7 de abril de 2017

Los árboles y el bosque

Se dice que los árboles a veces impiden ver el bosque, y creo que algo parecido les está sucediendo a los responsables de la telenovela El Secreto de Puente Viejo. El éxito espectacular que está teniendo en otros países, especialmente en Italia, con picos de audiencia de más del 30 % (que por cierto considero que no son casuales, sino que hay que atribuir a partes iguales a la calidad de la telenovela, la gran promoción y los horarios de máxima audiencia en los que la pasan), parece que no deja ver que en España está en niveles bajísimos de espectadores, lo que me admito me produce un cierto desasosiego. También es cierto que el share normalmente sigue estando por encima del 16%, y supongo que con esto se contentan. Y que por ello no consideran necesaria hacer nada de publicidad, ni siquiera cuando se dan situaciones excepcionales como la celebración de los 1500 capítulos, de los que casi nadie se enteró.
Por cierto, cumpliendo mi palabra no voy a quejarme más por la diferencia de promoción que existe entre España e Italia (en realidad en nuestro país no existe), primero porque me alegro por los actores y actrices que gracias a la publicidad en Italia pueden tener una oportunidad de salida profesional hacia el exterior, pero especialmente porque después de leer un comentario que dejó una seguidora italiana en una de las páginas que administro, cambió mi percepción sobre este tema. Dejando aparte la calidad probada de la serie, se quejaba de los medios empleados para promocionar El Secreto de Puente Viejo en su país, en comparación con otros productos similares pero de factura netamente italiana, que siendo en su opinión igual de buenos, no gozaron de una mínima difusión y acabaron en un cajón. Y no creo que el comentario se pudiera calificar de chovinismo, sino de justicia, aunque ya sabemos que la máxima de que nadie es profeta en su tierra, sirve en todos los lugares. Incluido nuestro país, donde es cierto que cada vez hay mejores producciones.
Pero no se trata solo del que considero bajo número actual de espectadores de la telenovela, sino de la que me parece cada vez más notable apatía que se ha instalado en las páginas de las redes sociales dedicadas a este serial. Hace seis años que me muevo en estos lugares, y es cierto que durante este tiempo he visto muchos cambios, no solo en la serie, sino entre los que la siguen. Muchos y muchas han dejado de verla, y se han incorporado otros y otras, incluid@s televidentes de otros países, que además participan regularmente en las páginas españolas. Esto, que puede generar mucha riqueza al fusionarse diversas culturas, e incluso obligar de alguna manera a conocer otras lenguas, puede ser uno de los motivos de este cambio, pero no de la apatía que comentaba antes, que creo viene derivada por otras causas.
Cierto que hay que partir de la base que es una telenovela, y que no se puede comparar con las series de late night que tienen otros formatos más ágiles y cuyas tramas tienen una caducidad muchas veces ya cerrada. Puente Viejo es básicamente un culebrón (aunque no me gusta emplear esta palabra para describirlo) destinado a cubrir una franja de tarde. Por lo que no podemos pedir lo mismo que a las anteriores, pero si un poco más de lo que nos ofrecen ahora. Tramas repetitivas y por ello previsibles, ausencia de momentos de distensión, abuso de los flashbacks, pérdida del halo romántico de los inicios, ahora sustituido por un incremento de situaciones límite. Que si bien ayudan a mantener en vilo a l@s espectadores, también provocan un cierto hartazgo por haberse convertido casi en argumento único. Malos muy malos y retorcidos, buenos muy ingenuos o bobos, situaciones absurdas,…y muchas despedidas de personajes queridos (aunque ello no sea atribuible únicamente a los guiones, si no en ocasiones a la voluntad de los mismos actores o actrices. Que de todo ha habido, y que entiendo que pueden condicionar argumentos futuros, e incluso el trabajo de otros compañeros de reparto)
Por supuesto es solo mi opinión, pero creo que no se puede vivir de rentas, ni esperar que la paciencia y la tolerancia de los espectadores siga siendo eterna. A tenor de los comentarios en las redes considero que la gente cada día es más crítica, más exigente y no duda en exponer sus opiniones, con lo que de alguna manera te puedes hacer una idea general de lo que se cuece actualmente. Y no es para soltar cohetes. También es cierto que este colectivo, en el que me incluyo, significa una mínima parte del total de los seguidores de la serie, y por ello quizás no se considere representativo. Pero creo que sería un error apreciarlo así, porque también pueden constituir un altavoz del resto que es invisible.
Antes de dejarlo quiero dejar claro también que esto que se puede considerar una crítica no incluye a los actores y actrices de la serie, a los que considero unos enormes profesionales que llevan a cabo su trabajo con una gran maestría y dedicación. Y también expresar que, a pesar de lo pudiera desprenderse de este comentario, mi deseo es que la serie dure muchos años más.
Puente Viejo me ha dado mucho más de lo que pudiera parecer, y por ello le estaré siempre agradecida. 

5 de abril de 2017

Tres personas, una historia

Es muy posible que me tenga que retractar de este artículo, o en su defecto darme con un canto en los dientes, pero es la sensación que tengo ahora. Y soy consciente que probablemente vaya a ser la nota discordante en el sentir general, pero tengo necesidad de ponerlo en palabras porque pienso que a veces nos dejamos llevar por la corriente, sin valorar todos los pros y contras. Por supuesto, espero que se entienda que esto no es un reproche, porque yo misma no soy ajena a caer en ello más de una vez.
Lo he escrito muchas veces: desconozco cómo funciona la “biblia” de los guionistas y si existen unas pautas prefijadas para desarrollar los personajes y llevar el ritmo de una serie. Pero lo que es palpable es que hemos visto recurrir con frecuencia a los mismos argumentos, porque casi todos los personajes, en algún momento, han tenido su particular bajada a los infiernos. Aunque el peligro que hay en ello es que a veces se ha llegado tan lejos que se acaba instalando una visión difícil de borrar en el futuro.
Cierto que en la telenovela las cosas pueden diferir mucho de la vida real. Un giro de guion puede provocar que situaciones difíciles de perdonar acaben desapareciendo de escena, y pasen directamente al olvido. No suele suceder así en la vida real, aunque es verdad que cada persona también lo lleva a su manera y según sus convicciones. Y lo que para unos o unas es imperdonable, para otros esto será posible.
Pero mi habitual tendencia a irme por los cerros de Úbeda me está haciendo desviar del tema que quería comentar: la historia de Beatriz y Matías, con la tercera en discordia, Marcela.
De entrada ya todo el mundo parece que da por sentado que Marcela quiere engatusar a Matías. Quizás no sea cierto que esté embarazada, o que lo está de otro hombre, y en ambos casos sería igual de reprochable que destrozara la vida de una persona sólo por propios intereses, que no podrían ser otros que garantizarse un futuro medianamente estable y limpiar su reputación. Pero ¿a costa de unirse de por vida a una persona casi desconocida, pensando que en el futuro las cosas pueden ser mejores?
En el supuesto de que exista de verdad el embarazo, también es cierto que uno de adolescente puede llevar a veces a incurrir en situaciones precipitadas, y que una mujer sola, más a tan temprana edad, lo tenía muy complicado para sacar adelante un bebé. Tanto por el estigma que ello suponía, como por la dependencia hacia los hombres en aquellos tiempos. No hay que olvidar que el tema de la liberación de la mujer era entonces una utopía que casi nadie se planteaba. Y que en el caso del hombre, dejar preñada a una mujer tenía un significado muy diferente, aunque también hay que matizar que dependía de la responsabilidad que éste consideraba que tenía que asumir. O no. Y Matías no parece que desee eludirla.
Pero no por todo ello hay que poner únicamente a la chica en la picota. Creo que hay que repartir todas las culpas, y por descontado Matías también tiene su parte.
Dejando aparte la posibilidad de que le estén colocando una paternidad que no existe o no le corresponde, el caso es que si ha estado con la chica en una situación comprometida, y que no se arrepiente de ello (de momento, y al menos esto es lo que dice). Marcela no le ha forzado, y por lo tanto ha sido un acto voluntario para el que no existe ninguna excusa, ni siquiera la de una obnubilación momentánea. Porque de aceptar esto último ya volvemos a poner a Marcela en el punto de mira, deduciendo que ha sido ella la que ha empleado malas artes para llevarlo a esta situación, y exculpando en consecuencia a Matías.
Y no, tampoco me olvido de Beatriz y que ella también ha “colaborado” a que todo se torciera.
Lo cierto es que la chica que vemos ahora no es la misma que al principio. Por supuesto no espero de ella que sea una mujer sumisa y sin voluntad, si no todo lo contrario. Pero el caso es que, básicamente guiada por Lucía, ha dado un cambio radical a su persona (no solo en el aspecto físico) y ha pasado a dar la que considero una imagen de chica consentida y caprichosa, movida por el ego que le proporciona su nuevo aspecto externo, sin reparar que ello la convierte en una persona superficial. Así como está ofreciendo una idea contradictoria del amor que dice que siente por Matías, que parece que va y viene según sopla el viento. No olvidar que cuando se sentía atraída por Ismael bien que dejó claro que sus sentimientos habían cambiado y ya no consideraba a Matías su novio. Ahora no puede victimizarse y pretender que ella es la agraviada, cuando además tampoco ha tenido reparo en jugar con otros y utilizarlos para sus fines, como ella misma se encargó de declarar con respecto a Eusebio.
Así que nadie es inocente en esta historia.
Y aquí entra lo que dije al principio: el riesgo de ir demasiado lejos con las situaciones y después pretender volver al principio.
Por cierto, olvidaba otro aspecto en todo esto: el pulso que se hace visible entre dos mundos, el de una chica rica y otra pobre. Y el hecho de que se pueda generar empatía hacia la más desfavorecida. Pero no es mi caso, o al menos intento no caer en esta trampa. Solo me limito a exponer una opinión sobre los personajes de esta trama.

31 de marzo de 2017

Todo un señor

Es alto, rubio, guapo, rico,…..es inteligente y tiene visión de las cosas. Además no hay que fijarse demasiado para darse cuenta de que todos sus ademanes indican una esmerada educación, igual que su porte señorial viene avalado por el hecho de haber crecido en un entorno en el que las apariencias si importaban. Un mundo que sin embargo no era el que le llenaba, ya que su verdadera vocación iba por otros caminos: el de poder disfrutar de la libertad de crear, de ver el mundo a través de su objetivo, de plasmar la belleza de las cosas, de capturar momentos únicos para la posterioridad,…
Nicolás es alguien con una personalidad muy interesante, cierto que no arrolladora, pero sí que lo hace valer. Y que si bien una vez se dejó superar por las circunstancias, por un dolor insoportable, se ha demostrado que puede mirar las cosas con perspectiva y sacar conclusiones muy acertadas. De hecho su intervención ha sido providencial en más de una ocasión, especialmente para los habitantes de Los Manantiales, con lo que parece existir una cada vez más estrecha relación.
Pero volviendo atrás.
Hace ya algunos meses escribí un comentario sobre este personaje y su papel en la serie. En aquel momento las cosas iban mal para él, estaba siendo cuestionada su actitud, y existía un enfrentamiento entre él y el mundo, personificado especialmente en la familia de Mariana. Y, como casi tod@s, me preguntaba cuál iba a ser la deriva de este personaje y si conseguirían encontrarle un lugar adecuado después de ver finalizado su rol principal, el que le llevó a la telenovela.
Ahora creo que si están consiguiendo encontrarle un lugar, y además con buena nota. En mi opinión, el personaje ha ganado en enteros y ahora permite lucirse mucho más a Alejandro, un gran actor del que considero han desaprovechado todo su potencial hasta ahora. Lamentablemente, todo hay que decirlo, porque ello deja patente que también su compañera Carlota lo estaba en los últimos tiempos. Su trama conjunta había pasado a ser de puro relleno y sin que aportara, más que ocasionalmente, algo de interés.
Y en este momento Nicolás se está haciendo un lugar importante en las tramas. Como padre entregado, tío, cuñado, amigo de sus amigos. Consejero las más de las veces, apoyo incondicional y la voz de la sensatez casi siempre. Y además con una particularidad que lo hace especial (al menos en este momento): mientras que a muchos de los hombres de PV los acaban retratando confiados, crédulos, ciegos y manipulables, (cierto que siempre movidos por el buen corazón, no por otros motivos) Nicolás parece más difícil de embaucar (que, por supuesto, no quiere decir que no sea posible).
La última trama es la mayor muestra de que su clarividencia alcanza lo que no siempre consiguen otros. Me refiero a la trama con Lucia, aunque también es cierto que tampoco es nada difícil apercibirse, porque la mujer no es nada sutil en sus manifestaciones y todo el mundo se ha podido dar cuenta de las intenciones que presumiblemente la mueven. (Aunque sabemos que las verdaderas son otras. Pero esto ya es otra historia).
Sin embargo también sabemos que el pasado, aún con la intención de dejarlo atrás, sigue pesando sobre Nicolás. Y que por ahora no tiene en mente rehacer su vida con otra persona. Por descontado tampoco es descartable que en algún momento los sentimientos se abran paso a través de su decisión, y llegue alguien que ponga más luz a su vida,….. aunque esta ahora se concentre en la pequeña Juanita y nadie más.
Pero hay otra consideración que no parece tenerse en cuenta.
Evidentemente soy consciente de que PV se trata de una ficción alimentada básicamente de historias de relaciones con trasfondo romántico, que después de muchos avatares consiguen salir adelante, pero siempre con un desarrollo tumultuoso y cargado de complicaciones añadidas. Sin embargo siempre es esto, relaciones de pareja. Y me pregunto si no es posible una trama diferente, que no sea acabar en lo mismo de siempre.
De verdad pienso que este personaje puede dar mucho juego sin meterlo en berenjenales de este tipo. Al menos por ahora, cuando en la serie no hay trama que no tenga un problema relacionado con sentimientos en cualquiera de sus expresiones. Y un respiro no vendría nada mal.

27 de marzo de 2017

Nicolás y su manera de educar a Juanita

A propósito de los reproches de Lucia a Nicolás, sobre llevar a Juanita al cementerio.
Hablemos de culturas, de la muerte y de llevar los niños al cementerio.
Es cierto que normalmente se evita llevar a los niños a estos lugares, a menos que sean lo suficientemente mayores para entender donde se encuentran. Pero considero que esto es solo para evitarles escenas dolorosas, no para alejarlos de una realidad. Y, por supuesto, estoy a favor de proteger a los niños en la medida de lo posible, porque además parece comprobado que, especialmente a temprana edad, pueden absorber fácilmente todo lo que sucede a su alrededor.
Sin embargo el concepto que se tiene sobre algo tan inevitable como el fin de una vida, creo que está bastante mitificado en algunas culturas,…. aunque algo está cambiando. Y tampoco es el mismo en todos los lugares, ni el hecho de la muerte se lleva de la misma manera, ni los lugares de enterramiento son siempre macabros. A modo de ejemplo: recuerdo haber visto en Suiza un cementerio sin muros, donde la gente podía pasear en medio de los mausoleos llenos de parterres con flores, o en Egipto donde he visto gente viviendo (curiosa situación) entre las tumbas del mayor cementerio de la ciudad. O en Méjico, donde en días señalados la gente se concentra en los cementerios para celebrar a los muertos con cantos y comidas. Incluso en nuestro propio país, por ejemplo en Barcelona que es donde me pilla más cerca, se hacen visitas guiadas a algunos cementerios importantes, donde hay auténticas obras de arte en forma de estatuas o monumentos funerarios.
Pero vuelvo al principio y sobre la conveniencia de llevar o no a Juanita a visitar la tumba de su madre. Considero que no se trata solo del lugar (por cierto, el cementerio de PV es un camposanto en el sentido estricto del término, lo que lo hace menos sombrío que un lugar cerrado, lleno de nichos) sino de la actitud de quien o quienes rodean al pequeño o pequeña. Porque no veo a Nicolás tan desesperado como para lanzarse a llorar encima de la tumba de su esposa cada vez que la visita. Más bien pienso que quizás hable con ella, le lleve flores y adopte una actitud de aceptación de algo inevitable. De esta manera no veo porque no puede llevarse consigo a su hija, que por cierto ahora es su razón de vivir.
Aunque en este caso hay otro tema de fondo. La voluntad del padre o madre y su responsabilidad sobre la educación de sus hijos, en la que nadie puede, ni debe, entrometerse (a menos que se produzca una situación de indefensión del menor). Y Lucía, alguien que tiene en un altar a la diosa de la muerte, que sigue ritos oscuros, no creo que sea precisamente la más indicada para dar lecciones, ni para otorgarse la potestad de decir a nadie lo que tiene que hacer, ni cómo debe hacerlo. Menos si es un casi desconocido para ella.
Cierto que al final todo esto parece que lo van a presentar como una manera de hacer que Nicolás encare el futuro de otra manera, y deje que el pasado vaya quedando atrás. Pero para mí, la visión ahora mismo de él no es la de alguien que se refugia en su dolor y sin mirar hacia adelante. Más bien es la de alguien que sigue con su vida, centrada ahora en su pequeña y en su familia. Pero también con momentos para su trabajo y sus amigos. Así que no veo muy bien a qué viene todo esto ¿O es que es una manera de decir que no hay otra opción que buscarle una pareja para que su vida sea presuntamente mejor?
Y sigo en mis trece. Por supuesto nadie tiene derecho a escoger por otros. Pero no me gusta Lucía para él, aunque mucho me temo que en los próximos días veremos cómo le seduce y le convierte en un juguete en sus manos. Y lo voy a lamentar, por dos razones: porque no quiero ver a Nicolás volver a sufrir, y porque pone en mal lugar al género masculino (y de rebote también al femenino, aunque por motivos diferentes)

26 de marzo de 2017

Adela

Aunque no es mi pretensión insinuar una postura generalizada, que considero inexistente, sí parece que hay quienes no acaban de aceptar al personaje de Adela… Cierto que tampoco es que ello sea un caso excepcional, pues casi todos los personajes tienen sus seguidores y sus detractores, ya que no todo el mundo los entiende de la misma manera, y no todo el mundo se siente identificado con la manera de ser o proceder de los mismos.
Sin embargo admito que a mi si me gusta Adela. Porque creo que es un personaje al que han dotado de una rica personalidad, alejada de los tópicos de los que pocas mujeres de su época podían mantenerse al margen. Una mujer independiente y fuerte que no se amilana, que mantiene unas fuertes convicciones y que lucha por defenderlas. Que cree en la igualdad por encima de clases sociales y géneros. Y que tiene muy claro que la cultura y la libertad pueden estar asociadas, pues permiten liberar de las cadenas de la ignorancia e impiden que los que tienen medios y poder los utilicen para someter a las personas.
Pero considero que hay mucho más a su favor.
Al contrario de otros y otras que se han ganado una merecida mala fama por acciones cuyo resultado invariablemente acaba suponiendo el sufrimiento de alguien, Adela ha llegado a PV no buscando nada más que el derecho a una nueva vida, no se ha entrometido en ninguna relación, no se dedica a hacerle la rosca a nadie, intenta ayudar a todo el mundo en la medida de sus posibilidades y sin esperar nada a cambio, no se lamenta de su situación y se esfuerza por hacerse un sitio que le permita vivir dignamente. Sí, es cierto que aceptó la ayuda de Carmelo, pero su interés no creo que fuera más allá de encontrar una salida a una situación desesperada. Además hay que tener en cuenta que en aquellos tiempos, una mujer sola con un hijo adolescente, para más inri viuda de un revolucionario, no lo debía tener fácil para salir adelante, aunque estoy convencida que tarde o temprano, alguien con tan fuerte personalidad, habría conseguido superar su situación por sus propios medios. Por cierto, me recuerda un poco a Candela, con quien considero comparte bastantes paralelismos. Incluidas las reticencias y la contestación que ésta (el personaje y la actriz) tuvieron que superar al principio.
Y me pregunto si quizás parte de estas reticencias provienen de la manera en que se relaciona ahora con Carmelo, un personaje muy querido por l@s seguidores de la telenovela. Pero su postura al alejarlo entiendo que entra de un planteamiento razonable. Estoy convencida que nadie (o casi nadie) iba a aceptar sin más que la persona que le ha destrozado la vida, matando a sangre fría a una persona muy querida y cercana, pueda llegar a formar parte integrante de su presente y, aun menos, de su futuro. Aunque la vida da muchas vueltas y si bien no se puede olvidar, si se puede llegar a perdonar.
Y en esto baso mi esperanza: poder ver algún día como Adela cura el corazón de Carmelo, y le da la paz que necesita y la felicidad que merece.

21 de marzo de 2017

Dos mujeres, dos culturas

No es que mi intención sea la de hacer un alegato, pero también es cierto que el sentido que pretendo dar a este comentario hace que en el fondo si lo sea.
Por supuesto entiendo que los tópicos son un recurso fácil para las tramas de una telenovela, y también puedo entender (ya puesta en la vida real) que los pueblos y los países tengan diferentes idiosincrasias, diferentes maneras de entender la vida. Incluso puedo aceptar que a veces me dejo llevar por ciertos prejuicios, precisamente a causa de no entender suficientemente otras culturas.
Pero no creo que se trate de renunciar a las propias ideas, sino verlas desde todos los ángulos y aceptar la diferencia. Porque no se trata de cambiar de forma de pensar, si no de admitir la existencia de otras que merecen todo el respeto.
De todas maneras, y volviendo al cariz que pretendo dar a este comentario, he caído en la cuenta de que ahora mismo podemos encontrar representados en dos mujeres muy distintas, provenientes precisamente de mundos muy diferenciados, dos conceptos de entender un tema complejo como es el feminismo. Me refiero a Adela y Lucía, aunque ha habido y hay otras mujeres en PV que podrían representar igualmente a la primera,… no tanto a la segunda.
Adela encarna a una mujer que, aún consciente de sus limitaciones en una época en la que éstas tenían unos roles muy marcados y en condiciones de inferioridad con los hombres, lucha contra la diferencia y por la igualdad. Y lo hace a través de una de las mejores armas, la cultura. Pero también con la convicción, los principios, la fuerza y el empuje de una gran mujer que no se deja avasallar ni por la adversidad, ni por las dificultades, ni siquiera por una sociedad profundamente patriarcal de la que las mismas mujeres a veces son herramientas propagandísticas. Una mujer, en definitiva,que no teme proclamar en voz alta que no existen géneros, si no personas.
Lucia en cambio la considero la antítesis. Cierto que también lucha por su lugar en la vida, pero su idea para conseguirlo se me antoja diametralmente opuesta, cuando su principal arma parece ser la utilización de recursos como la seducción, la apariencia física y la exaltación del feminismo. Y no me basta con que se justifique con la diferente idiosincrasia de su cultura, y de que la misma no censure la fogosidad y el acercamiento sin tabúes.
Porque aun llegando a aceptar esta manera de entender las cosas, aunque no asumiéndola, he de decir también que considero que es una manera de actuar en cierto modo peligrosa, pues puede alimentar una visión tergiversada de lo que son las mujeres como personas, y convertirlas en simples objetos de placer (visual o físico).
Por supuesto no olvido el papel del hombre ante esto. Como tampoco me olvido de que también ellos pueden utilizar como género estas mismas armas, algo que en este caso igualmente tiene para mí la consideración de recurso insustancial, pues las verdaderas personas se encuentran en el aspecto interior, no en el externo.
Así que lo admito. A pesar de lo bueno que ha hecho por Beatriz al sacarla de su ensimismamiento, no me gusta como Lucia encara la situación con ésta, ni ver cómo le levanta el ánimo a base de trasladar las culpas a otros, ni como ha conseguido que la chica se haya crecido con algo tan superficial como un nuevo aspecto físico y la capacidad de atracción que ahora despierta. Dicen que “el hábito no hace al monje” y una nueva apariencia no puede cambiar de la noche a la mañana lo que es la manera de ser de una persona, sus sentimientos, sus pensamientos…. En realidad lo único que han conseguido es hacer más visibles las diferencias sociales, poniendo además como contrapunto en el otro lado de la balanza a Marcela, una chica humilde que no puede competir en estos aspectos. Y que, por descontado, merece toda la consideración y todo lo mejor que la vida pueda darle.
Por cierto, y volviendo a Adela, espero que los guionistas se den cuenta de que han creado a un personaje que puede dar mucho juego, además de tener entre manos a una magnífica actriz, Ruth Llopis, a la que considero el perfecto contrapunto a Raúl Peña, otro grandísimo actor. 

20 de marzo de 2017

Un hombre atormentado

“Los que carecemos de naturaleza criminal tenemos ciertos escrúpulos”
No es nada sorprendente en esta telenovela que un personaje con una buena valoración por su manera de hacer y/o comportarse, llegue un momento en que, motivado por las circunstancias, acabe descendiendo a los infiernos. Bien sea por situaciones de obnubilación provocadas por sufrimiento, ira, seducción, manipulación, o por desesperación, desesperanza, impotencia,…… cosas que pueden llegar a hacer sucumbir a la persona más fuerte emocionalmente.
Como tampoco es sorprendente que la mayor causa de ello sean personas con mentes retorcidas o criminales, que además suelen conseguir sus propósitos. Incluso en algún caso puede suceder que les/as doten de un poder casi omnímodo para someter a las personas, y que gocen al mismo tiempo de una impunidad casi absoluta.  
Por supuesto ello no es exclusivo de la ficción y puede suceder de la misma manera en la vida real, aunque ahora la sociedad tiene más mecanismos para atajarlo…, que también es cierto que a veces no funcionan con la debida premura o efectividad. En 1924 las circunstancias eran distintas y el poder de los caciques rurales muy arraigado, a pesar de la voluntad de la dictadura de hacerlos desaparecer. Pero ya sabemos que el poder también se puede comprar, y siempre hay quién está dispuesto a dejarse.
Sin embargo siempre existe además la posibilidad de que algo o alguien cambie la situación, empezando por la misma persona sometida y su voluntad de librarse del yugo. Aunque en última instancia, y si se cree en el destino, se puede esperar que éste ponga las cosas en su lugar,….. pero en algunas ocasiones llega demasiado tarde. Así que quizás haya que forzarlo para que pase.
Ahora es el turno de Carmelo para caer en esta situación extrema. De hecho, en este momento se ha llegado tan lejos con este personaje, que incluso se hace difícil ver la posibilidad que pueda recobrar algún día una cierta normalidad. Porque a cada paso va cayendo más y más en una espiral endemoniada, y cada vez está más a merced de Garrigues. Ser la mano ejecutora (aunque sea llevado por la presión y el chantaje) puede acabar siendo su perdición, a menos de que antes de que su situación se convierta en un camino sin retorno, él mismo se rebele contra el destino que le han escrito, o suceda algo como un golpe de suerte, o el ex-intendente cometa un error. O todo a la vez. Porque “errare humanum est”. Y aunque Garrigues de humano solo tenga el género, no es omnipotente y puede equivocarse, quizás confiado en su superioridad, o quizás subestimando a Carmelo y su aguante. Incluso desmereciendo su sagacidad, que ahora parece aletargada o directamente apresada por las circunstancias.
De hecho hay otra posibilidad no descartable y es que Severo acuda en ayuda de su amigo. Pero para que existan posibilidades de éxito, tendría que conjurarse todo lo anterior y demás cosas. Algo que no es imposible, especialmente teniendo en cuenta que hablamos de una ficción y nada impide que se den las licencias que haga falta. Lo hemos visto antes, y seguro que va a seguir sucediendo.
Y mientras……dicen que no hay mal que por bien no venga.
Todo esto ha servido para poner en primera línea a Raúl Peña, que a pesar de haber tenido siempre un papel destacado en la trama de Miel Amarga, ahora puede lucir mucho más su buen hacer profesional dando vida a un hombre atormentado, víctima de sus impulsos y, ¿porque no decirlo?, de su momentánea ingenuidad.
Estos días Raúl nos está dejando unas escenas cargadas de fuertes emociones que defiende con una total credibilidad y que dejan en más de una ocasión el corazón encogido, a pesar de tratarse de una ficción. Lo que contribuye a dar aún mayor mérito a su trabajo.
Por cierto, escenas en las que también juega un papel importante Adela/ Ruth, con la que conforman una magnífica pareja que, estoy segura, va a dar mucho que hablar. Porque ella también representa al tipo de mujer de las que marcaron época en su día, algo que es de agradecer en un mundo marcado por la hegemonía de los hombres.
Aunque los de PV sean también de otra dimensión, adelantados a su tiempo.

9 de marzo de 2017

La cubana

Admito que no conozco el trabajo de la actriz que da vida a Lucía. Así que no puedo opinar sobre el mismo, ni sobre si lo que vemos en PV es su natural manera de desempeñarse o si solo se trata de que los guiones la obligan a exagerar su actitud, mostrándola efusiva, fogosa y extrovertida hasta límites que parecen no tener control. Y forzándola, en mi opinión, a dar una imagen de sobreactuación.
Por supuesto soy consciente que puede sonar a reproche, más cuando suele pasar que si esta misma manera de obrar viniera de un hombre probablemente sería vista de otra manera (el ejemplo, Matías). Ya que parece instalada la perversión de que esta actitud es algo intrínseco a la naturaleza masculina. Y al justificarlo de alguna manera, más cuando viene de las propias mujeres, se fomenta desgraciadamente el machismo,…. cosa por otra parte muy lejos de mi intención.
Por ello me acuso de caer ahora en esta contradicción, cuando tengo claro que cualquier mujer tiene los mismos derechos que un hombre a expresar lo que piensa. Lo que no quiere decir que ni uno, ni la otra, tengan derecho a incomodar injustificadamente a otra persona con comentarios fuera de lugar.
Sin embargo hay que tener en cuenta, en este caso, que también existe una diferencia entre decir lo que se piensa, y coquetear sin ningún reparo para obtener la atención del otro.
Llegados a este punto he de admitir que no me gusta Lucía para Nicolás.
Por supuesto soy consciente de que me estoy adelantando a los acontecimientos, y nadie (salvo los guionistas) conoce el rumbo que podría tomar esta hipotética relación, ni siquiera si existe la posibilidad. Como tampoco soy nadie para decir con quien debe estar cada persona (ni en la vida real, ni en la ficción). Sin embargo mis expectativas con la llegada de la cubana se han diluido inmediatamente, no solo con respecto al mismo personaje, sino también con respecto a la posibilidad de que surja algo con Nicolás, aun creyendo que el fotógrafo ha de tener otra oportunidad para rehacer su vida. Porque si bien dicen que los polos opuestos se atraen, en este caso no creo que ello pueda llegar a suceder, a menos que cambien mucho las cosas.
No es solo que sean muy diferentes, cosa que a priori no tendría que ser un obstáculo, sinó porque no me parece que Lucía sea una persona que se pueda adaptar fácilmente a una vida muy diferente a la que está acostumbrada. Si bien en toda relación, sea del tipo que sea, también se ha de aprender a ceder algunas veces, lo que no es posible es cambiar lo que es una persona, lo que lleva implícito en sus genes, lo que ha forjado su personalidad. Sin olvidar que Lucía siente nostalgia de su tierra y desea volver a ella (a menos que razones más poderosas la obliguen a quedarse)
De todas maneras esperaré acontecimientos. ¡¡ Igual me tengo que retractar de lo que he dicho anteriormente!!

28 de febrero de 2017

La promoción de la telenovela

Es posible que en el fondo sea algo de envidia, pero admito que no entiendo la diferente vara de medir, con respecto a PV y su promoción, entre dos países con tantos nexos en común como son España o Italia.
Por supuesto no es un tema que despierte ninguna controversia en nuestro país (en realidad no es nada que vaya a cambiar el mundo, por ello la importancia es inexistente). Y de hecho si hay alguna crítica sobre esta cuestión, básicamente se circunscribe a las redes sociales. También es posible que la escasa (por no decir nula) promoción, sea algo generalizado a todas las series y telenovelas, ya que no tengo demasiada constancia que ninguna otra sea promocionada más allá de alguna cortinilla puntual. Así que tampoco se podría hablar de agravio comparativo, porque esto no existiría en el sentido literal.
Por lo tanto prefiero creer que la justificación para esta situación tiene otra explicación que la de la presumible certeza de la fidelidad de los seguidores y seguidoras, a los que da la sensación que nos consideran capaces de tragar lo que sea (ya no entro en hablar de otros programas que corroborarían esta última afirmación). Pero lo que sí es fácilmente constatable es que las cifras apabullantes de audiencia en Italia al respecto de PV demuestran que, aparte de todo esto, y por supuesto del tirón de las tramas, la promoción también tiene sus ventajas. Además que una intensa presencia en medios escritos y televisivos, aparte de aumentar la expectación y la audiencia, también consigue de rebote una mayor proyección de los actores y actrices de la misma. Algo que en España no sucede en la misma medida porque, aunque me duela tener que decirlo, creo que la mayoría de ellos y ellas son bastante desconocidos fuera del ámbito de la telenovela. De hecho algunos han acabado siendo más conocidos después de irse de la misma.
¿Qué no es necesaria la promoción? Quizás sea cierto, en especial porque se podría decir que es necesario promocionar un producto solo cuando se desea ponerlo en primera línea, no cuando ya está vendido y además consolidado, televisivamente hablando (si nos atenemos a las cifras de audiencia que siguen en un buen nivel). Sin embargo lo primero me parece una justificación, más que una constatación.
De hecho, si nos vamos a las redes sociales nos encontraremos opiniones en diferente sentido, que van en la línea de sentirse un poco desplazad@s en cuanto a disfrutar de las mismas oportunidades que nuestros vecinos mediterráneos. Incluso hemos llegado al punto de enterarnos de noticias actuales a través de las páginas italianas. Y no se trata de tener la primicia, es cuestión de facilitar un poco más el trabajo de los y las administradoras de las páginas.
Antes de seguir quiero apuntar que es posible que existan diferentes opiniones sobre el valor de las redes sociales y sus posibilidades finales. Pero creo que son una importante herramienta para dar publicidad a un producto, además de la particularidad que a través de este sistema la mano de obra es voluntaria y…… gratuita. Pero que no siempre es considerada en su justa medida.
Y algo más.
Es únicamente mi opinión, pero solo hay que darse una vuelta por las diferentes páginas monográficas sobre la telenovela, para constatar el cambio de formato de los comentarios con respecto a otros tiempos, primando ahora el desconcierto, la frustación, la crítica y la ironía, más que otra cosa.  Claro que entiendo que no se puede generalizar a partir de esto, porque además hay que ser consciente del efecto multiplicador que pueden generar algunos comentarios,…. pero cuando se convierte en tendencia pienso que quizás quiera decir algo.
Por supuesto también puede influir el cansancio. Seis años es mucho tiempo, algo que en Italia no ha sucedido en la misma medida, porque el visionado ha ido mucho más rápido. Pero precisamente esta fidelidad española creo que merecería tener más recompensa.

17 de febrero de 2017

Solo un padre

Cuando ya se sabe que los días de Damián están contados, un comentario me ha hecho darme cuenta de que a veces no se miran las cosas desde todos los ángulos y en consecuencia se puede llegar a cometer una injusticia.
Porque quizás se haya hecho mucho hincapié en la maldad del chico, y poco en los motivos que han llevado a Hernando a tener una suerte de ceguera ante el comportamiento de éste.
En realidad Hernando creo que merecería más comprensión, porque el caso es que se ha comportado como un verdadero padre, buscando recuperar a su hijo y darle una oportunidad de redención. Y tampoco se puede decir que Damián no merecía ninguna molestia por parte de su padre, porque lo cierto es que sí que necesitaba su ayuda, aunque el camino emprendido para su pretendida recuperación se viera entorpecido por el inepto psicólogo que de poco va a acabar sirviendo, más bien al contrario. Porque éste, de haber hecho bien su trabajo, se daría cuenta de los problemas de Damián, y quizás fuese posible hacer algo por él. (O quizás llegar a la conclusión que la única solución es el internamiento en una institución psiquiátrica).
En realidad considero que si algo se le puede reprochar a Hernando es que haya hecho más caso del corazón que de la razón, que se haya dejado llevar por la esperanza, y que aún implicado totalmente en la marcha de la supuesta evolución de su hijo, no se haya fijado en los pequeños detalles, en intentar averiguar si lo que la gente de su alrededor le decía tenía algún viso de credibilidad, y en cambio haya adoptado una actitud de dejar que las cosas fluyeran simplemente,……..solo por la convicción de ser el único dispuesto a aceptar plenamente a Damián, con todos sus defectos y con la pesada carga de su pasado a cuestas. Y esperando que todos los demás algún día también hicieran lo mismo.
Por supuesto todo esto tampoco iba a servir de mucho, cuando es palmario que Damián no ha albergado nunca ninguna intención de enmendarse, y que además arrastra funestas intenciones. Pero tampoco puedo meterme en el charco de pretender hablar de una patología como la que evidentemente arrastra el chico, ni si es posible una recuperación de las personas que la padecen. Es de suponer que cada caso es diferente, y que las posibilidades de salir de ello con bien difieren mucho en cada persona. Además estamos hablando de principios de siglo XX y desde entonces los tratamientos han evolucionado y la información sobre este tema es mucho más importante… aunque sigue ocurriendo y siguen existiendo personas con problemas de esta índole. Y van a seguir existiendo.

13 de febrero de 2017

Una amistad incondicional

De pronto una se da cuenta de que está viendo a Severo, Candela y su niño junto a Lucas y Marcos, felices y a salvo……….y solo son una ficción. Nada existe más allá de la telenovela, pero en la imaginación se convierten en personas reales, con una vida. Y esto en cierta manera es la magia de la serie, que se acaba viviendo la situación como si los personajes fueran personas reales. Con devoción e incluso más allá,... con expectativas cuando las cosas van rodadas o con frustración cuando la historia se termina.
Por supuesto entiendo que esto no es exclusivo de PV, que es una constante en casi todas las telenovelas. Por ello creo que es importante cuidar los contenidos, por el mensaje subliminal que pueden llegar a transmitir. Evidentemente no se trata de adoctrinar a nadie, ni de dar lecciones de moral, ya que en realidad solo es un producto de entretenimiento, sin más aparente pretensión que esto. Pero se agradece que, de vez en cuando, se realcen valores humanos como el de la amistad incondicional.
Y este es el caso de Severo y Carmelo, una relación que va más allá de lo convencional, con raíces que se hunden profundamente en el interior de ambos, abonadas por un pasado común de años de lucha por la supervivencia, de trabajar codo a codo para salir adelante, y de apoyarse mutuamente en los malos y los buenos momentos. Una amistad sin condiciones, que nada, ni nadie, ha podido romper. Por supuesto con altos y bajos como en toda relación, pero siempre prevaleciendo el cariño mutuo, el de hermanos no de sangre, pero sí de corazón. Los que anteponen por encima de todo la felicidad y el bienestar del otro, sin esperar nada a cambio.
Y ahora le toca a Carmelo, como ya hizo en el pasado: dar la cara por su amigo, protegerlo. Aunque en realidad la protección de Carmelo va más allá, porque ahora ya no se trata solo de Severo, sinó de la que es su propia familia, la única que tiene. La que le quiere y le acoge como uno más, porque no hay duda que Candela también le profesa un enorme aprecio.
Sin embargo esta vez el sacrificio llega mucho más lejos que una defensa. Se trata de permitir que además pongan en entredicho su integridad moral, dejando que la gente se haga una idea desviada de su persona. Y solo con el único fin de preservar la vida de sus amigos. No ha de ser fácil soportar las miradas de reproche, las pullas por algo inexistente para él pero muy real para el resto de la gente, el tener que fingir constantemente, el no poder aspirar a sus momentos propios de felicidad, a renunciar a vivir en paz (al menos hasta que las cosas se resuelvan, que así ha de ser)….
Por ello Carmelo se merece un lugar de honor entre todos los personajes nobles que han pasado por la serie.
Y, por descontado, quién también se lo merece es el magnífico profesional que le da vida, Raúl Peña, que a pesar de haber tenido siempre su espacio, ahora tendrá una oportunidad muy merecida de una mayor visibilidad.

12 de febrero de 2017

Entender a Raimundo

¿Por qué precisamente Raimundo ha sido el escogido para ayudar en los planes de desaparición de Severo y Candela? ¿Por qué, cuando es una persona con lazos emocionales con una de las mayores enemigas de Severo?
Evidentemente porque, a pesar de todo, es una persona de fiar, capaz de diferenciar lo personal y lo que le pide la conciencia. Y es claro que ésta le dice que todo lo que atañe a Severo y sus problemas es solo producto de la injusticia y de los manejos de una mujer desaprensiva, a la que sin embargo y  a la mínima, vuelve a los brazos.
Difícil de conjugar esto. Y difícil de justificar que a pesar de todo lo que sabe de la mujer con la que ahora convive, de que ésta le haya hecho objeto de sus desmanes (incluido al menos un intento de asesinato), de que haya tenido en sus manos unos papeles que al parecer detallaban la trayectoria criminal de Francisca, de que ésta sea la responsable que todos sus nietos (excepto Matías) hayan tenido que huir, algunos incluso fingir su muerte, que haya visto como tiranizaba a la gente, ……..y un largo etcétera, ello no le impida seguir a su lado.
Bueno, en realidad es muy consciente todo el tiempo de con quien se las tiene que ver, pero la fuerza de su supuesto amor por ella parece que puede más que todas las consideraciones.
Habría que recurrir a sesudos tratados sobre la condición humana, y aun así puede que no existieran respuestas, para entender como un hombre al que retratan como una persona que cree en la justicia social, que ha luchado por los intereses de los oprimidos hasta el punto de ser encarcelado, desterrado e incluso en un tris de ser fusilado, que no ha tenido miedo a hacer públicas sus ideas revolucionarias,..... sucumba una y otra vez ante la fuerza de un amor de juventud y ante una persona que es la antítesis de todo en lo que cree, alguien que no duda en destruir todo lo que supone cualquier conato de lucha de clases.
Un día leía que el amor verdadero, el que es auténtico y perdurable, no es el amor romántico que nos pintan en las telenovelas. Una relación amorosa se sustenta no en la pasión, ni en sentimientos ciegos que se desbordan, sino en la construcción día a día de un espacio común. Un espacio en el que prime la comunicación, el no tener secretos, el respetarse y valorarse, donde exista la complicidad,……en definitiva, una relación que se ha de regar, porque de lo contrario se marchita.
Francisca y Raimundo no han regado este supuesto amor más que con desconfianzas, reproches, malos entendidos, e incluso odio. En su relación han existido y siguen existiendo engaños por ambas partes, manipulación emocional, distanciamiento de años, por lo que es difícil creer que un amor pueda sobrevivir a todo esto.
Cierto que se conocen bien, que saben de sus demonios y que se dice que el amor verdadero sabe hacer frente a lo bueno y a lo malo. Pero no habla de lo peor del ser humano, de que no puede ser buena la esclavitud emocional que se da en este caso, cuando existe tanta contradicción entre lo que cree Raimundo y lo que es Francisca. 

10 de febrero de 2017

La deriva de los comentarios

Acabo de darme cuenta. O quizás sería mejor decir que ya hace tiempo que soy consciente, y que incluso me he dejado llevar por la corriente general, pero hasta hoy no lo he visto con toda su crudeza. La gente que ve la serie ha perdido incluso el sentido del humor con respecto a esta.
(Por supuesto solo puedo referirme a las personas que utilizan las redes sociales, nunca al grueso de los telespectadores que siguen la telenovela y la opinión de los cuales no está reflejada más que en los datos de audiencia. Que por cierto siguen siendo buenos, aunque bastante alejados de las cifras de los mejores tiempos).
Hay algo constatable.
La tipología de los comentarios sobre la serie ha ido derivando a peor, básicamente porque no podría ser de otra manera dado el contexto en el que han ido sucediéndose las tramas, donde prima el sufrimiento, la maldad y ya no parece existir lugar para los momentos dulces.
Lo he dicho muchas veces, y lo vuelvo a repetir. Entiendo que la posibilidad de alimentar la tensión, y por consiguiente las ganas de ver los siguientes capítulos, solo es efectiva cuando las tramas tienen algo que hace desear un desenlace, feliz en algunos casos, aunque en la mayoría no sea del todo posible al tratarse de situaciones complejas, con uno o más individuos que se dedican a derramar maldades a doquier. Y en las que invariablemente los “buenos” siempre acaban llevándose la peor parte.
Evidentemente el poder y el dinero son una baza importante que compra voluntades y asienta a quién ostenta esto en una posición privilegiada, incluso de impunidad. Así ha sido siempre, y desgraciadamente sigue siendo, aunque también es verdad que ahora la gente no calla como en los tiempos en los que se sucede la acción de la telenovela.
Quizás por esto sucede la actual contestación hacia las situaciones de la misma. Sin perder de vista que es una ficción, creo que la mayoría lo interpretamos con ojos actuales, sin poner el foco en que se trata de una historia de hace más de noventa años. Pero esto es solo la parte que se corresponde a las diferentes tramas. La otra más tangible, la de los guiones repetitivos o que se consideran sin demasiada coherencia, es algo diferente, y en ello ya intervienen otros factores como el cansancio, las pocas expectativas, los continuos flashbacks (incluso de situaciones ocurridas en el mismo episodio), el escaso ritmo, el poco cuidado en los detalles,…… todo ello hace cuestionar con mucha más asiduidad lo que se ve. Claro que entiendo como inevitable que en seis años de emisión llegue un momento en que cueste encontrar algo que ya no se haya vivido anteriormente, porque también la vida real a veces puede llevar a ello, pero creo que asimismo es del todo lícito pedir que vayan más allá. Que claro, tampoco es garantía de acierto, porque los gustos de los telespectadores son muy diversos, y es difícil (por no decir imposible) contentar a todo el mundo.
La parte positiva de las opiniones en las redes es que, aunque minoritaria en cuanto a audiencia, puede dar una idea de lo que piensa la gente con respecto a temas determinados. Y no se tendría que minusvalorar, porque el poder de estos medios es evidente.
También hay otra cuestión que no puedo dejar al margen y es la rotación de los actores y actrices, en algunos casos voluntaria, que puede motivar cambios no deseados en los guiones preestablecidos. Esto es algo que me hizo notar no hace mucho alguien cercano a la telenovela, y que explicaría en parte la que parece improvisación de algunas tramas o las apariciones de algunos personajes que aún ahora una se pregunta a que vinieron. Pero ello no prima para que quienes tienen el trabajo de buscar soluciones no pongan en ello el máximo empeño e imaginación. Aunque por descontado no soy nadie para decirles como han de hacer su trabajo, solo es una petición.

8 de febrero de 2017

Dos malvados, dos.

Francisca y Garrigues tienen muchas cosas en común. Ambos son malvados, retorcidos, manipuladores, disfrutan con el sufrimiento ajeno, se sienten seguros al lado del poder y ejerciéndolo con mano dura. También tienen un pasado doloroso (que nunca puede justificar un proceder como el que nos enseñan) y son personas resentidas con la vida.
Pero aunque suene a reiteración con el tema, la impunidad con la que manejan estos personajes no me gusta para nada. Es una ficción, y entiendo que es un recurso, pero (insisto) no se puede crear la sensación de que hay que resignarse a que las cosas sean así.
Sin embargo hay algo que les diferencia. Mientras que a Francisca sus manejos le salen bien siempre, aunque ello signifique que alguien salga damnificado, o peor aún, con los pies por delante,.... lo que sea que haya hecho acaba siendo pasado y enterrado como si tuviera bula para hacer lo que le dé la gana, humillar a quien sea y pisotear sin contemplaciones a quién se interponga en su camino,….en el caso de Garrigues, aunque hasta ahora también se haya salido siempre con la suya utilizando los mismos métodos que la doña, sus acciones están en primer plano y se pide una reparación inmediata. Y ello pasa tanto entre los personajes de la telenovela, como entre los espectadores, que si bien es cierto que también demandan un desagravio hacia los personajes que han sufrido en sus carnes los manejos tanto del uno como de la otra, aceptan, de alguna manera, que en el caso de Francisca ello quizás no vaya a suceder nunca.
En el caso de Garrigues ni se contempla que salga indemne.
Evidentemente juega un papel importante el hecho de que el personaje de Francisca esté desde el principio de los tiempos y se haya convertido en un referente para muchos (que necesariamente no quiere decir que sea intocable). Por cierto, he de puntualizar que siempre me estoy refiriendo al personaje, nunca a la actriz, que merece toda mi consideración.
Y ahora, por alguna razón que escapa a mi entender, a menos que se pueda considerar un recurso para elevar la tensión al máximo, parece que están pugnando por alimentar la parte más negativa de estos dos personajes. De hecho en el caso de Garrigues tampoco es tan difícil porque no se ha visto nada bueno en él, pero en el de Francisca (a la que ahora vemos en dos versiones contrapuestas, la de amante compañera de Raimundo, al que cuando vuelve la espalda miente descaradamente con Garrigues, y la retorcida, la que lleva semanas con una insistencia en el mismo tema como si no hubiera un mañana: Severo, Severo, Severo………,) pues es más complicado atisbarlo cuando su papel en ocasiones puede parecer más amable, aunque sea un espejismo que no tarda en desaparecer cuando la vemos conspirar y desear abiertamente el mal de otros, incluso regodearse en ello. 
Y es entonces cuando vuelve a surgir la pregunta del millón: ¿si La Quinta desapareciera, cuál iba a ser el papel de Francisca en esta historia?
Antes de poner fin a este comentario, quería añadir otra cosa. Es solo mi opinión, pero creo que el personaje de Garrigues es uno de los más bien estructurados de los últimos tiempos. Es un malvado en toda la acepción y sin matices, sin concesión a pensar que puede ser alguien diferente a lo que se pretende. Es decir, un malo con todas las letras.
Por supuesto no pretendo a aplaudir la conducta del personaje, que me parece del todo despreciable, solo la construcción de éste. Pero si aplaudo especialmente el trabajo de Carlos de Austria, que lo hace totalmente creíble.

6 de febrero de 2017

Gracias Chico!!

¿Que diferencia hay entre un deseo y un sueño? ¿Hay una edad para cada cosa? ¿Existe una diferencia entre el deseo de una persona joven o de alguien más maduro? ¿Hay que tener miedo a soñar, pese a los posibles obstáculos?
Pues me digo que no, que los sueños son intemporales y que nunca se tendría que tirar la toalla. Porque es cierto que a veces pueden invadirnos temporadas de pesimismo en que todo parece insalvable y el horizonte desesperanzador, pero también a veces surge algo que te permite pensar que todavía hay motivos para mantener la ilusión.
Y tampoco han de ser grandes cosas. Porque pueden ser pequeños detalles, momentos o situaciones que has visualizado en tus deseos y que un día se hacen realidad.


And I had a dream !! (Parafraseando la famosa frase de Martín Luther King). Si, al final puede parecer un sueño pequeño, pero algo que inesperadamente se ha materializado en una realidad. Un sueño que probablemente a muchos les parezca una trivialidad y algo que no soluciona la vida, pero que, en mi caso, ha contribuido a alegrármela un poco.
¡¡He podido conocer a Chico García en persona!!
Y he descubierto que es exactamente como parece. Una persona cercana y con la que te sientes muy a gusto. Afable y cordial en el trato, y con las ideas muy claras sobre dónde se encuentra y gracias a quién.
No, no lo estoy idealizando, ni dejándome llevar por mis nada disimuladas simpatías. Sin pretender censurar a nadie por lo que piensa o siente, quizás haya quién tiende a ver a los actores y actrices como alguien diferente, en otro estadio, pero al final acabas descubriendo que son personas como todos y todas nosotras, con sus virtudes y defectos, con sus opiniones y su vida real, alejadas del glamour de las alfombras rojas donde todo es pura apariencia. Por cierto, algo que he leído a raíz de los últimos premios Goya, dónde se describe la situación real del colectivo.
Y estoy convencida de que mi impresión no me engaña y que Chico es tal como lo describo anteriormente.
Por lo demás me siento muy afortunada por haber tenido esta oportunidad de conocerle, y desde este rincón quiero volver a agradecerle (como hice personalmente) que me permitiera disfrutar un rato de su compañía.
Por cierto, también hubo segunda parte. Porque además de la parte más personal, pude disfrutar también de su buen hacer profesional en el teatro. No es nada nuevo que es un magnífico actor, y lo demuestra cada día en pantalla, pero en el teatro la cercanía con el público adquiere otra dimensión, es algo más exigente y tiene la dificultad añadida de no poder pararse y rectificar, ni quedarse en blanco, más cuando el trabajo en el escenario es en solitario.
Y he de decir que Chico no solo es grande en altura y humanidad, sinó también sobre las tablas. No es que sea entendida en el género, y me tengo que dejar llevar básicamente por mis impresiones, pero he de decir que conseguí disfrutar como no hacía tiempo, porque a veces ves a un actor que está actuando, pero con Chico veía a Saturnino Morales (La sombra del Tenorio) en toda su esencia, en toda su credibilidad. Y creo que esto solo lo consiguen los grandes.
Y no es peloteo, es lo que pienso realmente.
Gracias Chico !!

2 de febrero de 2017

Rosario. ¿Adiós o hasta pronto?

Rosario se ha ido como Pedro, casi por la puerta de atrás, sin alharacas, ni siquiera despedidas emotivas. Se ha marchado, y sin supuestamente fecha de retorno. Y si, es evidente que lo que han planeado para este personaje necesita como mínimo largos meses de ausencia, como también es probable que sepamos de ella a través de alguna carta o llamada telefónica, lo mismo que sucede con el ex-alcalde ahora reconvertido en dirigente comunista,… pero considero que su marcha (aunque no sepamos si es definitiva o no) merecía algo más de atención, siendo un tanto desangelada para un personaje (y una actriz) que lo ha dado todo desde el primer día. Es cierto que Rosario era un personaje secundario en las tramas, pero su presencia ha sido un bálsamo y un punto de apoyo para muchos otros, y creo que merecía algo más. También es cierto que su papel con el tiempo había ido decayendo, y haciéndose más y más invisible, pero esto no es culpa del personaje, ni de la actriz, si no de quienes son los responsables de darle un guion adecuado.
De todas maneras hay otra cosa constatable.
Desde hace un tiempo asistimos a un desfile continuado de despedidas de personajes emblemáticos, quizás por la consecuencia lógica del largo periplo que han tenido algunos de ellos en la misma casa. Claro que tampoco están los tiempos para renunciar a un empleo, pero quizás haya que entender que algunos actores y actrices quieran cambiar de aires o explorar la posibilidad de otros trabajos. O simplemente darse un respiro de tanto despropósito como el que considero en el que está sumida actualmente la telenovela.
Por supuesto también entiendo que los guionistas se han tenido que enfrentar a los cambios que supone la marcha voluntaria o motivada por circunstancias personales de algunos actores o actrices, pero en este caso seré menos benevolente porque su trabajo es el de pensar y buscar alternativas que no pasen siempre por lo mismo.
Ayer mismo leía que los espectadores en general, empiezan a dar muestras de cansancio hacia algunos programas donde la tónica es la utilización continuada de los mismos recursos (aunque básicamente se hablaba de programas de cotilleo o realitys). También que la gente empieza a ser más crítica con lo que ve, lo cual no deja de sorprenderme gratamente. Evidentemente ello no significa el fin de estos programas, pero si un toque de atención. No se puede vivir de rentas, ni éstas son indefinidas. Hay que renovarse y buscar nuevas fórmulas.
Y creo que esto también sirve para una serie emblemática como El Secreto de Puente Viejo.
No digo que esto afecte a los actores y actrices, que en realidad solo hacen su trabajo. Por supuesto, fuera del plató pueden tener sus propias opiniones sobre sus personajes o la deriva de éstos, pero ello no ha de afectar su profesionalidad. Al fin y al cabo, cuando salen de la faena dejan al personaje y se instalan en su propia piel. Lo que sucede es que para los que estamos al otro lado de la pantalla, esto se confunda a veces y quizás no entendamos lo suficiente el trabajo de un actor.
Pero no deja de ser preocupante hasta cierto punto, y siempre teniendo en cuenta que la preocupación es solo una figura retórica al hablar de una ficción, que esta continua sangría de despedidas se haya acentuado en los últimos meses, dejando un panorama bastante desolador. En realidad ahora mismo existen un par de historias en marcha, y lo demás es simplemente relleno.

Pero es solo mi opinión.

1 de febrero de 2017

Mitos que no lo son

“Dilo muchas veces y la gente lo creerá”
Por supuesto no pretendo insinuar que todo el mundo sea fácil de convencer o manipular (que de todo hay en esta vida), y tampoco que yo misma no sea susceptible de caer también en la trampa. Pero considero que a veces se construyen mitos que con el tiempo se descubre que no lo son tanto, o que se les ha sobrevalorado por encima de su realidad en base a opiniones que podríamos calificar de populistas o interesadas.
Y que Francisca es un personaje imprescindible es uno de ellos. En mi opinión no es ni más, ni menos, que cualquier otro de la serie, y ello se está demostrando si tenemos en cuenta que los protagonistas destacados ahora mismo son los que tienen relación con los Manantiales. Y, en este caso, la Montenegro es totalmente ajena a una trama que funciona perfectamente sin su concurso.
Quizás el error (si es que se puede hablar de error) de la otra trama principal, la de La Quinta, ha sido precisamente éste: supeditarla a Francisca y no dejar que volaran libremente solos. Por supuesto en todo esto tiempo también han tenido alguna oportunidad y hemos disfrutado con situaciones mucho más agradables que las que nos proporcionan los momentos con la doña,…. pero siempre ha existido el lastre.
Los Manantiales, de momento, se han librado de ello.
De todas maneras hay que decir que los habitantes de La Quinta y Francisca se han retroalimentado mutuamente y que es difícil predecir que va a ser de la doña sin que pueda incordiarlos, tal como parece que va a suceder en las próximas semanas con la desaparición de tod@s los personajes de esta trama, exceptuando a Carmelo.
(Ya no entro en las circunstancias ajenas a la serie que han provocado esta situación, espero que temporal)
Sin embargo el punto de partida inicial de esta trama no estaba mal, e incluso había conseguido crear muchas expectativas. Y considero que tenía suficiente entidad como para satisfacer las demandas de l@s espectadores al respecto de un cambio en el guion de Francisca y sus maldades, a las que parece que nadie era (y es) capaz de darle respuesta. Como he dicho en otro comentario de este blog, aumentando la sensación de impunidad de los poderosos, y aderezado con la benevolencia de la gente del entorno del personaje, incluido los sacerdotes y Raimundo, que parece que prefieran mirar hacia otro lado y olvidar lo que ha sido y sigue siendo la doña: una mujer mezquina y despiadada, además de hipócrita, incapaz de sentir ninguna empatía hacia nadie. Claro está, excepto cuando conviene a sus intereses.
Ahora, cuando Severo ya no va a suponer (aparentemente) ninguna amenaza, será interesante ver hacia dónde gira la trama de Francisca.
Aunque es de suponer que Cristóbal va a tomar el relevo, y espero que esta vez sea con mayor fortuna. A lo mejor, con un poco de suerte, ¡¡ matamos dos pájaros de un tiro !!.