31 de mayo de 2018

¡¡¡Hasta pronto Alfonso y Emilia!!!


A lo largo de la telenovela han sido muchas las despedidas, algunas que nos han cogido por sorpresa, otras anunciadas,….pero también muchas de ellas dolorosas por la desaparición de personajes que han llegado a calar, convertidos en tan cercanos que casi se antojan reales.
Lo peor es que este goteo en los últimos tiempos empieza a ser demasiado constante, además tratándose de personajes que han supuesto un importante bagaje para la telenovela y que han colaborado con su trabajo que ésta se haya hecho un lugar en las audiencias. Sin ellos, los grandes actores y actrices de la telenovela, las tramas tendrían otro color, por lo que el vacío que tod@s dejan con su marcha es importante.
Por supuesto nadie es imprescindible, pero lo que sí es claro que sus espacios van a echarse en falta. Sin ir más lejos solo en los últimos seis meses ha sucedido primero con Candela, después con Nicolás y ahora le toca el turno a Alfonso y Emilia, una pareja que nos ha dejado grandes momentos (y también alguno no tan bueno), pero algo esto último que nunca inclinaría la balanza en contra cuando han dado tanto a El Secreto de Puente Viejo. Claro que el concurso de Sandra y Fernando también ha sido fundamental para conseguirlo, porque sin su talento y profesionalidad no habría sido posible, cuando incluso a veces han tenido que defender guiones absurdos y muy discutibles.
Pero hoy toca despedirse de ellos, aunque sea con un ¡¡Hasta pronto!! Porque aunque no vuelvan a la telenovela, no les perderé de vista. Y espero que sigan el camino de otros grandes actores y actrices que fuera de este producto han seguido nuevas metas y conseguido el reconocimiento merecido.

28 de mayo de 2018

Reitera, que algo queda


Me parece de lo más ilustrativo que Irene tenga que estar recalcando continuamente que no es la madre de Carmelito, un papel que tod@s parecen empeñados en endosarle. Igual como es ilustrativo que no acepte sin más este rol, indicando a mi parecer que tiene cariño por el niño pero que no lo siente tan cercano como para sentirse su madre,…..algo que no voy a negar que pueda llegar a suceder con el tiempo, pero que ahora , en mi opinión, se hace evidente que no existe.
Aunque lo realmente sorprendente en este caso en particular (no en el resto de la trama de este personaje que está llena de incoherencias) los guiones van en dirección opuesta a lo que es un recurso que me imagino puede ser común a las telenovelas: insistir en unas afirmaciones de algo que no está suficientemente trabajado, para que llegue un momento que se acepte sin cuestionarlo.
Irene niega lo que los demás insisten en atribuirle.
Claro que este recurso de la reiteración no es nada nuevo, incluso me imagino que es algo que está en los manuales de este tipo de producto. Pero la audiencia ha evolucionado y quizás tendrían que ponerlos al dia, porque ahora (al menos por lo que se mueve por las redes sociales) ya no se traga sin más. Últimamente lo hemos visto con Julieta, a la que han intentado convertir en una heroína y una supermujer, con habilidades casi sobrenaturales, capaz de hacer cosas que el resto de mortales solo consigue a base de experiencia y conocimiento del tema. Pero el empeño de todo el mundo en atribuirle que ha hecho grandes cosas para el pueblo se solapa con el hecho de que esto se limita a ayudar a construir cinco casas para necesitados (algo en lo que contribuyeron desinteresadamente mucha más gente, incluido el ayuntamiento) y una casa de acogida (por cierto, construida en tiempo récord, algo que considero que ni siquiera con los medios actuales sería posible) que además no aporta nada a la comunidad, más bien es un gasto y que encima sirvió para alojar a unos jornaleros, algo cuya responsabilidad recaía en un terrateniente concreto, la Montenegro. Y sin embargo cuando los personajes hablan de Julieta,  lo hacen como si su concurso hubiera sido transcendental para el futuro del pueblo,… cosa que no es cierta ni de lejos. Y aquí entra lo del tema de la reiteración, con lo que se insiste una y otra vez, evidentemente para dar más relieve al personaje.
Ahora hacen lo mismo con Irene, aunque el fin sea otro. Cuando apenas ha interactuado con nadie y cuyo único mérito conocido a favor de Puente Viejo ha sido intentar, sin llegar a conseguirlo, que le publicaran un artículo para poner en evidencia al general (no entro en el tema particular de Carmelito, que solo atañe a Severo y, quizás por extensión a los Leal), ya todo el mundo habla de que si se marcha la van a echar mucho en falta,… algo que más bien ahora suena a hipocresía. Pero lo más llamativo es el empeño de todo el mundo en atribuirle unos sentimientos que más bien están en el deseo, no en la realidad. O, para hablar en propiedad, es evidente que están en la intención de los guionistas, pero sin que se haya desarrollado una historia convincente para poder darle algo de base creíble.
Por supuesto no voy a negarles a los guionistas el derecho a utilizar este recurso de la reiteración, más cuando se trata de llevarlo a un producto que si bien da réditos económicos a la cadena y a la productora y también alimenta la audiencia de la tarde, fuera de su espacio no tiene demasiado recorrido. A los hechos me remito: es una telenovela casi desconocida fuera de su espacio, no existe la publicidad, la mayoría de actores y actrices también son desconocidos fuera de este sitio y si algunos han llegado más lejos ha sido cuando se han ido de la misma, o por su trabajo en el teatro. Tampoco existe ningún interés en promocionarlos, cuando ni desde la misma cadena se les invita a otros espacios……
Pero admito que aun así me gustaría ver algo más de coherencia en las tramas, que se primara algo más la realidad factible y se dejara de tomar al espectador como alguien que es capaz de tragarse todo sin cuestionar. Sí, es un producto de entretenimiento, pero ello no significa que el espectador no se merezca algo más. Especialmente el espectador fiel, el que lleva años siguiendo la telenovela.

11 de mayo de 2018

¿Feminismo o femeninas ?


Se ha dicho muchas veces que El Secreto de Puente Viejo es una telenovela de mujeres. Y puede que lo sea en el sentido literal del término, porque casi todas las historias acaban girando alrededor de ellas, pero solo en contadas ocasiones ha sido para aportar algo de crítica hacia una sociedad profundamente patriarcal como la de la época, o para poner sobre el tapete y visibilizar situaciones que existen aún en la actualidad con respecto al género femenino. Y en todo caso si llega a hacerse no es para lanzar una crítica, sino para utilizarlo como recurso fácil y no siempre afortunado,….. como ha sucedido últimamente.
De hecho a medida que ha ido avanzando la telenovela, la imagen de la mujer pienso que incluso ha ido perdiendo fuerza, y actualmente da la impresión que solo está siendo utilizada para dar morbo. Por supuesto con ello no pretendo decir que tengan que cebarse únicamente con los hombres, pero especialmente teniendo en cuenta que la guionista principal de la telenovela es una mujer, no estaría mal que utilizara su posición para dar un poco más de relieve a personajes femeninos que podrían estar mucho más desarrollados,….. sin olvidar la coherencia, por supuesto. No se trata de sacarse de la manga situaciones nada creíbles como la de una super Julieta que es capaz de dirigir a obreros para levantar casas y ello sin tener la más mínima idea del tema, si no de mostrarnos por ejemplo a una Adela con ideas revolucionarias, capaz de luchar para sacar a las mujeres, a través de la educación y la cultura, del ostracismo ancestral al que estaban predestinadas.
Volviendo la vista atrás, y con la excepción de Francisca, que como ejemplo de superación si sirve pero por lo demás mejor no entrar en consideraciones,…. las mujeres de Puente Viejo han ido perdiendo carisma. Si, cierto que cada una de ellas también tiene sus particularidades, pero ya no destaca ninguna por nada en concreto que pueda dar realce a las tramas. 
Si, existieron otros tiempos en que no era así.
Por ejemplo, Pepa fue una revolucionaria que consiguió dejar huella y cambiar algunas mentalidades, Candela fue un ejemplo de que se puede salir adelante…..pero especialmente pienso en Aurora, o la doctora Casas, o la doctora Piedad Bravo,….mujeres ficticias pero que representan a otras que realmente existieron y que se saltaron los convencionalismos de la época para avanzar en sus carreras, sin renunciar a sus sueños, ni a su vocación, ni a su independencia, y sin que su estado civil fuera un problema, ni pensaran que iban a ser menos por no convertirse en esposas y madres. ¿Que ello no garantiza que fueran felices? ¿Acaso realizarse en algo que te apasiona no puede llevar a un estado así?
Aunque suene a incoherente, al haber sido siempre una firme defensora de la pareja Candela y Severo y de sus preciosas escenas, el caso es que en realidad no soy nada romántica y quizás si demasiado racional. Y me molestan los estereotipos y que se considere que las cosas tengan que seguir un cauce establecido porque es lo “normal”. Y parece que dentro de esta “normalidad” entra que el destino de toda mujer que se precie pasa por tener una relación y acabe renunciando a tener una vida propia.
Por supuesto que entiendo que el Secreto de Puente Viejo es una ficción y que los personajes están al servicio de guion y no siempre al contrario, que las licencias pueden estar a la orden del dia y hay que tomarlas como son. Pero ello no significa que no me crea con derecho a criticarlas cuando lo considere oportuno.
Creo que las cosas se podrían hacer de otra manera. De hecho en otra cadena están poniendo “La otra mirada”, y realmente es lo que dice el título. Porque, siendo de la misma época que Puente Viejo, la situación es totalmente diferente. Existe por supuesto el patriarcado como fiel reflejo de la época, pero hasta aquí las semejanzas. Sin anular el papel de los personajes masculinos, cosa que jamás pretendería que sucediera, se da un amplio abanico del género femenino, pero haciendo especial hincapié en el tema de que las chicas y mujeres piensen por sí mismas y sepan hacer frente a la vida por sus propios medios, no porque la sociedad se lo imponga o porque las normas sociales lo establezcan.
Es cierto que de alguna manera la rebeldía de Julieta se encuadraría en esto, aunque después el personaje haya acabado perdiéndose en otros aspectos. Y lo que estoy demandando es personajes de mujeres que sean líderes, mujeres cultas que despierten conciencias abriendo las mentes a otros mundos, que trabajen por la igualdad y no solo para llenar las escenas. Vamos, como el personaje de Adela en sus primeros tiempos.
Por supuesto respeto a quien piense que las cosas han de seguir el curso que se considera establecido, que esto es lo que se espera de una telenovela (culebrón) y quizás sea pedir demasiado que se considere la posibilidad de llegar un poco más lejos y escribir cosas más reales. Porque que casi todo acabe llegando a lo mismo, una relación romántica, no veo que suponga una gran expectativa, ...si no que es más de lo mismo.  

9 de mayo de 2018

Adela, la salvadora


Soy consciente que Adela no es santo de devoción de mucha gente que sigue la telenovela, más cuando en los últimos tiempos la están reduciendo al antipático papel de “salvadora” del prójimo. Alguien que, en cierto modo, hace la competencia a Dolores,… aunque aparentemente solo con el ánimo de ayudar, no de cotillear. Pero a veces esto solo puede ser una cuestión de matiz, y la línea entre una cosa y la otra puede ser muy fina. Especialmente ahora cuando la tenemos enfrascada en el tema de Severo, decidida a arreglarle la vida, además de hacer lo posible para empujarle a una relación a la que éste se resiste,…. algo para lo que cuenta incluso con la complicidad de Carmelo.
El caso es que Adela, al igual que otros personajes, considero que ha sido objeto del nefasto desarrollo por parte de los guionistas de una personalidad que podría haber dado mucho más de sí.
La idea inicial, en mi opinión, era buena: una mujer adelantada a su tiempo, con ideas revolucionarias y con la intención de poner su granito de arena para cambiar la sociedad y hacerla más justa e igualitaria. La idea que compartía con su primer esposo de un proyecto educativo avanzado, la situaba en una buena línea de partida,….. que se truncó con la muerte de éste y el hecho de ser expulsada de su casa con su hijo, además de quedar sin recursos económicos.
Pero el hecho de que Carmelo la “adoptara” no tenía que cambiar necesariamente nada de su personalidad.
Corroído éste por los remordimientos, sabiendo además que había asesinado a un inocente (lo que, por supuesto, tampoco es justificación, porque siempre es asesinato) es lógico que Carmelo quisiera resarcir en lo que pudiera el daño causado. Otra cosa son los acontecimientos posteriores, que se fueron desarrollando con una cierta coherencia hasta que los guionistas decidieron tirar por el camino más corto: una relación que a priori parecía imposible, convertida al final en un matrimonio.
Obvio decir que en medio hay muchas cosas que no cuadran: la rápida asunción por parte de Carmelo de su viudedad y el hecho de que en un abrir y cerrar de ojos se prendara hasta las trancas de otra mujer. Una situación parecida por parte de Adela, que encima, y sabiendo que Carmelo era quién había acabado con la vida de su esposo dejándola totalmente desamparada, acabó casándose con él por amor. Aunque sin embargo, y a pesar de las prisas y de ser bastante complejo entender cómo llegaron a esta situación, también hay que decir que al menos Carmelo había aceptado la posibilidad de tener que renunciar a ella, incluso que ésta le denunciara a las autoridades.
Pero dejando aparte toda esta historia, nada implica que Adela tuviese también que renunciar a sus sueños, más cuando Carmelo es un personaje que (salvando este hecho censurable), siempre se ha mostrado como alguieb de mente abierta y sin problemas para apoyar causas que pueden ayudar a la gente, más si la iniciativa parte de su propia esposa. Sin embargo parece que una vez casados, todo ello para Adela ha acabado formando parte del pasado.
Una vez la vimos arengar a las mujeres a salir de su casa y decidir por sí mismas, lo cual daba una ligera esperanza de novedad. Claro que buena parte de las mujeres de Puente Viejo no son ni sumisas, ni les faltan agallas, pero alguien que hablase por ellas y pusiera en el candelero algo que nadie se atrevía en aquellos tiempos ni siquiera a mencionar, era algo bueno. Sin embargo pronto el personaje se fue diluyendo, pasando a normalizarse tanto, a mimetizarse con el resto, que ya no queda nada de todo aquello. Si, Adela es la maestra y una concejal (cosa que era totalmente novedoso en aquella época), pero esto no es un plus sino simplemente una condición, y su papel es simplemente de relleno en las tramas, de consejera de propios y extraños,.... pero sin más sustancia.
Y un personaje que podría haber sido un ejemplo, ha pasado a ser una más. Incluso ganándose antipatías entre l@s seguidores de la telenovela por meterse (aunque sea con buena voluntad) en todos los fregados.

8 de mayo de 2018

Una víctima invisible


Al escribir esto no puedo saber con certeza si lo que intento poner en palabras es un tema que ha coincidido en el tiempo con algo muy de actualidad, o si es un intento de denuncia.....o si es un recurso morboso que se les ha ocurrido a los guionistas considerando que así van a mantener a la audiencia (que también es muy posible). Pero dado que nunca se les ha dado muy bien el lanzar mensajes, me inclino a creer esto último.
Me refiero al tema de Alfonso y Emilia, aunque en particular lo que atañe a ésta.
Supongo que no todo el mundo que sigue la telenovela se pondrá a hacer disquisiciones sobre su situación, pero desgraciadamente es algo que pone sobre el tapete una situación muy dolorosa para muchas mujeres: el acabar siendo señaladas cuando son en realidad las víctimas. Y lo peor es cuando además esto sucede en el ámbito familiar.
No digo que Alfonso no pueda sentirse defraudado cuando cree haber visto lo que le han hecho ver, pero es injusto cuando pone en duda a su esposa. Tendría que conocerla lo suficiente como para, como mínimo, cuestionarlo. Aunque es posible encontrar una explicación por el hecho de que ahora está cegado físicamente, encontrándose en una situación que ha cambiado radicalmente su vida y que le llena de impotencia al convertirlo en dependiente, cuando siempre había sido una persona con carácter y emprendedor. Porque estar ciego (es de suponer que un dia esta situación se va a revertir) de momento le condena a una vida en la que está privado de la libertad que supone el poder moverse sin obstáculos, y es de entender que ello haya agriado su carácter.
No debe ser fácil asumir algo así.
Sin embargo, tanto o peor son las heridas que no se ven, y que difícilmente vayan a sanar nunca. Porque una agresión del tipo de la que ha sufrido Emilia, que no deja secuelas físicas pero si psíquicas, quizás se pueda llegar a aparcar en un rincón del pensamiento, pero nunca olvidar. Es una intrusión forzada a la intimidad de la persona, sin su consentimiento y empleando violencia (la intimidación también es violencia). Y además en buena parte de los casos provoca sentimientos de vergüenza, implicando que la persona se encierre en sí misma, dejando que esto la consuma. Por ello es bueno que ahora salgan muchas mujeres a explicar sus casos y poner en evidencia a sus torturadores.
Aunque entiendo que en el caso de Emilia esto va a ser más complicado, porque si en 2018 las mujeres agredidas aún siguen en muchos casos optando por callar los abusos (afortunadamente cada vez menos), no me imagino como debía ser en 1925, en unos tiempos en los que el patriarcado estaba mucho más arraigado y la mujer era un simple objeto. Que Alfonso y Emilia se hayan salido del estereotipo de matrimonio de la época y él siempre haya tratado a su esposa como una igual, no es óbice para que la sociedad no fuera a señalar (y siga haciéndolo) a una mujer que ha sido violentada, aun sabiendo en la situación en la que se encontraba cuando ha sucedido y su imposibilidad de escapar a ello (es de suponer que nunca se sabrá que Emilia fue narcotizada, como nunca se supo que pasó con Cristóbal Garrigues). También hay otro tema y es que la evidencia física hace que todo el mundo se haya fijado en Alfonso, sin tener en cuenta que Emilia también fue encarcelada y nadie sabe lo que ha sucedido en el tiempo que ha estado entre rejas. Pero que al volver a hacer vida “normal” (aunque sea en apariencia) parece que todos han asumido que Emilia fue tratada mejor que su esposo.
Lo que es claro que va a haber un antes y un después de esto. El general ha roto a dos personas y será difícil recomponer los pedazos. Solo el tiempo y mucha comprensión pueden lograrlo, y no será fácil. Por lo que me imagino que esto también podría ser el principio del fin de esta trama, algo de lo que ya hace mucho tiempo se viene hablando. Por supuesto algo que no me gusta ni siquiera contemplar, porque si ya es complicado encontrar algo que llame la atención en la telenovela, una nueva salida de personajes creo que podría ser la puntilla. Cierto que en otras series se producen renovaciones y no pasa nada, pero ello sucede periódicamente, mientras que en Puente Viejo esto solo pasa cuando un actor o actriz decide marcharse (o le despiden, como en algunos casos sonados), y hay que poner a alguien en el hueco que ha dejado. Y no siempre la fortuna acompaña a las/os nuevos.

7 de mayo de 2018

Admito que veo Puente Viejo


Admito que, a pesar de todo, sigo viendo la telenovela. Eso sí, en diferido y sin las expectativas que albergaba en otros tiempos, en los que esperaba impaciente el siguiente capítulo. Ahora solo se trata de fidelidad a un/os determinados actores que no tienen la culpa de la deriva de las tramas, así como por la responsabilidad adquirida (de manera voluntaria) hacia mis páginas. Vale, que también suena a excusa, pero no lo es. Y lo saben quiénes siguen este blog o las páginas, en las que en los últimos tiempos no me he privado de dejar patentes mis críticas sobre el desarrollo actual de la telenovela, que en mi opinión ha perdido credibilidad. Aunque también es cierto que ello no se refleja demasiado en una audiencia fluctuante, que una semana está al alza y a la siguiente experimenta un bajón, sin nada que lo justifique.
A menos que nos tomen el pelo con estos datos, lo siguiente me dice que es la gente la que no dice la verdad y, a pesar de afirmar lo contrario, siguen pegados a la telenovela. Aunque por supuesto no voy a ser yo quién lo censure, porque respeto profundamente el derecho a decidir de cada persona y los motivos que le lleven a ello, así como no puedo dejar de pensar que detrás de este producto está el pan de muchas personas, entre equipo técnico y los profesionales de la escena.
Sin embargo esto por sí solo no es motivo para tragar sin rechistar con lo que nos echen. En mi opinión la telenovela ha perdido la calidad de otros tiempos (por supuesto me refiero al desarrollo de la misma, no a los actores y actrices, que son unos grandes profesionales). Ahora no es más que un culebrón, sin tramas consistentes, ni novedosas, basando únicamente los guiones en el drama y en cuanto más morbo mejor, además de echar mano de situaciones que escapan a toda lógica y que en la vida real serían cuando menos incomprensibles.
Por supuesto mi opinión es solo una gota en un inmenso mar, y no creo que vaya a contar para nada, pero pienso que el refrán de “renovarse o morir” iría muy bien a este producto….a menos que la deriva de las tramas sea intencionada y se trate de ir dejándolo caer hasta que esto sirva como excusa para terminarlo.
Cierto que no hace mucho parece que llegaron a la conclusión que, en vez de renovar, lo que necesitaba la serie era volver a los orígenes,… aunque el resultado final que se ha visto parece más bien un intento de remake de tramas anteriores (eso sí, convenientemente maquilladas), que otra cosa, además de concentrar el protagonismo en unos pocos (poca, para ser más exacta). Si, los seguidores se quejaban de que la telenovela había perdido su esencia, pero me da la impresión que, de ser este el motivo de un presunto cambio, se lo tomaron de manera muy literal…..y no creo que esto fuera lo que se demandaba.
De todas maneras no creo que la telenovela al principio tuviera el aspecto que tiene ahora, con un drama continuado y sin apenas respiro a los personajes. Y considero que estaría bien algo más coral, en lo que tuviera cabida un poco de todo y no solo sufrimientos al por mayor. Tampoco pretendidas tramas románticas que, o bien acaban mal, o conllevan meses de sufrimiento, o en el mejor de los casos acaban convirtiendo a la pareja en un par de personajes aburridos. Una situación (esta última) de la que solo se han salvado ejemplos puntuales. De hecho pienso que una trama romántica por si misma ya no supone nada, solo me parece una manera de acabar colocando a un par de personajes. Solo hay que ver el ejemplo de Carmelo, al que le metieron a toda prisa una relación, sin reparar en la incoherencia que suponía que le emparejaran con la viuda del hombre al que había asesinado,…. y después él y Adela se han convertido en una pareja tan normal que ni siquiera tienen momentos románticos. De hecho los dos personajes por separado tienen mucha más visibilidad,…..incluso Carmelo, que llegó como el compañero y una especie de “secretario” de Severo, ha acabado teniendo más protagonismo que éste (a lo cual, por supuesto, no puedo poner ninguna objeción, porque Raúl Peña es un estupendo actor, infravalorado hasta ahora por los guiones)
Ya lo he dicho en otras ocasiones: creo que a la telenovela no le vendría mal algo diferente, tramas con algo más que lo que hemos visto hasta ahora. Claro que debe estar casi todo inventado, pero seguro que todavía existe algún argumento que, sin significar drama, ni violencia, podría aportar algo de novedad. ¿Qué tal, por ejemplo, si Severo se decide a intentar recuperar lo que es suyo?
Por cierto, aprovecho para seguir este hilo y significar que al igual que a otros personajes, a éste le están desvirtuando el carácter, convirtiendo ahora al hombre que llegó dispuesto a todo, en alguien inseguro y acomodado a la situación actual. También alguien instalado en una permanente sensación de culpa mezclada con sentimientos contrapuestos que mudan como una camisa, que parece creer que debe llevar el peso del mundo a sus espaldas. También alguien que se guía más por impulsos que por la razón,… algo que afortunadamente consigue frenar casi siempre su amigo Carmelo. Por lo que creo que meterle en una nueva relación no significa que vaya a cambiar nada, al contrario lo va a “normalizar” aún más. Y en consecuencia, mucho me temo, invisibilizar también.
Porque ¿en serio alguien cree que una nueva trama supuestamente romántica puede despertar algún interés, o arreglar algo?

2 de mayo de 2018

Dos minutos y medio


A la vista de los escasos dos minutos y medio (incluido flashback) que tuvieron a bien poner sobre la trama de Severo en el último capítulo, parece bastante evidente el papel que le tienen destinado a este personaje. De hecho incluso Irene tiene más visibilidad por cuenta propia. Aunque esta situación no es más que lo viene siendo habitual en los últimos capítulos, en los que Severo ha dejado de contar con su propia trama, pasando a depender básicamente del personaje de Irene,… o en su defecto del de Carmelo. Y perdiendo todo protagonismo.
Claro que ya sabemos que va encaminado a tener una trama romántica con Irene. ¿Pero se han preguntado si es esto lo que conviene al personaje? Una trama romántica no garantiza nada, porque ya sabemos como se desarrollan casi todas. O acabando mal, o pasando mil calamidades, o en el mejor de los casos convirtiendo a la pareja en dos aburridos personajes.
Lo siento, pero esto no me produce ninguna expectativa.
Vale, ahora es cuando se me acusa de nostalgia de Candela y que no puedo asumir que sea sustituida por otra. Y quizás haya algo de esto, pero no es todo.
Sí, es cierto, me cuesta asimilar que prescindieran del personaje de Candela. Que Aida hubiera manifestado su deseo de dejar la telenovela (cosa que viene estupendo como excusa para quienes intentan encontrar un sentido a esto) y que se acelerara este proceso por no se entiende muy bien que conveniencias, no implica necesariamente que también se necesitara con urgencia un recambio para ella.
Urgencia que se ha traducido en una trama metida con calzador, con un personaje sin desarrollar, solo con referencias superficiales.
Creo que Severo es de por si un personaje con posibilidades propias, pero que a pesar de que cuando entró en la telenovela parecía que las expectativas al respecto eran muy interesantes, pronto todo se fue yendo por el sumidero. ¡¡Claro que entiendo que también podría haber hecho sombra a la todopoderosa Francisca, y es un tema que parece un sacrilegio en esta telenovela!!
Evidentemente no sé en que se basan las cabezas pensantes para determinar una línea a seguir para los personajes, igual como entiendo que no todas las personas que ven la serie tienen los mismos gustos con respecto a los personajes y tampoco la misma sensación con respecto al desarrollo de las personalidades de éstos. (Aunque después los acontecimientos acaben dándole la vuelta, reconvirtiéndolos en algo muy distinto….)
Y no me gusta el cariz que está tomando el personaje de Severo, y en consecuencia lo que supone de pérdida de visibilidad para el gran actor que es Chico García. Un personaje que ya hace tiempo que ha ido perdiendo fuerza protagonista, pero del que aun considero que es posible recuperar la esencia. Un personaje curtido en mil luchas, al que la vida no le ha dado ninguna facilidad, que ha vivido la mayor parte de su existencia sin una familia propia, excepto la que podía constituir con su fiel amigo Carmelo. Por lo que se supone también que el cariño no es algo que se le haya prodigado mucho, hasta que recuperó primero a su hermana Sol y después llegó el amor con Candela, una mujer fuerte y decidida, pero también dulce y con un aura de sensibilidad y pasión madura, que le proporcionó la felicidad en un cálido entorno (a pesar de todo lo que también tuvieron que pasar).
Irene en cambio, y a menos que se produzca algo inesperado, está en las antípodas de Candela. Si, demuestra sentimientos maternales, y también determinación y una mente despierta, pero en mi opinión carece de otras cosas. ¿Qué ambas pueden ser igual de buena pareja para Severo? Es claro que no existen dos personas iguales, y tampoco puedo decir que clase de pareja le conviene más a Severo (ni siquiera si necesita una). Solo apreciar que Candela e Irene son muy diferentes.
No hace mucho veía una entrevista a un hombre que había perdido a una hija hace más de veinte años, y aún se le entrecortaba la voz al hablar de ella, manifestando que nunca se supera la muerte de un hijo.
Pero en el caso de Irene, su falta de empatía hacia este tema, su aparente “pasar página” cuando apenas debe haber transcurrido un año y medio de la pérdida de su esposo, y menos desde que se enteró de la de su hijo, denota una cierta frialdad por la rápida y sorprendente asimilación de unos hechos muy dolorosos. Y esta actitud no deja de ser cuando menos desconcertante, igual que el hecho de que nunca haya mostrado el más mínimo resquicio de haber sufrido por ello, ni tampoco tenga un recuerdo para las dos personas que un dia formaron parte de su propia familia.
Si, Irene es una persona con la que es fácil tratar, que demuestra interés por la gente, que muestra impotencia y rabia al no poder hacer más por sus semejantes, que no se aísla de los problemas de los demás,…incluso ha demostrado tener conciencia al devolver el niño a Severo cuando podía habérselo quedado. (Por cierto, sigo diciendo que no es generosidad, sino que hizo lo que tenía que hacer porque en otro caso habría sido técnicamente un secuestro). Pero todas estas cualidades no son más que las que demuestran la mayoría de personajes de la telenovela, nada especial en todo caso.
Por lo que me da la impresión que en el intento de meter a toda prisa a Irene, se “olvidaron” también de dar una consistencia al personaje, aparte de que esta historia ha sido poco creíble desde el principio.
Si, puede que Severo necesita a alguien que le dé el cariño que no ha tenido en casi toda su vida, pero no a alguien que le haga compañía. O alguien con quien haga buena pareja en pantalla. (Por cierto, he de dejar constancia que considero a Rebeca una estupenda actriz, que merece una oportunidad. Pero desgraciadamente no consigo que su personaje me convenza)

23 de abril de 2018

No quiero que dejen a Severo en paz


Pues mira, he llegado a la conclusión de que no quiero que dejen a Severo en paz. Si, ya sé que esta frase va a confundir a más de un@ de los que lean esto, pero es lo que pienso.
Claro que sé lo arriesgado que es pedir algo de este estilo, porque en esta telenovela esto es sinónimo de sufrimiento, y cuanto peor mejor. Pero también estoy segura de que existen montones de argumentos posibles sin tener que pasar por ello. Y lo que no deseo para nada es que este “dejar en paz” acabe convirtiendo a Severo en invisible.
Algo que lamentablemente ya está sucediendo sin que al parecer seamos demasiados l@s que nos apercibamos. Desde el momento en que Irene ha aparecido en escena, todo o casi todo gira en torno a ella, y Severo ha pasado a depender de la trama de la periodista, dejando de desarrollar una de propia. Y cuando digo propia, quiero decir algo que le haga ayudarse a sí mismo, y que no ha de pasar necesariamente por una relación romántica.
O no solo por esto.  
De hecho desde que llegó Irene estoy leyendo argumentos que me parecen de lo más peregrino para justificar esta trama. Claro que porque piense esto no quiere decir que no respete estas opiniones, pero de ahí a compartirlas va un trecho. Si, quizás no sea capaz de meterme en la piel de un hombre de 1925 y lo vea con ojos actuales, pero lo que sí me parece de cajón es que este Severo que vemos ahora no es el mismo que nos presentaron al principio. ¿Por qué ha dejado de luchar o de querer hacerlo? ¿Su hijo? No lo creo, porque en el pasado el tener responsabilidades familiares no fue un problema, y de hecho fue una de las cosas que llevaron a Candela a la muerte: el no querer renunciar a su venganza y quedarse en Puente Viejo. ¿Por qué ahora es diferente? De hecho creo que tener un hijo no tendría que ser algo que le parase en su lucha por recuperar lo que es suyo, sino más bien tendría que un acicate para asegurarle a éste un futuro y que pudiera disfrutar de lo que le corresponde.
Y otra cosa.
Dada la idiosincrasia del personaje ¿qué trama pueden darle que no pase por esto último?
Porque lo que no deseo es ver a Severo dia si, dia también, apoyado en la barra de la casa de comidas solucionando (o intentando solucionar) los problemas de los demás. O haciendo lo mismo, pero en el ayuntamiento. O regresando a casa para convertirse en el típico hombre que se sienta a esperar la comida, o que se pone a leer un libro o el periódico, un hombre que trabaja fuera de casa (¿de algo deben estar viviendo, no?) y que cuando regresa encuentra todo hecho. Un hombre que necesita de una mujer para que se haga cargo de su hogar, incluido un niño (o especialmente esto) algo por otra parte que entiendo era bastante corriente en aquellos tiempos. (Y que, por cierto, es uno de los argumentos que también he leído,….y que aún se maneja en la actualidad). Un hombre al que casi no hemos visto con su hijo, y mucho menos a solas, cuando se ha pasado cinco meses con una sola idea: la de recuperarlo.
Por cierto, dejo una pregunta: ¿Cuánto hay de agradecimiento en la supuesta atracción de Severo hacia Irene?

18 de abril de 2018

¿Serie dramática o serie de dramas?

A raíz de un comentario leído en una de las páginas de Facebook, quisiera aportar mi opinión.
Se dice en el mismo que El Secreto de Puente Viejo se vendió como una serie dramática y que por ello nadie se puede quejar por las tramas. Pienso que esto no es exacto, y que más bien se presentó como un producto que pretendía sacar el máximo partido a las premisas de la literatura romántica, con sus amores imposibles, venganzas, traiciones…y secretos inconfesables (o al menos así se describe en la página de la productora)  Y sí, todo empezó con una situación dramática, pero que enseguida se vio rodeada de otras tramas que abarcaban aspectos que no entraban plenamente en esta consideración. Por lo que creo que hablar de serie dramática no está ajustado a la realidad, a menos que se entienda por el abusivo uso de este recurso en su sentido más literal, y además de manera extendida.
Dando un rápido repaso a la información que se encuentra en internet, se desprende que dentro de esta clasificación entran sub-géneros como la comedia, la tragedia, el melodrama y lo que se concibe con finalidad didáctica. Y se puede llegar a la conclusión que en Puente Viejo se ha hecho una amalgama de todo ello (excepto lo de didáctico. Porque aun con el hecho de que en ocasiones también hagan incursiones en la historia y traigan temas curiosos, por lo demás la telenovela no aporta nada de positivo,… y menos de instructivo).
Entiendo que aun aceptando que ha de existir una parte relacionada con el sufrimiento, todo el resto de lo que configura la telenovela no tiene por que pasar por lo mismo, si no que tendría que estar rodeado de otras historias que, además de poner un contrapunto de luz y color a las tramas, reflejen todo el amplio espectro de una sociedad. Historias de amor, de cotidianidad, de ilusiones, deseos o momentos felices, de risas y llantos, de llegadas y despedidas no necesariamente traumáticas…….
Nada de ello existe ahora en Puente Viejo, solo desgracias generalizadas de las que no se ve salida inmediata, ni parcial, ni totalmente.
¿Qué lo hemos estado viendo durante siete años y ahora la gente se queja? Creo que quejas ha habido siempre, pero en este momento quizás es cierto que existen en mayor número. Y por ello habría que preguntarse si no será el abuso de tanto drama el causante de que la gente empiece a estar cansada de ver que siempre que se acaba acudiendo a este recurso. Después lo que se me ocurre es que aquello que se dice de que “como está montado así, pues hay que resignarse a que nada cambie”, sea para algunos el argumento para que la telenovela siga sin modificar el rumbo. Pero esto me parece una simplicidad, porque indicaría que somos como un rebaño que se deja conducir a donde quieren los mandamases. Y esto ya no es así para todo el mundo, porque también hay algo que se llama criterio.

16 de abril de 2018

El futuro de Severo


No me gustaría que esto se interpretara como un comentario clasista, pero lo cierto es que aún con lo poco que conocemos del perfil de Irene, considero que encaja perfectamente con el personaje de Severo. Mujer independiente, capaz de valerse por sí misma, culta y decidida (cualidades que por otra parte se le han de suponer a una periodista, que además parece que encamina su trabajo hacia los temas de investigación), apasionada por su trabajo…..también empática y con las ideas claras. Y el hecho de que además haya decidido ejercer en una profesión reservada casi exclusivamente a los hombres, denota también sus ideas feministas, las de hacer valer el derecho de una mujer a romper moldes en una sociedad profundamente machista y patriarcal como la de la época.
Por otra parte unas cualidades que para Severo no son ajenas porque son parecidas a las que también adornaban a Candela, que además poseía otras muchas: generosidad, ternura, dulzura,……un sinfín de virtudes que a lo largo de los años fueron conformando un personaje único e inimitable.
Por supuesto no pretendo decir que Irene no esté también en posesión de las mismas, pero ahora mismo no es mucho  lo que se puede decir de este personaje. Y es esto lo que echo en falta: una profundización, una historia que lo sustente.
Y sé que hacer esta afirmación va a causar más de una polémica, pero me da la impresión que con las prisas de encajar a Irene en la telenovela han empezado la casa por el tejado: primero traen al personaje, y después es de suponer que van a desarrollar una historia en torno a éste.
Y como también he dicho en otras ocasiones, no entiendo la necesidad de estas prisas, salvo que se trate de algo que pusieron en boca del mismo Severo: la decisión de no embarcarse en una lucha con la Montenegro para recuperar lo que es suyo, con la justificación de que él ahora tiene un niño a su cargo. (¡¡Como si en el pasado esta justificación no se hubiera pasado por alto cuando era el cabeza de familia de un hogar con una esposa, una hermana, un cuñado, un sobrino y un amigo fiel!!)
Así que parece que ya han renunciado al tema de un duelo entre Severo y la Paca con respecto a La Quinta Miel Amarga (un tema que cada vez es más evidente que no interesa resucitar), cosa que reafirma lo que se viene mascando desde hace tiempo: la inviolabilidad de Francisca. Por lo que en consecuencia, y para darle algo de visibilidad a Severo, solo parece existir otra opción: una relación romántica. Aunque con ello nos encontremos con un “daño colateral”: Severo pasa a segundo plano, porque ahora vemos como es Irene quién lleva el protagonismo de esta trama.
Pero me he desviado algo de lo que quería hacer notar, y por ello vuelvo al tema del personaje de Irene.
Casi todos los personajes que se espera tengan algo de recorrido en la telenovela, han llegado a Puente Viejo con una historia a cuestas, incluso con un fin determinado,….. Si claro, se puede hablar de que Irene ha venido a hacerse cargo de un niño, y además renunciando a su independencia y aceptando que esto va a condicionar su futuro (probablemente más de lo que piensa). Pero todo ello sin tener ningún vínculo con el pequeño más que el afectivo (que por descontado es importante, pero no tiene por qué ser definitivo ¿o acaso los padres de acogida no pasan por este trance?). Como tampoco tiene, por ahora, ningún vínculo con el padre y sin embargo está viviendo en la casa de éste, lo que como mínimo es una situación anómala,…. más teniendo en cuenta que su estatus no tiene nada que ver con el de una institutriz, niñera, ni nada por el estilo (lo que lleva técnicamente a una situación parecida al concubinato,.. que tampoco es el caso). Y todo ello obligándola a enfrentarse a la doble moral imperante en la época, en la que mientras para el género masculino estas situaciones eran como mínimo toleradas, cuando no aplaudidas (ver que nadie censura a Severo por ello), para las féminas cualquier desviación de lo que se consideraba norma imperante era visto como algo amoral y significaba quedar señaladas de por vida.
Vale, Irene si tiene una historia, aunque algo difusa. Y probablemente de haber vivido su esposo y su hijo, su independencia también se habría visto mermada por esa doble condición de esposa y madre. Pero no es lo mismo que sustituirlos por un niño que no es suyo y un hombre al que apenas conoce, yéndose a vivir a un pueblo que al estar alejado de las grandes urbes tampoco le permite desarrollar su trabajo en las mejores condiciones.
Por supuesto entiendo que todo esto es solo una licencia para introducir este personaje en la vida de Severo, con la más que probable intención de que con el tiempo lleguen a una relación romántica. Y también por descontado me parece bien que Severo intente rehacer su vida y ser feliz, después de que a lo largo de la telenovela la mente cada vez más retorcida de los guionistas le haya procurado todas las situaciones extremas posibles.
También soy consciente de que quizás estoy poniendo la venda antes que la herida, adelantando posibilidades que a pesar de que todo indica que van a dejar de serlo para convertirse en hechos, tampoco hay ninguna seguridad de que vayan a suceder tal como se conjetura.
Y llegados a este punto sé que habrá quien haya llegado a la conclusión que este es otro comentario negativo sobre Irene y que no se trata más que de un rechazo a cualquier personaje femenino que pueda venir a ocupar el lugar de Candela. Y no voy a negar que hace unos dias podría haber habido algo de ello, pero ahora no es este el sentido que pretendo para este escrito. Creo que a medida que ha ido pasando el tiempo, los guionistas cada vez cuidan menos el detalle, no se preocupan de desarrollar a los personajes ni de dotarlos de tramas convincentes, y también que por alguna razón desconocida han llegado a la conclusión de que no hay trama posible que no pase por el sufrimiento cuanto más extremo mejor. Sin olvidar lo que considero peor, pero desgraciadamente parece funcionar: que creen a pies juntillas que l@s seguidores tragamos con todo, sea lo que sea lo que nos echen (no es mi caso ahora, pero admito que lo ha sido).
Pero quizás tensar la cuerda demasiado acabe al final pasándoles factura.
Al tiempo.

13 de abril de 2018

No todo vale


Creo que lo de Emilia es la gota que colma el vaso (y aún no ha sucedido nada, pero la sola insinuación ya es suficiente)
¿Qué tienen contra las mujeres en esta telenovela? Y lo peor es que la ideóloga de la misma es precisamente una mujer, lo que en mi opinión lo hace doblemente censurable.
A lo largo de esto siete años hemos visto como se cebaban con el género femenino (por supuesto también ha habido casos masculinos, pero creo que tod@s convendrán conmigo que quién se lleva la palma de largo son las mujeres). Y ponerse a hacer una lista de ello sería inacabable ya que ha habido de todo y para casi todas: secuestros, violaciones, maltrato físico y psicológico, cárcel, adulterio, estancia en burdeles, asesinatos e intentos de asesinato, vejaciones, arbitrariedades,………
Si claro, también ha habido mujeres valientes, decididas, luchadoras y grandes ejemplos, (también mujeres que han convertido en heroínas por la vía rápida y con tramas incoherentes), pero considero que esto no es suficiente para compensar los desaguisados que periódicamente se producen en la telenovela con respecto al género femenino.  
Y no me vale que digan que solo están intentando ser fieles a lo que se daba en la sociedad de entonces cuando la mujer no tenía la misma consideración que ahora, cuando su papel básicamente se limitaba al hogar y a la familia, cuando no tenía amparo jurídico ante casi nada y cuando los hombres tenían todas las de ganar ante el mínimo intento de rebelión o de que alguna intentara cambiar su estatus.
Porque si valen las licencias para una cosa, tendrían que ser para todo. No vale hablar de que hay que ser fiel a la época y saltárselo sin problemas a la menor ocasión si conviene para no tener que pensar demasiado.
Por supuesto entiendo que muchos de los planteamientos de las tramas se derivan de situaciones actuales, y tampoco pretendo que se eludan cuestiones polémicas ya que también es una manera de hacerlas visibles. Pero no de esta manera, solo para alimentar el morbo e intentar crear expectativas, poniendo a los espectadores como meros cobayas. Porque no veo que exista en esta posible situación de Emilia ningún intento de denuncia de algo totalmente reprobable, y ello cuando la sensibilidad de la sociedad se ha visto sacudida con más frecuencia de la deseada por hechos tan lamentables como estos.
Así que desde este sitio no puedo más que hacer constar mi más enérgica protesta porque se utilicen estos recursos.
Nota: Y si claro, podría optar por la vía rápida y dejar de ver este producto. Pero ello no implica que no se puedan poner en evidencia estas cosas.

10 de abril de 2018

Buscando a Severo


Si hay algo que pone a prueba la capacidad de comprensión, tragaderas y especialmente paciencia, es el hecho de ser seguidora de Puente Viejo (me imagino que también sucede en otras telenovelas, pero no puedo hablar de ello porque lo desconozco).
Por supuesto ver la telenovela es un acto totalmente voluntario, pero tampoco nos pueden pedir un acto de fe, porque todo tiene un límite. La fidelidad no tiene por qué implicar necesariamente aceptar pulpo como animal de compañía.
Y me voy a centrar principalmente en la trama de Severo, y por extensión de los que un dia fueron los de La Quinta. (Un tema al que por cierto parece tendremos que echar definitivamente el cerrojazo, porque actualmente ni siquiera se menciona)
Por supuesto deben existir seguidores que no tienen ninguna preferencia por ningún personaje concreto, pero es un hecho que también hay diversas corrientes de simpatía hacia algunos de ellos. De las que yo también formo parte, jamás lo he ocultado y además creo que queda bien evidente.
Por ello me duele ver la deriva del personaje de Severo.
Claro que entiendo que algo tenían que hacer después de la súbita desaparición de Candela y la continuación en la telenovela del personaje de Severo. (El hecho de que Aida dejara la telenovela por los motivos que fueran, no implica que Chico tuviera que seguirla si no lo deseaba). Pero creo que la solución por la que se ha optado para darle continuidad a este personaje es la de recurrir a lo más fácil y cómodo, la que no implica romperse demasiado la mollera,….quizás por el ritmo desenfrenado de fabricar guiones para una telenovela diaria (dos si tenemos en cuenta que Acacias tiene los mismos guionistas), algo que por supuesto no tendría que afectar a la calidad de lo que se escribe y no justifica todo. Vale, también entiendo que el producto es solo una telenovela de tarde, que si bien es cierto que ha dado muchas satisfacciones a la cadena y que sigue manteniendo cada tarde índices de audiencia razonables (aunque lejos de los buenos tiempos), quizás no sea suficiente para poner unas altas exigencias.
(O sí, porque creo que todos los espectadores merecen la misma consideración, sea el producto que sea)
También hay quien considera que la postura de no aceptar sin más la trama actual de Severo implica egoísmo hacia un personaje muy maltratado por tramas absurdas y de mucho sufrimiento, que además se han sucedido sin tregua. Quizás sea esto, o quizás sea que ya no cuela todo porque se espera de los guionistas algo más novedoso que volver a lo de siempre, ya que ver como un personaje que podría dar mucho más de sí es relegado a una trama previsible no ayuda mucho a mantener el interés. Y en este mismo saco pongo a Severo e Irene. 

Era octubre de 2014 (octubre 1921 en la telenovela) 
Llegaban a Puente Viejo dos hombres que podrían haber revolucionado todo: Severo Santacruz y su fiel amigo y escudero Carmelo Leal. Y con ellos se creó una trama propia a la que con el tiempo se incorporaron otros personajes conformando un plantel de actores de enorme capacidad interpretativa. Pero una trama que, a pesar de que efectivamente dio grandes momentos, ha acabado como el rosario de la aurora, desapareciendo por diversas circunstancias más de la mitad de los componentes de la misma, y llegando hasta el momento actual en el que los personajes que quedan ya casi son irreconocibles. Bueno, a decir verdad Carmelo, a pesar de todo, mantiene bastante de su esencia original, no así Severo. Además Carmelo en su faceta de alcalde aún tiene bastante visibilidad, pero Severo empieza a pasar desapercibido en las tramas, donde dispone ocasionalmente de un par de minutos por capítulo y casi siempre colgando de otras.
Por descontado no pretendo tampoco que este personaje tenga más protagonismo que los demás, solo que le den algo que permita lucirse un poco más al gran actor que es Chico García (si, ya sé que protagonismo es sinónimo de acabar pasándolo mal, pero….).
Aunque puestos a pedir, también que sea en una faceta nueva, porque en el tema romántico ya lo conocemos y será dificil que una nueva relación pueda hacer olvidar la que construyeron con Candela. Podría ayudar también algo más de actitud paternal, de hacer que Severo reconstruya los puentes con su hijo y afiance los lazos con él,……..ya que desde que Carmelito volvió a su vida da la impresión que con Irene en casa ha dejado en manos de ésta toda la responsabilidad al respecto del niño.
Y puesta a elucubrar, lo que sería mucho más interesante es volver a ver en acción al de los primeros tiempos, el hombre resuelto a hacer realidad sus propósitos. Y por supuesto el hombre luchador que aspira a recuperar lo suyo, todo lo que con malas artes le ha arrebatado Francisca.
Porque mucho me temo que si limitan su historia a lo que parece va camino de ser una nueva relación, la cosa va a terminar muy mal.

8 de abril de 2018

La periodista Irene


¿Por qué cuando Severo y Carmelo buscaron a una periodista llamada Irene Campuzano por las redacciones de los principales diarios del país, nadie supo darles razones? ¿Precisamente el periódico donde se supone que trabaja Irene fue el único al que no llamaron? ¿O acaso hemos de pensar que es una freelance?
Porque si, al final ha resultado que Irene es periodista. Eso sí, sin que se haya entrado en detalle de en que periódico publica sus artículos, y si se trata de uno de tirada importante o simplemente uno de carácter provincial o local. Con lo que la repercusión de lo que pueda escribir es muy diferente (lo digo a propósito de la idea de escribir sobre los desmanes del general Pérez de Ayala)
Lo que demuestra sin ningún género de dudas que el tema de su profesión es algo accesorio, solo un argumento para introducir al personaje pero sin que detrás vaya una historia. Y que lo único que se pretendía era encontrar algo para ligarle a Severo, aunque fuera a costa de una trama incoherente, que encima da la impresión que improvisan a medida que pasan los capítulos (aunque esto es solo mi impresión, porque es de suponer que existe un guion a más largo plazo si la actriz tiene contrato al menos hasta noviembre). 
De manera subliminal y aunque sea a través de un anuncio en el que aprovechan el tema para introducir un producto, cada dia nos dicen que nos hemos convertido en muy exigentes, que somos tod@s un poco guionistas…….Y sí, es posible que sea así, que ya no traguemos tan fácilmente con todo, que ya no seamos capaces de dejar pasar según que cosas sin cuestionarlas, o que pidamos coherencia cuando creemos que no existe. Pero si no existiera este espíritu crítico ¿de que servirían las diferentes páginas y foros? No tendrían razón de ser si los participantes solo se limitaran a dorar la píldora. Sin embargo cualquier opinión que vaya más allá de un emoticono, de un MG o de un piropo para el actor o actriz, ya implica un espíritu crítico que puede ayudar también al producto.
Y sí, creo que como espectadora tengo derecho a ser exigente y a decir lo que pienso de un tema determinado, aunque no coincida con la opinión de mucha gente. Por lo que tengo que decir que creo que el tema Irene lo han planteado de una manera que no considero muy acertada.
De lo que sabemos de este personaje, aparte de que en el último año y medio ha perdido a un esposo y a un hijo (algo que aparentemente ha superado sin demasiado coste emocional,… al menos que se haga patente), es que es una mujer adelantada a su tiempo, independiente, con una carrera universitaria en una época en la que las mujeres tenían muy dificil acceder a estudios superiores. Una mujer que ha conseguido por méritos propios trabajar en una profesión reservada al género masculino……Y que sin embargo ahora renuncia a todo para hacerse cargo de un niño que ni siquiera es suyo, yéndose a vivir a un pueblo recóndito de la sierra, a una casa ajena, y bajo la protección y siendo sustentada por un hombre al que apenas conoce.
Por supuesto no voy a minusvalorar el valor de esta decisión y el hecho de que Irene anteponga sus instintos maternales a todo lo demás. Tampoco el hecho de que haya demostrado que su conciencia está por encima de todo esto, al devolver a Carmelito a su verdadera familia,… algo que también era su obligación porque sabiendo que era un niño robado no podía seguir ocultándolo sin cometer un delito. Ya que si Severo hubiera seguido reclamando al niño en vez de darse por vencido tan fácilmente, no creo que hubiera sido muy complicado llegar al fondo de la cuestión y a cómo llegó Carmelito al orfanato (algo que parece que ya no importe, aun sabiendo que Venancia tenía un/a cómplice). Como también cuesta entender como Severo y Carmelo no consiguieron encontrarlo en este sitio, cuando la lógica me dice que sería el primer lugar donde buscarlo. ¿O acaso pretenden que Irene lo recogió al dia siguiente de que el pequeño llegara a este lugar?
Bueno, mejor dejar la lógica para otras cosas, porque también entiendo que es una ficción y que las licencias están en función de la trama. Y que por mucho que se cuestione, va a seguir siendo así.
Pero, en el plano de la telenovela, esta manera de desarrollar el personaje de Irene considero que supone renunciar a darle una trama que se salga de lo corriente, que la haga visible por méritos propios. De hecho en realidad lo que hace ahora es limitarse a deambular como muchos,… incluido Severo.
Vale, quizás estoy yendo demasiado deprisa, pero deben haber pasado casi dos meses desde que Irene llegó a la telenovela y ya está desdibujada en las tramas. Por descontado no pretendo tampoco que coja protagonismo más allá de lo razonable, porque esto suele llevar aparejado sufrimiento, y en este caso volvería a repercutir en Severo que creo que ya ha tenido la suficiente dosis de ello para dos telenovelas como mínimo.
Y otra cosa.
Aprovecho para sacar otro tema al respecto de Irene: la idea de que es la sustituta de Candela, que es alguien que viene a ocupar un lugar al lado de Severo, cuando en mi opinión es discutible la necesidad de ello. Ya lo he dicho en otras ocasiones: no creo que una historia de un personaje tenga que pasar necesariamente por el tema romántico. Creo que hay muchas más posibilidades a desarrollar que parecen no tenerse en cuenta.
Pero volviendo al tema de si es sustituta o no, y hablando siempre del personaje. (Al respecto de la actriz, pienso que es muy buena y que merece una oportunidad).
Sí, ser cuestionada es lo mismo de lo que Candela  (y en consecuencia Aida) tuvo que defenderse durante mucho tiempo cuando llegó a la vida de Tristán. Y que ahora es algo que hay quién está aprovechando para volver a remover un tema que lleva casi seis años finiquitado. (Solo recordar que much@s de los que siguieron a Candela no tienen ni idea de la historia de Pepa, así que las comparaciones son inútiles,… además que vuelven a poner a Candela en el punto de mira y no precisamente para bien)
Candela necesitó largos meses y mucha mano izquierda para conseguir acercarse a Tristán y ayudar a restañar las heridas del destrozado corazón de un hombre incapaz de sobreponerse a su dolor después de quince largos años. Por cierto, también ayudó a ello el que éste recuperara a su hijo Martín. 
Irene ni siquiera necesita ponerse, porque Severo en cuatro meses parece que está olvidando que hubo un pasado con Candela y que ésta es la madre de Carmelito.
Sí, las similitudes son muchas………..los tiempos no tienen nada que ver.

30 de marzo de 2018

Adiós Nicolás !!


Salir huyendo, o con los pies por delante y pasando a formar parte del nutrido grupo de inquilin@s del cementerio. También marchando rumbo a instituciones de salud mental. Y solo en contadas ocasiones los personajes que han salido de la telenovela lo han hecho de manera voluntaria, con razones justificadas y creíbles.
Por supuesto en todo caso me refiero a personajes, aunque también entre los actores y actrices han habido diversidad de situaciones (nada parecido a la ficción afortunadamente), y no tod@s se han marchado por propia decisión. Porque muchas veces y argumentando que el periplo del personaje había llegado a su fin (aunque a veces también porqué una trama no había dado el resultado esperado), hemos visto como dejaban la telenovela actores y actrices que quizás podrían haber dado más de sí, y que incluso habían conseguido hacerse un hueco con sus personajes entre los gustos de los seguidores.
Y ahora me dirán que en una telenovela hay que renovar las tramas y que es normal que entren y salgan personajes. No voy a ponerlo en cuestión, porque es cierto que no se puede seguir una sola línea argumental durante siete años sin aburrir al personal. Y sin embargo esta renovación no sucede del todo en Puente Viejo, donde las tramas parecen volver siempre al punto de partida, sin que ya creen expectación.
Claro que a veces tampoco hay más remedio que cerrar algunas, especialmente cuando un actor o actriz opta voluntariamente por buscar nuevos horizontes a su carrera profesional, como creo que ha sido el caso de Alejandro Siguenza.

Lo que no quita que no lamente profundamente la marcha de éste de la telenovela, aunque afortunadamente parece que pronto volverá a estar en la pequeña pantalla con otra serie y podremos volver a disfrutar de su buen hacer.
Pero principalmente lamento su marcha porque pienso que no han aprovechado lo suficiente su profesionalidad,… y solo en las últimas semanas, primero con la defensa de Severo y después con grandes y emotivas escenas antes de su despedida definitiva, han conseguido sacarlo de la especie de ostracismo en el que lo habían sumido, relegándolo a ser casi una figura decorativa.
Nicolás siempre ha sido un personaje querido, que salvo en contadas ocasiones ha sido puesto en entredicho. Además su unión con Mariana, otro personaje entrañable, nos dejó grandes escenas que siempre quedarán en el recuerdo de la telenovela. También su andadura como padre ha dejado tiernos momentos, más cuando Alejandro parece tener una especial mano con los niños. Y además ha demostrado, en cierta manera, que un personaje masculino puede salir adelante sin que tengan que colocarle un romance (aunque lo intentaron con Camila, pero Nicolás dejó patente que es un hombre de principios que jamás traicionaría a un amigo, aunque para él suponga un sacrificio renunciar a sus sentimientos).
Pero la suerte ya está echada y Nicolás ya ha pasado a formar parte de la historia de Puente Viejo. Solo que ha tenido que ser huyendo, no quizás de la peor manera como podría haber sido acabando definitivamente con el personaje, pero si como alguien obligado a escapar sin posibilidad de redimirse, perseguido por la amenaza no solo de la acción de la justicia, sinó también de la venganza de un despiadado y poderoso general que utiliza su poder para poder lavar el desprestigio que le ha causado su no menos despiadado y tenebroso hijo.
Y no se ha valorado que había otras opciones menos traumáticas. Podría haber marchado tranquilamente a Murcia con su hija, a gestionar su patrimonio o a ejercer la profesión de abogado que tan buenos resultados ha dado para Severo, pero han escogido la peor, la de cortar toda posibilidad de vuelta.
Así que me despido de Nicolás, esperando que Alejandro tenga mucha suerte en sus nuevos proyectos. Que seguro que va a ser así, porque cuando alguien lo vale, no hay duda del resultado.
Y aprovecho para hacer un inciso sobre lo que considero el actual panorama de ESDPV, que se vislumbra desalentador después de esta nueva marcha, solo cuatro meses después de otra despedida dolorosa de un personaje de larga trayectoria en la telenovela, Candela.
La trama de Nicolás ha llenado durante unas semanas un espacio importante de los capítulos y ahora esto va a dejar un vacío dificil de rellenar con tramas algo consistentes que ahora mismo considero que no existen en la telenovela. La trama de La Casona, que parece destinada a ser el eje central, no es suficiente para compensarlo, porque además no despierta precisamente demasiadas expectativas,….. mientras la otra que podría dar juego, la de Severo y su nueva partenaire Irene, no ha sido entendida por su irrupción metida con calzador y con una trama incoherente desde su inicio (que por supuesto, puede mejorar con el tiempo, dado que los dos actores son magníficos y esto ya es un plus). Y por lo que se refiere a los demás, muchos actores y muy buenos pero con tramas insulsas, mucho tendrían que cambiar las cosas para que no fuera más de lo mismo de lo que viene siendo desde hace tiempo.

26 de marzo de 2018

Una pareja atípica


“Todo escritor de ficción sabe que para conseguir la adhesión del lector a su texto debe ser capaz de conseguir que la audiencia deje de lado el sentido crítico, lo suspenda, y por tanto ignore las incoherencias, incompatibilidades, saltos en el vacío o directamente fantasías que contiene la obra de ficción. Sin cumplir ese requisito, la obra está perdida”
Esta introducción está sacada de un artículo mucho más largo de Elisa Beni, una estupenda periodista. Y aunque tengo que decir que el artículo en cuestión no tiene nada que ver con lo que es un producto televisivo como ESDPV, sí que ilustra muy bien lo que estamos viendo.
Pero no me resigno a seguir la corriente. No me gusta lo que veo, ni me agrada que la falta de lógica sea la norma y no la excepción. Que se trate de una ficción no tendría que impedir que se aplicaran criterios razonables a las tramas, y no sinsentidos solo para rellenar capítulos y más capítulos.
Es el caso concreto de lo que considero que es la actual trama de Severo.
Sí, es cierto. Han existido las mismas situaciones con anterioridad y se ha tragado con ello. Martín y María, Francisca y Raimundo, Carmelo y Adela (que yo recuerde) son algunos ejemplos de personajes que han vivido juntos antes de estar casados, incluso en casi todos los casos con el beneplácito de los sacerdotes que han preferido mirar hacia otro lado, y solo desde puertas afuera mostrarse escandalizados (por aquello de mantener la moral y las buenas costumbres). Pero en todos los casos existía algún vínculo sentimental importante entre la pareja.
En el caso de Severo e Irene esto es inexistente. Son una pareja atípica porque no se conocen, y lo único que les une es un niño del que Irene no es nada. Ni es su madre, ni tiene ningún derecho a participar en su crianza solo por el hecho de haberlo tenido a su cargo durante unas pocas semanas. Esto no la convierte en “madre”, porque en este caso las madres y padres de acogida, de los que conozco algún caso, tendrían muchos problemas. Un vínculo emocional no presupone ningún derecho adquirido.
Por lo que se refiere a Severo, y aun pretendiendo justificar su actitud por el hecho de pensar en su hijo, lo que se visibiliza es un dejamiento de sus funciones como padre, incluso una cierta cobardía al no ser capaz de asumir en soledad la crianza de su hijo. Que pretenden enmascararlo en un tema que me parece fuera de toda lógica como los berrinches de un niño que se niega a comer o a dormir, me parece que solo entra en lo que he puesto al principio: esperar que la audiencia trague sin cuestionar nada. Carmelito ha pasado por varias manos y se ha adaptado ¿Por qué ahora tendría que ser diferente?
Pero volviendo a Irene y puntualizando ante todo que solo me refiero al personaje, no a la actriz que considero muy competente.
Sabemos muy poco de Irene. Solo que es viuda, que perdió a un hijo y que es periodista, aunque no parece que ejerza. Y esto último sería un plus porque significa que es una mujer con una cultura y con arrestos, al haber cursado una carrera universitaria en una época complicada para el género femenino. Pero algo que de entrada es importante para visibilizar el papel de la mujer, parece que ha pasado a segundo plano. Por descontado el trabajo de cuidar a un niño puede estar por encima de todo, pero va a significar dos cosas: que Irene renuncia a su independencia y que va a pasar a ser responsabilidad absoluta de Severo. No pretendo decir que vaya a ser su mantenida, porque esto suena muy mal y tampoco es lo que sucede, pero es evidente que si vive bajo el mismo techo que Severo acepta que éste se haga cargo de todo lo que le concierne.
Quizás según la visión de 2018, que dos personas vivan juntas sin un vínculo no significa ningún problema más que por el hecho de suscitar alguna habladuría, algo que se da aún con cierta frecuencia en pueblos pequeños donde se conocen tod@s, pero que a nivel de los afectados no supone nada más allá de estar un tiempo en el punto de mira hasta que pasa otra cosa que distrae al personal. Pero si algo no ha cambiado es que la mujer sigue siendo señalada con mayor rigor, porque aún existe un sentimiento de machismo latente que hace que se vea de diferente manera según el género.
En 1925 esta permisividad no estaba a la orden del dia ni de lejos, aunque es evidente que nadie va a señalar a Severo con demasiada inflexibilidad. Claro que son ellos, Irene y Severo, quienes deciden y no las personas ajenas, porque las habladurías no han de estar por encima de lo que uno o una deciden hacer con su vida, o de lo que consideran necesario para un fin superior,….. pero ¿por qué especialmente Irene acepta pasar por ello? ¿Solo por estar cerca de un niño que no es suyo?
Claro que lo de Severo tampoco es entendible. Está metiendo en una casa que era de Candela (claro que por el hecho de haber casado con ésta le pertenecen por derecho todos sus bienes), a una mujer de la que desconoce casi todo, de la que sabe desde hace apenas unas semanas su existencia. El agradecimiento por haber cuidado un tiempo a Carmelito, que aun reconociendo su valor no es más que por la circunstancia de haberle sido entregado a Irene por decreto de unas monjas que se atribuyeron el derecho de decidir sobre una mujer y un niño que no le pertenecía, y que ésta no ha hecho más que lo haría cualquier madre, o también cualquier responsable de un bebé (ya no entro en el acierto que se pueda tener en ello, ni en el cariño que se pueda dar según la persona), considero que no le ha permitido valorar todas las posibilidades.
Pero lo que más cuesta de asimilar es que el recuerdo de su esposa fallecida se haya borrado tan rápidamente. Por supuesto no pretendo que le guarde luto eternamente, ni que deje que el recuerdo de Candela le coarte su vida y por extensión la de su hijo. También entiendo que es complicado para Irene cuidar a un niño sin estar con él, pero ¿es necesario que esto sea así las veinticuatro horas del dia? ¿Acaso Severo no puede hacerse cargo del niño en algún momento?
Por último.
Claro que este escrito puede llevar a dar la impresión de que me dejo llevar por la nostalgia de un personaje que ya no existe más que en la historia de la telenovela. Pero tengo que dejar claro que aun sintiendo que todo lo de Candela es una injusticia, soy consciente de que hay que pasar página porque es algo irremediable. Y que es una ficción y que hay que seguir. Pero no a cualquier precio, ni dejando de criticar lo que considero criticable,… aunque por supuesto sin tratar en ningún caso de pretender ir más allá de una simple opinión personal.
Que puede ser compartida, o no.