6 de febrero de 2018

Romanticismo,....¿o algo diferente?


Aunque no en la medida que habría hecho falta, ni con la insistencia suficiente, se pedía una trama consistente para el personaje de Nicolás. Y finalmente llegó, aunque probablemente no como la mayoría esperaba. Porque no ha sido con un argumento romántico, sino con algo tan diferente como darle protagonismo a través de otra faceta como la de un profesional que hace su trabajo con dedicación y talento. Un trabajo, por cierto, que a lo largo de la telenovela ha tenido representantes más bien deplorables, por poco capaces o por ser precisamente capaces…..pero de dejarse comprar o manipular. Y que ha dejado la profesión ciertamente minusvalorada…..hasta que ha llegado Nicolás.
Pero esta introducción no es exactamente sobre un trabajo bien hecho, si no sobre el tema del argumento romántico para las telenovelas.
No es que yo sea precisamente de esta cuerda, pero creo que un toque de romanticismo (y con ello me refiero a algo con más de dos capítulos de recorrido) no le vendría mal a la telenovela. Claro que en un producto de este tipo tiene que haber un poco de todo, pero considero que tendría que existir un equilibrio entre tramas duras y más amables. Porque solo los Mirañar con sus extravagancias (que no siempre son tragables) rompen un esquema general en el que ahora mismo los dramas incluso se cabalgan unos con otros, dibujando un panorama bastante desolador.
Claro que también me pueden decir que en la vida real las situaciones duras superan a las demás y que la existencia de las personas no se caracteriza precisamente por ser siempre un camino de rosas, que en algún momento a todo el mundo le sucede algo malo o problemático. Y que también hay personas afortunadas y otras a las que persigue la mala suerte.
Pero estoy hablando de una ficción, de unas situaciones que provocan los responsables del producto y que pueden manejar a su antojo.
Hubo un tiempo en que en la telenovela existieron bonitas historias, entrelazadas por supuesto con tramas duras. Historias que llegaron incluso a mitificar el amor romántico, pero creíbles al fin y al cabo. Historias que ahora no se dan más que ocasionalmente, pero con personajes que ya no necesitan luchar por su relación. Y considero que en la lucha por el amor está buena parte del interés, aunque también, una vez logrado, haya que seguir abonando esto en el día a día, con escenas como las que nos han brindado alguno de los protagonistas que han pasado en este tiempo: Tristán con Pepa o Candela, Soledad y Juan, María y Martín, Severo y Candela, Hernando y Camila,…….y tantos otros que ya han desaparecido, pero que no se olvidan.
Por supuesto tampoco estoy pidiendo tramas edulcoradas, sino algo más amable en el despropósito que se ha convertido la telenovela.
Y aquí llego a donde pretendía, aunque admito que lo que sigue podría parecer que entra en contradicción con todo lo anterior. Pero es algo que también quería trasladar al comentario.
Si bien he hablado del romanticismo, creo que también es posible otra línea de actuación. Aunque parece que las dos cosas tienen que estar ligadas para que un personaje tenga visibilidad. De hecho Nicolás ha pasado bastante desapercibido desde la desaparición de Mariana, y  considero que existe la idea generalizada que solo a través de una relación puede volver a estar en primer plano. Pero ahora se ha demostrado que no tiene que ser precisamente así, que puede tener trama por sí solo.
Otro tanto sucede con Severo, sobre el que ya han empezado las especulaciones sobre un nuevo emparejamiento, cuando Candela aún está tan reciente en el recuerdo. Pero así como Nicolás puede volar por sí solo, sin pareja, creo que también Severo. De hecho es el único enemigo con un cierto poder que le queda a Francisca, y esta es una línea que se podría retomar y dar mucho juego. No olvidemos que la doña le ha arrebatado sus posesiones, que es el germen de casi todo lo que le ha pasado a él y a su familia, y que, aun teniendo claro que la venganza es mala consejera, Severo tiene derecho a recuperar lo que es suyo.
Y una cosa más al respecto de estos dos hombres. Aún con el riesgo de parecer clasista, considero que Fe, un personaje sobre el que se han hecho conjeturas ante la posibilidad de emparejarla con alguno de los dos, no encaja en absoluto con ninguno de ellos. De hecho ahora mismo no puedo ni imaginarme como podría llegar a ser posible, porque considero que Severo y Nicolás encarnan a dos tipos de personaje muy diferenciado de lo que es el de Fe.
Y no sigo, porque creo que acabaría metiéndome en un charco………………….primero porque aún tengo mis dudas sobre el destino de la relación entre Fe y Mauricio, y después porque intentando evitarlo, podría acabar siendo realmente clasista en mis opiniones al respecto de todo esto.
Y ello siendo consciente en todo momento, que quizás estoy poniendo la venda antes de la herida!!

5 de febrero de 2018

La vida y los cambios


Leo con un cierto estupor en el muro de una guionista, que la marcha-despido de Aida tuvo como motivo principal que se había terminado su recorrido en la serie.
Y digo estupor, porque si lo que dice fuera un motivo, considero que se tendría que prescindir de casi la mitad de los personajes de la telenovela,…muchos de los cuales  básicamente tienen un papel de relleno en los capítulos.
Pienso que un personaje termina su recorrido cuando los guionistas lo deciden, no cuando su papel pierde protagonismo y deja de estar en primer plano un tiempo más o menos largo. De hecho, siguiendo esta misma regla de tres, y por poner un ejemplo, Raimundo ya hace tiempo que tendría que haber abandonado Puente Viejo. Y no pretendo insinuar que tenga que hacerlo, solo constatar que ahora su papel es simplemente de espectador, sin aportar casi nada. Igual que, como he dicho antes, sucede con otr@s. 

Antes de continuar tengo que entonar el mea culpa. Soy consciente de que no siempre logro ser ecuánime, y quizás a veces incluso sea injusta. Pero evidentemente mi visión solo puede ser parcial porque, a diferencia de algun@s, no tengo contacto con nadie de la otra parte, y por lo tanto me tengo que guiar por mis sensaciones sobre lo que veo y lo que creo intuir.
Porque lo que se cuece detrás de las cámaras se queda ahí y no trasciende, ya que es algo que solo atañe a los responsables del producto. Por lo tanto, toda opinión que se pueda derivar de unos hechos concretos sin tener certezas, acaba siendo pura especulación, algo que no puede contrastarse sin conocer la versión de las dos partes. E incluso si esto fuera posible, sería difícil hacerse una composición correcta, porque las más de las veces tendemos a alinearnos con quién despierta más simpatías personales.
Aunque quizás tampoco importe conocer este pormenor porque lo primero, y sin que haya vuelta de hoja, es que los espectadores no tienen capacidad de influir en las decisiones y solo pueden mostrar su descontento, y segundo porque es claro que los intereses económicos son la prioridad. Y es algo lógico, porque al fin y al cabo la telenovela es un producto que da de comer a mucha gente entre equipo artístico y técnico.
También es cierto que a veces el apasionamiento nos puede, pero que al fin y al cabo solo hablamos de personajes de ficción, y sus creadores tienen en sus manos su recorrido y su destino. Aunque no siempre este recorrido se alinee con los gustos de l@s espectadores y muchas veces el destino no se entiende,….ni se acepta sin más.
Pero como me decía alguien sabio no hace mucho, y que ha sido el detonante para hacer este comentario, a veces solo hay que detenerse a observar la vida y recibir con generosidad los constantes cambios. Claro que también es difícil trasladar esto a una ficción, porque cambiar el desarrollo de una trama solo depende de la voluntad de los guionistas (puede que a veces también de factores externos), mientras que en la vida real esto se produce de manera natural por la evolución de la sociedad.
Por supuesto una telenovela ha de adaptarse a la realidad de la época en la que se desarrolla, ha de renovarse y dejar paso a situaciones y personajes nuevos que traigan un aire diferente. Más cuando, como en este caso, se trata de un producto de larga duración que no puede quedar anclado en un pasado que ya no existe, mientras que existe el peligro real para los actores de terminar encasillados en una imagen.
El problema es cuando, como está sucediendo en El Secreto de Puente Viejo, este pasado se revive, se remoza y vuelve a traerse en forma de nuevas tramas, pero con viejas historias muy reconocibles. Y con ello se pierde la luz de posibles novedades interesantes, del toque de modernidad del que ahora mismo carece la telenovela, en la que además el romanticismo se ha perdido y solo existe el drama y el sufrimiento.
Que quizás vende, pero también cansa.

27 de enero de 2018

7 años en Puente Viejo


“Una suma de historias apasionantes, vertebradas en torno a la existencia de una mujer: Pepa Balmes, y de cómo su paso por Puente Viejo cambió la vida de sus habitantes para siempre.
Ubicada en la España rural de los inicios del S.XX, “El secreto de Puente Viejo“, se inicia en torno a la historia de Pepa la partera; una increíble mujer que luchó por encontrar a su hijo robado y por vivir con libertad un amor prohibido a los ojos de la sociedad de la época”
Con casi 7 años de emisión y un salto temporal (20 años en la ficción), por supuesto se han dado los lógicos cambios. Algunos como consecuencia del relevo de actores y actrices, incluidos algunos protagonistas que durante este tiempo, de manera voluntaria o por decisión de los responsables de la telenovela, han abandonado la misma. También por todo lo que la rodea, desde ambos lados de la pantalla, y que es la consecuencia de los cambios experimentados siguiendo el ritmo de la sociedad……  porque aun estando ambientada en un entorno rural, no se puede estar al margen de lo que sucede en ésta.  Y por ello el escenario no puede ser el mismo de los inicios.
Y es ahora que me doy verdadera cuenta del error que considero han cometido con La Quinta y Los Manantiales, especialmente con estos últimos, pues todos ellos trajeron a la telenovela un aire diferente, el toque de modernidad del que carece actualmente. Porque sin estas tramas la telenovela ha involucionado, como si hubiera retrocedido en el tiempo, retornando a lo que los responsables llaman la esencia,.. pero que en realidad viene a ser otra cosa. Por alguna razón la palabra “esencia” se pervierte en otro término que vendría a ser “repetición de tramas, convenientemente maquilladas”, y que en consecuencia ya no generan ni siquiera expectativas por lo previsibles. Vale que es muy posible que también se haya valorado la posibilidad de un cambio de espectadores que no conocen la historia desde el principio, pero ello conllevaría un cierto menosprecio a la audiencia fiel. Que también es cierto que ésta actualmente tampoco es para lanzar cohetes si me atengo a los índices de audiencia, que ahora encima son difíciles de valorar cuando se aderezan con algo que llaman “invitados”, pero que me parece más bien un ejercicio de autoengaño.
Tampoco la esencia es Francisca. Nunca ha sido la protagonista absoluta hasta ahora, solo ha estado siempre ahí para entorpecer la vida de los demás. Quizás su papel sea importante, pero ya quedó demostrado con la trama de Los Manantiales que es posible dar vida a unos personajes sin que sea necesaria su intervención. Y si lo que se pretende vender es que Puente Viejo es una serie coral, el protagonismo tendría que estar más repartido, y no concentrado en una sola trama. Que es lo que hay en este momento.
Leo otra cosa:
Puente Viejo tiene las premisas de la literatura clásica romántica: amores imposibles, venganzas, traiciones, secretos inconfesables, personajes poderosos y universales,...
Es evidente que esto se ha tomado al pie de la letra, pero ¿puede convertirse en una norma inalterable? Lo que es claro es que con estas premisas no se aporta ningún valor más que el de un supuesto entretenimiento, término que no comparto porque en su sentido literal no tiene nada que ver con las situaciones que se dan en la telenovela y que prácticamente solo sirven para alimentar el morbo. Hay una escena de la película “El juego de Ender” en la que un niño dice una frase que me ha parecido muy ilustrativa: “El que cumple las reglas, pierde. El que elige la violencia, gana”. No creo que haga falta decir que considero que este es el panorama actual de El Secreto de Puente Viejo.
Y claro que todo esto es motivo de críticas, que sin embargo parece que no alteran la decisión de seguir por este camino. Pero creo que los espectadores tenemos derecho a opinar, de manera constructiva por supuesto, porque al fin y al cabo sin nosotr@s no existiría el producto. Si, entiendo que a veces cuando las opiniones son negativas pueden doler, pero quizás haya que aprender a asumirlas como parte del trabajo, de cualquier trabajo u oficio. Porque también se pueden cometer errores, ya que nadie es perfecto, y porque es algo que forma parte de la naturaleza humana. Y quizás se tendría que ser lo suficiente humilde como para reconocer o aceptar que a veces quizás no se hacen las cosas del todo bien. Claro que no se puede contentar a todo el mundo, ni todo el mundo piensa igual, pero tampoco hasta el extremo de lo que puede parecer intolerancia. Educada y diplomática, pero intolerancia al fin, cuando desde un responsable directo de los guiones se replica a un comentario diciéndole a la persona que se busque otras ofertas televisivas que le satisfagan más.
Sin más comentarios……………

16 de enero de 2018

La audiencia

Cuidado, que no es que me considere más lúcida que nadie, ni que sea mejor, ni que piense que tengo la razón.
Pero cada vez que levanto la vista creo que doy un paso atrás en el  conocimiento que creía tener del alma humana, por lo que a estas alturas ya no tendrían que sorprenderme algunas actitudes y cosas. Que, sin embargo, sigo sin entender, ni compartir.
Soy curiosa, pero solo de las cosas que creo me pueden aportar algo,…. lo demás me tiene sin cuidado. No podría mirar un programa como Sálvame o sucedáneos, porque saber de la vida privada de una persona no me aporta nada, ni creo que tenga necesidad de conocerlo. Pero mi respeto a la voluntad de cada persona está por encima de esto, por lo que no estoy en condición de censurar que haya quién disfrute con ello, aunque no lo comprenda.
Pero voy a donde quería llegar, ciñéndome en particular a El Secreto de Puente Viejo.
Hay que reconocer que l@s que tienen la responsabilidad de los contenidos de este producto parece que conocen bien las preferencias de la gente, y lo que atrae hacia la pantalla. Porque a pesar de que las opiniones críticas vertidas en las redes sociales pueden ser un buen termómetro, a la vista de los resultados es bien claro que solo se pueden considerar como algo accesorio y para nada representativo de la gran mayoría.
De hecho, el que se lleve tanto tiempo protestando en las redes por unas tramas repetitivas que solo escenifican el sufrimiento como recurso, que no ejemplifican el castigo a los delitos, que alimentan el morbo, que se destroza o prescinde de personajes o tramas enteras en base a criterios difíciles de entender,…parece que incluso ha provocado el efecto contrario a lo que se supone sería el resultado lógico de un descontento. Porque a pesar de que much@s dicen que no les gusta lo que ven, algo sigue atrayendo a centenares de personas que se sientan delante del televisor para asistir a este desaguisado día tras día.
¿Por qué? Desconozco la respuesta.
Y, en vista del resultado, no es muy probable que algún día llegue a considerarse por parte de los responsables la necesidad de cambiar algo (¿para que hacerlo si ya funciona bien así?),…. lo que no significa que haya de dejar de sacar los colores a quién convenga y cuando se crea oportuno.
Llegados a este punto he de aclarar que tampoco pretendo que mi opinión siente cátedra, ni tampoco me gustaría que este comentario se interpretara como una especie de reproche por tener unos determinados gustos televisivos, que además he compartido durante años y que sigo haciendo, aunque ahora solo para dar contenido a mis páginas y por fidelidad a algunos actores en concreto,….ni soy tan ingenua para creer que estas líneas vayan a servir para algo. Pero tenía la necesidad de ponerlo en palabras.
Porque parece que ahora mismo solo valen los criterios económicos. Por supuesto algo que es importante, pues de no funcionar no tendría sentido seguir con ello, pero ¿acaso no lo es también el poder hablar de un producto de calidad? Y, en mi opinión, Puente Viejo ahora mismo dista mucho de serlo.

8 de enero de 2018

Drama ¿si, o no?

Dos frases totalmente antagónicas:
"Queremos más dramas, porque el drama vende, nos atrae, nos entretiene y actualiza los clásicos. Queremos más dramas en nuestras vidas para consumir porque solo así lo de siempre parece nuevo”. (Bob Pop)
O
“No quiero más dramas en mi vida. Solo comedias entretenidas. Así que no me vengas con historias de celos, llantos y tragedias,….no  (canción de Fangoria)
¿Quién tiene razón?
En algunas ocasiones hemos oído a guionistas y actores justificar las tramas duras con la excusa de que ello permite un mayor lucimiento. Y es posible que haya algo de cierto en ello, aunque no creo que la medida de la profesionalidad de un actor o actriz se pueda ponderar solo por estos papeles.
Por la situación geográfica en la que está circunscrita mi casa, lejos de lugares donde se dan eventos teatrales, no tengo mucha ocasión de asistir a éstos, por lo que mi valoración de los actores y actrices se sustenta básicamente de verlos en la pequeña pantalla, y lo que haya podido ocasionalmente leer sobre ellos. Pero si alguna vez he podido verlos en persona, he de decir que, en mi opinión, la afirmación anterior no se ajusta a la realidad. Porque por ejemplo, y ciñéndome exclusivamente a los actores que han estado o siguen en Puente Viejo, he tenido la suerte de poder ver a Àlex Gadea y Ramon Ibarra a menos de un par de metros interpretando un papel bien diferente al que dieron/dan vida en Puente Viejo. También he tenido ocasión de ver desde la segunda fila a Jordi Coll, cantando y actuando en un musical, a Alvaro Morte junto con Carlos de Austria en una obra medio musical, medio comedia…….y últimamente he tenido ocasión de disfrutar de Chico García en un papel diametralmente distinto al que interpreta en Puente Viejo, luciendo toda su profesionalidad en una obra en la que el humor y la picaresca se entrelazan con la denuncia social y el teatro clásico. Y os puedo asegurar que todos ellos consiguieron dejarme a mí y a todos los concurrentes al espectáculo, con un buen sabor de boca… y ello sin tener que recurrir al drama. De hecho todos lo lograron mayoritariamente mediante la sonrisa y el buen humor, lo que demuestra que también esto puede vender,….. aunque sea en un formato más reducido.
Y ahora es cuando me dicen que un producto televisivo requiere de determinadas pautas para ser comercial. Pero me cuesta aceptar que la idea sea que el drama tenga que ocupar la mayor parte del tiempo, en detrimento de secuencias de una mayor carga romántica, o que simplemente entren dentro de la normalidad o la cotidianidad.
Desconozco el rumbo de otras telenovelas y si este recurso del drama es la regla y no la excepción, por lo que tengo que ceñirme a la única que veo (no incluyo las series de prime-time, porque pienso que van por otros derroteros). Y el caso es que Puente Viejo se ha convertido en un drama continuado, en el que casi nadie tiene tregua, en el que los malvados se suceden cada vez a mayor ritmo, a veces incluso a pares, (por descontado sin contar a la omnipresente e incombustible Francisca y su mayor secuaz) …..y en el que los buenos o son ingenuos, o no se enteran de nada.
Claro que a veces olvidamos el contexto en el que se sitúa la telenovela y que la sociedad de 1925 era muy diferente de la actual, que la población estaba mucho más sometida (en especial las mujeres) y que la clase alta, a pesar de la dictadura, seguía disponiendo de enormes privilegios que desgraciadamente aún perduran en el tiempo. También hay que tener en cuenta que en el entorno rural los recursos eran limitados, y el acceso a la cultura y educación bastante complicados,….aunque esto último e inteligencia no siempre vayan aparejados. Pero ello no implica que la gente fuera infeliz en general, incluso creo que ha de ser estadísticamente imposible que puedan suceder tantas desgracias, sobrevenidas o no, en tan corto espacio de tiempo y en un ámbito tan limitado como un pueblo pequeño y alejado de grandes concentraciones de población. Aunque también es cierto que precisamente por esto último, quizás fuera más fácil someter a la gente.
Por supuesto también entiendo que hay que ponerle movimiento a las tramas, pero lo que no acabo de comprender es que tengan que utilizarse siempre los mismos recursos. Aunque es de suponer que ando muy errada si espero algo diferente, cuando pueden hacer las barrabasadas que sean y la audiencia sigue respaldando el producto,…..aunque sea con no demasiada alegría. 

7 de enero de 2018

Rumores

Rumores sobre el futuro de l@s actores o de las tramas los ha habido siempre, y es seguro que seguirán saliendo periódicamente.
Pero si ya es difícil tomarlos como ciertos, aun es más difícil distinguir cuando pueden proceder de fuentes fiables o son simplemente conjeturas o especulaciones a las que con el tiempo se da credibilidad. Incluso estoy viendo con sorpresa que una broma del día de los inocentes se está tomando como rumor cierto (me refiero a lo de la sobrina de Candela).
Lo peor es que además ahora ya está tomando visos de competición, a ver quién tiene razón o no, a ver quién puede dar antes la exclusiva (y de paso poder vanagloriarse de ello). Os voy a confesar algo: por cosas del azar, y que no ha vuelto a pasar porque ni Mercè, ni yo, tenemos ningún contacto con nadie de la serie, supimos con varios meses de antelación la marcha de los de Los Manantiales. Pero supimos mantener la discreción que nos pidieron, y no adelantamos nada. Y por supuesto no pretendo censurar, ni dar lecciones a nadie, solo hicimos lo que de mutuo acuerdo creímos que era correcto.
Ahora el rumor insistente es sobre si Chico se marcha o no de la serie. Vistos los antecedentes todo es posible, pero lo que es seguro es que nada va a cambiar lo que ya está decidido. Por descontado no deseo para nada que ello suceda, porque si el panorama ya es desolador, aún lo sería mucho más. Ni la vuelta de Fe, ni una posible trama para Nicolás, creo que puedan arreglar el despropósito en el que se ha convertido la telenovela.
Aunque mirado con perspectiva, y a menos que los guionistas nos sorprendan con un giro inesperado, el futuro del personaje de Severo no pinta nada halagüeño. No solo por el tema del juicio y condena, sino porque una posible salida de la cárcel no va a arreglar demasiado las cosas. Un viudo con un hijo (es de suponer que algún día va a aparecer el pequeño Carmelo), sin casa,  no tiene mucho que hacer en la serie. Y matar a Candela para casarlo con otra mujer, tal como apuntan algunos rumores, sería otro más de los despropósitos que ya empiezan a amontonarse.
Por cierto, ahora empieza a salir el rumor de que los Castañeda también van a perder a uno de sus miembros, Emilia. No voy a darle pábulo, entre otras cosas porque destrozar otra trama no creo que sea muy inteligente. Aunque no dudo que los responsables de la serie antes de tomar una decisión de este tipo valoran las consecuencias,… pero claro, también pueden contar decisiones personales de los mismos actores o actrices. Algo que nunca sabremos a menos que, como Aida, lo compartan con los seguidores.
En fin, en las próximas semanas sabremos si hay algo de cierto en estos rumores. Solo decir, a riesgo de que se me malinterprete, que da la impresión que el secreto de puente viejo parece que solo está en el título, cuando para algun@s es tan fácil acceder al argumento de tramas futuras. Se supone que existe el sigilo profesional exigido a los que tienen algo que ver con la telenovela, pero también parece que no hay problemas para saltárselo. A menos que sean filtraciones interesadas para alimentar controversias en las diferentes páginas.

15 de diciembre de 2017

En el punto de mira

Que hagan un destrozo con los personajes me lo tomo como una estrategia para hacer que los espectadores asuman con mayor facilidad la marcha de éstos de la telenovela,….. lo que por descontado no implica que lo justifique, ni que lo acepte. Pero el caso es que lo han hecho en numerosas ocasiones, y además en los últimos tiempos con mayor frecuencia. Y que encima, a pesar de que es algo que me cuesta entender, no implica que la audiencia se resienta demasiado.
Pero quizás algún día la gente acabe cansándose de esto. No se puede tensar demasiado la cuerda. Y lo están haciendo, poniendo a prueba la capacidad de aguante de l@s espectadores,… pero no tod@s tenemos la misma.
Una de las cosas a reprochar, una opinión que ya he manifestado en otras ocasiones, es que en muchos casos no han sabido valorar lo que tenían entre manos, con personajes que podrían haber tenido mucho más recorrido. A bote pronto, y de tiempos más cercanos, se me ocurren Elías el químico, o sobre todo Garrigues……, pero ha habido más. El último ejemplo se ha dado con la trama de Los Manantiales, en la que dejando aparte la opinión que cada uno pueda tener sobre el trabajo de los actores, que básicamente hicieron lo que les marcaban los guiones, finalmente se consiguió destrozar a los personajes a conciencia, haciendo que la gente dejara de creer en ellos.
Y ahora les toca a los de La Quinta.
Primero fueron a por Carmelo, convirtiéndolo en un asesino. Y aunque este personaje sigue teniendo simpatías porque tiene otro lado positivo, y lo que hizo fuera en un momento de ofuscación (que por supuesto no justifica los hechos), siempre llevará el estigma. Algo que, por cierto, es común a la mayoría de los otros personajes, pero la memoria es bastante selectiva en este caso. Aunque también es cierto que todavía no van a por él de manera directa, quizás porque su papel no estorba en demasía…..y tampoco pretendo dar ideas.
Ahora es Severo quién está en el punto de mira, después de la desaparición inesperada y nunca entendida de Candela, con la que nos dejaron escenas inesborrables.
Chico García ha demostrado una enorme ductilidad en todas las facetas que le han propuesto, y ha sabido salir airoso de las mismas, demostrando su enorme talento profesional. Cierto que los guiones influyen, pero un porcentaje importante hay que atribuirlo al actor, que ha conseguido forjar un gran personaje, tierno, afectuoso, dulce,…..pero también furioso, vengativo, obstinado, fuerte,… y sobre todo creíble. Alguien que al final ha acabado ganando el corazón de l@s espectadores, especialmente después de su etapa preciosa con Candela. Tanto que considero que será difícil hacerlo desaparecer, como parece que es la idea que va extendiéndose como una posibilidad cercana.
Por de pronto parece que nos esperan largas semanas de prisión y juicio. No se han contentado con hacer pasar al personaje por todos los tormentos imaginables, que ahora van a rizar el rizo con éste. Por supuesto no dudo que Chico lo va resolver con gran acierto, pero al mismo tiempo puede suponer el fin. No digo que se atrevan a matarlo también, que ya sería el súmmum, pero sí que después de esto Puente Viejo no va a tener mucho sentido para él. Sin contar que Carmelito sigue sin aparecer. Y, por cierto, todo esto puede llevarse por delante a otro personaje, porque si Nicolás es su abogado y pierden el juicio, tampoco va a quedar en muy buen lugar. Es una posición arriesgada, que espero sepan resolver.
Cuando trajeron a Severo y Carmelo a Puente Viejo, se crearon muchas expectativas. Parecía que de una vez iba a haber alguien con poder suficiente como para crearle problemas a la Montenegro. Alguien que estaba a su altura tanto en influencias como en dinero. Y además alguien que se la tenía jurada y que parecía dispuesto a todo para hacerle pagar por un pasado doloroso. Pero pronto se frustró todo, porque ha quedado claro con el tiempo que nadie hace sombra a Francisca.
¿El motivo de ello? Pues escapa a mi comprensión, porque precisamente Francisca no es que goce de gran estima (estoy hablando del personaje, no de la actriz) lo que hace pensar que detrás de esto hay algo más que, por descontado, jamás sabremos.

30 de noviembre de 2017

El adiós a Candela

Si, vale. Quizás ahora penséis que no soy coherente con mis decisiones. Pero si, he dejado de ver la telenovela, aunque no de seguir lo que se cuece en la misma. Es complicado desprenderse de algo que ha sido tan familiar durante seis años, pero estoy en ello. Sin embargo, y aunque se vea como un intento de justificar mi presencia aquí, tampoco puedo desengancharme del todo de la telenovela porque aún tenemos con Mercé el compromiso con la administración de varias páginas, aunque sea solo con mínimos. Y especialmente, en mi caso, porque aún está Chico (aunque me imagino que su personaje también tiene fecha de caducidad, porque sin Candela es difícil que consigan sacarlo adelante). Y porque, lo admito, este blog se ha convertido en un lugar que me produce muchas satisfacciones, no solo por el hecho de permitirme exponer mis opiniones, sinó por lo de que éstas sean leídas. De hecho, y no es para ponerme medallas, el último comentario ronda cerca las 2000 entradas (aunque algunos incluso hayan estado cerca de las 3000), lo que me lleva a daros las gracias de todo corazón. 

Pero a lo que iba.
Después de ver el comentario de Mercè/MarGonz, he decidido aportar también mi granito de arena, aunque mucho de lo que sigue ya lo haya manifestado en otras ocasiones.Y, por cierto, suscribo sus palabras una a una. 
Teníamos delante de nuestras narices las señales,… pero, o no las quisimos ver, o eran tan inconcebibles que ni siquiera podíamos imaginar la deriva que iba a seguir la telenovela.
Bueno, quizás esto sea verdad en parte. Porque la otra si la veíamos, porque es claro que se trata de meter, aunque sea con calzador, una trama de la que en el momento actual existen pocos defensores,…. más bien al contrario.
El expolio de La Quinta, que ésta pasara a manos de Francisca, y que después la hacienda fuera destruida por una bomba, era una señal evidente de que esta trama iba camino a su final. Aunque es claro que nadie podía imaginar que además habían concebido una tragedia para finiquitarla, y que ello significaba hacer desaparecer uno de los personajes más queridos y de largo recorrido en la serie: Candela.
Una desaparición que nadie, o casi nadie, entiende. A menos que se vea como una manera de apartar a un personaje para que no haga sombra a quién se desea dar notoriedad.
Por supuesto no voy a hacer un drama de esta situación, porque al fin y al cabo es algo que solo existe en la ficción. Pero lo que no es ficción, y lamento, son los daños colaterales, con la injusticia que supone el dejar sin trabajo a una persona en un sector, el del audiovisual, ya de por sí muy castigado por unos altos índices de paro. Y no me consuela que la misma Aida lo justifique, aunque creo que más que nada por aquello de ser políticamente correcta. Si, los actores probablemente tienen asumido que cualquier trabajo tiene fecha de caducidad y que llega un día en que su papel se acaba, bien sea porque el producto llega a su final o porque su personaje deja de tener sentido. Pero en el caso de Candela no es ni lo uno, ni lo otro. Así que debe haber otra razón, por ejemplo la que he expuesto en un párrafo anterior.
Por cierto, tambien estoy segura que una decisión de este tipo no se toma de un día para otro. Es evidente que hace meses que se puso sobre la mesa, aunque no sabremos nunca si fue antes o después de que se dieran cuenta que la nueva trama de los hermanos Ortega y SuperJulieta, no engancha para nada. De hecho me sumo al comentario anteriormente mencionado de Margonz/Mercé, en el sentido de que la audiencia también tiene algo que decir, aunque se la ignore. Porque por mucho que los índices de seguimiento sigan manteniéndose (eso si,en niveles bajos), la sensación general no es precisamente de que sea porque gusta lo que se ve, sinó más bien por fidelidad,……o porque a esta hora lo que echan en las otras cadenas es mucho peor. 

Y como dicen, “de perdidos al rio”, aprovecho para introducir temas que a veces a una le cuesta poner sobre el papel, por aquello de herir susceptibilidades o crear polémicas innecesarias.
Vistos los comentarios en algunos muros de los guionistas (que he obviado contestar, porque al fin y al cabo son lugares personales y tienen todo el derecho a opinar lo que se les antoje), incluso me ha llevado a pensar que en esta decisión podrían haber influido factores externos, ajenos a la telenovela. O que hay algo que no quiero ni imaginar, pero de lo que también se han hecho eco algunos comentarios, que afectaría a la vida personal de la actriz afectada, como las trabas para que ésta pudiera conciliar la vida laboral con el cuidado de su hijo. Algo que desgraciadamente nuestra sociedad aún no ha conseguido solucionar y que impide a muchas mujeres contribuir a la economía familiar, a pesar de que las parejas o la familia también se impliquen en el cuidado de los niños.
Otro tema es el de si con una sola trama basta para mantener la serie. Pero vista la deriva, parece que es lo que se pretende: condensar todo en una y que gire todo alrededor de un personaje que es evidente que goza del favor de los guionistas,… por lo que sea. Pero lo que realmente me produce hilaridad es que también pretendan venderlo como una renovación de las tramas, cuando a la vista está que esto no es así. Si se habla de renovación esto afecta al conjunto, no a una sola parte. Véase sinó en la misma cadena la telenovela Amar es para siempre, en la que solo mantienen el mismo hilo argumental para personajes de segundo plano, mientras que los protagonistas se renuevan cada año. Los buenos y los malos. Y no pasa nada.
Pero antes de seguir, me permito reproducir parte de un artículo que me pareció interesante (y que no sé de donde saqué), pero en el que quedan claras algunas cosas al respecto de las telenovelas:
“Rebautizado con cierto desdén como 'culebrón' es la gran aportación de Latinoamérica al mundo de la ficción: la primera telenovela se grabó en 1957. Entre las señas de identidad de la telenovela destacan la sublimación de las grandes pulsiones humanas hasta límites insospechados (el amor, la traición, la pasión, la ambición, la lealtad... aliñado todo con raptos, fugas, duelos, envenenamientos...), el marcado dualismo entre buenos y malos, los primeros 'buenísimos' y los segundo 'malísimos'; el físico de los protagonistas: el de ellos, de 'cuerpo danone'; el de ellas, de chica 'play boy'. Otros elementos característicos de la telenovela son la orfandad de uno de los protagonistas y la relación joven pobre/chica rica o joven rico/chica pobre. Este género audiovisual se ha convertido por derecho propio en el heredero de los folletines literarios de finales del siglo XIX.
La telenovela como objeto de estudio ha oscilado entre 'el mal de ojo de los intelectuales' y ser 'otra manera de contar la realidad'. Y un elemento que suele pasar desapercibido (quizá porque a España no llegan) es que muchas telenovelas tratan de temas de actualidad que sirven para una gran parte de la población (latinoamericana) como elemento de foro público: la violencia sexual, el narcotráfico, la delincuencia de cuello blanco, la explotación de la mujer en el mundo laboral, la crisis emocional y moral de los jóvenes...”


Sí, todo ello se refleja fielmente en el Secreto de Puente Viejo. Lo que no dice en ninguna parte es que este dualismo se tenga que mantener siempre con los mismos personajes. De hecho en Puente Viejo tuvimos por ejemplo un malo, malísimo, que podría haber dado mucho juego: Garrigues. Pero del que también decidieron prescindir y de mala manera, haciéndolo salir por la puerta de atrás como tantos otros y otras…. siempre en beneficio de quién ya sabemos.

Bueno, ya me he explayado bastante. Aunque seguro que aún me dejo cosas en el tintero, que me van a venir a la mente después.

Gracias por haber llegado hasta aquí, y por vuestra comprensión.
Os quiero

27 de noviembre de 2017

Una despedida

Puedes ser fiel a una persona, a una idea, a una manera de entender la vida, incluso a algo de tan poco interés vital como un programa de televisión, una serie,…….Y sin embargo una persona te puede traicionar, puedes valorar otras ideas que te hagan cuestionar tus convicciones, puede llegar un momento en que desees cambiar tu vida,…y también puede dejar de gustarte lo que ves en la pantalla de tu televisor. Y por encima de todo también puedes ser egoísta y empezar a pensar en ti misma/o y en lo que deseas, antes que dar prioridad a los demás.
Con toda esta introducción, aun así me voy a quedar en el tema más superficial como el de porque seguir viendo un programa de televisión que no te aporta nada, ni siquiera simple entretenimiento.
También puede suceder que a veces nos imbuyamos motivos, como algo parecido a la fidelidad, para seguir a pesar de todo. Pero cuando ésta se mueve entre sentimientos contradictorios como la obligación y la devoción, deja de tener sentido. Obligarse a algo solo por cuestiones emocionales, es poco menos que engañarse a sí mismo. Y lo digo con todo el respeto a los que opinan lo contrario, porque esto es solo una opinión personal y además he caído en lo mismo durante mucho tiempo, así que no soy nadie para censurar a nadie.
(Por cierto que tampoco es mi pretensión justificar nada, solo poner en palabras algo que ya hace días que me ronda. Y soy consciente que mi opinión es solo un espacio infinitesimal en un todo y no puede variar nada si no es compartida por otras personas)
Si, lo admito. He dejado de ser fiel a El Secreto de Puente Viejo, porque la deriva de la telenovela me ha llevado a tener que decidir entre sentirme obligada a algo que ya no me satisface o ir a otra cosa que si pueda hacerlo, por ejemplo, el placer de la lectura. De hecho también tengo que admitir que la fidelidad que todavía seguía manteniendo, ya hace tiempo que derivó a ser íntegramente para los actores y actrices que tan dignamente defienden el serial.
Pero ahora ni siquiera esto me parece suficiente.
Como he dicho antes, mi opinión es solo un grano de arena y sin otros cientos de miles, no cuenta para nada. Pero si contara, también soy consciente de las consecuencias que podría acarrear para otras personas, un sentimiento que también podría influir en la decisión de seguir siendo fiel o no. Cierto que nada es infinito (salvo la Montenegro…si se me permite) y que todo en algún momento puede tener su final. Y que cuando esto sucede, alguien o muchos pueden salir perjudicados. Pero es la vida misma, porque detrás de cada producto hay personas que viven de ello, y sin embargo tampoco podemos comprar todo para que la rueda siga rodando.
Pues lo mismo una telenovela.
Pero volviendo al tema de la fidelidad a los actores.
Por supuesto diferencio a la persona del personaje, y nada cambia mi percepción sobre éstos solo por el hecho de que desaparezcan de la serie, bien sea por decisión propia o porque hayan decidido prescindir de ellos. Porque ante todo son personas con vidas propias y hay que respetar su espacio. Y grandes profesionales a los que seguro espera una carrera larga y fructífera. Pero también es cierto que mis simpatías no son iguales para todos y todas, y que algun@s han conseguido en este tiempo calarme más hondo. Por lo que mi digamosle devoción mejor que fidelidad, va más allá del serial. Y no es ningún secreto que Aida de la Cruz forma parte de este “selecto” club, en el que también incluyo a Chico García como parte destacada.
Si, toda esta parrafada también era para llegar a este punto. Desconozco las razones y es de suponer que nunca las sabré, para que un personaje como Candela tenga que desaparecer de la telenovela. Pero quizás ha sido el punto de inflexión que necesitaba para cambiar definitivamente el chip y llegar a la conclusión que no es necesario obligarse a algo tan poco sustancial como una ficción, solo por motivos sentimentales.
Conclusión: aquí y ahora me apeo. Sin dramatismos, sin mirar atrás, solo lamentándolo por las personas con las que he tenido la suerte de compartir espacio y comentarios, algunas incluso la fortuna de conocer personalmente.
Gracias por todo.

13 de noviembre de 2017

Los actores y las redes sociales



Es una obviedad decir que en los últimos años las redes sociales han avanzado en repercusión. Y que es una herramienta eficaz que se utiliza con frecuencia por personalidades tanto de la política, como de la televisión u otra infinidad de facetas de la vida, para expresar opiniones o estar en contacto con sus seguidores o el público en general. Porque la promoción y el efecto expansivo pueden ser muy interesantes. De hecho viene a ser uno de los mejores medios para hacer visible cualquier tema o persona, además del más rápido. Y, por encima de todo, de los más económicos, pues se podría decir que en muchos casos viene a ser publicidad gratuita.
Pero también es cierto que existe quien huye de ello como de la peste, porque estos lugares asimismo tienen su parte negativa ya que hay quien cree que, muchas veces amparado en el anonimato, puede verter impunemente lo que sea. Olvidando que al otro lado hay personas con sentimientos. Así que entiendo a quien no desea exponerse a pasar un mal rato por nada, así como quien considere que su espacio personal es esto precisamente, personal. Y no tiene por qué trascender para alimentar el morbo, como suele ser el propósito muchas veces.
Todo ello viene a cuento por el tema de las páginas relativas a la telenovela El Secreto de Puente Viejo, aunque se puede trasladar a todos los sitios.
No voy a negar que produce satisfacción, especialmente si dedicas parte de tu tiempo a llevar, no una página personal, sino una de genérica de un tema, encontrarte no solo con el favor de la gente que la sigue, sino también, aunque sea esporádicamente, con quien sea el objetivo de la misma. Me refiero, en este caso, al actor o actriz a la que vaya dirigida, o al tema en el que esté involucrado/a.
Pero partiendo de la base que una página o sitio normalmente suelen ser opciones personales de alguien ajeno a quién es objeto de esto (salvo por supuesto en el caso que sean páginas oficiales o personales), ello no tiene por qué suponer una suerte de obligación para el destinatario, sino que es algo que depende solo de la voluntad de éste o ésta de estar más cerca de sus seguidores. Y entendiendo que no tod@s los personajes públicos son proclives a interactuar con la gente que los sigue, y mucho menos en cuestiones que vayan más allá de su trabajo profesional. Por ello no deja de sorprender encontrarte en estos sitios con situaciones un tanto particulares, como comentarios fuera de lugar, molestos ante la falta de respuesta del actor o actriz, u otros en los que se muestra una casi obsesión por alguna o alguno en particular, que sobrepasa los límites de lo que se puede considerar razonable. Al fin y al cabo un actor o actriz son personas que hacen un trabajo. Que es cierto que les aporta más visibilidad que al resto de los mortales, pero que de manera involuntaria puede llevar a forjar una idea que en un determinado momento puede incluso hacer que se llegue a confundir ficción y realidad. Y en ocasiones se tiende incluso a crear en torno a ellos un halo de endiosamiento sin tener en cuenta que no los conocemos realmente de nada, que no sabemos cómo son realmente como personas, lo que piensan o lo que sienten. Vale que a través de entrevistas o incluso de las redes sociales, o aun cuando has tenido la oportunidad de hablar con ellos personalmente unos instantes, puedes acabar haciéndote una idea aproximada, pero sigue sin ser suficiente para hacer una valoración objetiva.
Por cierto, antes que nada puntualizar, por si no ha quedado claro, que estoy hablando exclusivamente de las redes sociales. Y aprovecho para agradecer a los actores y actrices que, sacando tiempo de sus compromisos sociales y su tiempo libre, se acercan a las páginas,……aunque sea para poner un simple MG.
Pero tod@s sabemos que los actores y actrices también tienen compromisos publicitarios que, en algunos casos les llevan a acercarse a sus fans. Sin embargo esto es otro tema, e invariablemente siempre sucede en Italia. En España la cosa es muy diferente y l@s fans incondicionales, que hemos hecho de esta serie una de las más longevas de la televisión española, tenemos que conformarnos con imaginar esta posibilidad.
Aunque por supuesto nada que objetar a que se los actores y actrices se den a conocer en otros países, porque entiendo que esto es bueno para ellos ya que les abre muchas puertas.

6 de octubre de 2017

Siete años de..... lo mismo

Decían Berger y Luckman, dos grandes sociólogos del siglo XX, que la convivencia exige unas mínimas dosis de hipocresía. Que los que pasan mucho tiempo juntos han de evitar decirse todo lo que piensan.
Evidentemente es una opinión con la que no todo el mundo estará de acuerdo, porque también existe la idea de que sin confianza plena una relación se puede tambalear,….pues siempre existe la posibilidad de que tarde o temprano lo que se oculta salga a la luz.
Sin embargo la máxima que rige las relaciones en la telenovela, a pesar de que no todas las parejas son iguales y tampoco el grado de confianza es el mismo, es la de mantener al otro en la inopia hasta que no hay más remedio que compartirlo.
O quizás no hacerlo nunca.
De hecho el ejemplo más flagrante es el de Francisca y Raimundo, una pareja en la que la confianza es de cero-coma-cero y la hipocresía es de once en una escala de diez (no, no es ningún error). Al menos por parte de ella, aunque él no se queda manco. Por supuesto las razones de Raimundo son muy diferentes, porque su silencio implica las más de las veces la tranquilidad para otros u otras. Sin embargo lo de Francisca es diametralmente lo contrario: cada silencio o mentira acaba suponiendo una nueva fechoría en la que interviene directa o indirectamente.
De hecho esta ambigüedad de Raimundo, que dice conocer bien a Francisca y que hace que por ello la mantenga al margen de algunas cosas, que a veces incluso no duda en ponerla a los pies de los caballos si se trata de prevenir sobre las consecuencias de un enfrentamiento con ella, pero que al mismo tiempo es capaz de mirar a otro lado cuando esto se materializa, considero que es precisamente consecuencia de la hipocresía en la que se mueve esta pareja. Algo que difícilmente cuadra con la imagen del hombre justo, cabal y amante de la justicia que tod@s pensábamos que conocíamos, y que ahora parece abducido por el ambiente de una casa que acaba irremediablemente con todos los personajes que pasan por ella,… con pocas excepciones.
Un inciso.
En estos momentos se cuestiona que Adela tenga una relación con un hombre que asesinó a su esposo. Por supuesto a mí también me cuesta imaginar una situación parecida y la posibilidad de perdonar algo así. Pero lo sorprendente es que no se hable demasiado de que esto sucede también con Raimundo y Francisca, con el agravante de que no sólo Francisca dejó morir a la esposa de éste (por lo que se puede hablar de asesinato por omisión), sino que encima ha intentado acabar con él a base de bebida “cristalizada”. ¿Acaso no es esto peor e imperdonable? ¿Hemos de pasar un tupido velo sobre todo esto, solo porqué es Francisca y no se le puede rebuznar?
Ahora, abundando en lo que ya escribe Mercè en su blog  https://margonz05.blogspot.com.es/, parece que han decidido que la doña vuelva a ser la salsa de todo, que todo ha de girar en torno a ella y que nadie puede hacerle sombra. La etapa de los Manantiales, con todos sus errores y aciertos (que principalmente atribuyo a unas tramas no muy acertadas), fue un impasse al estar desligada totalmente de Francisca,….. pero es evidente que la interpretación que se ha hecho de este digámoslo fiasco, ha llevado otra vez al punto de partida.
Así que volvemos a las andadas. Sin embargo creo que se están equivocando, porque (casi) nadie es capaz de aguantar siete años de lo mismo, incluyendo el que se repitan situaciones ya vividas anteriormente (aunque sean convenientemente maquilladas, pero totalmente previsibles y fácilmente reconocibles).
Han conseguido cansarme con todo esto, con este mangoneo de personas mediante el chantaje emocional o manipulando hábilmente la parte más oscura de ést@s, con un continuo goteo de personajes bipolares que llegan con propósitos malvados, con una espiral de venganzas que nunca se acaba, con escaramuzas continuas que desgraciadamente, por obra y gracia de los guionistas por supuesto, siempre acaban con un mismo ganador: la omnipotente e incombustible Francisca Montenegro.
Y esto es algo que puede acabar con el estómago de una, cansada de tragar una y otra vez con lo mismo.
Por supuesto ahora viene aquello de que “no lo veas si no te gusta lo que ves”. Bueno, nadie puede decidir por otros lo que ha de ver o no, pero considero que si se puede opinar, aunque sea para resaltar más los aspectos que considera negativos que otra cosa. En realidad pienso que es mucho más productivo esto que dorar la píldora, que al final puede llevar a la creencia de que se está haciendo bien, cuando nada más lejos de la realidad,…… o al menos de lo que creo que piensa la mayor parte de los que opinan en las redes sociales y de la audiencia que, a la vista de los datos de los últimos meses, ha dejado de responder con la misma solvencia que antaño.

29 de septiembre de 2017

¿Y Nicolás?

¿Y Nicolás? ¿Qué pasa con este personaje prácticamente (e injustamente) invisible?

Era de prever que después de la marcha de los habitantes de Los Manantiales (sobre cuya existencia, por cierto, se ha pasado con rapidez un tupido velo) se necesitara de un tiempo para reubicarlo. Demasiados meses anclado casi en exclusiva a esta trama hicieron que dejara de tener espacio propio, lo que considero muy injusto para un actor, Alejando Siguenza, que ha dado muestras sobradas de que puede llevar adelante cualquier proyecto con suficiente solvencia profesional.

Cierto que tampoco ha sido un personaje que haya estado siempre en primera plana, pero no porque no crea que no tienen suficientes recursos para él. Su papel en la telenovela es el de un hombre de buen porte (claro que la percha ayuda), joven y rico, además de libre. Que además tenga una hija pequeña no tendría que suponer ningún obstáculo para encontrar un papel adecuado que le dé más visibilidad. Porque verlo moverse por la serie solamente para acercarse a la casa de comidas y ocasionalmente convertirse en el confidente de Matías, considero que es malgastar el talento de este gran actor.

Tampoco voy a ponerme a dar ideas, primero porque no es mi trabajo y tampoco tengo suficiente imaginación, pero estoy segura que con los antecedentes antes mencionados se podría elaborar una buena historia y dar relieve a este personaje.

Así que espero que antes de que sea demasiado tarde, los responsables de la serie se den cuenta de que tienen al alcance este potencial inexplorado que podría dar algo más de vidilla a un producto en sus horas más bajas.

26 de septiembre de 2017

En el punto de mira

No hace mucho una persona muy cercana, y conocedora del país, me hablaba de como la sociedad en Dinamarca da mucha importancia a la privacidad, y que es difícil que alguien se meta en intimidades de otras personas. Por cierto, se trata de (otro) joven talento con una alta cualificación, que desgraciadamente ha tenido que emigrar ante la falta de oportunidades en nuestro país.
Pero no es este el tema que me ocupa.
Es evidente que nuestra sociedad está a años luz de la danesa. Solo hay que ver la temática de los programas de máxima audiencia para darse cuenta que es precisamente el cotilleo lo que llama la atención. Pero no voy a ponerme estupenda por ello, porque cada cual es libre de elegir sus preferencias, aunque no entiendo, ni comparto en absoluto, esta manera de hacer las cosas, que no aporta cultura y si borreguismo (espero que nadie se ofenda por esta palabra). Y sí, soy consciente de que puedo estar contradiciéndome, pero en mi descargo añadir que solo se trata de una opinión sin prejuzgar a nadie.
Y si la televisión se aprovecha de ello, no menos sucede en un pueblo pequeño donde es difícil dar un paso sin que alguien lo sepa. Sin embargo lo peor no es esto, si no que encima haya quien se considere con derecho a opinar sobre vidas ajenas, cuando muchas veces se hace patente aquello de “ver la paja en el ojo ajeno y no la viga en el propio”. Esto sería el cotilleo, que muchas veces traspasa la línea de una simple opinión y puede convertirse, amplificado por el desconocimiento de la realidad y las diferentes versiones añadidas, en algo dañino para la víctima de las habladurías. Rompiendo el principio de nadie es “culpable hasta que se demuestre lo contario”, e instalando la necesidad de la víctima de tener que explicarse y además probar su inocencia. O esperar que salga otra habladuría que desvíe la atención.
Esto es lo que ahora le sucede a Candela.
No importa su trayectoria, ni la certeza de que es una persona sin doblez, generosa y altruista, que no duda en ayudar en la medida de sus posibilidades a quien sea. Que no suele ser alguien que juzgue a la ligera, ni que se involucre en cotilleos. Ni parece importar que se sepa que en el pasado fue víctima de malos tratos, y que ha sabido superarlo a fuerza de voluntad y de echarle arrestos. Ahora buena parte del pueblo parece que solo la ve como a una persona egoísta, que es incapaz de olvidar y mucho menos perdonar a alguien que le ha hecho mucho daño en el pasado. Pero que aparentemente ha vuelto a ella para implorarle su perdón.
Evidentemente todo el mundo tiene la posibilidad de cambiar, de arrepentirse de sus acciones e intentar enmendarlas, pero puedo entender a Candela. Venancia muchas veces utilizó en el pasado argucias semejantes a las del cuento del lobo y las ovejas, como para fiarse ahora de que no es lo mismo. Aparte de que le negó el socorro cuando acudió a pedirle ayuda, lo que la convierte a priori en una mala persona. Que el maltratador sea alguien de tu sangre, no tendría que impedir que se haga lo correcto.
Y puedo entender que a Candela le sea difícil pasar página con esta mujer, y que no sienta lástima por ella. Lo ha dicho: “se cosecha lo que se siembra” y aunque es algo muy categórico,  no deja de tener su sentido si me atengo a los hechos que la misma Candela ha puesto sobre la mesa. Sin embargo, aunque empujada por Severo, tampoco la va a dejar en la estacada.
¿Que Venancia ahora es sincera? Puede, aunque teniendo en cuenta como las gastan en esta serie, lo dudo. Sin embargo tampoco puedo imaginarme que retorcidos motivos se podrían esperar de esta visita a su exnuera ¿Volver a hacerle la vida imposible, en base a algo del pasado? ¿No fue suficiente con lo que ya le hizo?
Por cierto, lo único bueno (si es que se puede llamar así) en toda esta historia, es que están devolviendo la visibilidad a estos personajes, en mi opinión injustamente relegados a un segundo plano durante muchos meses. Unos actores de primera fila que merecen mucho más que las tramas de relleno que les han reservado durante tanto tiempo. 

25 de septiembre de 2017

La eterna venganza. O volver al principio.

Hace apenas un año, mis noches tenían básicamente dos objetivos: leer un libro y ver Puente Viejo. Y no necesariamente por este orden, pues a veces el cansancio y el sueño impedían que el primero se materializase. Pero el visionado de Puente Viejo seguro que no me lo perdía.
Afortunadamente para mi salud mental, ahora ya no es así y se han cambiado las prioridades. Incluso me pierdo muchos días el capítulo y solamente lo grabo para poder cumplir con mi compromiso con la administración de algunas de las páginas de la serie.
Lo lamento, pero ha dejado de interesarme. Y solamente la sigo por los de La Quinta, los únicos que siguen llamándome un poco la atención. Y también porque pienso que se lo debo especialmente a uno de ellos, que tuvo un gesto conmigo que le agradeceré siempre.
Quizás el haber vivido con tanta pasión la serie me ha pasado factura, o quizás los motivos sean el cansancio después de tantos años, o la desilusión, o la previsibilidad de las tramas………..el caso es que no consigo encontrar ahora mismo algo que me haga volver a aquellos días en que esperaba el capítulo con ganas.
Cierto que la televisión tampoco es uno de mis hobbies, y admito que veo pocos programas y solo algunos capítulos sueltos de series………básicamente las que empiezan una trama y la terminan en el mismo capítulo.  Y no es que se trate de impaciencia por los resultados, si no de que realmente he llegado a la conclusión que así ha de ser el entretenimiento. Algo que, en mi opinión, no es lo que aporta Puente Viejo ahora mismo, si no que solo trae tramas que se alargan meses y meses para después quedar a medio aire y sin resolverse satisfactoriamente, o situaciones límite que se suceden sin tregua, ….. por no hablar de los fastidiosos flashback, que no me cansaré de poner en la picota por considerarlos innecesarios y excesivamente largos en su contenido.
De todas maneras todo esto es solo mi opinión, porque la audiencia sigue respondiendo…aunque sea en los niveles más bajos de toda la trayectoria de la serie. Y además entiendo que mi parecer puede estar condicionado por mis simpatías hacia un o unos determinados personajes, que quizás nublen mi imparcialidad. Es por ello que poner distancia también facilita las cosas.
Pero en este ejercicio de poner en palabras lo que siento ahora mismo sobre la serie, me gustaría incidir en algo. En vista de la gente que todavía sigue la serie, parece que existe una disociación entre lo que se cuece en las redes sociales y lo que es la realidad. Y esta es que la serie aparentemente sigue gozando de una cierta salud a pesar de todo. Y con esta afirmación, por supuesto, no pretendo insinuar falta de criterio de la mayoría silenciosa, o cuestionar a quien sigue viéndola con buenos ojos, o simplemente porque en esta franja horaria es lo que toca….o porque es lo mejor en este momento del día. Porque no se puede cuestionar la libertad de cada uno o una para ver determinados programas, aunque algunos sean en mi opinión unos auténticos bodrios (y no me refiero a PV).
Sin embargo creo que en El Secreto de Puente Viejo están tensando mucho la cuerda. Se hace evidente que la serie necesita de una renovación a fondo, y lo que ya parece claro es que no se va a conseguir con una pretendida vuelta a los orígenes. Siempre se ha dicho que “segundas partes nunca fueron buenas”, pero mucho más si es el enésimo intento de recuperar a unos personajes irrepetibles. Creo que la serie tendría que evolucionar, y de hecho lo han tenido en sus manos y lo han desperdiciado con la trama de Los Manantiales. Ahora, de golpe todo ha vuelto veinte años atrás, en vez de seguir adelante con tramas frescas y nuevas, que aportaran otro aire. Y además lo hacen poniendo otra vez el foco en la eterna (nunca mejor dicho) y malvada Francisca. ¿En serio alguien cree que es esto lo que pide la audiencia? Sinceramente no lo creo, por mucho que se admire a Maria Bouzas. Por cierto, lo mismo que se puede pedir para el resto del elenco, en el que existen grandes profesionales a la misma altura que la susodicha.
Claro que entiendo que en un producto del tipo de una telenovela diaria tienen que existir extremos contrapuestos para mantener el interés de las tramas, pero seguir insistiendo en lo mismo considero que es cansino. Más cuando en lo que se persevera es en temas que solo son un toma y daca, sin que se entrevea ninguna salida. La eterna venganza entre Francisca y Severo no puede ser el tema recurrente, más cuando una de las partes está instalada en la impunidad más absoluta, como si existiera algún obstáculo que impidiera una solución diferente. Creo que en un anterior comentario ya lo dije: es cuando menos peligroso instalar este concepto de que los poderosos pueden hacer lo que se les antoje, cuando desgraciadamente en la vida real esto sucede con más frecuencia de la deseada. Lo que puede acabar conduciendo a la convicción de que no se puede hacer nada para cambiarlo (de hecho en la ficción parece ya asumido)…………..cuando no tendría que ser así. La justicia ha de ser igual para todos.
Y antes de que salga alguien con el tema, también vale para Carmelo. Y para Alfonso, Emilia, Mauricio,….y todos los que cargan con algún delito a sus espaldas. Que a lo largo de la serie no han sido pocos,….aunque la mayor parte no ha pagado por ello. Por supuesto encabezados por la mayor delincuente: Francisca, que tiene en su haber fechorías de todo tipo y que necesitaría de un libro para enumerarlas. Y de cinco vidas para que se hiciera justicia.