿Por qué……………………………………?????????????
Evidentemente en todos los casos anteriores y en los que no he nombrado, el fin último es cerrar las puertas a un posible retorno. Porque es claro que aunque vivos, ni Alfonso, ni Emilia, ni Nicolás,….como tampoco María, que también tuvo que huir por haber intentado matar a Francisca, pueden volver sin temor a que la justicia caiga sobre ellos. Una justicia que en Puente Viejo es selectiva, solo para algunos, mientras que vemos como los poderosos salen impunes.

12 de junio de 2018

Las prisas y las expectativas defraudadas


¿Cuánto duró la historia de Carmelo y Mencía? Un suspiro.
Tanto que creo que aún debe haber quién se pregunta el porqué de traer a un personaje para hacerlo desaparecer en tan poco tiempo. Y, lo peor, sustituirlo inmediatamente a través de una trama relacionada.
Y no es que no crea en el personaje de Adela, al contrario. Considero que la idea inicial de introducir en la telenovela a alguien de carácter, independiente y con ideas revolucionarias, una mujer convencida que la educación es la mejor herramienta para cambiar el mundo, era muy interesante. Sin contar que venía a cubrir un sorprendente vacío en el pueblo: el puesto de maestra. Pero, como en otras ocasiones, hemos visto como un papel con muchas posibilidades ha ido perdiendo fuelle a medida que avanzaban los capítulos, convirtiendo al personaje en alguien que acaba dependiendo de otras tramas, mientras que la que se supone es la suya propia se acaba diluyendo y perdiendo su esencia.
Como se fraguó esta historia ya es otro tema: una trama dificil de entender, porque lo que llevó a Adela a Puente Viejo y la unió a Carmelo es un asesinato perpetrado por éste y que la afectaba directamente. Algo que se antoja dificil de perdonar y mucho menos de olvidar, ni que sea intentándolo encubrir con la excusa de un amor forjado a velocidad de vértigo. Porque es difícil de entender la rapidez con la que ambos mudaron en sus sentimientos, pasando a ser de dos viudos afligidos a una pareja amancebada en un espacio de apenas tres meses.
Por supuesto tampoco es nada nuevo en esta telenovela, igual que no lo es que los personajes que han desaparecido sean relegados al olvido en menos que canta un gallo. Nadie se acuerda de ellos para nada, por muy cercanos que sean a los que continúan. Rosario por ejemplo, pero también Prado, Ramiro,……por nombrar algunos que tienen lazos familiares en Puente Viejo. Aunque también sucede con los que no los tienen, pero que un dia gozaron de un papel relevante. Como los de Los Manantiales, de los que nunca más se supo, ni nadie menciona.
Ahora vuelven a traer otro personaje, Irene, que tiene muchos paralelismos con Adela,….tantos que también sufre de amnesia selectiva igual que su partenaire, en este caso Severo. Sin embargo, a diferencia de la maestra, Irene es un personaje que no es crucial para la vida del pueblo, porque una periodista como tal poco puede aportar (en Puente Viejo ya se bastan con Dolores para difundir los chismes ¡¡Y ríete tú de Internet al respecto de la rapidez con la que es capaz de hacerlo!!!), y mucho menos ayuda estar tan lejos de los focos de las noticias que interesan a los periódicos. Sí, la idea inicial era buena porque retrata a una mujer con inquietudes en una época en la que las féminas no tenían muchas posibilidades de acceder a una educación superior, ni mucho menos de ser independientes económicamente. Y si además nos atenemos a los tópicos, también es cierto que Irene es una buena pareja para Severo, porque aúna cultura y porte. Pero, y aún sin conocer la deriva futura de las tramas, mucho me temo que esto último va a ser de lo poco que va a quedar, porque después de que hayan construido un personaje del que a priori podía ser interesante su trayectoria, con lo que ahora ya se intuye esto se va quedar a medio camino, y va a quedar relegada a ser otra secundaria de lujo. En el momento en que la han emparejado con Severo la han colgado de las tramas de éste, un personaje que también ha perdido toda su identidad, convertido en alguien que vaga por su casa o el ayuntamiento, sin ningún aliciente especial. Y sin pretender minusvalorar el papel de las mujeres en el hogar, el destino de ella parece ser el de alguien destinado a cuidar de un niño, que encima no es suyo, y a ser la perfecta mujer que espera al esposo en su casa. O peor, y aunque no lo he visto pero lo he leído, a la que Severo pasea del brazo por el pueblo, con la aparente intención de que todo el mundo vea que son pareja, pero algo que también podría dar lugar a otras interpretaciones menos benévolas.  
En resumen, que parece que no hay personaje que se libre de empezar con expectativas y acabar como el “rosario de la aurora”. Para muestra los que he nombrado y, en especial, los de La Quinta. Todos, o muertos, o huidos, o desdibujados en las tramas.

11 de junio de 2018

La imagen de los personajes


No pretendo decirles a los guionistas como tienen que hacer su trabajo, pero quizás un poco más de humildad y de valorar alguna vez la posibilidad de que los seguidores también tienen algo que decir, no les vendría mal. Claro ejemplo de la falta de lo primero es la "recomendación" expresada por una responsable de que la gente se busque otro producto si este no gusta, porque ello demuestra, primero arrogancia, y después poco respeto para quienes al fin y al cabo les procuran el pan de cada dia. Sí que es cierto que, a pesar de las tramas actuales que despiertan una contestación inusitada por lo generalizada, ello no se traduce en un descenso demasiado acentuado de la audiencia, que en su mayor parte aparentemente parece dispuesta a tragar con lo que sea (a menos que nos la den con queso y los datos no se correspondan con la realidad, por aquello de que ahora las audiencias se miden con “invitados”, un concepto que es dificil de cuantificar porque nadie puede saber con certeza cuantas personas están en cada casa viendo la telenovela. Pueden contabilizar cuatro, cinco, seis personas en una casa cuando solo lo está viendo una,…. pero nadie puede afirmarlo o desmentirlo)
Claro que tampoco dudo que los que escriben los guiones están convencidos de su viabilidad, pero creo que instalados en una especie de torre de marfil están obviando algo importante: la audiencia ha cambiado. Y aunque hay seguidores fieles que están desde el principio, también se han incorporado muchos más, incluso de otras culturas y nacionalidades, y la manera de pensar ya no es la misma. Igual que la sociedad ya no es la misma que la de hace siete años, es mucho más contestataria y ya no acepta sin más algunas cosas. (Sorprendentemente es un tema que si ponen en valor en un conocido anuncio de unas clínicas dentales, que además cuenta con la referencia de los mismos actores y actrices de la telenovela, con lo que es fácil establecer vínculos con ésta)
De todas maneras no hay nada mejor que poner distancia para poder ampliar la perspectiva de las cosas. O al menos así lo creo.
Y es entonces cuando me doy cuenta también de que quizás he llegado a ser injusta con algunos personajes de la telenovela, y a otros puede que los haya idealizado demasiado.
Y también me doy cuenta de lo que pueden haber influido en mi visión los (malos) guiones, con la consiguiente posible repercusión en la credibilidad o no de los mismos actores o actrices. Especialmente en los últimos casos de incorporación de profesionales sin demasiada experiencia, y absolutamente desconocidos para la gran mayoría. Porque para un actor o actriz una mala elección puede condicionar un futuro, aunque también entiendo que dada la actual crisis del sector a veces tampoco pueden escoger, más cuando existe el “caramelito” que supone entrar en una telenovela que ha sido un referente en este tipo de productos (digo ha sido, porque ya hace meses que ha dejado de estar en el primer lugar)
Y quisiera referirme en especial a los hermanos Ortega y Julieta, a los que tampoco es que haya criticado mucho, porque es que los he ignorado mucho más. Claro que sus tramas tampoco eran para que llamaran mucho la atención,… aunque los presentaran como protagonistas, e incluso como los que iban a devolver la esencia a la telenovela. Pero precisamente esto es lo que en mi opinión ha fallado, porque el enfoque de repetir tramas del pasado sin profundizar más en el tema inicial de la telenovela, no parece despertar demasiadas expectativas. Y por si no fuera suficiente, han optado por hacerlo apresuradamente, dejando por el camino toda coherencia, metiendo tramas y situaciones difíciles de encontrarles parangón en la vida real.
Por ejemplo, intentando convertir a Julieta en una super heroína capaz de las mayores hazañas partiendo de la nada, han conseguido que poc@s acaben creyendo en el personaje, incluso que llegue a despertar rechazo. Porque además, y con el abuso del drama (que parece que es el leiv motiv de la telenovela), también ha dejado de interesar su historia, que es una sucesión continuada de situaciones límite. Y “lo poco aburre, pero lo mucho cansa”. Por supuesto, todo esto se hace extensible a los hermanos Ortega, que cuelgan de la misma historia y a Consuelo (a la que parece que le escogieron el nombre a propósito).
Pero hay que distinguir entre personajes y actores.
No voy a meterme con la profesionalidad o no de los de actores y actrices de esta trama, porque es un tema en el que podrían influir mis gustos personales y no una crítica correcta sobre su trabajo. Y si, puede que salir en este producto les haya ayudado a hacerse visibles, pero sin embargo tienen en contra el que les hayan dotado con unos guiones insulsos y poco creíbles que no creo que les hayan favorecido demasiado en cuanto a poder demostrar su valía en su profesión.
Pero, desde este rincón, les pido disculpas por si no he sabido valorarlos lo suficiente.

8 de junio de 2018

Una trama aborrecible, una despedida dolorosa


A estas alturas quizás no tendría que sorprender a nadie, pero el más difícil todavía parece que no tiene límite en Puente Viejo.
Como tampoco tendría que sorprender el hecho de que los actores y actrices que han decidido voluntariamente dejar el producto, tengan que salir por la puerta de atrás, con sus personajes huyendo por una cosa u otra,…. cuando no es con los pies por delante.
Y no sé si esto es una norma general a este tipo de productos o solo lo es de esta telenovela, pero me parece muy injusto especialmente para actores y actrices que lo han dado todo para sacar adelante unos guiones, y que con esta salida no se les da el reconocimiento que se merecen. De hecho más bien parece que los responsables de la serie quieren vengarse de ellos por "dejarles en la estacada". Sí, es cierto que los espectadores si se han despedido a su manera, pero no es lo mismo que algo con todos los honores que se merecen, en vez de casi de tapadillo. Los últimos, Candela, Nicolás, Nazaria (¿nunca sabremos que ha sido de ella?),…..y ahora Alfonso y Emilia. Porque él ciego a causa de los golpes, y ella embarazada producto de una violación en grupo, no es precisamente la mejor manera.
Pero aún peor que toda esta historia, que al fin y al cabo es una ficción (pero sin que por ello pretenda justificar nada), es el uso indiscriminado que se hace de situaciones abominables, solo con el único fin de alimentar el morbo,…. algo de que cuya intención no me cabe ninguna duda. Y lo lamento especialmente porque parece que con ello dan a entender, por supuesto sin pretender insultar a nadie, que consideran a los espectadores tan simples que no somos capaces de discriminar, y en cambio si de tragar con todo los que nos echen.
Ha dado la casualidad que esta misma semana en otra serie “La otra mirada” han sacado a colación el mismo tema, el de la violación, pero con un enfoque diametralmente opuesto y sin concesión al morbo. De hecho, y aunque la época es la misma que en Puente Viejo, y que al final la “culpable” también puede acabar siendo la mujer, algo que desgraciadamente no ha cambiado demasiado en la mentalidad patriarcal que aún persiste (incluso entre las mismas féminas), el caso es que en la serie mencionada si se ha llegado más allá, hablándolo, denunciándolo y poniendo en entredicho a una poderosa familia.
Evidentemente no olvido que el asesinato del general es básicamente lo que ha llevado a la pareja a tener que huir, por lo que aún considero más innecesario llegar a lo que han llegado: humillación para Emilia, y Alfonso que, encima de apaleado, tendrá que cargar con un niño que no es suyo…. De todas maneras decir que tengo claro que Alfonso no se lo va a reprochar a Emilia y que, de tener al bebé, lo va a acoger como si fuera suyo.
Pero no se trata de esto, si no de la utilización de temas muy sensibles y desgraciadamente de más actualidad de la deseada. Y sí, precisamente por esto no se puede eludir el debate, pero siempre desde la óptica de buscar la censura y de intentar cambiar las cosas, no para utilizarlo como recurso para alimentar la audiencia. No ayuda nada que con la excusa que es una ficción, se utilicen situaciones que solo merecen todo nuestro desprecio. Las personas, hombres y mujeres de cualquier edad y condición, somos libres sobre nuestro cuerpo y nadie tiene derecho a allanarlo contra nuestra voluntad. Por lo que no puede normalizarse ni siquiera como recurso, ni alegando que eran otros tiempos y la sociedad era distinta.
Así que desde este blog, aunque ya lo he hecho anteriormente, expreso mi más enérgica repulsa por esta trama.
Y solo me resta desearles a Fernando Coronado y Sandra Cervera mejor suerte en los proyectos que no dudo que a no tardar les van a salir ¡¡¡Dos magníficos profesionales como ellos no pueden ser desaprovechados!!!
¡¡ADIOS ALFONSO Y EMILIA!!!  
¡¡¡HASTA PRONTO FERNANDO Y SANDRA!!

7 de junio de 2018

Comparaciones inevitables


Dicen que las comparaciones son odiosas. Quizás por esto se suele pedir que no se hagan, porque puede suceder que alguien salga mal parado.
Pero creo que a veces son inevitables, especialmente cuando existe un nexo común a dos situaciones semejantes. Si claro, cada persona es un mundo y no hay dos iguales, pero…
Lo cierto es que siempre puede asaltar la duda de si lo que siente Severo es amor u otra cosa, más cuando la diferencia entre lo que vemos ahora y lo vivido con Candela es abismal. Cuando le han presionado tanto estando vulnerable y abrumado, que es dificil concluir si no ha llegado a confundir agradecimiento y alivio por tener a alguien que le ayude a cuidar de Carmelito y no tener que hacerlo solo, con unos sentimientos más profundos y que le atañen solamente a él. Y que además condicionan su futuro.
Por cierto, y hablando de dudas, voy a aprovechar para despejar una. Sí, soy una pro-candy, ¡¡Y A MUCHA HONRA!! Y no pretendo justificarme, pero en la telenovela han existido (y existen) manantialeras, raipaquistas, conradoauroristas, alfonsoemilistas,…..y todas las líneas posibles de seguidores y seguidoras, que aunque sus respectivas tramas se hayan acabado siguen estando activas. Así que no veo porque no pueden existir severocandelistas o candelistas a secas, solo porque haya alguien a quién no le gusten las opiniones en contra o las críticas sobre la actual trama de Severo. ¡¡Empiezo a estar cansada de que se me acuse de ello, como si en este caso fuera algo reprochable!!!
Ah, y otra cosa antes de que se me acuse también de querer opinar cuando he manifestado que he dejado de ver la serie. Creo que más de tres años de llevar varias páginas de la serie de manera voluntaria y robando muchas horas a mi tiempo libre, me avalan para seguir opinando sobre el tema si me apetece…..aunque sea de manera tangencial y sin entrar en detalle, algo que tampoco sería muy ético por mi parte sin conocer a fondo lo que se cuece ahora.
Aclarado todo esto, vuelvo al tema que me ocupa.
Evidentemente existe una distancia entre la ficción y la vida real, como también existen las licencias en lo primero, mientras que en lo segundo hay que acogerse a lo que manda el destino. Y también soy muy consciente que, a pesar de todo, Puente Viejo es solo un producto de sobremesa, lejos de las grandes producciones que se emiten en prime-time una vez a la semana, por lo que las prisas no son las mismas. Y quizás por precisamente las prisas, no parecen tener tanta importancia los detalles, ni siquiera la posibilidad de que pueda suceder algo medianamente parecido a la vida real con respecto a lo que vemos actualmente (aunque también es cierto que a veces la realidad supera la ficción)
Por supuesto también soy consciente de que criticar y patalear no va a servir de nada, que todo está escrito y rubricado, además que la opinión de los seguidores es algo accesorio, sin posibilidad de que llegue a repercutir en nada,…… al menos a corto plazo.  
Pero como no tengo intención de resignarme tan fácilmente por un tema que afecta especialmente a la imagen de un personaje, Severo, con el que he estado muy implicada y al que le han ido desdibujando hasta convertirlo en la sombra de lo que fue, voy a seguir insistiendo.
Vale, ahora es cuando me dicen que no puedo soportar que otra mujer ocupe el lugar de Candela. Y ¿para qué negar la mayor, si hay algo de cierto en ello?,…. pero también hay otras cosas en esta historia que me parece que hay que poner de relieve y que aluden directamente a la idea de lo que es la mujer en aquellos tiempos.
Mi conciencia feminista me impide aceptar sin más la idea de que Severo es incapaz de sacar adelante a su hijo sin la ayuda de una mujer. Lo mismo de que no puede seguir con su vida si no tiene una pareja, de la que se espera le procure un lugar agradable al que volver cada dia. Mientras que si fuera al contrario y hubiese sido Candela la viuda, no tendría ni siquiera que plantearse la cuestión, pues ella, por el solo hecho de ser mujer, ya se le supone que puede sacar adelante a su hijo sola. Otra cosa es la independencia, pues es cierto que una mujer sin un hombre detrás era muy mal considerada, aparte de normalmente dependían económicamente de sus parientes masculinos, bien fueran padres, hermanos, tutores o maridos. …..Y sin embargo durante mucho tiempo Candela demostró que podía salir adelante sin ayuda de un hombre. Independencia a la que Irene va a tener que renunciar, más cuando para su trabajo son vitales las comunicaciones rápidas, y aunque ya existiera el telégrafo no es lo mismo que trabajar directamente en una redacción y al pie de la noticia.
Sí, es lo que era la vida de la mujer en aquellos tiempos. Incluso para las que podían acceder a estudios superiores, que acababan en casi todos los casos teniendo que renunciar a su proyecto profesional para convertirse en amas de casa encerradas entre cuatro paredes y al cargo de los hijos. Y, en el caso de la alta sociedad, exhibidas además como trofeos en fiestas y reuniones.
Y ya puesta, voy a sacar otro tema que entronca con lo anterior: los estereotipos.
He leído en algún sitio que Severo y Irene hacen buena pareja porque socialmente son de la misma clase.
A lo largo de toda la serie hemos visto como a Severo poco le importaba este tema, y no dudo que podría llegar a querer a cualquier mujer fuera de la clase social que fuera (por comparar podemos poner a Tristán, que se enamoró perdidamente de una mujer analfabeta siendo él un señor de posibles). Pero me pregunto si sería tan fácil para Irene que Carmelito hubiera sido hijo de un labriego ¿Habría devuelto al niño a su padre? ¿Habría renunciado a todo para irse a vivir con éste, y pasar una vida de estrecheces? ¿No dicen que el amor se antepone a todo?
Y ya puesta a hacer preguntas ¿Por qué no se sabe casi nada de la vida anterior de Irene? ¿Quién era su marido? ¿Va a ser que todavía está vivo y va a aparecer algún dia de estos? (recordar lo dados que son a repetir tramas, así que igual vemos como le sucede algo parecido a Candela).

31 de mayo de 2018

¡¡¡Hasta pronto Alfonso y Emilia!!!


A lo largo de la telenovela han sido muchas las despedidas, algunas que nos han cogido por sorpresa, otras anunciadas,….pero también muchas de ellas dolorosas por la desaparición de personajes que han llegado a calar, convertidos en tan cercanos que casi se antojan reales.
Lo peor es que este goteo en los últimos tiempos empieza a ser demasiado constante, además tratándose de personajes que han supuesto un importante bagaje para la telenovela y que han colaborado con su trabajo que ésta se haya hecho un lugar en las audiencias. Sin ellos, los grandes actores y actrices de la telenovela, las tramas tendrían otro color, por lo que el vacío que tod@s dejan con su marcha es importante.
Por supuesto nadie es imprescindible, pero lo que sí es claro que sus espacios van a echarse en falta. Sin ir más lejos solo en los últimos seis meses ha sucedido primero con Candela, después con Nicolás y ahora le toca el turno a Alfonso y Emilia, una pareja que nos ha dejado grandes momentos (y también alguno no tan bueno), pero algo esto último que nunca inclinaría la balanza en contra cuando han dado tanto a El Secreto de Puente Viejo. Claro que el concurso de Sandra y Fernando también ha sido fundamental para conseguirlo, porque sin su talento y profesionalidad no habría sido posible, cuando incluso a veces han tenido que defender guiones absurdos y muy discutibles.
Pero hoy toca despedirse de ellos, aunque sea con un ¡¡Hasta pronto!! Porque aunque no vuelvan a la telenovela, no les perderé de vista. Y espero que sigan el camino de otros grandes actores y actrices que fuera de este producto han seguido nuevas metas y conseguido el reconocimiento merecido.

28 de mayo de 2018

Reitera, que algo queda


Me parece de lo más ilustrativo que Irene tenga que estar recalcando continuamente que no es la madre de Carmelito, un papel que tod@s parecen empeñados en endosarle. Igual como es ilustrativo que no acepte sin más este rol, indicando a mi parecer que tiene cariño por el niño pero que no lo siente tan cercano como para sentirse su madre,…..algo que no voy a negar que pueda llegar a suceder con el tiempo, pero que ahora , en mi opinión, se hace evidente que no existe.
Aunque lo realmente sorprendente en este caso en particular (no en el resto de la trama de este personaje que está llena de incoherencias) los guiones van en dirección opuesta a lo que es un recurso que me imagino puede ser común a las telenovelas: insistir en unas afirmaciones de algo que no está suficientemente trabajado, para que llegue un momento que se acepte sin cuestionarlo.
Irene niega lo que los demás insisten en atribuirle.
Claro que este recurso de la reiteración no es nada nuevo, incluso me imagino que es algo que está en los manuales de este tipo de producto. Pero la audiencia ha evolucionado y quizás tendrían que ponerlos al dia, porque ahora (al menos por lo que se mueve por las redes sociales) ya no se traga sin más. Últimamente lo hemos visto con Julieta, a la que han intentado convertir en una heroína y una supermujer, con habilidades casi sobrenaturales, capaz de hacer cosas que el resto de mortales solo consigue a base de experiencia y conocimiento del tema. Pero el empeño de todo el mundo en atribuirle que ha hecho grandes cosas para el pueblo se solapa con el hecho de que esto se limita a ayudar a construir cinco casas para necesitados (algo en lo que contribuyeron desinteresadamente mucha más gente, incluido el ayuntamiento) y una casa de acogida (por cierto, construida en tiempo récord, algo que considero que ni siquiera con los medios actuales sería posible) que además no aporta nada a la comunidad, más bien es un gasto y que encima sirvió para alojar a unos jornaleros, algo cuya responsabilidad recaía en un terrateniente concreto, la Montenegro. Y sin embargo cuando los personajes hablan de Julieta,  lo hacen como si su concurso hubiera sido transcendental para el futuro del pueblo,… cosa que no es cierta ni de lejos. Y aquí entra lo del tema de la reiteración, con lo que se insiste una y otra vez, evidentemente para dar más relieve al personaje.
Ahora hacen lo mismo con Irene, aunque el fin sea otro. Cuando apenas ha interactuado con nadie y cuyo único mérito conocido a favor de Puente Viejo ha sido intentar, sin llegar a conseguirlo, que le publicaran un artículo para poner en evidencia al general (no entro en el tema particular de Carmelito, que solo atañe a Severo y, quizás por extensión a los Leal), ya todo el mundo habla de que si se marcha la van a echar mucho en falta,… algo que más bien ahora suena a hipocresía. Pero lo más llamativo es el empeño de todo el mundo en atribuirle unos sentimientos que más bien están en el deseo, no en la realidad. O, para hablar en propiedad, es evidente que están en la intención de los guionistas, pero sin que se haya desarrollado una historia convincente para poder darle algo de base creíble.
Por supuesto no voy a negarles a los guionistas el derecho a utilizar este recurso de la reiteración, más cuando se trata de llevarlo a un producto que si bien da réditos económicos a la cadena y a la productora y también alimenta la audiencia de la tarde, fuera de su espacio no tiene demasiado recorrido. A los hechos me remito: es una telenovela casi desconocida fuera de su espacio, no existe la publicidad, la mayoría de actores y actrices también son desconocidos fuera de este sitio y si algunos han llegado más lejos ha sido cuando se han ido de la misma, o por su trabajo en el teatro. Tampoco existe ningún interés en promocionarlos, cuando ni desde la misma cadena se les invita a otros espacios……
Pero admito que aun así me gustaría ver algo más de coherencia en las tramas, que se primara algo más la realidad factible y se dejara de tomar al espectador como alguien que es capaz de tragarse todo sin cuestionar. Sí, es un producto de entretenimiento, pero ello no significa que el espectador no se merezca algo más. Especialmente el espectador fiel, el que lleva años siguiendo la telenovela.

11 de mayo de 2018

¿Feminismo o femeninas ?


Se ha dicho muchas veces que El Secreto de Puente Viejo es una telenovela de mujeres. Y puede que lo sea en el sentido literal del término, porque casi todas las historias acaban girando alrededor de ellas, pero solo en contadas ocasiones ha sido para aportar algo de crítica hacia una sociedad profundamente patriarcal como la de la época, o para poner sobre el tapete y visibilizar situaciones que existen aún en la actualidad con respecto al género femenino. Y en todo caso si llega a hacerse no es para lanzar una crítica, sino para utilizarlo como recurso fácil y no siempre afortunado,….. como ha sucedido últimamente.
De hecho a medida que ha ido avanzando la telenovela, la imagen de la mujer pienso que incluso ha ido perdiendo fuerza, y actualmente da la impresión que solo está siendo utilizada para dar morbo. Por supuesto con ello no pretendo decir que tengan que cebarse únicamente con los hombres, pero especialmente teniendo en cuenta que la guionista principal de la telenovela es una mujer, no estaría mal que utilizara su posición para dar un poco más de relieve a personajes femeninos que podrían estar mucho más desarrollados,….. sin olvidar la coherencia, por supuesto. No se trata de sacarse de la manga situaciones nada creíbles como la de una super Julieta que es capaz de dirigir a obreros para levantar casas y ello sin tener la más mínima idea del tema, si no de mostrarnos por ejemplo a una Adela con ideas revolucionarias, capaz de luchar para sacar a las mujeres, a través de la educación y la cultura, del ostracismo ancestral al que estaban predestinadas.
Volviendo la vista atrás, y con la excepción de Francisca, que como ejemplo de superación si sirve pero por lo demás mejor no entrar en consideraciones,…. las mujeres de Puente Viejo han ido perdiendo carisma. Si, cierto que cada una de ellas también tiene sus particularidades, pero ya no destaca ninguna por nada en concreto que pueda dar realce a las tramas. 
Si, existieron otros tiempos en que no era así.
Por ejemplo, Pepa fue una revolucionaria que consiguió dejar huella y cambiar algunas mentalidades, Candela fue un ejemplo de que se puede salir adelante…..pero especialmente pienso en Aurora, o la doctora Casas, o la doctora Piedad Bravo,….mujeres ficticias pero que representan a otras que realmente existieron y que se saltaron los convencionalismos de la época para avanzar en sus carreras, sin renunciar a sus sueños, ni a su vocación, ni a su independencia, y sin que su estado civil fuera un problema, ni pensaran que iban a ser menos por no convertirse en esposas y madres. ¿Que ello no garantiza que fueran felices? ¿Acaso realizarse en algo que te apasiona no puede llevar a un estado así?
Aunque suene a incoherente, al haber sido siempre una firme defensora de la pareja Candela y Severo y de sus preciosas escenas, el caso es que en realidad no soy nada romántica y quizás si demasiado racional. Y me molestan los estereotipos y que se considere que las cosas tengan que seguir un cauce establecido porque es lo “normal”. Y parece que dentro de esta “normalidad” entra que el destino de toda mujer que se precie pasa por tener una relación y acabe renunciando a tener una vida propia.
Por supuesto que entiendo que el Secreto de Puente Viejo es una ficción y que los personajes están al servicio de guion y no siempre al contrario, que las licencias pueden estar a la orden del dia y hay que tomarlas como son. Pero ello no significa que no me crea con derecho a criticarlas cuando lo considere oportuno.
Creo que las cosas se podrían hacer de otra manera. De hecho en otra cadena están poniendo “La otra mirada”, y realmente es lo que dice el título. Porque, siendo de la misma época que Puente Viejo, la situación es totalmente diferente. Existe por supuesto el patriarcado como fiel reflejo de la época, pero hasta aquí las semejanzas. Sin anular el papel de los personajes masculinos, cosa que jamás pretendería que sucediera, se da un amplio abanico del género femenino, pero haciendo especial hincapié en el tema de que las chicas y mujeres piensen por sí mismas y sepan hacer frente a la vida por sus propios medios, no porque la sociedad se lo imponga o porque las normas sociales lo establezcan.
Es cierto que de alguna manera la rebeldía de Julieta se encuadraría en esto, aunque después el personaje haya acabado perdiéndose en otros aspectos. Y lo que estoy demandando es personajes de mujeres que sean líderes, mujeres cultas que despierten conciencias abriendo las mentes a otros mundos, que trabajen por la igualdad y no solo para llenar las escenas. Vamos, como el personaje de Adela en sus primeros tiempos.
Por supuesto respeto a quien piense que las cosas han de seguir el curso que se considera establecido, que esto es lo que se espera de una telenovela (culebrón) y quizás sea pedir demasiado que se considere la posibilidad de llegar un poco más lejos y escribir cosas más reales. Porque que casi todo acabe llegando a lo mismo, una relación romántica, no veo que suponga una gran expectativa, ...si no que es más de lo mismo.  

9 de mayo de 2018

Adela, la salvadora


Soy consciente que Adela no es santo de devoción de mucha gente que sigue la telenovela, más cuando en los últimos tiempos la están reduciendo al antipático papel de “salvadora” del prójimo. Alguien que, en cierto modo, hace la competencia a Dolores,… aunque aparentemente solo con el ánimo de ayudar, no de cotillear. Pero a veces esto solo puede ser una cuestión de matiz, y la línea entre una cosa y la otra puede ser muy fina. Especialmente ahora cuando la tenemos enfrascada en el tema de Severo, decidida a arreglarle la vida, además de hacer lo posible para empujarle a una relación a la que éste se resiste,…. algo para lo que cuenta incluso con la complicidad de Carmelo.
El caso es que Adela, al igual que otros personajes, considero que ha sido objeto del nefasto desarrollo por parte de los guionistas de una personalidad que podría haber dado mucho más de sí.
La idea inicial, en mi opinión, era buena: una mujer adelantada a su tiempo, con ideas revolucionarias y con la intención de poner su granito de arena para cambiar la sociedad y hacerla más justa e igualitaria. La idea que compartía con su primer esposo de un proyecto educativo avanzado, la situaba en una buena línea de partida,….. que se truncó con la muerte de éste y el hecho de ser expulsada de su casa con su hijo, además de quedar sin recursos económicos.
Pero el hecho de que Carmelo la “adoptara” no tenía que cambiar necesariamente nada de su personalidad.
Corroído éste por los remordimientos, sabiendo además que había asesinado a un inocente (lo que, por supuesto, tampoco es justificación, porque siempre es asesinato) es lógico que Carmelo quisiera resarcir en lo que pudiera el daño causado. Otra cosa son los acontecimientos posteriores, que se fueron desarrollando con una cierta coherencia hasta que los guionistas decidieron tirar por el camino más corto: una relación que a priori parecía imposible, convertida al final en un matrimonio.
Obvio decir que en medio hay muchas cosas que no cuadran: la rápida asunción por parte de Carmelo de su viudedad y el hecho de que en un abrir y cerrar de ojos se prendara hasta las trancas de otra mujer. Una situación parecida por parte de Adela, que encima, y sabiendo que Carmelo era quién había acabado con la vida de su esposo dejándola totalmente desamparada, acabó casándose con él por amor. Aunque sin embargo, y a pesar de las prisas y de ser bastante complejo entender cómo llegaron a esta situación, también hay que decir que al menos Carmelo había aceptado la posibilidad de tener que renunciar a ella, incluso que ésta le denunciara a las autoridades.
Pero dejando aparte toda esta historia, nada implica que Adela tuviese también que renunciar a sus sueños, más cuando Carmelo es un personaje que (salvando este hecho censurable), siempre se ha mostrado como alguieb de mente abierta y sin problemas para apoyar causas que pueden ayudar a la gente, más si la iniciativa parte de su propia esposa. Sin embargo parece que una vez casados, todo ello para Adela ha acabado formando parte del pasado.
Una vez la vimos arengar a las mujeres a salir de su casa y decidir por sí mismas, lo cual daba una ligera esperanza de novedad. Claro que buena parte de las mujeres de Puente Viejo no son ni sumisas, ni les faltan agallas, pero alguien que hablase por ellas y pusiera en el candelero algo que nadie se atrevía en aquellos tiempos ni siquiera a mencionar, era algo bueno. Sin embargo pronto el personaje se fue diluyendo, pasando a normalizarse tanto, a mimetizarse con el resto, que ya no queda nada de todo aquello. Si, Adela es la maestra y una concejal (cosa que era totalmente novedoso en aquella época), pero esto no es un plus sino simplemente una condición, y su papel es simplemente de relleno en las tramas, de consejera de propios y extraños,.... pero sin más sustancia.
Y un personaje que podría haber sido un ejemplo, ha pasado a ser una más. Incluso ganándose antipatías entre l@s seguidores de la telenovela por meterse (aunque sea con buena voluntad) en todos los fregados.

8 de mayo de 2018

Una víctima invisible


Al escribir esto no puedo saber con certeza si lo que intento poner en palabras es un tema que ha coincidido en el tiempo con algo muy de actualidad, o si es un intento de denuncia.....o si es un recurso morboso que se les ha ocurrido a los guionistas considerando que así van a mantener a la audiencia (que también es muy posible). Pero dado que nunca se les ha dado muy bien el lanzar mensajes, me inclino a creer esto último.
Me refiero al tema de Alfonso y Emilia, aunque en particular lo que atañe a ésta.
Supongo que no todo el mundo que sigue la telenovela se pondrá a hacer disquisiciones sobre su situación, pero desgraciadamente es algo que pone sobre el tapete una situación muy dolorosa para muchas mujeres: el acabar siendo señaladas cuando son en realidad las víctimas. Y lo peor es cuando además esto sucede en el ámbito familiar.
No digo que Alfonso no pueda sentirse defraudado cuando cree haber visto lo que le han hecho ver, pero es injusto cuando pone en duda a su esposa. Tendría que conocerla lo suficiente como para, como mínimo, cuestionarlo. Aunque es posible encontrar una explicación por el hecho de que ahora está cegado físicamente, encontrándose en una situación que ha cambiado radicalmente su vida y que le llena de impotencia al convertirlo en dependiente, cuando siempre había sido una persona con carácter y emprendedor. Porque estar ciego (es de suponer que un dia esta situación se va a revertir) de momento le condena a una vida en la que está privado de la libertad que supone el poder moverse sin obstáculos, y es de entender que ello haya agriado su carácter.
No debe ser fácil asumir algo así.
Sin embargo, tanto o peor son las heridas que no se ven, y que difícilmente vayan a sanar nunca. Porque una agresión del tipo de la que ha sufrido Emilia, que no deja secuelas físicas pero si psíquicas, quizás se pueda llegar a aparcar en un rincón del pensamiento, pero nunca olvidar. Es una intrusión forzada a la intimidad de la persona, sin su consentimiento y empleando violencia (la intimidación también es violencia). Y además en buena parte de los casos provoca sentimientos de vergüenza, implicando que la persona se encierre en sí misma, dejando que esto la consuma. Por ello es bueno que ahora salgan muchas mujeres a explicar sus casos y poner en evidencia a sus torturadores.
Aunque entiendo que en el caso de Emilia esto va a ser más complicado, porque si en 2018 las mujeres agredidas aún siguen en muchos casos optando por callar los abusos (afortunadamente cada vez menos), no me imagino como debía ser en 1925, en unos tiempos en los que el patriarcado estaba mucho más arraigado y la mujer era un simple objeto. Que Alfonso y Emilia se hayan salido del estereotipo de matrimonio de la época y él siempre haya tratado a su esposa como una igual, no es óbice para que la sociedad no fuera a señalar (y siga haciéndolo) a una mujer que ha sido violentada, aun sabiendo en la situación en la que se encontraba cuando ha sucedido y su imposibilidad de escapar a ello (es de suponer que nunca se sabrá que Emilia fue narcotizada, como nunca se supo que pasó con Cristóbal Garrigues). También hay otro tema y es que la evidencia física hace que todo el mundo se haya fijado en Alfonso, sin tener en cuenta que Emilia también fue encarcelada y nadie sabe lo que ha sucedido en el tiempo que ha estado entre rejas. Pero que al volver a hacer vida “normal” (aunque sea en apariencia) parece que todos han asumido que Emilia fue tratada mejor que su esposo.
Lo que es claro que va a haber un antes y un después de esto. El general ha roto a dos personas y será difícil recomponer los pedazos. Solo el tiempo y mucha comprensión pueden lograrlo, y no será fácil. Por lo que me imagino que esto también podría ser el principio del fin de esta trama, algo de lo que ya hace mucho tiempo se viene hablando. Por supuesto algo que no me gusta ni siquiera contemplar, porque si ya es complicado encontrar algo que llame la atención en la telenovela, una nueva salida de personajes creo que podría ser la puntilla. Cierto que en otras series se producen renovaciones y no pasa nada, pero ello sucede periódicamente, mientras que en Puente Viejo esto solo pasa cuando un actor o actriz decide marcharse (o le despiden, como en algunos casos sonados), y hay que poner a alguien en el hueco que ha dejado. Y no siempre la fortuna acompaña a las/os nuevos.

7 de mayo de 2018

Admito que veo Puente Viejo


Admito que, a pesar de todo, sigo viendo la telenovela. Eso sí, en diferido y sin las expectativas que albergaba en otros tiempos, en los que esperaba impaciente el siguiente capítulo. Ahora solo se trata de fidelidad a un/os determinados actores que no tienen la culpa de la deriva de las tramas, así como por la responsabilidad adquirida (de manera voluntaria) hacia mis páginas. Vale, que también suena a excusa, pero no lo es. Y lo saben quiénes siguen este blog o las páginas, en las que en los últimos tiempos no me he privado de dejar patentes mis críticas sobre el desarrollo actual de la telenovela, que en mi opinión ha perdido credibilidad. Aunque también es cierto que ello no se refleja demasiado en una audiencia fluctuante, que una semana está al alza y a la siguiente experimenta un bajón, sin nada que lo justifique.
A menos que nos tomen el pelo con estos datos, lo siguiente me dice que es la gente la que no dice la verdad y, a pesar de afirmar lo contrario, siguen pegados a la telenovela. Aunque por supuesto no voy a ser yo quién lo censure, porque respeto profundamente el derecho a decidir de cada persona y los motivos que le lleven a ello, así como no puedo dejar de pensar que detrás de este producto está el pan de muchas personas, entre equipo técnico y los profesionales de la escena.
Sin embargo esto por sí solo no es motivo para tragar sin rechistar con lo que nos echen. En mi opinión la telenovela ha perdido la calidad de otros tiempos (por supuesto me refiero al desarrollo de la misma, no a los actores y actrices, que son unos grandes profesionales). Ahora no es más que un culebrón, sin tramas consistentes, ni novedosas, basando únicamente los guiones en el drama y en cuanto más morbo mejor, además de echar mano de situaciones que escapan a toda lógica y que en la vida real serían cuando menos incomprensibles.
Por supuesto mi opinión es solo una gota en un inmenso mar, y no creo que vaya a contar para nada, pero pienso que el refrán de “renovarse o morir” iría muy bien a este producto….a menos que la deriva de las tramas sea intencionada y se trate de ir dejándolo caer hasta que esto sirva como excusa para terminarlo.
Cierto que no hace mucho parece que llegaron a la conclusión que, en vez de renovar, lo que necesitaba la serie era volver a los orígenes,… aunque el resultado final que se ha visto parece más bien un intento de remake de tramas anteriores (eso sí, convenientemente maquilladas), que otra cosa, además de concentrar el protagonismo en unos pocos (poca, para ser más exacta). Si, los seguidores se quejaban de que la telenovela había perdido su esencia, pero me da la impresión que, de ser este el motivo de un presunto cambio, se lo tomaron de manera muy literal…..y no creo que esto fuera lo que se demandaba.
De todas maneras no creo que la telenovela al principio tuviera el aspecto que tiene ahora, con un drama continuado y sin apenas respiro a los personajes. Y considero que estaría bien algo más coral, en lo que tuviera cabida un poco de todo y no solo sufrimientos al por mayor. Tampoco pretendidas tramas románticas que, o bien acaban mal, o conllevan meses de sufrimiento, o en el mejor de los casos acaban convirtiendo a la pareja en un par de personajes aburridos. Una situación (esta última) de la que solo se han salvado ejemplos puntuales. De hecho pienso que una trama romántica por si misma ya no supone nada, solo me parece una manera de acabar colocando a un par de personajes. Solo hay que ver el ejemplo de Carmelo, al que le metieron a toda prisa una relación, sin reparar en la incoherencia que suponía que le emparejaran con la viuda del hombre al que había asesinado,…. y después él y Adela se han convertido en una pareja tan normal que ni siquiera tienen momentos románticos. De hecho los dos personajes por separado tienen mucha más visibilidad,…..incluso Carmelo, que llegó como el compañero y una especie de “secretario” de Severo, ha acabado teniendo más protagonismo que éste (a lo cual, por supuesto, no puedo poner ninguna objeción, porque Raúl Peña es un estupendo actor, infravalorado hasta ahora por los guiones)
Ya lo he dicho en otras ocasiones: creo que a la telenovela no le vendría mal algo diferente, tramas con algo más que lo que hemos visto hasta ahora. Claro que debe estar casi todo inventado, pero seguro que todavía existe algún argumento que, sin significar drama, ni violencia, podría aportar algo de novedad. ¿Qué tal, por ejemplo, si Severo se decide a intentar recuperar lo que es suyo?
Por cierto, aprovecho para seguir este hilo y significar que al igual que a otros personajes, a éste le están desvirtuando el carácter, convirtiendo ahora al hombre que llegó dispuesto a todo, en alguien inseguro y acomodado a la situación actual. También alguien instalado en una permanente sensación de culpa mezclada con sentimientos contrapuestos que mudan como una camisa, que parece creer que debe llevar el peso del mundo a sus espaldas. También alguien que se guía más por impulsos que por la razón,… algo que afortunadamente consigue frenar casi siempre su amigo Carmelo. Por lo que creo que meterle en una nueva relación no significa que vaya a cambiar nada, al contrario lo va a “normalizar” aún más. Y en consecuencia, mucho me temo, invisibilizar también.
Porque ¿en serio alguien cree que una nueva trama supuestamente romántica puede despertar algún interés, o arreglar algo?

2 de mayo de 2018

Dos minutos y medio


A la vista de los escasos dos minutos y medio (incluido flashback) que tuvieron a bien poner sobre la trama de Severo en el último capítulo, parece bastante evidente el papel que le tienen destinado a este personaje. De hecho incluso Irene tiene más visibilidad por cuenta propia. Aunque esta situación no es más que lo viene siendo habitual en los últimos capítulos, en los que Severo ha dejado de contar con su propia trama, pasando a depender básicamente del personaje de Irene,… o en su defecto del de Carmelo. Y perdiendo todo protagonismo.
Claro que ya sabemos que va encaminado a tener una trama romántica con Irene. ¿Pero se han preguntado si es esto lo que conviene al personaje? Una trama romántica no garantiza nada, porque ya sabemos como se desarrollan casi todas. O acabando mal, o pasando mil calamidades, o en el mejor de los casos convirtiendo a la pareja en dos aburridos personajes.
Lo siento, pero esto no me produce ninguna expectativa.
Vale, ahora es cuando se me acusa de nostalgia de Candela y que no puedo asumir que sea sustituida por otra. Y quizás haya algo de esto, pero no es todo.
Sí, es cierto, me cuesta asimilar que prescindieran del personaje de Candela. Que Aida hubiera manifestado su deseo de dejar la telenovela (cosa que viene estupendo como excusa para quienes intentan encontrar un sentido a esto) y que se acelerara este proceso por no se entiende muy bien que conveniencias, no implica necesariamente que también se necesitara con urgencia un recambio para ella.
Urgencia que se ha traducido en una trama metida con calzador, con un personaje sin desarrollar, solo con referencias superficiales.
Creo que Severo es de por si un personaje con posibilidades propias, pero que a pesar de que cuando entró en la telenovela parecía que las expectativas al respecto eran muy interesantes, pronto todo se fue yendo por el sumidero. ¡¡Claro que entiendo que también podría haber hecho sombra a la todopoderosa Francisca, y es un tema que parece un sacrilegio en esta telenovela!!
Evidentemente no sé en que se basan las cabezas pensantes para determinar una línea a seguir para los personajes, igual como entiendo que no todas las personas que ven la serie tienen los mismos gustos con respecto a los personajes y tampoco la misma sensación con respecto al desarrollo de las personalidades de éstos. (Aunque después los acontecimientos acaben dándole la vuelta, reconvirtiéndolos en algo muy distinto….)
Y no me gusta el cariz que está tomando el personaje de Severo, y en consecuencia lo que supone de pérdida de visibilidad para el gran actor que es Chico García. Un personaje que ya hace tiempo que ha ido perdiendo fuerza protagonista, pero del que aun considero que es posible recuperar la esencia. Un personaje curtido en mil luchas, al que la vida no le ha dado ninguna facilidad, que ha vivido la mayor parte de su existencia sin una familia propia, excepto la que podía constituir con su fiel amigo Carmelo. Por lo que se supone también que el cariño no es algo que se le haya prodigado mucho, hasta que recuperó primero a su hermana Sol y después llegó el amor con Candela, una mujer fuerte y decidida, pero también dulce y con un aura de sensibilidad y pasión madura, que le proporcionó la felicidad en un cálido entorno (a pesar de todo lo que también tuvieron que pasar).
Irene en cambio, y a menos que se produzca algo inesperado, está en las antípodas de Candela. Si, demuestra sentimientos maternales, y también determinación y una mente despierta, pero en mi opinión carece de otras cosas. ¿Qué ambas pueden ser igual de buena pareja para Severo? Es claro que no existen dos personas iguales, y tampoco puedo decir que clase de pareja le conviene más a Severo (ni siquiera si necesita una). Solo apreciar que Candela e Irene son muy diferentes.
No hace mucho veía una entrevista a un hombre que había perdido a una hija hace más de veinte años, y aún se le entrecortaba la voz al hablar de ella, manifestando que nunca se supera la muerte de un hijo.
Pero en el caso de Irene, su falta de empatía hacia este tema, su aparente “pasar página” cuando apenas debe haber transcurrido un año y medio de la pérdida de su esposo, y menos desde que se enteró de la de su hijo, denota una cierta frialdad por la rápida y sorprendente asimilación de unos hechos muy dolorosos. Y esta actitud no deja de ser cuando menos desconcertante, igual que el hecho de que nunca haya mostrado el más mínimo resquicio de haber sufrido por ello, ni tampoco tenga un recuerdo para las dos personas que un dia formaron parte de su propia familia.
Si, Irene es una persona con la que es fácil tratar, que demuestra interés por la gente, que muestra impotencia y rabia al no poder hacer más por sus semejantes, que no se aísla de los problemas de los demás,…incluso ha demostrado tener conciencia al devolver el niño a Severo cuando podía habérselo quedado. (Por cierto, sigo diciendo que no es generosidad, sino que hizo lo que tenía que hacer porque en otro caso habría sido técnicamente un secuestro). Pero todas estas cualidades no son más que las que demuestran la mayoría de personajes de la telenovela, nada especial en todo caso.
Por lo que me da la impresión que en el intento de meter a toda prisa a Irene, se “olvidaron” también de dar una consistencia al personaje, aparte de que esta historia ha sido poco creíble desde el principio.
Si, puede que Severo necesita a alguien que le dé el cariño que no ha tenido en casi toda su vida, pero no a alguien que le haga compañía. O alguien con quien haga buena pareja en pantalla. (Por cierto, he de dejar constancia que considero a Rebeca una estupenda actriz, que merece una oportunidad. Pero desgraciadamente no consigo que su personaje me convenza)

23 de abril de 2018

No quiero que dejen a Severo en paz


Pues mira, he llegado a la conclusión de que no quiero que dejen a Severo en paz. Si, ya sé que esta frase va a confundir a más de un@ de los que lean esto, pero es lo que pienso.
Claro que sé lo arriesgado que es pedir algo de este estilo, porque en esta telenovela esto es sinónimo de sufrimiento, y cuanto peor mejor. Pero también estoy segura de que existen montones de argumentos posibles sin tener que pasar por ello. Y lo que no deseo para nada es que este “dejar en paz” acabe convirtiendo a Severo en invisible.
Algo que lamentablemente ya está sucediendo sin que al parecer seamos demasiados l@s que nos apercibamos. Desde el momento en que Irene ha aparecido en escena, todo o casi todo gira en torno a ella, y Severo ha pasado a depender de la trama de la periodista, dejando de desarrollar una de propia. Y cuando digo propia, quiero decir algo que le haga ayudarse a sí mismo, y que no ha de pasar necesariamente por una relación romántica.
O no solo por esto.  
De hecho desde que llegó Irene estoy leyendo argumentos que me parecen de lo más peregrino para justificar esta trama. Claro que porque piense esto no quiere decir que no respete estas opiniones, pero de ahí a compartirlas va un trecho. Si, quizás no sea capaz de meterme en la piel de un hombre de 1925 y lo vea con ojos actuales, pero lo que sí me parece de cajón es que este Severo que vemos ahora no es el mismo que nos presentaron al principio. ¿Por qué ha dejado de luchar o de querer hacerlo? ¿Su hijo? No lo creo, porque en el pasado el tener responsabilidades familiares no fue un problema, y de hecho fue una de las cosas que llevaron a Candela a la muerte: el no querer renunciar a su venganza y quedarse en Puente Viejo. ¿Por qué ahora es diferente? De hecho creo que tener un hijo no tendría que ser algo que le parase en su lucha por recuperar lo que es suyo, sino más bien tendría que un acicate para asegurarle a éste un futuro y que pudiera disfrutar de lo que le corresponde.
Y otra cosa.
Dada la idiosincrasia del personaje ¿qué trama pueden darle que no pase por esto último?
Porque lo que no deseo es ver a Severo dia si, dia también, apoyado en la barra de la casa de comidas solucionando (o intentando solucionar) los problemas de los demás. O haciendo lo mismo, pero en el ayuntamiento. O regresando a casa para convertirse en el típico hombre que se sienta a esperar la comida, o que se pone a leer un libro o el periódico, un hombre que trabaja fuera de casa (¿de algo deben estar viviendo, no?) y que cuando regresa encuentra todo hecho. Un hombre que necesita de una mujer para que se haga cargo de su hogar, incluido un niño (o especialmente esto) algo por otra parte que entiendo era bastante corriente en aquellos tiempos. (Y que, por cierto, es uno de los argumentos que también he leído,….y que aún se maneja en la actualidad). Un hombre al que casi no hemos visto con su hijo, y mucho menos a solas, cuando se ha pasado cinco meses con una sola idea: la de recuperarlo.
Por cierto, dejo una pregunta: ¿Cuánto hay de agradecimiento en la supuesta atracción de Severo hacia Irene?

18 de abril de 2018

¿Serie dramática o serie de dramas?

A raíz de un comentario leído en una de las páginas de Facebook, quisiera aportar mi opinión.
Se dice en el mismo que El Secreto de Puente Viejo se vendió como una serie dramática y que por ello nadie se puede quejar por las tramas. Pienso que esto no es exacto, y que más bien se presentó como un producto que pretendía sacar el máximo partido a las premisas de la literatura romántica, con sus amores imposibles, venganzas, traiciones…y secretos inconfesables (o al menos así se describe en la página de la productora)  Y sí, todo empezó con una situación dramática, pero que enseguida se vio rodeada de otras tramas que abarcaban aspectos que no entraban plenamente en esta consideración. Por lo que creo que hablar de serie dramática no está ajustado a la realidad, a menos que se entienda por el abusivo uso de este recurso en su sentido más literal, y además de manera extendida.
Dando un rápido repaso a la información que se encuentra en internet, se desprende que dentro de esta clasificación entran sub-géneros como la comedia, la tragedia, el melodrama y lo que se concibe con finalidad didáctica. Y se puede llegar a la conclusión que en Puente Viejo se ha hecho una amalgama de todo ello (excepto lo de didáctico. Porque aun con el hecho de que en ocasiones también hagan incursiones en la historia y traigan temas curiosos, por lo demás la telenovela no aporta nada de positivo,… y menos de instructivo).
Entiendo que aun aceptando que ha de existir una parte relacionada con el sufrimiento, todo el resto de lo que configura la telenovela no tiene por que pasar por lo mismo, si no que tendría que estar rodeado de otras historias que, además de poner un contrapunto de luz y color a las tramas, reflejen todo el amplio espectro de una sociedad. Historias de amor, de cotidianidad, de ilusiones, deseos o momentos felices, de risas y llantos, de llegadas y despedidas no necesariamente traumáticas…….
Nada de ello existe ahora en Puente Viejo, solo desgracias generalizadas de las que no se ve salida inmediata, ni parcial, ni totalmente.
¿Qué lo hemos estado viendo durante siete años y ahora la gente se queja? Creo que quejas ha habido siempre, pero en este momento quizás es cierto que existen en mayor número. Y por ello habría que preguntarse si no será el abuso de tanto drama el causante de que la gente empiece a estar cansada de ver que siempre que se acaba acudiendo a este recurso. Después lo que se me ocurre es que aquello que se dice de que “como está montado así, pues hay que resignarse a que nada cambie”, sea para algunos el argumento para que la telenovela siga sin modificar el rumbo. Pero esto me parece una simplicidad, porque indicaría que somos como un rebaño que se deja conducir a donde quieren los mandamases. Y esto ya no es así para todo el mundo, porque también hay algo que se llama criterio.

16 de abril de 2018

El futuro de Severo


No me gustaría que esto se interpretara como un comentario clasista, pero lo cierto es que aún con lo poco que conocemos del perfil de Irene, considero que encaja perfectamente con el personaje de Severo. Mujer independiente, capaz de valerse por sí misma, culta y decidida (cualidades que por otra parte se le han de suponer a una periodista, que además parece que encamina su trabajo hacia los temas de investigación), apasionada por su trabajo…..también empática y con las ideas claras. Y el hecho de que además haya decidido ejercer en una profesión reservada casi exclusivamente a los hombres, denota también sus ideas feministas, las de hacer valer el derecho de una mujer a romper moldes en una sociedad profundamente machista y patriarcal como la de la época.
Por otra parte unas cualidades que para Severo no son ajenas porque son parecidas a las que también adornaban a Candela, que además poseía otras muchas: generosidad, ternura, dulzura,……un sinfín de virtudes que a lo largo de los años fueron conformando un personaje único e inimitable.
Por supuesto no pretendo decir que Irene no esté también en posesión de las mismas, pero ahora mismo no es mucho  lo que se puede decir de este personaje. Y es esto lo que echo en falta: una profundización, una historia que lo sustente.
Y sé que hacer esta afirmación va a causar más de una polémica, pero me da la impresión que con las prisas de encajar a Irene en la telenovela han empezado la casa por el tejado: primero traen al personaje, y después es de suponer que van a desarrollar una historia en torno a éste.
Y como también he dicho en otras ocasiones, no entiendo la necesidad de estas prisas, salvo que se trate de algo que pusieron en boca del mismo Severo: la decisión de no embarcarse en una lucha con la Montenegro para recuperar lo que es suyo, con la justificación de que él ahora tiene un niño a su cargo. (¡¡Como si en el pasado esta justificación no se hubiera pasado por alto cuando era el cabeza de familia de un hogar con una esposa, una hermana, un cuñado, un sobrino y un amigo fiel!!)
Así que parece que ya han renunciado al tema de un duelo entre Severo y la Paca con respecto a La Quinta Miel Amarga (un tema que cada vez es más evidente que no interesa resucitar), cosa que reafirma lo que se viene mascando desde hace tiempo: la inviolabilidad de Francisca. Por lo que en consecuencia, y para darle algo de visibilidad a Severo, solo parece existir otra opción: una relación romántica. Aunque con ello nos encontremos con un “daño colateral”: Severo pasa a segundo plano, porque ahora vemos como es Irene quién lleva el protagonismo de esta trama.
Pero me he desviado algo de lo que quería hacer notar, y por ello vuelvo al tema del personaje de Irene.
Casi todos los personajes que se espera tengan algo de recorrido en la telenovela, han llegado a Puente Viejo con una historia a cuestas, incluso con un fin determinado,….. Si claro, se puede hablar de que Irene ha venido a hacerse cargo de un niño, y además renunciando a su independencia y aceptando que esto va a condicionar su futuro (probablemente más de lo que piensa). Pero todo ello sin tener ningún vínculo con el pequeño más que el afectivo (que por descontado es importante, pero no tiene por qué ser definitivo ¿o acaso los padres de acogida no pasan por este trance?). Como tampoco tiene, por ahora, ningún vínculo con el padre y sin embargo está viviendo en la casa de éste, lo que como mínimo es una situación anómala,…. más teniendo en cuenta que su estatus no tiene nada que ver con el de una institutriz, niñera, ni nada por el estilo (lo que lleva técnicamente a una situación parecida al concubinato,.. que tampoco es el caso). Y todo ello obligándola a enfrentarse a la doble moral imperante en la época, en la que mientras para el género masculino estas situaciones eran como mínimo toleradas, cuando no aplaudidas (ver que nadie censura a Severo por ello), para las féminas cualquier desviación de lo que se consideraba norma imperante era visto como algo amoral y significaba quedar señaladas de por vida.
Vale, Irene si tiene una historia, aunque algo difusa. Y probablemente de haber vivido su esposo y su hijo, su independencia también se habría visto mermada por esa doble condición de esposa y madre. Pero no es lo mismo que sustituirlos por un niño que no es suyo y un hombre al que apenas conoce, yéndose a vivir a un pueblo que al estar alejado de las grandes urbes tampoco le permite desarrollar su trabajo en las mejores condiciones.
Por supuesto entiendo que todo esto es solo una licencia para introducir este personaje en la vida de Severo, con la más que probable intención de que con el tiempo lleguen a una relación romántica. Y también por descontado me parece bien que Severo intente rehacer su vida y ser feliz, después de que a lo largo de la telenovela la mente cada vez más retorcida de los guionistas le haya procurado todas las situaciones extremas posibles.
También soy consciente de que quizás estoy poniendo la venda antes que la herida, adelantando posibilidades que a pesar de que todo indica que van a dejar de serlo para convertirse en hechos, tampoco hay ninguna seguridad de que vayan a suceder tal como se conjetura.
Y llegados a este punto sé que habrá quien haya llegado a la conclusión que este es otro comentario negativo sobre Irene y que no se trata más que de un rechazo a cualquier personaje femenino que pueda venir a ocupar el lugar de Candela. Y no voy a negar que hace unos dias podría haber habido algo de ello, pero ahora no es este el sentido que pretendo para este escrito. Creo que a medida que ha ido pasando el tiempo, los guionistas cada vez cuidan menos el detalle, no se preocupan de desarrollar a los personajes ni de dotarlos de tramas convincentes, y también que por alguna razón desconocida han llegado a la conclusión de que no hay trama posible que no pase por el sufrimiento cuanto más extremo mejor. Sin olvidar lo que considero peor, pero desgraciadamente parece funcionar: que creen a pies juntillas que l@s seguidores tragamos con todo, sea lo que sea lo que nos echen (no es mi caso ahora, pero admito que lo ha sido).
Pero quizás tensar la cuerda demasiado acabe al final pasándoles factura.
Al tiempo.