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2 de julio de 2018

Entrando en bucle


Se levanta el telón.
Vemos a Carmelo trasteando en el ayuntamiento, siempre agobiado por la “enorme carga de trabajo”, (algo realmente sorprendente teniendo en cuenta el supuesto pequeño tamaño del pueblo……pero que me tomaré como una licencia. Otra más…)
Vale, a lo que iba.
La cámara gira lentamente hacia la puerta y ¡¡¡oh sorpresa, APARECE SEVERO!! (Nótese que es ironía, eh!!). Porque no es complicado saber lo que viene a continuación: éste deja el sombrero sobre la mesa, le pide a su amigo si molesta (evidentemente no es así) y después tienen una conversación en la que indefectiblemente Carmelo acaba aconsejando a Severo, y últimamente añadiendo “yo tenía razón” o algo parecido.
Y normalmente se acaba con la entrada de Melitón. Así hasta el dia siguiente cuando, como en un bucle, se vuelve a repetir la misma escena, con apenas variaciones.
Se cierra el telón
.............................
Esta parece casi la única deriva de Severo, que ha pasado de ser un personaje con una rica historia detrás, con un buen potencial en cuanto a posibilidades de acción, a alguien casi anodino, cuyo espacio vital ahora está limitado a temas y escenas sin apenas interés. Ni siquiera su relación actual, con boda incluida, es una excepción, porque no ha alterado para nada esta vida aburrida que lleva, ya que además dudo mucho que haya calado mínimamente en los espectadores la posibilidad de una hipotética acción de Francisca para amargarle el dia de su casamiento, aunque sea por mano de Fernando. Si, parece que éste se presenta en el convite, pero aun suponiendo que como mucho provoque algún malestar, no va a impedir que el festejo siga adelante…... eso sí, convirtiéndose otra vez en el artífice del recurso utilizado de manera recurrente en casi todas las ceremonias de casamiento.
Si claro, también es cierto que en este folletín pedir acción es casi lo mismo que tener garantizado un sufrimiento desmesurado, pero cabría preguntarse si es mejor esto que caer en el ostracismo que es lo que parece que le tienen destinado a este personaje.
Porque para más inri le han puesto como pareja a un personaje femenino que ni siquiera tiene una historia detrás que lo sustente. De Irene solo se puede hablar por conjeturas, siendo alguien que suscita muchas preguntas sin respuesta y con un papel que deja mucho margen a la imaginación. Lo único cierto es que es una periodista que llegó mintiendo sobre sus intenciones, que continuó mintiendo a Severo sobre su hijo, que a punto estuvo de quedarse con el pequeño Carmelo y no devolverlo a su padre,…. pero que en un ejercicio de malabarismo guionístico, en poco más de tres meses ha pasado de ello a ser comprendida, perdonada, y encima, sin mediar apenas romance, convertida en la esposa del mismo hombre al que se acercó con engaños. Pero algo que, de momento, no mejora demasiado la historia de éste, ni le da más protagonismo, salvo si hablamos del hecho de que vuelve a sonreír,….. al menos hasta que las cosas se tuerzan. Igual que no mejora la de Irene, que pasa de ser una profesional con expectativas en su trabajo, a la (por supuesto respetable) tarea de ser esposa y madre de un niño que ni siquiera es suyo. 
De todas maneras decir que esta es la imagen de un personaje, pero igual serviría para otros y otras, porque el bucle no es exclusivo, igual que no lo es el destrozo que se hace de los mismos personajes y lo poco que se trabaja sobre las personalidades. Que sea una simple telenovela (cada vez más derivada en folletín), no tiene por que hacer menguar la calidad, pero esto es, en mi opinión, lo que pasa ahora.
Evidentemente las críticas que pueden surgir de este blog o de los seguidores no son muy tenidas en cuenta, porque están hechas por profanos en la materia y basadas en gustos personales más que en opiniones profesionales. Pero es una evidencia que hace semanas (incluso meses) que la telenovela no avanza, y que las tramas no generan ninguna expectativa por lo reiterativas y previsibles. Sin contar lo que ha supuesto la marcha de grandes personajes en el último medio año, incluida Francisca que nadie sabe dónde anda, ni el porqué de las confusas razones de su marcha y la llegada de Fernando para sustituirla.
Por cierto, un personaje (Fernando) y un actor (Carlos Serrano) que está demostrando que puede ocupar perfectamente este lugar que le han asignado.

27 de junio de 2018

¿Costumbrista, romántica,....o thriller?


En este momento la telenovela cumple todos los estándares de los culebrones exportados de Suramérica. Ver este link:
Por supuesto no menosprecio estos productos porque tienen un público fiel y totalmente respetable, pero la que me parece constante progresión a este formato también implica que aparentemente han renunciado a la excelencia que se le suponía a ESDPV, y por lo que fue lanzada al estrellato en las tardes de Antena3. Ahora, en mi opinión, la calidad está como mínimo en entredicho (no así la de los actores y actrices que no tienen la culpa de unos guiones anodinos, hechos con escasa imaginación). Y me da la impresión que en este momento solo se trata de ir fabricando capítulos como sea, repitiendo tramas y metiendo para más inri un montón de innecesarios flashbacks, con la evidente intención de ahorrarse minutos de guion.
Así que puedo entender un poco más a los actores y actrices que han abandonado voluntariamente la telenovela. 
Por supuesto solo me baso en conjeturas y desconozco que les ha llevado a dar el paso, cuáles son sus razones para ello, aunque también entiendo que estén  cansados del ritmo vertiginoso de una serie diaria,…. o acaso se trata de que no quieren quedar estancados y prefieren buscar otros horizontes profesionales, aún con el riesgo que ello supone.
Y a los que desean seguir también los entiendo, porque al fin y al cabo se limitan a hacer un trabajo renumerado que les proporciona estabilidad económica,…. (porque aunque la frase sea “trabajar por amor al arte”, en el sentido literal es claro que no basta para vivir). Y que estén de acuerdo o no con lo que les echan es probablemente una cuestión que queda en el terreno personal, además de quizás tampoco puedan influir para cambiar nada. Aunque no dudo que, de alguna manera, les llegan las críticas a la deriva de las tramas y que puede llegar a afectarles anímicamente. Claro que un papel dramático también les puede permitir lucirse, pero estoy convencida de que hay otras tramas que podrían llegar a este mismo punto de darles protagonismo sin necesidad de recurrir siempre a extremos.
Porque hay que decir que es muy probable que l@s espectadores también se estén preguntando si están viendo un producto costumbrista (por lo de retratar las costumbres de un pueblo o de una época), romántico (de lo que queda poco o nada) o un thriller de los peores, en el que se acumulan los casos cuya resolución tarda largos meses, o directamente queda en el limbo (Yo me decantaría por lo último, aderezado con (muy) pequeñas dosis de lo otro). Evidentemente no pretendo tampoco que resuelvan las cosas en dos dias y  es claro que hay que alargarlo lo máximo posible, pero no a costa del aburrimiento que supone que no se avance nada en semanas, si acaso para ir a peor. Creo que un poco más dosificado haría mucho más atractivo el producto, aunque no sé si a estas alturas esto aún es posible. La telenovela ha ido perdiendo audiencia paulatinamente, y no creo que sea fácil recuperarla (más bien lo veo imposible).
En este momento ninguna de las tramas presenta en mi opinión ningún atractivo. No avanzan, las escenas son reiterativas y no se da ninguna píldora de nada que permita crear expectativas en el corto plazo. Por ejemplo, que la trama actual de Severo sea solo una serie de conjeturas para hacer creer que la larga mano de Francisca puede arruinar su boda con Irene, me parece un enorme sinsentido que solo está destinado a dar una trama cualquiera a este personaje y su entorno, pero sin ninguna particularidad destacable. Aunque esta trama desde el principio está mal llevada, porque ni siquiera me parece un aliciente que se casen dos personajes que no han pasado siquiera por un romance previo, ni se han visto en la tesitura de tener que esforzarse para estar juntos como ha sucedido con la mayoría de las parejas…………simplemente parece que los han emparejado porque así lo dicta la “biblia” de los culebrones.
Ya no hablo de los Ortega, ni siquiera de los nuevos...................

12 de junio de 2018

Las prisas y las expectativas defraudadas


¿Cuánto duró la historia de Carmelo y Mencía? Un suspiro.
Tanto que creo que aún debe haber quién se pregunta el porqué de traer a un personaje para hacerlo desaparecer en tan poco tiempo. Y, lo peor, sustituirlo inmediatamente a través de una trama relacionada.
Y no es que no crea en el personaje de Adela, al contrario. Considero que la idea inicial de introducir en la telenovela a alguien de carácter, independiente y con ideas revolucionarias, una mujer convencida que la educación es la mejor herramienta para cambiar el mundo, era muy interesante. Sin contar que venía a cubrir un sorprendente vacío en el pueblo: el puesto de maestra. Pero, como en otras ocasiones, hemos visto como un papel con muchas posibilidades ha ido perdiendo fuelle a medida que avanzaban los capítulos, convirtiendo al personaje en alguien que acaba dependiendo de otras tramas, mientras que la que se supone es la suya propia se acaba diluyendo y perdiendo su esencia.
Como se fraguó esta historia ya es otro tema: una trama dificil de entender, porque lo que llevó a Adela a Puente Viejo y la unió a Carmelo es un asesinato perpetrado por éste y que la afectaba directamente. Algo que se antoja dificil de perdonar y mucho menos de olvidar, ni que sea intentándolo encubrir con la excusa de un amor forjado a velocidad de vértigo. Porque es difícil de entender la rapidez con la que ambos mudaron en sus sentimientos, pasando a ser de dos viudos afligidos a una pareja amancebada en un espacio de apenas tres meses.
Por supuesto tampoco es nada nuevo en esta telenovela, igual que no lo es que los personajes que han desaparecido sean relegados al olvido en menos que canta un gallo. Nadie se acuerda de ellos para nada, por muy cercanos que sean a los que continúan. Rosario por ejemplo, pero también Prado, Ramiro,……por nombrar algunos que tienen lazos familiares en Puente Viejo. Aunque también sucede con los que no los tienen, pero que un dia gozaron de un papel relevante. Como los de Los Manantiales, de los que nunca más se supo, ni nadie menciona.
Ahora vuelven a traer otro personaje, Irene, que tiene muchos paralelismos con Adela,….tantos que también sufre de amnesia selectiva igual que su partenaire, en este caso Severo. Sin embargo, a diferencia de la maestra, Irene es un personaje que no es crucial para la vida del pueblo, porque una periodista como tal poco puede aportar (en Puente Viejo ya se bastan con Dolores para difundir los chismes ¡¡Y ríete tú de Internet al respecto de la rapidez con la que es capaz de hacerlo!!!), y mucho menos ayuda estar tan lejos de los focos de las noticias que interesan a los periódicos. Sí, la idea inicial era buena porque retrata a una mujer con inquietudes en una época en la que las féminas no tenían muchas posibilidades de acceder a una educación superior, ni mucho menos de ser independientes económicamente. Y si además nos atenemos a los tópicos, también es cierto que Irene es una buena pareja para Severo, porque aúna cultura y porte. Pero, y aún sin conocer la deriva futura de las tramas, mucho me temo que esto último va a ser de lo poco que va a quedar, porque después de que hayan construido un personaje del que a priori podía ser interesante su trayectoria, con lo que ahora ya se intuye esto se va quedar a medio camino, y va a quedar relegada a ser otra secundaria de lujo. En el momento en que la han emparejado con Severo la han colgado de las tramas de éste, un personaje que también ha perdido toda su identidad, convertido en alguien que vaga por su casa o el ayuntamiento, sin ningún aliciente especial. Y sin pretender minusvalorar el papel de las mujeres en el hogar, el destino de ella parece ser el de alguien destinado a cuidar de un niño, que encima no es suyo, y a ser la perfecta mujer que espera al esposo en su casa. O peor, y aunque no lo he visto pero lo he leído, a la que Severo pasea del brazo por el pueblo, con la aparente intención de que todo el mundo vea que son pareja, pero algo que también podría dar lugar a otras interpretaciones menos benévolas.  
En resumen, que parece que no hay personaje que se libre de empezar con expectativas y acabar como el “rosario de la aurora”. Para muestra los que he nombrado y, en especial, los de La Quinta. Todos, o muertos, o huidos, o desdibujados en las tramas.

7 de mayo de 2018

Admito que veo Puente Viejo


Admito que, a pesar de todo, sigo viendo la telenovela. Eso sí, en diferido y sin las expectativas que albergaba en otros tiempos, en los que esperaba impaciente el siguiente capítulo. Ahora solo se trata de fidelidad a un/os determinados actores que no tienen la culpa de la deriva de las tramas, así como por la responsabilidad adquirida (de manera voluntaria) hacia mis páginas. Vale, que también suena a excusa, pero no lo es. Y lo saben quiénes siguen este blog o las páginas, en las que en los últimos tiempos no me he privado de dejar patentes mis críticas sobre el desarrollo actual de la telenovela, que en mi opinión ha perdido credibilidad. Aunque también es cierto que ello no se refleja demasiado en una audiencia fluctuante, que una semana está al alza y a la siguiente experimenta un bajón, sin nada que lo justifique.
A menos que nos tomen el pelo con estos datos, lo siguiente me dice que es la gente la que no dice la verdad y, a pesar de afirmar lo contrario, siguen pegados a la telenovela. Aunque por supuesto no voy a ser yo quién lo censure, porque respeto profundamente el derecho a decidir de cada persona y los motivos que le lleven a ello, así como no puedo dejar de pensar que detrás de este producto está el pan de muchas personas, entre equipo técnico y los profesionales de la escena.
Sin embargo esto por sí solo no es motivo para tragar sin rechistar con lo que nos echen. En mi opinión la telenovela ha perdido la calidad de otros tiempos (por supuesto me refiero al desarrollo de la misma, no a los actores y actrices, que son unos grandes profesionales). Ahora no es más que un culebrón, sin tramas consistentes, ni novedosas, basando únicamente los guiones en el drama y en cuanto más morbo mejor, además de echar mano de situaciones que escapan a toda lógica y que en la vida real serían cuando menos incomprensibles.
Por supuesto mi opinión es solo una gota en un inmenso mar, y no creo que vaya a contar para nada, pero pienso que el refrán de “renovarse o morir” iría muy bien a este producto….a menos que la deriva de las tramas sea intencionada y se trate de ir dejándolo caer hasta que esto sirva como excusa para terminarlo.
Cierto que no hace mucho parece que llegaron a la conclusión que, en vez de renovar, lo que necesitaba la serie era volver a los orígenes,… aunque el resultado final que se ha visto parece más bien un intento de remake de tramas anteriores (eso sí, convenientemente maquilladas), que otra cosa, además de concentrar el protagonismo en unos pocos (poca, para ser más exacta). Si, los seguidores se quejaban de que la telenovela había perdido su esencia, pero me da la impresión que, de ser este el motivo de un presunto cambio, se lo tomaron de manera muy literal…..y no creo que esto fuera lo que se demandaba.
De todas maneras no creo que la telenovela al principio tuviera el aspecto que tiene ahora, con un drama continuado y sin apenas respiro a los personajes. Y considero que estaría bien algo más coral, en lo que tuviera cabida un poco de todo y no solo sufrimientos al por mayor. Tampoco pretendidas tramas románticas que, o bien acaban mal, o conllevan meses de sufrimiento, o en el mejor de los casos acaban convirtiendo a la pareja en un par de personajes aburridos. Una situación (esta última) de la que solo se han salvado ejemplos puntuales. De hecho pienso que una trama romántica por si misma ya no supone nada, solo me parece una manera de acabar colocando a un par de personajes. Solo hay que ver el ejemplo de Carmelo, al que le metieron a toda prisa una relación, sin reparar en la incoherencia que suponía que le emparejaran con la viuda del hombre al que había asesinado,…. y después él y Adela se han convertido en una pareja tan normal que ni siquiera tienen momentos románticos. De hecho los dos personajes por separado tienen mucha más visibilidad,…..incluso Carmelo, que llegó como el compañero y una especie de “secretario” de Severo, ha acabado teniendo más protagonismo que éste (a lo cual, por supuesto, no puedo poner ninguna objeción, porque Raúl Peña es un estupendo actor, infravalorado hasta ahora por los guiones)
Ya lo he dicho en otras ocasiones: creo que a la telenovela no le vendría mal algo diferente, tramas con algo más que lo que hemos visto hasta ahora. Claro que debe estar casi todo inventado, pero seguro que todavía existe algún argumento que, sin significar drama, ni violencia, podría aportar algo de novedad. ¿Qué tal, por ejemplo, si Severo se decide a intentar recuperar lo que es suyo?
Por cierto, aprovecho para seguir este hilo y significar que al igual que a otros personajes, a éste le están desvirtuando el carácter, convirtiendo ahora al hombre que llegó dispuesto a todo, en alguien inseguro y acomodado a la situación actual. También alguien instalado en una permanente sensación de culpa mezclada con sentimientos contrapuestos que mudan como una camisa, que parece creer que debe llevar el peso del mundo a sus espaldas. También alguien que se guía más por impulsos que por la razón,… algo que afortunadamente consigue frenar casi siempre su amigo Carmelo. Por lo que creo que meterle en una nueva relación no significa que vaya a cambiar nada, al contrario lo va a “normalizar” aún más. Y en consecuencia, mucho me temo, invisibilizar también.
Porque ¿en serio alguien cree que una nueva trama supuestamente romántica puede despertar algún interés, o arreglar algo?

2 de mayo de 2018

Dos minutos y medio


A la vista de los escasos dos minutos y medio (incluido flashback) que tuvieron a bien poner sobre la trama de Severo en el último capítulo, parece bastante evidente el papel que le tienen destinado a este personaje. De hecho incluso Irene tiene más visibilidad por cuenta propia. Aunque esta situación no es más que lo viene siendo habitual en los últimos capítulos, en los que Severo ha dejado de contar con su propia trama, pasando a depender básicamente del personaje de Irene,… o en su defecto del de Carmelo. Y perdiendo todo protagonismo.
Claro que ya sabemos que va encaminado a tener una trama romántica con Irene. ¿Pero se han preguntado si es esto lo que conviene al personaje? Una trama romántica no garantiza nada, porque ya sabemos como se desarrollan casi todas. O acabando mal, o pasando mil calamidades, o en el mejor de los casos convirtiendo a la pareja en dos aburridos personajes.
Lo siento, pero esto no me produce ninguna expectativa.
Vale, ahora es cuando se me acusa de nostalgia de Candela y que no puedo asumir que sea sustituida por otra. Y quizás haya algo de esto, pero no es todo.
Sí, es cierto, me cuesta asimilar que prescindieran del personaje de Candela. Que Aida hubiera manifestado su deseo de dejar la telenovela (cosa que viene estupendo como excusa para quienes intentan encontrar un sentido a esto) y que se acelerara este proceso por no se entiende muy bien que conveniencias, no implica necesariamente que también se necesitara con urgencia un recambio para ella.
Urgencia que se ha traducido en una trama metida con calzador, con un personaje sin desarrollar, solo con referencias superficiales.
Creo que Severo es de por si un personaje con posibilidades propias, pero que a pesar de que cuando entró en la telenovela parecía que las expectativas al respecto eran muy interesantes, pronto todo se fue yendo por el sumidero. ¡¡Claro que entiendo que también podría haber hecho sombra a la todopoderosa Francisca, y es un tema que parece un sacrilegio en esta telenovela!!
Evidentemente no sé en que se basan las cabezas pensantes para determinar una línea a seguir para los personajes, igual como entiendo que no todas las personas que ven la serie tienen los mismos gustos con respecto a los personajes y tampoco la misma sensación con respecto al desarrollo de las personalidades de éstos. (Aunque después los acontecimientos acaben dándole la vuelta, reconvirtiéndolos en algo muy distinto….)
Y no me gusta el cariz que está tomando el personaje de Severo, y en consecuencia lo que supone de pérdida de visibilidad para el gran actor que es Chico García. Un personaje que ya hace tiempo que ha ido perdiendo fuerza protagonista, pero del que aun considero que es posible recuperar la esencia. Un personaje curtido en mil luchas, al que la vida no le ha dado ninguna facilidad, que ha vivido la mayor parte de su existencia sin una familia propia, excepto la que podía constituir con su fiel amigo Carmelo. Por lo que se supone también que el cariño no es algo que se le haya prodigado mucho, hasta que recuperó primero a su hermana Sol y después llegó el amor con Candela, una mujer fuerte y decidida, pero también dulce y con un aura de sensibilidad y pasión madura, que le proporcionó la felicidad en un cálido entorno (a pesar de todo lo que también tuvieron que pasar).
Irene en cambio, y a menos que se produzca algo inesperado, está en las antípodas de Candela. Si, demuestra sentimientos maternales, y también determinación y una mente despierta, pero en mi opinión carece de otras cosas. ¿Qué ambas pueden ser igual de buena pareja para Severo? Es claro que no existen dos personas iguales, y tampoco puedo decir que clase de pareja le conviene más a Severo (ni siquiera si necesita una). Solo apreciar que Candela e Irene son muy diferentes.
No hace mucho veía una entrevista a un hombre que había perdido a una hija hace más de veinte años, y aún se le entrecortaba la voz al hablar de ella, manifestando que nunca se supera la muerte de un hijo.
Pero en el caso de Irene, su falta de empatía hacia este tema, su aparente “pasar página” cuando apenas debe haber transcurrido un año y medio de la pérdida de su esposo, y menos desde que se enteró de la de su hijo, denota una cierta frialdad por la rápida y sorprendente asimilación de unos hechos muy dolorosos. Y esta actitud no deja de ser cuando menos desconcertante, igual que el hecho de que nunca haya mostrado el más mínimo resquicio de haber sufrido por ello, ni tampoco tenga un recuerdo para las dos personas que un dia formaron parte de su propia familia.
Si, Irene es una persona con la que es fácil tratar, que demuestra interés por la gente, que muestra impotencia y rabia al no poder hacer más por sus semejantes, que no se aísla de los problemas de los demás,…incluso ha demostrado tener conciencia al devolver el niño a Severo cuando podía habérselo quedado. (Por cierto, sigo diciendo que no es generosidad, sino que hizo lo que tenía que hacer porque en otro caso habría sido técnicamente un secuestro). Pero todas estas cualidades no son más que las que demuestran la mayoría de personajes de la telenovela, nada especial en todo caso.
Por lo que me da la impresión que en el intento de meter a toda prisa a Irene, se “olvidaron” también de dar una consistencia al personaje, aparte de que esta historia ha sido poco creíble desde el principio.
Si, puede que Severo necesita a alguien que le dé el cariño que no ha tenido en casi toda su vida, pero no a alguien que le haga compañía. O alguien con quien haga buena pareja en pantalla. (Por cierto, he de dejar constancia que considero a Rebeca una estupenda actriz, que merece una oportunidad. Pero desgraciadamente no consigo que su personaje me convenza)

23 de abril de 2018

No quiero que dejen a Severo en paz


Pues mira, he llegado a la conclusión de que no quiero que dejen a Severo en paz. Si, ya sé que esta frase va a confundir a más de un@ de los que lean esto, pero es lo que pienso.
Claro que sé lo arriesgado que es pedir algo de este estilo, porque en esta telenovela esto es sinónimo de sufrimiento, y cuanto peor mejor. Pero también estoy segura de que existen montones de argumentos posibles sin tener que pasar por ello. Y lo que no deseo para nada es que este “dejar en paz” acabe convirtiendo a Severo en invisible.
Algo que lamentablemente ya está sucediendo sin que al parecer seamos demasiados l@s que nos apercibamos. Desde el momento en que Irene ha aparecido en escena, todo o casi todo gira en torno a ella, y Severo ha pasado a depender de la trama de la periodista, dejando de desarrollar una de propia. Y cuando digo propia, quiero decir algo que le haga ayudarse a sí mismo, y que no ha de pasar necesariamente por una relación romántica.
O no solo por esto.  
De hecho desde que llegó Irene estoy leyendo argumentos que me parecen de lo más peregrino para justificar esta trama. Claro que porque piense esto no quiere decir que no respete estas opiniones, pero de ahí a compartirlas va un trecho. Si, quizás no sea capaz de meterme en la piel de un hombre de 1925 y lo vea con ojos actuales, pero lo que sí me parece de cajón es que este Severo que vemos ahora no es el mismo que nos presentaron al principio. ¿Por qué ha dejado de luchar o de querer hacerlo? ¿Su hijo? No lo creo, porque en el pasado el tener responsabilidades familiares no fue un problema, y de hecho fue una de las cosas que llevaron a Candela a la muerte: el no querer renunciar a su venganza y quedarse en Puente Viejo. ¿Por qué ahora es diferente? De hecho creo que tener un hijo no tendría que ser algo que le parase en su lucha por recuperar lo que es suyo, sino más bien tendría que un acicate para asegurarle a éste un futuro y que pudiera disfrutar de lo que le corresponde.
Y otra cosa.
Dada la idiosincrasia del personaje ¿qué trama pueden darle que no pase por esto último?
Porque lo que no deseo es ver a Severo dia si, dia también, apoyado en la barra de la casa de comidas solucionando (o intentando solucionar) los problemas de los demás. O haciendo lo mismo, pero en el ayuntamiento. O regresando a casa para convertirse en el típico hombre que se sienta a esperar la comida, o que se pone a leer un libro o el periódico, un hombre que trabaja fuera de casa (¿de algo deben estar viviendo, no?) y que cuando regresa encuentra todo hecho. Un hombre que necesita de una mujer para que se haga cargo de su hogar, incluido un niño (o especialmente esto) algo por otra parte que entiendo era bastante corriente en aquellos tiempos. (Y que, por cierto, es uno de los argumentos que también he leído,….y que aún se maneja en la actualidad). Un hombre al que casi no hemos visto con su hijo, y mucho menos a solas, cuando se ha pasado cinco meses con una sola idea: la de recuperarlo.
Por cierto, dejo una pregunta: ¿Cuánto hay de agradecimiento en la supuesta atracción de Severo hacia Irene?

16 de abril de 2018

El futuro de Severo


No me gustaría que esto se interpretara como un comentario clasista, pero lo cierto es que aún con lo poco que conocemos del perfil de Irene, considero que encaja perfectamente con el personaje de Severo. Mujer independiente, capaz de valerse por sí misma, culta y decidida (cualidades que por otra parte se le han de suponer a una periodista, que además parece que encamina su trabajo hacia los temas de investigación), apasionada por su trabajo…..también empática y con las ideas claras. Y el hecho de que además haya decidido ejercer en una profesión reservada casi exclusivamente a los hombres, denota también sus ideas feministas, las de hacer valer el derecho de una mujer a romper moldes en una sociedad profundamente machista y patriarcal como la de la época.
Por otra parte unas cualidades que para Severo no son ajenas porque son parecidas a las que también adornaban a Candela, que además poseía otras muchas: generosidad, ternura, dulzura,……un sinfín de virtudes que a lo largo de los años fueron conformando un personaje único e inimitable.
Por supuesto no pretendo decir que Irene no esté también en posesión de las mismas, pero ahora mismo no es mucho  lo que se puede decir de este personaje. Y es esto lo que echo en falta: una profundización, una historia que lo sustente.
Y sé que hacer esta afirmación va a causar más de una polémica, pero me da la impresión que con las prisas de encajar a Irene en la telenovela han empezado la casa por el tejado: primero traen al personaje, y después es de suponer que van a desarrollar una historia en torno a éste.
Y como también he dicho en otras ocasiones, no entiendo la necesidad de estas prisas, salvo que se trate de algo que pusieron en boca del mismo Severo: la decisión de no embarcarse en una lucha con la Montenegro para recuperar lo que es suyo, con la justificación de que él ahora tiene un niño a su cargo. (¡¡Como si en el pasado esta justificación no se hubiera pasado por alto cuando era el cabeza de familia de un hogar con una esposa, una hermana, un cuñado, un sobrino y un amigo fiel!!)
Así que parece que ya han renunciado al tema de un duelo entre Severo y la Paca con respecto a La Quinta Miel Amarga (un tema que cada vez es más evidente que no interesa resucitar), cosa que reafirma lo que se viene mascando desde hace tiempo: la inviolabilidad de Francisca. Por lo que en consecuencia, y para darle algo de visibilidad a Severo, solo parece existir otra opción: una relación romántica. Aunque con ello nos encontremos con un “daño colateral”: Severo pasa a segundo plano, porque ahora vemos como es Irene quién lleva el protagonismo de esta trama.
Pero me he desviado algo de lo que quería hacer notar, y por ello vuelvo al tema del personaje de Irene.
Casi todos los personajes que se espera tengan algo de recorrido en la telenovela, han llegado a Puente Viejo con una historia a cuestas, incluso con un fin determinado,….. Si claro, se puede hablar de que Irene ha venido a hacerse cargo de un niño, y además renunciando a su independencia y aceptando que esto va a condicionar su futuro (probablemente más de lo que piensa). Pero todo ello sin tener ningún vínculo con el pequeño más que el afectivo (que por descontado es importante, pero no tiene por qué ser definitivo ¿o acaso los padres de acogida no pasan por este trance?). Como tampoco tiene, por ahora, ningún vínculo con el padre y sin embargo está viviendo en la casa de éste, lo que como mínimo es una situación anómala,…. más teniendo en cuenta que su estatus no tiene nada que ver con el de una institutriz, niñera, ni nada por el estilo (lo que lleva técnicamente a una situación parecida al concubinato,.. que tampoco es el caso). Y todo ello obligándola a enfrentarse a la doble moral imperante en la época, en la que mientras para el género masculino estas situaciones eran como mínimo toleradas, cuando no aplaudidas (ver que nadie censura a Severo por ello), para las féminas cualquier desviación de lo que se consideraba norma imperante era visto como algo amoral y significaba quedar señaladas de por vida.
Vale, Irene si tiene una historia, aunque algo difusa. Y probablemente de haber vivido su esposo y su hijo, su independencia también se habría visto mermada por esa doble condición de esposa y madre. Pero no es lo mismo que sustituirlos por un niño que no es suyo y un hombre al que apenas conoce, yéndose a vivir a un pueblo que al estar alejado de las grandes urbes tampoco le permite desarrollar su trabajo en las mejores condiciones.
Por supuesto entiendo que todo esto es solo una licencia para introducir este personaje en la vida de Severo, con la más que probable intención de que con el tiempo lleguen a una relación romántica. Y también por descontado me parece bien que Severo intente rehacer su vida y ser feliz, después de que a lo largo de la telenovela la mente cada vez más retorcida de los guionistas le haya procurado todas las situaciones extremas posibles.
También soy consciente de que quizás estoy poniendo la venda antes que la herida, adelantando posibilidades que a pesar de que todo indica que van a dejar de serlo para convertirse en hechos, tampoco hay ninguna seguridad de que vayan a suceder tal como se conjetura.
Y llegados a este punto sé que habrá quien haya llegado a la conclusión que este es otro comentario negativo sobre Irene y que no se trata más que de un rechazo a cualquier personaje femenino que pueda venir a ocupar el lugar de Candela. Y no voy a negar que hace unos dias podría haber habido algo de ello, pero ahora no es este el sentido que pretendo para este escrito. Creo que a medida que ha ido pasando el tiempo, los guionistas cada vez cuidan menos el detalle, no se preocupan de desarrollar a los personajes ni de dotarlos de tramas convincentes, y también que por alguna razón desconocida han llegado a la conclusión de que no hay trama posible que no pase por el sufrimiento cuanto más extremo mejor. Sin olvidar lo que considero peor, pero desgraciadamente parece funcionar: que creen a pies juntillas que l@s seguidores tragamos con todo, sea lo que sea lo que nos echen (no es mi caso ahora, pero admito que lo ha sido).
Pero quizás tensar la cuerda demasiado acabe al final pasándoles factura.
Al tiempo.

10 de abril de 2018

Buscando a Severo


Si hay algo que pone a prueba la capacidad de comprensión, tragaderas y especialmente paciencia, es el hecho de ser seguidora de Puente Viejo (me imagino que también sucede en otras telenovelas, pero no puedo hablar de ello porque lo desconozco).
Por supuesto ver la telenovela es un acto totalmente voluntario, pero tampoco nos pueden pedir un acto de fe, porque todo tiene un límite. La fidelidad no tiene por qué implicar necesariamente aceptar pulpo como animal de compañía.
Y me voy a centrar principalmente en la trama de Severo, y por extensión de los que un dia fueron los de La Quinta. (Un tema al que por cierto parece tendremos que echar definitivamente el cerrojazo, porque actualmente ni siquiera se menciona)
Por supuesto deben existir seguidores que no tienen ninguna preferencia por ningún personaje concreto, pero es un hecho que también hay diversas corrientes de simpatía hacia algunos de ellos. De las que yo también formo parte, jamás lo he ocultado y además creo que queda bien evidente.
Por ello me duele ver la deriva del personaje de Severo.
Claro que entiendo que algo tenían que hacer después de la súbita desaparición de Candela y la continuación en la telenovela del personaje de Severo. (El hecho de que Aida dejara la telenovela por los motivos que fueran, no implica que Chico tuviera que seguirla si no lo deseaba). Pero creo que la solución por la que se ha optado para darle continuidad a este personaje es la de recurrir a lo más fácil y cómodo, la que no implica romperse demasiado la mollera,….quizás por el ritmo desenfrenado de fabricar guiones para una telenovela diaria (dos si tenemos en cuenta que Acacias tiene los mismos guionistas), algo que por supuesto no tendría que afectar a la calidad de lo que se escribe y no justifica todo. Vale, también entiendo que el producto es solo una telenovela de tarde, que si bien es cierto que ha dado muchas satisfacciones a la cadena y que sigue manteniendo cada tarde índices de audiencia razonables (aunque lejos de los buenos tiempos), quizás no sea suficiente para poner unas altas exigencias.
(O sí, porque creo que todos los espectadores merecen la misma consideración, sea el producto que sea)
También hay quien considera que la postura de no aceptar sin más la trama actual de Severo implica egoísmo hacia un personaje muy maltratado por tramas absurdas y de mucho sufrimiento, que además se han sucedido sin tregua. Quizás sea esto, o quizás sea que ya no cuela todo porque se espera de los guionistas algo más novedoso que volver a lo de siempre, ya que ver como un personaje que podría dar mucho más de sí es relegado a una trama previsible no ayuda mucho a mantener el interés. Y en este mismo saco pongo a Severo e Irene. 

Era octubre de 2014 (octubre 1921 en la telenovela) 
Llegaban a Puente Viejo dos hombres que podrían haber revolucionado todo: Severo Santacruz y su fiel amigo y escudero Carmelo Leal. Y con ellos se creó una trama propia a la que con el tiempo se incorporaron otros personajes conformando un plantel de actores de enorme capacidad interpretativa. Pero una trama que, a pesar de que efectivamente dio grandes momentos, ha acabado como el rosario de la aurora, desapareciendo por diversas circunstancias más de la mitad de los componentes de la misma, y llegando hasta el momento actual en el que los personajes que quedan ya casi son irreconocibles. Bueno, a decir verdad Carmelo, a pesar de todo, mantiene bastante de su esencia original, no así Severo. Además Carmelo en su faceta de alcalde aún tiene bastante visibilidad, pero Severo empieza a pasar desapercibido en las tramas, donde dispone ocasionalmente de un par de minutos por capítulo y casi siempre colgando de otras.
Por descontado no pretendo tampoco que este personaje tenga más protagonismo que los demás, solo que le den algo que permita lucirse un poco más al gran actor que es Chico García (si, ya sé que protagonismo es sinónimo de acabar pasándolo mal, pero….).
Aunque puestos a pedir, también que sea en una faceta nueva, porque en el tema romántico ya lo conocemos y será dificil que una nueva relación pueda hacer olvidar la que construyeron con Candela. Podría ayudar también algo más de actitud paternal, de hacer que Severo reconstruya los puentes con su hijo y afiance los lazos con él,……..ya que desde que Carmelito volvió a su vida da la impresión que con Irene en casa ha dejado en manos de ésta toda la responsabilidad al respecto del niño.
Y puesta a elucubrar, lo que sería mucho más interesante es volver a ver en acción al de los primeros tiempos, el hombre resuelto a hacer realidad sus propósitos. Y por supuesto el hombre luchador que aspira a recuperar lo suyo, todo lo que con malas artes le ha arrebatado Francisca.
Porque mucho me temo que si limitan su historia a lo que parece va camino de ser una nueva relación, la cosa va a terminar muy mal.

8 de abril de 2018

La periodista Irene


¿Por qué cuando Severo y Carmelo buscaron a una periodista llamada Irene Campuzano por las redacciones de los principales diarios del país, nadie supo darles razones? ¿Precisamente el periódico donde se supone que trabaja Irene fue el único al que no llamaron? ¿O acaso hemos de pensar que es una freelance?
Porque si, al final ha resultado que Irene es periodista. Eso sí, sin que se haya entrado en detalle de en que periódico publica sus artículos, y si se trata de uno de tirada importante o simplemente uno de carácter provincial o local. Con lo que la repercusión de lo que pueda escribir es muy diferente (lo digo a propósito de la idea de escribir sobre los desmanes del general Pérez de Ayala)
Lo que demuestra sin ningún género de dudas que el tema de su profesión es algo accesorio, solo un argumento para introducir al personaje pero sin que detrás vaya una historia. Y que lo único que se pretendía era encontrar algo para ligarle a Severo, aunque fuera a costa de una trama incoherente, que encima da la impresión que improvisan a medida que pasan los capítulos (aunque esto es solo mi impresión, porque es de suponer que existe un guion a más largo plazo si la actriz tiene contrato al menos hasta noviembre). 
De manera subliminal y aunque sea a través de un anuncio en el que aprovechan el tema para introducir un producto, cada dia nos dicen que nos hemos convertido en muy exigentes, que somos tod@s un poco guionistas…….Y sí, es posible que sea así, que ya no traguemos tan fácilmente con todo, que ya no seamos capaces de dejar pasar según que cosas sin cuestionarlas, o que pidamos coherencia cuando creemos que no existe. Pero si no existiera este espíritu crítico ¿de que servirían las diferentes páginas y foros? No tendrían razón de ser si los participantes solo se limitaran a dorar la píldora. Sin embargo cualquier opinión que vaya más allá de un emoticono, de un MG o de un piropo para el actor o actriz, ya implica un espíritu crítico que puede ayudar también al producto.
Y sí, creo que como espectadora tengo derecho a ser exigente y a decir lo que pienso de un tema determinado, aunque no coincida con la opinión de mucha gente. Por lo que tengo que decir que creo que el tema Irene lo han planteado de una manera que no considero muy acertada.
De lo que sabemos de este personaje, aparte de que en el último año y medio ha perdido a un esposo y a un hijo (algo que aparentemente ha superado sin demasiado coste emocional,… al menos que se haga patente), es que es una mujer adelantada a su tiempo, independiente, con una carrera universitaria en una época en la que las mujeres tenían muy dificil acceder a estudios superiores. Una mujer que ha conseguido por méritos propios trabajar en una profesión reservada al género masculino……Y que sin embargo ahora renuncia a todo para hacerse cargo de un niño que ni siquiera es suyo, yéndose a vivir a un pueblo recóndito de la sierra, a una casa ajena, y bajo la protección y siendo sustentada por un hombre al que apenas conoce.
Por supuesto no voy a minusvalorar el valor de esta decisión y el hecho de que Irene anteponga sus instintos maternales a todo lo demás. Tampoco el hecho de que haya demostrado que su conciencia está por encima de todo esto, al devolver a Carmelito a su verdadera familia,… algo que también era su obligación porque sabiendo que era un niño robado no podía seguir ocultándolo sin cometer un delito. Ya que si Severo hubiera seguido reclamando al niño en vez de darse por vencido tan fácilmente, no creo que hubiera sido muy complicado llegar al fondo de la cuestión y a cómo llegó Carmelito al orfanato (algo que parece que ya no importe, aun sabiendo que Venancia tenía un/a cómplice). Como también cuesta entender como Severo y Carmelo no consiguieron encontrarlo en este sitio, cuando la lógica me dice que sería el primer lugar donde buscarlo. ¿O acaso pretenden que Irene lo recogió al dia siguiente de que el pequeño llegara a este lugar?
Bueno, mejor dejar la lógica para otras cosas, porque también entiendo que es una ficción y que las licencias están en función de la trama. Y que por mucho que se cuestione, va a seguir siendo así.
Pero, en el plano de la telenovela, esta manera de desarrollar el personaje de Irene considero que supone renunciar a darle una trama que se salga de lo corriente, que la haga visible por méritos propios. De hecho en realidad lo que hace ahora es limitarse a deambular como muchos,… incluido Severo.
Vale, quizás estoy yendo demasiado deprisa, pero deben haber pasado casi dos meses desde que Irene llegó a la telenovela y ya está desdibujada en las tramas. Por descontado no pretendo tampoco que coja protagonismo más allá de lo razonable, porque esto suele llevar aparejado sufrimiento, y en este caso volvería a repercutir en Severo que creo que ya ha tenido la suficiente dosis de ello para dos telenovelas como mínimo.
Y otra cosa.
Aprovecho para sacar otro tema al respecto de Irene: la idea de que es la sustituta de Candela, que es alguien que viene a ocupar un lugar al lado de Severo, cuando en mi opinión es discutible la necesidad de ello. Ya lo he dicho en otras ocasiones: no creo que una historia de un personaje tenga que pasar necesariamente por el tema romántico. Creo que hay muchas más posibilidades a desarrollar que parecen no tenerse en cuenta.
Pero volviendo al tema de si es sustituta o no, y hablando siempre del personaje. (Al respecto de la actriz, pienso que es muy buena y que merece una oportunidad).
Sí, ser cuestionada es lo mismo de lo que Candela  (y en consecuencia Aida) tuvo que defenderse durante mucho tiempo cuando llegó a la vida de Tristán. Y que ahora es algo que hay quién está aprovechando para volver a remover un tema que lleva casi seis años finiquitado. (Solo recordar que much@s de los que siguieron a Candela no tienen ni idea de la historia de Pepa, así que las comparaciones son inútiles,… además que vuelven a poner a Candela en el punto de mira y no precisamente para bien)
Candela necesitó largos meses y mucha mano izquierda para conseguir acercarse a Tristán y ayudar a restañar las heridas del destrozado corazón de un hombre incapaz de sobreponerse a su dolor después de quince largos años. Por cierto, también ayudó a ello el que éste recuperara a su hijo Martín. 
Irene ni siquiera necesita ponerse, porque Severo en cuatro meses parece que está olvidando que hubo un pasado con Candela y que ésta es la madre de Carmelito.
Sí, las similitudes son muchas………..los tiempos no tienen nada que ver.

26 de marzo de 2018

Una pareja atípica


“Todo escritor de ficción sabe que para conseguir la adhesión del lector a su texto debe ser capaz de conseguir que la audiencia deje de lado el sentido crítico, lo suspenda, y por tanto ignore las incoherencias, incompatibilidades, saltos en el vacío o directamente fantasías que contiene la obra de ficción. Sin cumplir ese requisito, la obra está perdida”
Esta introducción está sacada de un artículo mucho más largo de Elisa Beni, una estupenda periodista. Y aunque tengo que decir que el artículo en cuestión no tiene nada que ver con lo que es un producto televisivo como ESDPV, sí que ilustra muy bien lo que estamos viendo.
Pero no me resigno a seguir la corriente. No me gusta lo que veo, ni me agrada que la falta de lógica sea la norma y no la excepción. Que se trate de una ficción no tendría que impedir que se aplicaran criterios razonables a las tramas, y no sinsentidos solo para rellenar capítulos y más capítulos.
Es el caso concreto de lo que considero que es la actual trama de Severo.
Sí, es cierto. Han existido las mismas situaciones con anterioridad y se ha tragado con ello. Martín y María, Francisca y Raimundo, Carmelo y Adela (que yo recuerde) son algunos ejemplos de personajes que han vivido juntos antes de estar casados, incluso en casi todos los casos con el beneplácito de los sacerdotes que han preferido mirar hacia otro lado, y solo desde puertas afuera mostrarse escandalizados (por aquello de mantener la moral y las buenas costumbres). Pero en todos los casos existía algún vínculo sentimental importante entre la pareja.
En el caso de Severo e Irene esto es inexistente. Son una pareja atípica porque no se conocen, y lo único que les une es un niño del que Irene no es nada. Ni es su madre, ni tiene ningún derecho a participar en su crianza solo por el hecho de haberlo tenido a su cargo durante unas pocas semanas. Esto no la convierte en “madre”, porque en este caso las madres y padres de acogida, de los que conozco algún caso, tendrían muchos problemas. Un vínculo emocional no presupone ningún derecho adquirido.
Por lo que se refiere a Severo, y aun pretendiendo justificar su actitud por el hecho de pensar en su hijo, lo que se visibiliza es un dejamiento de sus funciones como padre, incluso una cierta cobardía al no ser capaz de asumir en soledad la crianza de su hijo. Que pretenden enmascararlo en un tema que me parece fuera de toda lógica como los berrinches de un niño que se niega a comer o a dormir, me parece que solo entra en lo que he puesto al principio: esperar que la audiencia trague sin cuestionar nada. Carmelito ha pasado por varias manos y se ha adaptado ¿Por qué ahora tendría que ser diferente?
Pero volviendo a Irene y puntualizando ante todo que solo me refiero al personaje, no a la actriz que considero muy competente.
Sabemos muy poco de Irene. Solo que es viuda, que perdió a un hijo y que es periodista, aunque no parece que ejerza. Y esto último sería un plus porque significa que es una mujer con una cultura y con arrestos, al haber cursado una carrera universitaria en una época complicada para el género femenino. Pero algo que de entrada es importante para visibilizar el papel de la mujer, parece que ha pasado a segundo plano. Por descontado el trabajo de cuidar a un niño puede estar por encima de todo, pero va a significar dos cosas: que Irene renuncia a su independencia y que va a pasar a ser responsabilidad absoluta de Severo. No pretendo decir que vaya a ser su mantenida, porque esto suena muy mal y tampoco es lo que sucede, pero es evidente que si vive bajo el mismo techo que Severo acepta que éste se haga cargo de todo lo que le concierne.
Quizás según la visión de 2018, que dos personas vivan juntas sin un vínculo no significa ningún problema más que por el hecho de suscitar alguna habladuría, algo que se da aún con cierta frecuencia en pueblos pequeños donde se conocen tod@s, pero que a nivel de los afectados no supone nada más allá de estar un tiempo en el punto de mira hasta que pasa otra cosa que distrae al personal. Pero si algo no ha cambiado es que la mujer sigue siendo señalada con mayor rigor, porque aún existe un sentimiento de machismo latente que hace que se vea de diferente manera según el género.
En 1925 esta permisividad no estaba a la orden del dia ni de lejos, aunque es evidente que nadie va a señalar a Severo con demasiada inflexibilidad. Claro que son ellos, Irene y Severo, quienes deciden y no las personas ajenas, porque las habladurías no han de estar por encima de lo que uno o una deciden hacer con su vida, o de lo que consideran necesario para un fin superior,….. pero ¿por qué especialmente Irene acepta pasar por ello? ¿Solo por estar cerca de un niño que no es suyo?
Claro que lo de Severo tampoco es entendible. Está metiendo en una casa que era de Candela (claro que por el hecho de haber casado con ésta le pertenecen por derecho todos sus bienes), a una mujer de la que desconoce casi todo, de la que sabe desde hace apenas unas semanas su existencia. El agradecimiento por haber cuidado un tiempo a Carmelito, que aun reconociendo su valor no es más que por la circunstancia de haberle sido entregado a Irene por decreto de unas monjas que se atribuyeron el derecho de decidir sobre una mujer y un niño que no le pertenecía, y que ésta no ha hecho más que lo haría cualquier madre, o también cualquier responsable de un bebé (ya no entro en el acierto que se pueda tener en ello, ni en el cariño que se pueda dar según la persona), considero que no le ha permitido valorar todas las posibilidades.
Pero lo que más cuesta de asimilar es que el recuerdo de su esposa fallecida se haya borrado tan rápidamente. Por supuesto no pretendo que le guarde luto eternamente, ni que deje que el recuerdo de Candela le coarte su vida y por extensión la de su hijo. También entiendo que es complicado para Irene cuidar a un niño sin estar con él, pero ¿es necesario que esto sea así las veinticuatro horas del dia? ¿Acaso Severo no puede hacerse cargo del niño en algún momento?
Por último.
Claro que este escrito puede llevar a dar la impresión de que me dejo llevar por la nostalgia de un personaje que ya no existe más que en la historia de la telenovela. Pero tengo que dejar claro que aun sintiendo que todo lo de Candela es una injusticia, soy consciente de que hay que pasar página porque es algo irremediable. Y que es una ficción y que hay que seguir. Pero no a cualquier precio, ni dejando de criticar lo que considero criticable,… aunque por supuesto sin tratar en ningún caso de pretender ir más allá de una simple opinión personal.
Que puede ser compartida, o no.

22 de marzo de 2018

Sacar un clavo para meter otro clavo


Claro que por mucho que se vuelva sobre el tema de la que considero innecesaria muerte de Candela, nada va a cambiar.
Pero quizás se podría haber entendido mejor la desaparición de ésta, sino fuera porque el desarrollo de la trama actual de Severo se empeña en hacer patente otra cosa: aquello de sacar un clavo para meter otro clavo.
Vale, quizás alguien pueda alegar que Severo ha sufrido mucho y que ahora merece recuperar algo de paz. También que quizás no sabe manejarse muy bien con el niño ya que en los primeros meses que lo tuvo a su lado también estaba Candela, y probablemente era ella la que llevaba el peso del cuidado del bebé. Pero también vimos a Severo implicado en ello, así que no es inexperiencia.
Asimismo se puede alegar que la mentalidad de la época no contemplaba que un hombre solo se hiciera cargo de sus hijos. Pero en Nicolás tenemos el mejor ejemplo, aunque recabara ayuda para hacerlo pero sin llegar al extremo de plantearse una nueva relación. Su hija y su trabajo le llenaban por completo, y nunca dejó entrever que tuviera otras necesidades.
Y sí, es cierto que esta trama puede dar más visibilidad y protagonismo a Severo, pero al mismo tiempo nos están retratando a otro hombre distinto al que conocimos. El que hace apenas tres semanas iba penando por los rincones por su esposa muerta y su hijo desaparecido. Por supuesto me encanta que esto ya no sea así, que haya recuperado la sonrisa y las ganas de vivir, pero si bien es bonito que vuelva a tener a su hijo con él, ya no lo es tanto que dé la impresión que ahora es incapaz de enfrentarse a los problemas y busque que otro (otra) se los solucione. Y que todo ello venga de la mano de una trama forzada e incoherente, en la que además parece que han puesto la directa sin reparar en tiempos, ni en sensibilidades, y recurriendo a lo mismo de siempre: tramas llevadas al último minuto y con situaciones poco creíbles, entre las que entran de manera destacada la presencia de superheroínas, capaces de solucionar lo que nadie puede. Por cierto, remarcar que el personaje de Irene me parece muy interesante en su origen, porque encarna el de una mujer culta e independiente. Y que son los guiones los que no me parece le hagan justicia.
Hace pocos dias, Severo le pedía a Adela que se alejaran todos de él, que solo sembraba dolor a su alrededor, que todos los que se le acercaban acababan pagando con su vida o con sufrimiento. Por supuesto es normal que ahora este sentimiento haya quedado en segundo plano, cuando las cosas parecen enderezarse,… al menos en el tema de Carmelito. Lo que ya no considero tan normal es que, amparado en la idea de anteponer el bienestar de su hijo a todo lo demás, haga además dejación de su deber como padre en favor de una extraña, una mujer a la que apenas conoce y de la que sólo sabe que Carmelito la siente cercana. Claro que solo piensa en su hijo y en que éste sea feliz, pero esto no es suficiente para olvidar que hace apenas cuatro meses el pequeño perdió a su verdadera madre y él a su gran amor.
Dicen que el tiempo cura las heridas. Pero ¿tan rápido? ¿Acaso el tiempo es intemporal en Puente Viejo y transcurre a dictado de los guiones? ¿O acaso el sentimiento que Severo tenía por Candela no era tan fuerte como pretendía? Por supuesto es una pregunta retórica porque no tengo ninguna duda de ello, más después de las preciosas escenas que nos brindaron, llenas de ternura y cariño. Y por esto se hace aún más dificil de tragar todo este sinsentido en el que se está convirtiendo esta trama.
No voy a ser yo quién le niegue a Severo la posibilidad de rehacer su vida, pero no a costa de darle al personaje la vuelta como un calcetín. Más cuando se supone que después de todo lo que le ha pasado y de haber estado ofuscado durante tanto tiempo, inmerso en el dolor y la desesperación, necesita un tiempo para sanar su corazón y poner en orden su vida. En la que ahora hay una responsabilidad prioritaria: su hijo. Se lo debe a Candela y se lo debe a sí mismo. Y por todo ello se hace más incomprensible que, sin tiempo para ello, le metan en lo parece que va camino de una nueva relación.
Por lo que de nuevo se plantea la pregunta (que nunca tendrá respuesta). Si la historia de Severo pasa por tener una pareja ¿por qué era necesario que Candela desapareciera?

20 de marzo de 2018

El peso del mundo


Veremos a Severo culparse de la situación de Carmelito, como antes lo hemos visto culparse de todo, como si hubiese decidido que recaiga sobre él todo el peso del mundo.
Claro que verlo penar parece que ya vaya inherente al personaje desde hace tiempo, pero últimamente los guionistas parecen empeñados en poner cada dia una piedra nueva en su camino. Convirtiéndolo así en un hombre amargado, que ha renunciado a luchar, y que ahora es incapaz de dar un golpe sobre la mesa y coger al toro por los cuernos. Impidiendo con ello que renazca de las cenizas el hombre decidido, testarudo y dispuesto a hacer justicia para su familia y él mismo, el hombre que un dia conocimos pero al que han dado la vuelta como un calcetín, a base de hacerle pasar por todos los estadios del sufrimiento posibles, desde un pasado doloroso perdiendo a sus padres y separado de su hermana, su dura vida en un orfanato, encontrar a su hermana para posteriormente perderla para siempre, ver como la mujer a la que amaba era asesinada de manera cruel, le fueran arrebatadas sus propiedades en Puente Viejo, secuestraran a su hijo, le metieran a él en la cárcel y estuviera a punto de ser ajusticiado,....y ahora, sin tregua, vuelta a sufrir por su hijo recién recuperado. 
Pero ahora éste es prioridad. Es normal que una vez recuperado a Carmelito, solo desee que éste pueda vivir una existencia tranquila y feliz,….. aunque para ello él tenga que renunciar a muchas cosas. Lo primero es el niño, después sus sentimientos de padre,…… ahora impotente ante algo para lo que no ve más que la solución más drástica: alejarlo para que éste pueda salir adelante.
Vale, es evidente que el tema es meter a Irene como sea, aunque para ello se tenga que renunciar a la lógica. Por supuesto el tema de la nostalgia de Carmelito podría colar sino fuera porqué su corta historia se empeña en lo contrario. Como dice alguien, con mucho acierto, si la añoranza fuera un hecho habitual tendrían que devolver a todos los niños adoptados. Por supuesto también podría existir para Carmelito la añoranza de unos brazos que le acunaban y le daban cariño, pero no hay que olvidar que antes estuvo nueve meses en el vientre de su madre y después otros nueve recibiendo el cariño de ésta y de su padre, por lo que lo más lógico es que estos sentimientos se hubieran dado en el orfanato, y no hay constancia de que así fuera. El niño que le dieron a Irene era un bebé sano y fuerte, que aparentemente se adaptó rápidamente a ella, por lo que es claro que Carmelito no tuvo antes problemas en el sentido que ahora quieren hacernos ver.
No es exactamente lo mismo, pero no hace mucho también leía la experiencia de una maestra de guardería, que hablaba de los niños pequeños que dejan por primera vez a su cuidado: lloran cuando los dejan, pero enseguida se agarran a quién les da su atención y les consuela. Y con el tiempo aprenden a separarse de su familia sin que suponga ningún problema. (Aunque es claro que inconscientemente saben que en algún momento van a volver a buscarlos, por lo que quizás la situación no pueda servir totalmente como ejemplo).
Hay otro tema también, aunque esta vez considero que entra más en el terreno de los tópicos y tiene que ver con la visión que se tiene del rol de hombres y mujeres en el tema de cuidar a los hijos. Claro que no es la misma visión  (afortunadamente) en 1925 que en la actualidad, pero no es menos cierto que el cuidado de los niños suele recaer principalmente en las madres o en una figura femenina. Por ejemplo ¿cuántos hombres profesores de guardería conocemos?
En mi opinión, en esta trama parece que se quiera instalar la idea de que los brazos masculinos son torpes en el cuidado de un bebé y que para ello se necesita una sensibilidad femenina. Sin embargo Adela, que tiene experiencia como madre y seguro sabe manejar a un bebé, tampoco puede hacerse con el niño, desmintiendo así lo anterior.
Así que es claro que se trata si o si, de que Irene vuelva a Puente Viejo y se instale con Severo. Y que se convierta en quién se ocupe de Carmelito,….. aunque nunca será su madre, porque nunca se podrá apagar la llama de Candela.Que con el tiempo Irene se convierta en la compañera de su padre, es algo que, de momento, solo entra en el terreno de las conjeturas.

19 de marzo de 2018

De protagonistas y antagonistas

Según el diccionario, el protagonista es el personaje principal de una historia. También es el que actúa en las mayores acciones, mientras que el antagonista es el que representa la oposición al protagonista. 

También, según el diccionario, pueden existir en la misma historia más de una de las dos figuras.

Hasta relativamente bien poco, se seguía presentando El Secreto de Puente Viejo como una historia vertebrada en torno a la existencia de Pepa y como su paso por Puente Viejo cambió la vida de sus habitantes para siempre (por cierto, digamos que esto de cambiar la vida me parece un poco exagerado….pero en fin). Pero hace casi diez meses dejaron de publicitarlo de esta manera, y en un intento de lo que llaman "volver a la esencia" (aunque la realidad ha demostrado que solo se trata de un remake) ahora nos dicen que la protagonista es Julieta, acompañada de los hermanos Ortega. Por cierto, aprovecho para decir que parece que para una conocida página (Formulatv) los protagonistas siguen siendo los de Los Manantiales, cuando ya hace un año que los sacaron a todos de la telenovela…………¿No sería el momento de actualizar la portada?

Sin embargo, y a pesar de su entrada en tromba y con el paso de los meses, los personajes de Julieta y los hermanos Ortega han ido perdiendo el supuesto protagonismo y diluyendo su personalidad, a favor de la misma de siempre. Que aunque suele estar metida en casi todos los fregados, siempre ha tenido que compartir con otros personajes el supuesto protagonismo que le atribuyen, consiguiendo incluso eclipsarla en alguna temporada.

Pero ahora parece que esto va tomando aspecto de exclusividad, lo que en mi opinión redunda en perjuicio de la telenovela, básicamente porque entiendo que protagonismo también tendría que ir ligado a tramas novedosas que aportaran algo de interés renovado. Volver siempre lo mismo o parecido no provoca ninguna expectativa. Y no me vale que le hayan hecho un lavado de cara a la mala de la telenovela y, de paso, también hayan cambiado la personalidad a otros para ayudar en este cometido, porque la escabechina aún me parece mayor. 

Por supuesto todo el mundo puede cambiar, y a veces las circunstancias ayudan a ello. Digamos que la cercanía de una buena persona puede ayudar, pero en el caso de Francisca siempre ha estado rodeada de buenas personas y no ha servido de nada. Las ha utilizado a su conveniencia y nunca ha dudado en hacer daño a las mismas u a otras sin problemas de conciencia. Así que no es nada creíble que a estas alturas haya cambiado algo. 

Por lo tanto creo que el tema protagonismo está mal enfocado (por descontado no pretendo dar lecciones a nadie, solo es mi opinión).

Considero que un/a protagonista tendría que ofrecer tramas nuevas, que nada tuvieran que ver con lo anterior. Y, por supuesto, no siempre necesariamente ligadas al tema romántico. Claro que en una telenovela de este tipo siempre tendrá que existir sitio para ello, pero la vida se compone de muchas otras cosas que podrían dar juego. (Aunque, por descontado, con algo más de sustancia que la compra de un cuadro. Que, aun siendo novedoso, no tiene nada de particular, ni ningún interés para el espectador). 

Y hay otra consideración que considero importante. Porque aunque parece que se les haya olvidado a los responsables de la telenovela, para que haya un protagonista también tendrían que existir uno o unos antagonistas que tuvieran su protagonismo, y cuya función incluso considero necesaria para dar vida al producto. 

También es cierto que ocasionalmente algún personaje coge más protagonismo, pero indefectiblemente a costa de sufrimiento. No voy a poner en cuestión si en la vida existen más momentos malos que buenos, porque cada persona es diferente y cada existencia es un mundo, pero en algún momento deben existir espacios de felicidad o de paz, cosa que en Puente Viejo solo parece posible para un personaje concreto. Como si el poder y el dinero fueran un factor clave, y que el resto solo estén destinad@s a sufrir. 

Y hablando de antagonistas.

Creo que ahora mismo el mejor situado en la línea de salida es Severo. En este momento los guionistas tendrían en sus manos la posibilidad de dar un giro a la telenovela, con una vuelta al tema de la recuperación por parte de éste de sus propiedades, las que están en manos de Francisca. Creo que esto daría nuevamente algo de vida al producto, y sería algo que podría generar alguna expectativa. 

Y ya que entro en el tema de Severo, aprovecharé para incidir en este personaje y la que se supone nueva trama para él. 

Como ya he dicho anteriormente, pienso que el protagonismo no tiene que pasar necesariamente por una relación romántica. Si fuera así, no habría sido necesario deshacerse del personaje de Candela para poner en su lugar otra mujer, como parece que va a ser dada la deriva de las actuales tramas. Ya tenían esta situación, además con una notable aceptación por parte del público que había conseguido empatizar de manera particular con la pareja. Vale que también es cierto que una pareja consolidada puede acabar siendo aburrida, como es algo que indefectiblemente ocurre con muchas de las que se han sucedido o están actualmente en pantalla, pero está en las manos de los guionistas que no sea así. 

Por supuesto las cosas ya no se pueden cambiar, y el personaje de Candela ya forma parte de la historia de El Secreto de Puente Viejo. No hay vuelta de hoja y por ello mejor pasar página y darle una nueva oportunidad a Severo para ser feliz, algo que le han escatimado a lo largo de toda la telenovela. Y admito que el personaje de Irene me gusta, porque representa a una mujer culta e independiente (una periodista en 1925 debía ser poco menos que una “rara avis”), y creo que alguien así al lado de Severo podría dar mucho juego. Aunque de hecho Candela también tenía estas y muchas otras cualidades (recordar que era maestra, además de confitera), y también había sido madre. Sin ánimo de compararlas, porque cada una tiene su propia personalidad y Candela fue única mientras que de Irene aún hemos visto poco, son dos personajes con fuerza. Y con Severo (por supuesto no ahora, si no con el tiempo….. y espero que a fuego lento) pueden dar buenos momentos. 

Sin embargo, y como he dicho anteriormente, no creo que necesariamente este sea el protagonismo para Severo, y de rebote también para Carmelo. Un buen pulso con Francisca, haciéndola sudar un poco, creo que sería de lo más interesante. Y de paso descubriríamos que también es posible que los malos tengan su merecido en algún momento. 

Como pasa en casi todas las telenovelas….., excepto en Puente Viejo.