18 de febrero de 2015

Casada con un hombre rico

No se puede edificar una relación sobre una mentira, y Nicolás ha cometido un error al no confiar a su esposa lo que sea que está ocultando. Porque es evidente que las excusas esgrimidas son solo una manera de desviar la atención, y que lo que realmente le sucede es mucho más grave. Ciertamente los silencios, aunque sean para auto convencerse de que es lo mejor para el otro, nunca son buenos. Mariana lo hizo con el tema de Micaela y casi le costó la vida, y ahora es Nicolás el que oculta algo, que es evidente que tiene que ver con su pasado. Bueno en realidad, y para ser exactos, lo de Nicolás viene de lejos, y ya se sabe que está relacionado con su familia.   
Tampoco sabría decir hasta que punto Mariana es cómplice de ello, al no haber insistido en indagar sobre el pasado de su marido y del porqué de la inexistencia de relación con su familia. Pero, además del amor, la confianza es fundamental en una relación, y esto puede ser la explicación de que la chica haya aceptado las razones sin cuestionarse nada. No tiene motivos para dudar de su esposo, y esto le ha permitido a Nicolás seguir ahondando aún más en las mentiras y que la bola se haga cada vez más grande.  
Porque es patente que éste proviene de una buena familia. Que su madre viaje con una sirvienta es una clara evidencia.  
De todas maneras, y aun entendiendo que es motivo de reproche y que es normal que Mariana se enfade mucho con él, tampoco veo que sea nada irreparable. Porque el hecho de que Nicolás la ama por encima de todo no creo que sea discutible, y ya lo ha demostrado renunciando a todo para estar con ella. Otra cosa es que piense que de alguna manera la protege al no contarle su pasado, que es evidente que quiere dejar atrás. Y que ello incluya romper además los lazos con su familia, aunque no cuesta mucho imaginar que sus motivos tendrán que ver con la incomprensión por parte de éstos sobre sus decisiones.
Por supuesto, Nicolás tenía que haber puesto al corriente a Mariana. Pero no creo que los sentimientos de ésta hubieran cambiado para nada, porque lo que es importante es la persona y no los bienes materiales.
De todas maneras hay algo bueno en todo esto. De ser cierto que Nicolás es rico y lo que implica para Mariana de estabilidad económica, lo que será verdaderamente jocoso es ver la cara de la doña cuando sepa que su antigua sirvienta no es una pobretona. Porque de lo que estoy segura es de que, a pesar de que habrá un desencuentro importante entre la pareja, el amor entre Nicolás y Mariana ganará la partida. 

17 de febrero de 2015

Severo y Carmelo. U otras maneras de entender ser rico

No creo que a Severo y Carmelo se les pueda colgar el sambenito de nuevos ricos, con lo que lleva implícito de término negativo. Según se desprende de sus conversaciones, se han ganado su sitio a pulso; y no tiene por qué ser necesariamente por medio de oscuros métodos. Si bien es posible que en algún momento de este proceso hayan tenido que dejar los escrúpulos a un lado, también intervienen la visión para los negocios, el tesón y la suerte. Y sería muy injusto hacer pasar a todas las personas que están en el mundo de los negocios por el mismo patrón, ni todos ellas han de emplear los mismos métodos que la doña para incrementar su fortuna. 
Evidentemente haber estado en los dos lados de la vida también puede haber ayudado, como es en este caso. Por lo que la concepción de tener gente al cargo puede ser muy diferente y crear incluso una cierta empatía, aunque también es verdad que siempre habrá excepciones y quién no sabrá administrar su poder. Porque el dinero también engendra otras facetas como es el poder y la influencia, y esto sí que a veces hace perder de vista al resto del mundo.  
Pero creo que ambos tienen muy bien asentados los pies en el suelo.
Con el mismo poder y similar fortuna que la doña, creo que no pueden estar más a las antípodas. Mientras en La Casona se sigue haciendo uso de mano férrea y métodos feudales para administrar la hacienda y el servicio, en Miel Amarga se habla de contratos, de salarios ajustados a la carga de trabajo, de dejar una cierta libertad al ama de llaves para tomar decisiones, de trato justo a los sirvientes…..
Podría caer también en otro tema como son los roles sexistas, pero tampoco creo que intervengan en este caso. Ni la doña es más sensible a algunos temas por el hecho de ser mujer, ni los dos hombres son más descuidados por su condición masculina. Porque la sensibilidad no tiene por qué estar reñida con el género, y Severo y Carmelo ya han demostrado que pueden tenerla. Aunque, por ejemplo, en el caso de Aurora también hayan intervenido otros factores como una cierta manipulación para conseguir el propósito de cazar a Francisca. Pero hay detalles que dejan a las claras que ambos son diferentes. Uno de ellos es que saludan a la gente del pueblo, sin excepción, mientras que la doña suele pasearse como si tuvieran que abrirle camino. 
Lo que sí ha quedado claro es que pueden administrar un negocio, pero hacerlo de una casa es algo que les viene grande. Y de ahí que necesiten la ayuda de un ama de llaves, un concepto que La Casona es inexistente porque Fe fue elegida solo porque era la mejor opción para no tener que contratar a nadie más, y ni de lejos tiene la misma consideración que Sabina, que dispone de muchas más atribuciones.

Otra cosa es que las primeras candidatas al puesto por un motivo u otro hayan tenido que renunciar al mismo. Evidentemente huele a chamusquina, y no sería de extrañar que detrás hubiera alguien moviendo los hilos (dígase doña). De hecho Carmelo parece que no las tiene todas consigo, aunque sus recelos también se podrían atribuir a que una extraña se haya hecho con las riendas. 
Sólo algo más, que no viene muy al caso pero me estoy preguntando. Espero que algún día aclaren como es que los dos hombres y según sus propias palabras, se conozcan y estén juntos desde el orfanato, y suponiendo que Carmelo haya ayudado a Severo a alzar su imperio, como es que han adoptado los roles de señor y ayudante.  
Supongo que es otra pregunta que se va a quedar sin respuesta..... 

16 de febrero de 2015

El descubrimiento de algo nuevo

Es una obviedad decir aquello de que “los tiempos avanzan una barbaridad”, ya que es un hecho que lo que hoy es novedad posiblemente al mes siguiente ya se ha quedado atrás, bien porque ha surgido algo nuevo mucho más avanzado en tecnología o prestaciones, o porque se ha descubierto un nuevo método o tratamiento menos invasivo y más eficaz, o porque es evidente que la globalización avanza y ya no hay barreras….
Pero en una época en que los medios y las comunicaciones están al alcance de casi todos, esto tampoco sorprende. Ni siquiera a nuestros mayores, que ellos si han vivido una auténtica revolución pero a la que han sabido adaptarse.  
Evidentemente en 1922 el ritmo era muy diferente y la “modernidad” no llegaba con la misma rapidez a todos los sitios. Mucho menos a los ambiente rurales, en los que las comunicaciones eran un bien escaso.
Matías está abriendo los ojos al mundo y descubriendo este concepto de lo nuevo y sorprendente. Y es realmente gratificante ver la curiosidad y la ilusión con la que afronta algo que para nosotros entra dentro de la más absoluta normalidad: el descubrimiento del cine. Como ha dicho Raimundo, aún a pesar de haber llevado una vida de sufrimientos y penurias, el chico conserva la inocencia y la ilusión de sus pocos años. Aunque evidentemente mucho de ello es gracias también a que Emilia y Alfonso se han cruzado en su camino, y le han dado la posibilidad de cambiar un destino que, de otra manera, habría acabado probablemente en una cárcel o algo peor. Ahora Matías puede disfrutar de una familia de la que recibe cariño a manos llenas, y él corresponde devolviéndolo y haciendo que principalmente Emilia y Alfonso vuelvan a vivir la ilusión (y los dolores de cabeza) de la paternidad.
De todas maneras puedo imaginarme lo que pasaba por la cabeza de los que veían por primera vez imágenes en movimiento en una pantalla. De hecho recuerdo haber oído contar a mi bisabuela que en los primeros tiempos el público incluso se apartaba en su silla o se agachaba siguiendo lo que veía en pantalla, como si los actores pudieran salir en cualquier momento de ella y saltar sobre ellos. O creía realmente, como Matías, que éstos se ponían en peligro, que no dudo que algo de ello habría porque tampoco los especialistas debían abundar.
El huérfano" con William Farnum, actor que llegó a ser uno de los mejor pagados de Hollywood , con unos ingresos de unos 10.000 dòlares semanales
Sobre el personaje de Matías, hay algo más. Creo que, de vez en cuando, los responsables de la serie se topan con una idea interesante, que después coge carrerilla. Lo han conseguido con Fe, un personaje del que no creo esperaran tanta repercusión, y pienso que si no lo estropean, también pueden hacerlo con el chico. Ambos son un soplo de aire fresco en unas tramas insípidas, que no parecen avanzar nada. 

15 de febrero de 2015

Robando la identidad

Así, a bote pronto, me ha dejado totalmente indiferente que Francisca haya decidido que había llegado el momento que Bosco dispusiera de una identidad legal. Pero después me he dado cuenta que pueden haber otras implicaciones. Porque creo que no se trata solo de altruismo, ni consecuencia del cariño que dice profesar al chico, sino que esconde algo mucho más egoísta. Dándole su apellido se asegura el tenerle atado de alguna manera, aunque ello signifique al mismo tiempo quitarle su verdadera identidad. Adoptando a su propio nieto, y sobre el papel, Bosco será un Montenegro. Aunque es un Castro, y por mucho que la doña quiera negarlo, también es un hijo de la odiada partera.
Pero hay algo más, porque al mismo tiempo Francisca también se ha asegurado la descendencia, con el pequeño Beltrán. Otra identidad robada. Ahora padre e hijo comparten además de sangre, el vivir una mentira. Evidentemente en el desconocimiento.
Sin embargo para Francisca todo esto es un arma de doble filo, porque no existe ninguna seguridad de que consiga mantener indefinidamente a Bosco en la ignorancia. No digo que no sea posible, pero a menos que encuentre el remedio para borrar las delatoras pecas, nada garantiza que en algún momento alguien vea las de Bosco o el niño. Y este alguien ate cabos o haga algún comentario. De hecho ya sucedió con Mauricio, y ha estado a punto de suceder con Aurora y el pequeño.
Y Francisca sabe muy bien que si algún día ello sucede, va a perder a Bosco y todos sus planes se van a ir al traste. Ha jugado muy fuerte ocultándole la verdad sobre sus orígenes y no veo fácil que el chico, en el caso de descubrirlo, pueda perdonarle fácilmente que le haya negado a su familia. Aunque peor que esto puede ser el hecho que descubra que además Francisca le ha arrebatado a la mujer a la que supuestamente ama, y que además lo haya hecho por medios violentos; y sin olvidar que se ha aliado con Amalia en esto, convirtiéndolo ambas en víctima de un engaño. Dejándolo tanto en evidencia, que si algún día llega a conocer toda la verdad creo que la reacción natural va a ser la de darse de golpes contra la pared por su grado superlativo de ingenuidad  y alelamiento.
Por ello me uno a las voces que claman para que hagan algo por este personaje antes de que sea demasiado tarde. Es un hecho consumado, aunque difícilmente entendible, que casi todos los personajes han de bajar al infierno antes de ser rescatados y vueltos a recuperar en  tramas más amables. Ha sucedido con casi todos los principales, pero creo que esto llega a un punto que ya no se entiende. Hay un refrán que dice que “tanto va el cántaro a la fuente…” y creo que esta situación antes mencionada no se puede convertir en algo reiterado, más cuando en el caso de Bosco y su trama tampoco es que haya despertado un enorme interés.
Y realmente lo lamento, porque no olvido de quien es hijo, aunque a veces parece más bien (como decía alguien en un foro) el hermano listo de Hipólito. Porque de los tres hermanos, es el único que no tiene ninguna credibilidad, dada su incapacidad de pensar por sí mismo. Lo que le confiere una escasa personalidad.
De todas maneras si hay algunas escenas en las que creo que Bosco se reivindica, aunque también influye su partenaire. Y no, no se trata de cuando está con María Bouzas, porque esta lo engulle literalmente, sino que me refiero a Marta. No se trata de nada romántico evidentemente, pero con la trama del pequeño tienen ahora bastantes escenas juntos, y en mi opinión los dos actores encajan muy bien. Si hablamos de sus personajes, Bosco confía plenamente en la doncella para sacar adelante a su hijo y además creo que se siente cómodo con ella, mientras que Fe  ha sacado su faceta más maternal y tierna con el pequeño, lo que hace que tengan un objetivo común. No son señor y doncella, sino dos personas que luchan por la vida de un niño. 

13 de febrero de 2015

Donde va la gente ?

Esto ya empieza a parecer un naufragio! Y no es que PV no goce de buena salud si nos atenemos a los índices de audiencia, pero que las salidas de la serie se den con algo más que con cuentagotas es un signo preocupante, especialmente  para los que deseamos que ésta tenga una larga vida. El caso es que en pocos meses se han ido personajes principales como Jordi, Loreto, Blanca……. Rubén parece que también ya ha hecho las maletas, y ahora ya se habla de Ariadna. Y por si no fuera poco ahora desaparecen, aunque parece que momentáneamente, Mario Martín y  Enric Benavent……
No voy a caer en el error de fabular que se marchan porque están cansados de sus tramas, o que no desean estancarse en un personaje. Quizás haya algo de ello, pero no creo que sea el motivo principal, porque ante todo son buenos profesionales y hacen el trabajo que les han encomendado. Algo que por otra parte parece que tampoco abunda, tal como deja de manifiesto en una carta el actor Carlos Olalla, en la que alude a este tema y deja bien claro cuál es el panorama actual para este colectivo. (Dejo el link:  https://www.facebook.com/carlos.olalla.5?fref=photo).
De todas maneras pienso que no ha de ser fácil representar un papel con el que presumiblemente no te sientes cómodo. Sin embargo un buen profesional, independientemente de si goza o no de una buena posición en el sector y puede escoger, no se dejará llevar por sus sentimientos y no dejará entrever nada en su interpretación. Porque al fin y al cabo no se trata de la vida real, sino de una ficción. Pero aun así a veces da la impresión de que algunos actores han tirado la toalla.
Y la verdad es que no es para menos. Porque, con alguna notable excepción, se antoja que existe una norma general que, ante la marcha del actor o actriz, bien sea de manera voluntaria o inducida, haga que sus tramas vayan perdiendo fuelle, y con ello protagonismo. 

Y creo que la trama Conrado/ Aurora es el paradigma de ello.
Aurora cada día más histriónica y sin rumbo. Admito que mi valoración sobre ella está cambiando, y si no hace mucho la defendía ahora pienso que su radicalización empieza a ser excesiva. Quizás es como decía alguien, que lo que no quiere es reconocer lo que siente; o peor aún, se escuda en algo que ya tendría que haber dejado atrás, para no dar el paso y poner sobre la mesa sus verdaderos sentimientos. Lo que la convierte en una cobarde, cuando siempre ha dado muestras de no dejar que nada la amilane. 
Aunque lo de Conrado considero que aún es peor. Porque además, y por si no fuera poco, ahora tendrá que lidiar con una tercera en discordia, con la vuelta de Alicia. Lo que aleja, creo que definitivamente, cualquier posibilidad de que la historia de él con Aurora tenga otro final que irse al garete. Algo muy injusto para esta pareja (algo que ya he dicho en innumerables ocasiones), y a la que nunca han permitido desarrollarse. Dejando a sus incontables y fieles seguidores sin la posibilidad de ver cumplidas sus expectativas. 

12 de febrero de 2015

La serie, a mi manera de ver

Se ha terminado el capítulo y me siento ante el ordenador para escribir algo sobre lo que he visto, pero no consigo encontrar nada que me haga movilizarme para ello, ni tan siquiera recuerdo que ha pasado. 
Esta es una situación en la que me encuentro cada vez con mayor asiduidad. Me propuse escribir cada día al menos un comentario, pero sólo encuentro motivos para manifestar mi negatividad. Y no me gusta transmitir esta sensación.
Porque…
Hablar de Aurora, Conrado y Lucas. No voy a volver a hacerlo por ahora, porque ya he dado mi opinión y voy a esperar que suceda algo más en esta trama (por cierto, gracias por todos los comentarios a favor y en contra, dejados en este blog. Todos ellos razonados y atendiendo al respeto a todas las opiniones, lo que me congratula sobremanera). 
Escribir sobre los que se han ido o se irán en breve. Tampoco voy a hacerlo, porque no soy muy amiga de las nostalgias. Aunque periódicamente vuelva a caer en ello, y además pienso que el vacío que han dejado algunos será difícil de llenar.
Volver al tema de Bosco, Inés y Amalia. En este caso tendría que hacerlo por separado de cada uno de ellos. Evidentemente solo los guionistas saben los derroteros previstos para estos personajes, pero creo sinceramente que ahora mismo su trama aburre; especialmente por lo que se refiere a la de las dos mujeres, que en mi opinión  y desde hace varias semanas, se limitan a repetir, sin casi variación, tanto los diálogos como la puesta en escena. Y por lo que se refiere a Bosco, su total sumisión a la doña le resta el protagonismo que tendría que tener un hijo de la partera y Tristán. Claro que su aspecto hace olvidar que es un chico de poco más de 18 años y que es inexperto en muchas cuestiones, que necesita aún una cierta guía; pero ello se diluye en otras, cuando le hacen aparentar mucha más experiencia de la que corresponde a su edad. Creo que es un personaje que tiene muchas contradicciones, aparte de que no le dejan desarrollar su propia personalidad.
Raimundo y Francisca. Este es un tema sobre el que prefiero no opinar, porque me parece un sinsentido total.
De los Mirañar poco hay que decir, salvo sobre sus tramas la mayor parte de las veces infumables. Pero hay que reconocer que especialmente Selu da vida a un personaje que consigue despertar un montón de sensaciones, desde la ternura hasta la impaciencia.
Candela y Rosario: dos grandes ignoradas, cuyas tramas ahora mismo son solo de relleno. Lamentable que dos grandes actrices pasen por ello. Más o menos como D. Anselmo, desaparecido ahora incluso de escena. O como Mauricio, que da una de cal y otra de arena, con lo que es difícil tomar una postura sobre él. Su fidelidad a la doña, el gran hándicap, que solo se ve compensada a veces por buenos sentimientos que deja asomar. Incluidos los que se refieren a Fe, aunque he de reconocer que tampoco tengo muy claro si deseo que se lie con ella o no. 
Emilia, Alfonso y Matías. No es que su trama sea precisamente para lanzar cohetes, pero a veces tiene algo más de vidilla. Aun así admito que me parece ya casi cansina la preocupación de Emilia por su padre (aunque es verdad que es algo razonable en una buena hija), pero creo que éste ya es algo mayor para saber lo que se hace. En cambio me gusta la que transmiten ella y Alfonso por el chico o por Mariana.
De ésta última y Nicolás hasta ahora poco había que decir. Pero parece que en las próximas semanas habrá algo de movimiento, lo que será de agradecer. Son una pareja preciosa, que transmiten mucha química y tienen una relación muy bonita.
Y admito que esperaba algo más de movimiento con la llegada de Severo y Carmelo, cuya presencia parecía destinada a ser el contrapunto de la doña. Pero, y aunque quizás es pronto para pedirles que hagan uso de todo su poder, me cansa que ahora mismo solo exista algo que centre su atención y sobre lo que giren la mayor parte de sus conversaciones. Aunque también es comprensible que Severo quiera encontrar a toda costa a su hermana. 
Creo que sólo me queda Fe. Su trama también pasa por puntos álgidos, seguidos de episodios con una casi total desaparición. Sin embargo quizás es la protagonista de las únicas escenas que no dejan indiferente nunca. Ha sido, es, y es probable que sea en el futuro, el nexo entre diversas tramas. Y ella sola está consiguiendo que mucha gente siga pegada a la pantalla, solo por ver a esta doncella que llegó al pueblo como una gran desconocida y sin grandes pretensiones, pero que se ha convertido en alguien indispensable, no sólo para PV y sus habitantes, sino también entre l@s espectadores. Su desparpajo (al que no creo que sea ajena la propia actriz), su cháchara indomable, su curiosidad manifiesta e imparable, su sagacidad, y, especialmente su ternura y buen corazón, la hacen un personaje que considero muy completo. Que además está en el mejor sitio: desde La Casona y sin que la doña se imagine por un instante lo que se esconde tras esta doncella, Fe puede hacer mucho por otros personajes. De hecho ya lo hemos visto con María.     

11 de febrero de 2015

Unas reglas para saltarse

Quizás es ir un poco lejos, pero pienso que la actual actitud de los Mirañar y su persecución a los vecinos del pueblo para que cumplan unas normas absurdas, que en este caso llegan casi al límite de lo esquizofrénico, parece casi un guiño por parte de los guionistas a la situación actual de España, con la aprobación de una ley mordaza que coarta los derechos de los ciudadanos.
Pedro da una de cal y una de arena. Cuando parecía que se había reivindicado, vuelve a las andadas, aunque espoleado (como casi siempre) por la mandona de su esposa, que algunas veces se coloca a la cabeza de lo más retrogrado que existe, de lo más conservador y facha que una se puede echar a la cara. Aunque también de lo más interesada, porque al igual que la doña, busca cualquier ocasión para sacar provecho personal y satisfacer su vanidad.
Pero precisamente por alardear abiertamente de ello, creo que ya nadie la toma en serio. O quizás se trate de la natural rebeldía de la sociedad ante todo un reguero de imposiciones que no tienen razón de ser, más allá de hacer valer una autoridad que el alcalde ostenta sólo de palabra. Porque es evidente que quien manda en PV es la doña, y las reglas son sólo para el pueblo llano.
Aunque en realidad tampoco es que sea una situación muy diferente a la actual, pues los alcaldes y en general todos los políticos electos, aun teniendo un mayor margen de maniobra, acaban actuando según la ideología y las directrices del partido al que representan, algo que no siempre coincide con lo que demanda la ciudadanía; que también es cierto que cada vez más está aprendiendo a alzar la voz y cuestionar algunas decisiones.
En esta ocasión la voz del pueblo ha sido la de uno de sus habitantes más jóvenes, también un guiño a este sector de población que se implica cada vez más. La frescura, la espontaneidad, la rebeldía, o simplemente la impulsividad, han puesto en boca de Matías lo que todos desean decir pero no se atreven, bien sea por prudencia o por otras razones.
Realmente pienso que ha sido una de las escenas más hilarantes y divertidas de los últimos capítulos, en los que el tono habitual dista mucho de ser de esta guisa. Y estoy segura que todo el mundo ha disfrutado como Alfonso, y deseado, como ha hecho Mauricio, de darle una palmada en el hombro al chico. 

10 de febrero de 2015

Incurriendo en un error

Reconozco que no me he dado cuenta de las verdaderas implicaciones de la decisión de Conrado hasta que Aurora no ha abierto la boca. Y es entonces, cuando el halo romántico que envolvía la escena se ha roto, cuando he sido consciente de que el hombre ha cometido un error garrafal. Y que la chica tenía motivos más que sobrados para mostrarse enfadada.
También es cierto que Aurora está hecha de una pasta especial, producto probablemente de una educación esmerada y quizás de unos genes dominantes. Y es posible que todo ello explique su marcada personalidad, más en unos tiempos en los que era algo atípico encontrar una mujer que tuviera suficientes arrestos para hacer valer su libre albedrío. Aún ahora, cuando se han hecho pasos importantes para la liberación de la mujer, siguen existiendo los roles sexistas (hay que admitir que algunas veces por culpa de las propias mujeres) y una discriminación que sigue latente en muchos ámbitos, pero a principios del siglo XX considero bastante improbable que ni siquiera se hubiera planteado el hecho de que una fémina pudiera decidir su propio destino. Y mucho menos en un ámbito rural, donde no creo que ni siquiera llegaran estos ecos.
Por supuesto no dudo de la buena intención de Conrado al plantear su propuesta. Y quizás haya quien lo considere la mayor prueba de amor que se pueda dar, que lo es, pero no creo que el hombre haya calibrado muy bien la manera de llevarlo a cabo. Es cierto que es alguien adelantado a su tiempo, que no ha tratado nunca a Aurora con los típicos roles machistas, y que siempre ha sabido darle espacio para decidir por sí misma. Pero en esta ocasión, y sin proponérselo, ha caído en una especie de trampa paternalista. Y Lucas, otro hombre sin sospecha de machismo, le ha secundado de la misma manera.
Evidentemente es un tema que no se puede plantear y esperar una respuesta inmediata (al menos de la cuestión, porque de otra manera ya la ha tenido). Este es el primer error que ha cometido Conrado, al intentar pensar por Aurora y dar por supuesto cosas que ésta jamás le ha confirmado de palabra. Cierto que la actitud de la chica, mostrándose esquiva y dubitativa, puede llevar a conclusiones del tipo a las que han llevado al hombre a tomar la determinación de dejarle el camino despejado, aún a costa de sufrir él mismo un dolor insoportable. Pero creo que era un tema que no se podía precipitar, que tenía que hablarlo a solas con ella y no intentar forzar las cosas.
Pretender que Aurora escoja lo es.
Por descontado no voy a dejar al margen a Lucas. También él ha cometido un error. Cierto que su posición era distinta, porque quizás ha visto la posibilidad de hacer realidad sus deseos (aunque también reconozco la dificultad de posicionarse en un lado u otro). Pero al dar cierto pábulo a la propuesta de Conrado ha incurrido en el mismo error que éste.
Y aprovechando que ha salido el tema de Lucas.
Hay quien piensa que se está entrometiendo en la relación de Aurora y Conrado, y que su presencia ha precipitado que éstos se hayan distanciado. Evidentemente si el médico no estuviera ahí quizás las cosas serían distintas, aunque tampoco nada garantiza que realmente lo que sucede no habría pasado igualmente.
Pero creo que a veces se olvida que su presencia en PV tenía un motivo fundado, y que su buen hacer y su perseverancia logró devolver a Aurora a la vida. De no haber mediado esto, y la llamada de Conrado requiriéndolo, Lucas habría seguido su camino a pesar de los sentimientos que le inspira Aurora. Y habría renunciado definitivamente a ella.
Por lo que considero que nadie le puede reprochar que mantenga un halo de esperanza, ahora que parece que se abren las posibilidades para él de poder hacer realidad sus deseos y liberar sus sentimientos. Sin embargo no tengo ninguna duda que si Aurora acaba dándose cuenta de que sigue amando a Conrado, el médico se hará a un lado.
Con lo que alguno de los dos hombres inevitablemente va a perder. O quizás los dos. 

9 de febrero de 2015

Nuevos viejos tiempos

Después de la despedida de Jordi y Loreto, o lo que es lo mismo Martín y María, me ha invadido una especie de nostalgia. Que es algo que me sorprende a mi misma, porque vivir del pasado es algo que intento evitar a toda costa, aparte de que entiendo que la marcha de esta pareja era inevitable por temas ajenos a la serie. Pero creo que hay un motivo para que sienta este deseo de recurrir al visionado de sus escenas, además de las de Martín con Tristán, y son dos cuestiones: porque lo que veo actualmente no me atrae en demasía, y porque la serie ya no es ni reconocible.
Por descontado también creo firmemente en la máxima de renovarse o morir, y ello vale para todo. Y PV no puede ser como al principio, porque hay otros personajes y también han pasado un montón de años en la ficción, desde que Pepa y Tristán iniciaron esta historia. La sociedad de la época en la que transcurre la acción ya no es la misma, y en consecuencia también los valores tendrían que haber experimentado cambios (aunque en algún caso parezca que sigan anclados y no haya pasado el tiempo). De hecho esto es algo que siempre (y no sólo en 1922) ha convenido a los que manejan los hilos, porque la evolución puede llevar consigo también el cambio de mentalidad, y que la gente piense por si misma siempre es peligroso para el establishment. Sin embargo también es inevitable que exista quien haga uso de esta cualidad. No todo el mundo es acomodaticio, ni se deja llevar por las conveniencias sociales o las normas establecidas. Y también hay quien no se deja manipular, ni se fía de las apariencias.
El último ejemplo de ello es Fe. No creo que nadie en La Casona, exceptuando quizás Mauricio (que también desconoce algunas cosas de ella) tenga ni idea de la verdadera naturaleza de la chica. Es evidente que los de la casa, en mayor o menor medida, la consideran la sirvienta que es además la gobernanta, cocinera, doncella y chica para todo, alguien eficiente y leal. Pero no creo que nadie de los de la planta de arriba tenga ni la más remota sospecha que, detrás de todo ello, se encuentra además una mente lúcida y clarividente, a la que no se le escapa nada y que es capaz de ver más allá de lo que pretenden. De hecho es la única persona de las que no están en “el ajo” que ha puesto en cuestión el tema de Amalia y su “parto”.   
Y de aquí a que descubra la verdad va un suspiro. Ya sabemos que Fe no se rinde fácilmente y que, por mucho que Mauricio le pida prudencia, no va a dejar de abrir los ojos y buscar respuestas. Aunque de momento su atención esté fijada en el pequeño ser que, afortunadamente para él, ha caído en sus brazos. Y ya sabemos que solamente el padre del pequeño va a hacerle sombra en el cariño hacia éste, porque Fe no hay duda que va a ser la nueva versión de Rosario, la mujer que en los principios de la serie cuidaba de un pequeño Martín que sólo podía contar con ella y con su padre Tristán. 
Vamos, que también en este caso se repite la historia. 

7 de febrero de 2015

Mi agradecimiento

Siempre intento contestar a los comentarios que se dejan en este blog, pero reconozco que ahora mismo me siento desbordada, e incapaz de dejar ni siquiera unas líneas a cada uno. Ruego me disculpéis por esta falta de cortesía, o quizás es porque, a fuer de ser sincera, en muchas ocasiones también me dejáis sin palabras.  
Así que he decidido optar por lanzar un agradecimiento general a todas y todos los que se acercan a este rincón y dejan sus opiniones. Además, y aunque ya lo haya hecho en otras ocasiones,es algo que nunca será suficiente.
También he de admitir que ante todo siento una enorme felicidad, e incluso si se me permite un punto de orgullo, por la acogida que tiene este blog y especialmente el tono de los comentarios que suscitan mis opiniones. Razonados y bien argumentados, siempre hechos con el máximo respeto aún en la discrepancia, y que reconozco que además han conseguido hacerme cambiar de opinión sobre las personas que opinan  en los medios. O al menos yo he tenido la inmensa fortuna de haber merecido la atención de esta parte que considero entiende el concepto de la tolerancia.
Todo ello me impulsa a seguir adelante, intentando siempre hacerlo lo mejor posible, dentro de mis posibilidades.


MUCHAS, MUCHISIMAS GRACIAS !!!!

No se puede cambiar la historia

Las razones por las que se ha decidido dar impulso a la relación de Francisca y Raimundo es claro que solo las saben los responsables de la serie, pero ello no impide que al abrigo de esta nueva situación hayan surgido un montón de conjeturas y especulaciones. Igual que de argumentos a favor y en contra, aunque tengo casi por seguro que estos últimos ganan por goleada.
Y no puedo evitar volver a exponer mi opinión al respecto, después de ver además algunas declaraciones que considero que solo son una manera para intentar dar calado a esta trama. Porque no se puede entender de otra manera que a estas alturas se argumente, por ejemplo, que sin la historia Ulloa- Montenegro no existirían los personajes que han sido el motor de la serie. Cierto que sin los padres no existirían los hijos, pero esto es en todas partes, y al menos a mi parecer este es un argumento muy débil. Además de que la historia de Francisca y Raimundo jamás ha tenido otra consideración que la de algo que sucedió en el pasado, y no creo errar al afirmar que la verdadera esencia de El Secreto de PV siempre ha sido todo lo que se ha desarrollado alrededor de la vida y hechos que tienen que ver con Pepa la partera y su estirpe. O al menos así lo han vendido hasta ahora, cuando parece que se ha decidido cambiar el enfoque original.
Por separado, y por lo que se refiere a Raimundo, tampoco es que éste haya gozado de un protagonismo destacado. Si lo ha tenido (y lo tiene) Francisca Montenegro, aunque básicamente por ser la persona destinada a entorpecer cualquier intento de sus más directos allegados de alcanzar la felicidad (dígase hijos, nietos o amadrinados). Y lo ha hecho sin reparar en medios, y sin ningún escrúpulo.
Por ello tampoco se entiende que ahora, de alguna manera, nos hallemos ante un presunto intento de edulcorar la personalidad de esta mujer, haciendo que asome un lado más humano y frágil. Algo que sus actos desmienten una y otra vez. Como decía un o una amable comentarista en este mismo blog, las pocas cosas buenas que ésta puede haber hecho (y que probablemente se pueden contar con los dedos de una mano), no tapan ni de lejos las incontables acciones malvadas que ha instigado o protagonizado, además de no albergar ni un mínimo propósito de enmienda, y mucho menos mostrar arrepentimiento o remordimientos por sus actos.  
Por lo que los intentos de justificar un posible giro en su trama no creo que puedan convencer a nadie que haya seguido su historia. Además de que lo considero un craso error, porque la imagen que proyecta es que con el amor puede llegar, de alguna manera, la redención, y que Francisca aún puede ser feliz a costa de pasar un tupido velo sobre sus “hazañas” pasadas. Por descontado no creo que los receptores de las mismas puedan hacerlo, como tampoco la mayoría de l@s espectadores.
Porque la violencia nunca puede ser justificada y mucho menos recompensada, ni aunque haya sido llevada a cabo en grado de tentativa. Por ello como mínimo son sorprendentes los intentos de buscar lo primero, basándose en el hecho de que no siempre se ha llegado a un fin luctuoso, cuando el caso es que todos los actos han sido premeditados y albergando una intención de hacer daño. Y esto siempre es violencia.
Aunque Francisca no solo ha utilizado la violencia física. También existe otro tipo más sutil, pero igualmente censurable: la que implica la manipulación y el engaño a los que ha sometido primero a María, y actualmente a Bosco. No voy a entrar en el tema de la primera, que ya está resuelto, pero por lo que se refiere a Bosco, aunque quizás sea cierto que le quiere (aparte de existir el tema de la sangre al ser su nieto) tampoco ha tenido muchos reparos en impedir su felicidad, decidiendo por él lo que presumiblemente le conviene, y obviando su libre albedrío. Aparte que está dejando que Amalia le engañe impunemente, pero especialmente negándole el derecho a conocer sus orígenes y a su otra familia. 
Y esto también es violencia.
Solo un último inciso con respecto al otro protagonista de esta relación. Siento decirlo, pero a veces me da la sensación que los guionistas no reparan mucho en estropear a algunos personajes. Creo de verdad que están dejando a Raimundo a la altura del betún, y no solo por su repentino e inexplicable furor de enamorado otoñal, sino por otra faceta añadida y hasta ahora desconocida: la de grosero y hasta cierto punto xenófobo, al mostrar un abierto rechazo a unos forasteros, a los que además se cree en el derecho de pedir explicaciones. Y que, por cierto, ya ha recibido por parte de uno de ellos, una educada, contundente  (y merecida) respuesta. 

6 de febrero de 2015

Dividida entre el corazón y la conciencia

He leído en multitud de ocasiones, y supongo que repetirlo es una obviedad, que trabajar al lado de un gran actor o actriz ayuda mucho. Y sin desmerecer el hecho de que Francisco ya sea un gran profesional, es por lo que quizás tiene mejor valoración que las partenaires que le han tocado en suerte; aunque también, y para ser justa, tampoco creo que ayude mucho a ninguno de ellos los guiones que les han correspondido.
Sin embargo creo que tan importante como esto es también la complicidad que se puede establecer entre los actores.
Soy consciente de que casi puede ser cansina mi insistencia sobre el tema, y que ya he escrito en multitud de ocasiones sobre ello, pero admito que no puedo evitar seguir sintiendo una cierta nostalgia por uno de los personajes que dio mucho a la serie, pero que fue rápidamente olvidado: Tristán. Y saco a relucir este tema porque se habla de que el motor de buena parte de las series son las historias de amor y de lo importante que es la química entre los componentes de la pareja que las protagonizan, pero casi siempre pensando en dos personas de diferente sexo. Siguiendo el hilo de lo anterior, Tristán y Martín cambiaron en cierta manera esta visión, al protagonizar su propia historia. Una preciosa historia de amor paterno-filial, aunque sin final feliz.
Pero no me voy a engañar. Es evidente que lo que realmente conmueve es el amor romántico, el que hace que dos personas unidas por un sentimiento profundo sientan que no pueden vivir el uno sin la otra. La mejor muestra de ello, la historia protagonizada por Martín y María, una pareja que han dejado el listón casi inalcanzable. Cierto que también existen en este momento otras parejas que hacen visible este sentimiento con intensidad, pero que ya no han de luchar por ello (de los abueletes prefiero no hablar). A excepción de Aurora y Conrado.
Y es este el tema al que quería llegar.
Reconozco que mi empatía hacia Conrado va creciendo en la misma medida que su relación con Aurora se va deteriorando. Y al mismo tiempo no puedo evitar sentir pena por lo que le han hecho a éste, y en especial a Rubén. Pero tampoco negaré que me gusta la incipiente y cada vez más estrecha relación de Aurora y Lucas, básicamente porque creo que lo están haciendo mejor que con los anteriores. Empeñados en unos guiones absurdos que no han hecho más que poner obstáculos entre la chica y Conrado, han dejado que su relación perdiera fuelle y creciera un abismo entre ellos. No voy a entrar en valoraciones de si además hay química o no entre los actores, porque esto es muy subjetivo y depende del color del cristal con el que se mire, pero en mi opinión si la hay entre la chica y Lucas, con escenas que tienen más vida y luz. El personaje de Lucas es mucho más extrovertido que el de Conrado, y aunque esto último no tendría que ser ningún obstáculo ya que cada persona es como es y la personalidad no se puede cambiar, si da me da la impresión de que hay algo más de vidilla en las escenas con el médico, que hace que en ocasiones Aurora incluso sea capaz de sonreír. Con Conrado ha dejado de hacerlo, porque creo que ahora se siente culpable de no ser sincera con él y con sus propios sentimientos. Es evidente que no se pueden mezclar conceptos como el amor, el agradecimiento, el compromiso, y el deber que se deriva de ello. Por lo que aferrarse a esto último y dejar que condicione todo, aparte de ser injusto para el otro, puede condenar a una vida infeliz a ambos.
Aunque también tengo mis dudas de que Aurora sienta algo profundo por Lucas. No al menos por ahora, cosa que es evidente que si sucede con él. En realidad creo que la chica está totalmente confusa con sus sentimientos, y dividida entre lo que le dicta su corazón y su conciencia.  

5 de febrero de 2015

Los tres lunares

Parece que el tema de los tres lunares, marca de la estirpe de la partera, es un secreto a voces. Me he quedado a cuadros cuando Amalia se lo ha dicho con total naturalidad a Bosco, además como si no existiera ninguna duda que es algo que se tiene que heredar.
De todas las licencias de la serie, considero que esta es la más flagrante; aunque entiendo que el hecho de que exista soluciona muchos problemas a los guionistas, pues así es más fácil hacer emerger el tema de los parentescos cuando se considere conveniente, y sin que exista ningún asomo de duda. En una época en la que no existían pruebas de ADN, ni sistemas para averiguar la consanguinidad, sólo la coincidencia con el tipo de sangre no podía ser prueba suficiente. Y una marca distintiva (algo que por otra parte creo que es imposible) facilita mucho las cosas.
Y así seguimos con tramas que suenan a deja vû, aunque en este caso no han dejado que Inés sea participe de esta característica de su hijo, lo que va a complicar mucho las cosas. Más si además cree que lo que ha tenido ha sido una niña, y ésta ha muerto. De todas maneras nadie ha sido testigo del supuesto parto de Amalia, así que tampoco nadie puede poner en duda la veracidad de ello y de que el niño sea suyo, especialmente teniendo en cuenta que los lunares no significan más que el padre es Bosco.
Otra cosa son los tiempos de gestación. Intentar buscar un razonamiento adecuado se antoja un gasto inútil de energías, mas tratándose de una ficción. Quizás con Inés aún sería posible, pero lo de Amalia clama al cielo, especialmente después de ver a un niño completamente formado, cuando ni siquiera llegaría a sietemesino. Pero este “pequeño detalle” parece que no preocupa a casi nadie, ni siquiera a Bosco (aunque quizás aún es pronto para afirmar esto) que con su pequeño en brazos parece que se ha olvidado de todo lo demás.
Admito que los guionistas conocen bien el alma de los seguidores de la serie, y saben la ternura que despierta ver a alguien, en este caso a un hombre, con un bebé en brazos y mirándolo de manera arrobada. El mejor ejemplo Martín/ Jordi, que ha demostrado por activa y pasiva que este sentimiento puede hacerse llegar con total intensidad a l@s espectadores, y es posible que con Bosco/ Francisco vuelva a suceder (aunque será difícil que sea en la misma medida). Porque creo que esto último no depende exclusivamente del guion, sino que también influye la capacidad del mismo actor por sentir lo que ha de transmitir y por su empatía con los niños. Pienso que Jordi esto lo llevaba muy bien, como antes que él sucedió con Alex/ Tristán, el gran olvidado.  
Solo un par de cuestiones al respecto de la escena del parto.
¿Cómo es que una señorita de ciudad, que ha vivido siempre entre algodones, es capaz de atender un parto? Aunque ya se ha visto que no tenía mucha idea, porque ¿cuánto ha pasado desde que ha nacido el niño hasta que Francisca ha llegado y lo ha hecho reaccionar? Pero voy a ser condescendiente y asumir que han pasado apenas un par de minutos, porque de lo contrario las consecuencias podrían ser funestas para el pequeño. 

Amiga y confidente

Conrado y Candela deben tener más o menos la misma edad. Pero la confianza que transmite esta pequeña mujer, fuerte y valerosa como pocas, es más que suficiente para que sea considerada la persona más dispuesta a escuchar a quien desea abrirle su corazón y pedirle, de alguna manera, consejo.
Lo hemos visto con anterioridad con los hijos de Tristán. Primero Martín, al que Candela acogió inmediatamente bajo sus alas y se convirtió para él en refugio y consuelo. Después lo fue para Aurora, a la que cobijó en su casa y junto a la que luchó para que resplandeciera la verdad. Y después se ha convertido para ambos en el referente, la madre de la que ninguno de los dos ha podido disfrutar, igual que para Candela ellos se han convertido en sus hijos y el nexo que la sigue uniendo con Tristán. La mujer ha asumido plenamente su papel, y además lo hace con un enorme despliegue de cariño, que es recompensado de igual manera.
Ahora parece que Conrado también ha decidido hacerla su confidente y confiarle todas sus cuitas. Y seguro que no se equivoca al hacerlo, porque Candela es capaz de escucharle y dejar que desahogue todas sus dudas y recelos; aunque hay un pero. Candela en este caso considero que se deja arrastrar por el cariño a Aurora y por sus deseos de que él y la chica consigan la felicidad, permitiendo que todo ello le nuble la realidad. Es más que evidente que las cosas han cambiado, y que además Lucas está jugando un papel en esta historia.
En realidad pienso que Conrado desea poner en voz alta lo que siente su corazón y ha buscado en Candela a alguien a quien confiar lo que le oprime. Sin embargo también creo que es el único que no se engaña al respecto de la situación, aunque claudique aparentemente a las razones de la mujer. Pero es muy claro que está perdiendo a marchas forzadas la esperanza, aunque por alguna razón también parece resignado a ello.   
Conrado ama a Aurora, pero está dispuesto a dejarla marchar. Lo que da cuenta de que su amor no es egoísta y lo antepone a la supuesta felicidad del otro. 
Este el verdadero amor. 

4 de febrero de 2015

Desde las playas de Cuba

Hoy me voy a tomar una licencia y a dejar que hablen los verdaderos protagonistas. 
Los que tenemos que dejar marchar, pero que han dejado una huella indeleble en los corazones de miles y miles de personas que han seguido los avatares de Martín y María, que han sufrido con ellos, que han visto su lucha para alcanzar la felicidad, y se han alegrado cuando al fin lo han conseguido. Una pareja que han sabido transmitir como pocos lo que es el amor verdadero. 
Pero no es un adiós, es un hasta pronto. Martín siempre cumple sus promesas y dijo que regresarían algún día, cuando nadie pudiera hacerles daño. 
Y también es un hasta pronto a Loreto y Jordi, dos actores fantásticos. Sin ellos, su química y su talento , nada de esto sería realidad. Les seguiremos allá donde vayan, que seguro será muy lejos y muy alto. 
¡¡Gracias por todo lo que nos habéis dado, y seguro seguiréis dándonos!!  
"No sabéis el contento que me da poder escribir una líneas al fin! 
Quería me dispensarais por la tardanza. Vuestra espera ha debido ser un tormento, pero habíamos de dejar pasar tiempo prudencial. Gonzalo casi ha tenido que atarme para que no me lanzara a escribir. 
Acerca del viaje poco os puedo relatar, pues cruzamos el océano sin mayores contratiempos y aportamos sin toparnos una sola tormenta. No bien pisamos tierra y hallamos un lugar donde instalarnos, decidimos tomarnos un tiempo con el fin de determinar que haríamos el resto de nuestras vidas. 
Os diré que de todo lo que he visto lo que más me ha impresionado son las playas y las aguas que abrigan estas maravillosas tierras. 
Ojala estuvierais aquí! 
Nunca he visto cielos tan altos, tan azules  y limpios. La luz es diferente, todo brilla. El agua de tan cristalina pareciera invisible, y la arena, blanca como la nieve, se extiende más allá de donde la vista alcanza. Dentro del sobre que envío hallareis un puñadito de arena envuelto en una cuartilla. 
Y para mayor alegría, hemos encontrado familia, la de verdad, no aquella farsa maligna. Con nosotros tenemos a tu hermano Aurora, el hijo de doña Pilar y tu padre. Un hombre maravilloso que adora a la niña y se desvive por nosotros. 
Pero la pena por no veros es como el agua de lluvia fina que va empapándonos sin casi darnos cuenta. Convencida estoy que todos nuestros esfuerzos, pesares y desdichas, han valido la pena y que marchar de la forma en que lo hicimos era la única salida. Más, duele la distancia. Algún día, no muy lejano, volveremos a nuestra tierra, libres y felices de poder ser nosotros sin miedo. 
Cuidaos, pues sois nuestra vida. 
Vuestros siempre. 
Gonzalo, Esperanza y María"  

Y todo sigue igual

Después de todo, y a pesar del pequeño salto temporal que lo único que ha cambiado ha sido la barriga de las embarazadas, la sensación es que todo sigue de la misma manera. También es cierto que las cosas quizás necesiten un ritmo natural, pero pasamos de velocidad de vértigo, con situaciones casi surrealistas, a coger otra vez la pájara. Porque ninguna de las posibles expectativas se ha cumplido, ni parece vaya a hacerlo en los próximos días.
Centrándome concretamente en algunos personajes.
No voy a negar que el de Inés no ha conseguido despertar mis simpatías, pero aún así creo que debo romper una lanza por ella. Ya lo dije en otra ocasión, pero me parece que aparte de estropear al personaje aún más, lo que están haciendo con ella no va a ayudar mucho a darle visibilidad; más bien al contrario. Sus escenas son calcadas cada día, pero también la están vaciando de la escasa personalidad que aún poseía. Es cierto que ahora mismo representa a una persona desvalida y sin perspectivas, que se agarra con uñas y dientes a quien supuestamente le quiere bien (aunque sabemos que no es así), pero las horas de soledad, que deben antojarse eternas, pueden dar a una persona para al menos cuestionarse algunas cosas. Los razonamientos de Amalia tienen tantas incoherencias, que cuesta entender como Inés no se ha dado cuenta de que no todo es lo que parece.
Pero con Bosco, al que aún no considero perdido del todo, tampoco pienso que lo hagan mejor. Que lo que le suceda es que dude de la actitud de su esposa pero no sea capaz de dar un golpe sobre la mesa y poner los puntos sobre las ies, haciendo por el contrario dejación de ello en Francisca, no es que diga mucho a su favor. Tirar la toalla no es lo que se podría esperar de un marido responsable; de hecho está quedando como un bobo, e incluso un cobarde, al que aunque es evidente que le gusta el contacto con la naturaleza y el trabajo físico, parece que lo busque como coartada para salir huyendo. De verdad lamento lo que están haciendo con este personaje, que presenta rasgos de sus padres, pero al que están anulando cada día un poco más.
Lo que es más que claro es el hilo argumental de lo que va a ser la serie a partir de ahora: Francisca y lo que la rodea. Mucho más de lo que ha sido, que ya es mucho.
Pero al menos en mi caso, comulgar con ruedas de molino no entra en mis planes. Si la historia de amor de Raimundo y Francisca va a ser la gran historia que va a intentar conmover a la audiencia (visto que la Conrado y Aurora va de capa caída, y la de Inés y Bosco va para largo, si es que llega a cuajar algún día), apaga y vamonos. Porque además de los dos personajes anteriores y Amalia, considero que el hombre va a entrar también en el Olimpo de los desahuciados por buena parte de l@s espectadores, que no creo que entiendan mucho este repentino sofocón. Y que además se deje vapulear por una mujer incapaz de asumir su parte de culpa en una relación que ambos dejaron perder, quedando además como un cobarde y el culpable de todo.
Lo siento, pero lo que yo entiendo por una historia de amor va por otros derroteros. Y aún a riesgo de parecer que me dejo guiar más por prejuicios que por otra cosa, no veo cómo puede enganchar una relación entre dos personas maduras, con el añadido de que una de ellas cuenta con un historial delictivo sobre sus espaldas, entre lo que se incluye daños a su propia familia. La de ambos.
No logro asumir que después de todo esto, aún exista una llama que pueda prender. Además ¿alguien piensa realmente que la doña se merece una oportunidad?.
Del resto de personajes, poco o nada se puede comentar. Salvo que parece que vuelven malos tiempos para Mariana que, otra vez, opta por callar y sufrir en silencio.

3 de febrero de 2015

Una familia diferente

Hacia muchos días que deseaba escribir sobre ello, y quizás ya es el momento de que la deuda pendiente que tengo con la familia Mirañar se vea cumplida. Lo cierto es que les he prestado poca atención, sólo ocasionalmente y casi siempre para mostrar mi desaprobación por algo que han hecho o por sus escenas desquiciadas. Aunque tampoco es que haya mucho que decir, porque normalmente es difícil hablar de ellos sin tener que quejarse por sus tramas sin sentido, que además se alargan hasta el cansancio.
Pero lo que no se puede negar es que, detrás de estos personajes, hay tres actores magníficos que merecen un reconocimiento. No es fácil introducir elementos de distensión (aunque, como ya he dicho, a veces logren impacientar) en unas tramas que habitualmente se mueven en el terreno del drama; y además hacerlo con una enorme profesionalidad. Otra cosa es que lo que protagonicen no sea más que situaciones esperpénticas la mayor parte del tiempo, y que además los hagan quedar como palurdos y cortos de luces.
Aunque también a veces llegan a sorprender con actitudes que se salen de lo habitual. Lo hemos visto recientemente con Pedro, que ha sido capaz de exponerse enormemente al ayudar a María y Martín. Por cierto, debo volver a disculparme (aunque sólo sea un personaje) por haber sido critica con él antes de conocer su implicación absoluta en este tema. También con Dolores hemos visto otra parte muy humana, que la hace tener empatía con los que sufren pero sin perder del todo su esencia chismosa, algo que lleva intrínseco en su personalidad.
Sin embargo de los tres, considero que el más completo es Hipólito, no sólo como personaje.
Creo que Selu es uno de los actores más fantásticos que hay en la serie. Por el hecho de que sea un personaje secundario quizás no se le preste suficiente atención, pero el caso es que lo considero un actor completo, capaz de hacer reír, de despertar ternura, incluso de hacer llorar,…..en definitiva, alguien que no deja indiferente, y un personaje al que se le pueden perdonar casi todas sus excentricidades. En realidad Hipólito es alguien atípico, aunque para nada borrico, pues ha demostrado en multitud de ocasiones que tiene su cultura y que podría llegar mucho más lejos de ser capaz de despegarse de las faldas de una madre posesiva, y de dejar de vivir a expensas de unos padres que le proporcionan una vida sin complicaciones. Pero Hipólito sigue siendo un niño grande, que no crece ni al que dejan crecer, y al que ni siquiera formar su propia familia ha hecho madurar.
Y tampoco a hacerlo de momento, porque ha vuelto al principio. Cuando se enfrenta a uno de los tragos más amargos de su vida, no parece que nada vaya a cambiar. Sus padres le apoyarán, pero no estoy muy convencida que sepa superarlo como un adulto, aunque no ha de ser fácil sentirse traicionado por alguien a quien amas y que se había convertido en el centro de su vida.     

2 de febrero de 2015

Y después del mil.......

He llegado a un punto que creo que la medida de las expectativas va en función de lo que uno o una es capaz de creer después de haber sido testigo de cómo en multitud de ocasiones éstas se frustraban, o no estaban a la altura de lo que se aparentemente se pretendía con su anuncio.
Y no es que en el capítulo 1000 haya vuelto a suceder del todo esto último, porque es verdad que han pasado muchas cosas en un solo día, pero admito que aunque tampoco esperaba una gran celebración a bombo y platillo, si algo más que un homenaje indirecto y como cinco escasos minutos de retrospectiva (en lo que, por cierto, se han “olvidado” de Candela, que también tuvo su boda y una historia de amor, corta pero bonita, con Tristán).
Vale, entiendo que probablemente mi opinión al respecto no refleja la de todo el mundo, y que igual que lo he dicho anteriormente, quizás peco de no ver las cosas con demasiada manga ancha, especialmente cuando, como en este caso, se trata de una ficción. Pero una es como es, y no voy a ser tan hipócrita como para pretender ser otra cosa. Lo que no deseo, por descontado, es trasladar estos sentimientos a quienes me hacen el honor de leer este blog.
Pero pienso que llegar al capítulo 1000 con tan buena salud como la que ha demostrado esta serie, merecía por parte de la cadena que se le diera algo más de protagonismo. Porque creo que a veces se olvida que buena parte de la audiencia no tiene acceso habitual a Internet o a las redes sociales, por lo que desconoce los fastos que se hayan podido celebrar con motivo de este evento más que lo que se puede ver en la televisión. Además que es especialmente doloroso ver como en otros países la telenovela goza de una gran visibilidad y los actores de una enorme popularidad, mientras que en nuestro país no recuerdo que nunca hayan sido invitados a ningún programa (excepto a algún concurso con fines benèficos), y casi pasan desapercibidos. Más cuando se trata de una ficción que les ha levantado las tardes, haciendo que A3 lidere muchos días en la franja en la que se emite el serial. Pero claro, entiendo que igual me estoy dejando llevar por mis simpatías, y el interés de los responsables va por otro lado.


Por lo que respecta al capítulo en sí, hay varias cosas que considero a destacar. Creo que se han dado pistas de lo que puede suceder en días venideros: el acercamiento entre Bosco y Aurora, dos hermanos que no saben que lo son pero que parece que sienten un vínculo especial, el algo más que acercamiento entre Lucas y Aurora, que se han dejado llevar sin reparos hacia algo que va más allá de la amistad, la total integración de Matías en la familia Castañeda, la cada vez más enrevesada (y, en mi opinión, poco interesante) historia de Bosco, Inés y Amalia, con un final tan incierto como la misma trama, la confesión de Hipólito del abandono que ha sufrido por parte de Quintina, lo que va a provocar que en el colmado se vivan momentos de sufrimiento, la posibilidad de que la hermana de Severo haga su aparición alguno de estos días,…Y la traca final con el beso de Raimundo y Francisca (esto último, sin comentarios…..).
Bueno, me he dejado una de cal y una de arena: el tema de la liberación de Aurora de todos los cargos, con lo que a partir de ahora volverá a tener libertad de movimientos, y la consabida (por repetitiva) historia de la doña, que una vez más se libra de todos los cargos buscando un chico expiatorio. Que no digo que no me alegre de que nos deshagamos de Fulgencio, pero lo de Francisca ya hace tiempo que me cansa.
Pero, como ya dije, me mantendré a la expectativa, porque PV sigue siendo para mi mucho más que una serie.

1 de febrero de 2015

Hace 1000 capítulos ........

Recientemente leía unas declaraciones del actor Carles Francino, sobre que en las series es importante que exista el amor porque es uno de los motores para que una historia funcione. Y es evidente que en PV esto ha sido también el engranaje que ha hecho que todo siguiera rodando hasta llegar a los 1000 capítulos con unos índices de audiencia más que razonables.
Cierto que no todo ha sido este sentimiento y que alrededor se han tejido muchas otras historias de todo tipo, pero sin la trama inicial que giraba sobre una preciosa historia de amor no creo que hubieran llegado tan lejos; todo ello apoyado por el trabajo, no solo de unos buenos guiones, sino también de unos magníficos actores que consiguieron emocionar a los espectadores. Y cuando esta historia terminó, el reto era importante, pero se supo encontrar el camino y además remontar con sobresaliente. Porque en este momento, cuando ya es difícil reconocer la serie para los que la hemos visto casi desde el principio, ésta sin embargo sigue estando muy viva y el nexo inicial existiendo a través de otros personajes: los hijos de Pepa y Tristán, básicamente Martín y Aurora (porque de Bosco poco se puede esperar más que siga siendo anulado, de momento, por la presencia de Francisca, y del otro Tristán nada se sabe aún).
Pero quizás precisamente por ello y porque, poco a poco, van desapareciendo las grandes historias de amor que hasta ahora han mantenido en vilo al espectador, una se pregunta cuál puede ser el futuro de la serie. Cierto que hay otras historias paralelas (Nicolás y Mariana, Emilia y Alfonso,…), pero ninguna que considere que pueda tener el enganche de las que ya han tenido su momento. Desaparecidos Martin y María, sería el momento de dar visibilidad a la otra gran historia inacabada, la de Conrado y Aurora; pero nada hace presagiar que ello vaya a suceder cuando cada vez más Lucas va ocupando un lugar importante al lado de la chica; algo que admito, no puedo ver con malos ojos porque el médico me gusta y creo que hace que Aurora brille. Aunque también admito que, en la misma medida, no me gusta en absoluto que el papel de Conrado se vaya diluyendo, sin apenas protagonismo. Creo que lo que le están haciendo a Rubén es una gran injusticia, más cuando ha tenido que defender unos guiones que casi siempre le han dejado en un lugar de desventaja.
Lo que si tengo claro es que con las actuales perspectivas y a menos que le den un giro radical, no va a ser la historia de Bosco y sus mujeres la que va a tirar de la serie, a pesar de ser ésta presumiblemente la intención. Mientras las otras tramas que han llevado hasta ahora el peso del protagonismo han tenido un desarrollo lógico, con sus tiempos, en mi opinión ésta ha sido introducida a velocidad de vértigo y además con unos argumentos que tienen notables coincidencias con lo que ya hemos visto, pero sin tener ni de lejos los puntos de interés de los que sí han disfrutado las parejas anteriores. En realidad no he conseguido encontrar ninguno hasta ahora. Aparte de que el personaje de Bosco, como ya he apuntado, pienso que no tiene personalidad y está supeditado a los demás. Tiene algunos rasgos de sus padres, pero está a años luz de lo que supuso la llegada de sus dos hermanos.
Por descontado, pienso que tampoco lo van a conseguir reverdeciendo la relación enfermiza de Raimundo y Francisca, algo que prácticamente nadie cree (salvo sus seguidores). Y voy a limitar mi opinión a esto, porque de seguir creo que me metería en un berenjenal.
Así que me mantendré a la expectativa, esperando que en los próximos días suceda algo que vuelva a llamar mi atención.  Me gusta la serie y creo que aún puede dar buenos momentos.