9 de marzo de 2017

La cubana

Admito que no conozco el trabajo de la actriz que da vida a Lucía. Así que no puedo opinar sobre el mismo, ni sobre si lo que vemos en PV es su natural manera de desempeñarse o si solo se trata de que los guiones la obligan a exagerar su actitud, mostrándola efusiva, fogosa y extrovertida hasta límites que parecen no tener control. Y forzándola, en mi opinión, a dar una imagen de sobreactuación.
Por supuesto soy consciente que puede sonar a reproche, más cuando suele pasar que si esta misma manera de obrar viniera de un hombre probablemente sería vista de otra manera (el ejemplo, Matías). Ya que parece instalada la perversión de que esta actitud es algo intrínseco a la naturaleza masculina. Y al justificarlo de alguna manera, más cuando viene de las propias mujeres, se fomenta desgraciadamente el machismo,…. cosa por otra parte muy lejos de mi intención.
Por ello me acuso de caer ahora en esta contradicción, cuando tengo claro que cualquier mujer tiene los mismos derechos que un hombre a expresar lo que piensa. Lo que no quiere decir que ni uno, ni la otra, tengan derecho a incomodar injustificadamente a otra persona con comentarios fuera de lugar.
Sin embargo hay que tener en cuenta, en este caso, que también existe una diferencia entre decir lo que se piensa, y coquetear sin ningún reparo para obtener la atención del otro.
Llegados a este punto he de admitir que no me gusta Lucía para Nicolás.
Por supuesto soy consciente de que me estoy adelantando a los acontecimientos, y nadie (salvo los guionistas) conoce el rumbo que podría tomar esta hipotética relación, ni siquiera si existe la posibilidad. Como tampoco soy nadie para decir con quien debe estar cada persona (ni en la vida real, ni en la ficción). Sin embargo mis expectativas con la llegada de la cubana se han diluido inmediatamente, no solo con respecto al mismo personaje, sino también con respecto a la posibilidad de que surja algo con Nicolás, aun creyendo que el fotógrafo ha de tener otra oportunidad para rehacer su vida. Porque si bien dicen que los polos opuestos se atraen, en este caso no creo que ello pueda llegar a suceder, a menos que cambien mucho las cosas.
No es solo que sean muy diferentes, cosa que a priori no tendría que ser un obstáculo, sinó porque no me parece que Lucía sea una persona que se pueda adaptar fácilmente a una vida muy diferente a la que está acostumbrada. Si bien en toda relación, sea del tipo que sea, también se ha de aprender a ceder algunas veces, lo que no es posible es cambiar lo que es una persona, lo que lleva implícito en sus genes, lo que ha forjado su personalidad. Sin olvidar que Lucía siente nostalgia de su tierra y desea volver a ella (a menos que razones más poderosas la obliguen a quedarse)
De todas maneras esperaré acontecimientos. ¡¡ Igual me tengo que retractar de lo que he dicho anteriormente!!

28 de febrero de 2017

La promoción de la telenovela

Es posible que en el fondo sea algo de envidia, pero admito que no entiendo la diferente vara de medir, con respecto a PV y su promoción, entre dos países con tantos nexos en común como son España o Italia.
Por supuesto no es un tema que despierte ninguna controversia en nuestro país (en realidad no es nada que vaya a cambiar el mundo, por ello la importancia es inexistente). Y de hecho si hay alguna crítica sobre esta cuestión, básicamente se circunscribe a las redes sociales. También es posible que la escasa (por no decir nula) promoción, sea algo generalizado a todas las series y telenovelas, ya que no tengo demasiada constancia que ninguna otra sea promocionada más allá de alguna cortinilla puntual. Así que tampoco se podría hablar de agravio comparativo, porque esto no existiría en el sentido literal.
Por lo tanto prefiero creer que la justificación para esta situación tiene otra explicación que la de la presumible certeza de la fidelidad de los seguidores y seguidoras, a los que da la sensación que nos consideran capaces de tragar lo que sea (ya no entro en hablar de otros programas que corroborarían esta última afirmación). Pero lo que sí es fácilmente constatable es que las cifras apabullantes de audiencia en Italia al respecto de PV demuestran que, aparte de todo esto, y por supuesto del tirón de las tramas, la promoción también tiene sus ventajas. Además que una intensa presencia en medios escritos y televisivos, aparte de aumentar la expectación y la audiencia, también consigue de rebote una mayor proyección de los actores y actrices de la misma. Algo que en España no sucede en la misma medida porque, aunque me duela tener que decirlo, creo que la mayoría de ellos y ellas son bastante desconocidos fuera del ámbito de la telenovela. De hecho algunos han acabado siendo más conocidos después de irse de la misma.
¿Qué no es necesaria la promoción? Quizás sea cierto, en especial porque se podría decir que es necesario promocionar un producto solo cuando se desea ponerlo en primera línea, no cuando ya está vendido y además consolidado, televisivamente hablando (si nos atenemos a las cifras de audiencia que siguen en un buen nivel). Sin embargo lo primero me parece una justificación, más que una constatación.
De hecho, si nos vamos a las redes sociales nos encontraremos opiniones en diferente sentido, que van en la línea de sentirse un poco desplazad@s en cuanto a disfrutar de las mismas oportunidades que nuestros vecinos mediterráneos. Incluso hemos llegado al punto de enterarnos de noticias actuales a través de las páginas italianas. Y no se trata de tener la primicia, es cuestión de facilitar un poco más el trabajo de los y las administradoras de las páginas.
Antes de seguir quiero apuntar que es posible que existan diferentes opiniones sobre el valor de las redes sociales y sus posibilidades finales. Pero creo que son una importante herramienta para dar publicidad a un producto, además de la particularidad que a través de este sistema la mano de obra es voluntaria y…… gratuita. Pero que no siempre es considerada en su justa medida.
Y algo más.
Es únicamente mi opinión, pero solo hay que darse una vuelta por las diferentes páginas monográficas sobre la telenovela, para constatar el cambio de formato de los comentarios con respecto a otros tiempos, primando ahora el desconcierto, la frustación, la crítica y la ironía, más que otra cosa.  Claro que entiendo que no se puede generalizar a partir de esto, porque además hay que ser consciente del efecto multiplicador que pueden generar algunos comentarios,…. pero cuando se convierte en tendencia pienso que quizás quiera decir algo.
Por supuesto también puede influir el cansancio. Seis años es mucho tiempo, algo que en Italia no ha sucedido en la misma medida, porque el visionado ha ido mucho más rápido. Pero precisamente esta fidelidad española creo que merecería tener más recompensa.

17 de febrero de 2017

Solo un padre

Cuando ya se sabe que los días de Damián están contados, un comentario me ha hecho darme cuenta de que a veces no se miran las cosas desde todos los ángulos y en consecuencia se puede llegar a cometer una injusticia.
Porque quizás se haya hecho mucho hincapié en la maldad del chico, y poco en los motivos que han llevado a Hernando a tener una suerte de ceguera ante el comportamiento de éste.
En realidad Hernando creo que merecería más comprensión, porque el caso es que se ha comportado como un verdadero padre, buscando recuperar a su hijo y darle una oportunidad de redención. Y tampoco se puede decir que Damián no merecía ninguna molestia por parte de su padre, porque lo cierto es que sí que necesitaba su ayuda, aunque el camino emprendido para su pretendida recuperación se viera entorpecido por el inepto psicólogo que de poco va a acabar sirviendo, más bien al contrario. Porque éste, de haber hecho bien su trabajo, se daría cuenta de los problemas de Damián, y quizás fuese posible hacer algo por él. (O quizás llegar a la conclusión que la única solución es el internamiento en una institución psiquiátrica).
En realidad considero que si algo se le puede reprochar a Hernando es que haya hecho más caso del corazón que de la razón, que se haya dejado llevar por la esperanza, y que aún implicado totalmente en la marcha de la supuesta evolución de su hijo, no se haya fijado en los pequeños detalles, en intentar averiguar si lo que la gente de su alrededor le decía tenía algún viso de credibilidad, y en cambio haya adoptado una actitud de dejar que las cosas fluyeran simplemente,……..solo por la convicción de ser el único dispuesto a aceptar plenamente a Damián, con todos sus defectos y con la pesada carga de su pasado a cuestas. Y esperando que todos los demás algún día también hicieran lo mismo.
Por supuesto todo esto tampoco iba a servir de mucho, cuando es palmario que Damián no ha albergado nunca ninguna intención de enmendarse, y que además arrastra funestas intenciones. Pero tampoco puedo meterme en el charco de pretender hablar de una patología como la que evidentemente arrastra el chico, ni si es posible una recuperación de las personas que la padecen. Es de suponer que cada caso es diferente, y que las posibilidades de salir de ello con bien difieren mucho en cada persona. Además estamos hablando de principios de siglo XX y desde entonces los tratamientos han evolucionado y la información sobre este tema es mucho más importante… aunque sigue ocurriendo y siguen existiendo personas con problemas de esta índole. Y van a seguir existiendo.

13 de febrero de 2017

Una amistad incondicional

De pronto una se da cuenta de que está viendo a Severo, Candela y su niño junto a Lucas y Marcos, felices y a salvo……….y solo son una ficción. Nada existe más allá de la telenovela, pero en la imaginación se convierten en personas reales, con una vida. Y esto en cierta manera es la magia de la serie, que se acaba viviendo la situación como si los personajes fueran personas reales. Con devoción e incluso más allá,... con expectativas cuando las cosas van rodadas o con frustración cuando la historia se termina.
Por supuesto entiendo que esto no es exclusivo de PV, que es una constante en casi todas las telenovelas. Por ello creo que es importante cuidar los contenidos, por el mensaje subliminal que pueden llegar a transmitir. Evidentemente no se trata de adoctrinar a nadie, ni de dar lecciones de moral, ya que en realidad solo es un producto de entretenimiento, sin más aparente pretensión que esto. Pero se agradece que, de vez en cuando, se realcen valores humanos como el de la amistad incondicional.
Y este es el caso de Severo y Carmelo, una relación que va más allá de lo convencional, con raíces que se hunden profundamente en el interior de ambos, abonadas por un pasado común de años de lucha por la supervivencia, de trabajar codo a codo para salir adelante, y de apoyarse mutuamente en los malos y los buenos momentos. Una amistad sin condiciones, que nada, ni nadie, ha podido romper. Por supuesto con altos y bajos como en toda relación, pero siempre prevaleciendo el cariño mutuo, el de hermanos no de sangre, pero sí de corazón. Los que anteponen por encima de todo la felicidad y el bienestar del otro, sin esperar nada a cambio.
Y ahora le toca a Carmelo, como ya hizo en el pasado: dar la cara por su amigo, protegerlo. Aunque en realidad la protección de Carmelo va más allá, porque ahora ya no se trata solo de Severo, sinó de la que es su propia familia, la única que tiene. La que le quiere y le acoge como uno más, porque no hay duda que Candela también le profesa un enorme aprecio.
Sin embargo esta vez el sacrificio llega mucho más lejos que una defensa. Se trata de permitir que además pongan en entredicho su integridad moral, dejando que la gente se haga una idea desviada de su persona. Y solo con el único fin de preservar la vida de sus amigos. No ha de ser fácil soportar las miradas de reproche, las pullas por algo inexistente para él pero muy real para el resto de la gente, el tener que fingir constantemente, el no poder aspirar a sus momentos propios de felicidad, a renunciar a vivir en paz (al menos hasta que las cosas se resuelvan, que así ha de ser)….
Por ello Carmelo se merece un lugar de honor entre todos los personajes nobles que han pasado por la serie.
Y, por descontado, quién también se lo merece es el magnífico profesional que le da vida, Raúl Peña, que a pesar de haber tenido siempre su espacio, ahora tendrá una oportunidad muy merecida de una mayor visibilidad.

12 de febrero de 2017

Entender a Raimundo

¿Por qué precisamente Raimundo ha sido el escogido para ayudar en los planes de desaparición de Severo y Candela? ¿Por qué, cuando es una persona con lazos emocionales con una de las mayores enemigas de Severo?
Evidentemente porque, a pesar de todo, es una persona de fiar, capaz de diferenciar lo personal y lo que le pide la conciencia. Y es claro que ésta le dice que todo lo que atañe a Severo y sus problemas es solo producto de la injusticia y de los manejos de una mujer desaprensiva, a la que sin embargo y  a la mínima, vuelve a los brazos.
Difícil de conjugar esto. Y difícil de justificar que a pesar de todo lo que sabe de la mujer con la que ahora convive, de que ésta le haya hecho objeto de sus desmanes (incluido al menos un intento de asesinato), de que haya tenido en sus manos unos papeles que al parecer detallaban la trayectoria criminal de Francisca, de que ésta sea la responsable que todos sus nietos (excepto Matías) hayan tenido que huir, algunos incluso fingir su muerte, que haya visto como tiranizaba a la gente, ……..y un largo etcétera, ello no le impida seguir a su lado.
Bueno, en realidad es muy consciente todo el tiempo de con quien se las tiene que ver, pero la fuerza de su supuesto amor por ella parece que puede más que todas las consideraciones.
Habría que recurrir a sesudos tratados sobre la condición humana, y aun así puede que no existieran respuestas, para entender como un hombre al que retratan como una persona que cree en la justicia social, que ha luchado por los intereses de los oprimidos hasta el punto de ser encarcelado, desterrado e incluso en un tris de ser fusilado, que no ha tenido miedo a hacer públicas sus ideas revolucionarias,..... sucumba una y otra vez ante la fuerza de un amor de juventud y ante una persona que es la antítesis de todo en lo que cree, alguien que no duda en destruir todo lo que supone cualquier conato de lucha de clases.
Un día leía que el amor verdadero, el que es auténtico y perdurable, no es el amor romántico que nos pintan en las telenovelas. Una relación amorosa se sustenta no en la pasión, ni en sentimientos ciegos que se desbordan, sino en la construcción día a día de un espacio común. Un espacio en el que prime la comunicación, el no tener secretos, el respetarse y valorarse, donde exista la complicidad,……en definitiva, una relación que se ha de regar, porque de lo contrario se marchita.
Francisca y Raimundo no han regado este supuesto amor más que con desconfianzas, reproches, malos entendidos, e incluso odio. En su relación han existido y siguen existiendo engaños por ambas partes, manipulación emocional, distanciamiento de años, por lo que es difícil creer que un amor pueda sobrevivir a todo esto.
Cierto que se conocen bien, que saben de sus demonios y que se dice que el amor verdadero sabe hacer frente a lo bueno y a lo malo. Pero no habla de lo peor del ser humano, de que no puede ser buena la esclavitud emocional que se da en este caso, cuando existe tanta contradicción entre lo que cree Raimundo y lo que es Francisca. 

10 de febrero de 2017

La deriva de los comentarios

Acabo de darme cuenta. O quizás sería mejor decir que ya hace tiempo que soy consciente, y que incluso me he dejado llevar por la corriente general, pero hasta hoy no lo he visto con toda su crudeza. La gente que ve la serie ha perdido incluso el sentido del humor con respecto a esta.
(Por supuesto solo puedo referirme a las personas que utilizan las redes sociales, nunca al grueso de los telespectadores que siguen la telenovela y la opinión de los cuales no está reflejada más que en los datos de audiencia. Que por cierto siguen siendo buenos, aunque bastante alejados de las cifras de los mejores tiempos).
Hay algo constatable.
La tipología de los comentarios sobre la serie ha ido derivando a peor, básicamente porque no podría ser de otra manera dado el contexto en el que han ido sucediéndose las tramas, donde prima el sufrimiento, la maldad y ya no parece existir lugar para los momentos dulces.
Lo he dicho muchas veces, y lo vuelvo a repetir. Entiendo que la posibilidad de alimentar la tensión, y por consiguiente las ganas de ver los siguientes capítulos, solo es efectiva cuando las tramas tienen algo que hace desear un desenlace, feliz en algunos casos, aunque en la mayoría no sea del todo posible al tratarse de situaciones complejas, con uno o más individuos que se dedican a derramar maldades a doquier. Y en las que invariablemente los “buenos” siempre acaban llevándose la peor parte.
Evidentemente el poder y el dinero son una baza importante que compra voluntades y asienta a quién ostenta esto en una posición privilegiada, incluso de impunidad. Así ha sido siempre, y desgraciadamente sigue siendo, aunque también es verdad que ahora la gente no calla como en los tiempos en los que se sucede la acción de la telenovela.
Quizás por esto sucede la actual contestación hacia las situaciones de la misma. Sin perder de vista que es una ficción, creo que la mayoría lo interpretamos con ojos actuales, sin poner el foco en que se trata de una historia de hace más de noventa años. Pero esto es solo la parte que se corresponde a las diferentes tramas. La otra más tangible, la de los guiones repetitivos o que se consideran sin demasiada coherencia, es algo diferente, y en ello ya intervienen otros factores como el cansancio, las pocas expectativas, los continuos flashbacks (incluso de situaciones ocurridas en el mismo episodio), el escaso ritmo, el poco cuidado en los detalles,…… todo ello hace cuestionar con mucha más asiduidad lo que se ve. Claro que entiendo como inevitable que en seis años de emisión llegue un momento en que cueste encontrar algo que ya no se haya vivido anteriormente, porque también la vida real a veces puede llevar a ello, pero creo que asimismo es del todo lícito pedir que vayan más allá. Que claro, tampoco es garantía de acierto, porque los gustos de los telespectadores son muy diversos, y es difícil (por no decir imposible) contentar a todo el mundo.
La parte positiva de las opiniones en las redes es que, aunque minoritaria en cuanto a audiencia, puede dar una idea de lo que piensa la gente con respecto a temas determinados. Y no se tendría que minusvalorar, porque el poder de estos medios es evidente.
También hay otra cuestión que no puedo dejar al margen y es la rotación de los actores y actrices, en algunos casos voluntaria, que puede motivar cambios no deseados en los guiones preestablecidos. Esto es algo que me hizo notar no hace mucho alguien cercano a la telenovela, y que explicaría en parte la que parece improvisación de algunas tramas o las apariciones de algunos personajes que aún ahora una se pregunta a que vinieron. Pero ello no prima para que quienes tienen el trabajo de buscar soluciones no pongan en ello el máximo empeño e imaginación. Aunque por descontado no soy nadie para decirles como han de hacer su trabajo, solo es una petición.

8 de febrero de 2017

Dos malvados, dos.

Francisca y Garrigues tienen muchas cosas en común. Ambos son malvados, retorcidos, manipuladores, disfrutan con el sufrimiento ajeno, se sienten seguros al lado del poder y ejerciéndolo con mano dura. También tienen un pasado doloroso (que nunca puede justificar un proceder como el que nos enseñan) y son personas resentidas con la vida.
Pero aunque suene a reiteración con el tema, la impunidad con la que manejan estos personajes no me gusta para nada. Es una ficción, y entiendo que es un recurso, pero (insisto) no se puede crear la sensación de que hay que resignarse a que las cosas sean así.
Sin embargo hay algo que les diferencia. Mientras que a Francisca sus manejos le salen bien siempre, aunque ello signifique que alguien salga damnificado, o peor aún, con los pies por delante,.... lo que sea que haya hecho acaba siendo pasado y enterrado como si tuviera bula para hacer lo que le dé la gana, humillar a quien sea y pisotear sin contemplaciones a quién se interponga en su camino,….en el caso de Garrigues, aunque hasta ahora también se haya salido siempre con la suya utilizando los mismos métodos que la doña, sus acciones están en primer plano y se pide una reparación inmediata. Y ello pasa tanto entre los personajes de la telenovela, como entre los espectadores, que si bien es cierto que también demandan un desagravio hacia los personajes que han sufrido en sus carnes los manejos tanto del uno como de la otra, aceptan, de alguna manera, que en el caso de Francisca ello quizás no vaya a suceder nunca.
En el caso de Garrigues ni se contempla que salga indemne.
Evidentemente juega un papel importante el hecho de que el personaje de Francisca esté desde el principio de los tiempos y se haya convertido en un referente para muchos (que necesariamente no quiere decir que sea intocable). Por cierto, he de puntualizar que siempre me estoy refiriendo al personaje, nunca a la actriz, que merece toda mi consideración.
Y ahora, por alguna razón que escapa a mi entender, a menos que se pueda considerar un recurso para elevar la tensión al máximo, parece que están pugnando por alimentar la parte más negativa de estos dos personajes. De hecho en el caso de Garrigues tampoco es tan difícil porque no se ha visto nada bueno en él, pero en el de Francisca (a la que ahora vemos en dos versiones contrapuestas, la de amante compañera de Raimundo, al que cuando vuelve la espalda miente descaradamente con Garrigues, y la retorcida, la que lleva semanas con una insistencia en el mismo tema como si no hubiera un mañana: Severo, Severo, Severo………,) pues es más complicado atisbarlo cuando su papel en ocasiones puede parecer más amable, aunque sea un espejismo que no tarda en desaparecer cuando la vemos conspirar y desear abiertamente el mal de otros, incluso regodearse en ello. 
Y es entonces cuando vuelve a surgir la pregunta del millón: ¿si La Quinta desapareciera, cuál iba a ser el papel de Francisca en esta historia?
Antes de poner fin a este comentario, quería añadir otra cosa. Es solo mi opinión, pero creo que el personaje de Garrigues es uno de los más bien estructurados de los últimos tiempos. Es un malvado en toda la acepción y sin matices, sin concesión a pensar que puede ser alguien diferente a lo que se pretende. Es decir, un malo con todas las letras.
Por supuesto no pretendo a aplaudir la conducta del personaje, que me parece del todo despreciable, solo la construcción de éste. Pero si aplaudo especialmente el trabajo de Carlos de Austria, que lo hace totalmente creíble.

6 de febrero de 2017

Gracias Chico!!

¿Que diferencia hay entre un deseo y un sueño? ¿Hay una edad para cada cosa? ¿Existe una diferencia entre el deseo de una persona joven o de alguien más maduro? ¿Hay que tener miedo a soñar, pese a los posibles obstáculos?
Pues me digo que no, que los sueños son intemporales y que nunca se tendría que tirar la toalla. Porque es cierto que a veces pueden invadirnos temporadas de pesimismo en que todo parece insalvable y el horizonte desesperanzador, pero también a veces surge algo que te permite pensar que todavía hay motivos para mantener la ilusión.
Y tampoco han de ser grandes cosas. Porque pueden ser pequeños detalles, momentos o situaciones que has visualizado en tus deseos y que un día se hacen realidad.


And I had a dream !! (Parafraseando la famosa frase de Martín Luther King). Si, al final puede parecer un sueño pequeño, pero algo que inesperadamente se ha materializado en una realidad. Un sueño que probablemente a muchos les parezca una trivialidad y algo que no soluciona la vida, pero que, en mi caso, ha contribuido a alegrármela un poco.
¡¡He podido conocer a Chico García en persona!!
Y he descubierto que es exactamente como parece. Una persona cercana y con la que te sientes muy a gusto. Afable y cordial en el trato, y con las ideas muy claras sobre dónde se encuentra y gracias a quién.
No, no lo estoy idealizando, ni dejándome llevar por mis nada disimuladas simpatías. Sin pretender censurar a nadie por lo que piensa o siente, quizás haya quién tiende a ver a los actores y actrices como alguien diferente, en otro estadio, pero al final acabas descubriendo que son personas como todos y todas nosotras, con sus virtudes y defectos, con sus opiniones y su vida real, alejadas del glamour de las alfombras rojas donde todo es pura apariencia. Por cierto, algo que he leído a raíz de los últimos premios Goya, dónde se describe la situación real del colectivo.
Y estoy convencida de que mi impresión no me engaña y que Chico es tal como lo describo anteriormente.
Por lo demás me siento muy afortunada por haber tenido esta oportunidad de conocerle, y desde este rincón quiero volver a agradecerle (como hice personalmente) que me permitiera disfrutar un rato de su compañía.
Por cierto, también hubo segunda parte. Porque además de la parte más personal, pude disfrutar también de su buen hacer profesional en el teatro. No es nada nuevo que es un magnífico actor, y lo demuestra cada día en pantalla, pero en el teatro la cercanía con el público adquiere otra dimensión, es algo más exigente y tiene la dificultad añadida de no poder pararse y rectificar, ni quedarse en blanco, más cuando el trabajo en el escenario es en solitario.
Y he de decir que Chico no solo es grande en altura y humanidad, sinó también sobre las tablas. No es que sea entendida en el género, y me tengo que dejar llevar básicamente por mis impresiones, pero he de decir que conseguí disfrutar como no hacía tiempo, porque a veces ves a un actor que está actuando, pero con Chico veía a Saturnino Morales (La sombra del Tenorio) en toda su esencia, en toda su credibilidad. Y creo que esto solo lo consiguen los grandes.
Y no es peloteo, es lo que pienso realmente.
Gracias Chico !!

2 de febrero de 2017

Rosario. ¿Adiós o hasta pronto?

Rosario se ha ido como Pedro, casi por la puerta de atrás, sin alharacas, ni siquiera despedidas emotivas. Se ha marchado, y sin supuestamente fecha de retorno. Y si, es evidente que lo que han planeado para este personaje necesita como mínimo largos meses de ausencia, como también es probable que sepamos de ella a través de alguna carta o llamada telefónica, lo mismo que sucede con el ex-alcalde ahora reconvertido en dirigente comunista,… pero considero que su marcha (aunque no sepamos si es definitiva o no) merecía algo más de atención, siendo un tanto desangelada para un personaje (y una actriz) que lo ha dado todo desde el primer día. Es cierto que Rosario era un personaje secundario en las tramas, pero su presencia ha sido un bálsamo y un punto de apoyo para muchos otros, y creo que merecía algo más. También es cierto que su papel con el tiempo había ido decayendo, y haciéndose más y más invisible, pero esto no es culpa del personaje, ni de la actriz, si no de quienes son los responsables de darle un guion adecuado.
De todas maneras hay otra cosa constatable.
Desde hace un tiempo asistimos a un desfile continuado de despedidas de personajes emblemáticos, quizás por la consecuencia lógica del largo periplo que han tenido algunos de ellos en la misma casa. Claro que tampoco están los tiempos para renunciar a un empleo, pero quizás haya que entender que algunos actores y actrices quieran cambiar de aires o explorar la posibilidad de otros trabajos. O simplemente darse un respiro de tanto despropósito como el que considero en el que está sumida actualmente la telenovela.
Por supuesto también entiendo que los guionistas se han tenido que enfrentar a los cambios que supone la marcha voluntaria o motivada por circunstancias personales de algunos actores o actrices, pero en este caso seré menos benevolente porque su trabajo es el de pensar y buscar alternativas que no pasen siempre por lo mismo.
Ayer mismo leía que los espectadores en general, empiezan a dar muestras de cansancio hacia algunos programas donde la tónica es la utilización continuada de los mismos recursos (aunque básicamente se hablaba de programas de cotilleo o realitys). También que la gente empieza a ser más crítica con lo que ve, lo cual no deja de sorprenderme gratamente. Evidentemente ello no significa el fin de estos programas, pero si un toque de atención. No se puede vivir de rentas, ni éstas son indefinidas. Hay que renovarse y buscar nuevas fórmulas.
Y creo que esto también sirve para una serie emblemática como El Secreto de Puente Viejo.
No digo que esto afecte a los actores y actrices, que en realidad solo hacen su trabajo. Por supuesto, fuera del plató pueden tener sus propias opiniones sobre sus personajes o la deriva de éstos, pero ello no ha de afectar su profesionalidad. Al fin y al cabo, cuando salen de la faena dejan al personaje y se instalan en su propia piel. Lo que sucede es que para los que estamos al otro lado de la pantalla, esto se confunda a veces y quizás no entendamos lo suficiente el trabajo de un actor.
Pero no deja de ser preocupante hasta cierto punto, y siempre teniendo en cuenta que la preocupación es solo una figura retórica al hablar de una ficción, que esta continua sangría de despedidas se haya acentuado en los últimos meses, dejando un panorama bastante desolador. En realidad ahora mismo existen un par de historias en marcha, y lo demás es simplemente relleno.

Pero es solo mi opinión.

1 de febrero de 2017

Mitos que no lo son

“Dilo muchas veces y la gente lo creerá”
Por supuesto no pretendo insinuar que todo el mundo sea fácil de convencer o manipular (que de todo hay en esta vida), y tampoco que yo misma no sea susceptible de caer también en la trampa. Pero considero que a veces se construyen mitos que con el tiempo se descubre que no lo son tanto, o que se les ha sobrevalorado por encima de su realidad en base a opiniones que podríamos calificar de populistas o interesadas.
Y que Francisca es un personaje imprescindible es uno de ellos. En mi opinión no es ni más, ni menos, que cualquier otro de la serie, y ello se está demostrando si tenemos en cuenta que los protagonistas destacados ahora mismo son los que tienen relación con los Manantiales. Y, en este caso, la Montenegro es totalmente ajena a una trama que funciona perfectamente sin su concurso.
Quizás el error (si es que se puede hablar de error) de la otra trama principal, la de La Quinta, ha sido precisamente éste: supeditarla a Francisca y no dejar que volaran libremente solos. Por supuesto en todo esto tiempo también han tenido alguna oportunidad y hemos disfrutado con situaciones mucho más agradables que las que nos proporcionan los momentos con la doña,…. pero siempre ha existido el lastre.
Los Manantiales, de momento, se han librado de ello.
De todas maneras hay que decir que los habitantes de La Quinta y Francisca se han retroalimentado mutuamente y que es difícil predecir que va a ser de la doña sin que pueda incordiarlos, tal como parece que va a suceder en las próximas semanas con la desaparición de tod@s los personajes de esta trama, exceptuando a Carmelo.
(Ya no entro en las circunstancias ajenas a la serie que han provocado esta situación, espero que temporal)
Sin embargo el punto de partida inicial de esta trama no estaba mal, e incluso había conseguido crear muchas expectativas. Y considero que tenía suficiente entidad como para satisfacer las demandas de l@s espectadores al respecto de un cambio en el guion de Francisca y sus maldades, a las que parece que nadie era (y es) capaz de darle respuesta. Como he dicho en otro comentario de este blog, aumentando la sensación de impunidad de los poderosos, y aderezado con la benevolencia de la gente del entorno del personaje, incluido los sacerdotes y Raimundo, que parece que prefieran mirar hacia otro lado y olvidar lo que ha sido y sigue siendo la doña: una mujer mezquina y despiadada, además de hipócrita, incapaz de sentir ninguna empatía hacia nadie. Claro está, excepto cuando conviene a sus intereses.
Ahora, cuando Severo ya no va a suponer (aparentemente) ninguna amenaza, será interesante ver hacia dónde gira la trama de Francisca.
Aunque es de suponer que Cristóbal va a tomar el relevo, y espero que esta vez sea con mayor fortuna. A lo mejor, con un poco de suerte, ¡¡ matamos dos pájaros de un tiro !!.

31 de enero de 2017

La "muerte" de Candela

Había concebido este escrito como una manera personal de hacer patente mi desacuerdo por la actual trama de La Quinta, y la que se presume ficticia muerte de Candela y su bebé.
Antes puntualizar que entiendo que se tenía de buscar un buen argumento para justificar la ausencia de Aida durante algunos meses, y que una de las maneras era que no fuera necesario tener en cuenta al personaje más que para el recuerdo. Pero seguro que había muchas otras, y considero que han optado por la más drástica.
Evidentemente el fondo de la cuestión es el de mantener el misterio para elevar la tensión y así tener pillada a la audiencia, provocando que sigamos pegados al televisor para conocer el desenlace. Pero otra cosa es que esté muy de acuerdo con el método empleado, porque de alguna manera supone jugar con los sentimientos de l@s espectadores y del resto de personajes, además de crear desconcierto por lo que parece y lo que podría ser. Vale que es una ficción, pero el “todo vale” creo que no es la manera.
Sin embargo no es la primera vez que se utiliza este recurso en la telenovela. Durante semanas no supimos que había sido de Esperanza, la hija de Martín y María, hasta que reaparició en los brazos de Candela. Y ahora otra vez Candela está en el meollo de la cuestión, incluso hay también un niño de por medio como entonces,…. aunque el contexto sea muy diferente.
Pero volviendo a la cuestión planteada.
Alguien lo decía en un comentario ¿es necesario matar a un personaje para librarlo de las garras de Francisca y Garrigues? (porque ahora son dos los compinchados)? ¿Nadie puede toserles a ninguno de los dos? Así están creando una imagen de impunidad que no creo que sea muy adecuada, especialmente porque, de alguna manera, están normalizándolo y haciendo que la gente lo vea como algo contra lo que no se puede hacer nada.
Pues si se puede hacer, porque para esto existen las leyes, y también la fuerza de la gente.
No pretendo dar un discurso político, ni de ninguna clase, y soy consciente del contexto de la época, en la que los poderes fácticos: militar, eclesiástico y económico, lo mangoneaban todo. Y el golpe de estado no cambió mucho las cosas, porque los terratenientes al final siguieron mandando, aunque maquillados bajo otro paraguas. El dinero siempre ha sido poderoso caballero.
Pero se trata de una ficción, y aunque la pretensión de la telenovela es claro que no es exactamente  la de educar, creo que en una época en la que lo fácil e insustancial es lo que se lleva la audiencia, los programas basura tienen un seguimiento difícilmente entendible y se olvidan fácilmente los “pecadillos” de los famosos porque el morbo puede más, no estaría de más que se realzara el valor de la justicia, de la equidad, de que las cosas se pueden hacer de otra manera. Y que la maldad no siempre prevalece.

27 de enero de 2017

Fans y celebración capítulo 1500

A raíz de un comentario que salió en un post, me entró la curiosidad y decidí buscar opiniones sobre el concepto de fenómeno fan, además de cuando se supone se produce éste. Y lo que pude constatar por la información y los estudios que existen, es que es algo mucho más complejo que el simple hecho de afirmarlo, o de que exista una corriente de opinión que se lo atribuya.
La primera cosa que seguramente a todos y todas nos pasa por la mente al hablar de fans, es la de personas haciendo colas interminables o de varios días para ver a su cantante favorito, o chillando como posesos en primera fila de una actuación. Pero este fenómeno es mucho más amplio, y ahora también aparece trasladado a las redes sociales y en todos los ámbitos.  Y se descubre que un fan puede ser algo más que todo lo anterior, que también es alguien capaz de hacer una interpretación y buscar los recovecos de una escena, una representación, el papel de una persona con alguna notoriedad, la percepción del trabajo de un actor,…aunque sea empleando sus propias convicciones. No se trataría pues de un consumidor pasivo, aunque otra cosa es la manera de expresarlo, bien empleando razonamientos controlados o bien dejando surgir una parte más visceral, la que confunde la simpatía con la idolatría,…….que de todo ello hay sobradas muestras en las redes.
Pero hay otro tema de fondo. Con el objetivo definido, ¿se puede hablar de fenómeno fan cuando hay muchos seguidores que están ahí, pero sin hacer demasiado ruido? ¿o menos seguidores, pero activos y con actitud casi beligerante?
Periódicamente se habla de personas con alguna notoriedad que tienen centenares de miles de seguidores en sus cuentas de Instagram, Twitter,  Facebook o en otras redes sociales. Pero probablemente la mayoría son seguidores pasivos, que un día han puesto un like y nunca comentan. ¿En este caso se puede decir que el fenómeno fan existe? ¿O no?
Y es cuando caigo en la cuenta de que no todo el mundo tiene internet, ni es asiduo a otros medios que la televisión, y sin embargo pueden ser fans acérrimos de alguien o algo.
Estos días estamos viendo como una serie de televisión, El Secreto de Puente Viejo, llega a los seis años de emisión,  consagrándose como una de las más longevas en antena. Y es evidente que ello no sería posible sin que existiera una fidelidad, costumbre, o quizás al final incluso se pueda hablar de fenómeno fan. Aunque esto último también puede entrar en contradicción con todo lo anterior, pues es claro que el éxito de la telenovela se debe a todos los televidentes sin excepción, tengan presencia en las redes sociales o no.
Porque parece que a veces se olvida que el mayor porcentaje de seguidores son personas que sólo ven la telenovela por la televisión y, aunque pueden tener su opinión y sus simpatías, ello no trasciende más allá de los muros de su casa o, en algún caso, de su círculo de conocidos o amigos.
Por ello hablar de fenómeno fan puede ser muy relativo. Los comentarios en las páginas son muy válidos y respetables, pero considero que no pueden ser termómetro de todo un colectivo que ve un producto televisivo.
Y es entonces cuando entra en escena otro tema. ¿Cuántas personas que no tienen presencia en las redes se han apercibido que la telenovela ha celebrado algo? Pues dudo que sean demasiadas porque, a menos que se me haya pasado por alto, no tengo constancia que la  cadena haya dedicado el más mínimo esfuerzo a hacer publicidad de ello. Otra cosa es en Italia donde existen incluso publicaciones especializadas. Aquí solo se ha sorteado un par de visitas a los platós y tres libros firmados por los actores. Por supuesto no pretendo minimizar este hecho que seguro hará felices a cinco personas, pero ¿y los televidentes que no tienen acceso a las redes (o no desean tenerlo)? ¿Por qué no existe nada para ellos?

15 de enero de 2017

Demasiadas despedidas

Mariana, Mencía, Sol, Elías, Néstor, Ulpiano (el marido de Adela), Severiano,..y ahora Rogelia. Un reguero de muertes desde septiembre del año pasado. Sin olvidar que también hay que despedir a Lucas (este por lo menos se marcha por su propio pie), quizás Rosario se vaya a hacer las Américas con Prado y tenemos a  Candela que está “más pa allá que pa acá”
¿Seguro que es esto lo que demanda la audiencia?
Admito que empiezo a dudar de que realmente exista la voluntad de continuar con la serie. Es cierto que en otras también se producen relevos de personajes, pero es algo que la audiencia de las mismas ya ha asumido como normal. En cambio en PV creo que no se había producido un goteo tan constante de despedidas como la que se sucede en los últimos tiempos. Por supuesto es mi apreciación, pero no acabo de entender las marchas precipitadas de algunos personajes que podrían haber dado mucho más juego, o podrían haber tenido una salida más acorde a lo que han representado para la serie. Y lo mismo sirve para las apariciones que duran un espacio tan limitado de tiempo que no acabas de hacerte una idea de las razones de su entrada en escena. Las últimas las de María y Severiano, que probablemente no pasaron en conjunto de media hora en total.
Mi visión ahora mismo de la telenovela es la de un panorama totalmente desolador. Incluido el caso hilarante (lo siento, pero es que no puedo evitar tener este sentimiento), incoherente, absurdo,… y otros adjetivos que no me atrevo a poner aquí, de la renovada apuesta por una “relación” entre Francisca y Raimundo, con la excusa de un amor que trasciende todo sentido racional. Porque es posible que exista un amor que dure toda la vida (lo siento, soy muy escéptica en esto, salvo en el caso de relaciones basadas en una convivencia en la que el respeto sea una norma y el cariño esté por encima de todo. Incluido el propio yo), pero considero que también hay otras explicaciones para la dependencia de una persona hacia otra que no tienen nada que ver con sentimientos puros.
De hecho este es una trama que se puede constatar que solo entiende (y justifica) un sector muy, muy minoritario de la telenovela (aunque muy ruidoso, también hay que decirlo). Admito que me inunda un sentimiento irracional, mucho más al tratarse de una ficción, al ver sonreír feliz a Francisca, cuando a su alrededor todo es sufrimiento, en muchos casos provocado por ella misma. Y por si no fuera suficiente, la única que aportaba algún momento divertido, Fe, también va a pasar a formar parte del cupo de sufridores, esta vez a través de una hermana gemela que, por lo que se apunta, viene dispuesta a amargarle la vida. Por supuesto es una gran oportunidad para Marta de demostrar su profesionalidad con otro personaje diametralmente opuesto al que nos tiene acostumbrad@s, pero, como decía antes, esto va a suponer más negrura a una telenovela que ya no tiene nada de luz.
No recuerdo si siempre ha sido así. Sí que recuerdo que en todas las etapas de la telenovela ha habido momentos de gran tensión y sufrimiento, que además han tardado un tiempo en resolverse satisfactoriamente. Y por supuesto entiendo que ha de ser así, porque la tensión es algo que alimenta la audiencia y sin ello es difícil mantener el interés. Pero debe existir un término medio, cosa que en ESDPV parece no tener cabida. Creo que nunca antes habían existido tantos frentes abiertos al mismo tiempo (aunque los de La Quinta se llevan la palma, hasta el punto de parecer ensañamiento), y nunca tan pocos momentos de distensión. Como tampoco han existido tantas incongruencias, poca atención en los detalles, además de situaciones inconclusas o eternas en su desarrollo, como si no supieran como enfocarlas para darles salida.
Lamento ser tan negativa, pero es esto lo que siento.
Me gustaría poder hacer como en mis comienzos en esta aventura del blog, cuando existían temas diversos de los que escribir, algo amable que comentar. Pero ahora me es imposible encontrarlos, sin caer una y otra vez en la negatividad.

9 de enero de 2017

La despedida a Lucas

Soy consciente que al generalizar utilizando solo información de oídas, puedo ser injusta. Pero sí que hay algo que, además de obvio, puedo afirmar con conocimiento de causa,  y es que en los pueblos pequeños el medico goza de una mayor cercanía a sus pacientes que en los lugares más grandes. Por supuesto que también interviene el propio carácter del profesional, su empatía, pero considero que también hay un factor que condiciona: no es lo mismo atender a las necesidades de una población pequeña que hacerlo en grandes centros de salud donde todo es más impersonal. Por descontado todos y todas son grandes profesionales y no pretendo desmerecer el trabajo de nadie, como tampoco creo que sería justo pensar que por ello los segundos atienden a sus pacientes sin dedicarles el tiempo necesario. Solo son diferentes condiciones.
Toda esta introducción viene a cuento porque en la telenovela tenemos un ejemplo de médico cercano y entregado a su trabajo: Lucas.  Bueno, en realidad ya casi tengo que hablar de él en pasado, porque está próxima su marcha definitiva. Cosa que lamento profundamente, aunque también me congratulo que esta vez un personaje importante marche por sus propios medios y no con los pies por delante como nos tienen acostumbrad@s últimamente. Y por cierto, no voy a entrar en lo sorprendente que resulta además que esto suceda poco más de un mes después que decidieran finiquitar por la vía rápida a Sol, cuando podrían haber marchado de la telenovela juntos (aunque ella hubiera partido para la capital antes con cualquier excusa).
En fin…… a lo que iba.
Tenían entre manos lo que podría haber sido una historia diferente y con muchos ingredientes para desarrollar. Un médico y una prostituta redimida, que protagonizaron una preciosa historia de amor, y  él además un galeno empático, divertido, generoso, pero sobretodo entregado a lo que es su vocación….. y que podía haber sido el hilo conductor de otras historias. Porque Lucas es el paradigma de médico rural, del que probablemente quedan pocos o ninguno en activo, y que aúna los roles de confesor, psicólogo y sanador, además de servicio de urgencias. Un profesional que conoce a sus pacientes por algo más que el nombre o el historial médico. Sin olvidar que en los tiempos en los que transcurre la acción, el médico formaba parte de los notables del pueblo, junto con el cacique local, el alcalde y el representante de la iglesia.
Sí, es cierto. Hubo un tiempo en que su historia con Sol ocupaba un importante espacio, pero la boda fue como un punto de inflexión y ya nada volvió a ser lo mismo. Como si esta nueva situación fuera una pesada losa, sus momentos se fueron diluyendo, desapareciendo …….y Lucas y Sol pasaron a formar parte de los otros, junto (también hay que decirlo) con el resto de habitantes de La Quinta. Ni siquiera los escasos momentos subsiguientes con Lucas ejerciendo su labor, compensaron lo que podría haber sido y acabó no siendo.
Por no hablar del enorme talento desaprovechado de dos grandes profesionales, que probablemente han decidido poner tierra de por medio cuando han visto que su carrera se estaba desperdiciando.
Así que cuando ya se oyen los ecos de la despedida, valgan estas líneas para expresar mi reconocimiento a Àlvaro Morte, al que tuve la ocasión de conocer personalmente en Barcelona y que pude constatar que es como Lucas, una persona cercana y simpática. Y que, estoy segura, veremos en el futuro en importantes escenarios, como corresponde a su talento.

8 de enero de 2017

¿Tensión o morbo? Esta es la pregunta

Una mesa redonda en la que se analizan los pormenores de una serie, uno de los comentaristas dice algo que, a pesar de ser obvio, a veces se nos olvida cuando nos impacientamos por algunas tramas, en especial las que tienen que ver con situaciones románticas. La reflexión: resolverlas hace desaparecer la emoción.
Sin embargo es obvio que la tensión no se puede mantener indefinidamente, aunque en El Secreto de PV hay algunas tramas que se estiran hasta límites casi insostenibles. Pero quizás también sea la manera de mantener a la gente pegada a la pantalla y con ganas de ver el resultado final. O quizás también el de conseguir que los telespectadores acaben fastidiados o aburridos de tanto sufrimiento, al verse privados de la posibilidad de visionar algo agradable.
Al mismo tiempo creo que se está instalando una manera de llevar las situaciones que está derivando en que se pueda acabar confundiendo tensión y morbo, y no sólo por parte de los espectadores, sino especialmente por quién o quienes escriben los guiones. Por supuesto no pretendo dar lecciones de moral, ni censurar los gustos de nadie por el mero hecho de no compartirlos. Pero la lógica me dice que no puede existir tensión cuando el resultado final es totalmente previsible, cosa que sucede cada vez con mayor frecuencia. Y por el contrario entiendo que se acentúa el morbo porque desgraciadamente se ha visto que da audiencia.
Antes de continuar supongo que debo aclarar donde veo el morbo. Pues lo veo en la que parece necesidad de recrear escenas o reproducir situaciones que la mayor parte de la gente que ve la serie considera innecesarias, incoherentes y rayanas en el surrealismo, cuando no directamente del género gore,….aunque no sea del todo visual por lo del horario protegido.
Llevo más de cinco años dejando escritas mis opiniones sobre ESDPV, primero en un foro y después desde mi propio blog. Y en este tiempo he visto como los seguidores de ésta cambiaban, igual que los gustos y simpatías. Y lo han hecho a un ritmo parecido al de la serie, que huelga decir que ahora ya no se parece en nada a la versión original. Por supuesto, y ya lo he dicho en multitud de ocasiones, entiendo que la evolución sigue su curso también en PV, por lo que no cabe esperar que las cosas sean igual que al principio, pero si se podría pedir que se mantuviera un cierto halo de romanticismo inherente a este tipo de género televisivo, algo que es difícil ver ahora mismo en la serie.
Pero hay algo más que esto. También las redes sociales han adquirido mayor protagonismo y ahora nos encontramos con un buen número de personas susceptibles de dar una opinión crítica y razonada sobre el discurrir de lo que se cuece en escena. Con lo que se constata que también hay espectadores que se han vuelto más exigentes, que ya no aceptan lo que quizás ha sucedido siempre, pero que ahora se hace más visible: poco cuidado en los detalles, guiones que se contradicen, situaciones que no se resuelven, personajes que entran y salen sin apenas tiempo a desarrollar su cometido o que no sabe muy bien el motivo de su aparición. Y la invariable instalación del mal que siempre acaba ganando la partida a los “buenos”, que encima llegan a pasar por ingenuos en el mejor de los casos, o directamente atontolinados. El mejor ejemplo de ello es la malvada Francisca, que siempre acaba cayendo de pie y sin apenas rasguños, y que ahora parece que encima va a vivir un momento de efervescencia adolescente. (Y aquí entra el tema del morbo otra vez, porque otra cosa ya no la veo)
Por cierto, me gustaría explayarme en este último tema, que admito era la intención inicial de este escrito, pero me veo incapaz de hacerlo sin entrar en una dinámica que no me apetece iniciar. Solo decir que no comparto lo que parece va a ser esta trama, aunque por supuesto respeto las opiniones que puedan existir a favor. Se ha dicho que tiene que existir siempre un malvado o malvado en una serie, pero lo poco aburre y lo mucho cansa, y creo que Francisca ha gozado a lo largo de la serie de una inmunidad que ya es hora que deje paso a otra cosa. Porque creo que de este color (el de los malvados) la telenovela ya está bien surtida. Y porque creo que los “buenos” también han de tener su oportunidad. 

El perdón de la culpa

Es muy posible que algun@s de los que leen esto hayan visto la película “El último samurái”, la historia de un soldado que es curado de sus heridas por la viuda del hombre al que ha matado. Y finalmente se establece una relación romántica entre ambos, después que la mujer le perdone.
Una historia parecida a la que se podría dar entre Adela y Carmelo, aunque en el paralelismo también hay muchas discordancias, ya que en la primera intervienen otros factores como el honor y una diferente cultura basada en una tradición ancestral de entender la vida. Sin embargo también hay coincidencias. Ulpiano en efecto era un hombre de honor y Adela puede curar las heridas de Carmelo. Y éste se podría redimir luchando por los ideales que movían a Ulpiano y a su esposa.
Por descontado la mayor diferencia está en la muerte del esposo: mientras que un caso se podría justificar por un acto en legítima defensa, en el segundo es sin duda una acción criminal hacia una persona indefensa. En el primero quizás no había alternativa, en el segundo si existía. Sin olvidar que en el primer caso se produjo en un contexto de guerra y en bandos enfrentados, mientras que en el caso de Carmelo era pura venganza y además no hay testigos.
Por lo que justificar a éste es prácticamente imposible, aun admitiendo la simpatía que siento hacia este personaje.
De todas maneras el planteamiento es sumamente interesante y, si no lo estropean, puede dar mucho de sí, porque además no es la típica relación que quizás algún día también pueda desembocar en algo romántico. Hay muchos interrogantes, siendo además un factor a destacar que también existe un chico que adoraba a su padre y que probablemente querrá vengar su muerte.
Y creo que esta historia llega en un momento en que la serie anda un poco falta de ideas y parece recrearse en situaciones ya vividas con anterioridad en la misma. Además, con la marcha en los últimos meses de personajes importantes y de gran calado (Sol y Lucas, Mariana,..), el standby interminable de Candela, el poco protagonismo de personajes que otrora fueron protagonistas pero que han ido perdiendo visibilidad, y las historias que nacieron con grandes expectativas pero que han acabado perdiéndose por los mismos cauces que las demás, la telenovela considero que aguanta solo por la fidelidad de sus seguidor@s que, a pesar de todo, siguen (seguimos) ahí.

18 de diciembre de 2016

La realidad de las expectativas

Está volviendo a suceder. 
No es la primera vez en todos estos años que se levanta expectación con una nueva trama, y después ésta se va diluyendo a medida que pasan los meses y no sucede nada especialmente novedoso, si acaso a peor.
Ha sucedido con La Quinta, y  parece que Los Manantiales van por el mismo camino.
Pero reconozco que si a los primeros les dedico atención, a éstos últimos los tengo más relegados en mis escritos porque no acabo de encontrar un hilo del que tirar,….a pesar que al principio efectivamente mis expectativas eran altas con esta historia que aparentemente traía un aire fresco a la serie. Pero que a medida que han ido pasando los meses considero que ha ido decayendo para incorporarse a lo que acaba siendo previsible, con situaciones vividas anteriormente con otros personajes (aunque convenientemente maquilladas),…además de un guion en buena medida acomodaticio que parece limitarse a vomitar páginas de escenas de relleno, y de las continuas entradas y salidas de personajes sin darles tiempo a que desarrollen todo su hipotético potencial, como ha sucedido en el caso de Elías. Al respecto de éste, evidentemente no puedo hablar con conocimiento de causa ya que desconozco el contrato que tenía Jaime Lorente y si estaba prevista su salida en un tiempo determinado, pero el personaje tenía un elevado seguimiento (a pesar de ser el “malo”) y daba vida a esta trama. Con su salida apresurada, y casi por la puerta de atrás, se perdió un importante valor y una línea argumental de fuerte componente entre trágico y maquiavélico, que no sé si es posible recuperar  con Ismael, aunque por supuesto le voy a dar la oportunidad a guionistas, actor y personaje para que me sorprendan…..
El caso es que a veces tengo que recordarme que esto es una telenovela y que todo parecido con la realidad es pura coincidencia, aunque incluya temas cotidianos que sí que se ajustan a ésta. Pero también incoherencias y contenidos que se apartan de lo que se me antoja razonable, o que carecen de toda lógica. Y lo peor, es que en cierta manera también se normalizan cosas o actitudes que en la vida real son censurables como mínimo, cuando no directamente delictivas.
Pero porque es una ficción, soy consciente que buscarle un trasfondo más allá de lo que tendría que ser entretenimiento, no lleva a ninguna parte. Sin embargo, y a pesar de todo ello, hay una pequeña parte de los que vemos PV que a través de las páginas en las redes sociales encontramos un espacio para debatir, comentar, incluso polemizar o criticar sobre la deriva de las tramas y, por descontado, sobre la percepción particular al respecto de cada una de ellas o de los personajes que las sustentan. Y como supongo sucede a todos y todas (a menos que sean críticos de artes escénicas y consigan ser totalmente objetivos), yo también me dejo llevar por las simpatías que me inspiran determinados personajes. Porque es claro que en PV hay gustos para todo el mundo. Es fácil encontrar seguidor@s acérrimos de Francisca, cuando el personaje no goza de demasiada estima popular, así como hay detractores de Candela o de los Mirañar. Pero todo el mundo tiene su espacio y criterio, y hay que respetarlo. El pensamiento único no existe, solo diferentes maneras de entender las cosas, seguramente motivadas por muchos factores como la educación recibida, los valores adquiridos o la propia manera de ser de cada uno (y ya no entro en el grado de influencia de las redes sociales o de la televisión).
Pero volviendo al tema de Los Manantiales.
Tenían los argumentos, una situación y unos personajes con un aparente potencial. Pero la realidad ha acabado siendo otra. La trama de Los Manantiales, especialmente después de la marcha de Elías, ha ido perdiendo fuelle, lo mismo que la historia de Hernando y Camila, que a pesar de que partían de una premisa novedosa pues ellos no tenían que luchar para estar juntos, por lo que presumiblemente los obstáculos que pudieran surgir en su camino tenían que venir por otros derroteros, hasta ahora ha acabado siendo más de lo mismo. De lo mismo que ya hemos visto.
Bueno, quizás haya que matizarlo, porque cuando por alguna razón se vuelve a poner énfasis en la parte femenina, considero que el personaje de Camila se les ha quedado a medio camino (siempre según mi opinión). Ni tiene la fuerza de Sol, ni el ímpetu de Emilia, ni el carisma de otros personajes femeninos. Y lo peor, su perpetua instalación en la ocultación, en decir medias verdades, en no confiar plenamente en su esposo, en su nada entendida infidelidad con Néstor, en su continua huida hacia adelante,……..no ayudan a mejorar mi actual percepción del personaje.
Otra cosa es Hernando, un personaje mucho más rico en matices. Y con menos peros a sus espaldas.
Y Beatriz, que junto con Matías, ha conseguido crear una trama con potencial propio.

8 de diciembre de 2016

Adela y Carmelo

No lo digo yo, lo dicen los datos de audiencia. Claro que cada cual lo interpreta según sus simpatías y yo no soy una excepción, ni pretendo esconder mis preferencias. Pero es un hecho que, coincidencia o no, la semana en que Sol Santacruz ha sido la protagonista indiscutible (aunque sea por algo tan luctuoso como la muerte del personaje), las audiencias han vuelto a cifras de los mejores tiempos,...lo que da cuenta que, a pesar de todo, los habitantes de La Quinta, en este caso Sol en particular, tienen su legión de seguidores…… que ahora se han quedado un poco huérfanos.


Pero la vida sigue y en La Quinta se cuecen nuevas historias. Si Sol traía consigo una de poco usual, la de una mujer que tuvo que reinventarse y luchar con su pasado para construirse un futuro (que se ha visto truncado de manera violenta), ahora nos llega otra mujer que, en principio y si consiguen desarrollar esta historia sin caer otra vez en despropósitos, considero que puede dar mucho de sí. Secundando a un magnífico actor, Raúl Peña, al que por fin parece que se han decidido a dar valor, Ruth/ Adela llega para dar un nuevo aire a una parte de la telenovela que se encuentra situada ahora mismo en un bucle del que los responsables parecen incapaces de encontrar una salida.
Bueno, en realidad esta historia de Adela y Carmelo creo que puede tener entidad propia en su planteamiento, porque éste, a pesar de estar vinculado a La Quinta, acumula sobrados méritos para tener una trama específica.
Y la historia trae una novedad: a priori no se presenta como una posible historia de amor. Porque el punto de partida, lo que une a los protagonistas, no es una necesidad romántica, sino básicamente la de sentirse acompañados y encontrar consuelo en el otro. Aunque este consuelo tenga medidas diferentes, y el de Carmelo lleve aparejada la necesidad de reparación, lo que demuestra que en él la bondad prevalece a pesar de todo. Si, quizás la justicia no lo encuentre nunca y no vaya a pagar por su crimen, pero lo que es casi seguro es que los remordimientos y la culpa van a seguir mortificándolo el resto de su vida. Y, sin justificarlo, esto demuestra que tiene conciencia.
Admito que todo ello me ha creado unas expectativas. No solo porque permitirá dar algo más de relieve al personaje de Carmelo, sino porque me gusta la formulación de esta historia que se podría adivinar plagada de momentos de gran intensidad, especialmente cuando se pongan las cartas sobre la mesa,…como es de suponer que va a suceder tarde o temprano. Y admito que el personaje de Adela es culpable en buena parte de estas expectativas: una mujer fuerte, que a pesar del revés que el destino le ha procurado no se amedrenta, que se aferra a lo que tiene, que lucha por su hijo…..que a pesar de todo tiene un punto de optimismo, y que posee la facultad de dar sosiego  al alma atormentada de Carmelo. (Por cierto, muchos de estos rasgos me recuerdan a otra mujer de PV: Candela).
Espero de verdad que esta vez sepan conducirlo. Creo que los responsables tienen entre manos un buen material, una historia que puede ser potente, y que se sale un poco de las edulcoradas tramas de pareja que suelen ser el alma de las telenovelas. Por supuesto, que también un día  ellos también pueden llegar a convertirse en los protagonistas de una historia de amor, pero probablemente de algo atormentado, porque para poder vivirlo  tendrán que vencer aspectos no fáciles de resolver.