Hace muchos meses que tengo aparcados los escritos en este blog, básicamente porque mi
tiempo no da para más y he tenido que priorizar. Tampoco las tramas me motivan
demasiado para escribir, más cuando la mayor parte derivan hacia situaciones
extremas, y no creo que con la que nos está cayendo sea muy acertado contribuir
con escritos que lleven este componente de negatividad. Pero el caso es que, en
mi opinión, poco hay ahora mismo en la serie para motivos de alegría, ni
siquiera en las tramas de relleno.
Sin embargo
admito que echo en falta no poder opinar y explayarme en algunas cosas. Pero
primero me debo a los seguidores de las páginas que co-administro, y después
porque las grandes parrafadas no atraen la atención. Los mensajes han de ser
cortos y concisos, sinó suelen ser ignorados.
Pero me
apetece hablar de Nicolás, porque pocas voces se han alzado a su favor y en
este caso me siento impelida a hacer de abogado del diablo intentando echar una
mano al personaje, dentro de mis modestas capacidades.
Es cierto que Nicolás no ha tenido mucho protagonismo por sí mismo, ya que su rol venía propiciado principalmente por el de Mariana. Sin ella será difícil encontrarle un sitio, más que el que se apunta: una situación extrema que le ha de permitir estar en el candelero unos días, y hacerle un espacio creíble para el futuro. O directamente puede que al final lo que se consiga es estropear al personaje, como desgraciadamente ha sucedido con otros a los que después ha sido difícil mirar como antaño. Entre ellos la misma Mariana (siento tener que decirlo, pero la mujer fuerte se fue convirtiendo en vulnerable, e incluso apocada en algunos temas, cosa que no se correspondía con el personaje de los primeros tiempos) Y, aunque desde la distancia y sin demasiadas alharacas, han continuado con ello al insinuarse que la chica no pudo superar un nuevo estatus de vida, lo que hizo que se alejara de su marido, dejando de confiar en él y acercándose a otras personas. ¿Qué Nicolás es culpable? Puede que en parte, al no darse cuenta de la situación y no poner de su parte para remediarla, pero no por ello se tendrían que sembrar dudas sobre su participación en la suerte que al final supuestamente ha corrido Mariana. Y conjeturar, ni que sea un momento, que él ha tenido algo que ver con la muerte de su esposa considero que ya es ir demasiado lejos (o lo sería si esto es lo que se proponen los guionistas). Por supuesto, y aunque después me tenga que dar con un canto en los dientes, ahora mismo no tengo ninguna duda de que es inocente de tal cosa, más teniendo en cuenta el amor que sentía por su esposa. ¿Qué es el causante de los roces que actualmente existen entre la familia de Mariana y él? Quizás si, por qué no hay que olvidar que llegó al pueblo con una idea preconcebida, pero tampoco hay que pasar por alto la desconfianza por parte de Rosario y del resto de la familia, que le consideran poco menos que culpable de la situación.
Es cierto que Nicolás no ha tenido mucho protagonismo por sí mismo, ya que su rol venía propiciado principalmente por el de Mariana. Sin ella será difícil encontrarle un sitio, más que el que se apunta: una situación extrema que le ha de permitir estar en el candelero unos días, y hacerle un espacio creíble para el futuro. O directamente puede que al final lo que se consiga es estropear al personaje, como desgraciadamente ha sucedido con otros a los que después ha sido difícil mirar como antaño. Entre ellos la misma Mariana (siento tener que decirlo, pero la mujer fuerte se fue convirtiendo en vulnerable, e incluso apocada en algunos temas, cosa que no se correspondía con el personaje de los primeros tiempos) Y, aunque desde la distancia y sin demasiadas alharacas, han continuado con ello al insinuarse que la chica no pudo superar un nuevo estatus de vida, lo que hizo que se alejara de su marido, dejando de confiar en él y acercándose a otras personas. ¿Qué Nicolás es culpable? Puede que en parte, al no darse cuenta de la situación y no poner de su parte para remediarla, pero no por ello se tendrían que sembrar dudas sobre su participación en la suerte que al final supuestamente ha corrido Mariana. Y conjeturar, ni que sea un momento, que él ha tenido algo que ver con la muerte de su esposa considero que ya es ir demasiado lejos (o lo sería si esto es lo que se proponen los guionistas). Por supuesto, y aunque después me tenga que dar con un canto en los dientes, ahora mismo no tengo ninguna duda de que es inocente de tal cosa, más teniendo en cuenta el amor que sentía por su esposa. ¿Qué es el causante de los roces que actualmente existen entre la familia de Mariana y él? Quizás si, por qué no hay que olvidar que llegó al pueblo con una idea preconcebida, pero tampoco hay que pasar por alto la desconfianza por parte de Rosario y del resto de la familia, que le consideran poco menos que culpable de la situación.
En realidad
todo esto tendría una solución fácil: que Nicolás cogiera a su hija y se
volviera a Murcia. Visto sin apasionamiento, nada le ata ya a Puente Viejo,
mientras que en la ciudad tiene sus negocios y, por ende, el futuro de su hija.
Si, alejaría a Juanita de su familia, pero es el padre de la niña y el único
responsable de ella. Un padre con sus errores y aciertos, como todo ser humano.
Pero entiendo
que hay una razón mucho más real que impide que esto suceda: el derecho de
Alejandro Sigüenza a continuar trabajando en la serie. Por supuesto también
existen los contratos que ligan, pero bien podría suceder que no fuera renovado
como sucede en otras series. Como también existe para él el derecho inalienable de
seguir si lo desea, mientras que su compañera se ha ido voluntariamente. No
siempre sucede como en el caso de Jordi y Loreto, que lo pusieron más fácil al
dejar los dos la serie al mismo tiempo.
Y tampoco
están los tiempos para dejar un trabajo alegremente, más cuando el sector
audiovisual tiene unos índices de paro tan elevados.
Una última
consideración.
Quizás sea
que no entiendo mucho el funcionamiento interno de una serie, y mucho menos de
un producto diario que es posible que no dé lugar a que los responsables se puedan
entretener en ahondar más en los personajes o en las situaciones. Lo
que hace que se pierda la posibilidad de sacar todo el “jugo” a algunos de
ellos (ahora mismo también pienso en Lucas y Sol). Pero considero que los
guionistas pueden hacer bien su trabajo sin tener que recurrir a lo mismo de
siempre. Demasiadas veces hemos visto los mismos argumentos (aunque
convenientemente maquillados) y la situación de Nicolás tiene toda la pinta de
seguir el camino de otros personajes. Aunque al menos hay una diferencia: en
este caso no existe el egoísmo en el dolor y no ha dejado de lado a su hija. Al
contrario, ahora mismo es su única razón de vivir.
Algo hemos
avanzado.















