6 de noviembre de 2016

Mencía, una presencia efímera

Es de suponer que todo (o casi todo) lo que sucede en PV tiene una razón de ser y, aunque sea a la larga, que cabe la posibilidad se entienda el porqué. Ya que solo haciéndose esta reflexión se pueden entender algunas situaciones o detalles que parecen fuera de toda lógica, o que no acabas de comprender a qué vienen, o porqué los han puesto de manifiesto (me refiero, por ejemplo, a rasgos concretos de personas o cosas, como una cicatriz en la cara, un parche en un ojo, un coche con un faro roto…).
Ahora ha sucedido algo de ello con el asesinato de Mencía, y ya veremos en qué se concreta y si sirve de algo. Lo cierto es que ya hemos visto en infinidad de ocasiones que estos detalles o circunstancias acaban desapareciendo en un agujero oscuro, y nunca más se supo de ellos, por lo que tampoco sería sorprendente que esto se volviera a dar.
Pero hablemos de este personaje concreto: Mencía
Hace pocos días hemos sabido que han dado a la telenovela Secreto de Puente Viejo el premio Iris de la Academia por su contribución a la difusión del sector audiovisual, por su proyección internacional y por ser una cantera de estupendos actores y actrices. Pero no hay que olvidar que hay quien también llegó a la telenovela con un buen currículo a sus espaldas, algo que considero no siempre se ha valorado en su justa medida. Es lo que creo que ha sucedido con algunos actores y actrices que han pasado por PV, y en concreto con Agnés LLobet, cuyo papel en la telenovela ha sido el de protagonizar una de las tramas amorosas más rápidas que se han dado en cuanto a evolución, así como de las más cortas con respecto a su desenlace. Y que ha supuesto además que la actriz no haya tenido apenas ocasión de mostrar sus dotes interpretativas.
Admito que no acabo de entender que pretendían con su aparición y el sentido de su papel. Igual como he de decir que no es que me haya llegado a convencer como pareja de Carmelo, porque ha sido una relación tan efímera que ni siquiera hemos tenido ocasión de ver un par de escenas en las que se demostraran el amor que supuestamente había nacido y se había fortalecido entre ellos. Evidentemente aquí entra en juego mi escepticismo sobre las posibilidades de crear efectivamente un vínculo estrecho del calibre de una relación amorosa con planes de futuro incluidos, sin apenas conocer nada del otro. Quizás si existan éstas, sin embargo los fundamentos los considero demasiado frágiles como para sentar una base sólida. Aún así pienso que Carmelo y Mencía merecían la oportunidad de tener un cierto recorrido, sin obviar el hecho de que me parece muy cruel que el destino que le tienen reservado al personaje de Carmelo sea el de hacerle desaparecer trágicamente a todas las mujeres que representan algo en su vida.
Por supuesto en la vida real pueden suceder estas cosas, porque a veces la realidad supera a la ficción. Pero precisamente porque se trata de una novela y se pueden dar las licencias que se crean necesarias, pienso que no es demasiado pedir que se llegue a un equilibrio y se deje de machacar con situaciones límite. De hecho, y ya que he empezado el tema (y aunque me desvíe de la cuestión principal del comentario) aprovecho para mostrar mi queja precisamente por esto. Me da la impresión que los creadores piensan que el morbo es una buena herramienta, y que los espectadores demandan de ello. Y no creo que sea así precisamente.

28 de octubre de 2016

No siempre han de ganar los malos

Después de leer como se estructura una telenovela, creo que entiendo un poco más lo que es una trama de este género. Pero ello no implica necesariamente que tenga que aceptar sin cuestionar la falta de coherencia, de lógica y de continuidad de algunas de las cosas que suceden en PV  (puntualizando que desconozco si es la tónica general de todas las telenovelas.)
Ahora también sé que no es lo mismo una serie que una telenovela, y que si a la primera se le puede exigir lo anterior, para la segunda el tema es más laxo y las licencias están más a la orden del día.
Vale, es cierto que hay que partir de la base que una y otra son productos de ficción, y que por ello es una tontería perder el tiempo buscándole cinco pies al gato. Y que, por descontado, sería mucho más fácil sentarse ante la pantalla y aceptar sin más lo que echen (cosa que, por cierto, hago solo con PV, porque para lo demás mis criterios televisivos son bastante más restrictivos). Pero evidentemente si deseo seguir viendo la telenovela no me queda otra que apechugar. O apagar el aparato y buscarme otra ocupación que me aporte algo más o  me divierta,…. que la vida está suficientemente achuchada como para preocuparse por cosas que encima no llevan a ninguna parte. 
Pero sigo aquí (una es bastante masoquista). Y no puedo sustraerme a buscar más allá, quizás porque después de cinco años que llevo viendo PV, los personajes han pasado a formar parte de mi cotidianidad (algo que ya estoy empezando a valorar si no hay que ir cambiando). Y porque creo que la diferente apreciación del género en el que se sustenta PV no tiene por qué estar reñido con la lógica evolución de cualquier situación.
Quizás el tema sea que los que nos movemos en las redes sociales solemos tener más información que los personajes, y que ello implica una impaciencia que estos no viven y que llevan a otro ritmo. Con el añadido que además tendemos a trasladarles nuestras propias sensaciones y emociones, dependientes de gustos, manías y preferencias adquiridas con el paso de los años, incluso de que los actores nos caigan bien, mal o peor,….y sin tener en cuenta que cada persona (real o imaginaria) es un mundo, y reacciona de diferente manera según su criterio o decisión. Por lo que nadie puede hablar por él o ella, aunque tampoco se puede negar a nadie el derecho de opinar y pensar diferente.
Aunque en realidad la queja real no viene por esto, sino por la evolución de alguna de las tramas, que no dependen solo de la reacción de los personajes. No puede servir de excusa que cuando parece que se hayan agotado todos los recursos para algunos de éstos, encima dejándolos las más de las veces a los pies de los caballos, se opte por pasar página en falso, quedando en el aire un montón de interrogantes que suelen quedar sin respuesta indefinidamente. Igual que se empiece una línea de trama promoviendo grandes expectativas, y con el tiempo ésta se vaya diluyendo sin encontrar unos argumentos mínimamente coherentes. No creo que sea nada malo pedir precisamente esto, coherencia,...además de lógica.
Porque no me basta con que pretendan trasladarse situaciones o hechos cotidianos intentando darle a todo un aire de una cierta normalidad en los tiempos y situaciones, y añadiendo temas objeto de denuncia social para darle algo más de contenido. Pero los malos tratos, abusos, violencia verbal y de género, represión, tiranía, asesinatos, violaciones, misoginia, injusticias, machismo, mentiras,…. han llegado en PV a un punto en que esto parece ser la regla y no la excepción. Y creo que, como dice la voz popular, lo poco gusta, pero lo mucho cansa, más cuando los resultados siempre parecen estar en función de dar cobertura a la parte oscura de las personas, y son invariablemente nefastos para la parte “buena”.
Será porque soy ingenua, pero aún creo que en la vida real no siempre prevalecen los malos. ¡A veces también pierden, los pillan y les hacen pagar!

24 de octubre de 2016

La permanencia de los personajes

Poc@s parecen poner en entredicho la afirmación de que Francisca Montenegro sigue siendo una de las principales protagonistas de la telenovela, un personaje que lleva desde el inicio en primera línea, pero del que no han variado ni un ápice su línea de acción a lo largo de los casi seis años en pantalla…..Y del que sin embargo aparentemente no se cuestiona su permanencia, a pesar del desgaste y cansancio que ya provoca.
No obstante no es mi intención discutir esto último….. si no que lo que me trae es lo otro. El de la permanencia o no de los personajes.
Por supuesto no pretendo nada más que dar mi opinión. Y por ello antes de meterme en este fregado he estado buscando información, leyendo blogs y páginas sobre el tema de cómo se estructuran los formatos de televisión, para tratar de entender la lógica de una telenovela. Por cierto, añadir que precisamente Puente Viejo es esto, una telenovela y no una serie, como erróneamente la solemos cualificar. Y ello queda reflejado en este fragmento extraído de un artículo del periódico el Mundo:
“Entre las señas de identidad de la telenovela destacan la sublimación de las grandes pulsiones humanas hasta límites insospechados (el amor, la traición, la pasión, la ambición, la lealtad... aliñado todo con raptos, fugas, duelos, envenenamientos...), el marcado dualismo entre buenos y malos, los primeros 'buenísimos' y los segundo 'malísimos'; el físico de los protagonistas: el de ellos, de 'cuerpo danone'; el de ellas, de chica 'playboy'. Otros elementos característicos de la telenovela son la orfandad de uno de los protagonistas y la relación joven pobre/chica rica o joven rico/chica pobre…..
..las telenovelas transitan preferentemente por el camino del melodrama.
…. muchas telenovelas tratan de temas de actualidad que sirven para una gran parte de la población como elemento de foro público: la violencia sexual, el narcotráfico, la delincuencia de cuello blanco, la explotación de la mujer en el mundo laboral, la crisis emocional y moral de los jóvenes...”
¿Ah que suena todo esto?.
Vale, antes de continuar he de disculparme por mi reiterada tendencia a perder momentáneamente el hilo y meterme en disquisiciones, antes de entrar realmente en lo que deseo trasladar. Y en este caso, y como he dicho antes, es el de la permanencia de los personajes o la necesidad de renovarlos.
Se ha hablado muchas veces de la llamada “biblia” de los guiones, como punto de partida de las tramas. Y que la misma condiciona el devenir de éstas con un tiempo de antelación suficiente como para planificar lo que sucederá en varios meses. Así que, aunque los espectadores no lo sepamos, ya está decidido si uno o varios personajes siguen contando para el futuro de la telenovela, o si por el contrario tienen fecha de caducidad. Venga motivado por decisión propia de los actores o actrices, o porqué se haya decidido dar un lavado de cara a las tramas, renovando a algunos de los personajes principales.
Por supuesto también debe contar si una determinada trama no funciona, cuando una línea de actuación no da el resultado previsto. Pero he de decir que considero que no siempre se puede culpar de ello a la profesionalidad o no de los actores escogidos, sino que más bien pienso que buena parte de la responsabilidad recae en unos guionistas que a veces no han sabido aprovechar el talento cuando lo han tenido, o tienen, a su alcance.
Lo que no me vale es la justificación esgrimida por algunos de que ha pasado ya el momento de unos y hay que dejar paso a otros. Hay algunas telenovelas que renuevan la línea argumental y el elenco cada temporada, pero no es el caso de Puente Viejo, que sigue teniendo en sus filas a buena parte de los personajes que la iniciaron y ello no parece óbice para que sigan. De hecho en todos estos años sólo se ha producido un cambio importante (aunque parcial) con el salto temporal. Así que ¿por qué ahora algunas tramas parecen tener fecha de caducidad, aún sin haber exprimido todo su potencial?
Si, en el fondo de todo esto subyace algo de lo que vengo quejándome desde hace semanas: el casi ostracismo al que tienen sometidos a los integrantes de Miel Amarga, que algunos días aparecen tan poco tiempo en pantalla que da la impresión que tienen un guion por compromiso (ejemplo: lunes día 24= 3,01 minutos totales, y a partir del minuto 33 del capítulo).
¿Será que quieren acabar con esta trama?
Y es entonces cuando me doy cuenta que algunos comentarios pueden andar bien encaminados, y también un posible motivo porqué la trama del Puño de Dios se haya alargado hasta la saciedad. (Puntualizar que como gurú o adivina, soy un cero a la izquierda y no acierto ni una) Pero sigo……..Si Aida está realmente embarazada en la vida real, se han visto en la necesidad de esperar todo el proceso de gestación, y después han tenido que buscar un argumento para su desaparición cuando dé a luz. Y la excusa perfecta es alejarla de PV una temporada, para ponerla a salvo a ella y a la niña (por cierto, quiero creer esto y no una solución más radical, porque ya sería el acabose). Y tomo el resto del comentario de alguien (que me disculpe pero no recuerdo su nombre) que predijo el futuro de esta trama: Severo siguiendo a su esposa e hija, Carmelo huyendo de un pueblo que sólo le trae malos recuerdos y Lucas aceptando el puesto en Madrid, llevándose consigo a Sol y Marcos.
Y fin de la trama de Miel Amarga.
Por cierto, también quiero añadir una curiosidad: el contrato de los actores, desde criterios económicos y de presupuesto.
Según el decálogo para escribir una telenovela o serie, es necesario darle a cada actor o actriz un determinado número de secuencias, dependiendo del tipo de contrato que haya firmado: si es por meses hay que sacarle en muchas escenas para amortizar el gasto, si cobra por sesiones al contrario. Así que, según la ley de Murphy, el primero será el protagonista, y el segundo un secundario.
Que cada cual saque sus conclusiones….
Y acabo con una frase lapidaria de Paddy Chayefsku “No te fíes de un guionista que habla de arte. Fíate de los que hablan de DINERO”.

17 de octubre de 2016

El Secreto de Puente Viejo ahora

Empieza a ser un comentario habitual en las páginas sobre la serie que existen en las redes, que El Secreto de Puente Viejo ha tomado un rumbo que no tiene nada que ver con lo que fueron sus inicios.
Pero pienso que tampoco es que sea nada malo, aunque si una percepción que comparto, como la de que ahora esto sucede a un ritmo más rápido, con la desaparición de personajes, una mayor rotación (normalmente de secundarios, aunque por ejemplo en el caso de Elías no sé si se puede circunscribir a esta categoría) y un cambio radical de escenarios. A lo que hay que añadir que parece que algunas de las tramas que en su día supusieron un pilar importante para mantener la novela en un buen nivel de aceptación, ahora se han instalado en un bucle del que desafortunadamente no parecen encontrar una salida,… mientras que las demás siguen por la inercia propia de la serie.
Por supuesto estas últimas constataciones es lo que más lamento de esta nueva situación, porque supone que hay grandes actores y actrices que ahora mismo están relegados a salir, en el mejor de los casos, cinco minutos por capítulo y en escenas sin mayor fuste. Lo que significa un enorme potencial desaprovechado.
De todas maneras es lógico que en seis años se hayan producido cambios, porque el dicho “renovarse o morir” también vale para PV. Como también entra dentro de una posible normalidad que por el camino se hayan quedado algunos personajes destacados (bien por decisión de los mismos actores o por exigencias del guion), así como también un buen caudal de espectadores (porque aunque sigue siendo una serie con mucha aceptación, el caso es que se han perdido varios cientos de miles de espectadores desde los tiempos de Martín y María), pero también es verdad que se ha compensado en parte con la incorporación de nuevos seguidores. Sin embargo, éstos y l@s incondicionales es muy posible que coincidan en algo: el deseo de ver más amor y menos sufrimiento, que para esto último ya está la vida real. Porque en la serie se ha pasado de las grandes pasiones románticas (es cierto que trufadas también por elementos violentos en más de una ocasión), a que esto último sea la tónica dominante. En este momento sobrevuela en casi todas los capítulos un halo de inseguridad y de violencia, de odio, rencores y venganzas, de padecimiento gratuito,……Cierto que la vida no es de color de rosa y que es posible que muchas de las situaciones tengan su reflejo en la vida real,…. pero todas al mismo tiempo y en tan poco espacio físico, parece algo un poco forzado.
Y ahora es cuando alguien dice que precisamente estas tensiones son las que da vida a una serie, que el amor solo no vende. Y es muy posible que sea cierto, que una trama edulcorada también acabaría causando cansancio. Pero seguro que existe un término medio, que ahora mismo se me antoja inexistente, cuando todo (o casi todo) está envuelto en situaciones negativas. De las tres grandes líneas de acción (las tres haciendas) ninguna escapa a una buena dosis de ello, y del resto de los habitantes de PV, incluso en la casa de comidas disfrutan (es un decir) de lo mismo.
Otro tema es la sensación de deja vû que parece instalada. Muchas de las situaciones actuales parecen calcadas de algo que ya hemos visto con anterioridad, aunque  convenientemente adaptadas a otros personajes. Con lo que el factor sorpresa también ha desaparecido, al convertirse en previsible (de hecho lo sorprendente ha acabado siendo precisamente que no suceda). A lo que hay que añadir la impresión de que algunas historias han sido cerradas en falso, o de una falta de lógica en otras, que acaba suscitando más preguntas que respuestas. Como si los responsables de los guiones hubieran decidido tirar por la vía recta. Pero el hecho de que sea una ficción, y por lo tanto susceptible de no darle vueltas porque es algo inútil, no invalida que algunas y algunos busquen también coherencia en lo que se escribe y se lleva a la pantalla.  
Y termino.
Lamento la carga de negatividad de este comentario, pero es lo que siento ahora. Y creo que también much@s, un hecho que se nota en las diferentes páginas, donde se ha perdido mucho del componente dinámico de otros tiempos. La gente sigue comentando, pero se nota un descenso del interés. 

9 de octubre de 2016

Del amor al odio hay un paso

No puedo evitar la sensación de no estar de acuerdo cada vez que oigo a alguien decir que Juanita tendría que estar con su familia. Pero no porque no haya de ser así, cosa que por descontado no voy a discutir, sino porque de alguna manera da la impresión que se olvida que la pequeña ya lo está. Y con quien debe: su padre.
No ayuda mucho a alejar estereotipos el que, de alguna manera, se pretenda dar la idea de que una niña al cuidado de un hombre no puede ir bien, y que una mujer puede hacerlo mejor. Considero que es algo que no tiene razón de ser, porque el género no tiene por qué influir en la posibilidad de hacerlo bien o mal. Más bien lo veo como una cuestión de roles preconcebidos.
Además Nicolás ya ha dado sobradas muestras de ser un padre responsable y entregado, cosa que no creo discuta nadie.
Sin embargo lo que considero peor de esta historia es el hecho de que además haya quien piense que los parientes más cercanos tienen derechos a la par que el padre. Y que en consecuencia están facultados para decidir el futuro de un menor, por mucho que sea de la familia.
Sin desmerecer la culpa que tiene Nicolás en la situación de las malas relaciones actuales entre él y los Castañeda, lo cierto es que ser culpado de la suerte de Mariana, incluso de tener relación directa con su muerte, no ayuda en lo más mínimo a que exista ningún tipo de comunicación con la familia de su difunta esposa. Dicen que del amor al odio hay un paso, y en este caso ha sucedido algo parecido. Nicolás ha pasado a ser un paria para la familia de Mariana, y con estos antecedentes veo bastante complicado tender puentes. Así que entiendo muy bien que desee mantener alejada a Juanita de quién pretende hacerle pasar por poco menos que un asesino. No considero que sea una actitud egoísta, ni siquiera intencionadamente cruel, porque, con el corazón en la mano, he de admitir que estoy convencida que actuaría de manera parecida. ¿Cómo va a dejarla en manos de quienes le acusan de haber matado directa o indirectamente a Mariana, y haber dejado sin madre a su hija?
He de puntualizar que cuando escribo esto ya he visto un avance en el que las cosas aún van a peor, con un Alfonso absolutamente desquiciado, sin control…..Jamás se puede justificar la violencia alegando un dolor cegador, nunca !!! Así que ver a Alfonso dispuesto a arrebatar la vida a su cuñado, y en consecuencia dejar sin padre a Juanita, es lo peor que puede ocurrírsele a nadie. Dejando aparte de que cometería un asesinato, en el caso de que no le pillaran ¿cómo podría mirar a su sobrina sabiendo que le ha dejado sin padre cuando ya antes se había quedado sin madre? 
Y privándola de uno de sus principales derechos.
Cierto que la Declaración de los Derechos del Niño no se promulgó hasta 36 años más tarde, pero no por el hecho de no estar escrito no era y es menos de sentido común que uno de los derechos fundamentales de un niño es el de vivir con sus progenitores y de mantener contacto directo con ellos.
Evidentemente se habla de padres (en singular o plural), por lo que se incluye el caso de la desaparición de uno de los dos, como sucede en el caso de Juanita. Pero Alfonso ahora parece haber llegado a la conclusión de que arrebatarle a la niña a su padre es un derecho que está por encima de los de la niña.
Cierto, quizás sea un poco radical con esta idea, pero admito que no me gusta en absoluto como llevan este asunto. Y seguiré defendiendo a Nicolás, porque pienso además que nunca un niño ha de ser moneda de cambio, ni una coartada.
Y, por cierto, también pienso que las desavenencias esconden algo más profundo, que seguramente (teniendo en cuenta como las gastan los guionistas) va a pasar totalmente al olvido en cuanto se decida cambiar la situación entre las dos familias. Algo que es de suponer va a suceder. Pero creo que sería diferente si fuera una situación real, cuando ha quedado clara la desconfianza mutua, llegando incluso al punto de mostrar odio hacia la otra parte.

6 de octubre de 2016

Adiós Elias !!

La palabra psicópata seguramente trae para la mayoría la imagen de una/un individuo siniestro y violento.
De hecho la definición que se hace de este tipo de persona es la de alguien a quien le falta capacidad para ponerse en el lugar de los demás, no sintiendo emociones hacia las personas que le rodean. Son sujetos que no tienen remordimientos, y que hacer daño a otros, de la manera que sea, no les genera ningún problema de conciencia. Pero que no necesariamente han que tener el aspecto diabólico de Freddy Krueger, si no que pueden esconder su condición bajo una apariencia amable, incluso seductora, adaptándose como camaleones a la situación que les conviene para sus intereses.
Admito que Elías al principio consiguió engañarme. Nada que sospechar de un hombre que se mostraba encantador con Beatriz y que consiguió ganarse su confianza y la de Camila. Un hombre que, arriesgándose a perder su trabajo, ayudó a Carmelo a buscar agua y lo hizo sin esperar una recompensa por ello (bueno, quizás el agradecimiento, aunque nunca llegó a utilizar esta baza). Y que sólo cuando empezó a dejar que sus bajos instintos tomaran el mando, dejó asomar sus verdaderas intenciones.
No voy a adentrarme en disquisiciones psicológicas porque confieso mi total ignorancia sobre el tema, así que mi comentario solo puede ir en la dirección de lo que me dictaba la visión de la situación y el cambio brutal de este personaje, dejando asomar la que parecía su verdadera personalidad: una persona desquiciada, que no distinguía la realidad de sus deseos, y que además era capaz de justificar sus acciones violentas sin mostrar el más mínimo arrepentimiento.
No es el primero que irrumpe con estas características en la serie: ha habido otras y otros con igual sed de mal. Incluso Francisca entraría dentro de esta definición, aunque lo suyo es difícil de cualificar cuando a veces aparece como por ensalmo otra persona que parece que incluso tenga sentimientos. Una visión que, por cierto, suele ser fugaz, para reaparecer en su lugar la misma Francisca de siempre, despiadada y rencorosa.
Pero hablaba de Elías, un personaje que ha tenido un final abrupto, incapaz de asumir un error. O quizás por la cobardía de saberse perdido sin remedio.
Sin embargo lo que me desconcierta más de esta historia es precisamente que la hayan finiquitado tan rápido y sin sacarle más rendimiento (que considero que lo tenía). Y además que hayan acabado con el personaje, y por ende con el trabajo de un estupendo actor como Jaime Llorente, casi por la puerta de atrás y sin posibilidad de retorno.
Cierto que también hemos asistido al cambio gradual de personalidad del químico, y hemos visto su verdadera apariencia, pero una vez puesta al descubierto para todos (y no solo para los espectadores) pienso que no han permitido que desarrollara todo el potencial. ¡¡Y a otra cosa mariposa!!
Mientras la trama de La Quinta se ha convertido en una historia interminable y sin apenas sustancia, provocando que seis personajes dejen de provocar interés por lo repetitivo de sus escenas (salvo a las y los que nos mantenemos fieles a esta trama), hemos de asistir casi atónitos al final de una figura que si había conseguido despertar, aunque fuera sentimientos encontrados, y en consecuencia hacer correr ríos de tinta. Un personaje del que seguramente nadie esperaba un desenlace tan rápido, y además sin luz ni taquígrafos. 
Pero supongo que tendremos que acostumbrarnos a esta nueva manera de entender la serie. O apagar y buscar otras distracciones. 

29 de septiembre de 2016

La familia de Miel Amarga

Lo que sigue es algo que ya hace algunos días deseaba plasmar por escrito.
Por supuesto en el contenido intervienen mis simpatías personales hacia determinados personajes, por lo que ya de antemano he de puntualizar que no voy a ser muy objetiva. Sin embargo tampoco voy a reprimir lo que siento al respecto de la trama de La Quinta.
Y ello sin ni siquiera entrar de lleno en el tema de la trama eterna de las vacunas, que lleva meses coleando y sin moverse de sitio. Como si los responsables de los guiones desearan exprimirlo hasta la saciedad. O, en última instancia (y lamento ser tan directa), porque no encuentran ideas para desencallar el tema. Es cierto que en la vida real las cosas no suceden con la presteza deseable o deseada, más cuando se trata de cuestiones judiciales que pueden eternizarse incluso años, pero si hay temas en la serie en los que las licencias están permitidas (y algunas muy flagrantes) ¿por qué no es posible en este caso? De hecho y poniendo el ejemplo más recurrente, podríamos hablar de la celeridad de los juicios a los que han sido sometidos varios de las y los protagonistas, que encima se han saldado mayoritariamente con condenas extremas, aún sin existir pruebas.
Pero bueno, mejor que no siga por este camino, porque además ya me estoy marchando por los cerros de Úbeda y quería centrarme en otra cuestión.
Alguien escribía un día que ya es pasado el momento de los habitantes de Miel Amarga, y que hay que dejar el sitio a los nuevos protagonistas. No estoy de acuerdo, y ello a pesar de que si creo que esta vez han estado acertados con las nuevas tramas que, aún con sus puntos flacos, hay que admitir que han aportado algo diferente. Y más después de los últimos fiascos. Pero no veo que ello haya de suponer que los que han apuntalado la serie desde la marcha de Martín y María tengan que renunciar al protagonismo. Sin obviar al resto de personajes que merecen todo mi reconocimiento, en mi opinión ahora mismo existen tres parejas que podrían dar mucho juego pero a las que se dedica solo una meridiana atención, y siempre sin salirse de los temas consabidos y repetitivos. Si acaso Severo puede tener puntualmente algo más de acción, pero en su mínima expresión, y Lucas tres cuartos de lo mismo. Mientras que en el caso de las mujeres esto es aún más acentuado, limitándose solo a escenas menores.
¿Dónde está la pareja Lucas y Sol, que nos encandilaban con sus románticas escenas? ¿Qué pasa con Severo y Candela, los que antes nos deleitaban con preciosos momentos llenos de ternura, que ahora, cuando viven una dulce espera, han pasado a ser casi testimoniales? ¿Qué vamos a hacer con Carmelo y Mencía, que encima de tener un noviazgo exprés, sus escenas en solitario se pueden contar con los dedos de una mano?
Así que una acaba llegando a la pregunta del millón ¿acaso soy la única que tiene la sensación que invariablemente meten a todos los habitantes de Miel Amarga en una sola escena para ahorrarse escribir varios guiones? 

Raimundo

He decidido retomar los escritos de este blog dando voz, en la medida de mis posibilidades, a los personajes menos protagonistas de la serie. Creo que se lo debo porque yo misma los he ignorado en muchas ocasiones y no es justo, ya que todos y todas tendrían que tener las mismas opciones de visibilidad. El hecho de que en el reparto les hayan tocado papeles de menor relevancia, algo que no les permite lucirse en todas sus posibilidades, no quita mérito a la profesionalidad de los actores y actrices que les dan vida.
Y de todos ellos hoy destaco a Raimundo.
En la media luz de la casa de comida y sentado frente a Emilia, filosofan ambos sobre la vida y la muerte. Especialmente cuando esta última se antoja injusta y se ceba en una persona que tenía toda la vida por delante y muchas expectativas: Mariana. Pero no es esto lo que quería destacar, si no la profundidad de la conversación y la personalidad de uno de los personajes que intervienen, un hombre especial, con características diferenciales. Alguien instruido, con principios inalterables, con un profundo sentido de la justicia social,… una persona con una voluntad férrea que solo se tambalea cuando se anteponen los sentimientos hacia Francisca. Algo por otra parte que no tiene más aspecto que el destructivo, y que ensombrecen la imagen del hombre cuando sucede.
Entiendo que El Secreto es una telenovela con muchos personajes a los que hay que dar trama, y que ello podría ser un hándicap a la hora de profundizar en los mismos, por lo que a veces te encuentras con situaciones que incluso escapan a toda lógica. Pero supongo que es un peaje que hay que pagar.
Sin embargo ello no quita para que Raimundo pudiera tener algo más de visibilidad, fuera de lo que es su relación con la dueña (ahora menos) de La Casona. Es una persona con una reputación demostrada de cabal y que dice las cosas por su nombre, por lo que su influencia y mediación podría ser utilizada en conflictos que afectan a los vecinos o familia. Pero a pesar de que interviene puntualmente, nunca suele ir más allá de dar algunos consejos.
Aunque admito que en el fondo lo que considero más fuerte es que tengan a un actor de la talla de Ramon Ibarra relegado a un puesto menor, cuando podrían utilizar sus dotes profesionales para llevarlo más allá de lo que le tienen reservado casi siempre. Por cierto, aprovecho para destacar también su talla humana, que tod@s hemos podido reconocer a través de las redes sociales. Y que le hace merecedor de mi reconocimiento, porque aparte de compartir muchas de sus manifiestas afinidades, entiendo que, aunque persona pública, tiene todo el derecho a expresar sus opiniones particulares sin que nadie pueda reprochárselo.
Para terminar, un inciso (por si lo lee algún guionista, lo que ya es mucho pedir por mi parte y no creo que suceda). Ya lo he dicho otras veces, no pretendo dar lecciones de cómo deben hacer su trabajo, y entiendo que la celeridad que demanda una serie diaria no permite grandes aventuras, pero considero que precisamente para esto están los que los escriben. Para buscar cosas novedosas, que realcen a los personajes que tienen entre manos.
Y, ya puesta, pediría que además……..bueno, ¡¡son tantas cosas!!! Que no alargaran los guiones más allá de la resistencia de l@s espectadores, y sobretodo que en medio encontraran un momento para introducir algunas escenas de felicidad. Que el drama seguro que vende, pero como diría el refrán “lo poco gusta, lo mucho cansa,…y lo repetitivo aburre” 

26 de septiembre de 2016

Una lanza por Nicolás

Hace muchos meses que tengo aparcados los escritos en este blog, básicamente porque mi tiempo no da para más y he tenido que priorizar. Tampoco las tramas me motivan demasiado para escribir, más cuando la mayor parte derivan hacia situaciones extremas, y no creo que con la que nos está cayendo sea muy acertado contribuir con escritos que lleven este componente de negatividad. Pero el caso es que, en mi opinión, poco hay ahora mismo en la serie para motivos de alegría, ni siquiera en las tramas de relleno.
Sin embargo admito que echo en falta no poder opinar y explayarme en algunas cosas. Pero primero me debo a los seguidores de las páginas que co-administro, y después porque las grandes parrafadas no atraen la atención. Los mensajes han de ser cortos y concisos, sinó suelen ser ignorados.
Pero me apetece hablar de Nicolás, porque pocas voces se han alzado a su favor y en este caso me siento impelida a hacer de abogado del diablo intentando echar una mano al personaje, dentro de mis modestas capacidades. 
Es cierto que Nicolás no ha tenido mucho protagonismo por sí mismo, ya que su rol venía propiciado principalmente por el de Mariana. Sin ella será difícil encontrarle un sitio, más que el que se apunta: una situación extrema que le ha de permitir estar en el candelero unos días, y hacerle un espacio creíble para el futuro. O directamente puede que al final lo que se consiga es estropear al personaje, como desgraciadamente ha sucedido con otros a los que después ha sido difícil mirar como antaño. Entre ellos la misma Mariana (siento tener que decirlo, pero la mujer fuerte se fue convirtiendo en vulnerable, e incluso apocada en algunos temas, cosa que no se correspondía con el personaje de los primeros tiempos) Y, aunque desde la distancia y sin demasiadas alharacas, han continuado con ello al insinuarse que la chica no pudo superar un nuevo estatus de vida, lo que hizo que se alejara de su marido, dejando de confiar en él y acercándose a otras personas. ¿Qué Nicolás es culpable? Puede que en parte, al no darse cuenta de la situación y no poner de su parte para remediarla, pero no por ello se tendrían que sembrar dudas sobre su participación en la suerte que al final supuestamente ha corrido Mariana. Y conjeturar, ni que sea un momento, que él ha tenido algo que ver con la muerte de su esposa considero que ya es ir demasiado lejos (o lo sería si esto es lo que se proponen los guionistas). Por supuesto, y aunque después me tenga que dar con un canto en los dientes, ahora mismo no tengo ninguna duda de que es inocente de tal cosa, más teniendo en cuenta el amor que sentía por su esposa. ¿Qué es el causante de los roces que actualmente existen entre la familia de Mariana y él? Quizás si, por qué no hay que olvidar que llegó al pueblo con una idea preconcebida, pero tampoco hay que pasar por alto la desconfianza por parte de Rosario y del resto de la familia, que le consideran poco menos que culpable de la situación.
En realidad todo esto tendría una solución fácil: que Nicolás cogiera a su hija y se volviera a Murcia. Visto sin apasionamiento, nada le ata ya a Puente Viejo, mientras que en la ciudad tiene sus negocios y, por ende, el futuro de su hija. Si, alejaría a Juanita de su familia, pero es el padre de la niña y el único responsable de ella. Un padre con sus errores y aciertos, como todo ser humano.
Pero entiendo que hay una razón mucho más real que impide que esto suceda: el derecho de Alejandro Sigüenza a continuar trabajando en la serie. Por supuesto también existen los contratos que ligan, pero bien podría suceder que no fuera renovado como sucede en otras series. Como también existe para él el derecho inalienable de seguir si lo desea, mientras que su compañera se ha ido voluntariamente. No siempre sucede como en el caso de Jordi y Loreto, que lo pusieron más fácil al dejar los dos la serie al mismo tiempo.
Y tampoco están los tiempos para dejar un trabajo alegremente, más cuando el sector audiovisual tiene unos índices de paro tan elevados.
Una última consideración.
Quizás sea que no entiendo mucho el funcionamiento interno de una serie, y mucho menos de un producto diario que es posible que no dé lugar a que los responsables se puedan entretener en ahondar más en los personajes o en las situaciones. Lo que hace que se pierda la posibilidad de sacar todo el “jugo” a algunos de ellos (ahora mismo también pienso en Lucas y Sol). Pero considero que los guionistas pueden hacer bien su trabajo sin tener que recurrir a lo mismo de siempre. Demasiadas veces hemos visto los mismos argumentos (aunque convenientemente maquillados) y la situación de Nicolás tiene toda la pinta de seguir el camino de otros personajes. Aunque al menos hay una diferencia: en este caso no existe el egoísmo en el dolor y no ha dejado de lado a su hija. Al contrario, ahora mismo es su única razón de vivir.
Algo hemos avanzado. 

25 de mayo de 2016

¿Dónde están Lucas y Sol?

Evidentemente no puedo saber ni siquiera si existen estudios de mercado de la serie que de alguna manera dicten los pasos a seguir en un sentido u otro. Quizás sería pedir demasiado para un simple producto de sobremesa, que a pesar de ser una de las series más longevas y que cuenta con un buen número de seguidores fieles, tampoco parece tener especial repercusión en el conjunto de la cadena. Buena prueba de ello es la nula publicidad que existe sobre la misma y el también nulo protagonismo que les dan a sus actores, a pesar de ser todos ellos magníficos profesionales. Por cierto, algo que no sucede en otros países donde también se emite.
Tampoco sé si se deciden los guiones siguiendo las tendencias de las redes sociales, que si bien es cierto que pueden haber influido en algún momento en tramas concretas, a mi parecer no siempre se pueden considerar fiables. Porque mucho ruido no tiene por qué ser necesariamente sinónimo de lo más seguido, ni el sentir mayoritario. Creo que hay una atomización de seguidores muy amplia, y que las simpatías están bastante repartidas. Y puedo decirlo con conocimiento de causa al llevar diversas páginas, lo que me hace ser testigo de que, en contra de lo que pueda parecer, la gente sigue fiel a personajes que en su momento tiraron del carro pero que ahora ya no parecen ser el principal motivo de atención por parte de los responsables de los guiones. Por ello tengo la convicción de que la audiencia de la serie está aprendiendo a ser más crítica y a no aceptar sin más cualquier experimento.
Bueno, en este punto aprovecho para introducir una consideración. Quizás lo dicho anteriormente no sea del todo cierto, porque también hay quien se lo toma muy a pecho (afortunadamente también son muy poc@s) No quiero entrar en polémicas, pero admito que no deja de causarme estupor encontrarme incluso con algo parecido a amenazas por lo que considero un tema insustancial (Y en el que por descontado no voy a entrar. Por lo que aquí empieza y aquí se termina, aunque las ganas de decirlo me han podido).
Lo que no se termina es el motivo de esta parrafada inicial, de lo que ya he hecho algún apunte. Y no voy a negar que lo que sigue está movido por mis simpatías particulares hacia determinados personajes, pero es un tema que hace muchos días tengo ganas de poner en palabras.
Voy a centrarme concretamente en Lucas y Sol, aunque ello no signifique que tenga menos en cuenta al resto de personajes. TODOS. Pero haciendo hincapié de manera especial en esta pareja y en el resto de habitantes de La Quinta, que considero que han sido un puntal importante para la serie en el último año y que no están viendo reconocido este particular.
Lucas y Sol fueron promovidos en su momento como protagonistas y creo que con méritos sobrados para serlo y con un buen planteamiento de inicio que considero podía dar bastante juego. Además de ser una pareja bastante atípica para lo que nos tienen acostumbrad@s: sin ninguna afectación a pesar de su estatus social (un médico era alguien muy considerado entre sus convecinos, además de una de las principales fuerzas vivas del pueblo, mientras que ella ahora es una rica hacendada). Y son divertidos, simpáticos y muy, muy naturales. Ella con una dura historia a sus espaldas que ha logrado superar gracias al amor de la familia y de Lucas, él un médico entregado y generoso, dotado de un gracejo que lo hace especial y que para algunos se ha tildado de ligereza, aunque creo que en este caso se confunden los términos. Pero por encima de todo, grandes actores a los que considero que hasta ahora no se ha sabido sacar el rédito suficiente, y que unos guiones sin demasiada sustancia están dejando en segundo plano. Por descontado no soy nadie para decirles a los guionistas como tienen que hacer su trabajo, pero es más que evidente que, en el caso concreto de Sol y Lucas, estos personajes han pasado a ser casi figuras decorativas a las que de vez en cuando les dan alguna escena, siempre bonitas pero siempre cortas,… o muchas veces incluso en off, haciendo que sea la imaginación de cada uno/a quien haga el trabajo.
Quizás también haya quien piense que la historia no ha funcionado, pero creo que ni siquiera les han dado una oportunidad de empezarla, desarrollarla y mostrar todo su potencial.    

23 de mayo de 2016

Y la bondad.....

“Y la bondad,…..se encuentra en la cabeza y en el corazón. Y según lo que decidas hacer todos los días, serás un hombre bueno. O no…” 
(De la película el Señor de los cielos) 
Pero ¿qué es ser una buena persona? ¿Se puede ser buena persona solo para ciertas cosas o se ha de serlo todo el tiempo? ¿Quién decide que alguien es buena persona o no lo es? ¿Las buenas personas nacen o se hacen?
Muchas preguntas con una respuesta complicada, porque considero que no todo el mundo lo percibe de la misma manera ya que puede depender del momento, la situación o la relación con la persona dadora, o con uno/a mismo.
Es cierto que la bondad es una cualidad, pero también es algo que se presta a múltiples interpretaciones y a veces se puede llegar a confundir con debilidad emocional. Si te comportas bien, eres generoso y  empático, eres bueno,…si te comportas muy, muy bien, puedes llegar incluso a ser tachado de demasiado bueno e incluso ingenuo,…. pero si te sales de lo que se considera correcto, no tragas con todo, dejas de ser bueno o directamente eres malo. Cierto que quizás sea simplificarlo demasiado porque se pueden añadir muchos matices a cada una de estas consideraciones, pero en líneas generales creo que vendría a ser esto.
De todas maneras pienso que ante todo una buena persona ha de serlo por propia convicción, no porque se lo pida la sociedad o porque crea que puede ayudarle de alguna manera. Y ha de serlo siendo consciente de adoptar actitudes y llevar a cabo acciones que, además de hacer sentir bien una/o mismo, hagan lo propio a los demás, sin esperar por ello nada a cambio. Porque entonces ya no es ser bueno sinó interesado.  
¿Quién sería el paradigma en PV?
Realmente casi todos los personajes han cometido en algún momento un error que los sitúa en la línea media (incluidos los que se supone han de dar ejemplo, como los sacerdotes). La dualidad existe en ellos y ellas, aunque la mayoría están más inclinados hacia lo que se podría considerar buenas personas: se portan bien con el prójimo y con los suyos, son generosos y saben dar cariño y apoyo de manera altruista.
Pero también existen los que están en el lado oscuro, con su máxima expresión en Francisca. Ciertamente ha habido otros (muchos), que han demostrado que el alma humana es impredecible y que algunas cosas que a la mayoría se nos antojan una barbaridad, para algunos y algunas no significan nada. El desprecio hacia la vida de los demás desgraciadamente es una realidad que salta con demasiada frecuencia ante nuestros ojos, empujada muchas veces por el fanatismo, el odio o el rencor. 
¿Hemos de añadir a Hernando a esta última lista? ¿Es Hernando una buena persona? Ahora mismo creo que no, a menos que me demuestre lo contrario.  
La verdad es que por mucho que me esfuerzo no consigo encontrar nada que me haga cambiar esta apreciación, porque hasta el momento no ha hecho nada para que, en mi opinión, pueda considerarlo así. Más bien al contrario. Comportarse bien con los más allegados, los que están bajo su responsabilidad, no es ser bueno, es hacer lo correcto. Pero con los demás, con la gente de su alrededor, se ha conducido exactamente como suele ser habitual en Francisca, la mala por excelencia: sin mostrar la más mínima consideración, sin sopesar las consecuencias de sus actos en el devenir futuro de muchas personas, sin construir puentes con nadie, más bien derruyendo cualquier intento de tenderlos,…. Y además ha cometido al menos un error importante y que va a lastrar su imagen futura: ha sido muy injusto, ya no sólo en su proceder con Severo, sino que encima ha aplicado el mismo rasero a todo el mundo, sin pararse a valorar si se llevaba por delante a algún inocente.
Y ahora es cuando me dicen que si hizo algo bueno y se movió en el tema del atentado. Ya hace días que veo esta justificación que considero totalmente incorrecta. No avisó a nadie, y por supuesto no era necesario que lo hiciera a Longinos porque éste ya estaba al caso. Lo que le pidieron es que hablara con Severo para que éste tomara medidas de precaución, cosa que es evidente que Hernando no hizo. De todas maneras también hay que decir que si hubiera hecho algo para ayudar sería realmente un necio al esforzarse en dar la imagen de persona sin escrúpulos. Algo que de haber sucedido tampoco le redimiría a mis ojos, porque antes ya cometió otro desaguisado que solo la suerte pudo enmendar, y sobre este tema sí que no hay dudas.  
Y vuelvo al tema del inicio. Los buenos y los malos.
Es claro quién encabeza los segundos, pero admito que no entiendo que pretenden con Hernando alineándolo en esta misma posición, con un comportamiento poco razonable y despiadado, que nunca puede ser justificado por el hecho de ser supuestamente un hombre atormentado. Dejando de lado los pocos méritos que hace para acercar posiciones con el resto de personajes, además es de los que menos interactúa, excepto con su entorno más inmediato y aún con ello sin demasiada fortuna. Y es algo que me cuesta comprender, aunque supongo que es un tema de impaciencia y que esto va a cambiar algún día.

(Otro día dedicaré este espacio a la relación con Camila y lo que pienso de ello, algo que supongo va a levantar alguna ampolla). 

20 de mayo de 2016

Poder ¿o suerte?

Cuando Martín llegó a PV, después del salto temporal, llevaba en su mochila una idea fija: reencontrarse con su familia y abrazar a su madre. Lo primero costó un tiempo, pero llegó,…. lo segundo fue imposible. Aunque todo ello trajo otro objetivo: el averiguar los pormenores de la muerte de Pepa, llegando a establecer la certeza de la implicación de Francisca. Sin embargo nunca llegó el momento para que Martín pudiera ver como la doña pagaba por ello. 
(En realidad ésta solo es una de las muchas cosas que nunca se han cerrado, de las que nunca más se supo)
Después pasaron otros y otras (enumerarlos harían la relación interminable), pero Francisca les fue apartando uno a uno de su camino sin ningún rasguño por su parte.
Entonces llega Severo, también con una idea concreta, pero esta vez con certezas y todos los ingredientes para que al fin se haga justicia: dinero, poder, influencias, buena posición, y sobretodo voluntad de hacer pagar a Francisca lo que le hizo a él y a su familia,….. Y además con la esperanza añadida para l@s espectadores de poder ver al fin a la doña morder el polvo. Sin embargo y a pesar de un buen intento y un fuerte revés al principio, Francisca vuelve a resurgir de sus cenizas, incluso con nuevos bríos. Mientras que Severo se queda otra vez en la casilla de salida, sin consumar su venganza, que ahora además ha pasado a ocupar un plano residual. Siempre presente, pero cada vez menos prioritaria, ni para él, ni aparentemente para los guionistas, que parecen preferir llenar páginas de guion con tramas tangenciales. Que, por supuesto, también tienen su razón de existir, especialmente las que se refieren a sentimientos importantes para sus protagonistas. Severo buscaba venganza, pero encontró en su lugar otras cosas infinitamente más valiosas: el amor de Candela, la amistad incondicional de Carmelo, el cariño de su hermana Sol, el respeto de todo un pueblo,…. y un hogar y una familia. La misma que ahora ha pasado al primer lugar de sus prioridades y que le ha convertido al mismo tiempo en el blanco de las críticas, no por el hecho de priorizar su seguridad, sino por cómo lo está haciendo, aliándose con su mayor enemiga. Pero ¿acaso la mayoría de las personas no se posicionarían de la misma manera que él ante el peligro, pactarían si fuera necesario con el diablo para salvaguardar a  los suyos?
Aunque mirándolo bien ¿qué ha hecho Severo tan terrible? ¿Escuchar a Francisca? Si, por supuesto nada bueno y algo sorprendente, especialmente con los antecedentes antes mencionados, pero hay temas acuciantes que precisan manga ancha y mirar hacia otro lado antes que perderse en reproches pasados. Y si, se está diciendo que le mangonea de alguna manera, algo que no se puede negar, ya que el objetivo es claro: enfrentarle a Hernando para que se maten entre ellos y así ver despejado su camino sin mancharse las manos y manteniendo la impunidad. Pero para que ello suceda hacen falta mucho más que palabras o papeles firmados, y hasta ahora solo hemos visto esto. Hay que doblegar también la conciencia de Severo y es algo mucho más complicado, a pesar de la ayuda inestimable del mismo Hernando, que está haciendo méritos más que sobrados para estar en el primer lugar de la lista.
Pero hablando de Hernando.
¿El objetivo de éste para ir a PV? Aparentemente tampoco él va a ser el vengador que se espera. Porque no parece tener nada que ver con Francisca, ya que nunca ha dejado entrever ningún interés especial ni nada que lo relacione con ella, ni en el pasado, ni en el presente, solo un vago comentario de ésta al encontrarse. Si, la excusa es que ha venido para vengar a los Mella, pero probablemente en algún momento habría llegado igualmente. Lo que se ve ahora mismo se circunscribe a un tema exclusivamente de negocios, aunque dicho con la boca pequeña porque aún han de salir muchos secretos. (Que, por cierto, he decidido que ni siquiera voy a perder el tiempo en conjeturar, y que ya se sabrán en su debido momento). 
Hasta el momento Hernando se mueve exclusivamente en el espacio de su casa, su familia  y su negocio, sin dejar asomar nada más, excepto a un hombre solitario y amargado, enamorado de una mujer a la que es incapaz de confiarse, y a la que ha puesto a prueba la paciencia y comprensión. Pero hasta aquí nada que suponga una excesiva novedad, algo que no hayamos visto anteriormente en otras versiones y con otros personajes. Por ello creo que están demorando demasiado la resolución de algunos secretos que podrían dar algo de vidilla a esta trama instalada en un bucle que no parece tener salida inmediata. Entiendo que hay que mantener la expectación y que la revelación de secretos la rompe de alguna manera, pero tampoco se puede tensar demasiado la cuerda de la paciencia de l@s espectadores. Dosificado,… y todos y todas tan contentos!! Porque a veces parece que se olvida que se trata de un producto supuestamente de entretenimiento y no para aumentar aún más la desazón, cuando la vida ya se encarga sola de hacerlo.

Nota: Cuando he escrito esto, aún no había visto que esta semana llega un nuevo personaje que parece tiene en el punto de mira a Francisca ¿Será esta vez la definitiva? 

11 de mayo de 2016

La venganza

Definición de venganza: “La venganza es una reprimenda que se ejerce sobre una persona o un grupo de ellas por una acción que es percibida como mala o dañina. El sujeto que se siente afectado decide vengarse y concreta una especie de reparación por el daño. La venganza supone una compensación por el agravio recibido”.
No sé si sería fácil hacer una telenovela sin que existieran en ésta sentimientos extremos que le dieran expectación. Y la venganza es uno de los recursos más utilizados, aunque también pienso que el más peligroso porque puede  normalizar algo que, de alguna manera, es un modo de pensar dañino. La venganza NUNCA tendría que ser un fin y NUNCA puede ser justificable. Y menos la venganza del tipo que vemos en la serie, que invariablemente busca el mal en su última acepción. No importa el dolor físico, ni moral, ni si se hace extensible a más personas que las directamente afectadas, sólo importa la satisfacción de ver al adversario sufriendo, hundido, o directamente muerto.
Y de una manera u otra, casi todos los personajes de la serie han pasado por ello. No obstante hay que hacer distinciones, porque hay venganzas que entiendo que no son exactamente esto, sino consecuencia de actos erróneos como pueden ser las infidelidades o acciones que afectan a la convivencia, y que generan situaciones complicadas en la que una o ambas partes se sienten ofendidas, a veces recíprocamente. Pero en este caso el tiempo suele ser el principal factor determinante para resolverlo, además de la buena voluntad y el saber hablarlo.
Sin embargo hay las otras venganzas, las que si buscan el mal aunque  implique sufrimiento físico. Y en la lista, con nombres destacados, están los tres terratenientes más conocidos de Puente Viejo. Por supuesto incluyo a  Severo, que también entra dentro de la categoría de personas con intenciones reprochables, aunque el destinatario sea alguien como Francisca que ha dejado un reguero de destrucción y muerte a su paso.
Pero Hernando se suma a la lista con un hecho diferencial. Si Severo o Francisca, cada uno por lo suyo, tienen motivos reales para buscar una reparación (insisto, NUNCA es justificación) Hernando basa su venganza en hechos de los que ni siquiera se ha molestado en tratar de averiguar su veracidad. Solo se mueve por indicios, no por pruebas, lo que además le coloca en posición de cometer una tremenda injusticia.
Hernando aún no ha demostrado que además sea una buena persona. Cuida de los suyos porque es su responsabilidad, muestra sentimientos tiernos hacia sus mujeres, pero fuera de todo esto se muestra implacable y duro, sin ejercer empatía con sus semejantes. Cuando mucho se muestra educado y cortés. Y todo esto lo coloca más cerca de la Montenegro que de Severo.
Es cierto que éste tampoco es un santo y que intentó arruinar a Francisca, pero asumió las consecuencias colaterales y no dejó que nadie más que la doña sufriera por sus acciones. Sin embargo los otros dos actúan diferente, porque ya sabemos que Francisca no se detiene ante nada, y lo mismo ha hecho hasta ahora Hernando. A éste no le importó dejar a La Quinta sin agua con el propósito de arruinar la hacienda y sin tener en cuenta el montón de personas que se verían perjudicadas (no Severo, suficientemente rico como para soportar este contratiempo). Pero infinitamente peor ha sido el mirar hacia otro lado cuando toda una familia estaba en peligro y podía hacer algo para evitarlo, lo que no dice nada a su favor. Más bien al contrario.
Y podremos entender que Severo no pueda perdonar esto último. 

10 de mayo de 2016

No tener miedo

No son palabras mías, sino del periodista Carles Capdevila. Pero la siguiente reflexión me parece muy interesante:
“No tener miedo de lo que dirán es esencial, porque perdemos tiempo, a veces años y en algún caso vidas enteras, bloqueados por la opinión de otros. Es imprescindible imaginar cómo serán recibidas nuestras palabras. Pero también lo es asumir las consecuencias sin miedo. No se trata de ser más frescos, más inmunes al otro, sino más responsables” (traducida del original en catalán).
Este es un blog de opinión que reconozco que cada vez deriva en mayor medida hacia opiniones personales y menos a lo que en principio estaba destinado: hablar de la serie El Secreto de Puente Viejo.
Pero se me antoja algo complicado separar ambas cosas sin que se visibilicen sentimientos propios, de lo contrario sería una enorme hipocresía y un intento de adular a quien lee lo que una escribe. Y no es, ni nunca ha sido, mi intención. Sin embargo he de admitir que también he cambiado la manera de entender este espacio,…..o puede que la que haya cambiado sea yo, empezando a ver las cosas de otro color.
Cierto que una ya no es una jovencita, pero precisamente por esto y porque los años la hacen a una más sabia (en el sentido de madurar), se acaba aprendiendo a valorar en su justa medida las cosas que son realmente importantes, y Puente Viejo es solo una distracción, sin más. O al menos tendría que serlo, por lo que las opiniones que afectan a este tema no tendrían que pasar del ámbito de desmenuzar determinados aspectos de la misma ficción. Que es cierto que pueden ser entendidos de diferente manera por las partes, pero sin ser necesario ir más allá y enfangarse además en discusiones estériles por defender puntos de vista diferentes, algo que me parece una enorme pérdida de tiempo y energías.
Por supuesto respeto quien quiera hacerlo, o lo crea conveniente para expresar su opinión. Pero siempre que se haga escuchando también con el mismo respeto las opiniones de los demás, sin pretender tener la razón inapelable.
También es cierto que hay quien lo vive con apasionamiento y a veces ello lleva a hacerlo tan propio que puede llegar a confundirse la línea entre ficción y realidad. Y se puede acabar mezclando también a los actores y actrices, que pueden verse abducidos de alguna manera por su personaje.
Naturalmente la mayoría de los seguidores de esta telenovela, y por extensión de todas, saben hacer esta distinción entre ficción y realidad. Quizás quien lo vive con mayor intensidad es quien se mueve por las redes sociales, donde es más fácil poder comentarlo con otras personas, conjeturar, dar opinión e incluso posicionarse con un tema o una trama concreta, dependiendo de las simpatías particulares de cada uno o una. Por cierto, también un lugar donde se conoce gente y se forjan amistades, algo que siempre habré de agradecer. Sin embargo, y paradójicamente, también se producen enemistades entre personas que no se conocen personalmente, porque aún con el nombre por delante, parece mucho más fácil decir según qué cosas en según qué espacios, sin que exista el “problema” del cara a cara físico.

(Espero que nadie se sienta aludido o aludida, porque estoy generalizando. Tampoco es mi pretensión censurar a nadie, porque como dicen “mi libertad se termina dónde empieza la de los demás”  y todo el mundo tiene derecho a expresarse como le parezca. Aunque después no comparta su punto de vista)   

5 de mayo de 2016

Miedo, temor,...¿.o sentido de la responsabilidad?

 “El miedo es el camino hacia el lado oscuro. El miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio, el odio lleva al sufrimiento. Percibo mucho miedo en ti”
-Yoda a Anakin Skywalker (Star Wars)
Pero ¿es miedo o temor lo que atenaza a Severo? ¿Qué diferencia hay entre un sentimiento y otro? ¿O acaso la línea es tan fina que es difícil diferenciarlo?
La definición de miedo es la del sentimiento que experimenta alguien ante la posibilidad de que le suceda algo contrario a lo que desea. La del temor es la de huir o evitar situaciones de peligro imaginario. Pero ambos sentimientos pueden hacer que una persona se quede quieta, ambos hacen dudar, por lo que es difícil establecer cuando el temor se convierte en miedo, o al contrario.
Lo que es claro es que Severo no es un hombre cobarde, sino que es una persona que ha sabido hacerle frente a la vida con determinación y coraje. Y que no se amilana fácilmente, aunque también es cierto que el poder puede ayudar en ocasiones y en ciertos casos. Pero ni siquiera él, con todo lo que tiene al alcance, puede controlarlo todo.
Y ahora Severo tiene mucho que perder, y no es un tema económico. Sabemos que el dinero para él solo ha sido un fin, no una ambición. Y si bien es cierto que el tener posibles le ha permitido lo que más deseaba en este mundo, que era reencontrarse con su hermana, ahora también es su talón de Aquiles al ponerlo en el punto de mira de los que odian a las élites. No importa que sea justo con sus subordinados, ni su generosidad, ni que sea una persona sin ínfulas, ni que su familia también tenga estas mismas cualidades: para los extremistas es un hombre rico y poderoso, y esto es suficiente para ser odiados.
Pero aún a pesar de que Severo ya ha asumido esto último, es mucho más difícil, por no decir insoportable, hacerlo del hecho de que ello le está poniendo en peligro no solo a él, sino principalmente a toda su familia. Algo que es claro que a casi todo el mundo (y ahora me refiero a la vida real) llevaría a mal traer, y que podría impulsar a tomar decisiones parecidas y extremas. Sean erróneas o no.
Tampoco hay que olvidar que, en el caso concreto de Severo, ha adolecido buena parte de su vida del calor de una familia, y que es ahora cuando puede disfrutarla. Tiene una esposa a la que le une un amor tierno y profundo, una hermana a la que adora, un cuñado con el que le une una muy buena relación y el compañero, casi hermano, que ha sido durante años su mejor apoyo para salir adelante y llegar a donde está. Es fácil entender que el solo pensamiento de que alguno de ellos pueda sufrir algún percance, debe ser insoportable.  
Y es evidente que le importa mucho el hecho de salvaguardar a todos los suyos, por lo que entra dentro de lo comprensible que no dude demasiado en tragarse su orgullo para hacer lo que crea conveniente por ellos. Es su responsabilidad, y a ello se aferra. Y si para conseguir su propósito ha de pactar con el diablo no parece que esto vaya a detenerle.
Sin embargo cuando este diablo tiene además forma de una mujer concreta, las cosas adquieren otra dimensión. Aunque siempre visto desde la óptica de los demás, incluid@s los espectadores. Porque en su determinación está permitiendo que Francisca le manipule. De manera sutil, pero implacable, como es ella. Haciendo al mismo tiempo que Severo dé la imagen de bobo, ingenuo o cualquier otra cosa peor, y con el agravante de que sabe cómo las gasta la doña, de que no puede confiar en ella. Encima aliarse con ella le lleva a enfrentarse con toda su familia, y probablemente en el futuro a Hernando Doscasas, porque es claro que este es el objetivo de Francisca. Y por encima de todo, olvidando que uno de los motivos que le llevaron a PV fue precisamente resarcirse de todo lo que ésta le había hecho pasar a él y a su familia, y que parece haber quedado en segundo plano. ¿Por qué? ¿Por intereses de la producción del programa, para dar entrada a otros, por agotamiento de ideas,….?
Y aquí llega además una protesta, de la que me hago eco, pues no es sólo mía. Demasiadas veces hemos visto como para dar protagonismo a uno o una se hunde en el fango a alguien más. Ahora le toca otra vez a Severo (y ya van…) Y creo que ya no es cansancio sino que llega mucho más lejos, que Francisca sea de las que invariablemente suela llevarse el gato al agua. Nadie, ni siquiera ella o alguien como ella, puede ganar siempre.
Y van a conseguir que la gente huya por agotamiento.   

(Por cierto: acabo de ver las audiencias del miércoles. Creo que si no se ponen las pilas todo esto va a tener pronto fecha de caducidad. Lo cual, ya lo digo, voy a lamentar profundamente).