22 de julio de 2015

Una amistad fraternal

Pues no, no la he obviado. También pueden existir relaciones bonitas entre amigos, indiferentemente que sean o no del mismo sexo.
Aunque quizás la palabra bonita no sea la más adecuada. Y la de amigos tenga muchas acepciones y grados. Desde la persona que sólo conoces, a la que frecuentas con una cierta periodicidad, o la que tiene toda tu confianza.
Pero la amistad de Severo y Carmelo creo que incluso va más allá de todo esto. Es algo mucho más profundo, nacido de muchos años de bregar juntos, primero para escapar del infortunio, y después para salir adelante y labrarse un futuro. Su amistad se sitúa en un estadio superior y se podría equiparar a una relación de lazos fraternales. La lealtad y fidelidad que se tienen el uno al otro ya ha sido puesta a prueba, y ha salido victoriosa con nota. Porque confían totalmente el uno en el otro, hablan de todo sin dejar nada en el tintero, son sinceros en lo que se transmiten, no se callan lo que piensan, razonan de manera parecida y creen en lo mismo,…. A veces incluso no es necesario ni que hablen, porque saben lo que el otro quiere transmitir. Y, por supuesto, y aunque tengan diferentes roles (por unas razones que nunca se han explicado) no son para nada el señor y su secretario, porque Carmelo, a pesar de aparecer como un subordinado, no es tratado por su amigo como tal. De hecho Severo no suele utilizar más que en contadas ocasiones el singular, cuando habla de temas que les conciernen.
Carmelo incluso parece haber “adoptado” a Sol como alguien de quien también se considera responsable. No en vano la ha buscado junto con Severo durante años, y ambos han hecho de ello la meta de su vida. Hasta encontrarla.
Por cierto, y ya que estoy en ello y se ha especulado sobre el tema de un posible triángulo amoroso entre él, Lucas y Sol, por ahora no veo que Carmelo considere a ésta nada más que como la hermana de su amigo. Incluso le hemos visto mediando con el médico, sabedor que entre éste y la chica puede existir algo más. 

21 de julio de 2015

De nuevo dos hermanos

A  lo largo de la serie se ha demostrado que no necesariamente el amor romántico ha de ser el único que lo impregne todo, y que pueden existir otras clases de amor que igualmente dan sentido a la vida y que pueden llenar de felicidad una existencia. El mejor ejemplo Tristán y Martín, que en la serie dieron lugar a escenas cargadas de emotividad, con un padre y un hijo (y dos estupendos actores) que supieron transmitir momentos que aún hoy se recuerdan como algo único. Pero también se han visto escenas preciosas entre hermanos que también tenían una gran carga emocional, como las del mismo Martín y Aurora entre otros.  
Y considero que Severo y Sol también están entrando con todos los honores en esta clasificación.
Aunque aún estén volviendo a conocerse y exista entre ellos todavía mucho por explicarse, el amor que es claro que seguía latente vuelve a resurgir. Severo trata a su hermana con una inmensa ternura y una gran comprensión, olvidando lo que también él ha sufrido. Pero especialmente con un gran cariño, que Sol corresponde, aunque a veces sea complicado verlo.
Es evidente que Severo puede y desea compensar a su hermana por todo lo que ha sufrido, hasta el punto de que en ocasiones incluso su preocupación raye en lo agobiante, casi en la sobreprotección. Pero que se puede entender como lo que siente como el hermano mayor que es, aunque también como alguien que ha buscado desesperadamente a su única hermana, y que cuando la ha encontrado no puede imaginarse volver a perderla.
Aunque va a necesitar también grandes dosis de paciencia, porque la Sol que ha encontrado no es la niña que recuerda. Ahora es una mujer fuerte, pero al mismo tiempo frágil, que necesita que alguien tome su mano y le diga que si se puede salir del pozo de unos sentimientos confusos que se mueven entre el miedo y la vergüenza, que es ella la que ha encontrar el camino ahora que el destino le ha puesto en bandeja la posibilidad de cambiar su futuro. Y todo ello sin permitir que lo que piensen los demás la condicione, apoyándose en los que realmente le han de importar, como su hermano, Lucas, e incluso Carmelo. Y puede que incluso en un futuro también Candela, que como los demás no juzga y enseguida es capaz de captar el alma de quién se acerca a ella.  
A ninguno de ellos les preocupa el pasado de Sol, sólo el presente y el futuro. Porque el hecho que haya ejercido una profesión que denigra a quien la ejerce, es sólo consecuencia de que hay personas (que no se merecen ni siquiera este apelativo) que se aprovechan de la necesidad. Y es cierto que quizás siempre habrá quien se vea abocado a ello, pero es algo que no tendría que existir.  
Creo que con esta trama se puede construir una bonita historia. De mujeres fuertes y especiales que consiguen despertar sentimientos, y de hombres nobles y cabales que las secundan de igual manera. 

Borrar recuerdos dolorosos

No creo que a estas alturas se pueda poner en duda el amor que se profesan Alfonso y Emilia, un sentimiento que se dice que lo cura todo y que está por encima de todo. Por lo que es bastante inconcebible que no haya sido capaz de borrar el recuerdo de días aciagos, igual que lo es que en Alfonso el recuerdo de aquellos tiempos siga siendo motivo de desasosiego, aunque haya callado sin dejar entrever nada.
Pero es bastante difícil de creer que, en dieciocho años, en ningún momento haya salido a relucir un tema que ya tendría que ser solo algo perteneciente al pasado. Y si lo hubiese hecho, sin que ello produzca sufrimiento, solo la sensación de un mal recuerdo que hay que dejar atrás.
Que suceda lleva a una consideración no muy agradable, y es que Alfonso está demostrando una falta de confianza que habría de inquietar a Emilia. Una pareja tendría que ser capaz de explicarse todo, y ello incluye cualquier tema, por espinoso que sea. Con esta actitud da la sensación que Alfonso que jamás ha perdonado del todo a la chica que un día lo dejó de lado para caer en las redes de un desaprensivo, y aunque después supo rectificar, quedó Maria para convertirse en el recuerdo viviente. Por supuesto no pongo en cuestión que Alfonso quiere a Maria como si fuera su propia hija.
Pero predicar con el ejemplo que ha puesto a Prado con respecto a perdonar y olvidar, no es precisamente lo que hace ahora mismo.
También es cierto que este mismo recuerdo es el que ha asaltado a l@s espectadores al reconocer en la trama de Matías, Prado y Sixto, la misma historia. Y hacer que Alfonso vuelva a revivir aquellos días es una buena excusa para dos cosas: para desviar la atención precisamente del hecho que significa repetir situaciones ya vividas, y por otra parte darles algo de visibilidad a una pareja que la tienen solo ocasionalmente.
De todas maneras espero que ello no signifique que pierdan de vista el principal problema y sepan dejan momentáneamente al margen los suyos. De hecho Emilia ya ha sabido sobreponerse y agarrar el toro por los cuernos amenazando a Sixto. Ahora Prado les necesita. Y también Matías.
Por cierto, y ya que hablo de este último. Creo que los guionistas han perdido una buena oportunidad de hacer más bonita esta trama de la llegada de Matías. Evidentemente no es lo mismo un bebé que un chico adolescente, pero admito que he echado en falta más escenas del estrechamiento de lazos entre padres e hijo.    

20 de julio de 2015

La dualidad de Mauricio

Por descontado que Fe merece ser feliz. Otra cosa es que le convenga alguien como Mauricio, un personaje difícil de catalogar, capaz de dar una de cal y una de arena. Capaz de mostrar solidaridad e incluso algo de buen corazón, para al minuto siguiente verlo convertido en un perro rastrero, en una herramienta ejecutora, alguien dispuesto a todo movido por una fidelidad rayana en la obsesión.
Y no me vale que diga que no conoce otra vida y que sin ello está perdido, que Francisca le ha dado trabajo, techo y comida, a cambio de servirla fielmente, porque ello implica que el hombretón solo es fachada. Ya que en la relación de Mauricio con la doña, lo que lleva implícito por su parte es no pensar, no decidir, no cuestionar, no tener escrúpulos,….. En definitiva, renunciar a tener su propia personalidad.
Aunque ahora quizás lo de Mauricio también sea comodidad, y el hecho de que se mantenga al lado de Francisca, a pesar de todo, es porque no desea empezar de nuevo. O quizás sea miedo a ello o a perder un estatus. O puede que sea una forma de masoquismo, que le impide alejarse de quien no duda en humillarle y tratarle a patadas cuando le conviene.
Aunque en última instancia hay que pensar en opciones prácticas. La primera, que conviene a los responsables de la serie para seguir manteniendo a Mauricio en un plano visible. Después que, y ya yendo al personaje, porque se puede permitir seguir en su misma posición ya que no tiene lo que los demás empleados de la hacienda: necesidades económicas, ni una familia que sacar adelante.
Y claro, también está el tema de la fidelidad ciega, la que obliga moralmente a cumplir los compromisos establecidos, aun a costa de renunciar a cualquier convicción, y pasando por encima de todo y todos. Pero quizás cabría preguntarse si la fidelidad ha de estar reñida con la conciencia. Si implica necesariamente ser ciego, sordo y mudo ante los desmanes y las injusticias, solo por la cuestión de haber hecho una especie de promesa a sí mismo y a otra persona.  
Porque también las promesas se pueden romper. 

17 de julio de 2015

Severo y Candela

Supongo que tendremos que armarnos de paciencia, además de esperar que el clamor haya llegado a los guionistas, porque lo que es avanzar, no avanza demasiado. Más o menos a escena por semana, lo que no es mucho (por decirlo de alguna manera).
Me refiero a la posibilidad de que llegue a existir algo entre Severo y Candela. Ya que si ello ha de llegar a ser factible, lo que es evidente es que se lo están tomando con muuuuucha calma. Y no me refiero sólo a los personajes.
Sin embargo entiendo que casi puedo incurrir en una contradicción al decir esto, cuando precisamente en los últimos tiempos, y con la relación de Inés y Bosco, ha sucedido exactamente lo contrario. Aunque no creo que haya sido movido por el sentir general, entre otras cosas porque el espectador pienso que lo que demanda es un término medio. Relaciones forjadas a fuego lento, sin prisa, pero sin pausa. Relaciones creíbles y que se vean crecer y fortalecer,… basadas en el conocimiento mutuo, en el lento descubrir de los sentimientos, en conversaciones reposadas y sin testigos inoportunos, en miradas que hablan, en gestos que revelan, en palabras que esconden más que lo que dicen,…….
Y lo mismo vale para jóvenes, que para más maduros, porque el amor no entiende de edades.
Todo ello es algo de lo que creo que adolece ahora mismo la serie. Es cierto que existen relaciones bonitas, pero ya consolidadas. Que al ser precisamente esto poco pueden dar más de sí, salvo ocasionales desencuentros para dar visibilidad, pero que no tardan en solucionarse. Sin embargo falta la chispa para volver a emocionarse, como antaño sucedía con las parejas emblemáticas que han pasado por Puente Viejo. 
Pero creo que ahora hay esperanzas de que el giro se produzca. Hay varias parejas en ciernes que podrían devolver la vidilla a la serie. Una de ellas, la de Severo y Candela.
“¡¡Enamórate tú!!” le ha dicho Sol a su hermano. Y Severo ha puesto cara de circunstancias, aunque también es posible que algo en esta dirección no haya entrado hasta ahora en sus planes. Pero seguramente porque no se ha cruzado, hasta el momento, con ninguna mujer tan excepcional como Candela, alguien fuerte e independiente, con arrestos, capaz de salir adelante por sus propios medios y hacer frente a la adversidad con una sonrisa. Alguien a quien ya empieza a ser hora de que le toque el turno de ser feliz.
Aunque en realidad ya les toca a los dos.

16 de julio de 2015

Sueños y esperanzas que no se cumplirán


Lo admito. Me llega mucho más el dolor de Bosco que el de Inés.
Entiendo que están empleando todos los recursos al alcance para un final digno, pero ni aún ahora consigo empatizar con este último personaje y el sufrimiento que ha de suponer sentir que todo se acaba, que los sueños y esperanzas jamás se verán cumplidos. Y aunque no me gusta criticar a los actores y actrices, creo que buena parte de esta inexistente sensación la tiene la actriz, que no consigue transmitirme nada. Quizás también porque inconscientemente la comparo con otras, y es entonces cuando la diferencia se hace abismal.  No dudo que Fariba hace lo que puede con los guiones que le han tocado en suerte y que no siempre éstos le han dado la posibilidad de lucirse, porque su papel siempre ha sido el de sufridora, además de que ha interactuado poco con otros actores y actrices que la podrían haber ayudado a tener mayor visibilidad. Pero creo que además le falta experiencia para un papel protagonista como el que supuestamente le habían encomendado. No todos los actores y actrices consiguen superar este reto, y aunque ha habido varios casos en la serie que sí que han alcanzado esta meta, también ha habido sonoros fracasos.  Errar es de humanos y los responsables de càsting no son infalibles.
Evidentemente dentro de l@s espectadores habrá todo tipo de sensibilidades, y probablemente habrá quien o quienes si sientan este sufrimiento de Inés. Por descontado lo respeto y no quisiera que se sintieran molestos con este comentario. Es solo mi opinión, que no tiene por qué ser compartida.
Circunscribiéndome al personaje y su situación. Entiendo que cada persona reacciona de manera diferente en estas circunstancias, que hay quien se hunde en la desesperación y quien lucha para que no se cumplan los pronósticos. Y probablemente una actitud optimista puede ayudar a llevarlo mejor, aunque no siempre el resultado final sea el esperado. Pero además hay que tener en cuenta el entorno, porque el sufrimiento inevitablemente se trasmite a los más cercanos. Evidentemente no estoy diciendo que haya que disimular para no hacer sufrir, solo que dejarse ayudar y sobrellevarlo juntos también puede hacerlo más fácil.
Pero parece que Inés, como ha sido toda su vida, ha decidido llevarlo sola. Y tirar la toalla, sin luchar. De todas maneras puedo entender que no desee hacerlo cuando no existen esperanzas fundadas para superar su enfermedad, de la que aún noventa y tres años más tarde no se ha encontrado cura, solo el tratamiento. Así que parece que ha decidido sentarse y esperar el momento, creándose un mundo  que, una vez Bosco ha conocido la verdad, ha dejado de tener sentido.
Y ahora es el momento de lanzar una cuestión. Lucas ha dicho que Inés tiene órganos afectados irremediablemente, además de una diabetes agresiva. Así que si Inés no ha tenido hasta el momento un papel muy relevante, ¿alguien imagina lo que podría ser este personaje a partir de ahora, con lo que significa de total dependencia, de no poder hacer esfuerzos y estar todo el día mano sobre mano, de moverse por El Jaral como alma en pena …. En fin, de mayor invisibilidad que hasta ahora.
No tiene sentido, como no lo tiene alargar lo inevitable o crear falsas esperanzas.  
Por supuesto me estoy refiriendo a un personaje, no a una persona real, que en la actualidad puede llevar una vida relativamente normal. Eso sí, dependiendo de un tratamiento adecuado. Pero sé de lo que hablo y también de lo que supone para una familia, porque mi padre tuvo problemas con este tema. De hecho una hiperglucemia le provocó un infarto, que consiguió superar. Pero dos años más tarde volvió a reproducírsele y esta vez sí fue mortal. Y de eso sólo hace cuatro años.

15 de julio de 2015

Una vuelta de tuerca más

Pasas unos cuantos días sin saber mucho de qué hablar para no volver a lo mismo que en comentarios anteriores y de pronto, y en un solo episodio, se producen al menos tres escenas dignas de mención. O incluso más.
Aunque evidentemente la que se lleva la palma es la de Severo y Francisca.
Es cierto que en esta ocasión Severo tenía la oportunidad de demostrar que no es como la doña. Y por descontado que no lo es, excepto por los deseos de venganza y la satisfacción posterior que ha mostrado al saber que ha ganado la batalla. Por lo demás creo que anda muy lejos de ser como alguien que no se corta humillando a los demás, que no duda en emplear cualquier método, incluido el asesinato, para hacer valer su voluntad, que trata con despotismo a casi todo el mundo, que no le tiembla el pulso para maquinar una venganza por cualquier cosa que considere una afrenta, por nimia que sea,.... que miente, manipula,……..
Severo solo tiene una meta, ahora que ha recuperado a su hermana. Que Francisca sufra en sus propias carnes lo que le hizo padecer a él y a su familia, que sepa lo que son las privaciones y sentir que la sociedad le ha vuelto la espalda.
Y tiene el poder para hacer que esto suceda, y lo usa con todas las consecuencias.  
De todas maneras me pregunto que podría ganar mostrándose ahora generoso, aparte de la satisfacción de humillar aún más la doña y dejarla en evidencia, o la de no tener que bregar con su propia conciencia. No creo que fuera a conseguir nada, ni siquiera algo parecido a gratitud por parte de Francisca, sólo una tregua en sus escaramuzas. Porque si alguna vez ésta recupera algo de su antiguo poder (que lo dudo), es evidente que no va a soportar ver a alguien que ha demostrado tener el poderío suficiente como para hacerle agachar la cerviz. 
Pero alguien decía que la venganza se vuelve siempre contra quién la perpetra. Y quizás algún día Severo también tenga que pagar por ello, aunque espero que sea a manos del destino. Porque ni siquiera plantearse que Francisca actúe otra vez como ejecutora, me revuelve las tripas, ya que representaría que no ha aprendido nada, que todas sus lágrimas son de cocodrilo, que todas sus lamentaciones son sólo apariencia para dar lástima o para retener a Raimundo, …. Y creo que ya está bien de este color. 
De todas maneras hay que poner en cuarentena el dicho anterior, cuando Francisca lleva años haciendo de las suyas y sólo ahora está pagando por una ínfima parte de lo que ha perpetrado. Por lo que quienes creen que Severo se está extralimitando, pienso que tendrían que recordar esto.
Entiendo que Severo es casi un recién llegado y que Francisca tiene ya un lugar indiscutible en este serial, pero ello no justifica que lo que sirva para una, no lo haga para el otro. Aunque la venganza sea siempre mala consejera, pero que tire la primera piedra quien no haya sentido alguna vez ganas de hacer pagar alguna cosa a alguien. Por descontado, con métodos incruentos.
Admito que estoy disfrutando tanto como el personaje de Severo. Ver a Francisca humillada y suplicando, es realmente un placer. Largamente esperado.  

14 de julio de 2015

Buscando una salida

Decir que existe una reiterada tendencia (o al menos la sensación) de alargar las tramas hasta límites infinitesimales, hasta que l@s telespectadores quedamos casi agotad@s de tanto esperar, no creo que sea nada nuevo. Y en el caso de Hipólito y Gracia va camino de suceder algo de ello, como si los responsables de la serie se dieran tiempo para encontrar una salida razonable.
Lo cierto es que habrá que hilar muy fino para que se dé esta circunstancia, porque es bastante improbable que esta pareja logre consolidar su relación de manera legal, al ser él un hombre casado. Ya que por muy enamorados que estén, es impensable que vivan amancebados y siendo el foco de los chismorreos de todo el mundo, más en un pueblo pequeño como PV. Ni, por supuesto, creo que D. Anselmo tenga tanta manga ancha como para volver la vista hacia otra parte, especialmente teniendo en cuenta que la iglesia era valedora de la moral imperante y sus representantes uno de los poderes que controlaban la vida de la gente. También es cierto que este sacerdote en particular es bastante permisivo, y que esta situación no es nueva para él pues ya la ha vivido con anterioridad con Martín y María y con Bosco e Inés (ahora no recuerdo si ha habido otros casos) pero en los anteriores era mucho más flagrante pues ya había niños de por medio. Hipólito y Gracia son otra cuestión.
Sin embargo en algún momento, tendrán que encontrar la manera para que esta pareja pueda estar junta, o en caso contrario acabar esta trama. Es evidente que la mejor solución sería que Quintina pasara a mejor vida, pero debe haber otra manera cuando la dejaron marchar sin cargársela. 
Quizás sólo la terquedad de Gracia o la indiferencia, que no es tal, de Hipolito, consigan salvar todos los obstaculos

13 de julio de 2015

Un personaje con mala suerte

Creo que Inés debe ser uno de los personajes con más mala suerte de todos los que han desfilado por PV. En todos los sentidos. Claro que cuando se nace con la historia escrita (en este caso de manera literal) es complicado enderezar el rumbo, a pesar de que enseguida quedó claro que esta vez no iban a conseguir el propósito de enganchar a la gente con la misma. Demasiado precipitado, demasiado poco creíble……incluida la historia de su partenaire, que tampoco ha ayudado.
Ahora parece que han decidido acabar con su recorrido de sufrimientos dándole otro, pero esta vez haciéndolo de tal manera que sea definitivo. No hay curación a su enfermedad (ni siquiera existe en la actualidad), y si ello sucediera sería la mayor licencia que se ha dado en esta serie. Porque además ha quedado claro que la diabetes que padece Inés es la más virulenta, y que encima tiene afectados de manera irreversible algunos órganos vitales. Por lo que aunque llegara a disponer finalmente de insulina, lo que está totalmente descartado es la posibilidad de recuperar las funciones de los órganos dañados o reemplazarlos con un trasplante, cosa que no tuvo lugar hasta 1933 por primera vez (y el paciente sobrevivió solo dos días).   
Con estos antecedentes no creo que haya nada ni nadie que pueda salvar a Inés de lo que ya se vislumbra como una muerte segura. Evidentemente (como se ha insinuado en algunos comentarios) tampoco una proverbial intervención de Aurora podría hacer nada para remediarlo. Sólo cabría un milagro, (o como he dicho anteriormente, una licencia del todo inverosímil), y esto sólo sucede en las historias de ficción.
Así que pienso que Inés ya se va marchando, y de la misma manera que ha sido su periplo por la serie. Sufriendo en silencio, sin interactuar casi con nadie excepto con los habitantes del Jaral, callando cosas que probablemente después quedarán olvidadas para siempre, decidiendo por Bosco lo que ha de saber y lo que no, dejando que éste viva en la inopia con la justificación de dejarlo vivir en una felicidad que solo es artificial,……. 
Quizás no sea el mejor final que se podría esperar. Todos los finales son dolorosos, aunque para algunos se ha dejado una puerta abierta, mientras que para otros es definitivo. Pero pienso, y ya lo he dicho en otras ocasiones, que en este caso el personaje no ha aportado nada y es mejor pasar página. Aunque vaya a suponer un revés importante para su familia, en particular para Bosco.
Por cierto, espero que no se reedite la historia de su padre.

12 de julio de 2015

El ocaso de una cacique

Ver las estancias de La Casona desnudas de muebles, cuadros y otros enseres, produce una sensación extraña. Igual como ver a la otrora poderosa Francisca, reducida a la misma condición que el común de los mortales, teniendo que valerse con sus propias manos. Algo impensable hasta hace bien poco, pero que ha demostrado que incluso los más encumbrados pueden cometer un traspiés con consecuencias, algo que reconcilia un poco con lo que ha sido hasta ahora la impunidad de la que ha hecho gala esta cacique. Aunque en este caso el “culpable” de que haya caído en desgracia sea alguien de su misma clase social, no la gente a la que durante años ha humillado y tiranizado, y que a la mínima siguen mostrándose sumisos y temerosos de un poder que ya no existe.
Evidentemente siempre ha habido y habrá clases, y en consecuencia dependencia. Pero esto va en las dos direcciones, algo que Francisca nunca ha entendido. Y ello me permite traer a colación un comentario que leía no hace mucho, en el que se afirmaba  que en PV se habían librado de una tiranía para caer en otra (la de la Quinta), e incluso incluían en esta consideración al Jaral, por su condición de ser casa de un terrateniente. Creo que hacer esta afirmación no es del todo correcta, porque ha quedado demostrada la diferente manera de hacer de los responsables de las diferentes haciendas al respecto de sus empleados. Porque si en La Casona se explota a base de salarios míseros, no sucede lo mismo en El Jaral y en la Quinta, donde los trabajadores reciben una paga justa y son tratados como personas, no como animales de carga.
Ahora Francisca está conociendo de primera mano lo que ha hecho pasar a otros. Aunque en honor a la verdad hay que decir que lo lleva con bastante entereza, solo que es difícil decidir si es por la influencia de Raimundo, por el orgullo de no darse por derrotada o por los deseos de venganza. O quizás porque siempre le queda la esperanza de que, por mucho que vayan mal dadas las cosas, algo va a recuperar de su ingente patrimonio.
Lo que si tengo por seguro es que nada va a volver a ser lo mismo. Levantarse y volver a ponerse al mismo nivel es poco menos que imposible, cuando ha caído en desgracia y ha sido abandonada por sus pares. No creo que ninguno de ellos la vuelva a tratar con la misma consideración, y mucho menos si intenta cobrarse algún favor o desea hacerle pagar la afrenta.  Así que espero que al menos, si algún día consigue librarse de las acusaciones que pesan sobre ella (que no hay que olvidar que es algo que existe, aunque sea en grado de tentativa), haya aprendido una lección.
Por cierto. Hay algo más a incluir en este comentario, aprovechando que el tema central es la doña: el de la compasión que pueda despertar.
Creo poder afirmar que son más bien poc@s a los que la actual situación de ésta les haya despertado este sentimiento. Era más bien un clamor el desear que pagara por sus múltiples desmanes, y esto es lo que está sucediendo, aunque su sufrimiento no se pueda comparar ni de lejos con el que ha causado. Por ello que nadie acuda en su ayuda  y, sin regocijarse por ello, no muestren el más mínimo resquicio de piedad, entra dentro de lo que podría considerarse normal. De hecho, si alguien se interesa por la situación en La Casona, invariablemente es por la suerte que pueda estar corriendo Raimundo, que aún conserva los lazos con su familia.
Y al respecto de la familia, hay quien también ha hablado de Bosco, de su desapego hacia Francisca y de su alianza con La Quinta. Es cierto que esto último ayuda a los planes de Severo y Carmelo en contra de la doña, pero hay en el otro lado de la balanza varios factores: primero que aliándose con La Quinta, Bosco contribuye a hacer prosperar su propia hacienda y con ello asegurarse una situación holgada para su familia, que Severo se ha convertido en un buen amigo que no duda en ayudar sin buscar contraprestaciones,….. Pero especialmente que no le debe nada a Francisca, más bien al contrario. Cuando se habla de que ésta le sacó de una vida de penurias y le dio cobijo y educación, además de cariño (que a la postre tenia también su parte de interés, y que por poco acaba convirtiéndolo en otro personaje oscuro) parece que se olvida que Bosco no se habría criado en estado semisalvaje, ni habría tenido que ser rescatado, sino fuera precisamente culpa de ella al provocar la muerte de la madre del chico. Y Bosco conoce los hechos.
Igual que tod@s los demás, incluido Raimundo. Pero éste parece no querer acordarse.

10 de julio de 2015

Vuelta al pasado

No es nada atípico que en esta serie se hagan reversiones al pasado, bien en forma de flashback o de recuerdo oral. Tampoco se trata de olvidar a quienes precedieron a los actuales integrantes de la misma, solo que a veces la continua mención cansa. Y no solo eso, sino que también el hecho de que vuelvan a dar situaciones calcadas a lo que ya se ha visto. Algo que evidentemente puede suceder ocasionalmente, aunque en esta serie se produzcan con inusitada frecuencia.
Sin embargo una cosa son los recuerdos, bueno o malos, y otra es haber guardado en la recamara algo durante todo este tiempo, para sacarlo ahora. Y es sorprendente que sea precisamente en una pareja como Emilia y Alfonso que esto suceda, cuando parecían tener una relación consolidada y sincera.
Bueno, a decir verdad quizás no sea exactamente así. Parece que Emilia ocultó durante años a Alfonso los verdaderos motivos para dejar a María en La Casona, impidiendo a éste ejercer de padre con todas las consecuencias. Algo que Alfonso supo perdonar, al conocer la verdad.
Sin embargo el tema de Severiano parecía ya cerrado y no se entiende que ahora se vuelva a desenterrar, y que además siga haciendo daño a Alfonso.
Nada se sabe del hombre durante este tiempo, ni siquiera que se haya interesado en algún momento por su hija (aunque desconozco si sabía que ésta existía). Y aunque entiendo el paralelismo que a Alfonso no le ha costado establecer, es algo del pasado que tendría que haber quedado atrás, porque no creo que tenga dudas acerca de los sentimientos de Emilia.
De todas maneras espero que los árboles no les impidan ver el bosque, y que hagan que este pasado aciago se quede dónde está. Además haciendo todo lo posible para que no vuelva a suceder, aunque sea con otros protagonistas.
En esta ocasión Alfonso si puede ejercer como el padre que es, velando por su hijo y no permitiendo que le hagan sufrir. Al igual que puede ejercer de tío responsable de Prado, especialmente teniendo en cuenta que ésta no es más que una adolescente sin mucha experiencia de la vida, a la que es fácil engatusar con palabras bonitas. Algo que Matías también sabe utilizar, aunque sus intenciones sean mucho más inocentes, lejos de pretender lo que mueve aparentemente a Sixto.
De hecho sería bastante irresponsable por parte de él y de Emilia, que viendo a las claras lo que sucede, además de conocerlo por boca de Matías, permitieran por omisión, que la chica cometa un error irreparable. Solo ellos pueden evitarlo, porque Prado en su tremenda ingenuidad está dejando que el calavera de Sixto la envuelva con su seducción.
Otra cosa es que desenterrando los fantasmas del pasado, olviden que tienen a su cargo a un par de jóvenes que les necesitan. 

9 de julio de 2015

Dos mujeres y un médico

No puedo por menos que alegrarme del giro que está experimentando el personaje de Lucas, enfrentado ahora mismo a dos cuestiones importantes: Inés y Sol. Dos mujeres atormentadas, cuyas respectivas existencias están experimentando un vuelco radical, y en las que él parece destinado a jugar un papel fundamental. Aunque a tenor de lo visto, el futuro que les aguarda a ambas es bien diferente.
Por descontado no olvido los comienzos de Lucas en la serie y el tiempo que estuvo con Aurora, pero creo que ahora es diferente. Porque mientras ésta coartaba su presencia, ahora éste si dispone de la posibilidad de tener una trama propia, y demostrar que detrás de quién es tachado por algún@s de frívolo y poco consistente, existe un personaje interesante, un hombre íntegro y con valores, de mente abierta, y preocupado por sus semejantes, además de un médico entregado y responsable. Y si bien es cierto que en el caso de Sol también la presencia de ésta es avasalladora, en esta ocasión aparentemente van a dar más cancha para permitir desarrollar el personaje, no en vano todo parece indicar que va a ser uno de los apoyos principales de la chica para salir del pozo profundo en el que está inmersa.
En este punto querría hacer un inciso, en el que ya he entrado otras veces. Me parece muy injusto que por parte de algún@s se mezcle este (hasta ahora) poco lucimiento del personaje, con la profesionalidad de quien le da vida. No es mi pretensión justificarme por mis opiniones, pero difícilmente en mis comentarios se podrán encontrar críticas hacia el trabajo de los actores o actrices, porque entiendo que solo hacen el papel que les tienen reservado. También es cierto que no las evito de sus respectivos personajes o de la deriva de sus tramas, y que además mi valoración de éstos va en función de lo que me trasladan, por lo que es fácil darse cuenta de cuáles son mis favoritos y cuáles lo contrario. Y que con el tiempo el actor también entre dentro de la consideración.
Lucas está dentro de los primeros. Y lo digo con todas las consecuencias y sabiendo que los apoyos a este personaje aún no son muchos. Pero estoy convencida que va a conseguir hacer cambiar de opinión.

Pero volviendo al principio
Se trata de salvar a dos mujeres, pero en un caso se trata de intentar salvar su corazón y su alma, en el otro su cuerpo. Sin embargo si la esperanza es posible en el primero (y con el tiempo incluso algo más), en el otro lo que probablemente se va encontrar será con la frustración o impotencia por no poder hacer más como médico. No debe ser nada fácil saber que los conocimientos que uno posee no sirven para salvar una vida, y con ello enfrentarse al hecho de ver como una persona se va apagando sin poder hacer nada para remediarlo. 

8 de julio de 2015

Paso a paso se hace el camino

Candela recorre con la mirada las estancias de Miel Amarga
Pero nada hace suponer que exista nada más que una cierta curiosidad por su parte. Ni mucho menos que se le haya pasado por la cabeza que algún día este lugar puede formar parte de su vida, más allá de ser la socia del propietario.
Evidentemente es un tema que necesita un cierto tiempo. Es claro que para Severo, Candela no es como cualquier otra mujer, aparte de tener una relación comercial con ella. La consideración con la que la trata, las deferencias que tiene con ella demostrando que para él es alguien especial, los requiebros que le dedica,….. todo ello es muestra que está en su pensamiento. Pero de ahí a conjeturar que detrás hay algo más, creo que es algo apresurado. Tiempo habrá para que toda esta consideración vaya trocándose en otros sentimientos, o que siga como ahora. Por descontado, esta última no es la idea que creo tod@s tenemos en mente, sino más bien la primera.
Pero no hay que olvidar que Severo ante todo es un caballero, que a pesar de tener también su lado oscuro (la que le lleva a planear una venganza sin ninguna compasión) también tiene su parte noble y una conciencia que le ata. Porque es cierto que los daños colaterales de su acción han recaído en mucha gente, pero ha sabido compensarlo ayudando a esta misma gente. En cuanto a su trato con sus vecinos, es afable, sin ínfulas, y además ha dejado claras unas ideas bastante revolucionarias para su tiempo: justicia social para sus trabajadores, igualdad de oportunidades al dar entrada como socia a una mujer, empatía con el pueblo que le ha acogido, procurando que se beneficie económicamente de sus acciones (por ejemplo, contratando obreros del lugar para arreglar el tejado de la iglesia),….. Y en lo tocante a las mujeres (exceptuando algún caso puntual, sobre el que correré un tupido velo) sabe tratarlas con cortesía y galantería, tal como corresponde a alguien con la mejor educación.
Por cierto. Él y Carmelo son la mejor demostración que una persona educada también se hace, no necesariamente nace con ello.
Sin embargo lo mejor de él ahora mismo (hasta que veamos cómo se desenvuelve con Candela, si ello llega a buen puerto) es la relación preciosa que tiene con su hermana, llena de cariño y ternura. Que, por cierto, parece impedirle ver la realidad de ésta, que es evidente que ahora vive en un torbellino de desconcierto, dudas y miedos. Algo de lo que sí es consciente Carmelo, pero que es incapaz de trasladar a su amigo.
 En conjunto pienso que esta vez sí han sabido encontrar un revulsivo para la serie, con este giro de guion que se adivina muy interesante. No en vano se atisban en el horizonte nuevas historias que prometen ser apasionantes, nuevas relaciones que ya de entrada tienen mucho de conflictivas, pero que precisamente por ello crean expectativa, ….y especialmente que pueden sacar del ostracismo a dos grandes actores como Aida y Álvaro. Creo que ambos merecen esta oportunidad de demostrar que también pueden ser protagonistas. 

7 de julio de 2015

Una felicidad efímera

Hasta donde me alcanza, no recuerdo que de todo el reguero de muertos que han desfilado por la serie, ninguno haya fallecido de muerte natural (o al menos a su tiempo). Todos han sido ayudados a hacer el tránsito, la mayor parte por sicarios de la doña, cuando no por su propia mano.
Ahora se perfila otra despedida, pero esta vez sí que parece que es la naturaleza la que se ha adelantado. Porque el sobado recurso de la maldición de Francisca que da la impresión que estaría funcionando otra vez, no es más una declaración de malas intenciones que esta vez por una casualidad va a tener resultados. No hay más que recordar que en las otras ocasiones ha funcionado mediante “ayuda” directa o indirecta, no porque el destino lo haya dispuesto (aunque esto parece un contrasentido, pues precisamente es el destino lo que marca a cada persona).
Otra cosa que también se intuye es que la felicidad en esta serie suele ser efímera, y que cuando se alcanza casi siempre hay algo que viene a estropearlo. Solo algunos han conseguido esquivar esto, aunque sea a costa de ímprobos esfuerzos y sufrimientos. Pero al parecer esto no vale para Inés, un personaje que desde el principio ha llevado instalado el dolor en su rostro y a su paso. Hasta el previsible final que ya se adivina.
Sin embargo, y aunque detesto dar la razón a quienes lo afirman, lo cierto es que la felicidad acaba muchas veces haciendo caer las tramas en la monotonía. Claro que deseo que los personajes sean felices, pero también necesitan algunos alicientes para tener protagonismo, más que deambular por los salones mano sobre mano, o peor aún, dándole a la copa. En el caso de Inés además está el tema añadido que es un personaje plano, sin personalidad ni carácter, lo que la hace doblemente insípida. Por lo que pienso que a pesar de todo y de lo que va a representar para Bosco, es un personaje prescindible ya que no aporta nada.
En realidad pienso que incluso lastra a éste. Es cuando Bosco actúa en solitario, cuando muestra una faceta mucho más interesante, que además creo que va mejorando con el tiempo. Incluido el actor, que alcanza niveles mucho más notables interactuando con otros actores o actrices que le dan más vidilla.
Porque dejando aparte las escenas con Severo, también tiene otras interesantes, que aportan algo de personalidad al personaje. Como la protagonizada con Sixto, una escena que me ha parecido muy interesante, porque en algún momento incluso me ha parecido ver en él a su propio padre. Y al igual que él, convertido en un hombre justo y con principios, que a pesar de sus pocos años tiene muy claro cuál es el papel que le corresponde y lo que es correcto.  
Algo que le hará falta previsiblemente, cuando se convierta en viudo por segunda vez y con un hijo a su cargo. Y ello sin haber cumplido ni de lejos los veinte años en la ficción.
Por cierto, tiempo habrá para ello y es difícil hacer conjeturas, pero espero que no suponga que ahora vaya a caer en el ostracismo. Lo anterior demuestra que sí que es posible hacer algo con el personaje, aunque por supuesto, en algún momento también vuelva a salir el tema romance. Sin embargo, y con los antecedentes, es de esperar que en el futuro lo hagan mejor. 

6 de julio de 2015

¿Y Carmelo?

¿Y Carmelo?
No se ha tardado mucho en buscar pareja a Lucas y Severo (al menos por parte de l@s espectadores), pero para Carmelo parece que ya no queda nadie a la vista. ¿O acaso es Sol quién ha de cambiar su vida?
Aunque en realidad ya lo está haciendo, y no de la manera más fácil. Sabemos que ha buscado a Sol con el mismo ahínco que Severo, que juntos han luchado para descubrir el paradero de ésta, y que al final la chica ha llegado a convertirse para él casi en lo mismo que para su amigo. Pero esto era cuando Sol era todavía alguien indefinido, desconocido.
Por supuesto no pienso que, al menos de momento, tenga celos por haber perdido la exclusividad de Severo, o por la dedicación que le dedica éste a su hermana. No creo que después de tantos años de bregar con éste, de haber sido el fiel escudero y único compañero, de no tener otra meta en la vida que la lucha de ambos por salir adelante, además de buscar a Sol, ahora de pronto tenga la sensación que esto vaya de cambiar, y repartir a su amigo con la chica haya de ser un problema para él.
Lo que si puede serlo es una chica con la que ya se intuye no va a ser fácil convivir, y que puede traer muchos dolores de cabeza. Pero al menos Severo, de momento, parece querer ignorar las señales que ya se dan, anteponiendo la felicidad de tener finalmente a su hermana a su lado. Es Carmelo quien si es consciente de ello, pero de nada sirve prevenir a su amigo, porque éste no parece dispuesto a escuchar.
Creo que es el problema principal al que ahora se enfrenta. Porque está en la encrucijada de saber feliz a su amigo y no querer estropear esta situación con sus aprensiones, pero también vive con el temor de que acabe sufriendo algún desengaño.
 
No quiero diferenciar hombres y mujeres, porque el sufrimiento puede afectar de la misma manera. No creo que un hombre por el solo hecho de serlo haya de padecer menos, ni una mujer por el de llevar la etiqueta de sexo débil, haya de afectarle más. Solo existe la persona, y el que acepte o no con resignación su destino, además de su manera de hacerle frente.
Por lo que sabemos, Severo, Carmelo y Sol han sufrido mucho en su vida y todos y cada uno/a merecen la misma consideración. Pero, a pesar de todo, los dos hombres han tenido más suerte, porque apoyándose mutuamente han conseguido salir a flote con bien, prosperando y haciéndose fuertes (por cierto, algún día quizás sepamos cómo han llegado a adquirir roles diferentes, aunque me inclino a pensar que Severo es el cerebro y Carmelo la fuerza bruta). Sol estaba sola, es una mujer (con la que esto conllevaba de disminución de derechos y posibilidades) y no tuvo muchas opciones. Pero ella también se ha hecho fuerte, aunque al mismo tiempo desconfiada y recelosa con todo el mundo. Y vencer esto va a ser complicado, y van a tener que hacer acopio de mucha paciencia (como dijo Severo, toda la que sea necesaria, incluso más que la del santo Job). Pero también es importante la actitud y en esto no coinciden, porque lo que Carmelo parece tener claro es que Sol ya no es la niña que Severo recuerda, mientras que éste no parece reparar en ello. Porque no se trata sólo de colmarla de cariño y atenciones, de darle la vida que piensa que se merece, sino que ha de ser tratada como persona que necesita ser ayudada a curar sus heridas, que son muchas y difíciles de cicatrizar.  
Aunque quizás Lucas consiga penetrar esta coraza. U otra mujer con la que Sol pueda confiarse, por lo que apuesto en primer lugar por Candela.
Lo que cuesta de imaginar es el papel que puede adquirir Carmelo en todo esto. Si además está destinado a ser el tercero en discordia no me gusta para nada la idea, porque esto significa que en algún momento va a tener que tomar partido por un lado más oscuro. Dos hombres luchando por una misma mujer, sólo puede llevar a cosas no muy buenas.
Pero ahora me estoy dejando llevar por las conjeturas, y admito que casi nunca consigo acertarlas. O al menos en este caso, espero equivocarme. 

5 de julio de 2015

Savia nueva para la serie

Hay quien piensa que PV tendría que irse terminando porque se ha perdido el hilo original. Y es posible que esté sucediendo esto último, aunque yo lo veo de manera distinta a los que creen que ahora la serie ya no tiene sentido.
Porque si que considero posible que ésta se renueve con otras historias, con otros personajes. Continuar alimentándola de la nostalgia dando vueltas sobre lo mismo creo que le hace un flaco favor, y tampoco es bueno para seguir manteniendo la atención y las expectativas. Por ello es un acierto introducir savia nueva, y más cuando considero que otra vez han encontrado actores con garra y que pueden dar mucho juego. De hecho las últimas incorporaciones me parecen de lo más acertado.
Además también veo con un cierto interés que las tramas principales se estén trasladando a la Quinta Miel Amarga, lo que da un enfoque diferente a la serie. Porque no creo decir nada fuera de lugar si afirmo que las otras dos mansiones en las que transcurren muchas de las escenas, se han convertido en lugares lúgubres donde reina el sufrimiento y la felicidad es esquiva, como si ambos lugares estuvieran marcados por una maldición. Aunque es también es verdad que esto normalmente suele tener nombre y apellidos, y a la mínima que se descuiden, La Quinta puede formar parte también de ello.
Pero ni Severo ni Carmelo, y creo que puedo incluir a Sol, son ingenuos. Aparte de que nadie en PV hasta ahora le había podido hacer sombra a la doña (porque sí, estoy hablando de ella como la causante de la mayor parte de los sufrimientos) pero actualmente ha quedado demostrado que el poder de ésta no es omnímodo, que hay quien es tan poderoso o más que ella, y que también es vulnerable, aunque sea económicamente (que también duele). Y si, puede que algún día se recupere de su actual situación y no tarde ni un minuto en buscar la venganza, pero esta vez tendrá enfrente a unas personas poderosas y con influencias, además de un pueblo que le ha perdido el miedo y el respeto, que han descubierto que poder y tiranía no siempre han de ir de la mano, que existen otras formas de  entender la relación patronos y subordinados.
Y ya no será lo mismo.
Sin embargo ha costado un poco llegar a este punto. Lo cierto es que se empezaba a poner en cuestión las intenciones de Severo y Carmelo, en una trama que se había estancado durante meses, con dos magníficos actores que también ya empezaban a caer, de alguna manera, en el ostracismo. Pero ha valido la pena esperar, porque finalmente se han puesto en marcha con rotundidad, y además con Sol, un personaje con fuerza y como ya hacía tiempo que no se veía. Sin olvidar que probablemente arrastrarán también con ellos a otros dos, Lucas y Candela, que también andan necesitados de vidilla.
De hecho creo que ya se ha visto algo de ello.
La escena del dispensario entre Lucas y Sol, quizás imbuida también por el ambiente, la música o el buen hacer y la química de los actores, ha conseguido recrear una escena como ya hacía tiempo no se veía. Aunque claro, esta es mi opinión, con la que si coincido con mi querida Margonz, pero que quizás no sea vista así por todo el mundo. Como también coincido con ella en el hecho de que con esta pareja tienen una buena oportunidad para volver a traer a la serie el aura de romanticismo del que ahora mismo adolece (por descontado no me olvido de las parejas consolidadas. A lo que me refiero es a ver nacer un romance, crecer y consolidarse)

Y también por supuesto no tengo menos en consideración la posibilidad de que en un futuro próximo exista algo bonito entre Severo y Candela, que ademas es un deseo, con el que me atrevería a decir, coincido con casi todo el mundo. Y también lo que podría haber entre Matías y Prado, o entre Gracia e Hipólito……… Todas ellas parejas con peculiaridades especiales, desde la madurez de los primeros y una previsible relación reposada y tranquila (mientras no se meta la doña por en medio), hasta el primer amor y la inocencia de los segundos o la imprevisible salida a una relación entre un hombre en una situación complicada (Hipólito) y la mujer de la que se ha enamorado y que bebe los vientos por él. 

3 de julio de 2015

Llevándosela al "prado"


Supongo que me debo estar volviendo impaciente, (o quizás demasiado exigente, incluso quisquillosa) pero la trama de Prado empieza a hacérseme pesada. Y ahora además acabo de saber que cada vez más se parece a la de Severiano y Emilia, con aspectos calcados casi en su totalidad. No vi la primera parte de la serie y no puedo opinar, pero los comentarios que circulan por la red apuntan que la aparición de Sixto coincide plenamente con la trama del padre de Maria, que llegó al pueblo para hacer arreglos en la casa de comidas y consiguió seducir a Emilia con sus lisonjas. También con el hecho de que Alfonso pusiera regalos al alcance de ésta, que después ella atribuía al otro.
Quizás a estas alturas de la serie todo esto no tenga importancia, porque l@s espectadores han cambiado y no todo el mundo sabe o recuerda detalles de lo que pasó hace cuatro años. Sin embargo existen l@s fieles seguidores que la han visto desde el principio, y que no dejan de encontrar similitudes, lo que no dice mucho a favor de los que escriben los guiones.
No digo que no pueda volver a funcionar un tema parecido, pero con estos supuestos antecedentes le quitan toda la expectativa, pues el resultado es totalmente previsible. Aunque espero que, en este caso, hayan empezado por ahí pero no sigan, porque ya sabemos cómo acabó: con una chica embarazada y sometida al escarnio popular. Eso sí, que tuvo la suerte de encontrar después a un hombre maravilloso.
Y espero de verdad que con Prado sea diferente.
De todas maneras pienso que su actitud no dista mucho de la que podría tener una chica de dieciséis años, que por primera vez se siente tratada como una mujer y no como una niña. Además está despertando a la vida y quizás sea algo vulnerable, más cuando el que la está utilizando puede ser seductor y encantador si se lo propone. Por descontado lejos de Matías, que aún conserva un punto de inocencia que le sitúa en desventaja.
Sin embargo quizás están dejando que el coqueteo de Prado empiece a parecer algo más. Es posible que se sienta halagada por los requiebros de Sixto, e incluso se puede entender que se haya dejado deslumbrar por ello, que la ingenuidad de sus pocos años y el desconocimiento de los hombres le nublen las entendederas, pero creo que el juego está llegando demasiado lejos sin que nadie se dé cuenta de lo que se traen este par y le pongan coto. Y evidentemente Matías no es el más adecuado para pararlo.

2 de julio de 2015

Donde las dan, las toman

Por los centenares de veces que Francisca ha humillado y se ha reído de los demás, creo que bien merece sentir en sus propias carnes lo que es esto. Y es por ello que, a pesar de que pienso que las venganzas siempre traen consecuencias, tampoco me parece tan mal que Severo haya decidido regodearse en privado.
Porque al fin y al cabo es algo que ha quedado entre ellos dos, y de lo que nadie más ha sido testigo.
¿Qué ha sentado mal al orgullo de Francisca? Es posible, igual que es normal que después haya proferido las típicas amenazas de venganza, algo que a pesar de su situación actual no ha cambiado. La soberbia es algo que no pierde, así como tampoco el convencimiento que tiene de que siempre ha de ganar.
Pero se ha demostrado que no es así.
No sabemos cuánto tiempo va a estar en esta situación y hasta qué punto va a llegar la misma, pero creo que nadie duda que vaya a haber un momento que esto se va a revertir, y volverá la implacable y vengativa Francisca. Sin embargo admito que me fastidia el solo pensamiento, porque esta espiral ya empieza a ser insufrible.
Evidentemente habrá quien considere normal que Francisca desee vengarse de Severo, pero aparte de que estos sentimientos van implícitos en ella, quien la crea con derecho olvida que es ella la que ha empezado la guerra. Que es la que hizo caer en desgracia al padre de éste acusándolo de algo que no había hecho, desprestigiándolo sólo para sacar beneficio propio y llevándolo de manera indirecta a la muerte, la que dejó que la madre de Severo muriera, cuando podría haberlo evitado y después de haber incumplido una promesa hecha a la mujer, y es ella la que provocó la separación de los dos huérfanos y los posteriores sufrimientos para ambos que se derivaron de ello. Sin olvidar que incluso ahora ha seguido intentado evitar que se reencontraran (Por cierto ¿dónde para el detective contratado por Severo?). Con estos antecedentes es bastante comprensible que Severo no esté precisamente por la labor de dejar que Francisca duerma tranquila.
Solo espero que Severo ahora no baje la guardia, porque ganar una batalla no es hacerlo con la guerra. Y Francisca no se anda con remilgos, ya que su idea de venganza no va por los mismos derroteros que los de éste. Ya sabemos cómo las gasta y que suele utilizar métodos definitivos para sacarse de encima a los que la molestan. Muy diferente de Severo, que prefiere sistemas más sutiles pero igualmente efectivos. Como ya se ha demostrado.  
Afortunadamente hay algo que la doña no parece tener en cuenta. Inevitablemente se resentirá de esta situación por la que atraviesa actualmente, y no creo que consiga recuperar el poder que ostentaba. Está marcada para siempre, se demuestre su inocencia o no, y dudo mucho que sus supuestas amistades y contactos (que al final ha quedado patente que solo lo eran por interés) vuelvan a tratarla de la misma manera. Cierto que el dinero puede comprar muchas cosas, pero difícilmente podrá servir para recuperar su imagen anterior. Y esto puede jugar a favor de Severo, cuyo poder e influencias sí parecen muy importantes.
Por cierto ¿alguien duda de que si las cosas hubieran sido al revés, la doña no hubiera corrido a echarle en cara a Severo una supuesta victoria?

1 de julio de 2015

Un Sol para Lucas

Al igual que sucedió en su día con Candela, Lucas tendrá que superar un escollo importante. Haber sido presuntamente el tercero en discordia en una relación.
Aunque sobre el particular siempre he tenido mi propia opinión, y jamás lo he visto como tal. Pero volver sobre el tema podría dar lugar a una nueva discusión, que ahora ya no tiene sentido. Así que en mi caso, es como si Lucas empezara de cero.
Bueno, en realidad no se puede decir así, porque no es un recién llegado y tod@s ya conocemos su personalidad, su don de gentes y su generosidad, además de su carácter alegre y chistoso. Algo que por cierto ha molestado a más de uno/a y que le ha llevado a tildarlo incluso de engreído y pesado (incluyendo en algún caso concreto al mismo actor, sin diferenciarlo de su personaje). No pienso lo mismo, porque aunque a veces cuesta seguir el juego a una persona de estas características, creo que es bueno no tomarse siempre las cosas totalmente en serio si las circunstancias (o el respeto) no obligan. Además este carácter es algo de lo que precisamente PV no anda muy sobrado, dejando aparte las insensateces de los Mirañar, que son de otro calibre.
En realidad es de los pocos personajes que lleva permanentemente la sonrisa instalada, a pesar de haber pasado también algún mal trago. Como tampoco pierde casi nunca las ganas de bromear, lo que ayuda en los momentos de tensión o de tramas duras. Aunque sin conocerlo más que superficialmente por entrevistas y reportajes, pienso que mucha de esta manera de ser tiene que ver con el propio actor, que aunque esté actuando traslada también algo de sí mismo a la pantalla, como buen andaluz que es (aunque afirmar esto sea caer en estereotipos).

Pero volviendo a Lucas.
Quienes siguen este blog saben que siempre he estado del lado de este personaje, a pesar de haber recibido numerosas críticas por ello que, por supuesto, acepté, pero sin compartirlas. Incluso aposté abiertamente por una relación entre él y Aurora, que ahora sabemos que probablemente nunca será posible. De hecho ya hace días que intentan poner distancia y justificación a un alejamiento definitivo, como si la relación con Aurora solo hubiera sido un experimento con fines que no se alcanzan a comprender, pero que no atribuyo a otro motivo que llenar capítulos. Ya no entraré en el tema de si realmente estaba enamorado de Aurora o se trataba de atracción hacia una mujer diferente, con la que le unían unos vínculos especiales de amistad y complicidad, algo que le ha permitido dejarla marchar sin que se le rompa el corazón.  
Pero evidentemente esta marcha llevaba aparejadas consecuencias, como la pérdida de protagonismo de Lucas, limitado al lógico por ser el doctor del pueblo. (Por cierto, el primero que no ha salido del lado oscuro, lo que es toda una bendición). Y creo que ya hay suficientes actores desaprovechados en la serie como para añadir otro a la nómina, además con las posibilidades que tiene éste.
Así que lo que se adivina como un acercamiento a Sol, me parece de lo más acertado. Porque además son totalmente diferentes, aparte de que no creo equivocarme al afirmar que la chica va a ser un objetivo complicado, lo que lo hace mucho más interesante.
Solo una última cosa, y en ello tengo que incluir a todos los hombres que están alrededor de Sol: Severo, Carmelo, Bosco y el mismo Lucas. Me parece digno de mención que ninguno de ellos demuestre el más mínimo problema por lo que ha sido la vida de Sol hasta ahora, y el oficio que ha ejercido. Todos ellos parecen comprender que es algo a lo que llegó forzada por la necesidad y las circunstancias, y que salir de ello es lo mejor que le ha podido suceder. Y que creo que este frente común va a ayudar mucho a la chica si algún día todo su pasado llega a oídos de la gente de pueblo.