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24 de junio de 2015

¡¡Hasta pronto Fe!!

Era algo cantado por razones obvias, pero aun así cuesta hacerse a la idea de un PV sin el toque fresco que Fe aporta a la serie. Ya no digo a La Casona, donde sin el concurso de esta pizpireta doncella todo será aún mucho más lúgubre de lo que ya es normalmente.
Creo que cuando Marta llegó a la serie, nada ni nadie se imaginaba lo que iba a significar en el futuro, y la unanimidad que ha conseguido despertar con un personaje que sólo acapara elogios. Para Marta por su enorme profesionalidad y buen hacer, para los guionistas por haber construido un personaje único, y para Fe por deleitarnos cada tarde con sus salidas ocurrentes que no dejan de sorprender y consiguen sacar una sonrisa (o directamente una risa), por sus a veces destrozo del lenguaje hecho con el mayor gracejo, por su irreverencia, perspicacia,  por su buen corazón y generosidad, ……..Una doncella incluso capaz de hacer sonreír a alguien con el corazón de piedra, pero que sorprendentemente no consigue ser tan dura con la chica como suele ser habitual en su trato al servicio. Y también la mujer que ha conseguido lo que parecía imposible: que un hombre marcado por un pasado aterrador, ahora escuche a su conciencia, además de haber conseguido conquistarle también el corazón. (Cierto que a veces una llega a pensar que Mauricio es demasiado rastrero en su actitud con la doña como para merecerse alguien como Fe, pero en este caso la doncella sería como la segunda oportunidad y quien sabe, si no la definitiva).
Fe se marcha y deja atrás muy buenos recuerdos y un vacío importante. Pero esperemos que su promesa de volver en otoño se cumpla, y podamos volver a disfrutar de Marta y su personaje.
Mientras le deseo que disfrute del nuevo proyecto que junto con Jordi van a empezar en julio, y que probablemente sea el más importante de sus vidas.
Hasta pronto Fe !! 

28 de diciembre de 2014

La mejor aliada

No puedo estar más de acuerdo con alguien que no hace mucho comentaba el acierto de juntar en escena a Loreto y Marta. De vez en cuando en la serie se han dado descubrimientos de este tipo entre parejas no convencionales, en las que la complicidad entre actores o actrices fluye sin casi pretenderlo.
Sucedió entre Jordi y Àlex, que nos brindaron un montón de escenas preciosas entre padre e hijo, en las que ambos actores dejaron aflorar con total credibilidad unos sentimientos que llegaban a emocionar. Y también sucedió entre la misma Marta y Carlota, una bonita amistad que hizo que la cocina de La Casona llegara a ser un lugar muy diferente del que existía antes de la llegada de esta doncella pizpireta y sin pizca de malicia. Por cierto, situación que después volvió a desaparecer con Inés, que básicamente solo llevó tristeza y malos rollos a este lugar.
Y ahora toca el turno con Loreto y Marta.
No creo que tenga que decir que Loreto ha experimentado una gran progresión como actriz y es en estos momentos una de las mejores bazas de la serie, pero el caso es que una hasta ahora gran desconocida Marta Tomasa también ha demostrado que no le va a la zaga, haciéndose un hueco importante en la serie por méritos propios y, por supuesto, por su gran talento, sin olvidar unos guiones que saben sacarle el mayor jugo a su personaje. Porque parece que los guionistas se han encontrado de pronto con un filón, al descubrir un potencial inesperado en esta sirvienta atípica, unido al de la actriz que le da vida.
Juntas Loreto y Marta (o lo que es lo mismo María y Fe) están dejando estos días unas escenas muy interesantes, en las que las dos actrices están bordando su papel.
Es cierto que Loreto lleva mucho más bagaje en la serie, y que han sido ella y Jordi quienes han  llevado el mayor peso de la misma durante casi dos años y con notable éxito, dejando además de paso un montón de escenas preciosas. Pero eran un todo, y al desaparecer una parte probablemente much@s de l@s espectadores se preguntaron que iba a ser de María sin Martín, y por donde iba a ir su trama a partir de este momento. Sin embargo pronto se resolvió esta cuestión y afortunadamente también ha servido para reivindicar un personaje denostado en multitud de ocasiones. Sin embargo la determinación de María para descubrir el paradero de su esposo, del que ahora tiene fundadas razones para creer que sigue vivo, pero llevándolo a cabo de manera encubierta y sin revelar sus planes a nadie, es evidente que no tiene muchas posibilidades de salir adelante sin ayuda, y por ello la complicidad de Fe va a ser determinante. Una complicidad que, por otra parte, ha surgido sin ser buscada. Pero la chica es todo un carácter, además de tener un enorme corazón, y alguien que no duda en aliarse con quien considera puede necesitar su ayuda, sin que el temor a su propia integridad física la frene.
También es cierto que es, junto con María, la única que conoce casi todos los entresijos de la historia, además de ser la mejor baza para conseguir llegar hasta el fondo de la misma y desenmascarar a los presuntos culpables.
Repito. ¡Grandes Loreto y Marta !

25 de diciembre de 2014

La otra Navidad

El espíritu de la Navidad lo inunda todo. Es tiempo de buenos deseos, de reencuentros y de celebraciones, de momentos en que parece que incluso es posible olvidar por un instante lo que sucede alrededor. Pero sólo es algo fugaz, porque es difícil no tener en mente a los miles de personas para las que la Navidad no es más que otro día cualquiera, otro día de penurias y de desesperanza ante un futuro que se adivina incierto. Y ya sé que me estoy saliendo de la línea que predomina en estos días, con un pensamiento no muy positivo. Pero no se puede eludir la realidad, ni siquiera cuando todo alrededor invita a celebrar.
PV también es un reflejo de esto.
Como en la vida real, en casi cada casa, en casi cada familia, hay una silla vacía, unos recuerdos que pesan o una situación que no invita a grandes alharacas. Y cuando no es así de manera visible, algo sobrevuela en el ambiente que deja patente que la felicidad es sólo patrimonio de unos pocos, y que aunque por unos instantes se puedan sentir estos momentos de gozo, hay un día después en que todo vuelve a ser igual, en que nada ha cambiado.
Creo que todo esto lo refleja en cierta manera el personaje de Severo, que tengo que decir que ha ganado puntos en mi apreciación, aun sin saber por dónde va a moverse. Y no lo digo por el hecho de adivinarse que va a poner a la doña contra las cuerdas, sino por un gesto que quizás no haya tenido mucha repercusión, pero que da la medida de que, a pesar de su capacidad económica y social, es capaz de solidarizarse con sus semejantes: ha dado orden de dar comida a los necesitados. Además creo que no lo ha hecho para hacer caridad, sino simplemente porque cree en ello, aunque también puede que influya el hecho de haber conocido en primera persona esta situación de necesidad.
La otra cara de la moneda es Francisca. Generosidad es una palabra que no existe en su diccionario, como tampoco piedad o remordimientos. Porque ya no se trata sólo de que ignore completamente a sus semejantes, excepto para sacar de ellos el máximo provecho con el mínimo esfuerzo, sino del hecho de comprobar como es capaz de estar sentada cumpliendo con los convencionalismos, mientras a pocos metros de distancia tiene encerrada en una lóbrega mazmorra a una mujer sola y  desamparada, o como puede mirar sin sentir vergüenza a la chica que tiene a su lado a su mesa, y a la que ha hecho infeliz de manera premeditada y sólo por puro egoísmo. Aunque mirándolo bien, se podría hablar de una situación en La Casona en  la que nada es lo que aparenta porque, exceptuando Bosco, todos tienen algo que ocultar, o saben algo que uno o varios de los demás ignoran. Incluida Fe.
Por cierto, honroso (y divertido) el esfuerzo que ha hecho ésta para aligerar el ambiente. Sus salidas de tiesto son realmente un toque de frescura en este ambiente lóbrego, aunque sigue  sorprendiendo que la doña sea capaz de asumirlo sin problemas. Estoy segura (y ahora yéndome a la realidad) que cuando ruedan estas escenas tienen verdaderos problemas para aguantar la risa ya que, además de los diálogos, Marta aporta un gracejo particular que estoy convencida otras no conseguirían con tanta facilidad (¿he de decir que me encantan tanto el personaje como la actriz?)
Pero como la intención primera de este comentario era hablar de la Navidad de PV, hay otras escenas a las que hay que hacer mención. Ante todo decir que no es mi intención ser ceniza, pero no creo que haya que esperar a estos días para que sucedan cosas maravillosas. Todo el año habría de ser tiempo de celebración y de esperanza, aunque sea una utopía.
En mi opinión no existen los milagros de Navidad, sólo quizás el ambiente sea algo diferente. Y evidentemente que Aurora sonría quizás pueda ser un pequeño paso pero no definitivo, simplemente achacable a que la tregua de estos días y el espíritu elevado que se respira, pueden obrar maravillas.   

22 de diciembre de 2014

Un paseo por las nubes

Hoy me permito una pequeña licencia y este “quizás algo más” que reza en la cabecera de este blog lo voy a utilizar para hablar de algo muy tangible y real.
El título del comentario es más o menos como se siente una al ver realizado un sueño. 
Porque me siento afortunada al haber podido conocer en persona a alguien que durante meses me ha acompañado por las tardes, y que aunque lo haya hecho como personaje de ficción, tiene detrás a una persona amabilísima, paciente y con una gran simpatía. Además de un magnífico profesional.
No voy a extenderme, porque además cualquier cosa que diga sobre Jordi Coll quedaría corta. Así que me limitaré sólo a invitar a quienes lean esto y tengan la oportunidad de acercarse a verlo al teatro, que no duden, porque si están de suerte, como yo misma, podrán conocerlo, y además podrán gozar de su trabajo en otra faceta muy distinta a la que nos tiene habituad@s. Aunque algún@s afortunad@s ya lo hayamos visto anteriormente en Grease, Hair, o en otros musicales, series,….y sabemos de su arte. 
Ni siquiera podría decir cuánto duró la obra “Merda d’ Artista, el musical”. Solo que cuando terminó pienso que hubo una sensación generalizada de preguntarse ¿ya está? Porque creo que a todos nos supo a poco el rato divertido y ameno que nos brindaron con esta obra irreverente, entre un musical y una comedia, y dotada de un ritmo trepidante. Que además demuestra que no es necesaria una gran parafernalia para hacer cosas de una enorme calidad, y además con un fondo de crítica.
Por cierto, una mención especial a la magnífica coreografía de Marta, que también estaba ahí.
GRACIES, GRACIES, GRACIES, JORDI !!