12 de agosto de 2015

Los nuevos protagonistas

Hay quien se pregunta quién va a ser el próximo protagonista de la serie tras la desaparición de Inés, porque es casi seguro que Bosco va a perder este papel. Por descontado nada sé sobre las intenciones de los responsables de la serie, pero a mí se me ocurren un par de opciones, y ninguna de ellas pasa por darle más protagonismo a Francisca y a su recién estrenado esposo. Considero imposible que su historia pueda arrastrar nada más que a unos cuantos incondicionales, porque además está imbuida de la parte peor del ser humano y no reporta más que sentimientos extremos que poco o nada tienen  que ver con el espectador desea ver. Y no digo que el concurso de un/a villana no sea necesario para romper la monotonía, aunque tampoco considero imprescindible que actúe constantemente para traer el sufrimiento a los demás o para utilizar su poder para avasallar. La gente es capaz de buscarse complicaciones por si misma sin que intervengan personajes de esta calaña (o si no que se lo pregunten por ejemplo a  Emilia y Alfonso)
Pero este es otro tema y hablaba de posibles protagonistas.

A estas alturas creo que ya he dejado bastante cristalino que mis claros favoritos son Lucas y Sol. Y por descontado Candela y Severo. Creo que todos ellos pueden ser el revulsivo que necesita la serie para salir de la apatía en la que está inmersa. Nuevas relaciones, pasión, lucha y triunfo del amor, son palabras que ahora mismo son casi utopías, pero que se pueden convertir en hechos con estas parejas, junto con las de Matías y Prado y  Gracia e Hipólito.
Además esta vez los personajes llegan mucho más trabajados, y la elección de los actores ha sido mucho más acertada, según el criterio casi unánime de los foros y páginas sobre la serie. 
Evidentemente a Candela / Aida ya la conocemos desde hace mucho tiempo y no tiene que demostrar nada, porque ha dado sobradas pruebas de su buen hacer, aunque ello no le haya evitado haber quedado relegada en las tramas. Ahora parece que se va a hacer justicia y va a volver a un plano principal de la mano de Severo/ Chico, un personaje que ya está dando muy buenos momentos. Bien plantado, educado, culto, caballeroso, generoso, y  una persona poderosa e influyente, pero que sabe administrar esto sin dejarse corromper, y que además da muestras de ser un hombre justo y cercano a la gente. Vamos, un espécimen nuevo en un mundo bastante cerrado y dominado por los terratenientes, de los que Severo viene a suponer la antítesis.  
Pero a Severo le falta algo y es conocer el amor de verdad, no el fraternal de amigo o hermano, sino el que nubla los sentidos y hace estremecer. El que puede conocer por Candela, aunque posiblemente antes tengan recorrer un largo y lento camino. Porque Candela habrá de enfrentarse a otro tema, como es la fidelidad a su difunto esposo Tristán, algo que no es insalvable pero que necesitará de tiempo y el convencimiento de que aún existe una oportunidad para ella. Pero los grandes amores se cuecen sin prisas, y este puede ser uno de ellos.
La otra pareja, Sol y Lucas, es diferente. Los obstáculos, que tampoco son insalvables en su caso, se  los ponen la sociedad con sus conveniencias, pero ellos son dos personas fuertes y con arrestos, que sabrán hacerles frente. De todas maneras la suya es una historia bastante poco corriente: un médico, con lo que representaba de una de las fuerzas vivas de un pueblo, y una mujer que ha dejado atrás un pasado oscuro y ahora reconvertida en señora de posibles, es algo bastante novedoso. Pero para ellos ya no hay dudas, porque el amor ya ha hecho mella en el corazón de ambos. Por cierto, se reprocha a Lucas que rápidamente haya sustituido a Aurora en sus querencias. Pero ahora queda demostrado que lo suyo fue una relación con unos sentimientos mal entendidos, y que jamás hubo amor en el sentido estricto del término, sino algo parecido, que de haber seguido con sus planes podría haberlos convertido en dos personas infelices.
Pero volviendo a las parejas actuales, o a las que están todavía en estado incipiente. Creo que todas ellas, las dos, pueden volver a traer la pasión y el romanticismo en mayúsculas. O esto espero.

11 de agosto de 2015

Huyendo de un pasado

Su carácter es complicado, pero su vida también lo ha sido.
Sin embargo aceptar esto no significa que automáticamente todo haya de ser más fácil, porque otra cosa es la convivencia con una persona como Sol. Que no es que sea mala persona, solo es un ser atormentado que ha de aprender a quererse a sí misma y también a dejarse querer. Aunque lo segundo sea más fácil que lo primero, porque ya existe quien la quiere y quien desea ayudarla a quererse.
Las carencias afectivas pasan factura y Sol parece haber olvidado lo que es sentirse arropada por quien le da su afecto. Y la desconfianza es comprensible cuando ha sido utilizada como una muñeca de trapo en manos de hombres sin escrúpulos, que ha tenido que crearse una coraza para sobrevivir, que ha visto como le arrebataban la inocencia antes de empezar a vivir, y que al final probablemente ya había asumido un destino que parecía no poder cambiarse. Pero si se puede, y para Sol ha surgido la oportunidad de dejar atrás una vida que solo se antojaba sin libertad, ni futuro.
Hay quien se impacienta por el carácter de la chica y su carácter cambiante, que hasta el momento parece dejarse arrastrar por factores ajenos, y que para una mujer que se antoja aparentemente fuerte como Sol no tendrían que ser un problema  difícil de superar. Pero no ha sido solo abandonar el entorno en el que se movía, sino entrar en otro mundo totalmente diferente, y quizás es complicado asimilarlo. Ha pasado de ser una simple herramienta para unos fines concretos, tratada sin la mínima consideración, a ser una mujer respetable, respetada e incluso querida por quien o quienes han visto detrás de ella a la auténtica Sol.
Sin embargo esto no parece suficiente para calmar sus temores, aunque ahora arrastra también en cierto modo a su hermano. Porque no es Severo quien pretende imponerse, sino que es Sol quien, como dijo Carmelo, se está comportando egoístamente, dejando que sus miedos la condicionen y que su pasado la persiga en vez de plantarle cara, y además sin que acabe de ver que ello condiciona a los que la quieren. Por supuesto tampoco pretendo decir que tenga que someterse y callar lo que siente, solo que quizás habría de ceder un poco e intentar entender.
Y especialmente no decidir por los demás. En concreto por Lucas, del que parece quiere huir, aunque es evidente que lo que teme es que si vuelve a verle no podrá acallar sus sentimientos. Pero si Lucas la acepta tal como es, que es consciente de a lo que enfrenta por el pasado de ella y aún así esto no lo frena, es difícil entender porque se ha de negar el amor, a tener a su lado a un hombre que no busca satisfacer unas necesidades sino estar con ella por algo más que entra ya en el terreno de los sentimientos.

9 de agosto de 2015

Acabando una etapa

Aunque dé la impresión que me estoy anticipando a un acontecimiento que ya está en boca de todos: la muerte de Inés, y que la pregunta que me formulo parezca que vaya en esta línea, no es la intención de este escrito. 
¿Cuántos velatorios hemos visto en el Jaral? Me respondo yo misma: demasiados para un solo lugar, lo que convierte a esta casa en un lugar impregnado de malos recuerdos.  
Y a todo ello hay que añadir la misma atmósfera austera, en la que desde los muebles hasta los cortinajes llevan impresos un halo de fatalidad. El mismo que da cuenta de que es un lugar en el que la felicidad no ha hecho mucha estancia, un sitio que desde hace tiempo solo parece destinado a acoger a desahuciados por las tramas, personajes que han perdido relevancia y que acaban convirtiéndose en casi invisibles, o finiquitando definitivamente su trayectoria. Pues una vez relacionados con estas cuatro paredes, pocas posibilidades les quedan más que sufrir lo indecible, salir con los pies por delante o acabar huyendo, en este último caso como han hecho Martín y María, o Aurora. Y esperemos que pronto sea Candela la que haga las maletas, porque creo que ya estamos cansad@s de verla sin apenas trama, solo penando por los demás y sin la posibilidad de pensar en sí misma. Y, ¿porque no? también que suceda algo con el único representante de la saga familiar que queda en PV, Bosco, al que espero deparen mejor suerte si es que tienen en mente buscarle una nueva compañera, una vez Inés desaparezca de la serie esta semana.
Por ello casi es reconfortante para l@s que la serie aún nos supone algo, que este sitio y La Casona, otro lugar no muy recomendable para dejarse caer, vayan perdiendo protagonismo en favor de La Quinta Miel Amarga y de sus habitantes. Lugar en el que, por cierto, se respira un aire diferente a las demás, en la que el ambiente está embebido de un aire señorial y con un cierto toque masculino, en la que la luz y el color bañan las estancias y en la que la exquisitez es signo de identidad. Incluyendo a sus habitantes, para los que no se escatima un vestuario elegante y variado, acorde con su posición.
Lo que no es diferente es en cuanto a felicidad se refiere. Los problemas que arrastra Sol están impidiendo que este estadio de vida se pueda instalar sin reservas en este lugar, dejando además otras secuelas que afectan a algo que parecía inquebrantable no hace mucho: la amistad entre los dos hombres de la casa, que a pesar de todo permanece.
Y a todo ello he llegado a lo quería decir realmente.
Quizás me estoy dejando llevar por una impresión precipitada, pero creo que se está produciendo un cambio sutil que ha de permitir dar un aire nuevo a la serie. Y esto solo lo pueden traer nuevas historias que vuelvan a hacer vibrar como antaño, y en las que tengo depositadas muchas esperanzas. Por descontado me refiero a Sol y Lucas, y también a Candela y Severo. Y fuera de allí, a la preciosa y tierna relación de dos adolescentes como Matías y Prado, y a la que se adivina complicada lucha de un chico bonachón y una encantadora encajera para superar todos los obstáculos que les impiden la plena felicidad.

8 de agosto de 2015

Justicia. Aunque a medias

Si para una persona corriente ya supone un descalabro considerable verse en la tesitura de tener que cambiar radicalmente los hábitos de vida, para alguien que con solo chascar los dedos tenía el mundo a sus pies debe ser algo inimaginable. Aquello de “mando, ordeno y que se haga pronto por aquí, un quítame de en medio este estorbo por allá……..y después unas pesetillas para aliviar la conciencia por acullá”, ha pasado a convertirse en NADA. 
Al menos esta vez aquello de que las malas acciones acaban revertiendo en quien las ejecuta, parece que se está haciendo realidad. Aunque haya costado lo indecible, y por el camino hayan quedado multitud de damnificados que nunca podrán ver como al fin se impone algo de justicia.
Porque lo que es claro que aun en el caso de que alguna vez recupere aunque sea una mínima parte de su fortuna, para Francisca nada va ser lo mismo. Y quien piense que, a pesar de todo, aún ha quedado un resquicio para ella y que una supuesta felicidad ha llamado a su puerta, creo que anda muy errad@. Cierto que la felicidad puede sobrevenir de muchas maneras y aunque las materiales también pueden ayudar, no es la primera opción. Pero para Francisca, que siempre ha vivido en la opulencia, es evidente que la seguridad económica también juega un papel importante, que unido al alma emponzoñada además por la soberbia y los deseos de venganza impide conseguir aunque sea un mínimo estadio de felicidad. No al menos en los términos en que se entiende. Ni siquiera creo que el hecho de que el hombre del que se afana en proclamar como el gran amor de su vida sea ahora su esposo, y estén ligados por un vínculo inquebrantable, vaya a cambiar gran cosa el panorama, porque a muy poc@s se les escapa que la Francisca que tod@s conocemos sigue ahí agazapada, esperando su momento. Lo único que consuela de todo ello, es que la falta de medios actual le impide pasar a la acción. Y que dure!!.
En realidad sigo preguntándome adonde pretenden llevar con esta trama. Evidentemente nadie lamenta la actual situación de Francisca, algo esperado y demandado desde hace años. Tanta maldad gratuita ha acabado por cansar a los espectadores, hartos de ver la impunidad con la doña se ha movido durante este tiempo. Pero por alguna razón parece que romper con todo no es posible, y que se ha considerado necesario dejar un resquicio y buscar la manera de maquillar su imagen dotándola de algo de humanidad, por otra parte imposible de creer cuando una y otra vez vuelve a dejar ver su verdadera catadura. Francisca no va a cambiar, ni creo que tampoco nadie fuera a creer a estas alturas en una conversión casi milagrosa. Creo que han llevado demasiado lejos a este personaje para que resulte creíble algo de este estilo.
¿Que pretenden que además su historia con Raimundo despierte algún interés más allá de sus incondicionales? Creo que es un intento bastante vano, no porque un amor de madurez no tenga cabida, sino por lo dicho anteriormente de poco creíble, mas con los antecedentes de esta pareja. Además pienso que la gente está demandando otro tipo de historias que no vengan tan condicionadas por la trayectoria conocida de los personajes.
Otra cosa es que se trate de convenir en un clamor, que no se puede considerar ni de lejos generalizado, (aunque por supuesto totalmente respetable), como es el de l@s fans de la pareja Francisca-Raimundo. Creo que difícilmente se podría hablar de esta posibilidad, que por cierto se ha barajado por parte de algún actor (quiero creer que solo a modo de comentario casual), porque de serlo sería un agravio comparativo para otros colectivos, bastantes más numerosos, que han existido o existen en la serie, y para los que se tendría que exigir el mismo respeto.
Claro que entiendo que no se puede tener content@ a todo el mundo y menos al mismo tiempo. 

6 de agosto de 2015

La libertad de escoger

Al tratarse de algo que atañe a los Mirañar es posible que pase más desapercibido, pero considero que el tema de los devaneos de Pedro con el comunismo, aunque tratado desde una óptica aparentemente frívola, en el fondo encierra una importante crítica social.
Evidentemente solo pretendo dar una opinión desde mis propias convicciones, que se acercan a los postulados que ha abrazado Pedro, aunque mi ideología no se sitúa en el entorno comunista. Pero si creo en algo de lo que predica, como es el libre albedrío de las personas para decidir sobre sus propias vidas sin que nadie interfiera, a menos que sea absolutamente necesario, y siempre para ayudar, no para intentar meter baza.
Por descontado tengo en cuenta el momento de la acción, y la influencia que ejercía la iglesia sobre la sociedad de la época. Y tengo claro que ante todo se situaban las apariencias por encima de las personas, aunque aquellas vinieran a través de reglas establecidas dictadas por alguien muy alejado de la realidad del pueblo llano. Algo que desgraciadamente casi siempre ha sido así, pues creo que la sensación generalizada es que a veces los políticos viven a espaldas de lo que piden los ciudadanos. También la iglesia, que además durante años ha marchado al unísono con los gobiernos, pero que no ha evolucionado al mismo ritmo que la sociedad (aunque ahora se perciba una tímida apertura).  
De todas maneras he de decir que el papel que le atribuyen a D. Anselmo me parece histriónico, exagerado casi hasta el punto del ridículo. Por supuesto, entiendo que en aquellos tiempos la separación iglesia–estado era inexistente y que la iglesia además de ser un poder establecido, al estar en primera línea ante las personas era la principal garante de preservar la moral y las buenas costumbres. Papel que, por cierto, se atribuyeron ante el inmovilismo popular, no porque tenga que ser así, pues a diferencia de los gobiernos que son elegidos por el pueblo, los representantes religiosos no son escogidos por votación popular, ni siquiera por los que realmente representan. Además el intento de imponer una determinada manera de pensar, algo que entra dentro del terreno de las convicciones personales, me parece de todo punto una intromisión inaceptable.  
Por lo que la persecución a la que el sacerdote somete a Hipólito, además de las maneras bruscas de tratarle, me producen una sensación de rechazo, y no solo porque el blanco de las mismas sea un chico bueno, que merece ser feliz. Y me alegro que tanto Pedro como Hipólito le planten cara y en este caso no se sometan a su arbitrariedad, pues se trata de un asunto que solo le atañe a éste y Gracia, y en última instancia también a los padres del chico. Por supuesto no le niego al sacerdote el derecho a opinar, pero si a intentar dirigir la vida de los demás.  
Sin embargo intento ponerme en su lugar y en lo que representa, y sé que tampoco se podría pedir tolerancia así por las bravas, aunque en más de una ocasión ha demostrado que puede tenerla. Recordemos las ocasiones que miró hacia otro lado con Pepa y Tristán, Martín y Maria e incluso Bosco e Inés, por citar a algunos. Y que durante años ha encubierto a Francisca y sus desmanes, algo bastante peor que aceptar que unas parejas vivan amancebadas.  
Y defiendo que Hipólito y Gracia puedan vivir sin sobresaltos su amor, sin tener que estar siempre en el punto de mira. Aunque también es cierto que ignorar lo que puedan decir los demás es una buena solución. Porque llegará un punto en el que  beat@s y metomentod@s se cansaran de este tema, o encontrarán otra víctima a la que dirigir sus dardos.
Por cierto, acabo de leer una cita que se adapta perfectamente a lo que estoy intentando expresar: “Para ser feliz debes aprender a ignorar a mucha gente” (de autor desconocido)
¡A lo mejor tendríamos que pasarle esta reflexión también a Sol!

5 de agosto de 2015

Dos dianas y cuatro verdades

Preferiría no tener que darle la razón a Carmelo, pero lo cierto es que pienso que la tiene. Lo que pasa que esta vez ha empleado métodos “contundentes” para hacerla visible.
Y quizás porque Severo no ha estado muy afortunado en su comentario. Ya sabemos que últimamente anda un poco perdido y sus ideas no están muy claras, al menos por lo que respecta a las personas más cercanas. Porque después de tantos años de convivencia Severo tendría que conocer mejor a Carmelo, y saber que no lo mueve la ambición sino otras cosas menos materiales.
De todas maneras quizás haya sido necesario que se llegara a este límite para que Carmelo pudiera soltar cuatro verdades, dejando a su amigo confuso y pensativo, sopesando cuanto de verdad hay en lo que le ha espetado.
(No puedo evitar reproducir los diálogos porque creo que son de lo mejorcito que ha habido últimamente, incluidas las escenas que los han propiciado en las que un gran Raúl Peña ha dejado otra vez bien claro su buen hacer)
“Solamente quiero cuidarte y protegerte. La culpa y la venganza te tienen dominado y eres incapaz de disfrutar de nada. Eres incapaz de vivir. Tienes todo lo que un hombre podría desear y ¿de qué te sirve? Eres un amargado y un infeliz. Vas a serlo el resto de tu vida hasta que te mueras”
Pero digamos que hay algunas cosas de esto que ha dicho Carmelo que podrían estar movidas por la ofuscación del momento, aunque en el fondo hay mucha verdad en ello. Sin embargo hay tiempo para enmendarlo y Severo tiene la ventaja que hay mucha gente alrededor que le aprecia y que pueden ayudarlo a salir de este estado. Aparte de su propia conciencia, que no le deja en paz, algo que deja bien a las claras que dista mucho de parecerse a su más enconada enemiga, Francisca. Y, por descontado, Candela puede ser parte crucial en devolverle a la vida y hacer que todo lo anterior solo sea un mal recuerdo.
Pero hoy había para todos los hermanos Santacruz. Porque después le ha tocado el turno a Sol.
“Frente a frente te digo que has destrozado la vida de tu hermano. Le has arrebatado el corazón y lo has pisoteado cada vez que te ha venido en gama. No se me ocurriría interponerme entre vosotros, pero te aseguro que tendría todo el derecho porque yo he sido su pañuelo de lágrimas durante todos estos años, en los que ha sufrido lo indecible para encontrarte, ha pagado fortunas a investigadores para que nunca dejasen de buscarte. ¿Sabes que me da mucha lastima? Que todo este esfuerzo de mi amigo no haya servido de nada, que no haya merecido la pena porque ¡tú no mereces la pena! ¡Porque tú no has estado a la altura, no has sido capaz de devolverle la mitad del cariño que él te ofrece a manos llenas! Eres despiadada, y cruel, eres una egoísta que solamente se quiere a sí misma”.
En este caso pienso que Carmelo no está faltado de razón y que alguien tenía que decírselo a Sol. Inmersa en su propia lucha interior ha olvidado que a su alrededor hay otra gente a los que les importa, y que no puede ignorarlos, ni mucho menos hacerlos marchar a su ritmo. Y ni siquiera parece haberse planteado que no tiene porque luchar sola, y que si se deja ayudar quizás consiga afrontar el futuro sin obligarse a optar por la resignación. 

Medidas desesperadas

Desgraciadamente siempre ha habido y habrá desalmad@s que se aprovechan de la desesperación ajena. Estafas, manipulaciones, chantaje emocional, engaños y lavados de cerebro saltan periódicamente a las noticias, y no necesariamente teniendo como víctimas a personas con pocas luces, sino que más bien puede alcanzar a casi todo el mundo.
También existen los iluminad@s que pretenden salvar al mundo, que consiguen mediante la credulidad de las personas arrastrarlas a su terreno, para después en la mayoría de las ocasiones sacar beneficio económico de ello.
En este último caso parece encuadrarse el supuesto doctor Iglesias, un charlatán de tres al cuarto, pero que parece ha conseguido adquirir notoriedad por sus métodos poco ortodoxos. Evidentemente los resultados conseguidos con éstos no pueden ser más que producto del engaño, porque las curaciones milagrosas no existen ni en Lourdes, e Inés necesita una para salir de su situación. Si la medicina ya la ha desahuciado, poco puede hacer nadie.
Y levantar expectativas en este caso es incluso cruel, aunque evidentemente poco le importa a quien pretende sacar provecho de ello (y paso rauda por el tema de  los que escriben los guiones. Sin más comentarios….)
Pero ¿se puede tachar a Bosco de ingenuo y bobo por dejarse engatusar y además arrastrar con él a Inés, a pesar de las reticencias de ésta? Es fácil juzgar desde fuera, y creo que nadie puede afirmar rotundamente que no irá nunca a caer en tal engaño. El dolor y la ofuscación a veces pueden hacer cometer actos irreflexivos y desesperados y, en este caso, además tampoco tienen mucho que perder. Por supuesto no intento justificar de ninguna manera estas prácticas que me parecen una aberración, además de perseguibles por la justicia, pero intento comprender la decisión de Bosco de buscar cualquier solución que permita salvar la vida de su esposa.
Aunque mucho me temo que algo como lo que se plantea, va a suponer no la salvación sino acelerar el fin. Dejar la medicación prescrita y someterse a prácticas que entran más en el terreno de la superchería, no puede suponer nada bueno.  

4 de agosto de 2015

¿Que sucede con Carmelo?

Tiene toda la apariencia de tratarse de resentimiento o celos, pero será necesario que Carmelo lo exprese en voz alta.
Pero sobre todo lo que tiene son muchas incógnitas. En la línea de tener que comulgar con ruedas de molino, se ha pasado por alto el tema de cómo Severo y Carmelo han llegado a convertirse en una especie de jefe y secretario, cuando desde el principio ha quedado claro que desde sus más jóvenes años están juntos, que han luchado y levantado un imperio entre los dos. Como con el tiempo Severo se ha convertido en un hombre rico, poderoso y respetado, mientras que Carmelo se ha quedado en segundo plano, es algo difícil de entender.
Es mucho más claro el tema del tipo de relación que existe entre ellos. Hasta ahora hemos visto complicidad, confianza, sinceridad y respeto mutuo, aunque cada uno tenga su carácter y a veces choquen o tengan diferencias de pareceres. Pero no es la relación habitual que existe entre patrón y empleado, sino que va mucho más allá, y Carmelo se permite muchas más atribuciones de las que le corresponderían en este caso. Lo mismo sucede con Severo, que no le trata como a un subalterno sino como a un igual.
Sin embargo es evidente que las cosas se han torcido con la llegada de Sol, que ha venido a convertirse en un elemento de distorsión y que con su presencia ha alterado no solo La Quinta, si no las relaciones entre los dos amigos.
De todas maneras a Carmelo no le tendría que sorprender (y menos afectar) que Severo se desviva por la hermana que después de tantos años de búsqueda incesante ha conseguido encontrar y traer con él. Más cuando él mismo ha participado de esta búsqueda y ha podido ser testigo del sufrimiento que le suponía a Severo no conocer el paradero de la hermana que tanto ha querido. Y quiere. Otra cosa es que ello suponga que Severo haya desplazado sus afectos, o que haya dejado de prestarle la misma atención, priorizando a Sol.
Carmelo es un hombre sensato y da buenos consejos, pero aunque es cierto que las más de las veces tiene razón y Severo aún así no le escucha, el caso es que éste ya es lo suficiente mayor como para tomar sus propias decisiones y, si se da el caso, equivocarse. También es cierto que ahora Severo parece andar un poco ofuscado, intentando devolverle a su hermana lo que piensa que le debe, y dejando que la responsabilidad y el cariño pasen por delante de todo lo demás. Además de procurar por todos los medios que deje atrás su pasado y consiga recuperar una vida que perdió cuando era niña. Nunca es tarde para conseguirlo, y Sol, aunque es posible que toda la vida arrastre aquellos años aciagos, tiene la posibilidad de hacerlo. Porque si para l@s demás existen las segundas oportunidades, ¿porque ella ha de ser distinta? 
Pero volviendo al principio. Quizás el tema de Sol haya sido el detonante, aunque me cuesta creer que Carmelo actúe movido por la ambición o por sentirse apartado. Es cierto que Severo a veces parece no ver más allá de sus narices (especialmente si su hermana es el motivo) y es incapaz de ni siquiera atisbar lo que sucede en el interior de su amigo, pero nunca le ha ninguneado, ni dejado de tener en cuenta. Solo que quizás cada uno ha asumido su rol, y así se ha quedado. Que no es ninguna excusa, solo la constatación de que parecían estar bien en su situación y Sol lo ha desbaratado.
¿Que el reparto de la fortuna ha sido un error y a Carmelo le ha sentado a cuerno quemado? Es posible que en esta ocasión haya que darle la razón a éste, y Severo se haya precipitado. Pero estoy más en la línea de pensar que a Carmelo le preocupa la posibilidad de que lo que se ha levantado con tanto esfuerzo vaya a resentirse, más que el hecho de que se sienta dolido porque su amigo no le haya tenido en cuenta en el reparto. Aunque es evidente que no será por merecimientos. 

3 de agosto de 2015

Bosco. El personaje

Pocas referencias se encuentran las páginas y foros sobre los personajes de Inés y Bosco. Y ello a pesar de que aún continúan ambos en la serie, porque de los desaparecidos ya ni te cuento. Por ejemplo, y emulando a MarGonz, me pregunto ¿dónde está Aurora, cuando aún sale en los títulos de crédito y ya nadie parece recordarla?
Por cierto que no voy a escaquearme, porque yo también me incluyo en esta lista de olvidadizos.
Pero lo de Bosco e Inés es incluso doloroso. No voy a negar el hecho de que no me gusta esta historia, y además con la actual deriva y el previsible fin, considero que lo mejor es terminarla cuanto antes. Como ya he dicho en otras ocasiones creo que la están alargando innecesariamente, aunque después el futuro de Bosco se presente como una incógnita.
Y es este futuro el que me hace mirar concretamente al chico con una cierta empatía, que se traslada incluso más allá de la ficción. No conocía al actor Francisco Ortiz y lamento mucho que hasta ahora no haya podido demostrar del todo su profesionalidad al no haberse cumplido las expectativas creadas con su personaje, cuando había de ser alguien que podía dar mucho juego al ser el nexo con los personajes con los que se inició la serie. Quizás los guiones que no le permiten tener mucho relieve, la elección no muy afortunada de compañera (de hecho creo que habría dado mucho más juego el personaje de Aida Flix) o simplemente todo en su conjunto, han propiciado que su trama esté pasando por la serie sin demasiada pena ni gloria. Y me sabe mal doblemente porque la gente tendemos a asociar al actor con su papel, sin tener en cuenta que lo único que está haciendo éste es representar lo que le han escrito. Evidentemente el criterio sobre la manera de actuar también puede ser definitivo a la hora de valorar o dar la puntilla a alguien, además que también hay que tener en cuenta que no todo el mundo es bueno en esta profesión, pero creo que tampoco ayuda mucho que el rol atribuido haya fallado. Y de hecho la misma consideración sirve para Fariba.  
Pero creo poder afirmar sin temor a equivocarme que, además del romanticismo que es la tónica principal de estas series, a la gente le gusta ver personajes que muestren personalidad, fuertes y con carácter. Y ni Bosco ni Inés han sido impregnados de estas características, convirtiéndose además, y desde el primer momento, en dependientes de otros. Hasta ahora todos los que de alguna manera se han situado en primea línea han demostrado arrestos y determinación (naturalmente también con fallos puntuales). Y, por supuesto, todos ellos han pasado por momentos de tensión y sufrimiento, como es habitual y como se supone ha de ser en toda telenovela que se precie. Pero han conseguido crear historias que han levantado a la audiencia y que han hecho que la gente vibre y sufra con ellos. Pero con Inés y Bosco no ha sucedido en la misma medida, quizás porque han cargado las tintas mucho y desde el principio, haciéndolo un producto poco creíble y sin sustancia.  
Por supuesto no pretendo decir que Bosco ya esté acabado y que sus posibilidades se hayan visto mermadas del todo. Sigue siendo el hijo de la partera y Tristán, y esto no podrán quitárselo. Pero hará falta mucha inventiva para conseguir sacarlo del previsible ostracismo al que está siendo irremediablemente abocado, desplazado por otras historias que se están abriendo paso con rotundidad y que espero tengan mejor suerte. 

2 de agosto de 2015

Una fortuna a medias

Ha quedado demostrado de manera fehaciente que para Severo el dinero solo representa un medio, y no un fin. Es cierto que es un poderoso empresario, que se responsabiliza y trabaja para hacer prosperar sus negocios, pero al que es claro que no lo mueve la ambición de atesorar una fortuna, sino más bien se trata de no fallar a las numerosas personas que ahora dependen de él. Entre las que hay que incluir a Candela, su socia comercial y esperemos que algo más en un futuro cercano.
También ha quedado en evidencia que ha sido su terquedad, unida probablemente a la suerte y a la sagacidad, lo que lo ha propulsado hasta el lugar que ocupa, por supuesto sin olvidar la ayuda inestimable de Carmelo al que hay que atribuir una parte importante de esta situación prospera en la que se encuentran. Aunque haya sido crucial para ello el tener también un objetivo que los motivase y que no fuese únicamente el de labrarse un futuro, un tema por supuesto prioritario. Y éste motivo era encontrar a Sol, algo que ya se ha cumplido.
Como decía, para Severo el dinero no es lo más importante.  Aunque también habrá quien diga, no sin una cierta razón, que es fácil afirmar esto cuando se trata de alguien que lo tiene a manos llenas y el que desprenderse de una cantidad, aunque sea elevada, no le supone ningún contratiempo a sus bolsillos. Pero yo si opino que el dinero es importante, especialmente para el que no lo tiene y lo necesita. Por lo que además considero una absoluta obscenidad leer con una cierta frecuencia como tal o cual personajillo lo despilfarra a manos llenas sin importarle las necesidades del prójimo.
Pero también es cierto que existen otro tipo de personas, los filántropos, que saben corresponder a lo que la diosa fortuna les ha deparado, mostrando su generosidad. Y entre ellos se tendría que incluir a alguien como Severo, que utiliza parte de su dinero para fines altruistas.
Y a todo esto llego al meollo de la cuestión y el verdadero motivo que me ha llevado a este artículo: el reparto de la fortuna con su hermana.
Por supuesto entiendo lo que ha motivado a Severo a tomar tal decisión, que no es más que el cariño y la necesidad de proteger a Sol, de impedir que le hagan más daño del que se ha infringido a ella misma. Y en el terreno más práctico, comparto la idea de que lamentablemente cuanto más poderoso, más impunidad (¿o acaso no tenemos un ejemplo flagrante con la doña?). Además entiendo que no se trata de dejar la mitad del negocio en manos de alguien ajeno a ello, sino más bien de hacerla participe aunque continuar manteniendo las riendas del mismo. No creo que Severo sea tan inconsciente como para hacer algo que perjudique a lo que ha levantado con tanto esfuerzo.
Lo que considero un error es tanta precipitación.
Parece que a Severo la responsabilidad que considera le corresponde por su hermana, le atolondra. También el hecho de que su vida se haya convertido en un continuo sobresalto, no solo por la irrupción de una mujer en su casa y en su vida, sino por el hecho de que además sea alguien tan desconcertante y con un carácter tan cambiante. Pero por encima de todo, creo que es la impotencia que le supone ver a alguien tan querido sufriendo y no poder hacer mucho por evitarlo. Y en última instancia también existe la evidencia de que Sol es su única familia y la única persona que, a menos que Severo ponga a alguien más en sus dias (insisto, esto es lo que esperamos much@s), es por ahora su heredera legal.
Pero Severo ha decidido saltarse todos los pasos y empezar la casa por el tejado, desoyendo las sabias reflexiones de Carmelo que le ha puesto ante los ojos el hecho de que Sol está aceptando su oferta para no defraudarle, no porque piense que su vida pueda mejorar con ello.

31 de julio de 2015

El romanticismo en PV

Quizás el romanticismo este sobrevalorado y no sea más que una idea enfatizada por la literatura.  
Además si la pretensión es que la serie se ajuste a parámetros de la vida cotidiana de un pueblo, las prioridades necesariamente han de ser otras y no solo los momentos intensos entre una pareja, los que podrían enmarcarse en la idea romántica de una relación. También hay que encontrar el momento propicio para dar rienda suelta a estas emociones.
Y, en última instancia, es evidente que las personas no pueden ir todo el día con una idea fija, pues la vida también son otras cosas. Por descontado, sería muy poco fructífero que anduviéramos todo el día en una nube, sin poner los pies en el suelo.
Pero esto sería en la realidad, en la ficción todo es posible. Así que es difícil entender porque una serie que empezó con una bonita historia de amor, eso sí, sembrada de momentos dramáticos, ha derivado más en lo segundo que en lo primero.
Ninguna pareja consigue llegar más allá de un mes sin que suceda algo que les separe, bien sea un tercero en discordia u otra cosa. Y lo mismo da que ya estén consolidadas, en fase de ello o sean solo un proyecto. Porque después hay que esperar semanas y semanas hasta que se vuelve a producir un acercamiento o una reconciliación.
Evidentemente no estoy pidiendo que las parejas anden todo el día inmersas en situaciones bucólicas, sumidas en un estado de seminconsciencia y con una sola idea en mente, pero no estaría mal que se dosificaran las tramas y siempre hubiera alguna que permitiera seguir manteniendo una cierta expectativa. Sin embargo el caso es que últimamente parece que todas hayan de tener problemas al mismo tiempo.
Llegados a este punto, quizás alguien pueda decir que ahora existe la relación de Francisca y Raimundo. Pero sin ánimo de establecer comparaciones, es difícil ver en esta algo que haga vibrar como en anteriores parejas. Por supuesto no pretendo insinuar que una relación entre dos personas maduras haya de tener menos consideración, pero en esta relación se aúnan más cosas que el supuesto resurgir de un amor de juventud. Por mucho que se esfuercen en maquillar las escenas, tiñéndolas de un ambiente, una música y unos diálogos especiales, creo que difícilmente nadie olvida lo que es Francisca y la poca justicia del destino que permite que sea feliz a pesar de todo lo que ha hecho. Y anticipándome a lo que puedan decir l@s seguidores de esta pareja, lo que pueda haber hecho en positivo es tan poco y tan escasamente altruista, que nunca podría justificar que al final de su vida fuera redimida de todas las maldades que ha cometido. Porque si el dicho que “todos los hechos tienen consecuencias” se pudiera aplicar sin restricciones, Francisca ya hace tiempo que tendría que haberlas conocido. Y sin embargo ha seguido tan campante. Hasta ahora.
Bueno, quizás también se podría hablar de Hipólito y Gracia. Pero, como todo en los Mirañar, hemos pasado de la sequía a la inundación en un abrir y cerrar de ojos. Por supuesto deseo que Hipólito pueda rehacer su vida y Gracia puede ser una buena compañera, pero creo que tampoco es necesario que ahora exageren tanto. Son dos personas maduras y en consecuencia habrían de saber hasta dónde pueden llegar en sus manifestaciones públicas de cariño. De todas maneras admito que me gusta que no se dejen avasallar por los convencionalismos y las habladurías, haciendo uso de su libertad como personas. Y quizás esta pareja, a pesar de los inconvenientes insalvables que tiene ahora, pueda ser la que tenga el futuro más asegurado.
También se podría hablar de la de Matías y Prado. Creo que los dos actores trabajan muy bien, a pesar de su juventud y supuesta inexperiencia, y que consiguen atrapar al espectador. Especialmente Iván, que ha conseguido impregnar sus escenas de total credibilidad, por lo que el momento con Prado ha sido precioso. Otra cosa es que consigan llevar mucho tiempo esta relación, debido a sus pocos años. Cierto que es una relación fresca, con un aire inocente y de descubrimiento, pero que también auguro llena de vaivenes. Porque espero que Emilia y Alfonso cumplan con su cometido como responsables y no permitan que suceda nada irremediable.  
Por supuesto existen las otras parejas que ya están consolidadas. Pero éstas ya se ven de otra manera.
Dicho todo lo anterior, resumo: de verdad creo que hace falta en PV algo que vuelva a emocionar, algo que haga que l@s espectadores sigamos enganchados a la serie más que por inercia o fidelidad. Y creo que los guionistas tienen en sus manos los protagonistas perfectos: Lucas y Sol.
Por descontado, sin olvidar a Severo y Candela.  

30 de julio de 2015

Un alcalde "comunista"

Imagino que la sensación de no tener que dar explicaciones, ni de que no haya quien le pida cuentas por su acción de gobierno (aunque quizás sea exagerar dar este calificativo al “trabajo” de Pedro en el ayuntamiento….) debe ser algo novedoso para él. Evidentemente el talante se lleva impreso y no es muy difícil pronosticar que si un día las cosas vuelven por sus fueros, va a volver a mostrar la misma actitud rastrera en la que lo hemos visto casi siempre.
Así que lo más seguro es que sus actuales convicciones comunistas (si lo son realmente) se vayan entonces por el sumidero, porque lo que es bien claro es que está bien aferrado a la comodidad de la poltrona y a los beneficios que saca de su puesto, que no siempre entran dentro del terreno de la legalidad. Por ejemplo lo hemos visto en más de una ocasión sisar de las arcas municipales para temas particulares. No digo que no haya dado muestras también de ser un alcalde eficiente (aunque con los años que lleva en el cargo, lo contrario sería casi un crimen), así como también de ser una buena persona en el terreno personal. Recordemos por ejemplo como puso en juego su cargo, e incluso su integridad, para engañar a Francisca y permitir que Martín y Maria escaparan.
Evidentemente sus veleidades comunistas no llegarán muy lejos. Era bastante improbable que en un entorno rural, con ideas muy conservadoras y una sociedad fuertemente jerarquizada y dependiente de los grandes latifundios, enraizaran  ideas que instaban a cambiar lo establecido, que predicaban el reparto de la riqueza, propugnaban el amor libre, que hablaban de la religión como el opio del pueblo e proponían alejarse de ella cuando era algo que lo impregnaba todo, que hablaban de igualdad,……..  Difícilmente algo así podía salir adelante en lugares alejados de los grandes centros de población, donde si era posible que se implantaran porque existía mayor conciencia social. De todas maneras también hay que decir que, en el caso de Pedro, su afiliación va a durar poco, porque en 1923 un golpe de estado desmanteló entre otros al Partido Comunista, que no volvió a resurgir hasta varios años más tarde.
De todas maneras, dejando aparte sus ideas desquiciadas, a favor de Pedro hay que decir que tiene una mente mucho más abierta que algunos de sus conciudadanos, incluida su esposa. Y creo que ello va a ayudar en buena medida a Hipólito, que previsiblemente se va a encontrar en el punto de mira de beatas y demás, que van a ponerle también en la diana de sus chismorreos y maledicencias.
Y es ahora cuando haciendo un ejercicio casi rocambolesco, se podrían aunar las dos cosas anteriormente citadas: ideas del comunismo y situaciones que tienen que ver con la libertad de las personas. Porque ¿es más importante seguir los dictados de una sociedad a veces hipócrita, o de los sentimientos? ¿Enfrentarse a la excomunión por saltarse las normas ha de frenar el deseo de estar con la persona amada? En mi caso la respuesta es bien obvia. Nada ni nadie habría de tener derecho a inmiscuirse en la vida de otras personas. Y cada persona ha de ser libre para seguir el camino que considera mejor para su futuro, por lo que las normas y la  opinión de la sociedad ha de ser tenida en cuenta en su justa medida. No para coartar, si no para ayudar.
Por cierto. En el caso de que los acontecimientos se precipiten, Hipólito podrá hacer compañía a otra estigmatizada, Sol.

29 de julio de 2015

Prado o sentimientos que mudan como de camisa

Prado debe tener alrededor de dieciséis-diecisiete años. Pero la edad no sería del todo una justificación a su atolondramiento e ingenuidad, más teniendo en cuenta que en aquellos tiempos las mujeres se veian obligadas a madurar antes, ya que las salidas que tenían para su futuro eran muy limitadas. Lo que si puede justificarlo es su inexperiencia en asuntos del corazón y su desconocimiento de la habilidad que pueden tener algunas personas para manipular a otras. Esto es algo que solo se acaba conociendo a fuerza de padecerlo en propias carnes o, afortunadamente para Prado, que alguien que si sepa del percal se lo haga ver.
Pero es una adolescente con la rebeldía propia de esta etapa, algo que tod@s hemos vivido con mayor o menor intensidad. Ha escuchado las razones, los consejos y las prevenciones, pero al final ha hecho lo que le dictaba una todavía sensación desconocida, y sin sopesar las consecuencias de sus actos. Confiada y seducida por los cantos de sirena de un desalmado, que afortunadamente para ella, además era un cobarde.
Y es normal que ahora se sienta humillada y avergonzada, por haberse dejado embaucar, cuando todo el mundo la estaba avisando. Pero por suerte ha venido a caer a una casa donde la gente escucha y no juzga, donde el cariño está por encima de todo. Emilia y Alfonso son personas que saben derramar amor y comprensión, y estarán ahí. (Aunque tengamos que pasar un tupido velo sobre unos estúpidos recuerdos que asaltan a Alfonso y que no les convierten en el mejor ejemplo ahora mismo)
Sin embargo hay algo más.
Últimamente los sentimientos parece que han dejado de tener importancia. En algunos casos hemos visto como se cambia de relación como de camisa. Cierto que se puede justificar como que el amor era un espejismo y que lo que realmente existía era otro sentimiento, pero en el caso de Prado, el repentino descubrimiento de que sus desvelos van hacia Matías parece un poco precipitado. Alguien dispuesta a huir con un chico, y unir su futuro al de él, no parece muy creíble que pueda mudar de tal manera de la noche a la mañana. Aunque en realidad creo que lo precipitado ha sido poner un tercero en discordia tan pronto, cuando empezábamos a conocer a la chica y a hacérnosla nuestra, con lo que ha habido un momento que incluso ha sido una trama que ha llegado a aburrir.
Por suerte existe Matías, el chico tierno, perseverante y de gran corazón, que por si solo consigue levantar las escenas. (O quizás mejor decir Iván , un gran descubrimiento) 

28 de julio de 2015

Duelo de titanes

Es claro que para sobrevivir en un mundo reservado al género masculino, la Paca ha tenido que echar mano de arrestos y de determinación. Aunque hay que decir que tampoco empezó desde cero, pues el dinero y el poder ya le venían dados por su familia. Solo ha tenido que manejarlo todo con mano férrea, algo que hay que reconocerle ha hecho bien. Aunque sus métodos ya sean otro tema.
Pero tampoco jamás se había encontrado con alguien que pudiera hacerle sombra. Desencuentros los ha tenido a decenas durante estos años, y personas que se le han enfrentado también. Pero nunca había perdido una batalla, ni nadie había conseguido hacerle morder el polvo como sucede actualmente. 

A veces me pregunto si los guionistas echan mano de profesionales o de documentación especializada para configurar las personalidades de los personajes. Y el hecho de que Francisca diga varias veces en cada capítulo “Yo soy Francisca Montenegro”, como para reafirmarse, así me lo hace creer.
Y en este punto es donde se manifiestan más claramente las diferentes idiosincrasias de dos poderosos, que llevan su estatus de diferente manera. Nunca  hemos oído que Severo haya hecho uso de estos términos, aunque se haya demostrado que su poder es análogo al de la doña. Si no más. Pero Severo es más humilde, probablemente porque él conoce la otra cara de la moneda y se ha tenido que ganar su lugar a pulso. El sí que ha empezado desde cero, escalando posiciones y forjándose un lugar privilegiado en la sociedad a base de tesón y esfuerzo. 
Además Francisca tiene marcada a fuego la soberbia. Y es esta misma soberbia la que la mantiene en pie, sin ceder un milímetro, a pesar de que ahora no tiene nada. Pero la que la hace no parecer dispuesta a dejar que crean que la han vencido.
Y por ello, y a pesar de que está viendo de primera mano que con Severo no se juega, sigue minusvalorándolo y pensando que algún día podrá devolverle el golpe. Algo que no digo que no sea posible, porque ya sabemos de los sucios métodos que emplea, pero creo que a partir de ahora lo tendrá mucho más complicado porque además está olvidando su posición actual, y que probablemente, aunque recupere su dinero, nunca podrá hacerlo del prestigio perdido. (También es verdad que con dinero de por medio no hay problema para lograr cualquier cosa tangible, y de esto la doña sabe mucho).  
De todas maneras Severo ha demostrado que cuando es necesario también puede tener la cabeza fría (y si no ahí está siempre Carmelo para recordárselo y para temperar sus ansias). A su inicial arrebato de ira y dejándose llevar por la provocación de la doña, le ha seguido la prudencia. Aunque lo mejor de todo es la constatación de que nadie en estos años ha podido amenazar a Francisca con tantas posibilidades de éxito.
En realidad ahora mismo no puedo imaginarme volver al escenario anterior, con Francisca otra vez volviendo a las andadas y destrozando vidas y personas. Creo que sería demasiado pedir para el cuerpo 

27 de julio de 2015

PV son muchas historias

Supongo que tendría que dejar zanjado el tema, tal como me propuse. Pero siempre acabo volviendo…..
Y si, aceptando pulpo como animal de compañía, Francisca es un personaje importante para la serie..., pero especialmente para estropear cualquier historia que se prevea que pueda llevar la felicidad a alguien.
Desconozco si la “biblia” de los guionistas dice que es absolutamente necesario que en todas las series exista un villano para dar relieve a los demás personajes. Probablemente es la mejor manera y la más rápida, como también es posible que tenga que existir algún tipo de antagonismo porque de lo contrario sería muy aburrido. Pero creo que en el caso de Francisca se les ha ido la mano.
Lo que si tengo claro es que ese personaje se ha acabado mitificando. Y el caso es que por sí mismo no sería nada, ni la serie tendría ningún sentido si no existiera algo más que le dé vida a ésta. No creo que de haber sido la doña el eje central PV hubiera tenido mucho recorrido, porque lo que mayormente provoca este personaje es fastidio por su continuada mala baba. Considero que lo que realmente ha levantado el interés y ha mantenido la serie en primer plano no ha sido esta trama, sino las historias paralelas de amor que se han dado y siguen dando. Estas son las que han levantado pasiones, que han hecho correr ríos de tinta y que han alimentado decenas de foros, blogs y páginas de internet. También es cierto que el personaje de Francisca siempre ha estado bien presente, pero solo como elemento distorsionador.
Y que a estas alturas pretendan cambiar esto y que ella pase también a esta otra línea, reviviendo una supuesta historia de amor con Raimundo, lo considero como mínimo algo extemporáneo. Porque en cuatro años esto es algo que solo ha sobrevolado de manera fugaz……y únicamente como un tema del pasado. Nada en este tiempo ha dejado entrever que esta pareja tuviera todavía alguna posibilidad, que siguiera existiendo entre ellos algo más que los recuerdos compartidos de cincuenta años atrás. Y no han ido más allá, excepto para alimentar desencuentros, rencor y odio.
Hasta ahora.
No voy a entrar en el por qué, y las justificaciones que se dan a ello. Hay varias versiones , todas ellas respetables, y cada cual lo ve a su manera. Incluso pienso que pudiera existir la posibilidad de que fuera necesario darle vidilla a Raimundo, aunque, de ser cierto, considero que ha sido peor el remedio que la enfermedad. Al menos para este personaje.
De todas maneras tampoco creo que este romance otoñal vaya a levantar muchas pasiones, excepto para l@s incondicionales. Francisca ha ido demasiado lejos y generado demasiadas antipatías (siempre estoy hablando del personaje, no de la actriz). No se puede borrar de un plumazo la larga lista de desmanes que le hemos visto cometer, (que, por cierto, incluyen también a Raimundo, pero que éste parece no tener en cuenta). Así que, como creo que va a suceder con la gran mayoría de espectadores, no puedo hacer sino mirar con distancia esta trama.
La otra cosa que tengo clara es que ha sido un acierto introducir a alguien que esté a la altura del poder que hasta ahora ostentaba Francisca. Alguien que esté capacitado y tiene los medios para hacerle morder el polvo y dejar en entredicho todo lo que la doña ha sido hasta el momento. Alguien que, de alguna manera, dé voz a la legión de agraviados, muertos, tiranizados y humillados por la doña, y también a l@s telespectadores que desean que viva en sus propias carnes, aunque nunca será más que una ínfima parte, las penalidades que ha procurado  a otros.  
 ¿Qué ahora se va a casar con Raimundo? Pues muy bien, tampoco creo que vaya a cambiar nada.
Lo que si puede cambiar la serie, aparte de las historias que ya existen, son las otras que se adivinan. Amores juveniles, y no tanto, que se van forjando y que pueden devolver a la serie algo de lo que fue antaño. Lucas y Sol, una pareja que ya está encandilando, Matías y Prado como el amor juvenil y fresco (a pesar de que la chica quede como un poco veleta, pero se pueda disculpar un poco por su ingenuidad e inexperiencia), Hipólito y Gracia, que algún día tendrán que dar un paso al frente aunque su futuro juntos sea más que incierto,…Y por supuesto, Candela y Severo, una pareja que también puede dar mucho juego. Aprovecho para decir que, a pesar de algunos comentarios, estoy convencida que Candela puede ser la digna pareja de Severo. Que éste alimente rencor hacia Francisca, y que sus desvelos vayan en el sentido de vengarse de ésta, no lo hace necesariamente mala persona. Una mala persona es aquella que no repara en nada ni nadie, que arrasa con todo sin importarle a quien daña, (vamos, el prototipo de Francisca). Severo ha demostrado que el resto del tiempo que no dedica a hacerle la puñeta a Francisca, puede ser alguien con quien contar. Y, por supuesto, Candela no es ajena a las intenciones de Severo  y sabe, al igual que todos, lo que lleva a éste a hacer lo que hace. Y nadie ha visto que se lo reproche, al igual que ha hecho Bosco. Que, por cierto, si se alió con Severo fue con el consenso de toda la familia, incluida Candela.     

24 de julio de 2015

Paso a Candela y Severo

Supongo que el tema del médico reputado sólo es un recurso para alargar la trama de Inés y Bosco, y de paso introducir una referencia histórica a un tema que desgraciadamente aún está de actualidad. Pero creo que dar falsas esperanzas, por un lado a la familia de la ficción, y por el otro a los espectadores, no va a traer nada positivo, ni a despertar expectación. Porque es evidente que este es un tema que está más que agotado, y dilatarlo no tiene sentido excepto si lo que se pretende es aumentar el dramatismo.
Ya que el fin no admite ninguna duda.
No voy a entrar en el tema de las licencias que además se están dando, porque es una ficción y no hay que darle más vueltas. A menos que sean tan flagrantes que haya que ponerlas en evidencia, cosa que tampoco es el caso. Año más, año menos, en este caso no importa demasiado. A menos que uno/a quiera ser muy puntilloso/a.
En realidad considero que es una trama que se va apagando lentamente y casi en silencio, obscurecida además por otras que si están captando la atención. Inés y Bosco se han convertido en dos personajes sin apenas relevancia y dependientes de otros, sin que sus momentos aporten demasiado al conjunto. En particular Inés, que aunque pueda parecer cruel e inhumano (por descontado no pierdo de vista que es una ficción) ahora ya casi es un lastre, porque condiciona la vida de demasiadas personas. En primer lugar la de Bosco, un personaje controvertido del que es difícil conjeturar el rumbo que va a seguir en el futuro, pero también la de los otros habitantes del Jaral, en especial de Candela.
No creo que los que se acercan periódicamente a este rincón descubran ahora mis simpatías manifiestas por este último personaje. Antes y ahora, siempre ha entrado en mi consideración, aunque haya tenido épocas de visibilidad y otras, como sucede en la actualidad, sea poco más que un florero. Así que nunca me cansaré de reivindicar un papel más relevante para ella, y especialmente para una gran actriz relegada al papel de mera comparsa.
Bueno, hasta el momento. Porque parece que esto está cambiando en positivo y Candela finalmente podrá tener su propia historia, además de la posibilidad de ser feliz. Y por supuesto, todo ello con el concurso de Severo, al que considero el digno partenaire de esta preciosa y gran mujer a la que la vida hasta ahora se ha empeñado en ponerle zancadillas.
Cierto que Candela no parece aspirar a más que lo que ya tiene. Parece resignada a dejar de tener vida propia y ha pasado a estar ahí para todos, pensando siempre en los demás y dejando que su vida simplemente fluyera. Pero aún es joven, y puede ser un poco egoísta y pensar en sí misma, si llega la ocasión en que se le plantea otro tipo de existencia. ¿Quien mejor que Severo para ofrecérsela?
Severo, un caballero formal, generoso, afable y buena persona (excepto cuando la doña le saca sus peores instintos). Y ahora es el momento de reivindicar además algo que se le ha achacado y que se ha demostrado injusto: su pretendida utilización de la amistad con Bosco para hacer frente común contra Francisca. Severo está demostrando que si bien podría haberse dado al principio algo de ello, esto ha quedado atrás con la firme determinación de ayudar a su amigo y su esposa. Bien podría haberse desentendido del asunto alegando cualquier excusa, pero está poniendo toda la carne en el asador, además de la cartera, para poder ayudarlo. Y esto es verdadera amistad, desinteresada y sincera.   

Beatas al ataque !!




Pienso que las cosas no han cambiado tanto y que la escena retrata perfectamente una situación no tan excepcional, aunque quizás no suceda de manera tan visible. Porque, aunque sea triste tener que admitirlo, el peor enemigo de la mujer también puede llegar a ser la propia mujer. 


Claro que no se puede generalizar y que también en esto hay diferencias. No todas las mujeres entran en el juego de pretender dar lecciones de moral a sus semejantes, pero existen beatas y mojigatas que en nombre de los convencionalismos, por tradiciones trasnochadas o simplemente por mente cerrada, son capaces de poner en el punto de mira a quien sea, sin pararse a pensar en las consecuencias. Y solo por el hecho de que éste o ésta se haya salido de las normas que alguien estableció en su día, y que a pesar de que no son inamovibles, hay quien se empeña en lo contrario. La evolución no siempre llega a todas partes.

Evidentemente hay que trasladarse casi un siglo atrás para ponerse en situación, en un momento en el que la iglesia católica tenía mucho poder e influencia. Pero como ya he dicho, considero que algo de lo anterior sigue existiendo (aunque en menor medida), y siempre habrá quienes pretenden dar lecciones. Por supuesto no es un tema exclusivamente del género femenino, ni esta manera de obrar es ajena a los hombres, solo que desgraciadamente es visto de diferente manera. No dudo que también hay hombres que entraban, y entran, en la categoría de beatos, pero no suelen ser calificados así, sino como fervorosos practicantes. Por cierto y en algunos casos, incluso llegando a ser peligrosos por sus ideas radicales.

Sin embargo lo peor de todo esto es que las/os que pretenden pasar como buenas personas por el hecho de cumplir unas reglas, son los que más despiadadamente menoscaban a sus semejantes. Porque poner en evidencia a una persona es una agresión (no física pero igualmente dolorosa).

De todas maneras, el termino beato/a suele ir asociado a un sentimiento negativo. Y en este caso lo son estas mujeres que pretendidamente amparadas en un velo y un rosario, se convierten en jueces implacables que someten a crítica algo que no les concierne y que pertenece a la libertad de los demás. Pero que también pone en evidencia cosas de las que seguramente no son conscientes. Como en esta ocasión, aceptando determinadas conductas masculinas y dejando entrever sus carencias, su falta de autoestima y la mediocridad de sus vidas. 

Y al respecto de la escena concreta entre Sol y las beatas. 

Al pretender las mismas mujeres alejar a sus esposos de la tentación, dejan aflorar también dos cosas: hacen recaer toda la culpa en la mujer que ejerce la prostitución, como si el hombre solo fuera una víctima, y además dejan a las claras una falta de confianza en sus hombres y ellas mismas, cuando queda en el aire el supuesto de que éstos puedan estar insatisfechos y tener que buscar desahogo en otra mujer. Algo que, por supuesto, ni se puede imaginar que suceda a la inversa, porque el estigma que ello supondría ha quedado más que patente. A un hombre se le tolera, a una mujer se la repudia. 

Y para finalizar una pregunta: ¿Acaso es mejor una tirana y asesina que esclaviza, pero a la que rinden pleitesía sin rubor alguno, incluso hasta el extremo del servilismo y dejándose humillar, que una mujer que solo se hace daño a si misma?

Doble rasero al que va a tener que enfrentarse Sol y todo su entorno. No va a ser fácil librar esta batalla, y mucho menos en un pueblo.