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14 de junio de 2018

El fin de los personajes


Independientemente que un actor o actriz marche de la telenovela de manera voluntaria o lo haga por “imperativo legal” (es decir que le enseñen la puerta), lo que no suele variar es que para su personaje, con alguna escasa excepción, esto suceda de manera dramática y sin un final acorde, o por lo menos proporcional, a lo que ha/n dado a la serie (por descontado me refiero a los guiones, el público es mucho más agradecido).
De hecho son contados a los que han permitido despedirse sin contratiempos,….solo dejando atrás una historia en Puente Viejo. Así, a bote pronto, recuerdo a Lucas, Rosario, Prado, Ramiro, Aurora, Soledad,….. También a los Doscasas, pero para ellos fue una despedida agridulce pues se marcharon sin que nadie fuera a su encuentro para decirles adiós, y después de que los guiones hubieran destrozado a sus personajes.
Pero ¿por qué es necesario utilizar recursos drásticos la mayor parte de las veces? Una explicación podría ser que se ha llegado a la conclusión que la mejor manera de cerrar un ciclo con un personaje es bajarlo a los infiernos antes de despedirlo, temporal o definitivamente. Dando por sentado que con ello la audiencia va a asumirlo mejor. Pero algo que no funciona siempre, porque interviene el grado de complicidad que se haya podido crear con el espectador, y a veces no se entienden determinadas derivas de las tramas para llegar a un fin concreto como es el cierre de las mismas.
¿Por qué matar a Sol si apenas dos meses más tarde también se fue Lucas? ¿No podían haber marchado los dos a Madrid?
¿Por qué Candela tuvo que permanecer dos meses en coma, antes de que Aida dejase temporalmente la serie por el permiso de maternidad? ¿Acaso no podía haber trabajado normalmente hasta el último minuto? ¿Por qué cuando volvió no le dieron ni un minuto de respiro, hasta que acabaron con el personaje?
¿Por qué no han permitido que Alfonso y Emilia marcharan normalmente, y en cambio han tenido que salir por piernas convertidos en asesinos, además de él ciego a causa de las palizas y ella embarazada de los que la violaron? ¿Acaso esto último, por ejemplo, no se lo podían haber ahorrado?
¿Porque Nicolás también tuvo que huir por haber matado a un hombre? ¿No habría sido más fácil que se hubiera ido tranquilamente a Murcia, a ocuparse de su patrimonio?
¿Por qué……………………………………?????????????
Evidentemente en todos los casos anteriores y en los que no he nombrado, el fin último es cerrar las puertas a un posible retorno. Porque es claro que aunque vivos, ni Alfonso, ni Emilia, ni Nicolás,….como tampoco María, que también tuvo que huir por haber intentado matar a Francisca, pueden volver sin temor a que la justicia caiga sobre ellos. Una justicia que en Puente Viejo es selectiva, solo para algunos, mientras que vemos como los poderosos salen impunes.

15 de enero de 2017

Demasiadas despedidas

Mariana, Mencía, Sol, Elías, Néstor, Ulpiano (el marido de Adela), Severiano,..y ahora Rogelia. Un reguero de muertes desde septiembre del año pasado. Sin olvidar que también hay que despedir a Lucas (este por lo menos se marcha por su propio pie), quizás Rosario se vaya a hacer las Américas con Prado y tenemos a  Candela que está “más pa allá que pa acá”
¿Seguro que es esto lo que demanda la audiencia?
Admito que empiezo a dudar de que realmente exista la voluntad de continuar con la serie. Es cierto que en otras también se producen relevos de personajes, pero es algo que la audiencia de las mismas ya ha asumido como normal. En cambio en PV creo que no se había producido un goteo tan constante de despedidas como la que se sucede en los últimos tiempos. Por supuesto es mi apreciación, pero no acabo de entender las marchas precipitadas de algunos personajes que podrían haber dado mucho más juego, o podrían haber tenido una salida más acorde a lo que han representado para la serie. Y lo mismo sirve para las apariciones que duran un espacio tan limitado de tiempo que no acabas de hacerte una idea de las razones de su entrada en escena. Las últimas las de María y Severiano, que probablemente no pasaron en conjunto de media hora en total.
Mi visión ahora mismo de la telenovela es la de un panorama totalmente desolador. Incluido el caso hilarante (lo siento, pero es que no puedo evitar tener este sentimiento), incoherente, absurdo,… y otros adjetivos que no me atrevo a poner aquí, de la renovada apuesta por una “relación” entre Francisca y Raimundo, con la excusa de un amor que trasciende todo sentido racional. Porque es posible que exista un amor que dure toda la vida (lo siento, soy muy escéptica en esto, salvo en el caso de relaciones basadas en una convivencia en la que el respeto sea una norma y el cariño esté por encima de todo. Incluido el propio yo), pero considero que también hay otras explicaciones para la dependencia de una persona hacia otra que no tienen nada que ver con sentimientos puros.
De hecho este es una trama que se puede constatar que solo entiende (y justifica) un sector muy, muy minoritario de la telenovela (aunque muy ruidoso, también hay que decirlo). Admito que me inunda un sentimiento irracional, mucho más al tratarse de una ficción, al ver sonreír feliz a Francisca, cuando a su alrededor todo es sufrimiento, en muchos casos provocado por ella misma. Y por si no fuera suficiente, la única que aportaba algún momento divertido, Fe, también va a pasar a formar parte del cupo de sufridores, esta vez a través de una hermana gemela que, por lo que se apunta, viene dispuesta a amargarle la vida. Por supuesto es una gran oportunidad para Marta de demostrar su profesionalidad con otro personaje diametralmente opuesto al que nos tiene acostumbrad@s, pero, como decía antes, esto va a suponer más negrura a una telenovela que ya no tiene nada de luz.
No recuerdo si siempre ha sido así. Sí que recuerdo que en todas las etapas de la telenovela ha habido momentos de gran tensión y sufrimiento, que además han tardado un tiempo en resolverse satisfactoriamente. Y por supuesto entiendo que ha de ser así, porque la tensión es algo que alimenta la audiencia y sin ello es difícil mantener el interés. Pero debe existir un término medio, cosa que en ESDPV parece no tener cabida. Creo que nunca antes habían existido tantos frentes abiertos al mismo tiempo (aunque los de La Quinta se llevan la palma, hasta el punto de parecer ensañamiento), y nunca tan pocos momentos de distensión. Como tampoco han existido tantas incongruencias, poca atención en los detalles, además de situaciones inconclusas o eternas en su desarrollo, como si no supieran como enfocarlas para darles salida.
Lamento ser tan negativa, pero es esto lo que siento.
Me gustaría poder hacer como en mis comienzos en esta aventura del blog, cuando existían temas diversos de los que escribir, algo amable que comentar. Pero ahora me es imposible encontrarlos, sin caer una y otra vez en la negatividad.

9 de enero de 2017

La despedida a Lucas

Soy consciente que al generalizar utilizando solo información de oídas, puedo ser injusta. Pero sí que hay algo que, además de obvio, puedo afirmar con conocimiento de causa,  y es que en los pueblos pequeños el medico goza de una mayor cercanía a sus pacientes que en los lugares más grandes. Por supuesto que también interviene el propio carácter del profesional, su empatía, pero considero que también hay un factor que condiciona: no es lo mismo atender a las necesidades de una población pequeña que hacerlo en grandes centros de salud donde todo es más impersonal. Por descontado todos y todas son grandes profesionales y no pretendo desmerecer el trabajo de nadie, como tampoco creo que sería justo pensar que por ello los segundos atienden a sus pacientes sin dedicarles el tiempo necesario. Solo son diferentes condiciones.
Toda esta introducción viene a cuento porque en la telenovela tenemos un ejemplo de médico cercano y entregado a su trabajo: Lucas.  Bueno, en realidad ya casi tengo que hablar de él en pasado, porque está próxima su marcha definitiva. Cosa que lamento profundamente, aunque también me congratulo que esta vez un personaje importante marche por sus propios medios y no con los pies por delante como nos tienen acostumbrad@s últimamente. Y por cierto, no voy a entrar en lo sorprendente que resulta además que esto suceda poco más de un mes después que decidieran finiquitar por la vía rápida a Sol, cuando podrían haber marchado de la telenovela juntos (aunque ella hubiera partido para la capital antes con cualquier excusa).
En fin…… a lo que iba.
Tenían entre manos lo que podría haber sido una historia diferente y con muchos ingredientes para desarrollar. Un médico y una prostituta redimida, que protagonizaron una preciosa historia de amor, y  él además un galeno empático, divertido, generoso, pero sobretodo entregado a lo que es su vocación….. y que podía haber sido el hilo conductor de otras historias. Porque Lucas es el paradigma de médico rural, del que probablemente quedan pocos o ninguno en activo, y que aúna los roles de confesor, psicólogo y sanador, además de servicio de urgencias. Un profesional que conoce a sus pacientes por algo más que el nombre o el historial médico. Sin olvidar que en los tiempos en los que transcurre la acción, el médico formaba parte de los notables del pueblo, junto con el cacique local, el alcalde y el representante de la iglesia.
Sí, es cierto. Hubo un tiempo en que su historia con Sol ocupaba un importante espacio, pero la boda fue como un punto de inflexión y ya nada volvió a ser lo mismo. Como si esta nueva situación fuera una pesada losa, sus momentos se fueron diluyendo, desapareciendo …….y Lucas y Sol pasaron a formar parte de los otros, junto (también hay que decirlo) con el resto de habitantes de La Quinta. Ni siquiera los escasos momentos subsiguientes con Lucas ejerciendo su labor, compensaron lo que podría haber sido y acabó no siendo.
Por no hablar del enorme talento desaprovechado de dos grandes profesionales, que probablemente han decidido poner tierra de por medio cuando han visto que su carrera se estaba desperdiciando.
Así que cuando ya se oyen los ecos de la despedida, valgan estas líneas para expresar mi reconocimiento a Àlvaro Morte, al que tuve la ocasión de conocer personalmente en Barcelona y que pude constatar que es como Lucas, una persona cercana y simpática. Y que, estoy segura, veremos en el futuro en importantes escenarios, como corresponde a su talento.

30 de noviembre de 2016

El rumbo de La Quinta Miel Amarga

Alguien en un comentario decía que tenía la sensación que, de manera gradual, estaban por la labor de ir vaciando de contenido a la trama de La Quinta, como antes lo hicieran con la de El Jaral. Y a día de hoy, a la vista de la situación, comparto esta sensación más que nunca.

Primero fueron los cuadros, objetos y muebles,….y después la armonía familiar, que se ha ido diluyendo con la desaparición una a una de las mujeres de la casa. No hace ni dos meses que en La Quinta aún se respiraba felicidad, y el futuro (a pesar de los problemas económicos que arrastran injustamente desde hace tiempo) se presentaba cuando menos esperanzador, con tres parejas felices, un bebé que alegraba la existencia y otro en camino.

Ahora, casi tan vacía como sus desangeladas estancias, La Quinta sobrevive apenas a los reproches, malentendidos y sufrimiento de sus habitantes. Y no parece que en un futuro próximo esto vaya a cambiar, si acaso a peor. Porque el panorama es desalentador: Carmelo y Lucas viudos, y Severo llorando a su hermana y con su esposa y su bebé nonato debatiéndose entre la vida y la muerte. Además a todo ello hay que sumar la falta de entendimiento y el distanciamiento entre los tres hombres, cuando en realidad va a ser ahora cuando más se necesiten mutuamente.
¡¡Pero parece que la máxima de que “el sufrimiento vende” funciona!! En realidad no deja de sorprenderme que a pesar de las quejas cada vez más abundantes, del desánimo visible y creciente en las páginas de las redes sociales, de la voluntad manifestada por muchos y muchas de dejar de ver la telenovela por su continuada tendencia a las desgracias, ésta no pierda fuelle y aún haya días que crezca en número de visionados. Cosa que, por descontado, no puede menos que alegrarme, más que nada por los actores, que merecen seguir en el candelero a pesar de unos guiones cada vez más absurdos y repetitivos, que sin embargo ellos y ellas defienden con total profesionalidad y acierto en casi todos los casos.

Pero volviendo a La Quinta y, como decía antes, el que parece su camino inexorable hacia el abismo…, a menos que suceda algo que enderece el rumbo que ha tomado esta trama.

Antes que nada he de admitir que lo que más me revienta es ver cómo la responsable de buena parte de lo que acontece a esta casa sigue una y otra vez volviendo a levantar cabeza, sin perder su poder y su altanería. Como si por algún motivo fuera intocable o estuviera blindada. Y en cambio, y aun conociendo la responsabilidad de Francisca en casi todo lo que pasa a los habitantes de La Quinta, éstos no puedan hacer nada para revertir su propia situación. Incluso se llega a insinuar que la muerte de Sol pudiera tener que ver con ella indirectamente, pues el veneno podría ir destinado a la la doña) De hecho parece como si todos los desmanes de Francisca hubieran pasado a otra dimensión y nadie se acordara de ellos. ¿Por qué, por ejemplo, se molestaron en dar unas características especiales al hombre que adulteró las vacunas, si después no se ha hablado más de ello? Y esto es sólo una de las múltiples ocasiones en las que se ha dado algo parecido, y que después ha quedado sepultado en el baúl del olvido.

Solo queda un pequeño resquicio para la esperanza. Aunque, en caso de que haya alguna posibilidad de que salgan del pozo en el que están sumidos, también es de suponer que va a tener que pasar mucho tiempo antes de que en La Quinta se pueda volver a respirar algo de paz. Pero algún día Candela va a volver a abrir los ojos y va a traer al mundo a su pequeña, Severo va a conseguir recuperar su imperio, Lucas se marchará a cumplir su sueño, aunque lo haga derrotado por la muerte de su esposa, y Carmelo puede que consiga tranquilizar algo su conciencia (aunque seguro que la muerte de Leónidas le va a pesar toda la vida) y volver a empezar, quizás con la ayuda de Adela.  

Y a estas posibilidades me agarro para creer que La Quinta aún puede dar momentos interesantes, que no está todo perdido.
Y Adela puede ser un revulsivo. Una maestra, una mujer culta, que lucha por unos ideales y que cree en el poder de la cultura…que tiene muy claro que solo a través de llevarla a todo el mundo se puede construir un país libre. Ella misma lo ha dicho:

“Nuestros capitostes no son tontos. Saben que un país instruido es más difícil de someter”

Por cierto, muy interesante descubrir esta parte de nuestra historia. Con Giner de los Ríos, creador de la Institución Libre de Enseñanza y de las Misiones Pedagógicas, y que fue un importante impulsor de la modernización de la enseñanza, con una visión universal del derecho a la educación.

Recojo un fragmento que explica su obra:

“Giner y sus seguidores, hicieron de ella (de la ILE) un hogar de paz, pensamiento libre, nuevas ideas y respeto mutuo. Estaba destinada a ser una de las mayores fuentes de renovación, pero sólo a través de su ejemplo, sus logros, sus publicaciones y sus discípulos, porque decidió rechazar el apoyo estatal y abstenerse de tomar partido en la lucha política, aunque los maestros, familias y niños, cada uno individualmente, tenía libertad para asociarse y ayudar a su religión, partido o doctrinas profesadas”

Lo admito. Me gusta esta línea de trama, y por ello daré un voto de confianza a los guionistas. Porque si bien nace compleja, puede llegar a ser muy interesante. Aunque también hay que decir que la petición largamente expresada por muchos y muchas de permitir que Carmelo tenga visibilidad propia, es un plus añadido. Como que podamos disfrutar del buen hacer de Raúl Peña, injustamente relegado en los últimos tiempos a un papel casi invisible. 

29 de septiembre de 2016

La familia de Miel Amarga

Lo que sigue es algo que ya hace algunos días deseaba plasmar por escrito.
Por supuesto en el contenido intervienen mis simpatías personales hacia determinados personajes, por lo que ya de antemano he de puntualizar que no voy a ser muy objetiva. Sin embargo tampoco voy a reprimir lo que siento al respecto de la trama de La Quinta.
Y ello sin ni siquiera entrar de lleno en el tema de la trama eterna de las vacunas, que lleva meses coleando y sin moverse de sitio. Como si los responsables de los guiones desearan exprimirlo hasta la saciedad. O, en última instancia (y lamento ser tan directa), porque no encuentran ideas para desencallar el tema. Es cierto que en la vida real las cosas no suceden con la presteza deseable o deseada, más cuando se trata de cuestiones judiciales que pueden eternizarse incluso años, pero si hay temas en la serie en los que las licencias están permitidas (y algunas muy flagrantes) ¿por qué no es posible en este caso? De hecho y poniendo el ejemplo más recurrente, podríamos hablar de la celeridad de los juicios a los que han sido sometidos varios de las y los protagonistas, que encima se han saldado mayoritariamente con condenas extremas, aún sin existir pruebas.
Pero bueno, mejor que no siga por este camino, porque además ya me estoy marchando por los cerros de Úbeda y quería centrarme en otra cuestión.
Alguien escribía un día que ya es pasado el momento de los habitantes de Miel Amarga, y que hay que dejar el sitio a los nuevos protagonistas. No estoy de acuerdo, y ello a pesar de que si creo que esta vez han estado acertados con las nuevas tramas que, aún con sus puntos flacos, hay que admitir que han aportado algo diferente. Y más después de los últimos fiascos. Pero no veo que ello haya de suponer que los que han apuntalado la serie desde la marcha de Martín y María tengan que renunciar al protagonismo. Sin obviar al resto de personajes que merecen todo mi reconocimiento, en mi opinión ahora mismo existen tres parejas que podrían dar mucho juego pero a las que se dedica solo una meridiana atención, y siempre sin salirse de los temas consabidos y repetitivos. Si acaso Severo puede tener puntualmente algo más de acción, pero en su mínima expresión, y Lucas tres cuartos de lo mismo. Mientras que en el caso de las mujeres esto es aún más acentuado, limitándose solo a escenas menores.
¿Dónde está la pareja Lucas y Sol, que nos encandilaban con sus románticas escenas? ¿Qué pasa con Severo y Candela, los que antes nos deleitaban con preciosos momentos llenos de ternura, que ahora, cuando viven una dulce espera, han pasado a ser casi testimoniales? ¿Qué vamos a hacer con Carmelo y Mencía, que encima de tener un noviazgo exprés, sus escenas en solitario se pueden contar con los dedos de una mano?
Así que una acaba llegando a la pregunta del millón ¿acaso soy la única que tiene la sensación que invariablemente meten a todos los habitantes de Miel Amarga en una sola escena para ahorrarse escribir varios guiones? 

25 de mayo de 2016

¿Dónde están Lucas y Sol?

Evidentemente no puedo saber ni siquiera si existen estudios de mercado de la serie que de alguna manera dicten los pasos a seguir en un sentido u otro. Quizás sería pedir demasiado para un simple producto de sobremesa, que a pesar de ser una de las series más longevas y que cuenta con un buen número de seguidores fieles, tampoco parece tener especial repercusión en el conjunto de la cadena. Buena prueba de ello es la nula publicidad que existe sobre la misma y el también nulo protagonismo que les dan a sus actores, a pesar de ser todos ellos magníficos profesionales. Por cierto, algo que no sucede en otros países donde también se emite.
Tampoco sé si se deciden los guiones siguiendo las tendencias de las redes sociales, que si bien es cierto que pueden haber influido en algún momento en tramas concretas, a mi parecer no siempre se pueden considerar fiables. Porque mucho ruido no tiene por qué ser necesariamente sinónimo de lo más seguido, ni el sentir mayoritario. Creo que hay una atomización de seguidores muy amplia, y que las simpatías están bastante repartidas. Y puedo decirlo con conocimiento de causa al llevar diversas páginas, lo que me hace ser testigo de que, en contra de lo que pueda parecer, la gente sigue fiel a personajes que en su momento tiraron del carro pero que ahora ya no parecen ser el principal motivo de atención por parte de los responsables de los guiones. Por ello tengo la convicción de que la audiencia de la serie está aprendiendo a ser más crítica y a no aceptar sin más cualquier experimento.
Bueno, en este punto aprovecho para introducir una consideración. Quizás lo dicho anteriormente no sea del todo cierto, porque también hay quien se lo toma muy a pecho (afortunadamente también son muy poc@s) No quiero entrar en polémicas, pero admito que no deja de causarme estupor encontrarme incluso con algo parecido a amenazas por lo que considero un tema insustancial (Y en el que por descontado no voy a entrar. Por lo que aquí empieza y aquí se termina, aunque las ganas de decirlo me han podido).
Lo que no se termina es el motivo de esta parrafada inicial, de lo que ya he hecho algún apunte. Y no voy a negar que lo que sigue está movido por mis simpatías particulares hacia determinados personajes, pero es un tema que hace muchos días tengo ganas de poner en palabras.
Voy a centrarme concretamente en Lucas y Sol, aunque ello no signifique que tenga menos en cuenta al resto de personajes. TODOS. Pero haciendo hincapié de manera especial en esta pareja y en el resto de habitantes de La Quinta, que considero que han sido un puntal importante para la serie en el último año y que no están viendo reconocido este particular.
Lucas y Sol fueron promovidos en su momento como protagonistas y creo que con méritos sobrados para serlo y con un buen planteamiento de inicio que considero podía dar bastante juego. Además de ser una pareja bastante atípica para lo que nos tienen acostumbrad@s: sin ninguna afectación a pesar de su estatus social (un médico era alguien muy considerado entre sus convecinos, además de una de las principales fuerzas vivas del pueblo, mientras que ella ahora es una rica hacendada). Y son divertidos, simpáticos y muy, muy naturales. Ella con una dura historia a sus espaldas que ha logrado superar gracias al amor de la familia y de Lucas, él un médico entregado y generoso, dotado de un gracejo que lo hace especial y que para algunos se ha tildado de ligereza, aunque creo que en este caso se confunden los términos. Pero por encima de todo, grandes actores a los que considero que hasta ahora no se ha sabido sacar el rédito suficiente, y que unos guiones sin demasiada sustancia están dejando en segundo plano. Por descontado no soy nadie para decirles a los guionistas como tienen que hacer su trabajo, pero es más que evidente que, en el caso concreto de Sol y Lucas, estos personajes han pasado a ser casi figuras decorativas a las que de vez en cuando les dan alguna escena, siempre bonitas pero siempre cortas,… o muchas veces incluso en off, haciendo que sea la imaginación de cada uno/a quien haga el trabajo.
Quizás también haya quien piense que la historia no ha funcionado, pero creo que ni siquiera les han dado una oportunidad de empezarla, desarrollarla y mostrar todo su potencial.    

11 de abril de 2016

¿ Drama o comedia ? Esta es la cuestión

Una no deja de sorprenderse cuando lee con cierta asiduidad que los programas televisivos donde la tónica es la poca discriminación sobre contenidos, son los que tienen mayor éxito. Por supuesto todo el mundo es libre de elegir lo que quiere ver, pero no creo que este tipo de formatos aporte nada a nadie, salvo el morbo de meterse en vidas ajenas y encima tomarse el derecho a opinar sobre ello. Pero de todo hay en la viña del señor, y quizás deba ser así. Una televisión uniforme no podría convencer a todo el mundo, y hay que contentar a todo el espectro, aunque sea introduciendo programas vacíos de contenido.
Pero sin más comentarios, porque creo que queda bastante clara mi opinión al respecto.
Y terminado esta especie de alegato, voy a lo que quería decir realmente.
Ya en el terreno de la ficción, también hay todo tipo de gustos. Y centrándome en el terreno de las telenovelas hay quien se siente a gusto con dramas sentimentales, donde el sufrimiento está garantizado para todos, personajes y espectadores, mientras que hay quien agradece tramas más ligeras y distendidas, incluso con toques de humor. Y también hay quien gusta de todo ello, aunque sea en un mismo sitio, como actualmente parece suceder en PV. Que la serie esté concebida en formato drama (al menos en su principio) no creo que tenga que excluir momentos de distensión (claro que tampoco sin llegar al extremo de los Mirañar, que ya entra en el terreno del disparate y las más de las veces llega a cansar), y no veo nada mal que se sucedan situaciones de este tipo. Por ello, y aunque sean casos muy aislados, no logro entender que haya quien critique, por ejemplo, que haya un personaje como el de Lucas que se tome las cosas con un cierto humor, sin dramatizar, solo cuando la ocasión lo requiere. Y tampoco creo que por ello se le pueda encuadrar de frívolo, porque ha quedado suficientemente demostrado que no es así ni de lejos; simplemente es alguien que se toma la vida de otra manera.
¿Acaso no existen en la vida personas extrovertidas, con un buen ánimo, que son capaces de levantar el de los demás con su actitud? ¿Porque sea una novela presumiblemente del género dramático, hay que andar todos y todas con el mismo humor oscuro? ¿Acaso la vida no es lo suficientemente dura como para no buscar momentos de una cierta relajación, de olvidar por un rato la dura realidad?
Y pasando a otros habitantes de la Quinta. Es curioso que lo que se critica también, aunque igualmente de manera marginal, como el hecho de que Sol y Candela se hayan convertido de pronto en dos celestinas, sea precisamente lo que se pueda entroncar con el comienzo de este comentario. Aunque por supuesto haya diferencias, porque en el caso de ellas se trata de buenas intenciones para con un amigo (aunque no se pueda justificar que pretendan dirigir la vida de los demás). De todas maneras he de decir que desconozco si quien ve la serie da además pábulo a alguno de los programas del tipo que cito al principio.  
Solo una última reflexión. Creo que a veces (y me incluyo) nos centramos en lo que queremos ver, olvidando que a nuestro alrededor hay una realidad que se asemeja mucho a la ficción, y que si nos paramos a mirar podremos ver reflejadas muchas de las personas o situaciones que se dan en la serie.
¿De dónde sino iban a sacar los guionistas su inspiración?  

14 de febrero de 2016

Evolucionar o languidecer

Veo con estupor como hay quien se toma la serie como algo personal, sin tener en cuenta que se trata de una ficción, y que si bien en la misma se pueden dar incoherencias, tramas infumables, situaciones inverosímiles y momentos aburridos, tampoco es nada inusual. Estoy convencida de que en la mayoría de telenovelas se producen estos momentos; pero aunque admito que yo también me muestro quisquillosa a veces con algunas tramas, tengo muy claro que estoy viendo un producto ficticio escrito por personas, y que como tal sujeto a la posibilidad de equivocarse o acertarla de pleno. Porque aunque exista la experiencia, los estudios de opinión,…. nadie, ni siquiera los guionistas o los responsables de la serie, pueden saber con total seguridad si una nueva historia va a cuajar o no entre el público. Un público, por otra parte, que considero que cada día es más exigente y crítico, y que tiene muy claro lo que le gusta y lo que no.
Lo he escrito antes y hay razones para afirmarlo. El Puente Viejo que ahora vemos poco o nada tiene que ver con el que hace cinco años irrumpió en las pantallas. Pero no creo que sea nada malo, al contrario. Porque entiendo que, como todo en la vida, necesita una evolución, no quedarse estancado; y especialmente no es una buena opción acomodarse y vivir de rentas. Considero que las y los espectadores demandan cosas nuevas, no seguir en un bucle viendo siempre lo mismo, algo por otra parte que llegaría a ser muy monótono y aburrido. Ya pasa con bastante frecuencia que se utilizan recursos anteriores muy reconocibles, y ello es suficiente motivo de crítica como para permitirse convertirlo en un modo de acción usual.
Así que ya hace tiempo aprendí a abrir mis expectativas y permitir a las nuevas tramas la posibilidad de seducirme. Solo es cuestión de darles una oportunidad, aunque admito que ha habido de todo en los últimos tiempos y no ha sido fácil tragar con algunas cosas. Pero la misma inercia de la serie y la clara opción de los televidentes, manifestada especialmente a través de las redes sociales, han puesto las cosas en su sitio y han propiciado que se enderezara el rumbo.
Y es en este momento cuando irrumpen en la serie nuevas propuestas.
Por supuesto mi fidelidad sigue con los que monopolizan mis simpatías, y como he puesto de manifiesto otras veces: las parejas de Lucas y Sol, y Severo y Candela, como también Carmelo. Pero ello no impide que añada a ello a los nuevos Hernando y Camila, y a los que les acompañan. De hecho admito que, sin haber visto casi nada de ellos, ya han conseguido despertar mi interés, incluso con el carácter manifiestamente arisco y poco dado a hacer amigos del primero. En realidad creo que este elemento diferenciador, siempre que sea llevado hasta un límite razonable, es algo que hace aún más interesante esta nueva línea de acción de la novela.
Solo una última cosa. Los que habitualmente se acercan a este espacio, y a los que aprovecho para reiterar mi más sincero agradecimiento, creo que saben que ni el objetivo de este blog, ni el ánimo con el que está planteado, es el de hacerles la rosca a los guionistas o a los actores, ni por descontado se trata de buscar el reconocimiento de éstos (algo que por supuesto, y si llega a suceder, agradezco profundamente). Además soy consciente de mis limitaciones, y de que mis comentarios son sólo reflexiones de una seguidora de la serie que se guía por lo que ve; eso si, intentando siempre desde una óptica particular, hacer una crítica constructiva o dar una opinión.

9 de febrero de 2016

Puente nuevo

Parece que ahora llega a PV un nuevo inquilino que dará mucho que hablar.
Y (aunque tampoco serviría de mucho), por supuesto nada que objetar al hecho de que se busquen nuevas historias para mantener el interés de la serie. Entiendo que, en vista de que algunas no han funcionado como se esperaba, se busquen otras líneas de acción para que la serie no quede estancada, ya que es evidente que con los personajes habituales ya no se puede construir mucho más. Incluida Francisca, cuyo papel no avanza lo más mínimo y, en mi opinión, su intervención en las tramas ahora es más bien de relleno. Además que considero que las otras historias tienen suficiente entidad para marchar por si solas.
Por lo que, como ya he escrito en otras ocasiones, no sé si los guionistas son muy conscientes de que con la idea de introducir nuevas situaciones, también están perdiendo la oportunidad de desarrollar un poco más a conciencia las que han empezado pero que, de alguna manera, están dejando languidecer.
No es una concesión a la nostalgia, pero una recuerda como en otros tiempos las tramas eran mucho más elaboradas, y como se conseguía mantener un alto interés por ellas. Básicamente me refiero a Tristán y Pepa, y Martín y María, aunque también ha habido otras historias que, sin llegar quizás al grado de las anteriores, también han conseguido acaparar miles de seguidores. Pero creo que todo esto ha cambiado y ahora se priman más otras cosas, moviéndose todo más por la superficie y sin dejar que situaciones que podrían ser interesantes avancen demasiado antes de ponerles freno bruscamente. Cuando no, estropeándolas parcial o definitivamente.
Sin embargo sigo conservando la esperanza de que todo esto se enderece.
Y soy consciente de lo que voy a decir a continuación no es el sentir general, y que entre los seguidores de la serie hay muchas sensibilidades diferentes, por supuesto todas ellas igual de respetables. Pero, en mi opinión, aparte de personajes entrañables que de vez en cuando aportan bonitas escenas u otros que están muy desaprovechados (léase Carmelo o Ramiro), hay dos parejas que podrían traer a la serie algo de lo decia anteriormente. De hecho, la de Lucas y Sol parece que está destinada a ser la protagonista, pero a tenor de los acontecimientos considero que la supera en visibilidad la de Candela y Severo. Y admito que me encanta que suceda esto, porque creo que, aparte de forjar una pareja de lo más interesante ya que aporta madurez y sensibilidad al mismo tiempo, también considero que ya tocaba que el personaje de Candela tuviera algo más de vidilla.
Desarrollar la historia de estas dos parejas (por descontado sin volver a recurrir a los estereotipos habituales a los que ya nos tienen acostumbrados) podría sacar un poco de la apatía general en la que se mueve ahora la serie, y que supongo pretenden superar con las nuevas incorporaciones. Creo que no digo nada nuevo al afirmar que en estos momentos la fidelidad de las y los espectadores está por encima del interés que provocan las tramas, con alguna excepción puntual como las que menciono anteriormente, que sin embargo también ponen a prueba la paciencia de muchos y muchas con sus innumerables vaivenes. Y considero que las simpatías que despiertan ambas parejas, son suficiente reclamo como para que se construya alrededor de ellos bonitas historias.
Aún están a tiempo para ello. 

11 de octubre de 2015

Luchar por la dignidad

¿Quién recuerda al Lucas amigo de Aurora, el que llegó a PV para ayudarla a salir del pozo en el que se encontraba por obra y gracia de las malas artes de Francisca, pero también para ser, de alguna manera, el tercero en discordia en la relación de la chica con Conrado? Pero bueno, no creo necesario remover esta historia porque, además de que ya forma parte del pasado, el personaje de Lucas, aun conservando su esencia, ya no parece el mismo. El médico que admito que ya entonces se ganó mis simpatías, ahora tiene su propia historia y está consiguiendo hacerse con la consideración de gran parte de la audiencia, aupado por su preciosa historia de amor con Sol.  
Porque considero que esta vez han acertado con la compañera que le han destinado, y que queda fuera de toda duda que con ésta si comparte una química muy especial, por lo que pueden traer muy buenos momentos a la serie. Además son dos personajes con personalidades muy marcadas que, individualmente y en mi opinión, también están bien construidas.
Sol es una mujer fuerte, marcada por un duro pasado que, aunque a ella le cueste dejar atrás, parece que por parte de la gente ha quedado superado, probablemente motivado en parte por su dedicación, su buen corazón y su empatía con sus convecinos. Es alguien que podría haberse acomodado a la buena vida, pero que lejos de haberse convertido en la típica señorita ricachona y ociosa, que hace su vida al margen de las clases sociales inferiores (algo bastante común entre los terratenientes con poder) no ha mostrado ningún reparo en mezclarse con el pueblo, e incluso arremangarse para ayudar. Sol también podría haber sido perfectamente una persona amargada, con el corazón endurecido, resentida con la vida y con quien la ha llevado a esta encrucijada que marcó su adolescencia y juventud, pero ha vencido en ella la persona que subsiste en su interior, la que nació y vivió sus primeros años en el seno de una familia feliz, la que adquirió cultura y estudios, la que fue amada…. Y la que vuelve a serlo, no sólo por Lucas, sino también por un hermano que la adora. E incluso diría que ahora también por un amigo, Carmelo, con el que está adquiriendo un grado de complicidad formidable, igual que con Gracia o Candela. Pero en Sol los deseos de venganza no adquieren el tono que tienen con su hermano, y aunque no parece muy dispuesta a olvidar ni a perdonar a la Montenegro por lo que le ha hecho a ella y a su familia, no da la sensación de estar muy por la labor de hacérselo pagar. Sin embargo, y en honor a la verdad, tampoco se interfiere en los planes de Severo para con Francisca. O al menos no lo hace sino solo para poner un poco de cordura.
Apuesto, extrovertido, simpático, de mente abierta, buena persona, generoso, amigo de sus amigos, tierno y cariñoso con la mujer a la que ama…. pero también un médico vocacional, entregado a su profesión y a sus pacientes. Esto y mucho más es Lucas. Sin embargo estos días estamos descubriendo más cosas de él. De que es una persona íntegra no había ninguna duda, pero ahora es algo que ha quedado demostrado con creces porque ante la disyuntiva de escoger entre su libertad y su dignidad no ha dudado ni un momento. Venderse a cambio de conseguir la libertad con deshonor no entra en su manera de proceder, sabiéndose además víctima de una injusticia. Quizás no sea la decisión más sabia o la más práctica en su situación, pero es la única decisión que puede tomar una persona que valora más su honor que lo que pueda pensar la gente de él. Y cuando la verdad salga a la luz (que saldrá), muchas personas se darán cuenta de que tienen entre ellos a alguien que merece toda su admiración pero a la han tratado de manera vergonzosa. Y Sol podrá estar muy orgullosa (más si cabe) del hombre que ha escogido para pasar el resto de su vida. 

26 de septiembre de 2015

Negros nubarrones en el horizonte

Es un hecho que en la vida real hay personas con una mente muy retorcida, capaces de las mayores aberraciones.
Por ello no tendría que ser una cosa inusual que en PV aparezcan sujetos de este calibre, ya que tampoco se trata de estar al margen de la realidad y evitar entrar en estos temas. Aunque, en mi opinión, el límite razonable de malvados que han hecho recalar en este pueblo se ha sobrepasado con creces, y la frecuencia con la que aparecen tres cuartos de lo mismo.
Sin embargo lo peor es que se ensañen con una profesión, la de médico, que a tenor de lo visto acabará teniendo peor consideración que el peligro de andar por una cornisa a treinta metros de altura y sin protección. Ni aunque, como en el caso de Lucas, el problema no sea él, si no que sea la víctima.
Pero esto solo lo sabemos, de momento, los espectadores. Y una cosa es lo que es y otra lo que puede parecer a los ojos de la gente. Es evidente que para Lucas se avecinan tiempos difíciles, y no solo por su angustia al no saber en qué ha fallado supuestamente, si no por algo mucho peor.
En realidad puedo hablar de ello porque las diferentes páginas de la serie ya se han hecho eco de la acusación de asesinato que le va a sobrevenir, por lo demás absolutamente previsible. Pero no solo esto, sino que también lo es que va a tener que ver como antes es acusado sin juicio previo. Porque en PV (y quizás también en la vida real) se tiende a ser muy olvidadizo y estigmatizar pronto a la gente. No basta con la entrega, generosidad o bondad, si existe la más mínima sombra de duda, sea razonable o no.
Y no es razonable que Lucas haya acabado con la vida de un niño, después de luchar denodadamente durante semanas para que recuperara la salud, y lo consiguiera. Hasta que una mano negra decidió que éste se convirtiera en chivo expiatorio de algo que desconocemos.  
Otra cosa es la actitud de la madre. Por supuesto puedo entender que la mujer, cegada por el dolor, se deje arrastrar por las palabras de un anónimo que le da una respuesta (equivocada) a algo que no tiene explicación. Y además, si ya no es fácil aceptar la muerte de un hijo, menos lo debe ser después de haber visto que sus renacidas esperanzas se han roto abruptamente. Así que es difícil juzgarla por su actitud porque quizás la situación no le permita pensar con claridad, pero aun así se le puede censurar que ni siquiera se haya planteado que hay detrás del anónimo y como quien sea puede tener esta información.
Lo que es claro que se avecinan días negros para Lucas. Aunque no dudo que también tendrà el firme apoyo de Sol y de todos sus amigos. Porque quien conoce a Lucas sabe muy bien que no puede ser capaz de hacer nada malo, ni siquiera de cometer un error que lleve a tan fatídico desenlace

20 de septiembre de 2015

Un paseo por PV

No sé si me han abandonado las musas (aunque suene algo pretencioso decirlo), o si se trata de que ya he dado mi opinión sobre los temas que considero más candentes y volver sobre lo mismo, aparte de no aportar nada nuevo, implicaría repetir argumentos ya esgrimidos. O quizás es que no haya demasiado sobre lo que opinar. El caso es que por más vueltas que le doy no consigo encontrar un tema que me llame la atención lo suficiente como para explayarme sobre ello.
Podría volver sobre el tema de Alfonso y su infidelidad, pero creo que no hay mucho más que decir, excepto que considero que han llegado demasiado lejos como para que pueda volver a mirar al hombre de la misma manera que antaño. Especialmente después de ser testigo de cómo excusa su mala conciencia traspasando las culpas a Emilia, lo que le convierte en una persona que no merece más que calificativos negativos. Por cierto, aprovecho para destacar la interpretación de Sandra Cervera, que si ya es una magnifica actriz siempre, en estos capítulos está destacando con autoridad.
También podría hablar de la hasta ahora mezquindad de Dolores, que ha necesitado que Gracia le pusiera las peras al cuarto para que aprendiera a respetarla, y de paso viera la realidad de su hijo y que finalmente aprendiera a anteponer el bienestar de éste a las habladurías y la moral imperante. Además de hacerse a la idea que no puede seguir pretendiendo tener a Hipólito bajo sus alas indefinidamente, porque éste ya es lo suficiente maduro para volar por si solo y buscar su lugar. El que parece haber encontrado al lado de Gracia, y con ello la felicidad que no está dispuesto a dejarse arrebatar, la que ha hecho que se haya puesto al mundo por montera.
Tampoco es fácil hablar de Rosario o de D. Anselmo, cuyos personajes son casi de relleno, igual que ahora mismo lo son los de Mariana y Nicolás, que han pasado a no tener casi visibilidad en las tramas. Igual que Ramiro, que aún ahora me pregunto cuál es el propósito por el que le trajeron a la serie. (Por supuesto no cuestiono al actor y me alegro que esté ahí)
O quizás el tema podría ser Francisca. Pero lo cierto es que no me apetece demasiado hablar de ella, y además me es bastante indiferente el desarrollo de su trama. Algo, esto último, que tampoco es muy original porque ya lo hemos visto con anterioridad y casi calcado, con algunas ligeras variantes en el caso de Raimundo, que otra vez tiene su parte de culpa en la desaparición de la doña. Lo cierto es que me da la sensación que para darle protagonismo a Francisca ya no saben que inventarse, lo que me ratifica al mismo tiempo que este personaje ha dejado de ser imprescindible. Es verdad que ha sido crucial para dar entrada a Severo y a su venganza, algo que aún ahora está en el aire, pero podría pasar a segundo plano porque éste tiene otros frentes mucho más interesantes para desarrollar que el de darle las vueltas a un tema ya gastado. Además los personajes que de alguna manera penden de Francisca, no es que disfruten precisamente de mejor concepto, ni protagonismo. Raimundo no goza de esto último más que en contadas ocasiones y Mauricio tres cuartos de lo mismo, aparte de que está quedando patente que éste tiene tanto de grandullón como de rastrero, confundiendo la fidelidad con la ciega obediencia.
¿Pero qué esto? Llegados a este punto si que descubro que hay de que escribir (de hecho es lo que estoy haciendo), y que hay temas que aún pueden dar mucho de sí. Por supuesto si no los estropean.

Está la incipiente historia de Lucas y Sol, una relación con dos personajes que derrochan complicidad, química y sentimientos. Una pareja que brilla con luz propia, dos personajes totalmente transparentes, sinceros, que llevan instalada la sonrisa y que saben sacarle jugo a la vida a través del buen humor. Que en sus escenas íntimas hacen brillar la ternura y la pasión, sin caer en el exceso. Y no es mojigatería, pero se agradece que sea así, porque también el romanticismo es importante
También está la aún más incipiente relación entre Severo y Candela. De hecho ni siquiera existe en el sentido literal del término, aunque ya se van sentando las bases para ello. Eso sí, de manera muy lenta (lentísima para mi gusto). A pesar de que es algo que es muy evidente para todo el mundo, excepto para los interesados, que parece que se resisten a admitirlo. Pero también en este caso la historia es interesante. Dos personas con un cierto bagaje, que están aprendiendo a conocerse y a establecer unos estrechos vínculos a través de la confianza mutua y el respeto, que gozan de la mutua compañía ….y que han sufrido mucho en la vida y ya merecen alcanzar la felicidad.
Y quizás en el futuro exista la pareja de Bosco y Berta. En realidad esta todavía es una conjetura, porque nada ha sucedido para pensar en esta posibilidad. Pero algo tendrán que hacer con Bosco, un personaje que ha sufrido muchos altibajos y que ahora vuelve a estar en la picota por su otra vez acercamiento a Francisca, a pesar de todo lo que ésta le ha hecho a él y a Inés, sin contar al resto de la familia.
Ah, me olvido de Matías y Prado!!. Pero esta pareja también anda en un impasse. Aunque también es cierto que su relación está condicionada por su edad y por tener vigilantes que les impiden ir demasiado lejos.
(Uf, no sabía que decir y casi, como diría Lucas, me ha salido el primer tomo del Quijote)

2 de septiembre de 2015

Lucas, el médico y el hombre

“Prometí que lucharía cada día para intentar llegar a ser el mejor médico que pudiera,  y a ese empeño sigo entregado” (Lucas)
Hasta hace bien poco, médico y PV en la misma frase eran sinónimo de nada bueno. Exceptuando el caso de los médicos que recalaban en el pueblo, pero sin quedarse, porque de estos sí que ha habido sin tacha (aunque ahora no puedo recordar ningún apellido). Así que considero que casi era de justicia dar una visión más ajustada a la realidad de la figura de este profesional tan maltratado por las tramas que hasta ahora se han ido sucediendo.
Y con Lucas creo que se está consiguiendo. Con él, y de alguna manera, se reivindica esta profesión y a los que la ejercen, a los que realmente tienen vocación, que aman lo que hacen. Personas que como el que me ocupa, dejan de lado lo que les podía aportar prestigio e incluso tranquilidad económica, para trabajar y utilizar su saber cuidando a gentes de las que solo puede obtener agradecimiento y poco más (pero que puede ser más valioso que las mayores gemas)
Lucas es uno de ellos. Se ha revelado como un médico vocacional, que está descubriendo el placer de la auténtica medicina, la más cercana al paciente, aunque también la más dura y difícil, porque implica tomar decisiones y buscar soluciones que no siempre está al alcance de los conocimientos adquiridos. Y que puede llegar a implicar emocionalmente, al tratar con personas con las que le liga algo más que la ocasional dolencia que obliga a éstos a solicitar sus servicios. Lucas conoce a sus pacientes, sus familias, sus vidas (en muchos casos duras vidas) y esto lo hace mucho más personal.
Pero Lucas no solo es un gran profesional, sino también una gran persona, con un carácter extrovertido que lo hace diferente. Ha habido alguna crítica sobre esta peculiaridad del personaje, que usa mucho de la chanza, pero creo que esto en vez de un defecto lo hace aún más interesante, porque es algo nuevo. Y porque permite entender que, aun siendo serias, las cosas no tienen que tomarse necesariamente con actitud seria. A veces intentar sacar hierro de un asunto, ayuda a sobrellevarlo mucho mejor.
Y parece que además ha encontrado a su media naranja en todos los sentidos. Sol se está descubriendo como una persona con un gran corazón, capaz de ser el complemento ideal a un gran médico.
Ya lo dicen “que al lado de un gran hombre, suele haber una gran mujer” Y aunque es pronto para hablar de hechos consumados, es claro que Sol es esto y mucho más. 

12 de agosto de 2015

Los nuevos protagonistas

Hay quien se pregunta quién va a ser el próximo protagonista de la serie tras la desaparición de Inés, porque es casi seguro que Bosco va a perder este papel. Por descontado nada sé sobre las intenciones de los responsables de la serie, pero a mí se me ocurren un par de opciones, y ninguna de ellas pasa por darle más protagonismo a Francisca y a su recién estrenado esposo. Considero imposible que su historia pueda arrastrar nada más que a unos cuantos incondicionales, porque además está imbuida de la parte peor del ser humano y no reporta más que sentimientos extremos que poco o nada tienen  que ver con el espectador desea ver. Y no digo que el concurso de un/a villana no sea necesario para romper la monotonía, aunque tampoco considero imprescindible que actúe constantemente para traer el sufrimiento a los demás o para utilizar su poder para avasallar. La gente es capaz de buscarse complicaciones por si misma sin que intervengan personajes de esta calaña (o si no que se lo pregunten por ejemplo a  Emilia y Alfonso)
Pero este es otro tema y hablaba de posibles protagonistas.

A estas alturas creo que ya he dejado bastante cristalino que mis claros favoritos son Lucas y Sol. Y por descontado Candela y Severo. Creo que todos ellos pueden ser el revulsivo que necesita la serie para salir de la apatía en la que está inmersa. Nuevas relaciones, pasión, lucha y triunfo del amor, son palabras que ahora mismo son casi utopías, pero que se pueden convertir en hechos con estas parejas, junto con las de Matías y Prado y  Gracia e Hipólito.
Además esta vez los personajes llegan mucho más trabajados, y la elección de los actores ha sido mucho más acertada, según el criterio casi unánime de los foros y páginas sobre la serie. 
Evidentemente a Candela / Aida ya la conocemos desde hace mucho tiempo y no tiene que demostrar nada, porque ha dado sobradas pruebas de su buen hacer, aunque ello no le haya evitado haber quedado relegada en las tramas. Ahora parece que se va a hacer justicia y va a volver a un plano principal de la mano de Severo/ Chico, un personaje que ya está dando muy buenos momentos. Bien plantado, educado, culto, caballeroso, generoso, y  una persona poderosa e influyente, pero que sabe administrar esto sin dejarse corromper, y que además da muestras de ser un hombre justo y cercano a la gente. Vamos, un espécimen nuevo en un mundo bastante cerrado y dominado por los terratenientes, de los que Severo viene a suponer la antítesis.  
Pero a Severo le falta algo y es conocer el amor de verdad, no el fraternal de amigo o hermano, sino el que nubla los sentidos y hace estremecer. El que puede conocer por Candela, aunque posiblemente antes tengan recorrer un largo y lento camino. Porque Candela habrá de enfrentarse a otro tema, como es la fidelidad a su difunto esposo Tristán, algo que no es insalvable pero que necesitará de tiempo y el convencimiento de que aún existe una oportunidad para ella. Pero los grandes amores se cuecen sin prisas, y este puede ser uno de ellos.
La otra pareja, Sol y Lucas, es diferente. Los obstáculos, que tampoco son insalvables en su caso, se  los ponen la sociedad con sus conveniencias, pero ellos son dos personas fuertes y con arrestos, que sabrán hacerles frente. De todas maneras la suya es una historia bastante poco corriente: un médico, con lo que representaba de una de las fuerzas vivas de un pueblo, y una mujer que ha dejado atrás un pasado oscuro y ahora reconvertida en señora de posibles, es algo bastante novedoso. Pero para ellos ya no hay dudas, porque el amor ya ha hecho mella en el corazón de ambos. Por cierto, se reprocha a Lucas que rápidamente haya sustituido a Aurora en sus querencias. Pero ahora queda demostrado que lo suyo fue una relación con unos sentimientos mal entendidos, y que jamás hubo amor en el sentido estricto del término, sino algo parecido, que de haber seguido con sus planes podría haberlos convertido en dos personas infelices.
Pero volviendo a las parejas actuales, o a las que están todavía en estado incipiente. Creo que todas ellas, las dos, pueden volver a traer la pasión y el romanticismo en mayúsculas. O esto espero.

9 de julio de 2015

Dos mujeres y un médico

No puedo por menos que alegrarme del giro que está experimentando el personaje de Lucas, enfrentado ahora mismo a dos cuestiones importantes: Inés y Sol. Dos mujeres atormentadas, cuyas respectivas existencias están experimentando un vuelco radical, y en las que él parece destinado a jugar un papel fundamental. Aunque a tenor de lo visto, el futuro que les aguarda a ambas es bien diferente.
Por descontado no olvido los comienzos de Lucas en la serie y el tiempo que estuvo con Aurora, pero creo que ahora es diferente. Porque mientras ésta coartaba su presencia, ahora éste si dispone de la posibilidad de tener una trama propia, y demostrar que detrás de quién es tachado por algún@s de frívolo y poco consistente, existe un personaje interesante, un hombre íntegro y con valores, de mente abierta, y preocupado por sus semejantes, además de un médico entregado y responsable. Y si bien es cierto que en el caso de Sol también la presencia de ésta es avasalladora, en esta ocasión aparentemente van a dar más cancha para permitir desarrollar el personaje, no en vano todo parece indicar que va a ser uno de los apoyos principales de la chica para salir del pozo profundo en el que está inmersa.
En este punto querría hacer un inciso, en el que ya he entrado otras veces. Me parece muy injusto que por parte de algún@s se mezcle este (hasta ahora) poco lucimiento del personaje, con la profesionalidad de quien le da vida. No es mi pretensión justificarme por mis opiniones, pero difícilmente en mis comentarios se podrán encontrar críticas hacia el trabajo de los actores o actrices, porque entiendo que solo hacen el papel que les tienen reservado. También es cierto que no las evito de sus respectivos personajes o de la deriva de sus tramas, y que además mi valoración de éstos va en función de lo que me trasladan, por lo que es fácil darse cuenta de cuáles son mis favoritos y cuáles lo contrario. Y que con el tiempo el actor también entre dentro de la consideración.
Lucas está dentro de los primeros. Y lo digo con todas las consecuencias y sabiendo que los apoyos a este personaje aún no son muchos. Pero estoy convencida que va a conseguir hacer cambiar de opinión.

Pero volviendo al principio
Se trata de salvar a dos mujeres, pero en un caso se trata de intentar salvar su corazón y su alma, en el otro su cuerpo. Sin embargo si la esperanza es posible en el primero (y con el tiempo incluso algo más), en el otro lo que probablemente se va encontrar será con la frustración o impotencia por no poder hacer más como médico. No debe ser nada fácil saber que los conocimientos que uno posee no sirven para salvar una vida, y con ello enfrentarse al hecho de ver como una persona se va apagando sin poder hacer nada para remediarlo. 

5 de julio de 2015

Savia nueva para la serie

Hay quien piensa que PV tendría que irse terminando porque se ha perdido el hilo original. Y es posible que esté sucediendo esto último, aunque yo lo veo de manera distinta a los que creen que ahora la serie ya no tiene sentido.
Porque si que considero posible que ésta se renueve con otras historias, con otros personajes. Continuar alimentándola de la nostalgia dando vueltas sobre lo mismo creo que le hace un flaco favor, y tampoco es bueno para seguir manteniendo la atención y las expectativas. Por ello es un acierto introducir savia nueva, y más cuando considero que otra vez han encontrado actores con garra y que pueden dar mucho juego. De hecho las últimas incorporaciones me parecen de lo más acertado.
Además también veo con un cierto interés que las tramas principales se estén trasladando a la Quinta Miel Amarga, lo que da un enfoque diferente a la serie. Porque no creo decir nada fuera de lugar si afirmo que las otras dos mansiones en las que transcurren muchas de las escenas, se han convertido en lugares lúgubres donde reina el sufrimiento y la felicidad es esquiva, como si ambos lugares estuvieran marcados por una maldición. Aunque es también es verdad que esto normalmente suele tener nombre y apellidos, y a la mínima que se descuiden, La Quinta puede formar parte también de ello.
Pero ni Severo ni Carmelo, y creo que puedo incluir a Sol, son ingenuos. Aparte de que nadie en PV hasta ahora le había podido hacer sombra a la doña (porque sí, estoy hablando de ella como la causante de la mayor parte de los sufrimientos) pero actualmente ha quedado demostrado que el poder de ésta no es omnímodo, que hay quien es tan poderoso o más que ella, y que también es vulnerable, aunque sea económicamente (que también duele). Y si, puede que algún día se recupere de su actual situación y no tarde ni un minuto en buscar la venganza, pero esta vez tendrá enfrente a unas personas poderosas y con influencias, además de un pueblo que le ha perdido el miedo y el respeto, que han descubierto que poder y tiranía no siempre han de ir de la mano, que existen otras formas de  entender la relación patronos y subordinados.
Y ya no será lo mismo.
Sin embargo ha costado un poco llegar a este punto. Lo cierto es que se empezaba a poner en cuestión las intenciones de Severo y Carmelo, en una trama que se había estancado durante meses, con dos magníficos actores que también ya empezaban a caer, de alguna manera, en el ostracismo. Pero ha valido la pena esperar, porque finalmente se han puesto en marcha con rotundidad, y además con Sol, un personaje con fuerza y como ya hacía tiempo que no se veía. Sin olvidar que probablemente arrastrarán también con ellos a otros dos, Lucas y Candela, que también andan necesitados de vidilla.
De hecho creo que ya se ha visto algo de ello.
La escena del dispensario entre Lucas y Sol, quizás imbuida también por el ambiente, la música o el buen hacer y la química de los actores, ha conseguido recrear una escena como ya hacía tiempo no se veía. Aunque claro, esta es mi opinión, con la que si coincido con mi querida Margonz, pero que quizás no sea vista así por todo el mundo. Como también coincido con ella en el hecho de que con esta pareja tienen una buena oportunidad para volver a traer a la serie el aura de romanticismo del que ahora mismo adolece (por descontado no me olvido de las parejas consolidadas. A lo que me refiero es a ver nacer un romance, crecer y consolidarse)

Y también por supuesto no tengo menos en consideración la posibilidad de que en un futuro próximo exista algo bonito entre Severo y Candela, que ademas es un deseo, con el que me atrevería a decir, coincido con casi todo el mundo. Y también lo que podría haber entre Matías y Prado, o entre Gracia e Hipólito……… Todas ellas parejas con peculiaridades especiales, desde la madurez de los primeros y una previsible relación reposada y tranquila (mientras no se meta la doña por en medio), hasta el primer amor y la inocencia de los segundos o la imprevisible salida a una relación entre un hombre en una situación complicada (Hipólito) y la mujer de la que se ha enamorado y que bebe los vientos por él. 

1 de julio de 2015

Un Sol para Lucas

Al igual que sucedió en su día con Candela, Lucas tendrá que superar un escollo importante. Haber sido presuntamente el tercero en discordia en una relación.
Aunque sobre el particular siempre he tenido mi propia opinión, y jamás lo he visto como tal. Pero volver sobre el tema podría dar lugar a una nueva discusión, que ahora ya no tiene sentido. Así que en mi caso, es como si Lucas empezara de cero.
Bueno, en realidad no se puede decir así, porque no es un recién llegado y tod@s ya conocemos su personalidad, su don de gentes y su generosidad, además de su carácter alegre y chistoso. Algo que por cierto ha molestado a más de uno/a y que le ha llevado a tildarlo incluso de engreído y pesado (incluyendo en algún caso concreto al mismo actor, sin diferenciarlo de su personaje). No pienso lo mismo, porque aunque a veces cuesta seguir el juego a una persona de estas características, creo que es bueno no tomarse siempre las cosas totalmente en serio si las circunstancias (o el respeto) no obligan. Además este carácter es algo de lo que precisamente PV no anda muy sobrado, dejando aparte las insensateces de los Mirañar, que son de otro calibre.
En realidad es de los pocos personajes que lleva permanentemente la sonrisa instalada, a pesar de haber pasado también algún mal trago. Como tampoco pierde casi nunca las ganas de bromear, lo que ayuda en los momentos de tensión o de tramas duras. Aunque sin conocerlo más que superficialmente por entrevistas y reportajes, pienso que mucha de esta manera de ser tiene que ver con el propio actor, que aunque esté actuando traslada también algo de sí mismo a la pantalla, como buen andaluz que es (aunque afirmar esto sea caer en estereotipos).

Pero volviendo a Lucas.
Quienes siguen este blog saben que siempre he estado del lado de este personaje, a pesar de haber recibido numerosas críticas por ello que, por supuesto, acepté, pero sin compartirlas. Incluso aposté abiertamente por una relación entre él y Aurora, que ahora sabemos que probablemente nunca será posible. De hecho ya hace días que intentan poner distancia y justificación a un alejamiento definitivo, como si la relación con Aurora solo hubiera sido un experimento con fines que no se alcanzan a comprender, pero que no atribuyo a otro motivo que llenar capítulos. Ya no entraré en el tema de si realmente estaba enamorado de Aurora o se trataba de atracción hacia una mujer diferente, con la que le unían unos vínculos especiales de amistad y complicidad, algo que le ha permitido dejarla marchar sin que se le rompa el corazón.  
Pero evidentemente esta marcha llevaba aparejadas consecuencias, como la pérdida de protagonismo de Lucas, limitado al lógico por ser el doctor del pueblo. (Por cierto, el primero que no ha salido del lado oscuro, lo que es toda una bendición). Y creo que ya hay suficientes actores desaprovechados en la serie como para añadir otro a la nómina, además con las posibilidades que tiene éste.
Así que lo que se adivina como un acercamiento a Sol, me parece de lo más acertado. Porque además son totalmente diferentes, aparte de que no creo equivocarme al afirmar que la chica va a ser un objetivo complicado, lo que lo hace mucho más interesante.
Solo una última cosa, y en ello tengo que incluir a todos los hombres que están alrededor de Sol: Severo, Carmelo, Bosco y el mismo Lucas. Me parece digno de mención que ninguno de ellos demuestre el más mínimo problema por lo que ha sido la vida de Sol hasta ahora, y el oficio que ha ejercido. Todos ellos parecen comprender que es algo a lo que llegó forzada por la necesidad y las circunstancias, y que salir de ello es lo mejor que le ha podido suceder. Y que creo que este frente común va a ayudar mucho a la chica si algún día todo su pasado llega a oídos de la gente de pueblo.