19 de abril de 2016

La violencia como arma

La violencia no puede ser jamás justificada como herramienta para conseguir unos fines. Y mucho menos cuando se trata de temas puramente ideológicos.
Admito que, como a Raimundo, alguno de los postulados anarquistas no me parecen tan mal en su planteamiento, pero nunca hasta el punto de aceptarlos como excusa para tratar de dar salida a una determinada manera de pensar, y utilizando además para ello métodos fuera de la ley o alejados de lo que se entiende por racional. Esto sería entonces imposición y coloca al mismo nivel que una dictadura. Nadie está en posesión de una verdad incuestionable, pero todo el mundo puede tener la suya y considerarla cierta (otra cosa es que sea fruto de razonamientos propios o por el contrario inducido a través del adoctrinamiento o el proselitismo)
Es verdad que a veces coartar la libertad y el bienestar de las personas puede llevar a extremos imprevisibles, (nunca, ya lo he dicho, justificables) pero cuando además se junta el odio y los deseos de venganza, el cóctel puede ser sumamente explosivo.
Todo esto viene a cuento de la trama de Rafaela  y sus ya previsibles intenciones. Pero antes de todo he de decir que es una trama que me produce sentimientos encontrados: por un lado me aburre soberanamente, (sin contar el juego que se traen con Ramiro y Matías) y por el otro me produce rechazo por lo que supone tanto en la ficción como podría ser en la vida real. Pero es que además concurre otro tema y es que se haya escogido como blanco precisamente a uno de los personajes que más me quiero: Severo.
Aunque es claro el porqué de la elección, aparte de los motivos de guion.
La Quinta Miel Amarga es la hacienda más vulnerable, porque también es la del propietario que menos ha de temer cualquier represalia. Es generoso y trata con justicia a sus empleados, con sueldos dignos y sin oprimirlos. Además es amable, simpático y cercano, a diferencia de los otros dos hacendados conocidos, Francisca y Hernando. En realidad creo que es un personaje muy humano, que se siente parte del pueblo llano y no tiene vanidades elitistas a pesar de su posición. Cierto que ahora es un rico terrateniente, pero lo que posee lo ha ganado a pulso y con esfuerzo, partiendo de cero, y por ello conoce realmente el valor de lo que tiene.
Así que todo esto desmonta cualquier posible tesis para ponerlo en el punto de mira para una acción de fuerza. Para decirlo clara y llanamente, para convertirlo en el objetivo de un acto terrorista.
Y aunque sea avanzarme a los acontecimientos (lo que tiene el leer los avances) hay otro tema al que quería hacer mención, porque también me produce rechazo. Ya que tan censurable como la acción de los terroristas, es la actitud de quien conoce las intenciones de éstos y no hace nada para poner sobre aviso a la posible víctima. Y me refiero a Hernando.
Lo siento, pero esto ya le está llevando al nivel más bajo de mis simpatías, aparte de situarlo a la misma altura moral que Francisca, ya que además es una mancha que no se va a borrar en el futuro. Nadie con un mínimo de conciencia permitiría una tropelía del calibre que se prevee, pudiendo hacer algo para evitarlo (aunque aún desconozco todo el entramado y las consecuencias, por lo que aún me estoy moviendo en el terreno de las conjeturas).
Pero de lo que si estoy segura es de que Severo jamás actuaría de esta manera, ni siquiera si el objetivo fuera la doña.                                              

15 de abril de 2016

La importancia de las cosas

Centenares de miles de familias con escasos recursos económicos o que directamente tienen que depender de la ayuda social, varios millones de trabajadores que cobran sueldos de miseria, jóvenes que han de emigrar para buscarse medios de vida, desahucios cada día, cientos de niños malnutridos, justicia a veces incomprensible, presión sobre las clases populares y más desfavorecidas, corrupción a todos los niveles,........ Todo esto y más en nuestro entorno más inmediato, y sin contar lo que sucede más allá de nuestras fronteras, que es igual de doloroso.
¿Y lo que parece que importa es lo que sucede, por ejemplo en GH, o los “problemas” que tienen los famosos de papel cuché,….,? ¿O lo que sucede en una serie, donde todo es ficción?
Realmente una a veces se ha de echar las manos a la cabeza cuando ve ciertas cosas. No es que me pretenda mejor que los demás, ni que tenga la razón, pero me indigna y me preocupa a partes iguales que seamos capaces de discutir por nimiedades y no por cosas realmente importantes que suceden a nuestro alrededor o en nuestra propia casa.
Claro que no voy a negar que alguna vez yo también he cedido a esta sinrazón, pero con el tiempo una acaba aprendiendo a valorar la importancia o no de las cosas. Y enzarzarse en discusiones por algo que no nos va ni nos viene, solo para alimentar el morbo y los bolsillos de unos cuantos, o como parece que sucede en las redes que hablan de PV, por algo que ni siquiera es real, es perder un tiempo precioso que se podría emplear en algo más constructivo.
Por supuesto entiendo que buscar sustraerse de la realidad por un rato no es nada malo. Y que buscarlo en las redes puede tener su parte de diversión y su parte de evasión, algo muy respetable, incluso a veces sano, siempre que se respeten unos ciertos límites. Hay mucha gente (la mayoría) que expresan sus opiniones con gran clarividencia y sin faltar para nada a la opinión de los demás. Pero a veces también hay quien acaba perdiendo la perspectiva y saliéndose de tiesto.
He de decir, antes de continuar, que este comentario ha venido motivado por algo que he leído, no porque haya visto nada en las páginas que co-administro y que pueda ser motivo de censura (que, por supuesto, no habríamos permitido. Somos muy cuidadosas con este tema y no nos tiembla el pulso para eliminar comentarios de mal gusto o que nos parecen inapropiados) Tampoco tengo información de primera mano sobre lo que ha provocado malestar, al parecer relacionado con algo fuera de tono que le ha llegado a un actor o actores de la serie. Por lo que, en última instancia, tampoco puedo decir si se trata de un tema al que valga la pena dedicarle un mínimo de tiempo, o es algo que se ha sobredimensionado, intencionadamente o no. Como he dicho antes, lo malo es que a veces tendemos a darle importancia a cosas cuando realmente no la tienen. Aparte de que somos capaces de ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio.
Soy consciente de que quizás lo más deseable sería olvidar este tema y no por el contrario avivar otra vez una posible polémica, que encima considero poco racional. Pero creo que debía decirlo, y además disculparme por la parte que me toca, por si con algún post hemos podido propiciar esta situación. Cosa, por supuesto, muy lejos de nuestra intención. Y si algún actor o actriz, o alguien relacionado con la serie, lee estas líneas, le traslado mis más sinceras disculpas, y lamento la situación en la que al parecer se ha/han encontrado.
Hay suficientes cosas en la vida para lamentarse, como para añadirle presión por temas sin fuste que pueden afectar a la vida personal.

11 de abril de 2016

¿ Drama o comedia ? Esta es la cuestión

Una no deja de sorprenderse cuando lee con cierta asiduidad que los programas televisivos donde la tónica es la poca discriminación sobre contenidos, son los que tienen mayor éxito. Por supuesto todo el mundo es libre de elegir lo que quiere ver, pero no creo que este tipo de formatos aporte nada a nadie, salvo el morbo de meterse en vidas ajenas y encima tomarse el derecho a opinar sobre ello. Pero de todo hay en la viña del señor, y quizás deba ser así. Una televisión uniforme no podría convencer a todo el mundo, y hay que contentar a todo el espectro, aunque sea introduciendo programas vacíos de contenido.
Pero sin más comentarios, porque creo que queda bastante clara mi opinión al respecto.
Y terminado esta especie de alegato, voy a lo que quería decir realmente.
Ya en el terreno de la ficción, también hay todo tipo de gustos. Y centrándome en el terreno de las telenovelas hay quien se siente a gusto con dramas sentimentales, donde el sufrimiento está garantizado para todos, personajes y espectadores, mientras que hay quien agradece tramas más ligeras y distendidas, incluso con toques de humor. Y también hay quien gusta de todo ello, aunque sea en un mismo sitio, como actualmente parece suceder en PV. Que la serie esté concebida en formato drama (al menos en su principio) no creo que tenga que excluir momentos de distensión (claro que tampoco sin llegar al extremo de los Mirañar, que ya entra en el terreno del disparate y las más de las veces llega a cansar), y no veo nada mal que se sucedan situaciones de este tipo. Por ello, y aunque sean casos muy aislados, no logro entender que haya quien critique, por ejemplo, que haya un personaje como el de Lucas que se tome las cosas con un cierto humor, sin dramatizar, solo cuando la ocasión lo requiere. Y tampoco creo que por ello se le pueda encuadrar de frívolo, porque ha quedado suficientemente demostrado que no es así ni de lejos; simplemente es alguien que se toma la vida de otra manera.
¿Acaso no existen en la vida personas extrovertidas, con un buen ánimo, que son capaces de levantar el de los demás con su actitud? ¿Porque sea una novela presumiblemente del género dramático, hay que andar todos y todas con el mismo humor oscuro? ¿Acaso la vida no es lo suficientemente dura como para no buscar momentos de una cierta relajación, de olvidar por un rato la dura realidad?
Y pasando a otros habitantes de la Quinta. Es curioso que lo que se critica también, aunque igualmente de manera marginal, como el hecho de que Sol y Candela se hayan convertido de pronto en dos celestinas, sea precisamente lo que se pueda entroncar con el comienzo de este comentario. Aunque por supuesto haya diferencias, porque en el caso de ellas se trata de buenas intenciones para con un amigo (aunque no se pueda justificar que pretendan dirigir la vida de los demás). De todas maneras he de decir que desconozco si quien ve la serie da además pábulo a alguno de los programas del tipo que cito al principio.  
Solo una última reflexión. Creo que a veces (y me incluyo) nos centramos en lo que queremos ver, olvidando que a nuestro alrededor hay una realidad que se asemeja mucho a la ficción, y que si nos paramos a mirar podremos ver reflejadas muchas de las personas o situaciones que se dan en la serie.
¿De dónde sino iban a sacar los guionistas su inspiración?  

7 de abril de 2016

Un alegato para La Quinta

Podría decir que ahora tengo el corazón dividido. Me encanta la nueva trama de Los Manantiales, me encantan los nuevos personajes y las historias que traen consigo, pero sin embargo ello no me impide seguir viendo con los mejores ojos a los habitantes de la Quinta, de los que creo no decir nada aventurado al afirmar que han sido y siguen siendo uno de los motores principales de la serie. Y no voy a negar que especialmente han conseguido captar mi interés, y siguen haciéndolo.
Por ello veo con una cierta desazón (o quizás es solo mi apreciación) que, de alguna manera, han dejado de estar en primer plano a partir del momento en que tuvieron lugar las respectivas bodas. Por supuesto, y antes de continuar, he de apuntar que no es mi intención desmerecer a los demás personajes, pero considero que las expectativas creadas con esta trama se han ido diluyendo cuando aún hay muchos flecos que han quedado en el aire y que podrían dar juego.
En este momento los habitantes de La Quinta no tienen una especial visibilidad, exceptuando quizás Carmelo (lo que me parece estupendo, y sobretodo justo). Pero los demás, Lucas y Sol, y Candela y Severo, ahora más bien parecen dos aburridas parejas instaladas en la normalidad cotidiana del matrimonio y sin que haya lugar para escenas románticas como las de antaño, las que nos permitían disfrutar de su relación…..No solo nos negaron los momentos posteriores a sus bodas, su recién iniciado camino en su nuevo estado y sus reacciones a ello, sino que ahora, además del hecho de que los dos hombres apenas tienen trama, para más inri convierten a Sol y a Candela en una suerte de casamenteras, dispuestas a meterse en la vida de otros sin que se lo hayan pedido. Sea o no con buenas intenciones.
Llegados a este punto habrá quien diga que alcanzada la meta es difícil encontrar historias de peso para seguir manteniendo en alto el interés por las tramas de estas parejas. Que sin sufrimiento difícilmente se puede mantener la tensión. Pero me niego a aceptar esta justificación porque, aún sin entender nada de guiones, estoy convencida de que existen muchas otras líneas de actuación que pueden ser interesantes. Por ejemplo: en este momento existen tres grandes haciendas con sus propietarios enfrentados entre sí. Evidentemente lo que atrae son las historias románticas, esto no voy a negarlo, pero también existe el conflicto social y por ahí creo que podría haber aún mucha tela para cortar.
Así que relegarlos ahora a un segundo plano en detrimento de nuevos personajes creo que, además de injusto, sería un error, especialmente cuando sus seguidores se cuentan por miles y sus respectivas historias siguen provocando numerosos comentarios.
Por descontado puedo entender la decisión de dar empaque a los nuevos personajes, permitirles el protagonismo para que cuaje su historia, además de admitir que, según todos los indicios, esta vez si han dado en el clavo y están consiguiendo crear expectación. Y, por supuesto, creo en la máxima de “renovarse o morir”, pero creo que aún hay lugar para todos y todas. 

5 de abril de 2016

Más sobre Elías

Actuar como abogado del diablo a veces puede resultar un ejercicio arriesgado, pero a tenor de los comentarios que circulan por las redes deseo romper una lanza por Elías. Aunque es posible que con el tiempo tenga que tragarme mis palabras, pero de momento sigo pensando que no es tan mal tipo como se piensa o se dice.
¿Por qué me afirmo en esta convicción?
Evidentemente el principal “problema” es que Elías se haya fijado en quién no debía. Pero siempre se ha dicho que “el corazón tiene razones que la razón no entiende” y así parece en este caso. Y hasta aquí no creo que nadie pueda reprocharle nada por ser humano y por lo tanto susceptible de cometer errores. Otra cosa es que sea capaz de darse cuenta y parar antes de que sea demasiado tarde.
De todas maneras creo que sería muy ciego si no se apercibiera que se está metiendo en terreno pantanoso. Pero el hecho de hablar claramente con Camila demuestra que no es así. Aunque no sea algo probado, nadie con malas intenciones suele hacérselas saber al interesado (interesada en este caso), ni se muestra tan sincero al expresar sus sentimientos.
¿Que además dice en voz alta lo que piensa de su jefe? No es más ni menos de lo que dice todo el mundo, lo que Hernando ha permitido que todos y todas creyeran. Creo que es un error confundir la fidelidad con la sumisión ciega, y Elías no es como Mauricio y tiene ideas propias.
Que Hernando le haya dado trabajo a pesar de un supuesto pasado oscuro, no es suficiente motivo para que se mantenga callado y no diga lo que piense, un derecho inalienable a todo el mundo. De todas maneras tampoco creo que esté malmetiendo contra su jefe, porque nunca ha dicho nada para perjudicarlo, simplemente se ha limitado a asentir y hablar del carácter hosco y huraño del hombre de quién está a sus órdenes, y la poca propensión de éste a hacer amistades.  
Tampoco creo que se pueda hablar de que esté sembrando insidias, aunque si es posible que pueda aprovechar la situación para arrimar el agua a su molino. Pero nada de lo que dice se aleja de la realidad visible, la que como he dicho antes Hernando permite que todos y todas crean. Pienso que a veces se nos olvida que las y los espectadores vemos una realidad distinta de la que ven los personajes y no nos ponemos en la piel de éstos para juzgar, cosa que entiendo que a veces hace que cueste ser imparcial (por supuesto no estoy acusando a nadie, sólo me limito a hacer patente un hecho).  
¿Que se le está intentando comparar con Fernando Mesía? Creo que esta historia puede llegar a tener tintes parecidos, pero que al final son dos personajes muy distintos.
Fuera de lo principal que se le puede reprochar a Elías, que es el hecho de que se haya fijado en una mujer casada (otra cosa es cómo ha llegado a esta situación), el caso es que es un hombre que se ha ganado la simpatía de todo el pueblo por su carácter afable, aunque especialmente se ha ganado la gratitud de los de La Quinta (y aunque no lo sepan, de manera colateral de otra mucha gente) por un acto de generosidad que no llevaba otro ánimo que el de ayudar altruistamente.  Fernando nunca hizo nada que no tuviera un fin egoísta. Tampoco creo, hasta que se me demuestre lo contrario, que la relación de Elías con Beatriz y sus intentos para hacerle la vida más agradable, tengan un fin distinto del que hemos visto hasta ahora.
En realidad todo sería algo muy retorcido (que también es posible), teniendo en cuenta que no puede haberlo maquinado con antelación. No conocía a nadie, pues hay que remontarse a meses anteriores para recordar que Elías ya estaba contratado por los Mella (cierto que a propuesta de Hernando, aunque el químico no lo sabía), y que nada hacía presagiar el vuelco que iba a dar la situación.  
¿Que después de ver todo el cotarro ha visto la ocasión? Quizás. Pero ¿para qué?
Por cierto, en toda esta historia hay otro personaje que tiene mucho que decir: Camila ¿Por qué se da por sentado que Elías puede salirse con la suya? Creo que Camila es mucha mujer para permitirse un error del calibre de ser infiel a su esposo.
Aunque éste no le dé muchos motivos para no hacerlo.

28 de marzo de 2016

Elías, o una amistad peligrosa

¿Acaso se le puede censurar algo a Elías? Yo creo que no, al menos de momento.
Su relación con Camila ahora mismo la considero como parte del proceso natural derivado de dos personas que han simpatizado inmediatamente y que además se sienten solas, por lo que la mutua compañía les hace un bien a ambos. Ninguno de los dos ha propiciado la situación, simplemente las circunstancias han venido rodadas y les han llevado a establecer unos vínculos de amistad importantes. Que además ahora Elías albergue sentimientos que van más allá de la simple amistad es algo que ha surgido más tarde, y que para él ha sido inevitable. Camila es una mujer con muchas virtudes, incluida la belleza, y no deja indiferente a quien la conoce.
Hay sentimientos que no se pueden domeñar y Elías ha caído en las redes de los mismos. Además el hecho de que sea testigo de la actitud de Hernando para con su esposa, también puede ayudar a crear una corriente mayor de empatía. Pero aunque por supuesto puedo entender que haya quien piense que Elías pueda estar utilizando todo esto para aprovecharse de la situación y acercarse más a Camila, en mi posible ingenuidad solo veo que no hace ni más ni menos que lo ha hecho desde el primer momento: escuchar y ser el refugio de una persona que necesita poder hablar con alguien.
Tampoco se le podría reprochar que se haya enamorado de la mujer equivocada. Dicen que el corazón no atiende a razones, y el de Elías no tiene por qué ser una excepción. Otra cosa es que sea capaz de controlar sus sentimientos y no vaya más allá de lo que aconseja la razón. Camila es una mujer casada y por lo tanto comprometida de por vida. No puede cambiar esto por mucho que vea que ella no es feliz con su situación actual.
Pero evidentemente la posibilidad de que, aun siendo consciente de este obstáculo insalvable, Elías pueda finalmente dar el paso, ahora mismo le coloca en el punto de mira por lo que puede suponer de escollo en la relación (inexistente ahora mismo) entre Camila y Hernando. Sin embargo creo que nadie duda de ésta y de su integridad, de que no va a cometer un error irreparable. Algo que ninguno de los dos se puede permitir.
De todas maneras, y dejando aparte lo anterior, que es palpable que puede generar muchas antipatías, el caso es que Elías se ha revelado como una buena persona, amable, simpático y generoso. Un buen amigo también para Beatriz a la que apoya y de la que se preocupa. Y un inesperado aliado de Carmelo, al que ayudando altruistamente hace que ponga al mismo tiempo en peligro su trabajo e incluso su integridad física, porque no sabemos si Hernando sería capaz de ejecutar su amenaza, como tampoco sabemos la naturaleza de la mancha que Elías parece tener en su pasado (me imagino que debe ser algo por el estilo de haber estado en prisión).
Admito que Elías, a pesar de todo, me cae bien. Seguramente será porque estoy convencida que su papel está concebido para forzar la situación entre Hernando y Camila, como también estoy convencida (como he dicho anteriormente) que Camila, a pesar de que le cueste llegar al corazón de su esposo, no va a caer en la infidelidad.  De hecho ya se lo ha dicho a Elías: no va a desaprovechar ninguna ocasión para acercarse a su esposo, y mucho menos va a poner en peligro el camino ya andado. Que no es mucho, pero que le está permitiendo conocer detalles del auténtico Hernando, el que se esconde tras una fachada de hombre duro e implacable.

24 de marzo de 2016

Hernando y Camila

En estos días se está hablando mucho sobre la nueva trama de Los Manantiales. Y es cierto que ésta parece que ha levantado muchas expectativas, que espero fervientemente que no se vean defraudadas. Aunque también es verdad que quizás nos pueda la impaciencia y no sepamos aceptar que las cosas requieren un cierto tiempo para desarrollarse. Por supuesto puedo entender que en una ficción no es necesario recurrir a esto, y que compete al libre albedrío de los guionistas que las cosas sucedan con mayor o menor premura. Sin embargo, y teniendo en cuenta los antecedentes en la misma serie, podemos recordar que por ejemplo la historia de Martín y María no tuvo un final feliz hasta transcurrido al menos un año y medio. Por supuesto no pretendo decir que haya que esperar tanto, tensando al máximo la cuerda de la paciencia de los espectadores, pero ahora mismo creo que la secuencia de la trama de Los Manantiales se está desarrollando en su justa tempo.
Queremos ver escenas románticas pero, si se quiere seguir un orden natural, considero que el ritmo impreso es el correcto. De hecho creo que si fuera la vida real, la convivencia con Hernando ahora sería poco menos que insoportable, pero hay que tener en cuenta que Camila no puede abandonarle sin exponerse a ser acusada de un delito. Ya sabemos que en aquellos tiempos las mujeres no tenían ningún derecho, aunque Camila sea mucha mujer, y no sea ni sumisa, ni callada, como quizás esperaba Hernando. Que a tenor de lo visto, se tomó su matrimonio como una simple transacción. Sus diversos comentarios demuestran que no esperaba de su enlace con una mujer desconocida establecer nada más que el estatus de hombre casado, sin ir más allá. Pero las cosas es claro que se han torcido.
¿Sentimientos que podrían albergar los dos personajes? En este momento no creo que Camila esté enamorada de su esposo, no al menos en el sentido de no poder vivir sin él. Éste no le ha dejado ver más que en un par de ocasiones que no siempre es el hombre que pretende ser, pero hay un dicho que proclama que “una flor no hace primavera”  y hasta el momento las “flores” han sido más bien escasas. Está junto a él porque cree que es lo correcto y su deber, y además porfía por acercarse a él a pesar de sus continuos desplantes, pero ahora mismo poco sabe del verdadero Hernando como para imaginarse una vida de felicidad con él. Porque al fin y al cabo esto es el amor ¿no?
Sinceramente ¿alguien podría plantearse una vida al lado de un hombre huraño y, hasta que no demuestre lo contrario, vengativo y sin escrúpulos? (no hay que olvidar que sólo l@s espectadores hemos visto otras facetas del personaje). Es verdad que el corazón no atiende a razones y que a veces es posible tener sentimientos que se pueden antojar irracionales, pero son casos puntuales. El amor se alimenta de conocimiento del otro, de empatía,… de muchas cosas que ahora mismo no existen entre Hernando y Camila que, a pesar de ser un matrimonio, siguen siendo dos desconocidos el uno para el otro.
Bueno, quizás esta última afirmación no sea del todo correcta. Porque Hernando si ha podido apreciar la naturaleza de su esposa y es evidente que a él si le ha llegado más profundamente. Sería una persona muy insensible (y sabemos que no lo es) si no supiera ver la persona que hay en Camila. Es más, creo que de alguna manera incluso se siente orgulloso de ella al descubrir a una auténtica guerrera, que no se deja intimidar. Pero lo que sea que le impide dejar aflorar sus verdaderos sentimientos, hace difícil que se pueda acercar a ella. Conjeturo (aviso que es algo que no suele coincidir con el resultado final) que debe tratarse del temor a volver a sufrir lo mismo que algo que le sucedió en el pasado. Si es así, y hasta que sepa ver que la vida da segundas oportunidades que no pueden dejarse escapar, no podrá mirar de frente a su futuro. Y a Camila.

20 de marzo de 2016

Pasado, presente y futuro

Como dice Sandra Cervera en el anuncio, es bastante inevitable que el telespectador/a que sigue una serie acabe tomando partido por uno/s u otro/s personajes. Bien porque se sienta identificado/a con determinada manera de hacer, bien porque haya acabado sintiendo empatía con alguno o algunos.
Yo tampoco me puedo sustraer a ello y tener unas simpatías más acentuadas por unos o unas más que por otros. Que no quiere decir que no sepa apreciar, aparte de la profesionalidad de los actores y actrices que les dan vida, los buenos momentos que todos ellos aportan al conjunto. Nadie es imprescindible, ni está por encima, y todos/as son importantes en la misma medida. Incluidos los y las que están en segundo plano.
Y es precisamente a esto a lo que me quería referir.
Quien me sigue en este blog sabe, porque ya lo he dicho muchas veces, que no soy amiga de la nostalgia y que, aun teniendo muy presente la huella imborrable que han dejado algunos personajes que ya no están en la serie, y a los que reconozco su  aportación, es un tema que ya he dejado atrás. Por lo que establecer comparaciones no entra en mi ánimo. Ellos y ellas tuvieron su momento, y ahora hay otros y otras que han ocupado su lugar. Eso sí, con mayor o menor fortuna, todo hay que decirlo.
Pero estos últimos siguen ahí, y es responsabilidad de los guionistas darles un papel acorde al espacio en la serie que se supone destinado para ellos. Evidentemente también hay que tener en cuenta que los que escriben los guiones no son infalibles y que bien pueden equivocarse en sus percepciones sobre el futuro de las tramas que proponen, y que no siempre acaban funcionando. Pero ello afecta también a quienes se encargan de ponerlo en escena y que en último instancia son los que pagan el pato, porque por muy buen actor o actriz que se sea, sin un buen guion que sustente además una historia potente no se llega muy lejos. Algo que por cierto ha quedado suficientemente demostrado recientemente.
Así que cuando parece que se aúna todo, excelentes actores y actrices y una historia que a priori levanta muchas expectativas, pero que en el transcurso del tiempo acabas teniendo la sensación que no se está desarrollando en el sentido que se esperaba, es factible que esté sucediendo lo que he comentado antes.
Antes de continuar, he de decir que soy consciente de que quizás estoy levantando a liebre sin motivo, porque tampoco puedo afirmar con rotundidad que sea esto lo que sucede ahora. Como tampoco puedo conjeturar con que se trate de un agotamiento de ideas, porque es evidente que no es así si los responsables de la serie han sido capaces de concebir una nueva trama que a todas luces ha conseguido despertar interés. Mucho menos quiero pensar que existen motivos para dejar languidecer ciertas tramas, sino que simplemente se trata de un impasse para consolidar lo nuevo. 
Por supuesto tengo que admitir que la nueva trama que ahora copa los capítulos también me ha enganchado. ¡Y de qué manera!  Pero ello no es óbice para que mis simpatías por los demás sigan intactas. Y por ello el motivo que me impulsa a esta líneas.
Porque también creo fehacientemente que las otras tramas no están agotadas ni de lejos, y que el protagonismo de éstas sigue intacto a pesar de todo. Me refiero principalmente a la de La Quinta, que aun habiendo tenido sus personajes un periplo muy interesante por el lado romántico, con un desenlace precioso y digno de las mejores novelas, aún tienen que dejar ver con mayor contundencia el otro lado que se suponía venían a trabajar. Y no creo que sea incompatible una relación preciosa, con el hecho de sacar adelante los propósitos que los llevaron a PV: hacerle la vida al menos un poco incómoda a Francisca. Cierto que las cosas han cambiado, que ya no puede ser lo mismo porque ahora están Candela y Sol para impedir algunos actos que vayan más allá de lo razonable, pero no estaría mal que las expectativas que daban a Severo y Carmelo como los responsables de que la doña dejara de tener un poder omnímodo, se cumplieran al menos un poco.
Y de rebote quizás se devolviera también un poco de presencia al personaje de Francisca, cuyo papel considero que ahora mismo es de mera comparsa. En realidad ahora mismo sino fuera por Fe que le da un poco de vidilla, ni siquiera tendría ninguna relevancia, porque parece instalada en un bucle del que no parece poder salir.

13 de marzo de 2016

El tercero en discordia

Como toda pareja que se precie en PV, parece que también Hernando y Camila van a tener su tercero en discordia: Elías.
Es un tema recurrente en esta serie (y probablemente en la mayoría) pero algo que en mi opinión no es que sea absolutamente necesario para una relación, porque aparte de que una pareja se construye a través de muchas pequeñas y grandes cosas que da la vida misma, en ocasiones una tercera persona puede ser incluso peligroso. A la vida real me remito.
Desgraciadamente puede acabar siendo una fuente de problemas más profundos, que con mayor frecuencia de la deseable acaban en desgracia. Aunque por supuesto no pienso que sea esto lo que vaya a suceder con este trío, porque es claro que la idea es conseguir que Hernando reaccione y se acerque a su esposa.
Pero en este caso he de decir que, a diferencia de otros terceros, no puedo sentir que Elías sea un intruso, al menos en el sentido literal. Cierto que su concurso puede llegar a ser molesto para que podamos disfrutar (al menos en un futuro próximo) de la relación romántica (y previsiblemente tormentosa) que se adivina entre Hernando y Camila, como mínimo hasta que pase el tiempo necesario para que éste acepte sus propios sentimientos y dé el paso definitivo hacia su esposa. Mientras, aunque nunca una justificación para una infidelidad, el caso es que es el mismo Hernando el que está propiciando el acercamiento entre Elías y su esposa, al dejar a ésta prácticamente sola en una casa y un país extraños, lejos de todo lo que ha sido su vida hasta el momento.
Sin embargo hay otra consideración que creo igual o más importante: convenir que el químico pueda interponerse entre la pareja, es lo mismo que aceptar que Camila se va a dejar seducir, tomando partido por él y no por su marido. Y la Camila que ya conocemos, a pesar de que es una mujer de carácter que no deja que la manejen y además es fiel a sus convicciones, no es alguien que traicione lo que considera correcto. Es posible que en algún momento ésta pueda llegar a sentir que se ha equivocado en su elección, pero no creo que alguien como ella vaya a liarse la manta a la cabeza y meterse en una relación adúltera, siguiendo la estela de otras y otros personajes en la misma serie (aunque es verdad que, en algún caso, existía una justificación. No en todos)
Pero yendo a Elías.
En este caso no creo que se le pueda culpabilizar si llega a hacerse ilusiones, aunque también es cierto que no ha de perder de vista que Camila es la esposa de quien le ha contratado, que es una mujer comprometida de por vida. Pero Elías ha sido, y sigue siendo, el apoyo, el amigo, el cobijo en momentos de frustración,….incluso el consejero. Y aunque a veces dé la impresión que se toma atribuciones más allá de su estricto cometido, lo cierto es que es el único remanso que tanto Camila como Beatriz encuentran, tras la distancia que les impone Hernando.
Dicen que el roce hace el cariño, y a veces los sentimientos no se pueden controlar. 

6 de marzo de 2016

Una sociedad de apariencias

Estamos en una sociedad en la que parece que las apariencias si importan. Las apariencias sobre lo que pensamos que los demás esperan de nosotros, pero también de algo tan incierto como el aspecto físico de los demás, dejándonos llevar por primera impresiones aún desconociendo la verdadera esencia y las características de la personalidad de éstos.
¿Realmente es tan importante, o es que nos dejamos llevar por estereotipos que la opinión de alguien ha formulado como modelos a seguir?
Esta reflexión viene a colación por el tema recurrente (cierto que cada vez menos), de la diferencia de altura entre Candela y Severo (o lo que es lo mismo, entre Chico y Aida). Aun habiéndose ganado con creces ambos la simpatía de las y los espectadores, la diferencia notable de estatura entre los dos sigue saliendo intermitentemente en los comentarios, y no siempre en positivo.
Y admito que es un tema que me molesta, no solo por mis manifiestas simpatías hacia ambos, sino especialmente por lo que implica de discriminación. Y porque pienso que aun estando satisfecha con su cuerpo, una persona puede sentirse molesta, incluso herida, ante este tipo de opiniones. Aunque sean hechas sin mala intención. Porque no hay que olvidar que por ejemplo en el caso de Aida, que es quién suele acaparar los comentarios de este tipo, no estamos hablando de un personaje sino ante todo de una persona real que tiene sentimientos, que puede haber asumido su aspecto como sería lo normal en la mayoría de la gente, pero que no tiene por qué asumir también una especie de coerción por ser como es. Ni en la vida real, ni en la ficción.
Y siguiendo con el tema ficción. No puedo imaginarme que se tengan que plantear unos cánones según el tamaño, para que quede bien estéticamente aunque sea en detrimento de otras consideraciones. Porque nada garantiza que dos personas que queden bien en pantalla, sean compatibles profesionalmente. Por supuesto no digo que el aspecto físico no sea un plus, pero también lo es la profesionalidad, el saber estar, la química,……..y esto no entiende de tallas.
Y las mismas consideraciones sirven en la vida real.
Dicen que en el tarro pequeño está la buena confitura. Tampoco pretendo ahora hacer apología para las personas de tamaño pequeño, pero ni a ellas o ellos, como tampoco a los demasiado altos, se les puede negar relacionarse siguiendo los dictados del corazón, del conocimiento del otro,…  dejando de lado el aspecto externo que es (o tendría que ser) mucho menos importante. 

5 de marzo de 2016

Una doncella especial

Dos años llevando este blog, más otro en un foro, me han hecho perder la cuenta de lo que he escrito. Así que creo que alguna vez ya llego a reiterarme, por lo que pido disculpas a quienes amablemente se acercan a este rincón, al tiempo que vuelvo a darles mis más sinceras gracias. 
De todas maneras voy a seguir intentando aportar algo nuevo en mis opiniones (que, por supuesto, salen únicamente de mi valoración personal sobre tramas o situaciones de la serie)
Dicen que a fuerza de repetir las cosas acaban convirtiéndose en verdad, por lo que a fuerza de machacar con que Francisca es imprescindible en la serie, da la sensación que todo el mundo ha acabado haciendo de ello un dogma que no parece admitir discusión. Pero en mi opinión ha dejado de ser así (aunque es cierto que durante mucho tiempo el papel de Francisca si ha sido hilo conductor) pero ahora su papel tiene una relevancia relativa. De hecho me da la impresión que los responsables de la serie han agotado las ideas para darle visibilidad. Y buena prueba de ello es la última ocurrencia, la de boicotear unas bodas, que me parece de lo más estúpida (lo siento, pero no se me ocurre otro calificativo más adecuado).
Pero no es de Francisca de quien quería hablar, sino de Fe, aunque estén relacionadas y mucho.  En realidad considero que, a estas alturas, es el papel de Fe el que se ha convertido en imprescindible para dar vida a los personajes de la doña y Mauricio. Solo la pizpireta doncella es capaz de cambiar el chip que parece instalado en estos dos personajes, e insuflarles algo de novedad en sus míseras existencias (o lo que es lo mismo, darles unos guiones algo más interesantes que lo que ha sido la constante en todo este tiempo. Porque también la rutina acaba produciendo hastío)
No voy a volver al tema de que la serie ha experimentado un cambio radical, porque este extremo es bien visible. Como también lo es que un remake de las situaciones del principio de la serie ya no tiene sentido en este nuevo PV, donde el concurso de la cacique ya no es necesario pues las diferentes tramas ya se desarrollan por si solas. Francisca ya no es la omnipresente, es simplemente una más que de vez en cuando mete baza.
Y ahí es donde entra Fe.
La mejor muestra es el trato que se le dispensa. En  las casas señoriales se trataba a los sirvientes con una cierta amabilidad, pero siempre manteniendo la distancia que se supone entre señor y siervo, por lo que difícilmente se le permitiría a una sirvienta que se tomara las libertades que se toma Fe. Si, quizás sea porque en el fondo a la doña pesa la soledad, y además la chica le divierte. Pero aun así no se entiende que siendo Francisca tan poco dada a aceptar cualquier virtud de los demás, tenga tanta mano ancha con ella.
Por lo que he llegado a la conclusión antes mencionada. No se trata de que Francisca se haya vuelto benevolente, sino porque se constata que el personaje de Fe ha calado en la audiencia, y porque da vida a La Casona y a sus habitantes. De hecho cuando volvió supuestamente del balneario después de meses de ausencia (por los motivos que ya sabemos tod@s), Fe podría haberse ido a cualquier otro lugar, pero volvió a La Casona. Con lo que se hace evidente que sin ella la atmósfera sombría que envuelve a la casa y a sus habitantes sería totalmente impenetrable
(Eufemismo para no decir lo que realmente creo que sería: aburrido hasta el sopor).

1 de marzo de 2016

Lazos que no unen (todavía)

Visto desde la mentalidad actual, cuesta un mundo aceptar los razonamientos de Camila y su insistencia en consumar su matrimonio sin antes establecer lazos emocionales o afectivos con el hombre con el que se ha desposado. Con lo que se evidencia que, de alguna manera, antepone el deber que se le supone a una esposa a otras consideraciones. Algo que bien podría llegar a tener justificación si se pone en el contexto de la época en la que transcurre la acción, en la que las opciones para las mujeres estaban más bien limitadas a casarse, llevar las riendas de su hogar y tener hijos.
Desde la misma óptica actual, también cuesta entender las intenciones de Hernando al unirse en matrimonio con una desconocida, y después pretender ignorar sus “deberes conyugales”, convirtiendo a su esposa en una especie de florero y sin mostrar el más mínimo interés en acercarse a ella más allá de lo exigible por la caballerosidad y la educación.
Con lo que se antoja a priori una convivencia complicada, agravado por el hecho de que es para toda la vida.
¡Como para echarse a correr con semejantes expectativas!  
Es cierto que, aún en la actualidad, los matrimonios concertados, sin que los contrayentes se conozcan, es una práctica en algunos países; pero en la sociedad occidental esto ya no sucede más que esporádicamente. Sin embargo en el pasado si sucedía, especialmente entre las clases pudientes (por aquello de la pureza de sangre). Sin olvidar que los derechos de las mujeres eran inexistentes, y que muchas veces (con el valor del romanticismo o la pasión relegados a un segundo o tercer plano) el matrimonio era moneda de cambio para salvar, por ejemplo, el patrimonio familiar o para dar seguridad a uno de los cónyuges. Aunque aún no se sabe si este es el caso de Camila, o las razones son otras.
Lo que sí parece claro es Hernando y Camila ignoran mucho el uno de la otra (probablemente mucho más ella que él, como creo que entraría dentro de la lógica). Y que si bien Camila ha hecho algún intento para saber más de Hernando, aunque sea a través de terceros, a éste no parecen importarle demasiado los motivos que haya tenido ella para tomarle como esposo.
Tanta frialdad es una pesada losa para la imagen que proyecta Hernando de cara al exterior. Probablemente consecuencia de algo de su pasado, un tema que en alguna ocasión los Mella sacaron a relucir sin más explicaciones. Y que sólo el amor tiene posibilidades de sanar.
El amor de Camila. 

29 de febrero de 2016

Fiel a sus principios

Alguien puede ver la actual trama de Raimundo como una manera de hacer proselitismo hacia una determinada opción política. Pero creo que, aparte de simplificarlo mucho, no existe ninguna razón para pensar así.
Considero que la política es un tema que no se tiene que eludir si se quiere ser fiel a la realidad, ya que también forma parte de la cotidianeidad de los pueblos, aunque se module a través de diversas formas e ideologías. De hecho esto es bueno, porque una sociedad con un pensamiento único, donde todo sea blanco o negro y no existan los matices, es una sociedad muerta, una dictadura. Y, por supuesto, donde no existe la libertad de pensamiento y la posibilidad de decirlo en voz alta si se desea, o se considera justo y necesario, es más de lo mismo.
1924 era una época convulsa, con una gran agitación social. Y fiel a la realidad de los tiempos, y aunque si bien se podría eludir el tema al tratarse de una ficción y no ser absolutamente necesario para desarrollar la acción, creo que contextualizarlo y sumergirse en la historia no es nada malo.  Además, que el pueblo de PV esté alejado de las áreas más conflictivas no significa que no le incumba lo que sucede más allá de sus límites.
¿Qué le ha tocado a Raimundo ser el líder, el que pone voz al descontento?
Es cierto que en cualquier núcleo de población, no importa de qué tamaño, siempre se pueden encontrar personas sumisas, rastreras, iluminadas, tiranas, metomentodos, intransigentes, que no desean que las cosas cambien,…… pero también otras con afán de justicia, generosas, valientes, defensoras del bien común,….. Y nobles y fieles a sus principios como es el caso de Raimundo, que no duda en ponerse en evidencia para defender lo que cree justo.
Y sin todas estas personas que un día arriesgaron incluso la vida para defender la libertad de los demás, no se hubiera avanzado hasta la situación actual y aún permaneceríamos anclados en la edad media.  
Así que ¡¡¡bravo por Raimundo!! Y por la valentía de los guionistas en traer este tema, aunque sea de puntillas

Nota: (¿He de decir que me gusta la política?)

28 de febrero de 2016

Lo nuevo, lo actual y lo vivido

Por supuesto no es mi pretensión renegar de todo lo vivido hasta ahora en la serie. Al incorporarme tarde a la misma no viví la partida de Pepa con la intensidad de algunos y algunas, pero recuerdo bien la despedida de Tristán (tres meses después de conocer al actor en persona, lo que añadió un plus triste a su despedida definitiva de la serie). Y recuerdo otras muchas despedidas, como la de Martín y María, momentos que consiguieron calar hondo y que dejaron un recuerdo imborrable. Así que puedo entender que haya quién le cueste aceptar el rumbo que se está imprimiendo a las actuales tramas, y que supone en la práctica un borrón y cuenta nueva.
Pero la vida me ha enseñado a ser pragmática, y a aceptar que hay algunas cosas por las que no vale la pena hacerse mala sangre dada su importancia relativa. La ficción es una de ellas. Aunque, como es mi caso, lleves cuatro años conviviendo con unos personajes que, a fuerza de compartir día a día sus avatares, acaban convirtiéndose en alguien familiar y cercano.
Pero solo hay que darse una vuelta por la realidad para descubrir que la sociedad evoluciona rápido y que un lustro da para muchas cosas. Es cierto que quizás más rápido ahora que en 1924, pero aun así nadie puede seguir anclado en un tiempo por culpa de la nostalgia. Lo mismo sirve para esta serie, que pretende normalizar la vida de un pueblo que evidentemente, aunque sea en la ficción, ha de seguir el ritmo que marca la propia existencia.
Así que bienvenidas las nuevas tramas, no porque las que ya existen no tengan validez y de las que creo se pueden esperar aún muy buenos momentos, sino porque reflejan también una evolución. Positiva o negativa, el tiempo (y las y los espectadores) dirá. Pero admito que en principio me atraen, porque aportan algo nuevo, un aire diferencial que puede contribuir a dar un nuevo rumbo a la serie. Si con la llegada de los de La Quinta ya se produjo un cambio bastante sustancial, los nuevos habitantes de Los Manantiales, además de aportar color y luz en la escenografía, traen consigo una historia con un planteamiento novedoso, aunque también es cierto que cuenta con elementos comunes a otras historias ya vividas: hombre huraño, mujer con carácter, tercero en discordia, y la lucha por el amor,… entre otros.
Sin embargo lo más novedoso es que ahora nos movemos por ambientes más sofisticados, alejados del tópico recurrente de señor de clase alta y chica sin recursos. Por supuesto no quiero parecer imbuida de prejuicios. Para mi todas las personas merecen igual consideración, independientemente del estrato social en el que los ha puesto la vida, pero reconozco que el recurso de la diferente clase social como hilo conductor había llegado a cansarme.
Sin embargo lo más novedoso es que se parte de un punto al que otros han necesitado meses, incluso años, para llegar. En realidad es un camino a la inversa, en el que ahora mismo hay muchos interrogantes.
El primero ¿qué lleva a dos personas que no se conocen a unirse de por vida? Las respuestas pueden ser muchas, aunque ya se ha apuntado que Camila tenía necesidad de salir de su país y un matrimonio con un extranjero era el camino más rápido. Pero entonces se plantean otros interrogantes ¿Por qué Hernando? ¿Por qué éste acepta esta situación cuando no parece que una relación sentimental entre en sus planes? ¿Se trata sólo de apariencias de cara a la sociedad, de tener una esposa como quién tiene un objeto de decoración? No siempre es bueno dejarse llevar por primeras impresiones, pero admito que me cuesta aceptar esta actitud en Hernando, que es cierto que se muestra frio e implacable en algunos asuntos, pero que también ha dado algunos gestos que rebaten esta sensación.
Pero especialmente deseo equivocarme, porque un segundo personaje de la calaña de Francisca ya sería demasiado para el cuerpo. Y también porque no quiero encontrarme en el dilema de tener que tomar partido, cuando el primer destinatario de los desmanes de Hernando son los habitantes de la Quinta, unos personajes que gozan de mi total consideración y aprecio, como ya he dejado patente en multitud de ocasiones. 

24 de febrero de 2016

Puente Viejo y las redes sociales

¿Esto es todo?
Comentario de mi madre después de ver el capítulo de ayer. Y entonces una se da cuenta de que esta sensación debía ser la misma del que calculo aproximadamente 80% de l@s espectadores, las y los que no hacen uso de las redes sociales y no han podido ser testigos del despliegue de videos y noticias que se han movido por estos medios con motivo del 5º aniversario de la serie.
Y también entonces una se vuelve a dar cuenta de la importancia del concurso de las redes para la amplificación de cualquier tema al que se pretenda dar una mayor magnitud. En realidad es uno de los mejores medios de promoción, con la ventaja de que además es gratuito y solo depende de la buena disposición de las personas que administran las distintas y diversas páginas.  
Pero vuelvo al principio.
Evidentemente hay que poner el tema en su contexto. Es cierto que PV ya es la serie más longeva de Antena3, y que cada día la siguen miles de personas, pero no es menos cierto que no tiene la misma visibilidad que algunos programas de cotilleo (por no hablar de los que son directamente incalificables), que no hay que engañarse y que sus actores y actrices probablemente no son muy conocidos fuera del ámbito de la novela, aunque también es verdad que PV ha sido una buena proyección para algunos y algunas, que después de dejar la serie han vivido un salto importante en sus carreras profesionales.
Otra cosa sería si la serie estuviera localizada en prime time, porque en este caso si hay más notoriedad. (Por supuesto creo que todo esto es injusto, porque en PV existen grandes actores y actrices que merecen un mayor reconocimiento. Pero en las cadenas parece que mandan otras cosas).
Y entonces hay que girar la vista a las redes sociales, como motor conductor publicitario. 
Cierto que quien administra una página o cualquier otro medio escrito, lo puede hacer, además de por propia voluntad, también por placer, diversión, o incluso interés económico (cosa que, por supuesto, no es el caso que me ocupa). Generalmente suele ser alguien que generosamente ocupa una parcela de su tiempo para hablar, comentar, criticar, poner de relieve situaciones o noticias que considera de interés para la vitalidad de su o sus páginas, cuentas, foros o blogs, aunque básicamente para mantener informados, en la medida de sus posibilidades, a los y las seguidores de las mismas. Cosa que he de decir, no siempre es fácil, porque el acceso a determinadas noticias no siempre es factible para todos y todas.
Y aquí quería llegar.
Admito que no he visto todo el inmenso caudal de información que ha salido estos últimos días, como tampoco todos los vídeos de agradecimiento (porque hay vida después de PV y una no tiene todo el tiempo del mundo para visionarlo todo), por lo que también es posible que me haya saltado lo que me motiva para hacer este escrito.
Y evidentemente entiendo que en los mismos se generalice y que en la palabra “todos” se incluya a todo el mundo. Pero aunque pueda parecer que barro para casa y que de alguna manera pretendo sacar rédito, no es ésta en absoluto mi intención, ya que además me incorporé a este mundo cuando la serie ya tenía una cierta andadura. Mi reivindicación viene dada por lo que considero una falta de reconocimiento explícito a las y los administradores de las páginas y otros lugares que existen sobre la serie, algunos casi tan antiguos como la misma, y que sin tregua han estado al frente de los mismos, comentando, informando y dando visibilidad a personajes concretos o a la generalidad de todo lo que se mueve alrededor de PV. Promocionando la serie, sin buscar nada a cambio.
Aunque, antes de ir más allá, también he de decir que soy consciente de que quizás estoy siendo injusta. Porque es cierto que, a nivel individual, algunos actores y actrices se han dirigido a las páginas para expresar su reconocimiento, y que incluso hay algunos y algunas de ellas que participan de manera activa, cosa que nunca agradeceré lo suficiente.  

Pero he de poner de manifiesto que lo que pretendo con este escrito es romper una lanza por todos los que se mueven en las redes, espectadores pero también activistas, y por el ingente trabajo que realizan de manera altruista.

No puedo acabar sin antes añadir a las demás mi felicitación a la serie y sus responsables, por los cinco años ininterrumpidos de emisión, lo mismo que por los altos índices de audiencia conseguidos y que aún se mantienen. Aunque mucho más deseo hacer patente mi agradecimiento a la misma por los beneficios colaterales, con la consecución de algunas amistades que van más allá de la serie, e incluso del ámbito geográfico más cercano.

Y  es que las redes sociales no tienen fronteras.

(He de hacer una aclaración. Como todo lo que atañe a mi blog, lo que antecede es solo una opinión personal, y no me estoy haciendo eco de nada que haya visto o leído. Por lo que también es posible que sea algo que no sea compartido por nadie más, pero he creído que debía decirlo) 

21 de febrero de 2016

Los habitantes de La Quinta

Hace poco más de un año Severo y Carmelo llegaban a Puente Viejo con un firme propósito bajo el brazo: la venganza. Y con ellos se planteaba la posibilidad de ver finalmente a Francisca morder el polvo después de años de hacer y deshacer a su antojo, dejando tras de sí una estela de desgracia y sufrimiento.
Sin embargo las expectativas generadas no han llegado a materializarse del todo. Es cierto que hubo un tiempo que parecía que ello podía ser posible, pero aparentemente Francisca nació de pie y siempre acaba saliendo de cualquier atolladero, incluso más reforzada si cabe. Sin haber aprendido nada y sin ceder un ápice.
También es cierto que probablemente ninguno contaba con que en este impasse de tiempo Severo encontrara a su hermana y el amor de una mujer preciosa y sin igual como Candela. Las prioridades pues han cambiado, aunque nunca sin perder de vista a Francisca que periódicamente vuelve a asomar de una manera u otra para impedir que puedan vivir en paz.
Y ahora es cuando me pondría otra vez a despotricar contra el personaje de Francisca, algo que me pide el cuerpo, pero no es esta la intención que llevaba al empezar este escrito. Quería escribir sobre la trama de los habitantes de La Quinta.
Evidentemente todos los personajes cumplen una función, aunque sean más o menos protagonistas. Y los de La Quinta la han cumplido y siguen haciéndolo en primera línea, aunque con argumentos algo diferenciados de cuando se planteó su puesta en escena. Ahora no es la venganza lo que prima, si no las relaciones sentimentales, algo que en esta serie (y probablemente en todas) es un factor determinante. Y, por supuesto, algo que se espera y se desea, pero que no habría de impedir que en paralelo se desarrollaran otras historias, como en la vida real. No todo es tan idílico, y la vida siempre tiene sus altibajos.
Y es precisamente por ahí donde reside mi queja. Me encanta ver a Severo y Candela en escenas románticas, al igual que la pasión que existe entre Sol y Lucas,  pero también me gustaría ver al Severo de los primeros tiempos, al justiciero, que junto con su fiel amigo Carmelo buscaban no dar tregua a Francisca, aunque con métodos diametralmente opuestos a los que ésta suele utilizar. Y por encima de todo, me encantaría que no tiraran a la toalla tan pronto y buscaran esclarecer la verdad; más cuando esta lleva el sello inconfundible de la doña.
Pero, y probablemente es una sensación condicionada por mis simpatías, me da la impresión que esta trama ahora ya no merece la misma consideración por parte de los guionistas, e incluso parece amenazada, de alguna manera, por las nuevas. Que reitero me han atraído desde el principio, aunque ello no me impide seguir poniendo en un lugar prioritario a los que han captado mi interés en los últimos tiempos.
Creo que los habitantes de La Quinta aún pueden aportar mucho, tanto en el terreno sentimental, donde hay dos buenas historias a desarrollar (esperemos que algún día podamos añadir a Carmelo en ello), como en el resto de las líneas de acción.
Vale, igual me estoy poniendo en lo peor, y tenga que tragarme todo esto en unos días o semanas. De hecho espero tener que hacerlo, que las historias no se dejen marchitar y sigan un curso lógico y coherente. Y que Severo y Hernando acaben poniéndose del mismo bando, porque es evidente que en algún momento el segundo acabara siendo molesto para la doña. En un pequeño pueblo un rival poderoso que haga sombra es mucho, pero dos ya son multitud.

19 de febrero de 2016

Cinco años

Admito que Hernando Doscasas me ha fascinado desde el primer día. Y ello a pesar de su carácter hosco y malhumorado, aparentemente incapaz de empatizar con nadie. Como decía mi amiga Mercè (MarGonz), algo que aún hace a este personaje más interesante, porque después es previsible un lento progreso hacia otra actitud y el resquebrajamiento gradual de la coraza que parece haberse autoimpuesto. También Emilia decía que cree que en fondo Hernando es un buen hombre, y yo pienso lo mismo, al igual como parece ser la tónica general de las y los seguidores de la serie. Aunque considero que también juega una parte importante parte la elección de los actores, con un Ángel de Miguel que se adivina un profesional como la copa de un pino, al igual que sus acompañantes en esta etapa. Por supuesto sin desmerecer ni un ápice a los otros magníficos actores y actrices que han hecho de la serie un referente, a los que llevan cinco años y a los que se han incorporado a lo largo de este tiempo.
Por ellos, por estos últimos, miro con cierto recelo el despliegue que han supuesto estas nuevas tramas. Algo que en pocas ocasiones se ha visto, aunque en este caso la justificación podría ser la coincidencia con los cinco años de emisión. Por descontado aplaudo que se busquen nuevos alicientes y que, como parece en esta ocasión, se haya cuidado más la coherencia que lo supuestamente comercial (creo que con la trama de Bosco e Inés quedó suficientemente demostrado que esto último no funciona en esta serie). Y aplaudo esta nueva trama que creo que tiene todos los números para enganchar, y ello sólo después de haber visto unas pocas escenas.
Pero sigo en mis trece. Y me reconcome pensar que puedan quedar relegados a un segundo plano los que han conseguido que el interés por la serie no decayera. Y aunque ahora estoy hablando de mis sensaciones, creo que también es un sentir bastante generalizado, pues solo hay que darse una vuelta por las redes para descubrir el amplio abanico de páginas que siguen con dedicación y esfuerzo a los distintos personajes, y que vibran, sufren, se alegran con ellos. Páginas de Facebook, Twitter, cuentas de Instagram, foros, blogs,…..con miles de seguidores, administrado todo ello por personas que generosamente dedican una parte de su tiempo a ofrecer, en la medida de sus posibilidades, una mayor visibilidad y relieve a su serie favorita, que también es la de muchos y muchas. Por cierto, páginas y otros sitios que tienen que hacer uso de toda su capacidad de imaginación para mantenerse en el candelero, porque facilidades lo que se dice pocas….y aún con ello, considero que constituyen la mayor promoción de la serie (en realidad casi la única). Por supuesto me refiero a España, porque nada que ver con lo que sucede en, por ejemplo, Italia, con una espectacular audiencia, pero dónde es mucho más fàcil para todos; y donde los actores, e incluso los seguidores, tienen lo que considero un mayor reconocimiento por parte de los medios.  
Y siguiendo con las quejas. Coincidiendo con el 5 aniversario de la serie, se ha visto un gran despliegue de fotos y celebraciones entre el equipo técnico y artístico. Pero (y no es una concesión a la nostalgia, sinó algo que considero de justicia) no hemos visto en ningún sitio a los que levantaron la serie y la mantuvieron en el lugar más alto durante estos años, hasta que por motivos varios se marcharon de la misma. Me refiero a Megan, Àlex, Jordi, Loreto, Ariadna, Rubén, Alejandra, Iago, Carlos,…..y tantos otros. (Aunque, por supuesto, desconozco los planes de la cadena y si esto se va a enmendar). 

17 de febrero de 2016

¡Don Anselmo no se va!

Podría haber comentado esto en algunas de las páginas de Facebook que administro conjuntamente con una amiga, pero como se trata de una opinión personal considero que debo hacerlo desde mi blog, algo que además me permite explayarme más extensamente.
Es sobre el tema de D. Anselmo, su posible marcha del pueblo y la reacción de los habitantes de PV a ello.  
Evidentemente hay que diferenciar al hombre del sacerdote, la persona del representante de una institución que en aquellos tiempos era uno de poderes fácticos, con la potestad incluso de administrar justicia terrenal.
Como persona D. Anselmo representa a la mejor parte de la sociedad, a los que se preocupan y están cerca de sus semejantes, además de procurar su bienestar. La parte a reprocharle es que, en ocasiones, haya mirado hacia otro lado cuando se trata de los desmanes de Francisca, que además compra su benevolencia con generosas donaciones. Sin embargo en justicia también hay que reconocerle que jamás ha tomado nada para beneficio propio, y que todo lo que recauda acaba en manos de los necesitados. Así que digamos que, sin que se puedan llegar a justificar algunas cosas, es posible aceptar que  D. Anselmo haya tomado la opción del sentido práctico obviando lo ortodoxo.
Como sacerdote tampoco nada que reprochar, aunque pienso que no se ajusta demasiado a los cánones de la época. Un ministro de la iglesia con una mente tan abierta debía ser una rareza, aunque tampoco es imposible que existiera. En realidad, y por lo que he oído de mis mayores, el tipo usual de sacerdote se acercaba mucho más a D. Berengario, aunque creo que en este caso han ido al otro extremo.
Antes de continuar he de puntualizar que me declaro abiertamente atea, y que por lo tanto mi opinión puede estar condicionada. Aunque tampoco me caen los anillos en reconocer que existen personas en las diferentes confesiones que ejercen su ministerio con total dedicación y servicio a los demás, tal como se supone ha de ser. Tal como hace D. Anselmo. Y es muy posible que, de estar allí, yo también me hubiera alineado con los que desean que el hombre (más que el sacerdote) siga en el pueblo. Especialmente cuando la alternativa es quién es, alguien que ha entrado con imposiciones, una situación que la gente tiende a rechazar. Abiertamente o no.
Nada que objetar pues a ello. Mis objeciones (valga la redundancia) van en un sentido muy diferente.
Mirándolo desde la óptica de los guiones, creo que puedo entender una de las derivaciones de esta trama, aunque no sé si la intención de quienes los han escrito va en la línea de lo que pretendo poner sobre el tapete. Y sé que me estoy poniendo muy quisquillosa, y que una vez más le estoy buscando cinco pies al gato cuando no se trata más que una ficción y de rellenar minutos de capítulos, además de dar visibilidad a un determinado personaje que, por supuesto, la merece igual que los demás. Y sé también que no todo el mundo estará de acuerdo con mi opinión, incluso es posible que no exista nadie que coincida con ello. Pero ello no me ha de condicionar a la hora de exponerla.
Se trata del papel de las mujeres en esta historia. Es muy loable que pretendan darles notoriedad, pero también es sabido que en aquellos tiempos (e incluso hasta mucho más tarde) su opinión no contaba mucho, pero eran el principal aliado de la iglesia. Ya en 1910 una nota de esta institución decía, refiriéndose al papel de las mujeres: “para qué nos serviría el voto: para arrojar en la balanza de la opinión cotizable, en la bolsa política, millones de sufragios en pro de la Santa Religión, que es y fue y será, esencia espiritual de la mujer española en todo lugar, situación y tiempo”
Otro ejemplo: el discurso de Victoria Kent, que el 1 de octubre de 1931 pidió que se aplazara la concesión del voto a las mujeres, porque en su opinión no estaban preparadas para votar responsablemente debido a la influencia de la Iglesia, por lo que su voto sería conservador y perjudicaría a los partidos de izquierdas. Para Victoria Kent una de las pruebas del alineamiento mayoritario de las mujeres con la derecha antirrepublicana sería la entrega al Presidente de las Cortes de un millón y medio de firmas de mujeres católicas pidiendo el cambio del proyecto de Constitución para que se respetaran los «derechos de la Iglesia (fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Sufragio_femenino)
Pero vuelvo al inicio, y soy consciente de que en esta historia hay que anteponer el hombre al sacerdote. Sin embargo no acaba de cuadrarme el papel secundario y pasivo del género masculino en todo esto, y que dejen llevar toda la iniciativa a las mujeres. Sabemos que en la época el papel femenino se limitaba casi exclusivamente al de ser obedientes y sumisas, aunque también es cierto que en PV las mujeres protagonistas son fuertes e independientes, mientras que sus hombres son progresistas y de ideas liberales, avanzados a su tiempo. Pero considero que esto no era lo corriente, si no la excepción.
Por descontado me alegra ver a mujeres resueltas, que en la cabeza de la protesta esté Candela, ver a Dolores, Mariana y Gracia  manifestarse sin temor, poniendo en sus palabras el sentir de todos y todas, a Rosario siendo la parte calmada y a Emilia, una atea confesa, defendiendo a D. Anselmo, al hombre. Sin embargo admito que este post lo ha provocado en mayor medida la escena siguiente. No acaba de cuadrarme que todo un obispo se digne a sentarse con unas mujeres para discutir un tema que va más allá de las atribuciones de éstas. Aunque me disguste tener que decirlo, creo que lo más lógico en esta situación (y repito, en aquella época), habría sido que, por ejemplo Severo, se hubiera alzado como interlocutor.  
Pero esto es una ficción, y se admiten licencias.