24 de junio de 2015

Bosco, el protagonista

No es lo mismo que con Martín y no lo será nunca, porque además ya no hay tiempo para enmendarlo. Pero creo que de haberlo enfocado con anterioridad, la relación entre Bosco y Aurora habría podido llegar a acercarse a ello, ya que en los últimos tiempos se ha visto que la complicidad y el cariño se han instalado entre los hermanos. Pero ya no va ser posible saber si podrían haber llegado a más.
Sin embargo sí creo que hay algo que puede repercutir para el futuro. Y es la constatación que el personaje de éste mejora notablemente cuando interactúa con otros que tienen un cierto carácter y le ayudan a cobrar algo más de notoriedad. Bosco siempre ha sido un personaje sin mucha personalidad, algo que sólo se ha manifestado en contadas ocasiones, y que como resultado ha dado que el personaje no consiga el evidente propósito de que emule a los que lo han precedido. Aunque creo que todo parte ya de su irrupción en escena con un nacimiento poco creíble, unido a que considero que erraron en la elección de la pareja que le había de dar el contrapunto adecuado. Evidentemente no pretendo decir a los guionistas como han de hacer su trabajo, pero creo que Bosco necesitaba a una mujer fuerte y con carácter, y en cambio le pusieron a una de apocada y sin arrestos, que se ha pasado todo el tiempo encerrada y haciendo pucheros. Además, y en mi opinión, sin que exista ninguna química entre ellos, con unas escenas pretendidamente románticas que dejan absolutamente indiferente.
Fuera de esto, creo que el personaje de Bosco aún puede ser recuperable. Evidentemente también influye el partenaire, que ayuda a hacer más o menos creíble una actuación. Con un buen actor o actriz al otro lado, Francisco puede sacar mucho más partido a su trabajo. Y esto sucede cuando interactúa con Álvaro, Chico o Raúl, en escenas cotidianas. O cuando comparte trama con Ariadna, María Bouzas,…. Incluso cuando estaba con Aida Flix, cuyo personaje, aunque malvado y odioso pero con cierta complejidad, daba mucha más vidilla a Bosco que una Inés que parece una agregada más que la esposa del señor. Es más, creo que con ella  Bosco es arrastrado a hundirse, en vez de coger el protagonismo que se le supone.
Veremos por donde transcurre ahora la historia. Sin Martín, ni Aurora, Bosco es el amo y señor absoluto y único del Jaral. Y la verdad es que ni siquiera puedo imaginarme cómo van a conseguir que esta casa no llegue a ser el lugar más aburrido de PV, con varios floreros como habitantes y sin que ningún atisbo de alegría consiga instalarse allí.
Una vez dije que La Casona estaba maldita, pero estoy empezando a pensar si no tengo que hacerlo extensivo también al Jaral, un sitio donde casi nadie consigue salir indemne.

¡¡Hasta pronto Fe!!

Era algo cantado por razones obvias, pero aun así cuesta hacerse a la idea de un PV sin el toque fresco que Fe aporta a la serie. Ya no digo a La Casona, donde sin el concurso de esta pizpireta doncella todo será aún mucho más lúgubre de lo que ya es normalmente.
Creo que cuando Marta llegó a la serie, nada ni nadie se imaginaba lo que iba a significar en el futuro, y la unanimidad que ha conseguido despertar con un personaje que sólo acapara elogios. Para Marta por su enorme profesionalidad y buen hacer, para los guionistas por haber construido un personaje único, y para Fe por deleitarnos cada tarde con sus salidas ocurrentes que no dejan de sorprender y consiguen sacar una sonrisa (o directamente una risa), por sus a veces destrozo del lenguaje hecho con el mayor gracejo, por su irreverencia, perspicacia,  por su buen corazón y generosidad, ……..Una doncella incluso capaz de hacer sonreír a alguien con el corazón de piedra, pero que sorprendentemente no consigue ser tan dura con la chica como suele ser habitual en su trato al servicio. Y también la mujer que ha conseguido lo que parecía imposible: que un hombre marcado por un pasado aterrador, ahora escuche a su conciencia, además de haber conseguido conquistarle también el corazón. (Cierto que a veces una llega a pensar que Mauricio es demasiado rastrero en su actitud con la doña como para merecerse alguien como Fe, pero en este caso la doncella sería como la segunda oportunidad y quien sabe, si no la definitiva).
Fe se marcha y deja atrás muy buenos recuerdos y un vacío importante. Pero esperemos que su promesa de volver en otoño se cumpla, y podamos volver a disfrutar de Marta y su personaje.
Mientras le deseo que disfrute del nuevo proyecto que junto con Jordi van a empezar en julio, y que probablemente sea el más importante de sus vidas.
Hasta pronto Fe !! 

23 de junio de 2015

Hay cosas que no cambian

Afortunadamente parece que la serie va dar un giro, y no por la boda de Inés y Bosco, un hecho que no levanta precisamente grandes expectativas. Pienso que lo llama la atención es que se entrevean nuevas historias que pueden volver a dar vida a la serie, como son las nuevas tramas de Prado, Sol y Gracia, e incluso se aventura la posibilidad de que llegue a existir una en condiciones para Candela (espero que con Severo).
Sin embargo hay cosas que por mucho que pasen mil y pico capítulos, no cambian. Y que provocan que me sienta impulsada a volver una y otra vez sobre un tema que puede llegar a cansar y convertir este blog casi en monotemático para un mismo personaje. Así que intentaré resumir mi opinión en pocas palabras, solo para dejar constancia de un hecho que no por repetitivo deja de ser motivo de un sentimiento que me mueve entre la indignación y el fastidio.
Es solo mi apreciación, pero pienso que actualmente existe mucha información que hace que las personas no acepten sin más algunas cosas. Cierto que siempre existirá quién se deja influenciar por charlatanes y visionarios, que hacen uso de la debilidad y la credibilidad de los demás para fines que no siempre son altruistas. Sin embargo, en el caso que me ocupa, entiendo que también es necesario retrotraerse a los años veinte, donde pesaba más lo que decían los poderosos que lo que podía salir de la gente corriente, además que las supersticiones estaban mucho más arraigadas. Y entre los poderes que guiaban el día a día estaba la iglesia católica, que era el adalid que dirigía la moral y las buenas costumbres, y que hacia también uso del temor a castigos supra terrenales para mantener a raya a las personas. Así que no habría de sorprender que una maldición en estos términos hiciera mella en el ánimo de las personas, aunque también hubiera quien intentara restarle importancia o directamente la ignorara.
Pero lo realmente paradójico es que, como en el caso de Francisca, salga de alguien que se considera buena cristiana (aunque el hecho de ir a misa solo la retrata como una beata hipócrita. Y, por descontado, de buena cristiana no tiene ni siquiera la apariencia). Por lo que desear el mal a alguien no creo que merezca ni siquiera el perdón de la confesión, que D. Anselmo le otorga una y otra vez. Algo que merecería un comentario aparte, que voy a dejar para otra ocasión, igual que la actitud apocada de Raimundo, que parece incapaz de dar un golpe sobre la mesa para defender a su familia. El amor puede volver ciega a una persona, pero hasta cierto límite, más cuando se trata de alguien que siempre ha dado muestras de ser una persona con la cabeza bien amueblada.  
Lo cierto es que esta maldición de la que la doña hace uso de manera recurrente, sí que ha llegado a materializarse, aunque la intervención divina no haya tenido nada que ver (si acaso sería para mirar hacia otro lado). Porque la mano terrenal de Francisca ha sido en todos los casos la encargada de que se cumplieran los malos designios. Y no sólo por acción directa, sino que es evidente que se aprovecha de la superstición para minar la moral de las personas más vulnerables, y así conseguir los fines propuestos.
Dicen que a fuerza de repetir las cosas acaban haciéndose realidad, y la maldición de la doña es una buena prueba de ello. 

22 de junio de 2015

El fin de la tiranía

Explotación, abuso de poder, tiranía,…..el caldo de cultivo perfecto para alimentar el descontento. Y si a ello le unimos la falta de voluntad de dialogo de una de las partes, ya tenemos el conflicto servido.
Evidentemente la necesidad también empuja a situaciones extremas, pero no necesariamente hasta el punto de llegar a la violencia sin que medie antes provocación.
Quizás sea el miedo de perder sus prebendas, el estar descolocada en una situación jamás imaginada, el haber sido humillada por sus pares (que al parecer ya no lo son tanto) o lo incierto de su futuro, unido a la soberbia nacida de años de haber manejado a su antojo todo lo que la rodea, lo que, sin que sea mi pretensión justificarla, ha llevado a Francisca a no disponer de la suficiente mano izquierda para hacer frente a una situación que se le ha escurrido entre los dedos. “Yo soy Francisca Montenegro (y a mí nadie me tose, dixit)!!” parece que ya no sirve.
Evidentemente Francisca ya no va a cambiar sus ideas, ni nunca va a dejar de creer que está por encima de los demás, porque tampoco ha conocido otra situación diferente de la que ha vivido hasta el momento, pero quizás ahora se vea forzada a replantearse algunas cosas. No tener disponibilidad de dinero, ni previsiones de poder manejar capital en un futuro inmediato, la va a obligar a bajarse de su pedestal, aunque sea temporalmente. Es claro que el poder está sustentando en su mayor parte por el dinero, por lo que al carecer del mismo también va a perder la posibilidad de influir en decisiones trascendentales para su futuro y, en un plano más local, de la capacidad de intimidar a sus convecinos por la fuerza para que sigan trabajando para ella, y además sin contraprestaciones. La escopeta de Mauricio puede haber dado una tregua, pero un solo hombre enfrentado a una turba no tiene muchas posibilidades, más cuando este mismo hombre se debate ahora entre su fidelidad y su conciencia.
Pero el panorama incluye ahora otro escenario. Hasta ahora Francisca ha sido la única posibilidad de que los trabajadores agrícolas o los obreros encontraran un trabajo para subsistir ellos y sus familias, aunque haya sido a costa de pagarles un mísero jornal y someterlos a una vil explotación. Pero Severo y Carmelo han revolucionado todo ello y demostrado que también al ámbito rural puede llegar la justicia social, pagando salarios ajustados al trabajo realizado y velando para el beneficio del pueblo al encargar los trabajos a los lugareños. Además de comportarse con una gran altruismo, y no permitiendo que nadie carezca de sustento.
También es cierto que esta actitud tiene sus dos caras. Enfrentados ahora a dos maneras de vida, pocos van a seguir leales a Francisca, o al menos no en las mismas condiciones. Por lo que sí es claro que, de una manera u otra, Francisca va a salir perdiendo, y que Severo y Carmelo están aprovechándose de ello, haciendo ver que otra manera de entender las relaciones laborales es posible. Sin embargo no creo que nadie pueda negar el componente importante de solidaridad del que también hacen uso, del que ni uno ni otro no creo que esperen obtener más recompensa que la de ver arrastrarse a la doña, y no el fin de recibir el aplauso popular por sus actos de generosidad. 

21 de junio de 2015

Un tio para Matías

No es que vaya a criticar la decisión de convertir a Nicolás en el confidente de Matías. En realidad me encanta que sea así, fundamentalmente por dos motivos: porque afianza la relación entre tío y sobrino, y porque permite al fotógrafo adquirir algo de protagonismo, del que andan faltados tanto él como Mariana, una pareja preciosa y con mucha química, pero que desgraciadamente han pasado a formar parte de la colección de floreros.
Pero lo cierto es que sorprende que no sean Emilia y Alfonso los que asuman este papel. Evidentemente no hay que dar nada por supuesto, menos en esta serie, pero parecía que la posibilidad de volver a ejercer la paternidad para la pareja iba a dar lugar a mayor protagonismo de la familia recién creada. Por descontado no voy a poner en duda el cariño que los dos le han cogido al chico y el hecho probado que ya le consideran como hijo propio (más después de haberle dado incluso sus apellidos), que saben tratarlo con comprensión y como corresponde a un adolescente inquieto y con pájaros en la cabeza, pero con un gran corazón,….pero me falta este punto de mayor intimidad entre padres e hijo. No pretendo insinuar que Emilia y Alfonso se desentienden del chico y no le procuran lo que está en sus manos, como tampoco que permanecen en la inopia cuando existe un problema con él. Pero es sorprendente que precisamente sea Nicolás quien haya sido el primero en ver cuando, como en esta ocasión, hay algo que inquieta a Matías, y por el contrario Emilia y Alfonso aún no den muestras de que se hayan apercibido.
Insisto, me gusta esta complicidad que se ha establecido entre  Nicolás y Matías, y que éste confíe en él y en su criterio para saber hacer frente a una situación que es nueva para un adolescente que aún no ha tenido tiempo de conocer el amor y lo que conlleva. 

El fin de una época

Ya ha empezado la cuenta atrás definitiva para que Aurora deje PV.
Pero si esta marcha es además sin retorno, a pesar de quedar abierta, es algo que solo el tiempo puede decir, aunque supongo que será difícil que vuelvan a convergir las circunstancias para que sea posible. Ariadna se ha convertido en una joven promesa, y es previsible que se le abran otros horizontes en su carrera profesional.
Sin embargo su marcha si trae aparejadas consecuencias, porque una sensación bastante generalizada es que con Aurora se acaba también una época que ya empezó su ocaso con la marcha de Jordi y Loreto.
Es cierto que ni siquiera una serie puede permanecer anclada al pasado, y por descontado y para seguir estando en el candelero, ha de evolucionar al mismo tiempo que transcurre la acción, incorporando nuevas tramas. No se puede vivir de recuerdos, porque las situaciones, los acontecimientos fuera y dentro de la comunidad, los nuevos personajes,… todo conforma una nueva realidad, con distintas idiosincrasias. O así considero que habría de ser para llamar la atención del espectador, aunque desgraciadamente en algunos casos parece que se ha optado por intentar hacer un remake de algo que ha funcionado en el pasado, pero que ni siquiera maquillado tiene la misma fuerza, bien sea por guiones repetitivos (y en consecuencia totalmente previsibles) o por actores o actrices que no acaban de encajar en el papel encomendado.
Pero Aurora si encajó, a pesar de que el intento de hacer de ella la copia de su madre no tuvo al principio demasiada buena acogida. Parecida fuerza y coraje, sus mismas ansias y sueños, incluso un físico que recordaba a ésta, se conjugaron para propiciar que la esencia de la partera siguiera viva. Y en el caso del capitán optaron porque fuera Martín el que mejor lo representara. Por lo que con ambos hermanos consiguieron que no se perdiera del todo el nexo inicial con la historia que dio lugar a la serie.
Cierto que quizás porque ellos si conocieron a sus padres (bueno, Aurora solo a uno de ellos) e interactuaron, dando lugar a unas escenas emotivas y preciosas que han quedado impresas en la retina de los espectadores y en el recuerdo, es más fácil establecer esta conexión. Y que desgraciadamente con Bosco, unido a  su nacimiento surrealista, esto no ha sido posible, porque ni siquiera la relación entre hermanos ha alcanzado la profundidad que si se logró sin apenas dificultad entre Aurora y Martín. Cierto que Bosco no tiene la culpa de no atesorar recuerdos y no poder compartir nada de sus padres con sus hermanos, pero por la trayectoria de este personaje es difícil que pueda transmitir el nexo que si lograron éstos. 
Ahora, con la marcha de Aurora, se va a truncar todo lo anterior. Incluida la que podía haber sido otra bonita historia, pero que ni siquiera tuvo recorrido. Me refiero a Lucas, un personaje denostado por lo que representa, pero que admito que a mi si me ha gustado siempre. No voy a entrar en la discusión de si fue un tercero en discordia o no, porque es un tema ya superado (al menos por mi parte), pero sí creo que también ha significado algo importante para la chica. Quizás no ha sido el gran amor que fue Conrado, pero si más que un amigo, alguien que ha sido capaz de anteponer el futuro y la felicidad de Aurora a sus propios deseos. El que la dejará marchar sin intentar retenerla y el que la está empujando a cumplir sus sueños. Solo espero que algún día se haga justicia con este personaje y, por supuesto, le den el protagonismo que se merece.
Pero como me suele suceder, me he ido por las ramas y lo que pretendía era despedirme de Aurora (aunque aún tengamos que esperar hasta el miércoles para que su marcha sea definitiva)
De hecho Ariadna ya se está despidiendo de sus compañeros, aunque en la piel de su personaje. En las conversaciones y en los gestos ya sobrevuela el adiós, y en los ánimos ya parece pesar la despedida. No en vano han sido dos años compartiendo escena día tras día, y como han dicho tod@s en numerosas ocasiones, se ha fraguado un núcleo de compañerismo importante. Pero es absolutamente válido y comprensible que Ariadna haya decidido no estancarse y dar un nuevo rumbo a su carrera profesional, a pesar de que el momento no parece especialmente propicio para dejar un trabajo fijo. Sin embargo es joven, talentosa y tiene mucho futuro por delante, que esperamos poder compartir en días y años venideros.

19 de junio de 2015

Nadie es una isla

Intento meterme en la piel de Sol y tratar de entender el porqué de su comportamiento cerril.
Claramente el motivo principal de su enfado es haber sido arrancada a la fuerza del lugar donde vivía y llevada a un sitio que le es extraño, permaneciendo además recluida en contra de su voluntad. Esto, en circunstancias corrientes, por si solo ya es un motivo para entender su proceder. Además es una mujer madura, que ha de ser capaz de tomar sus propias decisiones, y en esto Severo está actuando de manera egoísta anteponiendo sus propios sentimientos y convicciones a cualquier otra consideración.
Sin embargo creo que las intenciones de éste son buenas, no así el método empleado. Y creo que de verdad quiere a su hermana y desea lo mejor para ella. Pero que es evidente que ello no pasa por aceptar saberla entregando su cuerpo a cambio de dinero, y asimismo expuesta a situaciones como malos tratos, vejaciones, extorsión o enfermedades de transmisión sexual.  Esto no es vida para ella, ni lo tendría que ser para ninguna persona.  
Es posible que Sol no haya tenido muchas alternativas antes de llegar a este punto en el que se encuentra, aunque nunca podría ser una justificación, porque no todas las mujeres en las mismas circunstancias acaban prostituyéndose. Y además lo que le reprocha a su hermano también podría hacérselo a sí misma, ya que no parece que por su parte haya hecho nada para encontrarle y buscar su ayuda. Por lo que se sabe, Severo es una persona muy conocida, lo mismo que sus productos, por lo que no tendría que haber sido muy difícil dar con su paradero. Así que la única explicación es que siente que su hermano la abandonó cuando más lo necesitaba, y su resentimiento la ha llevado a  olvidarse de él, después de aprender, llevada por la necesidad, a valerse por sí misma.
Pero lo que más me cuesta entender es que aparentemente no quiera renunciar a la vida que llevaba, aunque es difícil decidir cuánto hay en su actitud de rabieta, o por el contrario, de convicción. Tampoco es que le estén pidiendo que se deje deslumbrar por las riquezas y la vida muelle que le proporcionaría su hermano, pero el caso es que el destino le pone delante una oportunidad de oro para escapar de su jaula y ser libre, además de gozar de una estabilidad que en un prostíbulo, aunque sea de lujo, está lejos de ser una posibilidad. Porque también este lugar es una cárcel y está sometida a un carcelero, además de que aunque ahora aún le parezca lejano, también depende de otra prisión igual de tangible como es su propio cuerpo y el implacable paso del tiempo que, tarde o temprano, va a acabar con su lozanía y dejándola posiblemente en la cuneta.
¿Qué considera el lupanar como su casa? Quizás ella haya acabado considerándolo así, pero el caso es que ha conocido lo que es un hogar y una familia, así que difícilmente puede referirse a este sitio más que como el lugar donde vive, pero en el que no se encuentra ni cariño, ni calor familiar, ni siquiera un núcleo al que sentirse unida. Es cierto que alguien independiente (o al menos es lo que ella al parecer cree) puede hacer su vida pensando que puede prescindir de todo ello, pero como decía John Donne “Nadie es una isla por completo en sí mismo; cada hombre (o mujer)  es un pedazo de un continente, una parte de la Tierra”. Y Sol ha de descubrir que no está sola, y que si tiene quién la quiere por sí misma, no por lo que es.

18 de junio de 2015

Se vuelven las tornas

Pues no lo siento en absoluto y no me da ninguna pena que Francisca haya sufrido un revés y ahora esté asustada. Ha paseado su soberbia por estos mundos durante años, ha cometido mil desmanes impunemente, ha humillado y abusado de su posición, así que una cura de humildad le vendrá de perlas.
De hecho aún sigue demostrando una actitud caciquil de lo más subido de tono. Tanto que incluso Mauricio parece cuestionarla, básicamente porque a diferencia de ella conoce muy bien el otro lado de la situación y sabe a lo que se enfrentan los obreros y empleados. Por lo demás, gente explotada sin ningún escrúpulo, que no tiene por qué estar agradecida por el hecho de recibir un mísero jornal que se ganan con su esfuerzo. Parece que la doña olvida que sus empleados no son animales de carga sino personas, y que tienen familias que sustentar, que el pan no cae del cielo.   
Y que Severo se aprovecha de la situación, es cierto. Pero solo sería reprochable hasta cierto punto, si se limitara a regodearse viendo como la doña cae en desgracia, y se cruzara de brazos ante los daños colaterales. Por cierto, ¿alguien duda de cuál iba a ser la actitud de Francisca si la situación fuera a la inversa? Pero Severo carga con las consecuencias de sus actos y piensa en los demás. Además de que, aunque su actitud pueda parecer interesada, el caso es que él y Carmelo han demostrado en otras ocasiones su generosidad, además de que tienen conciencia (cierto que la misma de la que se olvidan cuando se trata de la doña, algo perfectamente comprensible). Lo que es casi seguro es que a los trabajadores a los que pretenden ayudar no se van a cuestionar los motivos si ello les permite seguir llevando el sustento a sus familias, sin obviar que cualquier atisbo de lealtad (que la doña no ha hecho nada para merecer) no les va a llevar comida a la mesa.  
De todas maneras y dando por hecho que Severo está detrás de toda esta situación, y aún considerado la venganza como algo no muy loable, ¿quién puede censurarle que desee hacer pagar a la doña los daños infringidos a él y a su familia, y que utilice los medios que tiene a su alcance? Además en este “juego” de venganzas, en el que la doña es una experta, Severo establece una diferencia sustancial porque sus métodos no son cruentos. Aunque igual de efectivos, ya que ha sabido dirigirlos directamente a la línea de flotación. Y por mucho que las cosas se vuelvan a enderezar para la doña, nunca volverá a ser lo mismo, porque su reputación ha quedado marcada para siempre. Aunque se demuestre su inocencia, es más que probable que su poder e influencia dejen de ser lo que eran.
Y aunque evidentemente no se da cuenta, Francisca está perdiendo otra cosa: sus empleados están dejando de tenerle miedo. El mejor ejemplo, Fe. Lo cierto es que ésta ha dejado claro en multitud de ocasiones que lo único que espera de la “Paca “es un jornal, y que su lealtad no pasa de las puertas de La Casona. Pero realmente hoy lo ha demostrado y ha estado magnífica, dando un paso al frente y defendiendo sus derechos y los de sus compañeras.
¡¡Bravo por las mujeres con coraje!!

17 de junio de 2015

No hay tiempo que perder

Es cierto que ya tendríamos que estar acostumbrad@s a que se cierren tramas en falso, pero no puedo dejar de cuestionar la supuesta muerte de Amalia, que además de ser en off, me produce la sensación de una salida por la vía rápida. Lo mismo sucede con que también, sin solución de continuidad, ya nos encontremos al supuesto viudo planeando su boda con otra mujer. Tampoco es que espere que éste se muestre compungido, ni que guarde un gran duelo, pero es que ni siquiera parece que vaya a respetar un tiempo prudencial. Por supuesto hay darle una importancia relativa a lo que pueda opinar la gente, pero tanta practicidad por parte de todos, la rapidez con la que la noticia del fin de Amalia es asumida y aceptada, además de tanta prisa para pasar página, no acaban de cuadrarme.     
Aunque lo que realmente me chirría de este asunto es que se obvien cuestiones que entran dentro de la más pura lógica. Si no hay cadáver no creo que oficialmente se pueda dar por muerta a una persona hasta pasado un cierto tiempo, no al minuto siguiente de suponer que ha muerto.
Una suposición nunca puede ser una certeza.
Lo que lleva a pensar en la posibilidad de que los guionistas se guarden un as en la manga y que Amalia vuelva del mundo de los muertos para consumar su venganza. No sería nada nuevo una situación de este tipo, que ya se ha dado en otras ocasiones con resultados funestos.
Aunque hay algo más en todo ello: Aurora y su marcha.
Si una particularidad ha caracterizado a esta telenovela es la lentitud de las tramas, exceptuando la de Inés y Bosco a la que han puesto desde el principio velocidad de crucero, algo que no deja de ser sorprendente si no fuera por la sospecha que esto tiene sus motivos, y que no son precisamente dejar que la pareja sean felices mucho tiempo. Y si algo también es común a casi todos los personajes que han dejado la serie es que han acabado casi desapareciendo de las tramas al final de su periplo. Es el caso de una casi irreconocible Aurora, cuyo papel ha ido perdiendo fuelle y actualmente es casi residual, salvo en contadas ocasiones en las que interactúa con Bosco, un hermano con el que no ha llegado ni por asomo a tener el feeling que tenía con Martín.
Pero la sensación que da ahora es que también hay que cerrar su trama a toda prisa, como si la anunciada marcha desde hace meses se tuviera que resolver en dos días y, de alguna manera, tuviera que dejar todo atado, convirtiéndola en los últimos días en salvadora, vengadora, casamentera o lo que se tercie.
Aunque lo cierto es que con su marcha cuesta imaginar cómo va a transcurrir la vida en el Jaral, un lugar donde la gente deambula, sin conseguir despertar demasiado interés por lo que les acontece. 

16 de junio de 2015

La intención es la que cuenta. O no



Lo admito. No puedo evitar que una y otra vez me olvide de mis propósitos y siga cuestionándome algunas cosas de la serie, especialmente las licencias que se permiten y las incoherencias en las que incurren. Claro que no hay que darle más importancia de la que tiene, tratándose de una ficción y sin más propósito que el de entretener. Y me imagino que el 99 por ciento de l@s espectadores lo ven así. Pero cuando una se propone hablar con más profundidad de lo que se cuece en la pantalla, es inevitable que surjan preguntas y salgan a la luz temas que despiertan perplejidad por la deriva que llevan. 
Ahora estamos ante el tema de la intencionalidad. Y existe una discrepancia flagrante en lo que se da actualmente. O lo que es lo mismo, pero poniéndole nombre, entre la actual situación de Francisca y el intento de asesinato de Amalia por parte de Inés. 
Según el diccionario “intencionalidad” es “Carácter intencionado o deliberado con que se realiza una cosa”. Claro que hay que puntualizar que esto de por sí no es punible, salvo en algunos casos en los que ya entra el concepto de delito y en sus diferentes variantes. 
Antes de continuar he de dejar claro que no pretendo justificar a Francisca, ni a nadie en su misma situación. Porque el caso es que si existió intencionalidad de llevarse el dinero fuera del país, y si acabó echándose atrás no fue por escrúpulos o solidaridad, ni siquiera por temor a la ley, sino porque llegó a tiempo de evitar ser estafada. Nada indica que de no haber sido así no hubiera culminado su propósito de evadir dinero a un paraíso fiscal. 
Y aquí existe mi pregunta de si en este supuesto la intencionalidad ha de ser considerada delito. Pero si acaba siendo juzgado como tal, entiendo que la pena no habría de ser la misma que si se hubiera consumado el propósito. Sin embargo vemos como la justicia ha caído sobre Francisca sin siquiera pararse en si existe realmente infracción de la ley y saltándose además la presunción de inocencia, que es algo que ésta tendrá que demostrar. Y que supongo podrá hacer, aunque es claro que habrá un antes y un después, y que va a quedar marcada para siempre. 
Sin embargo en el hecho del intento de Inés de acabar con Amalia la intencionalidad si era manifiesta, incluso corroborada por la misma autora de los hechos. Por lo que es difícilmente explicable que de buenas a primeras haya sido exonerada por unos hechos que son claramente delictivos. Y ya no entro en el tema del asesinato consumado de Melchor, ni la falta aparente de conciencia de la chica. 
Y ahora es cuando debo decirme que esto es una ficción, cuya pretensión probablemente no es más que la de entretener y que, por lo tanto, las licencias no tendrían que suponer nada especial, aunque creo que si pueden ser cuestionadas. Pero aunque pienso que lo coherente seria que Inés fuera castigada, es claro que no puede cumplir una larga condena porque significaría su desaparición de la serie. Como si sucedió por cierto con Fernando, por unos delitos también en fase de tentativa. 
Vuelvo a decirlo. Creo que fue un error incurrir en esta situación de Amalia e Inés, porque trasladan el hecho de que cualquiera puede tomarse la justicia por su mano y salir impune (creo que es suficiente con que suceda una y otra vez con la doña. Excepto sorprendentemente en el caso menos delictivo que se le puede achacar). Nunca hechos del calibre anteriormente citado pueden ser justificables, aunque sean presuntamente motivados por la lucha por un hijo, o porque los lleve a cabo alguien a quien todos consideran una buena persona. (Seguro que en las prisiones hay montones de buenas personas que han cometido un error, pero tienen que pagar porque ello no las libra de cumplir una condena). 

15 de junio de 2015

Ellos traen la frescura

Evidentemente la trama de Matías y Prado no puede ser tan compleja como algunas, básicamente porque no han tenido mucho tiempo para crearse un pasado, pero creo que promete.
Aparte de una química innegable y un buen hacer profesional sorprendente en dos actores tan jóvenes, creo que el planteamiento inicial es bueno. Tanto que una se pregunta si no habrán cambiado también a los guionistas, cuando ahora el rumbo de la serie toma otros aires mucho más interesantes. O al menos esta es mi percepción.
Es cierto que Prado guarda un secreto del que no ha hecho participe a nadie y que, como es previsible, va a acarrearle problemas en el futuro. Tarde o temprano va a aparecer por el pueblo el hombre que le ha hecho de padre, y tendrá que dar muchas explicaciones. Pero ahí estará la gran familia Castañeda para protegerla.
Pero mientras pretendo disfrutar de una trama que tiene unos ingredientes que hacía tiempo no se daban en la serie: frescura, inocencia, e incluso ternura…Y unos sentimientos aún indefinidos entre dos jóvenes que llevan su incipiente relación sin prisas, dejando que hable su corazón, pero frenando sus ansias.
Aunque básicamente solo es el caso de Matías, porque creo que ahora mismo Prado no lo considera nada más que un buen amigo. Algo que me parece correcto, porque además no hay ninguna prisa en emparejarlos, pues no se trata nada más que un par de adolescentes. Suficiente ha habido con otras parejas a las que ni siquiera han dejado desarrollar su relación normalmente, y para las que la edad no ha supuesto ningún conflicto, a pesar de que representan a personajes que apenas han sobrepasado los que habrían de ser los mejores años de su vida antes de lanzarse a asumir responsabilidades como el matrimonio o los hijos.
No puedo evitar hacer comparaciones con Bosco. Es cierto que Matías es menor en años (aunque aparentemente no tanto en la serie), pero también ha tenido la enorme suerte de caer bajo el paraguas de Emilia y Alfonso que le tratan como lo que es: un chico de poco más de dieciséis años (creo), que empieza a vivir la vida que le corresponde a su edad y que aún necesita guía y consejo. No así fue el caso de Bosco, que ni siquiera ha podido gozar de su juventud, inmerso desde el primer momento en papeles que le corresponderían a alguien con más edad. Evidentemente un chico de dieciocho años puede estar capacitado para adquirir responsabilidades, pero precipitarse a casarlo como hizo con él Francisca, básicamente por motivos egoístas, para asegurarse no perderlo y perpetuar el apellido, me parece excesivo.
Por supuesto entiendo los motivos que llevaron a esta situación con Bosco y que vinieron motivados por la marcha de actores principales de la serie y la necesidad de forjar una nueva historia que llevara el timón. El problema es que no ha resultado creíble, porque además partía de una situación imposible.  
En cambio con Matías y Prado creo que, de momento, lo están haciendo de manera mucho más realista. Evidentemente el amor puede surgir también a esta edad, pero la influencia de dos personas excepcionales como Alfonso y Emilia, marca la diferencia. Ellos sabrán ser los padres que Matías necesita, y quienes sabrán aconsejarle convenientemente, siempre respetando su libertad, pero no dejando que se precipite. Además de apoyarle y darle consuelo si es necesario.    

14 de junio de 2015

Una lección inesperada

A veces actos no muy meditados, o dejarse llevar por los instintos más básicos, puede poner en evidencia a una persona.
Pero ni siquiera la excusa de la ceguera por el dolor sería suficiente para no censurar a Severo una actitud que después, y ante la situación a la que actualmente se enfrenta, podría llegar a dar cuenta de doble moral. Me refiero a las mujeres de la vida que llevó a su casa, un tema que después le ha explotado en la cara al tener que enfrentarse a ello desde el bando de las mismas.
No existe justificación por aquel proceder, a pesar de que Severo hasta ahora ha dado muestras de ser un caballero además de un buen hombre, y tener claro su lugar, sin dar motivos para habladurías. También es cierto que todo el mundo a veces puede cometer deslices de los que después arrepentirse. Pero utilizar los servicios de prostitutas ya es ponerse a un bajo nivel, porque lo que lleva básicamente es a contribuir a la explotación de la mujer.
Ahora ha de descubrir en toda su crudeza que es lo que se esconde detrás de este mundo en el que él mismo ha llegado a contribuir, y del hecho que si hay mujeres que  practican la que se ha calificado eufemísticamente “la profesión más antigua del mundo” es porque hay hombres explotadores, bien sea porque las  utilizan para fines lucrativos (proxenetas) o para satisfacer apetitos carnales.
Por supuesto se puede entender que no desee ver a su hermana en esta tesitura. No sólo por el hecho de querer volver a tenerla a su lado, cumplir su promesa, darle una buena vida como la que permite su enorme fortuna, o incluso, aunque dudo que haya llegado a pensarlo todavía, por temor a tener que enfrentarse a la vergüenza social, si no porque no creo posible hacerse a la idea de que alguien querido pueda pasar un minuto más en situación de estar en las manos de hombres sin moral ni  escrúpulos, y arriesgándose a consecuencias imprevisibles.
Lo cierto es que la vida le ha dado una buena lección a Severo, al descubrir también el sufrimiento que muchas veces se esconde detrás de estas mujeres que en su mayoría llegan a ejercer esta mal llamada “profesión” por necesidad o por haber sido engañadas. Como lo ha sido Sol.
Otra cosa es que pretenda usar la fuerza para arrancarla del mundo en el que ha vivido hasta ahora. Evidentemente no creo que los motivos de Sol para negarse a acompañar a su hermano sean económicos, ni de apego a a la profesión, sino que deben esconder algo más como el temor a las represalias del que hasta ahora se había erigido en su protector, pero que en realidad es su extorsionador. Sin embargo creo que Severo al tratar de imponer su propia voluntad, aunque sus motivos sean sólo para sacar a su hermana de una vida malsana, está actuando también de manera arbitraria, decidiendo por ella. Lo que evidentemente va a suponer de entrada un notable desencuentro que probablemente va a costar de superar, visto el carácter fuerte e independiente de la chica.
Por cierto, algo que supone un soplo de aire nuevo en la serie, faltada últimamente de personajes de estas características.  

12 de junio de 2015

La felicidad en El Jaral

Espero que la intuición de mi querida Mar funcione, porque de lo contrario el Jaral va camino de convertirse en el lugar más lúgubre de la serie. En realidad ya hace tiempo que lo es, porque casi nada de lo que sucede en este lugar y a los que viven entre sus paredes, es bueno. Y por lo que se intuye tampoco tiene visos de mejora.
Ninguno de sus habitantes, ahora ni siquiera Aurora, dan ya brillo a la serie. Todos andan como títeres sin cabeza, amohinados y tristes, siempre con algún problema que impide un normal desarrollo de su existencia, como si una mano negra impidiese que la felicidad entrara por la puerta de esta casa (y eso que la mayor parte del tiempo da la sensación que ésta no tiene cerraduras). En realidad parece que cualquier resquicio de luz se hubiera marchado con Martín, María y Esperanza y en su lugar, además de un gran vacío, hubiera quedado la imposibilidad de que las cosas remontaran.
No sé si es un símil muy acertado, pero ha acabado siendo como un cementerio de elefantes, donde van a parar todos los desahuciados, o dicho de otra manera, los actores sin un gran guion. Y creo que sería el momento de que esto cambiara. Aunque en mi opinión no va hacerlo con la hipotética unión de Inés y Bosco, una pareja que ha sido incapaz de generar una gran expectación, llevada entre otras cosas, por unos guiones que creo no les han favorecido.   
Sé que soy muy crítica con esta trama, y que me repito, a pesar de mi propósito de dejar de hablar de ello. Pero admito que lo que se anuncia al respecto no me hace saltar de alegría, sino todo lo contrario. De hecho el otro día incluso me recorrió un escalofrío cuando oí a Inés hacer planes de futuro (que, por supuesto, no puedo deslegitimar porque todo el mundo tiene derecho a aspirar a ser feliz), pero creo que con ella y Bosco están poniendo permanentemente la directa, cuando ahora mismo éste aún está casado. Es evidente que se pretende algo parecido a la historia de María y Martín, amancebados en la misma casa y algo que todo el mundo aceptó como un mal menor, incluido D. Anselmo (aunque, por cierto, estas dos historias no se puedan comparar ni de lejos).
Pero ha habido algo más. Porque lo peor es que en los planes de Inés incluye a otras personas, entre ellas a Candela, aunque relegando a ésta y a Rosario al papel de niñeras de unos hipotéticos futuros hijos.
Me reservo más comentarios al respecto, que creo no serían muy afortunados.
Pienso que Inés olvida que Candela es algo más que un familiar: ésta es una de las señoras de la casa y ella ni siquiera pasa de recién llegada, que por descontado no tiene ningún derecho a planear la vida de otr@s. Quizás solo sea un comentario inocente, pero me ha parecido de lo más desafortunado, porque además da cuenta de un cierto egoísmo y demuestra su dependencia de los demás. De hecho a Inés no se le conoce ningún oficio, lo que ya de entrada tampoco es un gran curriculum ( espero que se entienda que no es mi pretensión menospreciarla por su condición social, solo pongo las cosas en contexto). 
Ya no entro en el tema de Bosco, que por separado a veces puede tener tramas interesantes, pero en mi opinión, y junto a la pareja que le han asignado, constituyen un escenario de lo más plano, sin que consigan que vea las chispas por ninguna parte.
Pero volviendo al tema de Candela. Espero que lo dicho anteriormente sea sólo un comentario y que éste no sea el futuro que reservan al personaje. Ser poco más que un jarrón o el paño de lágrimas de tod@s creo que es muy injusto para esta mujer, que ya hace tiempo dejó de tener trama propia. Que pueda ser un apoyo para su familia no priva que llegue a poder pensar en su propio futuro, y no acabar resignándose a una existencia sin más alicientes que llevar adelante su negocio y volver a casa a llevar una vida anodina.

11 de junio de 2015

Culpable mientras no se demuestre lo contrario

Supongo que por un lado habrá quien se haga preguntas, y por el otro quien no se cuestiona lo que se hace o dice en la serie. Las dos opciones son igual de válidas, especialmente al tratarse de un producto de entretenimiento que, en este caso, además bucea en cuestiones reales. Evidentemente no pueden alejarse mucho de ello sin exponerse a que las historias no sean creíbles, pero si además introducen temas de la realidad cotidiana de la época, es claro que dan más calidad y realismo. Y considero que no es de recibo que además ello tenga que ver con situaciones que no distan mucho de lo que sucede actualmente.
El poder y el dinero parece que no saben de edad ni época, y que los manejos al margen de la ley, entonces y ahora, están a la orden del día: alcaldes corruptos y prevaricadores anclados a su poltrona, gente con poder económico que compra voluntades, políticos que se venden, poderosos que se aprovechan de su estatus para alcanzar privilegios, defraudadores,……..Y gente que, aún en esta tesitura, siguen gozando del favor popular, algo que no deja de causar bochorno. El último caso el de una tonadillera que fue jaleada al salir de la cárcel, después de cumplir parte de su condena por fraude fiscal.
También es cierto que, aunque quizás no en todos los casos, la maquinaria del estado acaba pillando a los infractores, pero aquello de que la justicia no es igual para todos acaba prevaleciendo en muchos casos. Un buen abogado, y mucho dinero encima de la mesa, puede hacer que una condena sea mucho más leve que para alguien que ha robado, por ejemplo, productos en un supermercado (aunque sea para dar de comer a sus hijos). No existe la proporción delito y pena para los poderosos, o al menos esta es mi percepción.
Así que no me hago muchas ilusiones con la doña. Va a pasar una mala época al estar en el punto de mira, y probablemente va a perder por el camino parte de su influencia, pero no creo que acabe con ella. Quizás tenga que contestar muchas preguntas, y también renunciar a buena parte del estatus del que gozaba, pero no creo que por el camino pierda también todo su dinero. Por cierto, desconozco como era el funcionamiento de Hacienda en aquellos tiempos, y no sé si es una licencia o realmente era así, pero retener todos los bienes a alguien sin informar antes al interesado/a me parece que no es el procedimiento (que alguien me corrija si no es así), pero en este caso sería lo mismo que afirmar que alguien es culpable mientras no se demuestre lo contrario, y que por lo tanto se ha pasado por alto la presunción de inocencia. De hecho tampoco es que una vez notificado/a pudiera hacer nada con su dinero, porque entonces sería alzamiento de bienes y otro delito a añadir.
Lo que sí me parece claro es que después de esto, habrá un antes y un después. Y que a Francisca, aun consiguiendo demostrar su inocencia, le va costar buena parte de su fortuna el defenderse de las acusaciones. Además de perder la tranquilidad, y probablemente la felicidad.  
Por cierto, es posible que Severo tenga que ver con esta situación, pero no hay que olvidar que hay otros que se la tienen jurada a la doña, entre ellos la tía de la que no recuerdo el nombre. Incluso en días pasados se dejó caer que Raimundo hacía llamadas y mandaba telegramas, aunque me parece demasiado retorcido, incluso para PV.  

9 de junio de 2015

Nuevos escenarios, nuevas tramas

Quizás sea un poco pronto para lanzar las campanas al vuelo, pero por lo poco que se ha visto, creo que por primera vez en mucho tiempo nos encontramos ante un escenario interesante y diferente, con tramas que prometen algo de vidilla.
Pero especialmente de lo que creo que se trata es de la irrupción de un nuevo personaje que al menos lleva aparejado carácter y personalidad, aparte del descubrimiento por mi parte de una actriz que, ya de entrada, me ha dado muy buenas sensaciones por su manera de trabajar. Como he dicho quizás sea adelantar acontecimientos, pero reconozco que las expectativas que me produce esta trama han conseguido que vuelva a mirar la serie con algo de interés. Porque considero que además en este caso lo están haciendo bastante bien, sin dar lugar a sentimentalismos gratuitos y dejando que el reencuentro de Severo y Sol transcurra por cauces que entrarían dentro de la normalidad de dos personas que han estado mucho tiempo alejadas, tienen que volver a conocerse y reparar los puentes que se han roto con el tiempo y los sufrimientos.
Me gusta el carácter que han impreso a Sol, fuerte y decidida, que es capaz de hablar de su pasado sin ambages ni paños calientes, ni dejando lugar a que la compadezcan. Evidentemente no está orgullosa de lo que hace, pero tampoco parece avergonzada de haber sabido aprovecharse de su destino y ponerlo a su favor. Aunque sea convirtiéndose en un objeto de deseo y, a pesar de no querer reconocerlo, habiendo perdido su libertad por el camino.  
Sin embargo no quiero crearme expectativas, que después acaban yéndose al traste. Ya ha sucedido en anteriores ocasiones, e incluso con Severo y Carmelo que ya llevan varios meses en la serie gestando una venganza que no acaba de llegar. Hasta ahora, que parece que por fin algo se mueve, coincidiendo con la aparición de Sol.
De verdad que espero que el camino emprendido siga el curso aparentemente trazado, porque admito que también Severo y Carmelo entran en mi consideración. Creo que la irrupción de Sol en la Quinta y en PV puede dar lugar a escenas interesantes. Ya no sólo por el hecho de que los hermanos tengan que empezar casi de cero, sino por la interacción de la mujer con Carmelo y los demás habitantes del pueblo. Porque alguien con el carácter de Sol, tiene todos los visos de ser el detonante de un terremoto de imprevisibles consecuencias.
Ya lo he dicho en anteriores comentarios. Creo que con Sol y los de La Quinta, los guionistas tienen una oportunidad de oro para dar nuevo brillo a la serie, que últimamente anda algo apagada con tramas sin fuste. Por fortuna exceptuando las ocasionales apariciones de Fe, y la irrupción de Gracia y Prado, con sus respectivos partenaires.
Y lo lamento por el resto de actores, pero no consiguen sacarme del sopor que me producen sus respectivas tramas.
¡Voto porque también a ellos les den nueva vida!.

¿Es el fin ?

Admito que mis expectativas sobre la serie son más bien limitadas, pero también que aún conservo una mínima esperanza que se enderece algo con los nuevos personajes. Porque por lo que se refiere a los existentes, creo que poco se puede hacer ya con sus respectivos papeles. Y entre éstos pienso que hay que incluir a Bosco e Inés.
Creo que a medida que trascurren los capítulos es un hecho que cada vez se hace más patente. Pero me imagino que debe ser complicado cambiar el rumbo de un personaje una vez establecidas unas pautas de acción al respecto. No se puede modificar fácilmente ni el carácter, ni la trayectoria cuando, como en el caso que me ocupa, ya se ha completado parte del camino. Evidentemente no sería creíble un cambio de manera de proceder ni en Bosco, ni en Inés, dos personajes que, en mi opinión, al pretender convertirlos en un remake de Pepa y Tristán, han perdido cualquier posibilidad de adquirir una identidad propia (aparte de que tampoco creo posible que pudieran acercarse mínimamente a ellos y a su historia).
Al final se ha demostrado que nada que ver con las anteriores parejas protagonistas, donde los integrantes han tenido una marcada personalidad, además de mucho más escenario por recorrer. El ejemplo más paradigmático de esto que digo de Inés y Bosco es el de la chica, que ni siquiera ha tenido tiempo de interactuar con casi nadie, pues del tiempo que lleva en pantalla diría que el 90% lo ha pasado encerrada y sola, con apenas una docena de interlocutores y aún de manera escalonada. Tampoco la supuesta historia de amor con Bosco ha calado demasiado, pues aún a estas alturas no existe el conocimiento entre ambos como para poder hablar con propiedad de este sentimiento, algo que cuesta encontrar en unas escenas en las que la química que tendría que desprenderse brilla por su ausencia (al menos esta es mi percepción). No voy a negar que exista el amor a primera vista, pero se ha de abonar para que fructifique, y ello no ha sucedido, básicamente porque ni siquiera les han dado tiempo. Porque no se puede confundir el amor con la pasión, y esto último es lo único que, en mi opinión, transmiten.
Considero que esta historia ya nació con poco crédito, y no se ha conseguido remontar. De hecho y aún con Inés en los títulos de crédito como protagonista,  pienso que es la tercera en discordia, Amalia, quien se ha llevado este papel al lado de Bosco. Es un personaje, en mi opinión, mucho más trabajado y que aparte de que ha copado mucho tiempo de pantalla, probablemente será más recordado, principalmente porque su papel es complejo y duro. Prueba de ello es que ha conseguido despertar la antipatía de casi todo el mundo (el personaje, no la actriz), y ello a pesar de que no le llega ni a la suela del zapato a la doña en cuanto a maldad. 
Por todo ello y ante la previsible desaparición de Amalia, me pregunto cuál puede ser el futuro de la pareja en cuestión. Ésta es la que daba un poco de vidilla (aunque fuera para tocar las narices), pero ahora no puedo imaginarme que pueden dar de sí dos personajes de los que sólo hemos visto escenas todas en el mismo sentido. Y fuera de ello la nada. O casi nada.
Por cierto, no puedo dejar sin expresar mi opinión sobre la escena de la confesión de los “crímenes” de Amalia. Lo sé, no creo que haya que remarcar que Inés no es santo de mi devoción, pero creo que ha sido algo tan forzado como poco creíble lo que han puesto en boca de Amalia. Por ejemplo, ¿alguien puede creer que se expusiera deliberadamente a que Inés la estrangulara? 

7 de junio de 2015

Mujeres en Puente Viejo

Gracia, Prado, Sol……
Cuando los guionistas deciden crear un nuevo personaje y han de ponerle nombre, me pregunto si no entra en consideración la futura idiosincrasia de éste o ésta. Porque no creo que sea casualidad que después el nombre se ajuste con bastante precisión a las características del personaje, aunque también es cierto que no siempre ha acabado siendo así, ni siempre se puede extraer otro significado literal al nombre.
Pero en el de estas tres mujeres creo que, de entrada, la etimología de sus respectivos apelativos se corresponde perfectamente. Gracia ha traído precisamente la gracia (valga la redundancia) con su carácter alegre y risueño, Prado la frescura de la inocencia, y Sol, aunque probablemente haya de pasar aún un tiempo para ver el personaje en todo su contexto, también parece que va a suponer un rayo de esperanza (especialmente para ESDPV, más después de ver los últimos buenos datos de share que coinciden con la aparición de ésta y de Prado. Lo que me hace pensar que en buena parte puede ser que se haya percibido como una posibilidad de hacer realidad el deseo de l@s seguidores de la serie de ver situaciones nuevas, no tramas que reediten historias del pasado y que impiden tener expectativas al ser totalmente previsibles).
Es un hecho que ESDPV es una serie de mujeres. Y que algunas de ellas han conseguido dejar huella, o siguen siendo parte imprescindible en el serial, incluso anulando en buena parte el protagonismo de los hombres. Que no quiere decir que no haya habido personajes masculinos que hayan marcado y mucho (en mi caso admito que Tristán y Martín). Pero sin desmerecer a todos los están actualmente, en especial las féminas, muchas de las cuales han dado muestras de estar sobradamente dispuestas a hacer valer unos derechos que en aquellos tiempos estaban muy lejos de tener, creo que ahora mismo hace falta otro personaje con carácter, alguien que consiga despertar otra vez la ilusión y poner el listón alto.
Ciñéndome exclusivamente a los personajes de los que quería hacer hincapié, evidentemente es difícil que Gracia o Prado se erijan como protagonistas, porque su papel va en otra dirección. Pero creo que Sol podría ser quien cogiera el relevo de Pepa, de la Aurora de los primeros tiempos, de la María que vimos desaparecer camino de Cuba del brazo de Martín,……Mujeres valientes y corajudas, que supieron hacerle frente a los vaivenes de la vida, e invariablemente todas ellas a Francisca (por cierto, otra mujer especial. Pero también otra historia)
De todas maneras quizás me estoy adelantando a los acontecimientos, y el papel reservado a este personaje vaya por otros derroteros. Pero pienso que con Sol tienen una oportunidad de enderezar el rumbo de una serie que, ahora mismo no tiene nada que ver con lo que era y a la que en mi opinión (que creo que es bastante generalizada), le vendría bien algo de vidilla, que por supuesto no pase necesariamente por situaciones dramáticas extremas como las que parecen implícitas a todos los personajes. Creo que hay otras maneras de suscitar interés (aunque por supuesto no pretendo hacer el trabajo de los guionistas)  

5 de junio de 2015

¿Nuevos tiempos para la serie?

Me estoy preguntando si el problema no será mi inexperiencia en telenovelas y quizás el funcionamiento de las tramas y vericuetos que se utilizan en PV sean argumentos recurrentes de manual, por lo que a veces da la apariencia que no difieren demasiado entre una y otra serie (de hecho una acaba sorprendiéndose de las similitudes, aunque sea leyendo superficialmente sobre lo que se cuece en estos productos) También es claro que hay que diferenciar entre las que tienen como único objetivo llenar una franja de programación (otra cosa es la calidad y el esmero con que son tratados cada una), y productos que pretenden ir un poco más allá, poniendo énfasis en la realidad (o lo que es lo mismo, evitando en la medida de lo posible las licencias que si tienen las anteriores), además de dar entrada a fórmulas innovadoras. Y que, por cierto, están funcionando muy bien y llevando a la ficción nacional a un nivel muy importante de aceptación, incluso en otros países.
Evidentemente PV se sitúa entre los primeros, aunque también haya traspasado fronteras con éxito. Pero entiendo que se trata de un producto cuya pretensión no es lanzar un mensaje, sino entretener, hacer que uno/a se siente delante del televisor un rato para ver las aventuras y desventuras (en el caso que me ocupa más de lo segundo que de lo primero) de un grupo de gentes de un pueblo ubicado quién sabe dónde, pero sin más intención que mantener una expectativa para el día o la semana siguiente. Hacer que la gente se emocione, enfade, simpatice u odie a los personajes en función de lo que ve o de lo que éstos transmiten, pero sin ir más allá. Quizás esto es lo que ha de pretender una telenovela y no habría que buscarle más profundidad, y menos intentar que los personajes se conduzcan con una cierta coherencia, más cuando la ficción permite licencias que en la vida real serían impensables. 

Pero, como en todo, hay espectadores con diferente sensibilidad que en algunos casos, a pesar de entender que se trata de una ficción, piden además que se use la lógica y que las licencias sean más creíbles. Pero especialmente que no se haga uso de ello solo para que las tramas se eternicen y con ello llenar capítulos. De hecho algunas de aquellas claman al cielo, como unos lunares hereditarios (¿), una mujer que resucita para dar a luz un bebé, o el recurso de la llamada de la sangre que más bien parece que alguno/as lo lleven escrito en la cara,…… Cierto que hay que aceptar muchas veces comulgar con ruedas de molino, pero solo hasta cierto punto.
Sin embargo ahora, después de muchas semanas de calma chicha (por no utilizar el término aburrimiento), parece que se va a producir un cierto cambio de rumbo, haciendo que finalmente algo se mueva y  generando además unas ciertas expectativas, que espero que cuajen y no suceda como en anteriores ocasiones.
Tramas como la de Hipólito y Gracia, o la de los nuevos Castañeda, así como la llegada de Sol y una posible mala época de Francisca (algo que se ha demandado con insistencia, pero que veremos hasta donde llega y cuánto dura), creo que pueden conseguirlo. Aunque haya que lamentar también la marcha temporal o definitiva de Aurora, y probablemente también la de Fe (aunque ésta por motivos ya bien visibles).  
Y, por supuesto, no me olvido de insistir en el tema de los actuales personajes invisibles de la serie, y que creo que merecen más protagonismo: Candela, Mariana y Nicolás, Lucas, ……..

3 de junio de 2015

Una lanza por Bosco

Esto es un mea culpa.
Porque los/as que alguna vez hemos tachado a Bosco de poco lúcido, quizás no hayamos sido muy just@s. O al menos pienso que yo no lo he sido.
Es cierto que el chico peca por exceso de confianza, pero esto no tendría que ser del todo reprochable. Más bien a quien se tendría que reprobar es a tod@s los que de una manera u otra le han mentido, manipulado o mantenido en la inopia. Incluida Inés.
Evidentemente Amalia se lleva la palma, pero no son menos culpables quienes dejan que siga viviendo en la ignorancia. Si es lo suficientemente mayor para haberse casado, tener relaciones con mujeres y hacerse cargo de un hijo y una finca, también lo tendría que ser para asumir la situación y tomar sus propias decisiones en consecuencia. Lo que se trata (antes y ahora) es de que están decidiendo por él, como antes sucedió con su padre.
Admito que después de la escena de la plaza con Mariana y Nicolás, mi percepción de Bosco está cambiando. Y ha pasado a ser de una cierta empatía, principalmente porque una se da cuenta lo que éste se ha perdido y está perdiendo. No ha tenido infancia, ni adolescencia y apenas juventud, y su vida siempre ha sido manejada por otros.
Sin embargo lo que no se le puede negar es que se toma sus responsabilidades en serio. Por ello no tendría que ser sorprendente que, en primera instancia, defienda con fiereza a su esposa, en orden a la información que ahora mismo posee y a la desconfianza que le supone el haber sido engañado sistemáticamente por unos y otros. Lo cierto es que me he sorprendido a mí misma poniéndome de su lado, porque sus argumentos eran del todo convincentes y no hacía más que lo que le dictaba su conciencia: defender a la que es su esposa, la que cree madre de su hijo. En consecuencia lo que considera le corresponde hacer, aunque también influya el hecho de que ya debe estar cansado de esta situación de tensión continua y desea vivir en paz. Y para ello lo único que sirve es alejarse, y esperar que Amalia se tranquilice.
Esto desde su punto de vista, porque la realidad es bien distinta.
Porque Amalia ahora es peligrosa, aunque quizás no sea del todo culpa suya. Es cierto que arrastra un trauma por su accidente, pero que se haya vuelto intrigante y manipuladora creo que sólo es producto de las circunstancias, y el menos culpable es Bosco que ha hecho todo lo posible por acercarse a ella y cumplir con sus deberes de esposo. Evidentemente Amalia no es la alegría de la huerta, y su carácter es insoportable, pero aparte de Aurora, que si ha intentado tender puentes con ella (básicamente deseando la felicidad de su hermano) l@s demás enseguida han tirado la toalla.
Por supuesto no pretendo decir que la culpa sea de ést@s, porque es difícil convivir con una persona de estas características. Pero cuando se habla de sus malvados actos, una se da cuenta que hasta el momento lo que ha hecho ha sido aprovecharse de las circunstancias, y después explotarlas en su beneficio. Porque parece que se olvida que es Francisca quién la trajo al pueblo con el único propósito de unir un apellido ilustre al suyo (no para que Bosco fuera feliz), y también quién recluyó a Inés en una mazmorra con la intención de quitarle al niño y después acabar con ella. Lo que implica que, de una manera u otra, Inés se iba a quedar sin su hijo. (Cuidado, que no intento justificar a nadie. Solo pongo los hechos en su contexto). Que después Amalia lo descubriera todo y manejara la situación a su favor es otra cosa, porque ello si da cuenta de que la chica dulce que llegó a PV ha derivado en una mente retorcida, que demuestra al mismo tiempo que es una alumna aventajada de Francisca. Y que lo que al principio parecía una lucha por mantener a su esposo a su lado, se ha convertido en algo mucho más siniestro. Sin embargo, y mirándolo fríamente (pero repito, sin pretender justificarlo), lo que ha hecho Amalia no puede ser condenado por la ley, porque en puridad no ha secuestrado al niño ya que no lo ha alejado de su padre. Otra cosa es la inducción al asesinato de Melchor (algo por cierto, muy difícil de demostrar) y el posterior ocultamiento de esto y del cadáver, lo que la convierte en cómplice. Aunque la mano que empuñaba el revólver era la de Inés, y por lo tanto seguro que esto va a pasar al olvido, porque daría lugar a una larga condena, o a algo peor para ésta (sin olvidar que esto también implicaría a Francisca, ya que el asesinato sucedió en las mazmorras de La Casona. Demasiadas explicaciones.....).

2 de junio de 2015

Felicidad o normas establecidas: esta es la cuestión

Algo ha quedado patente: el poder de la iglesia para erigirse en fustigador y velador sobre la moral y las buenas costumbres que la sociedad impone. Algo que tampoco ha cambiado tanto, a pesar de haber pasado varias décadas desde que se sucede la acción. Aunque lo que sí creo que ha cambiado es la manera en que las personas lo perciben y lo aceptan. Al menos en gran parte del primer mundo.
El fuego del infierno y la amenaza de perder la paz eterna no creo que actualmente sirvan para amedrentar a nadie, salvo a los más fervientes devotos. La libertad personal se impone a los dictados externos que podrían venir de una institución cuyos máximos dirigentes todavía dan consignas retrogradas, que parecen ancladas en otros tiempos. Por supuesto sin generalizar, porque también en la iglesia católica (y en todas las demás confesiones) existen quienes viven a pie de calle y conocen la realidad.
Aunque D. Anselmo sea un sacerdote que en múltiples ocasiones ha mostrado un grado de tolerancia no muy acorde con la mentalidad de la época en la que trascurren los hechos, el caso es que no puede evitar meter baza en temas que no tendrían que pasar del terreno personal. No en vano representa a unos de los poderes que manejaban los hilos.
De todas maneras, quien vive en un pueblo pequeño (como es mi caso y el de PV) sabe que aún en el momento actual, está más expuesto al escrutinio popular que alguien de ciudad cuyo anonimato está casi garantizado. Así que sólo resta escoger entre decidir por una/o misma sin tener en cuenta la opinión de los demás, o dejarse condicionar por lo que dirán.
Y en el caso de Hipólito y Gracia además hay otro tema. Está en juego la felicidad de ambos, en contraposición a las normas establecidas. Sin contar que además son personas ajenas a los interesados quienes pretenden decidir por ellos.
¿Qué es más importante, dejar escapar la posibilidad de ser feliz, o acatar unas pautas de moral pensadas para coartar la libertad de las personas?